{"id":27248,"date":"2020-12-25T23:00:00","date_gmt":"2020-12-25T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-25T23:00:00","modified_gmt":"2020-12-25T23:00:00","slug":"ella-el-desfase","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ella-el-desfase\/","title":{"rendered":"Ella: El desfase"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27248\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Desfase.<\/p>\n<p>A las dos de la tarde hab&iacute;an llegado a Andorra. Tras la pertinente burocracia para hospedarse recogieron las llaves de su apartamento. Aparcaron el coche alrededor de una plaza junto a la oficina que hay de recepci&oacute;n y tras coger sus peque&ntilde;os equipajes, subieron una peque&ntilde;a calle en cuesta. Entraron en un edificio de dos plantas que albergaba cuatro apartamentos. El suyo era uno de los de la planta baja. Una gran puerta de madera marr&oacute;n oscuro, labrada y con cuadraditos daba paso a tres escalones descendentes que hac&iacute;an llegar a un peque&ntilde;o recibidor. Desde aqu&iacute; se pasaba hacia la izquierda entrando en un gran sal&oacute;n con dos grandes ventanas desde donde se ve&iacute;an los Pirineos. Dos grandes sof&aacute;s dispuestos en forma de L delante del fuego. A la espalda de uno de los sof&aacute;s hab&iacute;a una mesa de madera cuadrada alrededor de la cual se distribu&iacute;an tambi&eacute;n cuatro sillas. Frente a estos una cocina americana. Todo el suelo era de tarima flotante de color oscuro y cubierto delante del fuego con una alfombra de lana marr&oacute;n. La estancia, pese a ser sal&oacute;n y cocina todo junto ten&iacute;a un ambiente confortable.<\/p>\n<p>A la derecha del distribuidor se encontraba el ba&ntilde;o y los dos dormitorios. Dispon&iacute;an de camas individuales, aunque decidieron juntarlas y dormir los tres juntos en un solo dormitorio:<\/p>\n<p>-S&iacute;, como si fu&eacute;ramos quincea&ntilde;eras &ndash;apunt&oacute; con iron&iacute;a ella la idea de Pablo.<\/p>\n<p>-Bueno, si no nos salen mejores acompa&ntilde;antes por ah&iacute;&#8230; &ndash;Coment&oacute; Eva.<\/p>\n<p>Una vez instalados salieron a dar una vuelta y tratar de comer algo aunque era un poco tarde. Efectivamente no encontraron ning&uacute;n sitio que les sirviera un almuerzo ya que las cocinas de todos hab&iacute;an cerrado ya. As&iacute; que se mantuvieron con un par de s&aacute;ndwich en la terraza de un peque&ntilde;o mes&oacute;n con muy buena pinta que decidieron tendr&iacute;an que probar para cenar. De terraza en terraza y de cubata en cubata pasaron toda la tarde. Estuvieron hablando de temas de trabajo, temas personales, etc&#8230; Para acabar ri&eacute;ndose con casi todo cuando el alcohol aument&oacute; su nivel en sangre. Sobre las ocho de la tarde decidieron volver al apartamento para ducharse y despejarse un poco. Volvieron al restaurante donde hab&iacute;an decidido cenar y all&iacute; retomaron donde lo hab&iacute;an dejado, bebiendo.<\/p>\n<p>En una mesa esquinada y tras haber liquidado tres botellas de Lambrusco, las risas de los tres amigos empezaban a ser escandalosas. Eva era la que peor iba. Sus pupilas incapaces de fijarse en nada y sus ojos entornados delataban una borrachera hist&oacute;rica. Al intentar dar un pico a su amiga cay&oacute; de la silla al suelo de manera estrepitosa. El resto de clientes del local les miraba de reojo. En ese momento decidieron que lo mejor era continuar la juerga en casa. Al ponerse en pie los otros dos amigos se dieron cuenta que tampoco estaban muy finos.<\/p>\n<p>Tratando de llamar lo menos posible la atenci&oacute;n salieron del restaurante a la calle. El peque&ntilde;o trayecto hasta el apartamento lo hicieron abrazados y cantando. Ninguno sabr&iacute;a decir despu&eacute;s como llegaron. Y se alegraron de estar hospedados en la planta baja porque les hubiera resultado imposible subir las escaleras.<\/p>\n<p>Sentados en los sof&aacute;s y con otra ronda de cubatas. &Eacute;sta vez de Jack Daniels. Pablo sac&oacute; del bolsillo del pantal&oacute;n una peque&ntilde;a c&aacute;psula met&aacute;lica que conten&iacute;a una bellota de hach&iacute;s:<\/p>\n<p>-Bravo, Pablo, eso era lo que nos faltaba &ndash;dijo ella con la cadencia lenta de los borrachos, tratando de poner cordura a una situaci&oacute;n que en un flash de lucidez vislumbr&oacute; acabar&iacute;a como el rosario de la aurora.<\/p>\n<p>Tras un par de caladas al porro, las risas de los tres eran contagiosas. Eva levant&oacute; su copa y propuso un brindis:<\/p>\n<p>-Por las juergas con los amigos. Y por las noches de droga, sexo y alcohol&hellip; &ndash;dec&iacute;a con los ojos cerrados y su copa en alto &ndash;bueno que digo yo. Tenemos droga, tenemos much&iacute;simo alcohol&#8230; Pero todav&iacute;a no tenemos sexo &ndash;y arqueando las cejas, Eva mir&oacute; a sus amigos.<\/p>\n<p>-Uf, ya ver&aacute;s cuando &eacute;sta salga &ndash;coment&oacute; Pablo se&ntilde;alando a la presentadora &ndash;folla seguro. &ndash;En referencia a la etapa que su amiga est&aacute; viviendo.<\/p>\n<p>-Bueno, Pablo, &iquest;t&uacute; te has tirado alguna vez a una t&iacute;a? &ndash;le pregunt&oacute; ella con cara de zorr&oacute;n al tiempo que le daba una calada honda al porro.<\/p>\n<p>-Eso, eso &iquest;de cuando no te comes un co&ntilde;o? &ndash;insisti&oacute; la otra amiga.<\/p>\n<p>-Quita, quita. Eso con tanto pelo. &ndash;Contest&oacute; el hombre con ademanes afeminados.<\/p>\n<p>-Bah, desde que estaba la moda de la mata de pelo &ndash;solt&oacute; una carcajada Eva &ndash;pero si ya ninguna t&iacute;a llevamos pelo&#8230;<\/p>\n<p>-Bueno no llevar&aacute;s t&uacute;, bonita. &ndash;Contest&oacute; Pablo a Eva.<\/p>\n<p>-Ni &eacute;sta tampoco &ndash;se&ntilde;alando a la periodista &ndash;&iquest;Qu&eacute; te apuestas?<\/p>\n<p>-Venga Pablo, &iquest;t&uacute; que dices que lo llevo rasurado o no? &ndash;desafi&oacute; la presentadora.<\/p>\n<p>El alcohol les hab&iacute;a hecho perder todo el pudor y sin dejar tiempo a que el chico contestara las dos amigas comenzaron a desnudarse de cintura para abajo:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; hac&eacute;is, putas? &ndash;rio el hombre dispuesto a disfrutar de los maravillosos desnudos de sus compa&ntilde;eras de trabajo.<\/p>\n<p>Las dos estaban tan solo con la parte de arriba de sus ropas. Ella con un chaleco de cuello alto rojo y sus maravillosas piernas al aire con un tanga negro. Eva ten&iacute;a una camisa a cuadros y ya se hab&iacute;a quitado el tanga de encajes blanco dejando a la vista un culo perfecto en forma de pera y un co&ntilde;o rasurado que se ve&iacute;a exquisito.<\/p>\n<p>Mirando a ambos y con cara de vicio comenz&oacute; a quitarse los botones de la camisa para luego tirar a la cara de Pablo un sujetador blanco a juego con su tanga. Eva ten&iacute;a un desnudo espectacular. Era una autentica preciosidad. Un cuerpo perfectamente proporcionado de piel canela, con dos senos redondos y pezones erguidos. Su melena alborotada le daba un aspecto salvaje a sus rasgos angulosos convirti&eacute;ndola en un animal lujurioso y excitante. Ella empez&oacute; a notarse totalmente excitada con la visi&oacute;n de su mejor amiga. As&iacute; que tambi&eacute;n se desnud&oacute; totalmente:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; Pablo? &iquest;Te quieres comer un co&ntilde;o o dos? &ndash;y Eva comenz&oacute; a andar hacia &eacute;l con cara de viciosa.<\/p>\n<p>Pablo no pudo evitar (o no quiso) lo que se le vino encima. Su amiga se abalanz&oacute; sobre &eacute;l y ri&eacute;ndose le tumb&oacute; a todo lo largo del sof&aacute; tratando de sentarse sobre su cara:<\/p>\n<p>-Venga Pablo, c&oacute;meme el co&ntilde;o. &ndash;Dec&iacute;a la mujer entre risas.<\/p>\n<p>&Eacute;l hac&iacute;a tiempo que se hab&iacute;a entregado y ahora tan solo cerraba los ojos y simulaba forcejear para evitar el contacto de su boca con el sexo de su amiga:<\/p>\n<p>-&iquest;Te est&aacute;s empalmando Pablo? &ndash;le pregunt&oacute; la periodista antes de tocarle el paquete &ndash;s&iacute;, s&iacute;, se te ha puesto dura.<\/p>\n<p>Ella comenz&oacute; a bajarle los pantalones:<\/p>\n<p>-Ves, Pablito como te gustan las t&iacute;as. &ndash;Le ech&oacute; en cara Eva que hab&iacute;a conseguido sentarse a horcajadas sobre la cara de su amigo.<\/p>\n<p>-Dejadme, putas &ndash;se quejaba el maquillador.<\/p>\n<p>-Vaya, Pablo que agradable sorpresa&hellip; &ndash;al desnudarle su polla salt&oacute;.<\/p>\n<p>Sin ser demasiado grande, si ten&iacute;a una gran erecci&oacute;n. Sin pensarlo dos veces la presentadora de informativos agach&oacute; su cabeza y comenz&oacute; a hacerle una mamada a su amigo gay. Pablo que hac&iacute;a tiempo se hab&iacute;a rendido a las dos mujeres, lam&iacute;a toda la vagina h&uacute;meda de Eva que entre el alcohol y el porro disfrutaba lanzando gemidos y acarici&aacute;ndose los pezones. Estaba como en una nube. A su vez Pablo tambi&eacute;n lanzaba gemidos de vez en cuando por la mamada que le estaba dando su otra amiga.<\/p>\n<p>Para la presentadora toda esta situaci&oacute;n era muy excitante. Mamaba la polla a un ritmo m&aacute;s lento del que sol&iacute;a, casi sin tocarla con las manos, exclusivamente con la boca. Bajaba y sub&iacute;a lentamente, se entreten&iacute;a con el glande y volv&iacute;a a bajar hasta met&eacute;rsela entera en la boca. Todo iba a una velocidad menor, disfrutaba de aquella polla homosexual como si fuera lo m&aacute;s excitante de su vida. De repente Eva se gir&oacute; y se coloc&oacute; en posici&oacute;n de 69 con respecto a Pablo:<\/p>\n<p>-&iquest;Se la chupamos las dos? &ndash;tras esto las dos amigas se besaron.<\/p>\n<p>Empezaron una mamada a dos bocas que Pablo no pudo aguantar. Tras un peque&ntilde;o aviso se corri&oacute; abundantemente sobre la cara y el pelo de sus amigas.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de limpiarse los restos de semen de Pablo, las dos mujeres quedaron arrodilladas una frente a la otra en el centro de la alfombra. Se miraban, se deseaban. Fue Eva qui&eacute;n busc&oacute; primero los labios de su compa&ntilde;era para besarle. Las dos juntaron sus labios apasionadamente y se acariciaban sus maravillosos cuerpos. Sus pezones erectos se rozaban haciendo que sus sexos ardiesen de deseos el uno por el otro. Se juntaban lo m&aacute;s posible buscando el mayor contacto entre ellas. Eva era qui&eacute;n llevaba la iniciativa. Bes&oacute; el cuello de su amiga y comenz&oacute; a descender buscando los hermosos pezones rosados de ella. La gir&oacute; de manera que apoyase su cuerpo sobre el asiento del sof&aacute;, mientras se colocaba entre sus piernas. Eva pudo contemplar su espectacular culo redondo. Recorri&oacute; con su lengua toda la espalda para terminar pas&aacute;ndola por toda la raja. Con su mano izquierda acariciaba una de las tetas y con la derecha comenz&oacute; a hacerle una paja, a la vez que hac&iacute;a pasar su rasurado pubis a lo largo de la raja del culo de su amiga. Era qui&eacute;n dominaba a su amiga. La ten&iacute;a a su merced.<\/p>\n<p>Disfrutando de su bello cuerpo, lamiendo su suave piel, amasando sus maravillosas tetas y masturbando su ardiente co&ntilde;o. Ella gem&iacute;a de gozo moviendo su culo contra Eva sabiendo que esto provocaba un roce en su cl&iacute;toris. La imagen de las dos amigas echando un polvo estaba provocando otra erecci&oacute;n en Pablo.<\/p>\n<p>Eva segu&iacute;a con los dedos de su mano derecha separando con delicadeza los carnosos labios vaginales de la periodista. Introduciendo su dedo coraz&oacute;n en el interior de la vagina para acabar presionando con movimientos circulares la maravillosa pipa rosada de ella Con la izquierda segu&iacute;a pellizcando el duro pez&oacute;n. Y su cl&iacute;toris se restregaba contra el culo. Eva estall&oacute; en un maravilloso orgasmo mojando con sus flujos los gl&uacute;teos de su amiga:<\/p>\n<p>-C&oacute;meme el co&ntilde;o, Eva &ndash;le pidi&oacute; la presentadora en un estado de excitaci&oacute;n m&aacute;ximo.<\/p>\n<p>Ahora se sent&oacute; en el filo del sof&aacute; abri&oacute; las piernas dejando a la vista de Eva su grueso co&ntilde;o totalmente empapado. &Eacute;sta gate&oacute; hasta ella y comenz&oacute; a lamer lentamente desde su ano hasta su cl&iacute;toris. Su amiga gem&iacute;a m&aacute;s fuerte notando como su vulva se hinchaba. Por su parte, Pablo se coloc&oacute; detr&aacute;s de Eva y se dispuso a penetrarla:<\/p>\n<p>-M&eacute;temela por el culo, Pablo &ndash;le pidi&oacute; lascivamente.<\/p>\n<p>Sin dudarlo &eacute;ste se humedeci&oacute; con saliva la polla y se dispuso a introducirla en el ano de Eva. Con cierto trabajo logr&oacute; penetrarla. Su amiga dio un peque&ntilde;o resoplido de esfuerzo:<\/p>\n<p>-Siii, joderrr.<\/p>\n<p>Ahora los tres amigos sincronizaron sus movimientos. Pablo sodomizaba sin descanso a Eva y &eacute;sta le com&iacute;a el co&ntilde;o a la otra amiga que estaba con las piernas abiertas y levantadas ofreci&eacute;ndoselo como manjar.<\/p>\n<p>Al cabo de unos instantes ella con el sexo oral y Pablo con el sexo anal acabaron al un&iacute;sono en un tremendo orgasmo teniendo como punto en com&uacute;n a Eva qui&eacute;n recibi&oacute; la corrida de una en su boca y del otro en su culo.<\/p>\n<p>El amante perfecto.<\/p>\n<p>La primera en despertarse fue ella. Se sinti&oacute; pesada y resacosa. La habitaci&oacute;n estaba en penumbra, tan solo iluminada por algunos rayos de sol que atravesaban los peque&ntilde;os huecos de la persiana mal cerrada. Sin saber muy bien que hab&iacute;a pasado para sentirse as&iacute;, levant&oacute; la cabeza y pudo ver como sus amigos tambi&eacute;n estaban en las camas. Hab&iacute;an dormido juntos los tres, todos desnudos.<\/p>\n<p>El olor a alcohol y a hach&iacute;s provenientes de la transpiraci&oacute;n de sus cuerpos durante la noche la fue situando. Una serie de recuerdos con ciertas lagunas temporales la iban colocando en el desfase de la noche anterior, lo que provoc&oacute; en ella una sensaci&oacute;n de desasosiego pensando que a partir de ese momento la relaci&oacute;n con sus amigos ser&iacute;a un poco embarazosa. Lo mejor ser&iacute;a empezar por despejarse con una buena ducha y luego desayunar.<\/p>\n<p>Eran las doce y media del mediod&iacute;a cuando estaba prepar&aacute;ndose un caf&eacute; en la cocina y apareci&oacute; Eva reci&eacute;n duchada. Como hab&iacute;a previsto la situaci&oacute;n era un poco tensa y fr&iacute;a. No comentaron nada de lo sucedido, ni siquiera el desorden del sal&oacute;n con botellas de whisky y manchas por todos lados provoc&oacute; una conversaci&oacute;n al respecto. Los efectos del alcohol y la droga se hab&iacute;an esfumado y sin ellos el pudor hac&iacute;a acto de presencia otra vez. Se limitaron a un saludo de buenos d&iacute;as y sentarse en la mesa cuadrada con las respectivas miradas perdidas en el infinito. De repente entr&oacute; Pablo con su energ&iacute;a habitual:<\/p>\n<p>-Ni&ntilde;as &iquest;qu&eacute; os pasa que no dec&iacute;s ni &ldquo;m&uacute;&rdquo;?<\/p>\n<p>-No, nada. Acabamos de levantarnos y estamos a&uacute;n dormidas &ndash;dijo ella.<\/p>\n<p>-Si ya. &iquest;Qu&eacute; lo de anoche no tiene nada que ver? &ndash;les pregunt&oacute; el hombre mientras se preparaba una taza de caf&eacute; caliente.<\/p>\n<p>-Eh&#8230; Bueno&#8230; Supongo que un poco s&iacute;&#8230; &ndash;dijo Eva mirando a su amiga.<\/p>\n<p>-Mirad, lo de anoche no os convierte en homosexuales, ni est&aacute;is enamoradas ni nada por el estilo. Vamos a ver, anoche nos corrimos una juerga con drogas, sexo y alcohol y ya est&aacute;. La vida hay que disfrutarla. Nos lo pasamos bien que es lo que cuenta y a lo que ven&iacute;amos a este viaje. Adem&aacute;s ya pod&eacute;is decir que hab&eacute;is probado carne y pescado. Esta noche salimos y a disfrutar que la vida es m&aacute;s corta de lo que pensamos&#8230;<\/p>\n<p>Las palabras de Pablo sirvieron para que la relaci&oacute;n volviese a la normalidad. A lo largo del d&iacute;a, entre risas, fueron recordando distintas secuencias de lo ocurrido la noche anterior. Unos recordaban unas y no se acordaban de otras, efecto por supuesto de la gran borrachera que hab&iacute;an cogido.<\/p>\n<p>Ya por la tarde fueron a parar a una cafeter&iacute;a donde decidieron que esa noche ten&iacute;an que salir a bailar. Los tres se fijaron en el camarero. Era un tipo no muy alto, con el pelo casta&ntilde;o y ojos marrones. Ten&iacute;a una cara guapa y mucho parecido a Tom Cruise. Lo estuvieron analizando, que si ten&iacute;a un buen culo, que si era guapo, que si ten&iacute;a un buen cuello para mord&eacute;rselo, apunt&oacute; Eva.<\/p>\n<p>Pablo le hizo se&ntilde;as para que se acercara. &Eacute;l la hab&iacute;a reconocido desde el principio y no pod&iacute;a ocultar una media sonrisa a medida que se acercaba a la mesa:<\/p>\n<p>-Si, d&iacute;game &ndash;pregunt&oacute; el camarero.<\/p>\n<p>-Mira, estamos pasando unos d&iacute;as aqu&iacute; y esta noche nos gustar&iacute;a salir de copas pero no sabemos donde ir.<\/p>\n<p>-Hombre, hay muchos sitios dependiendo de lo que busqu&eacute;is. Pero yo suelo ir a la Mafia que es lo que mejor se pone.<\/p>\n<p>-La Mafia, vale. &iquest;Y all&iacute; se puede bailar? &ndash;pregunt&oacute; Eva.<\/p>\n<p>-S&iacute;. Es la disco con m&aacute;s tir&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Perdona c&oacute;mo te llamas? &ndash;pregunt&oacute; Pablo.<\/p>\n<p>-Yo soy Juan Francisco, pero todos me llaman Juanfra.<\/p>\n<p>-Ah, encantado, yo soy Pablo, ella es Eva y&#8230;<\/p>\n<p>-Si a ella la conozco, claro&#8230;<\/p>\n<p>-Entonces dices &iquest;qu&eacute; t&uacute; estar&aacute;s por all&iacute;? &ndash;dej&oacute; caer inocentemente Pablo probando suerte.<\/p>\n<p>Juanfra d&aacute;ndose cuenta del tema dijo:<\/p>\n<p>-S&iacute; yo suelo ir. Si quer&eacute;is podemos quedar esta noche.<\/p>\n<p>-Bueno, a nosotros no nos importa. Siempre es bueno conocer gente en los sitios &ndash;apunt&oacute; Pablo.<\/p>\n<p>-Pues entonces os espero aqu&iacute; sobre las once y media, &iquest;OK?<\/p>\n<p>Los tres amigos siguieron hablando del camarero y de su peculiar acento para aquella zona. La cosa se pon&iacute;a bien para la noche.<\/p>\n<p>Llegaron a la cafeter&iacute;a diez minutos antes de la hora fijada. Pasaron hasta la barra y ocuparon unos taburetes. El local hab&iacute;a cambiado con respecto a la tarde. Las mesas ya no estaban en su lugar, ese espacio ahora era ocupado con gran cantidad de gente que beb&iacute;a de pie. La luz era azulada dando cierta sensaci&oacute;n de intimidad que invitaba a beber. Pidieron una ronda. Cada uno una cosa diferente. Ella su Cutty Sark con 7 Up, Eva en cambio beb&iacute;a Smirnoff con naranja. Y Pablo, buscando ser cada d&iacute;a m&aacute;s sofisticado dec&iacute;a haberse aficionado al gin tonic:<\/p>\n<p>-A ver Pablito que vas a pedir &ndash;dijo Eva mientras el camarero esperaba la decisi&oacute;n.<\/p>\n<p>-Ponme&#8230; &ndash;mirando al botellero del bar &ndash;&hellip;pues, Hendricks con Nordic Mist Blue&#8230;<\/p>\n<p>-Marchando&#8230; &ndash;y se fue el camarero a buscar las bebidas.<\/p>\n<p>Las dos amigas miraban a Pablo fijamente:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; has pedido? &ndash;apunt&oacute; Eva arrugando la cara y poniendo mucho &eacute;nfasis en la pregunta.<\/p>\n<p>-Ni&ntilde;a, ginebra Hendricks la del pepino&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; pepino? &ndash;pregunt&oacute; ella con sorpresa.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; s&iacute;, la del pepino&#8230; Se destila as&iacute; con un pepino&#8230; &ndash;el hombre les hac&iacute;a una demostraci&oacute;n del conocimiento de su elecci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Que te gusta un pepino&#8230; &ndash;coment&oacute; Eva moviendo la cabeza de lado a lado y sonriendo. Dando a entender su homosexualidad.<\/p>\n<p>De repente Pablo se puso muy serio, le mir&oacute; fijamente a los ojos y sacando una voz muy masculina le dijo muy cerca de su cara:<\/p>\n<p>-Pues anoche no te quejabas&#8230; Guapa &ndash;y le dio un pico.<\/p>\n<p>Eva se qued&oacute; inm&oacute;vil y seria pensando que quiz&aacute; le habr&iacute;a ofendido su comentario para luego relajarse y contestar:<\/p>\n<p>-&ldquo;Touch&eacute;&rdquo;&#8230;<\/p>\n<p>En ese momento lleg&oacute; el camarero con los vasos y las botellas para servirles. En eso estaban cuando justo detr&aacute;s oyeron:<\/p>\n<p>-Pere, esa ronda me la apuntas a m&iacute;.<\/p>\n<p>Los tres se giraron y pudieron ver a Juanfra que acababa de llegar acompa&ntilde;ado de un amigo. Tras las presentaciones, en las que Miquel (el amigo de Juanfra) por supuesto tambi&eacute;n la reconoci&oacute;, ocuparon otros taburetes y se unieron al grupo. El comentario de Pablo acerca del pepino de su ginebra sigui&oacute; dando juego para bromas y comentarios jocosos. Lo que facilit&oacute; la integraci&oacute;n de todos.<\/p>\n<p>Juanfra, era un tipo guapo, sobre todo por su parecido con Tom Cruise. Sonrisa perfecta, no muy alto, simp&aacute;tico y desde el primer momento surgi&oacute; entre ellos una qu&iacute;mica especial. Eva lo capt&oacute; enseguida y decidi&oacute; dejar v&iacute;a libre a su amiga. Por contra Miquel, no era el tipo de hombre que le gustaba a Eva con lo que decidi&oacute; no intentar nada. Los dos amigos vest&iacute;an de forma similar. Pantalones vaqueros, que en el caso de Juanfra rellenaba muy bien. Botas chirucas y camisa a cuadros.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de dos rondas m&aacute;s decidieron que ya era hora de ir a la discoteca. La puerta de Mafia ten&iacute;a cola para entrar. Esto desanim&oacute; a los tres amigos. Pero en ese momento Miquel se acerc&oacute; al &ldquo;segurata&rdquo; y tras hablar con &eacute;l unos segundos les llam&oacute; para que pasaran al interior:<\/p>\n<p>-Veis como siempre es bueno conocer a alguien en los sitios &ndash;apunt&oacute; Pablo haciendo referencia al comentario de por la tarde.<\/p>\n<p>-T&uacute; siempre llevas raz&oacute;n, Pablito &ndash;dijo Eva.<\/p>\n<p>Entraron en una sala muy grande llena de gente bailando. Hab&iacute;a varios niveles. Al nivel de la entrada hab&iacute;a un pasillo por todo el per&iacute;metro del local hasta llegar a la barra donde tres morenazas impresionantes vestidas para la ocasi&oacute;n, adem&aacute;s de servir copas mostraban todos sus encantos embutidas en unos monos grises de brillos en los que se les pod&iacute;an leer los labios, por no hablar de los escotes. Las dos amigas se sintieron en clara desventaja. Pero se animaron cuando nada m&aacute;s llegar a la barra se les acerc&oacute; un camarero joven, alto, guap&iacute;simo. Que mostraba las horas de gimnasio con una camiseta blanca de manga corta que hac&iacute;a las veces de una segunda piel:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; os pongo guapas? &ndash;Pregunt&oacute; alegremente el joven apoyando los brazos en la barra y marcando b&iacute;ceps.<\/p>\n<p>Eva se mordi&oacute; la lengua antes de soltar la ordinariez que las dos copas de vodka le trajeron a la boca. Fue su amiga qui&eacute;n pidi&oacute; la ronda de bebidas para todos:<\/p>\n<p>-Casi se te escapa una burrada, &iquest;no? &ndash;le pregunt&oacute; ella.<\/p>\n<p>-Pues si. &ndash;Respondi&oacute; Eva mientras segu&iacute;a con la mirada el culo del camarero.<\/p>\n<p>-Las burradas no se dicen se hacen &ndash;coment&oacute; filos&oacute;fico Pablo justo en el momento en que Juanfra y Miquel volv&iacute;an del ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Desde la barra descendieron por unos escalones hasta lo que era un segundo nivel en el que se encontraba la pista de baile. Con Danza Kuduro a todo volumen apenas hab&iacute;a espacio para bailar. Pese a todo se mantuvieron todos juntos y revueltos, como empezaba a ser el caso de ella y Juanfra. Por otro lado, Eva y Pablo se marcaban otro baile, tambi&eacute;n muy sexy, lo que Miquel entendi&oacute; perfectamente y busc&oacute; probar suerte con otra turista.<\/p>\n<p>En un tercer nivel hab&iacute;a una pasarela donde se encontraban los reservados y desde donde apoyadas en unas plataformas met&aacute;licas a modo de balcones, cuatro gogos bailaban calentando a&uacute;n m&aacute;s el ambiente. A diferencia de la barra, aqu&iacute; hab&iacute;a tres rubias y una pelirroja que quitaban el hipo. Tampoco llevaban monos ajustados sino unos bodys blancos y unas minifaldas negras. Se mov&iacute;an como brasile&ntilde;as en el samb&oacute;dromo de R&iacute;o.<\/p>\n<p>Al cabo de un rato de baile pararon para acercarse a la barra, empezaban a tener sed. Miquel parec&iacute;a que hab&iacute;a tenido suerte con una francesa mientras Pablo y Eva segu&iacute;an a lo suyo. Ya en la barra y tras pedir otra copa, Juanfra le coment&oacute; que era malague&ntilde;o pero que hac&iacute;a a&ntilde;os que durante los meses de invierno se ven&iacute;a a Andorra a trabajar de camarero y ganar un buen dinero para despu&eacute;s durante los meses de temporada baja volver a M&aacute;laga y disfrutar de lo ganado. La qu&iacute;mica entre ellos crec&iacute;a y ella se encontraba muy a gusto. Volvieron a la pista para bailar Eu si te pego de Michael Tello. Bailaron de manera casi apasionada la canci&oacute;n e incluso se dieron alg&uacute;n pico, con lo que aquello solo pod&iacute;a acabar de una manera. Eva se les acerc&oacute; para decirles que se marchaba, que se encontraba algo cansada:<\/p>\n<p>-Bueno&#8230; &iquest;y Pablo? &ndash;le pregunt&oacute; extra&ntilde;ada su amiga.<\/p>\n<p>-Se ha perdido&#8230; &ndash;contest&oacute; Eva levantando una ceja en se&ntilde;al de complicidad.<\/p>\n<p>Tras despedirse de Eva los dos volvieron a bailar esta vez Dame Vida de Huecco. La calentura de ambos fue aumentando hasta que decidieron que lo mejor era irse. No tuvieron que andar mucho hasta llegar al edificio donde viv&iacute;a Juanfra. Iban cogidos de la mano cuando llegaron a una puerta de madera barnizada que daba acceso al interior del bloque. Una vez dentro subieron por una escalera hasta el primer piso donde estaba el apartamento de &eacute;l. Abri&oacute; la puerta y entraron. Era un d&uacute;plex con todo el suelo de parqu&eacute;. Abajo dispon&iacute;a de un amplio sal&oacute;n, cocina y un ba&ntilde;o. En uno de los extremos del sal&oacute;n se sub&iacute;a por una escalera hasta la planta superior donde hab&iacute;a dos dormitorios.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s entrar, ella se apoy&oacute; en el respaldo del sof&aacute; que se encontraba de espaldas a la puerta y observ&oacute; a Juanfra, qui&eacute;n con cierta pausa se quit&oacute; la cazadora y tom&aacute;ndola de la mano le pidi&oacute; que se pusiera m&aacute;s c&oacute;moda. Luego le plant&oacute; un beso en los labios. A la periodista le parec&iacute;a un hombre guap&iacute;simo, con ese aire a Tom Cruise de qui&eacute;n hab&iacute;a estado enamorada siempre. Desde Top Gun. La mujer se quit&oacute; el abrigo y se qued&oacute; con su chaleco rojo y sus vaqueros antes de sentarse c&oacute;modamente en el sof&aacute;. Juanfra apareci&oacute; con dos bebidas mientras sonaba P&aacute;jaros de barro de Manolo Garc&iacute;a y se sent&oacute; junto a ella. Qui&eacute;n se incorpor&oacute;, dio un sorbo y se tumb&oacute; sobre &eacute;l para besarle y quitarle la camisa. El hombre se reclin&oacute; sobre el brazo del sof&aacute; mientras la mujer le besaba el cuello y desabotonaba la prenda entre suspiros de &eacute;l. Sigui&oacute; bajando por su cuerpo. No lo ten&iacute;a de gimnasio, es m&aacute;s no lo ten&iacute;a musculado. Era un tipo normal, pero ah&iacute; radicaba tambi&eacute;n el morbo. La mayor&iacute;a de la gente no es como se ve en los anuncios. &Eacute;ste solo era guapo y se parec&iacute;a mucho a Tom. Y le daba morbo. Y se lo iba a cepillar. As&iacute; que sigui&oacute; hasta conseguir bajarle el pantal&oacute;n y desnudarle. El alcohol hac&iacute;a que los pensamientos en su cabeza fueran muy deprisa. Tampoco ten&iacute;a una polla grand&iacute;sima. Todo en &eacute;l era normal. Ella sin pensarlo dos veces se arrodill&oacute; y comenz&oacute; una buena mamada. Notaba como lat&iacute;a la polla en su boca. Y no paraba de subir y bajar hasta conseguir que el t&iacute;o jadeara como un animal. &Eacute;l le acarici&oacute; la cabeza y la polla se endureci&oacute; a&uacute;n m&aacute;s antes de correrse sin avisarle. Tras el primer chorro la mujer retir&oacute; la boca y sigui&oacute; haci&eacute;ndole una paja hasta que termin&oacute; de eyacular. Sonre&iacute;a satisfecha, mirando c&oacute;mo los &uacute;ltimos espasmos del hombre preced&iacute;an a una total relajaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La periodista se desnud&oacute; qued&aacute;ndose en ropa interior. Juanfra se acerc&oacute; a ella y comenz&oacute; a comerle el cuello, las tetas por encima del sujetador negro, mordi&eacute;ndole a trav&eacute;s de la tela los maravillosos pezones rosados que a estas alturas podr&iacute;an cortar un cristal. El hombre sigui&oacute; bajando por su cuerpo cubri&eacute;ndola de besos, mordiscos y lametones. Ella tumbada boca arriba en el aquel sof&aacute; de piel acariciaba la cabeza de &eacute;l mientras notaba como se acercaba a su h&uacute;medo sexo. Cerr&oacute; los ojos y entre suspiros se dej&oacute; hacer. El camarero baj&oacute; con delicadeza su tanga negro dejando al aire un co&ntilde;o rasurado. Con los labios hermosos, gordos, henchidos por la excitaci&oacute;n y terminados en un cl&iacute;toris delicioso. Lentamente fue acerc&aacute;ndose al delicioso manjar. Se recre&oacute; en la hermosa V que ten&iacute;a ante &eacute;l. Le gustaba mirarlas bien, memorizarlas, deleitarse con la sensual belleza del sexo femenino, antes de actuar. Ella abri&oacute; las piernas lentamente ofreci&eacute;ndole su vulva, para que la devorase. Juanfra coloc&oacute; la boca sobre los labios arranc&aacute;ndole un suspiro profundo. Con su lengua recorri&oacute; y penetr&oacute; aquel sexo. Toda la hendidura caliente y h&uacute;meda. Notando como en el interior la carne se volv&iacute;a de una textura m&aacute;s blanda y gelatinosa. Era riqu&iacute;simo comerse un co&ntilde;o. Y el de esta periodista de informativos era una aut&eacute;ntica delicia.<\/p>\n<p>La mujer sent&iacute;a la ardiente lengua del hombre invadiendo su jugoso jard&iacute;n, despacio al principio casi de manera agresiva despu&eacute;s convirtiendo aquel movimiento en algo &uacute;nico e indescriptible. Rodeaba su cl&iacute;toris sin llegar a tocarlo para luego sin previo aviso pasar la lengua de arriba abajo y despu&eacute;s se volv&iacute;a a perder por su raja buscando su ano. La presentadora le miraba con deseo entregada a aquella lengua experta que la estaba llevando a un mar de sensaciones. Ella no tard&oacute; en llegar al orgasmo. No sab&iacute;a si gritar, re&iacute;r o llorar, mientras su caliente flujo vaginal llenaba la boca y la barbilla de su amante que lo beb&iacute;a sin parar, como si lo necesitase para vivir&#8230;<\/p>\n<p>La corrida la hab&iacute;a dejado relajada y le costaba moverse. Sinti&oacute; que Juanfra estaba trasteando en un caj&oacute;n para luego sentarse de nuevo a su lado. La mujer se incorpor&oacute; y bebi&oacute; de su copa a la que ya no le quedaba hielo. Mir&oacute; como el camarero preparaba unas rayas de coca sobre la mesita auxiliar de cristal:<\/p>\n<p>-Qu&eacute; bien te lo montas &ndash;le dijo ella con los ojos entornados y sonriendo.<\/p>\n<p>-&iquest;No quieres? &ndash;pregunt&oacute; &eacute;l.<\/p>\n<p>-Pues claro que quiero. Necesito despejarme y echarte un polvazo.<\/p>\n<p>-Eres viciosilla&#8230;<\/p>\n<p>-Bueno, me gusta divertirme&#8230; Y hac&iacute;a a&ntilde;os que estaba dormida. &ndash;Coment&oacute; la mujer mientras daba un sorbo de su copa y se acomodaba sobre uno de los brazos del sof&aacute;.<\/p>\n<p>Permanec&iacute;an los dos desnudos, &eacute;l inclinado sobre la mesita auxiliar terminando su tarea y ella con la cabeza apoyada en su mano izquierda y la pierna izquierda subida al asiento, observando la escena.<\/p>\n<p>-&iquest;&#8230;y eso? &ndash;pregunt&oacute; &eacute;l mientras terminaba la operaci&oacute;n de la droga &ndash;una mujer como t&uacute;, debe conseguirlo casi todo. Eres una gran profesional, independiente,&#8230;<\/p>\n<p>Juanfra le ofreci&oacute; un tubito de plata y ella se inclin&oacute; sobre la mesa donde hab&iacute;a dispuesta cuatro rayas de polvo blanco. Inspir&oacute; fuerte y todo entr&oacute; por su nariz. Repiti&oacute; la operaci&oacute;n y pas&oacute; el instrumental al camarero:<\/p>\n<p>-Lo de independiente es desde hace poco. Me separ&eacute; al final del a&ntilde;o pasado, despu&eacute;s de quince a&ntilde;os.<\/p>\n<p>-Ah, no sab&iacute;a nada&hellip; &ndash;dijo justo antes de inclinarse e inspirar.<\/p>\n<p>-Cuando dos personas son tan diferentes es dif&iacute;cil la relaci&oacute;n y al final ninguna est&aacute; a gusto. Lo mejor es dejarlo.<\/p>\n<p>-Yo no he tenido relaciones largas. Tambi&eacute;n es verdad que el ritmo que yo llevo no es para estar emparejado.<\/p>\n<p>Con la droga y los cubatas se sent&iacute;an con energ&iacute;a para hacerlo durante toda la noche.<\/p>\n<p>Se miraron y se volvieron a besar. Ella se ech&oacute; hacia atr&aacute;s y dej&oacute; que Juanfra se tumbase sobre ella. Estaban euf&oacute;ricos, no paraban de besarse, de acariciar sus cuerpos desnudos uno sobre el otro. La periodista ard&iacute;a en deseos de ser penetrada. Anhelaba aquel miembro dentro, perforando su intimidad, masacrando sus entra&ntilde;as.<\/p>\n<p>Cuando la mujer ya no pod&iacute;a m&aacute;s, Juanfra apunt&oacute; con su glande justo a la entrada de su vagina. Abriendo los labios con un leve movimiento de abajo a arriba. Y despacio comenz&oacute; una suave y prolongada penetraci&oacute;n. Ella abri&oacute; las piernas y le rode&oacute; facilitando la entrada. El constante movimiento del hombre la estaba llevando a la locura total. Acariciaba la espalda descendiendo hasta agarrarse a los gl&uacute;teos mientras Juanfra no desfallec&iacute;a en el bombeo. Sent&iacute;a como la verga de &eacute;l se deslizaba con facilidad hasta el fondo de su sexo lubricado. Recib&iacute;a cada embestida con placer sin ser una polla grande la estaba llevando a una dimensi&oacute;n de lujuria y placer desconocido. En ese momento el camarero le levant&oacute; las piernas y se las junt&oacute; de manera que la entrada de su vagina se estrech&oacute; haciendo que las penetraciones fueran m&aacute;s placenteras. Juanfra se afanaba en mantener el ritmo mientras o&iacute;a gritar de gusto a su amante qui&eacute;n tuvo otro orgasmo. &Eacute;ste m&aacute;s prolongado que el anterior.<\/p>\n<p>En este estado de excitaci&oacute;n la periodista le propuso sexo anal a lo que el camarero accedi&oacute; encantado. Con un bote de vaselina se coloc&oacute; entre las piernas de la mujer y se dispuso a lubricar bien su ano. Introduc&iacute;a con suavidad dos dedos en el interior y luego los hac&iacute;a girar para que fuera dilat&aacute;ndose. Luego hizo lo propio con su pene, unt&aacute;ndose la pomada sobre todo lo largo del tronco y masaje&aacute;ndose el glande. La presentadora, boca arriba abri&oacute; las piernas y las coloc&oacute; sobre &eacute;l que despacio fue penetrando el culo de aquella preciosa mujer. Con cierto trabajo su glande franque&oacute; la entrada trasera notando como un anillo estrangulaba su polla. Ella resoplaba con la cara totalmente roja y apenas le sal&iacute;a la voz:<\/p>\n<p>-Con cuidado, que duele &ndash;era lo que acertaba a decir.<\/p>\n<p>&Eacute;l, despacio pero sin pausa sigui&oacute; clav&aacute;ndole la verga haciendo que ella clavase las u&ntilde;as en su torso en se&ntilde;al de dolor\/satisfacci&oacute;n:<\/p>\n<p>-Ahora te entr&oacute; entera. &ndash;Anunci&oacute; &eacute;l intentando llegar lo m&aacute;s profundo posible.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a el culo ardiendo, su polla se derret&iacute;a en aquel estrecho y delicioso agujero. Ella se entreg&oacute; al placer una vez fue desapareciendo el dolor inicial. Juanfra sigui&oacute; acelerando el ritmo, notando como aquel culo hab&iacute;a cedido al empuje de su polla. La mujer gritaba mientras se acariciaba el co&ntilde;o hasta llegar nuevamente al orgasmo. El hombre par&oacute; un momento y decidi&oacute; que ten&iacute;an que cambiar de postura. Ahora la presentadora, de rodillas en el suelo y con la cara en un coj&iacute;n ofrec&iacute;a su ano como montura para su amante que apoyado sobre sus caderas la volv&iacute;a a cabalgar con fuerza. La periodista se agarraba como pod&iacute;a al coj&iacute;n mientras aguantaba el castigo anal que estaba sufriendo. Alguna l&aacute;grima se le escap&oacute;, mientras el camarero, bajo los efectos euf&oacute;ricos de la coca&iacute;na no repar&oacute; en ello y sigui&oacute; hasta correrse de manera escandalosa en el interior de sus intestinos.<\/p>\n<p>Tras esta sesi&oacute;n de sexo salvaje la mujer pas&oacute; al ba&ntilde;o donde comprob&oacute; que le hab&iacute;a producido alg&uacute;n peque&ntilde;o desgarro dada la sangre en el papel higi&eacute;nico.<\/p>\n<p>Llevaban un par de horas juntos, cuando ella le coment&oacute; que deb&iacute;a volver con sus amigos. Mientras se vest&iacute;a Juanfra la observaba tumbado, desnudo en el sof&aacute;. Una vez termin&oacute; se acerc&oacute; a &eacute;l y le bes&oacute; en la boca:<\/p>\n<p>-Ha sido fant&aacute;stico. &ndash;Le dijo ella de manera sincera.<\/p>\n<p>-Para m&iacute; s&iacute; que ha sido fant&aacute;stico. &ndash;Adulaba Juanfra de pie junto a ella. Tom&aacute;ndola por la cintura la acerc&oacute; hacia &eacute;l. &ndash;A partir de ahora no ver&eacute; los informativos de la misma manera.<\/p>\n<p>Volvieron a besarse y se despidieron.<\/p>\n<p>A las siete de la ma&ntilde;ana entr&oacute; en el apartamento y fue a su habitaci&oacute;n. Eva se despert&oacute; para recibirla:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; tal con el t&iacute;o ese? &ndash;Se incorpor&oacute; Eva, sent&aacute;ndose en la cama.<\/p>\n<p>-Uf, genial. No s&eacute; lo que me ha dado pero me ha vuelto loca.<\/p>\n<p>-&iquest;Tan bueno es?<\/p>\n<p>-No s&eacute;. Es un t&iacute;o muy normal. Pero he disfrutado much&iacute;simo.<\/p>\n<p>-&iquest;Es bueno en la cama? &iquest;c&oacute;mo la tiene? &ndash;pregunt&oacute; Eva con inter&eacute;s.<\/p>\n<p>-No la tiene grande. Pero es buen&iacute;simo. Me ha dado dos veces por culo y me ha dejado reventada.<\/p>\n<p>-Joder, si que lo has cogido con ganas, lo del culo digo.<\/p>\n<p>-Bueno, &iquest;y Pablo?<\/p>\n<p>-Desde que le perd&iacute; anoche, a&uacute;n no ha vuelto.<\/p>\n<p>-Otro que va a traer el culo bien&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Desfase. A las dos de la tarde hab&iacute;an llegado a Andorra. Tras la pertinente burocracia para hospedarse recogieron las llaves de su apartamento. Aparcaron el coche alrededor de una plaza junto a la oficina que hay de recepci&oacute;n y tras coger sus peque&ntilde;os equipajes, subieron una peque&ntilde;a calle en cuesta. 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