{"id":27249,"date":"2020-12-25T23:00:00","date_gmt":"2020-12-25T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-25T23:00:00","modified_gmt":"2020-12-25T23:00:00","slug":"despues-de-corrido-aun-me-gusta-mas-comer-un-cono","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/despues-de-corrido-aun-me-gusta-mas-comer-un-cono\/","title":{"rendered":"Despu\u00e9s de corrido a\u00fan me gusta m\u00e1s comer un co\u00f1o"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27249\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Estaba en viaje de negocios en Venezuela. Entr&eacute; en una cafeter&iacute;a en que las mesas de la terraza estaban casi vac&iacute;as. Vi a una chica sentada delante de la barra que me hizo salivar. Era una joven de m&aacute;s de un metro setenta de estatura. Tendr&iacute;a unos 20 a&ntilde;os, si llegaba a ellos, ten&iacute;a los ojos grandes y achinados, el cabello marr&oacute;n y largo, aunque no mucho y estaba rellena. Vest&iacute;a una camisa azul y unos vaqueros y cubr&iacute;a su boca y su nariz con una mascarilla azul. Le dije al barman que le dijera que estaba invitada a lo que quisiera&#8230; Poco despu&eacute;s la joven me miraba y levantaba su vaso de tubo. Ten&iacute;a que intentarlo. No era tan alto como ella, ya que ando en el metro setenta, pero soy un hombre fuerte y atractivo. Fui a su lado y, guardando m&aacute;s de un metro de distancia, le dije:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; hace bebiendo sola una chica tan rica c&oacute;mo t&uacute;?<\/p>\n<p>-Espero a una amiga.<\/p>\n<p>-&iquest;Podr&iacute;as decirme c&oacute;mo te llamas?<\/p>\n<p>Me respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-Podr&iacute;a, pero no te lo voy a decir.<\/p>\n<p>-Yo me llamo Sim&oacute;n.<\/p>\n<p>Se baj&oacute; la mascarilla y vi que era muy guapa. Bebi&oacute; un trago de limonada y despu&eacute;s de subir la mascarilla, me dijo:<\/p>\n<p>-C&oacute;mo el Libertador.<\/p>\n<p>-No, yo no me llamo Sim&oacute;n Jos&eacute; Antonio de la Sant&iacute;sima Trinidad Bol&iacute;var Palacios Ponte y Blanco.<\/p>\n<p>-Me sorprende que sepas el nombre completo del Libertador. Debes ser el &uacute;nico extranjero que lo sabe.<\/p>\n<p>-Para hacer negocios aqu&iacute; hay que saber todo sobre tu Libertador, m&aacute;xime con quien est&aacute; en el poder&hellip;<\/p>\n<p>-No hables de esas cosas que las paredes tienen o&iacute;dos. &iquest;Eres espa&ntilde;ol?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>Cog&iacute; en el bolsillo del pantal&oacute;n la cajetilla de Winston, saqu&eacute; un cigarrillo y le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Fumas?<\/p>\n<p>-No est&aacute; permitido.<\/p>\n<p>Guard&eacute; el tabaco. Me dijo:<\/p>\n<p>-Visita de negocios y te hospedas en un hotel cercano.<\/p>\n<p>-Lo clavaste.<\/p>\n<p>-No era dif&iacute;cil acertar, c&oacute;mo no lo es que est&aacute;s intentando coger conmigo.<\/p>\n<p>-Dicho as&iacute;&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; dir&iacute;as t&uacute; que est&aacute;s haciendo?<\/p>\n<p>-Para ti el chicle.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Qu&eacute; tienes raz&oacute;n, mi idea era llevarte a la cama. &iquest;Te molesta?<\/p>\n<p>-No, me halaga, pero no vas a conseguir nada. Corren malos tiempos para las relaciones &iacute;ntimas, y aunque no corrieran no soy una chica que se entregue a un desconocido.<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes?<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Eres la mujer m&aacute;s bonita que vi en ese pa&iacute;s.<\/p>\n<p>-Mientes, pero me gust&oacute; o&iacute;r esa mentira.<\/p>\n<p>-Eres muy bella, esa no es ninguna mentira.<\/p>\n<p>Pas&oacute; un dedo alrededor de la boca del vaso de tubo y sin mirarme, dijo:<\/p>\n<p>-Y la m&aacute;s gorda.<\/p>\n<p>-Est&aacute;s rellena. Gorda&#8230; Ojal&aacute; hubiera m&aacute;s gordas.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; te pasa con las gordas?<\/p>\n<p>-No te lo puedo decir. Son cosas que no se pueden hablar con una chica dulce como t&uacute;, me tomar&iacute;as por un guarro.<\/p>\n<p>-Eso quiere decir que lo eres.<\/p>\n<p>-No se te escapa una.<\/p>\n<p>-Cuenta.<\/p>\n<p>-&iquest;No dec&iacute;as que las paredes ten&iacute;an o&iacute;dos?<\/p>\n<p>-D&iacute;melo en bajito.<\/p>\n<p>Se lo dije casi susurrando. C&oacute;mo no me o&iacute;a, acerc&oacute; su o&iacute;do a mi boca dejando de guardar la distancia de seguridad. Se lo volv&iacute; a repetir:<\/p>\n<p>-Los mejores polvos que he echado han sido con gordas.<\/p>\n<p>-Eso no tiene nada de guarro.<\/p>\n<p>-&iquest;De verdad quieres o&iacute;r la parte guarra?<\/p>\n<p>-S&iacute;, carajo, dime que es eso guarro que le har&iacute;as a una gorda c&oacute;mo yo.<\/p>\n<p>-T&uacute; no est&aacute;s gorda.<\/p>\n<p>-&iexcl;Y dale! &iquest;Qu&eacute; har&iacute;as?<\/p>\n<p>Le estaba acabando con la paciencia as&iacute; que saci&eacute; su curiosidad.<\/p>\n<p>-Me gusta calentarla hasta que se moja y luego com&eacute;rselo hasta que se corre. Despu&eacute;s de corrido a&uacute;n me gusta m&aacute;s comer un co&ntilde;o, est&aacute; m&aacute;s rico, est&aacute; rico, rico, rico&#8230; Lo devoro hasta que la mujer se vuelve a correr en mi boca<\/p>\n<p>La venezolana comenz&oacute; a tener serias dudas sobre mi estado. Se separ&oacute; de m&iacute; y me dijo:<\/p>\n<p>-Dime una cosa. &iquest;Est&aacute;s encandilado?<\/p>\n<p>-S&iacute;, me encandil&oacute; tu mirada.<\/p>\n<p>-Te encandil&oacute; lo que sea que est&aacute;s bebiendo.<\/p>\n<p>-Estoy bebiendo t&oacute;nica. Me limitaba a decirte lo que me gusta hacerle a una gorda.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a bajar la mascarilla, ech&oacute; otro trago, mont&oacute; una pierna sobre la otra, y me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Y a una delgada no?<\/p>\n<p>-Todo lo que viene a la red es pescado, pero las gordas me gustan una barbaridad. Hay m&aacute;s d&oacute;nde agarrar.<\/p>\n<p>-&iquest;Siempre le hablas tan sucio a las mujeres cuando quieres coger con ellas?<\/p>\n<p>-&iquest;Sucio? Hablar sucio es hablar de comer un culo de mujer. &iquest;Quieres que te diga c&oacute;mo lo c&oacute;mo?<\/p>\n<p>Descabalgo la pierna, se alej&oacute; de m&iacute; y me dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;No!<\/p>\n<p>-Vale, pero no levantes la voz.<\/p>\n<p>Era muy curiosa, lo supe porque se volvi&oacute; a acercar a m&iacute;, y con su boca cerca de mi o&iacute;do, pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Para qu&eacute; le comes el culo a una mujer?<\/p>\n<p>-&iquest;Para prepararla?<\/p>\n<p>-&iquest;Para qu&eacute;&#8230;? No me lo digas, no me lo digas. &iexcl;Qu&eacute; cabr&oacute;n! Y dec&iacute;as que no quer&iacute;as calentarme.<\/p>\n<p>-&iquest;Acaso lo hice?<\/p>\n<p>-No, pero por intentarlo no qued&oacute;.<\/p>\n<p>-No se te escapa una.<\/p>\n<p>-&iquest;A ti tampoco, verdad?<\/p>\n<p>Me di por vencido. Baj&eacute; del taburete en el que estaba sentado, y dejando el vaso con la t&oacute;nica m&aacute;s de mediado, le dije:<\/p>\n<p>-T&uacute; s&iacute;, t&uacute; te me escapas viva. Bueno, encantado de haberte conocido&#8230; C&oacute;mo te llames.<\/p>\n<p>Me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Vas para tu hotel?<\/p>\n<p>Intu&iacute; que se abr&iacute;a una puerta y me lanc&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Te gustar&iacute;a ver mi habitaci&oacute;n?<\/p>\n<p>Se ve que la hab&iacute;a calentado, ya que me respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-A cincuenta metros de aqu&iacute; hay un jard&iacute;n, esp&eacute;rame all&iacute;.<\/p>\n<p>Vamos al turr&oacute;n.<\/p>\n<p>Entramos en la habitaci&oacute;n del hotel, cerr&eacute; la puerta, la mir&eacute; y vi que estaba mirando para las dos camas gemelas. Me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;No est&aacute;s solo?<\/p>\n<p>La cog&iacute; por la cintura, la bes&eacute; en el cuello, y le respond&iacute;:<\/p>\n<p>-No, vine a Venezuela con mi socio, pero no te preocupes, ese no vuelve hasta la noche.<\/p>\n<p>Le quit&eacute; la mascarilla, quit&eacute; la m&iacute;a, las puse sobre un mueble y fui desabotonando su camisa mientras la besaba, en el cuello, en las orejas y en la boca cuando gir&oacute; la cabeza. Al quitarle la camisa y el sujetador le ech&eacute; las manos a sus chiquitas y calientes tetas, se las magre&eacute;, moje en la lengua dos dedos de cada mano y le acaricie los pezones. Mi polla empalmada se mor&iacute;a por salir de su c&aacute;rcel. Le di la vuelta. Me arranc&oacute; la camisa. Los botones saltaron por los aires y su boca me comi&oacute; las tetas&#8230;<\/p>\n<p>Estaba muy excitada. La tir&eacute; sobre la cama, le quit&eacute; las deportivas, le quit&eacute; el pantal&oacute;n y las bragas al mismo tiempo. Me ech&eacute; encima de ella, le cog&iacute; los pulsos y le devor&eacute; las tetas, unas tetas chiquitas con areolas grandes de color marr&oacute;n claro y lam&iacute; y chup&eacute; sus peque&ntilde;os pezones. Le solt&eacute; las manos y met&iacute; mi cabeza entre sus piernas. Su co&ntilde;o pelado estaba mojado y la humedad brillando en &eacute;l hizo que lo viera c&oacute;mo una joya, una joya mojada c&oacute;mo a m&iacute; me gusta. La primera lamida cubri&oacute; mi lengua con una especie de crema que al saborearla me supo a pecado, un pecado agridulce.<\/p>\n<p>Luego le enterr&eacute; la lengua en el co&ntilde;o, la venezolana se estremeci&oacute;, le met&iacute; dos dedos en el co&ntilde;o y &quot;con el ven aqu&iacute;&quot; le fui acariciando el punto G al tiempo que mi lengua lam&iacute;a el glande de su cl&iacute;toris, que sobresal&iacute;a del capuch&oacute;n. Sus gemidos eran excitantes. Mi polla lat&iacute;a y la aguadilla que sal&iacute;a de ella hab&iacute;a traspasado los calzoncillos y el pantal&oacute;n. Los dos quer&iacute;amos corrernos, pero fue ella la que se corri&oacute;, se corri&oacute; en mi boca mientras cog&iacute;a mi cabeza y dec&iacute;a:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Que ricooo!!<\/p>\n<p>Jadeando c&oacute;mo una perra en celo y retorci&eacute;ndose c&oacute;mo una serpiente de cascabel inocul&oacute; su veneno en mi boca, un veneno delicioso que solo la mataba a ella, la mataba de placer.<\/p>\n<p>Cuando acab&oacute; de viajar le quit&eacute; los dedos del co&ntilde;o y se los di a chupar. Luego segu&iacute; lamiendo los labios vaginales, despacito, sin tocar su cl&iacute;toris, ya que lo deb&iacute;a tener muy sensible, despu&eacute;s cog&iacute; la almohada y se la puse debajo del culo, met&iacute; un dedo dentro del co&ntilde;o, despu&eacute;s jugu&eacute; con la yema en su ojete, para acto seguido meterlo y sacarlo de su culo y pasar muy suavemente la lengua por sus labios. La venezolana levantaba el culo, intentando que mi lengua entrase dentro de su vagina, pero yo lam&iacute;a alrededor de ella, y segu&iacute;a lamiendo los labios. En uno de sus intentos volv&iacute; a lamer alrededor de la vagina y despu&eacute;s se la clav&eacute; y se la saqu&eacute; unas veinte veces. Al tenerla a punto me acab&eacute; de desnudar. Ten&iacute;a la polla tiesa como un palo. Lam&iacute; de abajo a arriba y me dijo:<\/p>\n<p>-M&eacute;temela.<\/p>\n<p>Se la met&iacute;. Nos corrimos los dos juntos al llegar la polla al fondo por d&eacute;cima vez. No s&eacute; si gimi&oacute;, si se sacudi&oacute;&#8230; No s&eacute; nada de lo que pas&oacute;. Me baj&eacute; del mundo por un instante y estuve ausente no s&eacute; cu&aacute;nto tiempo. Al abrir los ojos vi a mi socio sentado en el borde de su cama, me mir&oacute; y me dijo:<\/p>\n<p>-No pierdes el tiempo. &iquest;D&oacute;nde encontraste a esa preciosidad?<\/p>\n<p>Cog&iacute; un cabre&oacute; de los gordos.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;L&aacute;rgate de aqu&iacute;!!<\/p>\n<p>Germ&aacute;n, que era moreno c&oacute;mo yo, un a&ntilde;o menor y m&aacute;s alto y m&aacute;s guapo, se levant&oacute; y me dijo:<\/p>\n<p>-Vale, vale, me voy. Oye, y si le preguntas si quiere hacer un tr&iacute;o.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; te largues, co&ntilde;o!<\/p>\n<p>La venezolana, debajo de m&iacute; y con la polla dentro de co&ntilde;o, me dijo:<\/p>\n<p>-Hacer un tr&iacute;o es una de mis fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>Germ&aacute;n se desnud&oacute; a la velocidad de la luz. Al verlo desnudo me vine arriba, ya que mi socio ten&iacute;a la polla m&aacute;s peque&ntilde;a y m&aacute;s delgada que la m&iacute;a, por no hablar de los huevos.<\/p>\n<p>Minutos despu&eacute;s la venezolana estaba en cuclillas con una polla en la mano izquierda y otra en la derecha. Se turnaba en las mamadas, ahora mamaba la de mi socio y meneaba la m&iacute;a, ahora mamaba la m&iacute;a y meneaba la de mi socio. Con los dos empalmados, se volvi&oacute; a echar sobre la cama. Se ve&iacute;a que era su primer tr&iacute;o, ya que esper&oacute; acontecimientos.<\/p>\n<p>Mi socio se ech&oacute; a su lado izquierdo y yo a su derecho, cuando &eacute;l le mamaba las tetas, yo la besaba y cuando &eacute;l la besaba le chupaba yo las tetas, luego Germ&aacute;n se puso a sus pies y le masaje&oacute; las plantas, se las lami&oacute;, le chupo los dedos de uno en uno, de dos en dos, de tres en tres, de cuatro en cuatro, el gordo y despu&eacute;s los cinco dedos juntos&#8230; De un pie pas&oacute; al otro mientras yo le acariciaba el cl&iacute;toris con dos dedos, magreaba sus tetas, y le com&iacute;a la boca, de la que no paraban de salir dulces gemidos. Luego Germ&aacute;n fue besando y lamiendo el interior de sus muslos, lleg&oacute; a su co&ntilde;o, lo lami&oacute; seis o siete veces. La venezolana se corri&oacute; y al hacerlo me meti&oacute; un mordisco en la lengua como si fuera una perra. Corri&eacute;ndose se sacudi&oacute; una cosa mala. Mi socio cuando la venezolana se acab&oacute; de correr le puso la polla en la boca y le dijo:<\/p>\n<p>-Te toca.<\/p>\n<p>Le cogi&oacute; la polla con una mano y le ech&oacute; la otra mano a la m&iacute;a. Se la puse tambi&eacute;n en la boca. Lami&oacute;, chup&oacute; los glandes, mam&oacute;, beso y los frot&oacute; uno contra el otro&#8230; Cuando nos ten&iacute;a perros llev&oacute; las pollas a sus peque&ntilde;as tetas y las frot&oacute; en sus pezones y areolas, frot&aacute;ndolas nos masturb&oacute;&#8230; Poco despu&eacute;s se corr&iacute;a Germ&aacute;n en su teta derecha y yo en la izquierda.<\/p>\n<p>Estaba crecida, ya que al acabar nos pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n me limpia?<\/p>\n<p>Ante el asombro de mi socio y de la venezolana, lam&iacute; mi leche de la teta sobre la que me corriera y despu&eacute;s la bes&eacute; en la boca con mi leche en ella. Mi socio viendo con la efusividad que me besaba la venezolana, lami&oacute; su leche de la otra teta y despu&eacute;s la bes&oacute;. La venezolana a&uacute;n lo beso a &eacute;l con m&aacute;s ganas que a m&iacute;. Tras los besos estaba tan cachonda que pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Ahorita que toca?<\/p>\n<p>Le respond&iacute; yo:<\/p>\n<p>-Ahora toca ponerte a cuatro patas para que te coma el culo.<\/p>\n<p>No se hizo de rogar. Se puso a cuatro. Comenc&eacute; a lamerle el ojete y a darle mordisquitos a su culo mientras me tocaba para volver a poner la polla dura. Mi socio se arrodill&oacute; delante de ella, cogi&oacute; la polla morcillona y se la meti&oacute; en la boca&#8230; Al rato &eacute;l magreaba sus tetas y le follaba la boca. Yo met&iacute;a y sacaba la punta de mi lengua de su culo, que se abr&iacute;a y se cerraba intentando atraparla. Lo mismo hac&iacute;a su co&ntilde;o pues dos de mis dedos entraban y sal&iacute;an de &eacute;l. Al estar bien cachonda. Me ech&eacute; boca arriba, y le dije:<\/p>\n<p>-Ven que te vamos a follar.<\/p>\n<p>Me mont&oacute; y puso su culo a disposici&oacute;n de mi socio, que se la meti&oacute; despacito mientras yo la ten&iacute;a en la entrada de la vagina. Le gustaba que se la metiera en el culo. Sus ojos mientras se la iba metiendo se pusieron en blanco varias veces. Su co&ntilde;o no paraba de abrirse y de cerrarse sobre la punta de mi polla y sus gemidos eran de placer. Mi socio, al principio la foll&oacute; el culo con delicadeza, como si estuviera follando a una princesa, pero poco despu&eacute;s, sintiendo sus escandalosos gemidos, empez&oacute; a follarla c&oacute;mo a una puta.<\/p>\n<p>Tanta ca&ntilde;a le dio que trabajo me cost&oacute; seguir su ritmo, y lo digo por qu&eacute; cuando met&iacute;a &eacute;l sacaba yo y cuando met&iacute;a yo sacaba &eacute;l. Tres veces seguidas se le pusieron los ojos en blanco antes de que se le cerraran de golpe, comenzara a temblar, su co&ntilde;o apretase mi polla, su culo la de mi socio y se corriera c&oacute;mo una loca mientras la llen&aacute;bamos de leche.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s se iba aquella preciosidad de mujer.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Estaba en viaje de negocios en Venezuela. Entr&eacute; en una cafeter&iacute;a en que las mesas de la terraza estaban casi vac&iacute;as. Vi a una chica sentada delante de la barra que me hizo salivar. Era una joven de m&aacute;s de un metro setenta de estatura. 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