{"id":27217,"date":"2020-12-22T23:00:00","date_gmt":"2020-12-22T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-22T23:00:00","modified_gmt":"2020-12-22T23:00:00","slug":"ella-la-playa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ella-la-playa\/","title":{"rendered":"Ella: La playa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27217\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Sinti&oacute; calor, abri&oacute; los ojos y trat&oacute; de ubicarse. Era la habitaci&oacute;n de su hotel. La luz que entraba por la ventana le imped&iacute;a abrir bien los ojos. Se hab&iacute;a quedado dormida sin desvestirse. Ni siquiera hab&iacute;a cerrado las cortinas. No lograba recordar como hab&iacute;a llegado a la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Lo primero que hizo fue encender el aire acondicionado, luego busc&oacute; el m&oacute;vil para ver la hora. Todo esto lo hac&iacute;a sin levantarse. Se remov&iacute;a en la cama. Las 13.30 h. Ahora estaba mirando al techo, el aire acondicionado empezaba a refrescar la habitaci&oacute;n y ella, con un dolor de cabeza y sonidos de tambores por la resaca, empezaba a organizar su mente. Record&oacute; pasajes de la noche anterior. La reuni&oacute;n del bar, como hab&iacute;a ido sucediendo todo. Los recuerdos de las canciones la transportaban a cada momento de la noche, que parec&iacute;an haber sucedido hac&iacute;a mucho y le produc&iacute;a cierta sensaci&oacute;n de nostalgia. Record&oacute;, con One de U2 la puerta del ba&ntilde;o de aquel primer bar con la imagen de los dos gays morre&aacute;ndose. Andr&eacute;s. No pod&iacute;a ser de otra manera, era demasiado perfecto para ser hetero.<\/p>\n<p>Luego Kyle Minogue, Robert Ram&iacute;rez, Nelly Furtado le hicieron recordar varios bailes con Carlos, con Sam e incluso con Reme. Esta chica era demasiado atrevida, c&oacute;mo le hab&iacute;a entrado a aquel pobre guiri&hellip; Bueno, &ndash;pens&oacute; reproch&aacute;ndose aquel razonamiento &ndash;demasiado atrevida &iquest;por qu&eacute;? &iquest;Porque siendo una mujer de casi cuarenta a&ntilde;os le hab&iacute;a entrado a saco a un hombre m&aacute;s joven? Entonces ella era igual. &iquest;C&oacute;mo le hab&iacute;a entrado ella al socorrista?<\/p>\n<p>Pero &iquest;por qu&eacute; la sociedad segu&iacute;a pensando as&iacute;? &iquest;Por qu&eacute; ella pensaba as&iacute;? Era la educaci&oacute;n machista en la que hab&iacute;a crecido. Porque si un hombre de esa edad, reconocido profesional y con un f&iacute;sico envidiable ligaba con una chica m&aacute;s joven se le consideraba un triunfador. En cambio ese comportamiento en una mujer estaba &ldquo;mal visto&rdquo; por no decir lo que opinaban la mayor&iacute;a de las mujeres. Pues ella no estaba dispuesta a pensar as&iacute;. Hab&iacute;a quemado una etapa junto a un hombre con qui&eacute;n hab&iacute;a sido feliz, pero aquello termin&oacute; y en la &uacute;ltima etapa la monoton&iacute;a la hab&iacute;a aburrido bastante. Ahora estaba dispuesta a empezar otra etapa. Se sent&iacute;a joven, &iexcl;NO! Era joven. La juventud no era solo una cuesti&oacute;n f&iacute;sica. Tambi&eacute;n era una cuesti&oacute;n mental.<\/p>\n<p>Es cuesti&oacute;n de querer seguir haciendo y disfrutando de cosas. Y a ella le hab&iacute;a gustado siempre el sexo y hab&iacute;a disfrutado mucho de &eacute;l. Record&oacute; los primeros besos en aquellas fiestas de instituto en las que ten&iacute;a hora de llegada a casa. Aquel viaje de fin de curso. Fueron a Mallorca, que eran donde iba siempre su instituto. En esa excursi&oacute;n lo hizo por primera vez. Luego la facultad, otro mundo, libertad absoluta, pisos compartidos, catas, gentes de todos los lugares. Era la &eacute;poca del desenfreno. Despu&eacute;s su matrimonio con Pedro, todo perfecto hasta que el paso de los a&ntilde;os arruin&oacute; aquella relaci&oacute;n. Y ahora estaba soltera, sin compromiso y con ganas de pasarlo bien. As&iacute; que decidi&oacute; que ir&iacute;a a comer con Carlos.<\/p>\n<p>Se desnud&oacute; y pas&oacute; a la ducha. Abri&oacute; el grifo y consigui&oacute; la temperatura ideal. Se meti&oacute; debajo y dej&oacute; que el agua tibia la empapase. Ech&oacute; la cabeza hacia atr&aacute;s para que su melena mojada cayese por su espalda. Abri&oacute; los ojos y vio que estaba frente al espejo. El agua recorr&iacute;a todo su precioso cuerpo. Una cortina de agua ca&iacute;a por su cuello y bajaba utilizando sus tetas como trampol&iacute;n, saltaban algunas gotitas al pasar por sus extraordinarios pezones rosados. El agua segu&iacute;a hacia abajo buscando ahora sus maravillosas piernas y a la altura de su sexo giraba introduci&eacute;ndose en su raja como si quisiera penetrarla.<\/p>\n<p>Se dio la vuelta y gir&oacute; la cabeza para verse el culo. Al estar mojada brillaba y se ve&iacute;a realmente apetecible, se lo acarici&oacute; con su mano derecha. Poco a poco fue separando los gl&uacute;teos. Vio como cambiaba el color de la piel haci&eacute;ndose m&aacute;s oscura cuanto m&aacute;s cerca del ano. Dej&oacute; que el chorro entrase por su raja del culo notando un cosquilleo muy agradable. Volvi&oacute; a su mente su fantas&iacute;a de la sodom&iacute;a. Ten&iacute;a miedo que su ano se rompiese, as&iacute; que no hab&iacute;a pasado de la introducci&oacute;n de los dedos. Por supuesto, de inmediato desecho cualquier posibilidad de hacerlo con Carlos. Aquella polla la abrir&iacute;a como a una ca&ntilde;a. Todo era cuesti&oacute;n de esperar. En la vida todo llega&hellip;<\/p>\n<p>Empez&oacute; a enjabonarse lentamente disfrutando de la suavidad de su cuerpo, de las caricias de sus propios dedos. Pasando las manos por sus tetas, recorriendo todo su cuerpo, acarici&aacute;ndose la vagina rasurada y pas&aacute;ndose los dedos por la raja del culo sin entrar en su agujero. Baj&oacute; por sus piernas hasta sus pies. Para luego dejar que el agua se llevase toda la espuma de su cuerpo, notando como el chorro ca&iacute;a sobre ella.<\/p>\n<p>Baj&oacute; al hall del hotel, para esperar a Carlos. Se sent&oacute; en un sill&oacute;n alto y se puso a ojear la prensa. Trataba de camuflarse por si el socorrista andaba por all&iacute; y se ve&iacute;an forzados a entablar una embarazosa conversaci&oacute;n. Aquello solo hab&iacute;a sido un polvo con un desconocido. Tan desconocido que no sab&iacute;a ni como se llamaba. Pero entonces localiz&oacute; a &ldquo;su hombre&rdquo;. Se puso de pie y se dirigi&oacute; hacia &eacute;l:<\/p>\n<p>-Sab&iacute;a que aceptar&iacute;as mi invitaci&oacute;n. &ndash;Dijo &eacute;l con seguridad.<\/p>\n<p>-&iquest;Ah, s&iacute;? &iquest;Y eso por qu&eacute;? &ndash;pregunt&oacute; ella.<\/p>\n<p>-Bueno creo que anoche lo pasamos bien, conectamos&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;D&oacute;nde me vas a llevar?<\/p>\n<p>-Hay una playa por aqu&iacute; cerca, con un chiringuito donde se come un arroz de marisco de esc&aacute;ndalo.<\/p>\n<p>-Mmm&hellip; que bien suena.<\/p>\n<p>Se metieron en el coche y tras unos escasos veinte minutos llegaron a lo alto de un peque&ntilde;o monte lleno de pinos. Aparcaron en una explanada donde hab&iacute;a otros coches. Al bajar del coche pudo notar la diferencia de temperatura. De los veintitr&eacute;s con el que hab&iacute;an hecho el viaje a los treinta y seis que ca&iacute;an sobre aquel pinar, agravados por el intenso chirriar de las cigarras. Por un estrecho camino entre los &aacute;rboles llegaron a un chiringuito de madera que estaba sobre un acantilado que descansaba sobre una preciosa playa de arena casi blanca, muy ancha.<\/p>\n<p>Las vistas sobre el mar eran incre&iacute;bles, el sol se reflejaba en la inmensidad del agua:<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta? &ndash;demand&oacute; Carlos orgulloso.<\/p>\n<p>-Es impresionante. Siempre me ha fascinado el mar, soy mediterr&aacute;nea. &ndash;Coment&oacute; ella orgullosa a su vez de sus or&iacute;genes &ndash;La playa es perfecta.<\/p>\n<p>-No. Luego iremos a una playa perfecta. &ndash;Corrigi&oacute; el hombre la afirmaci&oacute;n de la presentadora.<\/p>\n<p>Se sentaron a comer. &Eacute;l hab&iacute;a encargado el arroz de marisco y se dispusieron a disfrutar de la abundante raci&oacute;n que les sirvieron. Durante la comida Carlos le coment&oacute; que aquella zona de la costa era la mejor para practicar el kite-suf. Y que las playas cuanto m&aacute;s al oeste se hac&iacute;an m&aacute;s rocosa. Habiendo multitud de calitas bajo los acantilados de una belleza salvaje y casi virgen.<\/p>\n<p>Tras m&aacute;s de una hora de riqu&iacute;simo almuerzo y agradable conversaci&oacute;n. Se dispon&iacute;an a ir a la playa. En una mochila Quick Silver de &eacute;l metieron dos toallas y bajaron:<\/p>\n<p>-&iquest;Has montado alguna vez en moto acu&aacute;tica? &ndash;Pregunt&oacute; &eacute;l sorprendi&eacute;ndola.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute;&#8230;? &iquest;Pero d&oacute;nde vamos? &ndash;Ella estaba un poco desconcertada.<\/p>\n<p>-Es una sorpresa. Vamos a una playa perfecta.<\/p>\n<p>El hombre alquil&oacute; una moto a un chico con qui&eacute;n parec&iacute;a tener bastante confianza. Se saludaron de manera efusiva d&aacute;ndose un abrazo y un beso en ambas mejillas. Acomodados, Carlos conduciendo, ella agarrada a &eacute;l y despu&eacute;s de cinco minutos de una fant&aacute;stica traves&iacute;a mar&iacute;tima desde la que se pod&iacute;a ver las preciosas calitas llegaron a un lugar solitario. Era una peque&ntilde;a playita entre dos gigantescas rocas a la que solo se pod&iacute;a acceder desde el mar. La orilla estaba llena de gaviotas que empezaron a volar cuando ellos se acercaron. Antes de llegar a la orilla, ella se tir&oacute; al agua. Era cristalina pod&iacute;a verse los pies. Comenz&oacute; a nadar hacia la orilla, el camarero que hab&iacute;a avanzado con la &ldquo;embarcaci&oacute;n&rdquo; la esperaba:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; te parece? &ndash;pregunt&oacute; Carlos mientras aseguraba la moto de agua en la orilla.<\/p>\n<p>-Es un lugar fant&aacute;stico. &ndash;Contest&oacute; ella maravillada con el paradis&iacute;aco lugar.<\/p>\n<p>-Es un peque&ntilde;o refugio donde venimos a practicar surf. Solo se puede llegar desde el mar. Y ah&iacute; bajo esa roca hay una gruta que sirve de refugio para pasar la noche. &ndash;Mostraba el camarero los encantos del lugar.<\/p>\n<p>-Joder que delicia de sitio. Bueno, pero vendr&aacute; m&aacute;s gente, &iquest;no?<\/p>\n<p>-Hay un pacto no escrito por el cual si llegas y hay gente te vas&hellip;<\/p>\n<p>-Curioso&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute;? &iquest;Nos damos un ba&ntilde;o?<\/p>\n<p>-S&iacute;, claro.<\/p>\n<p>-Pero&hellip; desnudos por supuesto&hellip; &ndash;propuso divertido el anfitri&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Pero&hellip;? &iquest;C&oacute;mo que desnudos&hellip;? &iquest;Y si nos ve alguien&hellip;? &ndash;No estaba muy segura de que fuera buena idea.<\/p>\n<p>-Ya te he comentado lo del pacto &iquest;no?<\/p>\n<p>-Si, pero&hellip;<\/p>\n<p>-Adem&aacute;s la sensaci&oacute;n de ba&ntilde;arse en el mar sin nada es genial&hellip;<\/p>\n<p>-No s&eacute; yo&hellip;<\/p>\n<p>Carlos se quit&oacute; el ba&ntilde;ador y se qued&oacute; desnudo ante ella. Qui&eacute;n durante unos segundos observ&oacute; el maravilloso cuerpo de surfista de &ldquo;su&rdquo; camarero antes de empezar a quitarse el bikini y quedarse desnuda tambi&eacute;n. El hombre le tendi&oacute; la mano y fueron cogidos andando hasta el agua. La verdad es que la imagen de dos cuerpos desnudos y preciosos en una playa id&iacute;lica era irresistible. Hac&iacute;a mucho calor, el agua era cristalina y estaba a una temperatura ideal con lo que se metieron sin pens&aacute;rselo. Se sumergieron, se salpicaron, se abrazaron, se besaron, nadaron, jugaron, saltaron&hellip; as&iacute; durante un largo rato. Ella estaba disfrutando de unas verdaderas vacaciones. Se sent&iacute;a feliz con la decisi&oacute;n de haberse tomado este fin de semana sola que nunca pens&oacute; que le saliera tan bien y tan divertido. En apenas un d&iacute;a hab&iacute;a cambiado por completo el chip y sent&iacute;a que la peor etapa desde su ruptura hab&iacute;a quedado definitivamente atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Cuando ten&iacute;an la piel de las manos arrugadas decidieron salir a tomar el sol. En el camino la periodista mir&oacute; de reojo a Carlos y pudo ver como el tremendo pene de &eacute;l se balanceaba de un lado a otro al andar. Al contraste de temperatura sus pezones hab&iacute;an respondido poni&eacute;ndose duros y erguidos. Y una ligera brisa hizo que su piel se erizase.<\/p>\n<p>Llegaron a las toallas y se tumbaron. El sol calentaba aquellos dos maravillosos cuerpos que fueron dando vueltas sobre s&iacute; mismos para broncearse cada rinc&oacute;n de piel. De vez en cuando, ella observaba y admiraba el cuerpo de su anfitri&oacute;n. Le miraba su culo redondo y duro al final de su ancha espalda. Sus poderosos brazos, su torso con los bien definidos abdominales. Su potente polla ahora en reposo. Aun as&iacute; era de unas dimensiones considerables. Era preciosa, recta, morena, de piel tersa, suave. Todav&iacute;a ahora se le marcaban las venas. Sus piernas fuertes y musculosas. De repente Carlos estir&oacute; todo su cuerpo. Se incorpor&oacute; y alcanz&oacute; su mochila. La mir&oacute; y le sonri&oacute;. La mujer se la devolvi&oacute;. Empez&oacute; a liarse un cigarro de &ldquo;mar&iacute;a&rdquo;. Lo encendi&oacute; y le dio un par de caladas antes de ofrec&eacute;rselo. Ella se incorpor&oacute;. Se gir&oacute; hacia &eacute;l y cruz&oacute; las piernas. Pese a estar desnuda en la playa ante un desconocido no se sent&iacute;a para nada incomoda. Tom&oacute; el porro y le dio una fuerte calada. Le mir&oacute; con cierta admiraci&oacute;n:<\/p>\n<p>-Que buena vida te pegas.<\/p>\n<p>-No me quejo. Soy joven y la vida hay que vivirla.<\/p>\n<p>-Ya. Pero no siempre se puede. Hay obligaciones y responsabilidades. &ndash;Cuestionaba ella la forma de vida de Carlos.<\/p>\n<p>-Siempre he hecho lo que he querido. Desde muy temprano ten&iacute;a claro que no quer&iacute;a ataduras ni responsabilidades.<\/p>\n<p>-Pero alguna responsabilidad habr&aacute; por ah&iacute;, &iquest;no? &ndash;volv&iacute;a la presentadora a poner en duda la filosof&iacute;a del camarero.<\/p>\n<p>-Est&aacute;n todas cubiertas. Trabajo para vivir. Solo necesito dinero para pagar mis diversiones.<\/p>\n<p>Disfruto de mis amigos y mi surf. Venimos aqu&iacute; lo pasamos bien&hellip;<\/p>\n<p>Segu&iacute;an intercambi&aacute;ndose el cigarro. Ella se encontraba cada vez m&aacute;s a gusto y relajada:<\/p>\n<p>-As&iacute; que ven&iacute;s aqu&iacute; todos. &iquest;Y acab&aacute;is todos desnudos? &iquest;T&iacute;os y t&iacute;as? &ndash;pregunt&oacute; morbosa la mujer.<\/p>\n<p>-S&iacute;, aqu&iacute; practicamos nudismo todos.<\/p>\n<p>-Por eso conoc&iacute;an ellas tu secreto&hellip; &ndash;y dio una carcajada.<\/p>\n<p>-Bueno, la naturaleza ha sido generosa conmigo.<\/p>\n<p>-Joder, generosa dices&hellip; &ndash;dijo la mujer como si &eacute;l se hubiera pasado de humilde &ndash;Reme dice que follasteis. Las otras dos &iquest;tambi&eacute;n? &ndash;Le delataba su ego femenino y no pod&iacute;a disimular ciertos celos hacia las amigas de &eacute;l.<\/p>\n<p>-No. Con Reme fue diferente. Sal&iacute;a de una relaci&oacute;n, estaba despechada y acabamos echando un polvo.<\/p>\n<p>-Es una morenaza impresionante. Tiene que follar como Dios.<\/p>\n<p>-La verdad es que Reme es genial en todo. Y tambi&eacute;n en la cama, claro. Es una t&iacute;a que no tiene complejos y sabe lo que quiere.<\/p>\n<p>-Y como conseguirlo. Vaya como le entr&oacute; al guiri anoche.<\/p>\n<p>-Uf, pobre guiri&hellip; Con Reme hay que estar a la altura.<\/p>\n<p>Carlos empezaba a empalmarse.<\/p>\n<p>-Te pone cachondo hablar de Reme, &iquest;eh? &ndash;dijo ella sonri&eacute;ndole.<\/p>\n<p>-Me da morbo que una t&iacute;a que est&aacute; tan buena como t&uacute;, profesional, famosa y encima desnuda, me pregunte como folla otra&hellip;<\/p>\n<p>Ella se ruboriz&oacute; pero aguant&oacute; el ataque:<\/p>\n<p>-Las mujeres somos competitivas entre nosotras y quiero saber como tengo que hacer para superarla&hellip;<\/p>\n<p>El hombre le dio la &uacute;ltima calada al porro y se puso de pie. Ten&iacute;a una erecci&oacute;n espectacular. La mujer se puso de rodillas, se acerc&oacute; a &eacute;l y sin dejar de mirarle comenz&oacute; a meterse la polla en la boca. Poco a poco, con un leve movimiento de cabeza. Ten&iacute;a esa cara de comepollas que se le pon&iacute;a cuando disfruta de una buena mamada. Y &eacute;sta era para disfrutarla bien. Le o&iacute;a respirar fuerte. Al imaginar la escena se excitaba m&aacute;s, parec&iacute;a de pel&iacute;cula porno. Una calita solitaria, atardeciendo y una periodista arrodillada ante un desconocido chup&aacute;ndole su enorme polla.<\/p>\n<p>&Eacute;l le cogi&oacute; la cabeza con ambas manos y empez&oacute; a follarle la boca. Ella engull&iacute;a como pod&iacute;a al tiempo que comenz&oacute; a acariciarse el co&ntilde;o. Carlos suspir&oacute; y par&oacute;:<\/p>\n<p>-Ven t&uacute;mbate.<\/p>\n<p>El hombre se tumb&oacute; boca arriba y le pidi&oacute; que se pusiera sobre &eacute;l. De manera que su co&ntilde;o quedaba a la altura de su boca. Se lo empez&oacute; a comer a leng&uuml;etazos. Apoyada sobre su abdomen cerr&oacute; los ojos y suspir&oacute; fuerte. Cada vez que le pasaba la lengua por su cl&iacute;toris le hac&iacute;a jadear. Se notaba h&uacute;meda y ardiendo. Comenz&oacute; a moverse en c&iacute;rculos sobre su boca. Se notaba que iba a estallar de placer, se inclin&oacute; sobre &eacute;l y le empez&oacute; a comer la polla. Se la agarr&oacute; fuerte con la mano. Le escupi&oacute; en la punta del capullo y volvi&oacute; a met&eacute;rsela en la boca mientras segu&iacute;a paje&aacute;ndole. El movimiento de su cabeza iba a m&aacute;s. Mientras &eacute;l se estaba dedicando ya por completo a su cl&iacute;toris. Ya el placer de la mujer se concentraba en ese punto. Quer&iacute;a pedirle que se la mordiera pero ten&iacute;a la boca ocupada as&iacute; que sigui&oacute; con la mamada. Ella no pod&iacute;a m&aacute;s, un escalofr&iacute;o recorri&oacute; su columna. Se sac&oacute; la polla de la boca y grit&oacute; de placer:<\/p>\n<p>-Aaahhh&hellip;. &ndash;sin dejar de mene&aacute;rsela hasta que con otro grito &eacute;l tambi&eacute;n anunci&oacute; su corrida.<\/p>\n<p>-Aahh, no pares&hellip; dale m&aacute;s fuerte. &ndash;Lanz&oacute; un impresionante chorro de semen que fue a parar a sus tetas.<\/p>\n<p>Le gust&oacute; notar el semen caliente resbalando por su pecho y dio un par de meneos m&aacute;s para que terminara de descargar. Al tiempo que sus flujos vaginales ca&iacute;an de su co&ntilde;o y eran recogidos por la lengua de &eacute;l. Mir&oacute; hacia Carlos sonriendo que ya estaba relajado despu&eacute;s de su brutal corrida:<\/p>\n<p>-Uf, que comida m&aacute;s rica.<\/p>\n<p>-Pues vaya la mamada que me has pegado.<\/p>\n<p>Tumb&aacute;ndose junto a &eacute;l:<\/p>\n<p>-Qu&eacute; corridas echas, joder. Es imposible trag&aacute;rselas entera.<\/p>\n<p>-Te gusta tragar leche, &iquest;eh? &ndash;dijo el hombre con los ojos cerrados.<\/p>\n<p>-Es que soy muy viciosa&hellip;<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un rato, decidieron empezar la vuelta a casa. Volvieron a hacer la traves&iacute;a a bordo de la moto de agua desde la calita hasta la playa. El sol se pon&iacute;a a sus espaldas dejando tonalidades naranjas cuando Carlos a&uacute;n desde la moto hizo se&ntilde;as a su colega. Este le indic&oacute; que eran los &uacute;ltimos clientes en entregar la embarcaci&oacute;n. Durante el viaje escuchaban una emisora de m&uacute;sica, donde sonaron las que ser&iacute;an las canciones del verano. Para la presentadora esas canciones siempre le recordar&iacute;an el principio de esta nueva etapa en su vida:<\/p>\n<p>-Bueno pues esto es la despedida. Ma&ntilde;ana me voy. &ndash;En su voz se notaba cierto malestar por el poco tiempo que hab&iacute;an tenido.<\/p>\n<p>-Ha sido un placer conocerte. Eres fant&aacute;stica. &ndash;Alab&oacute; el camarero.<\/p>\n<p>Ella le mir&oacute; a los ojos:<\/p>\n<p>-No te olvidar&eacute;. Conocerte ha sido un regalo. &ndash;Apunt&oacute; la mujer convencida que esto supondr&iacute;a un punto de inflexi&oacute;n en su vida.<\/p>\n<p>-Si vuelves&hellip; ya sabes donde estoy.<\/p>\n<p>-Como dice Sabina &ldquo;&hellip;al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver&hellip;&rdquo; &ndash;y le bes&oacute; en los labios.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente cogi&oacute; el coche de alquiler y se dirigi&oacute; a la estaci&oacute;n donde tomar&iacute;a un tren hasta casa.<\/p>\n<p>Durante el viaje pens&oacute; en lo r&aacute;pido que hab&iacute;a ido todo. En todo lo que se le presentaba por delante. Al fin y al cabo solo hab&iacute;an pasado dos d&iacute;as de vacaciones. En una semana saldr&iacute;a para Grecia con su amiga Eva. No sab&iacute;a lo que le esperaba all&iacute;. Pero lo que fuera lo disfrutar&iacute;a. Si algo le hab&iacute;a ense&ntilde;ado Carlos es que la vida hay que vivirla y disfrutarla&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Sinti&oacute; calor, abri&oacute; los ojos y trat&oacute; de ubicarse. Era la habitaci&oacute;n de su hotel. La luz que entraba por la ventana le imped&iacute;a abrir bien los ojos. Se hab&iacute;a quedado dormida sin desvestirse. Ni siquiera hab&iacute;a cerrado las cortinas. No lograba recordar como hab&iacute;a llegado a la habitaci&oacute;n. 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