{"id":27117,"date":"2020-12-15T08:41:40","date_gmt":"2020-12-15T08:41:40","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-15T08:41:40","modified_gmt":"2020-12-15T08:41:40","slug":"sueno-lesbico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/sueno-lesbico\/","title":{"rendered":"Sue\u00f1o l\u00e9sbico"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27117\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>S&eacute; que aun que no me lo diga, m&aacute;s de una lectora se va a ver identificada con este relato. Cuando acabas de hacer tus labores dom&eacute;sticas, tienes todo recogido y te tumbas 5 minutos en el sof&aacute;, pueden ocurrir de todo.<\/p>\n<p>Hac&iacute;a unos meses que se hab&iacute;an conocido, quiz&aacute;s el suficiente tiempo como para haberse dado cuenta que su relaci&oacute;n era diferente al resto de las amistades que hasta aquel entonces hab&iacute;an tenido.<\/p>\n<p>Raquel estaba en el sal&oacute;n de su casa como cada ma&ntilde;ana despu&eacute;s de haber hecho su casa, escuchando m&uacute;sica, sentada, ojeando el m&oacute;vil, de pronto algo le llam&oacute; la atenci&oacute;n y le pareci&oacute; muy curioso, la mayor&iacute;a de los mensajes eran de Mar&iacute;a. No le dio mayor importancia.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a hacia poco tiempo que hab&iacute;a llegado a su ciudad y todav&iacute;a estaba algo confusa por el l&iacute;o de la mudanza y el cambio de amistades, de clima&#8230; En el sur siempre estaba soleado, pocos d&iacute;as de lluvia, en cambio en Madrid el fr&iacute;o era tremendo, apenas conoc&iacute;a gente de su edad, pero tampoco lo echaba de menos porque contaba con el apoyo incondicional de su amiga Raquel.<\/p>\n<p>Ambas ten&iacute;an las ideas muy claras, todo lo que se dec&iacute;an por redes sociales se quedaba en las redes sociales. Tanto Mar&iacute;a como Raquel eran dos mujeres heterosexuales a las cuales siempre les hab&iacute;a llamado la atenci&oacute;n el morbo de tener alguna experiencia l&eacute;sbica.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a decidieron quedar y se encontraban las dos amigas tomando una cerveza, charlando de banalidades, cuando Mar&iacute;a, sin saber por qu&eacute;, se qued&oacute; mirando fijamente a los ojos a su compa&ntilde;era de velada, embobada, a lo que Raquel le respondi&oacute; con una sonrisa y chasque&oacute; los dedos para que despertase. Reaccion&oacute; de la forma m&aacute;s natural que pudo y le hizo saber lo bonito que eran sus ojos, tanto que se quedaba prendada mir&aacute;ndola mientras hablaba, Raquel se puso algo colorada y comenzaron a re&iacute;r.<\/p>\n<p>Pasaban los d&iacute;as, cualquier pretexto era suficiente para quedar y verse un rato, cuando no estaban juntas era como si les faltase algo, comenzaron a bromear con que parec&iacute;an novias, pero siempre sin sospechar hasta qu&eacute; punto necesitaban aquellas tardes de charlas.<\/p>\n<p>Una tarde, Raquel fue a la casa de Mar&iacute;a, mientras estaban hablando surgi&oacute; la conversaci&oacute;n por la cual las dos coincidieron en su grupo favorito ven&iacute;a a la cuidad a dar unos conciertos, sin pensarlo dos veces fueron a por las entradas y comenzaron a planear el d&iacute;a del concierto. El piso de Mar&iacute;a estaba mucho m&aacute;s cerca de la sala del concierto, as&iacute; que despu&eacute;s de la juerga se quedar&iacute;an en su piso, as&iacute;, si beb&iacute;an m&aacute;s de la cuenta Raquel no tendr&iacute;a problemas para llegar a casa.<\/p>\n<p>Todo parec&iacute;a perfecto.<\/p>\n<p>Una noche, ya se hab&iacute;a acostado Raquel, cuando le lleg&oacute; un mensaje a su m&oacute;vil. Le entr&oacute; una especie de alegr&iacute;a extra&ntilde;a al ver que era de su amiga, y dec&iacute;a:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Estoy nerviosa por el concert&oacute;, tu no? &iquest;Y te has dado cuenta que esa noche dormir&aacute;s en mi casa?<\/p>\n<p>Aquel mensaje dio pie a que Raquel comenzara a fantasear con situaciones imaginarias sobre esa noche, en todo el tiempo que se conoc&iacute;an siempre hab&iacute;a pensado que dormir juntas no ten&iacute;a mayor importancia, puesto que era algo muy com&uacute;n entre amigas, pero le iba a costar mucho tenerla a su lado pl&aacute;cidamente dormida, con ese olor tan agradable, tan dulce, y contenerse el deseo de darle un abrazo sin que pareciera algo m&aacute;s.<\/p>\n<p>No sab&iacute;a que le ocurr&iacute;a con ella y tampoco si Mar&iacute;a compart&iacute;a ese comedero de cabeza.<\/p>\n<p>Llego el d&iacute;a y el concierto fue estupendo. Exultantes por el ambiente, la m&uacute;sica y las copas hicieron que las horas r&aacute;pidamente y el concierto lleg&oacute; a su fin. Caminaban por la calle para llegar al piso de Mar&iacute;a, que viv&iacute;a sola, el lugar no era demasiado ostentoso, tipio piso de reci&eacute;n mudada, pero si acogedor y agradable, el fr&iacute;o apretaba y el modelito que luc&iacute;an no era demasiado apropiado a la temperatura reinante. Apresuraron el paso.<\/p>\n<p>Raquel llevaba puesto un vestido negro ajustado, muy cortito y una chaqueta, con sus tacones y la melena de pelo negro y sedoso desliz&aacute;ndose por sus hombros.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a llevaba un vestido igual pero blanco, era su opuesto, tambi&eacute;n con una chaqueta y tacones blancos a juego, preciosa, pelo casta&ntilde;o largo, parec&iacute;a un &aacute;ngel&#8230;<\/p>\n<p>Iban muy conjuntadas y muy monas, y con aquellos modelitos ajustados a sus curvas, los hombres las miraban con deseo y las mujeres con envidia. Estuvieron andando unos diez minutos y por fin llegaron al piso. Se dirigieron a la habitaci&oacute;n, pusieron la calefacci&oacute;n a tope y se desvistieron. Era la primera vez que se ve&iacute;an en ropa interior y ambas se sonrojaron un poco. Se sumergieron bajo el edred&oacute;n de plumas. Estaban un poco tensas, y a Mar&iacute;a le pareci&oacute; una buena manera de romper la tensi&oacute;n el comenzar a hacerle cosquillas a Raquel.<\/p>\n<p>Entre risas y carcajadas, por alg&uacute;n motivo pararon radicalmente y se quedaron mir&aacute;ndose fijamente. Los ojos color verdes de Raquel se perd&iacute;an en el azul el&eacute;ctrico de los ojos de Mar&iacute;a, sus rostros estaban a pocos cent&iacute;metros y un segundo despu&eacute;s sus labios se rozaron por primera vez, fue un beso fugaz, un piquito, suave y delicado a la par que t&iacute;mido. Ninguna de las dos sab&iacute;a c&oacute;mo iba a reaccionar la otra. Sent&iacute;an que sus corazones iban a reventar de un momento a otro por el torrente de emociones que las embarga. Lejos de arrepentirse de lo que acababa de suceder, las dos amigas se sintieron m&aacute;s unidas y se abrazaron como si lo necesitaran para seguir vivas. El roce de sus pieles les produc&iacute;a miles de sensaciones nuevas y continuaron bes&aacute;ndose. Mar&iacute;a paseaba su lengua t&iacute;midamente por los labios de Raquel, se fundieron sus bocas en un caos de tensi&oacute;n contenida que desembocaba en pasi&oacute;n sin medida distribuida por sus besos.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a paseaba sus manos lentamente por la espalda de su amiga, memorizando cada cent&iacute;metro, acarici&aacute;ndola con delicadeza extrema, saboreando el tacto de su piel de melocot&oacute;n mientras segu&iacute;an bes&aacute;ndose. Bajo aquel edred&oacute;n, la temperatura sub&iacute;a y sub&iacute;a cade vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>Disimuladamente Mar&iacute;a le desabroch&oacute; el sujetador y liber&oacute; sus pechos, equilibradamente compuestos, ni demasiado grandes ni demasiado peque&ntilde;os, Raquel ten&iacute;a un cuerpo divino, morena, labios carnosos, de expresi&oacute;n intensa, y en aquellos momentos se encontraba a total disposici&oacute;n de Mar&iacute;a que en aquellos pezones erectos de sus amiga empez&oacute; a rozar con sus dedos, la cual se mostraba receptiva y entregada a la impulsividad de su compa&ntilde;era, que tomando el control, se coloc&oacute; sobre ella y con sus labios comenz&oacute; a sembrar de besos el pecho de Raquel; la recorri&oacute; con sus manos, hasta que se decidi&oacute; a rozar levemente la entrepierna y temblorosa continu&oacute;, percat&aacute;ndose del grado de excitaci&oacute;n al que hab&iacute;a llegado gracias a las caricias de Mar&iacute;a.<\/p>\n<p>Sus miradas se cruzaron una vez m&aacute;s, como si buscara el consentimiento en los ojos de Raquel. Decidida fue bajando entre besos y caricias por aquel maravilloso cuerpo.<\/p>\n<p>Raquel sent&iacute;a el calor de las mejillas de Mar&iacute;a entre sus piernas, sent&iacute;a como respiraba, sus labios aproxim&aacute;ndose a su sexo. Lentamente aumentaba la presi&oacute;n que estaba ejerciendo con la punta de su lengua sobre el cl&iacute;toris de ella, y con movimientos varios se hund&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s, percibiendo el goce de aquella escultural mujer que se agitaba, sintiendo c&oacute;mo se contorsionaba y c&oacute;mo ped&iacute;a m&aacute;s, disfrutando cada lamet&oacute;n que le daba, y la sent&iacute;a bajo su voluntad, bajo su orden, el ritmo era fren&eacute;tico, la pasi&oacute;n inundaba el ambiente, el silencio de la habitaci&oacute;n se ve&iacute;a interrumpido por los jadeos y gemidos de Raquel, quien finalmente alcanz&oacute; un &eacute;xtasis en el que todo su cuerpo vibro, estallando en una felicidad indescriptible. Temblaba de emoci&oacute;n.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a se sinti&oacute; orgullosa al recibir un abrazo con las piernas de Raquel, lleno de gratitud y complicidad.<\/p>\n<p>En ese momento, Raquel vio interrumpido su sue&ntilde;o tan p&iacute;caro con una llamada de tel&eacute;fono, algo confusa se levant&oacute; del sof&aacute;, se hab&iacute;a quedado dormida sin darse cuenta, todo hab&iacute;a sido un sue&ntilde;o, &iexcl;y vaya sue&ntilde;o! Pens&oacute;. Agarro el m&oacute;vil, vio quien la llamaba&hellip;.<\/p>\n<p>Era Mar&iacute;a&#8230;<\/p>\n<p>Espero que os haya gustado y si te identificas, me alegro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>S&eacute; que aun que no me lo diga, m&aacute;s de una lectora se va a ver identificada con este relato. 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