{"id":27060,"date":"2020-12-11T07:55:08","date_gmt":"2020-12-11T07:55:08","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-11T07:55:08","modified_gmt":"2020-12-11T07:55:08","slug":"la-convocatoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-convocatoria\/","title":{"rendered":"La convocatoria"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27060\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Por tercera semana consecutiva, Ana se quedaba fuera de la convocatoria de su equipo. Incomprensiblemente hab&iacute;a pasado de ser una titular indiscutible en el lateral izquierdo de su equipo a la grada directamente. Por eso, cuando el m&iacute;ster dio la lista de convocadas para el partido en Madrid, Ana arroj&oacute; el peto contra el suelo y pate&oacute; un botellero camino del vestuario. Incluso desde el c&eacute;sped se oy&oacute; un grito de rabia precedido de un portazo.<\/p>\n<p>El t&eacute;cnico mantuvo la calma mientras el resto del equipo se manten&iacute;a en un tenso silencio. Segundos despu&eacute;s se formaron algunos corrillos que, entre murmullos, comentaban la situaci&oacute;n de Ana en el equipo. Unas la criticaban:<\/p>\n<p>-Co&ntilde;o es que no va a jugar por norma&#8230;<\/p>\n<p>Otras trataban de comprenderla:<\/p>\n<p>-Es que el m&iacute;ster no le da ni una explicaci&oacute;n. Ha pasado del campo a la grada sin m&aacute;s.<\/p>\n<p>El entrenador por fin dio por concluido el entrenamiento:<\/p>\n<p>-Venga! Todas al vestuario. Estas cosas son normales en la &eacute;lite. Todas quer&eacute;is jugar, pero yo solo puedo poner a 11.<\/p>\n<p>Las chicas abandonaron el c&eacute;sped camino del vestuario. La &uacute;nica que no hab&iacute;a tomado posici&oacute;n en la situaci&oacute;n era Mirtha. La brasile&ntilde;a que se beneficiaba de la situaci&oacute;n de Ana.<\/p>\n<p>&Eacute;sta era la t&iacute;pica lateral brasilera. Zurda, potente, de largo recorrido y, a sus 22 a&ntilde;os (4 menos que Ana), ten&iacute;a una tremenda proyecci&oacute;n en el mercado internacional. Dentro de la plantilla, muchas sospechaban que el m&iacute;ster ten&iacute;a un inter&eacute;s econ&oacute;mico en una posible venta, de ah&iacute; que la antepusiese a Ana en el lateral izquierdo. Otras, como Mariela (veterana y capitana del equipo), iban m&aacute;s all&aacute; en ese inter&eacute;s. El t&eacute;cnico, profesional frustrado en su d&iacute;a, ten&iacute;a mucho tir&oacute;n entre las mujeres y se rumoreaba que alguna de sus jugadoras hab&iacute;a ca&iacute;do rendida a sus pies. La capitana hablaba con conocimiento de causa. Ella misma hab&iacute;a pasado por su cama hac&iacute;a unos a&ntilde;os. Mirtha era un bellez&oacute;n de &eacute;bano con cuerpo de modelo. Incluso Mariela se hab&iacute;a sentido atra&iacute;da sexualmente por el cuerpo de la brasile&ntilde;a cuando se duchaban. Esas tetas duras de buen tama&ntilde;o. Con esa aureola perfecta de la que sobresal&iacute;a un gordo pez&oacute;n negro. Aquel culo de nalgas potentes y piernas musculadas. Y esa cara de femme fatal de verde mirada lasciva.<\/p>\n<p>El entrenador, en su despacho, recibi&oacute; un whatsapp. Era de Ana:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Podemos hablar?&rdquo; &ndash;Pidi&oacute; Ana.<\/p>\n<p>&ldquo;S&iacute;, claro. Estoy en mi despacho&rdquo; &ndash;Contest&oacute; &eacute;l.<\/p>\n<p>&ldquo;No. Prefiero que sea en el vestuario. Est&aacute; pr&aacute;cticamente vac&iacute;o.&rdquo;<\/p>\n<p>El t&eacute;cnico se levant&oacute; y se dirigi&oacute; hacia el vestuario. Las &uacute;ltimas jugadoras abandonaban el vestidor. Al entrar en la sala, el olor a gel de ducha y desodorante lo impregnaba todo. Una de las duchas permanec&iacute;a con su grifo abierto. Solamente estaban Ana, que a&uacute;n no se hab&iacute;a duchado y permanec&iacute;a con un culotte negro y un sujetador deportivo del mismo color, y Mirtha, la brasile&ntilde;a, que paseaba su desnudez con descaro. El entrenador la observaba con media sonrisa.<\/p>\n<p>La verdad es que la brasile&ntilde;a era una mujer espectacular. Esa melena negra mojada ca&iacute;a sobre sus hombros redondeados. Sus impresionantes tetas desafiaban a la gravedad y sus pezones erectos apuntaban hacia arriba retadores. Su abdomen plano y definido era la antesala de un Monte de Venus con una estrecha franja de vello rizado. Sus piernas musculadas soportaban unas nalgas duras y muy desarrolladas. Ana y el entrenador permanecieron en silencio hasta que la brasile&ntilde;a se termin&oacute; de vestir y abandon&oacute; el vestuario:<\/p>\n<p>-Bien, &iquest;qu&eacute; quieres Ana?<\/p>\n<p>-Jugar<\/p>\n<p>-Eso te lo tendr&aacute;s que ganar como todas.<\/p>\n<p>-Venga, no me jodas.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; insin&uacute;as?<\/p>\n<p>-&iquest;Me vas a decir que esta t&iacute;a &ndash;haciendo un gesto con la cabeza en se&ntilde;al a la puerta por la que acaba de salir Mirtha- lo hace mejor que yo?<\/p>\n<p>-Venga Ana. Sabes de m&aacute;s que por esta t&iacute;a tiene mucho nivel.<\/p>\n<p>-Venga ya, t&iacute;o. No me cuentes historias. Tengo que jugar, joder. Sabes que la semana que viene tenemos el partido del a&ntilde;o. Y que me est&aacute;n siguiendo para ser convocada para el Mundial. Si no juego me quedo sin cita. Estar&aacute;n mis padres y mi novio. Tengo que jugar joder. Y sabes de m&aacute;s que soy mejor que la brasile&ntilde;a.<\/p>\n<p>-Bueno, eso de que eres mejor es una opini&oacute;n tuya.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; pasa? &iquest;Qu&eacute; te la est&aacute;s tirando? &iquest;Es eso?<\/p>\n<p>-Ana, &iquest;pero qu&eacute; est&aacute;s diciendo? Me acusas de acostarme con mis jugadoras. Tengo mujer y familia&hellip;<\/p>\n<p>Ana lo mir&oacute; a los ojos y comenz&oacute; a llorar de impotencia. El entrenador se acerc&oacute; a ella y la abraz&oacute;. El cuerpo de Ana estaba fr&iacute;o. &Eacute;l, bastante m&aacute;s alto, la envolvi&oacute; entre sus brazos. Durante unos minutos en las que la excitaci&oacute;n fue en aumento:<\/p>\n<p>-Dime que tengo que hacer para ganarme el puesto y lo har&eacute;, aqu&iacute; y ahora.<\/p>\n<p>-&iquest;Hasta d&oacute;nde est&aacute;s dispuesta a llegar por ser titular?<\/p>\n<p>Ana se gir&oacute; y comenz&oacute; a restregar su culo contra el paquete del entrenador. Le cogi&oacute; las manos y se las llev&oacute; a sus tetas. Eran peque&ntilde;as pero las ten&iacute;a muy bien puestas:<\/p>\n<p>-Hasta donde haga falta.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; putita eres. &ndash;El entrenador comenz&oacute; a amasar las tetas por encima del sujetador deportivo de Ana.<\/p>\n<p>-Y as&iacute; es como te gustan a ti, &iquest;no? Una putita dispuesta a hacer lo que sea. A entregarse a ti.<\/p>\n<p>El entrenador comenzaba a estar empalmado y su polla abultaba dentro del pantal&oacute;n de su ch&aacute;ndal y topaba con los gl&uacute;teos de Ana. Ella agarr&oacute; las manos de &eacute;l y las apret&oacute; contra sus tetas. Le oblig&oacute; a clavarle los dedos. Sus pezones se hab&iacute;an endurecido hasta marcarse en la tela del sujetador. El m&iacute;ster los pellizcaba con sus dedos:<\/p>\n<p>-&iquest;te gustan mis tetas?<\/p>\n<p>-Me encantas t&uacute;.<\/p>\n<p>Ana comenz&oacute; a buscar la polla de su entrenador llevando su mano hacia atr&aacute;s e introduci&eacute;ndola dentro del pantal&oacute;n. El hombre comenz&oacute; a bajar el culotte de Ana dejando a la vista un magn&iacute;fico culo en el que contrastaba el bronceado con la marca blanca de la braguita del bikini. Ella comenz&oacute; a pajear lentamente al entrenador hasta conseguir sacarle gemidos de placer. El hombre acerc&oacute; su cuerpo m&aacute;s al de su jugadora y golpe&oacute; su polla contra el culo desnudo de ella. El l&iacute;quido pre seminal mojaba las nalgas de Ana.<\/p>\n<p>La jugadora se gir&oacute; y mirando al tipo, 20 a&ntilde;os mayor que ella, se quit&oacute; el sujetador deportivo quedando totalmente desnuda ante &eacute;l. Sus tetas eran peque&ntilde;as con una aureola muy oscura de la que sobresal&iacute;a un pez&oacute;n gordo. Su musculatura fibrosa le permit&iacute;a un abdomen bien definido y su co&ntilde;o, totalmente rasurado, ten&iacute;a unos labios gordos y henchidos por la excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ana se agarr&oacute; al cuello de su entrenador y le bes&oacute; apasionadamente. Meti&eacute;ndole la lengua muy dentro y mordi&eacute;ndosela. &Eacute;l recorr&iacute;a el cuerpo de la chica con sus manos. La piel era sedosa y su olor era embriagador. El hombre comenz&oacute; a besarle el cuello mientras ella suspiraba con las atenciones. Ella le detuvo y sin dejar de mirarle a los ojos fue descendiendo hasta arrodillarse ante &eacute;l. Lentamente tir&oacute; del pantal&oacute;n del ch&aacute;ndal y su polla salt&oacute; como un resorte ante sus ojos. Era de tama&ntilde;o est&aacute;ndar pero de un grosor bastante grande. Ana record&oacute; la de su novio, Carlos, menos apetecible que la de su entrenador.<\/p>\n<p>Ana abri&oacute; la boca y sac&oacute; la lengua para lamer aquel glande rojo intenso que ten&iacute;a ante sus ojos. El sabor salado le pareci&oacute; excitante. Volvi&oacute; a lamer desde la base de la polla hasta la punta para luego introduc&iacute;rsela lentamente hasta la campanilla. El entrenador suspiraba sintiendo como su polla se derret&iacute;a en el interior de la boca de su jugadora. Notaba como jugaba con la lengua sobre su capullo:<\/p>\n<p>-Joder, Ana, que bien la chupas, putita.<\/p>\n<p>La jugadora se la sac&oacute; y dirigi&oacute; su boca a los huevos del hombre. Succion&oacute; para tragarse uno de ellos mientras con la mano pajeaba la polla. Luego hizo lo propio con el otro:<\/p>\n<p>-Dios, que guarra eres, Anita.<\/p>\n<p>La chica volvi&oacute; a introducirse le tronco de la polla hasta el fondo de su boca. Cuando el entrenador le sujet&oacute; la cabeza y comenz&oacute; a follarle la boca:<\/p>\n<p>-Toma perra. Traga polla si quieres jugar.<\/p>\n<p>Ana se asfixiaba con los puntazos que le estaba dando. Notaba como el capullo pasaba de la campanilla provoc&aacute;ndole arcadas. El tipo le estaba violando la boca sin compasi&oacute;n y ella solo pod&iacute;a abrir la boca sintiendo como sus babas sal&iacute;an por la comisura de los labios cayendo sobre sus tetas. Mojando su pezones endurecidos de excitaci&oacute;n. La imagen era realmente morbosa. Un entrenador abusaba de una de sus jugadoras que se le hab&iacute;a insinuado para conseguir su favor y la titularidad. En medio de aquel fr&iacute;o vestuario, la chica 20 a&ntilde;os menor que su entrenador, estaba arrodillada ante &eacute;l trag&aacute;ndose la polla de &eacute;l hasta la campanilla.<\/p>\n<p>Antes de correrse, el hombre la ayud&oacute; a levantarse del suelo. Se quit&oacute; la sudadera y qued&oacute; desnudo ante la chica. Se volvieron a besar, juntando sus cuerpos de deportistas. Ella se abraz&oacute; a su cuello y &eacute;l la levant&oacute; en vilo y la llev&oacute; a las duchas. Abri&oacute; el grifo del agua caliente y se metieron debajo. Contra la pared, el entrenador dirigi&oacute; la punta de su polla hasta la rajita del co&ntilde;o rasurado de Ana y la penetr&oacute;. El co&ntilde;o caliente y lubricado de la jugadora se abri&oacute; al paso del grosor de la polla del entrenador. Un grito de placer invadi&oacute; la sala cuando el hombre volvi&oacute; a clavar su polla hasta el fondo de la vagina de la chica. El agua caliente ca&iacute;a sobre ellos mientras se follaban de manera apasionada. Se besaban, se mord&iacute;an y gem&iacute;an.<\/p>\n<p>-Dame polla cabr&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta que te la meta?<\/p>\n<p>-S&iacute; cerdo. Dame fuerte joder<\/p>\n<p>-Que zorra eres. Te quer&iacute;a follar desde que llegaste al equipo, puta.<\/p>\n<p>-&iquest;A cu&aacute;ntas jugadoras te follas, hijo de puta?<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s da?<\/p>\n<p>-Quiero ser tu puta preferida cabr&oacute;n.<\/p>\n<p>-Eso cuesta m&aacute;s.<\/p>\n<p>Ana se qued&oacute; mir&aacute;ndolo a los ojos:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s quieres?<\/p>\n<p>La jugadora se coloc&oacute; en el suelo bajo el chorro de agua caliente, de cara a la pared y sac&oacute; su culo en un claro ofrecimiento a su entrenador:<\/p>\n<p>-Es tuyo. R&oacute;mpemelo, cabr&oacute;n.<\/p>\n<p>El m&iacute;ster acomod&oacute; su polla en la entrada del culo de su futbolista y de un golpe de cadera la penetr&oacute;. Ana dio un grito de verdadero dolor. Apoyada contra la pared, bajo un chorro de agua caliente, la jugadora se dispuso a sufrir aquella sodom&iacute;a por conseguir un puesto en el equipo titular. El hombre, agarrado a su cadera empujaba contra el culo de Ana:<\/p>\n<p>-Ay, agg&hellip; joder, cabr&oacute;n, agg&hellip; -La jugadora estaba sufriendo un duro castigo anal por parte de su entrenador.<\/p>\n<p>-Toma perra. No quer&iacute;as jugar de titular&hellip; pues sufre puta&hellip;<\/p>\n<p>-Dame fuerte, hijo de puta. &iquest;Te gusta abusar de una jovencita, no? Cabr&oacute;n.<\/p>\n<p>Ana, apoyada contra la pared, sent&iacute;a el fr&iacute;o de los azulejos en sus tetas mientras su ojete ard&iacute;a con la entrada del capullo de su entrenador. Le lat&iacute;a el culo intentando dilatarse mientras el ariete de carne percut&iacute;a una y otra vez. El m&iacute;ster era un aut&eacute;ntico empotrador y la estaba destrozando bajo aquella ducha caliente. Literalmente le estaba reventando el culo a pollazos.<\/p>\n<p>Casi sin fuerzas en sus piernas, Ana se sosten&iacute;a sobre la polla de su entrenador. Gir&oacute; la cabeza y la apoy&oacute; contra la pared cuando vio en la entrada de las duchas como Mirtha, la brasile&ntilde;a que le hab&iacute;a robado la titularidad, observando aquella enculada que estaba recibiendo. La voyeur la miraba y Ana le aguantaba la mirada, entregada al sexo anal:<\/p>\n<p>-Z-O-R-R-A&hellip; -La defini&oacute; su rival camuflada para no ser vista por el entrenador que estaba a punto de correrse.<\/p>\n<p>El hombre aceler&oacute; sus embestidas contra el culo de Ana que comenz&oacute; a gritar como una loba. Su culo ard&iacute;a. Notaba la polla muy adentro. Y por fin un grito del entrenador le anunci&oacute; que se corr&iacute;a dentro de sus entra&ntilde;as. Numerosos chorros de lefa caliente inundaron sus intestinos. Tuvo que soportar un par de puntazos m&aacute;s y que hiciera fuerza dej&aacute;ndosela muy adentro durante varios segundos que a ella le parecieron un mundo.<\/p>\n<p>Cuando el entrenador se la sac&oacute; del culo, la chica cay&oacute; al suelo rendida por el castigo recibido. El agua ca&iacute;a sobre ella, arrodillada en el suelo de la ducha de su culo sal&iacute;an los restos de la batalla. Gran cantidad de semen manaba de su agujero trasero y ca&iacute;a al agua que se acumulaba en el plato de la ducha. El entrenador de pie, se limpiaba los restos del sexo anal con el que su jugadora se aseguraba la titularidad en el futuro.<\/p>\n<p>Una semana despu&eacute;s, Ana volv&iacute;a a la convocatoria primero y a la titularidad el d&iacute;a del partido. Mirtha acept&oacute; su derrota ante ella pero los la relaci&oacute;n entre las compa&ntilde;eras qued&oacute; rota para siempre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Por tercera semana consecutiva, Ana se quedaba fuera de la convocatoria de su equipo. Incomprensiblemente hab&iacute;a pasado de ser una titular indiscutible en el lateral izquierdo de su equipo a la grada directamente. 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