{"id":27252,"date":"2020-12-26T23:00:00","date_gmt":"2020-12-26T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-12-26T23:00:00","modified_gmt":"2020-12-26T23:00:00","slug":"ella-levante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ella-levante\/","title":{"rendered":"Ella: Levante"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27252\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 21<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Copa am&eacute;rica.<\/p>\n<p>&ldquo;ni&ntilde;a ah&iacute; fuera te espera un tal ignasi y est&aacute; buen&iacute;simo&rdquo;<\/p>\n<p>Este fue el recibimiento que le hizo pablo, su maquillador, nada m&aacute;s terminar el informativo de las tres de la tarde:<\/p>\n<p>-&iquest;ignasi? No conozco a ning&uacute;n ignasi en valencia &ndash;contest&oacute; ella con los ojos cerrados delante del gran espejo del set de maquillaje.<\/p>\n<p>Con motivo de la celebraci&oacute;n de la copa am&eacute;rica de vela su cadena iba a permanecer todo el fin de semana realizando los informativos desde valencia.<\/p>\n<p>-pues me ha dejado su tarjeta. &ndash;pablo se la tendi&oacute; y ella abri&oacute; un ojo para leer el nombre.<\/p>\n<p>Ignasi cambrils.<\/p>\n<p>-&iquest;no me digas que nacho est&aacute; ah&iacute; fuera? &ndash;solt&oacute; la presentadora al ver la tarjeta y reconocer el nombre completo.<\/p>\n<p>-ni&ntilde;a, &iquest;qu&eacute; te ha &ldquo;pasao&rdquo; que se te ha &ldquo;cambiao&rdquo; la cara? &ndash;pregunt&oacute; el maquillador con cierto asombro.<\/p>\n<p>-pablo, es que nacho es un &iacute;ntimo amigo de la infancia. Viv&iacute;amos en el mismo barrio, &iacute;bamos al mismo colegio y al mismo instituto. Y hace unos a&ntilde;os que no nos vemos. &ndash;aclar&oacute; al fin la mujer a su amigo.<\/p>\n<p>Efectivamente, nacho, era su amigo del alma. Hab&iacute;an vivido en la misma urbanizaci&oacute;n de adosados. Sus familias eran amigas. Les hab&iacute;a pasado de todo juntos e incluso tuvieron un peque&ntilde;o rollo en el instituto que nunca lleg&oacute; a cristalizar en nada, pero siempre hab&iacute;a existido cierta tensi&oacute;n sexual nunca resuelta por la estrecha amistad entre ellos. Despu&eacute;s cada uno opt&oacute; por una carrera. &Eacute;l hizo derecho y ella periodismo. Empezaron a perder contacto cuando &eacute;l se fue a londres. Despu&eacute;s alg&uacute;n encuentro espor&aacute;dico en madrid o visitando a las familias. Pero el &uacute;ltimo hab&iacute;a sido diez a&ntilde;os atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Sali&oacute; a toda prisa de su camerino (ya vestida de calle) y fue al set que se hab&iacute;a preparado para las visitas. Ah&iacute; estaba su amigo, esperando de pie. Llevaba un pantal&oacute;n de lino blanco y una camisa de rayas tambi&eacute;n de lino con unas chanclas. Era un tipo que superaba el metro ochenta de altura, fibroso, pelo casta&ntilde;o, ojos azules, muy guapo y un moreno envidiable. Al verle, a ella se le dibuj&oacute; una sonrisa en la cara que le hac&iacute;a estar radiante:<\/p>\n<p>-&iexcl;nacho! &ndash;llam&oacute; su atenci&oacute;n y se fundieron en un gran abrazo.<\/p>\n<p>-&iexcl;est&aacute;s impresionante! Guap&iacute;sima, mucho m&aacute;s que en la tele. &ndash;alab&oacute; el hombre mientras la observaba de arriba abajo.<\/p>\n<p>-&iquest;pero qu&eacute; haces aqu&iacute;? &ndash;pregunt&oacute; ella con curiosidad &ndash;quiero decir, que pensaba que estar&iacute;as por cualquier sitio del mundo. No sab&iacute;a que estuvieses trabajando aqu&iacute; en valencia.<\/p>\n<p>-pues mira, mi empresa ten&iacute;a un negocio aqu&iacute; cerca y me enter&eacute; que ven&iacute;ais a cubrir esto de la copa am&eacute;rica de vela. Tampoco ten&iacute;a claro que t&uacute; vinieras.<\/p>\n<p>-&iquest;has comido? &ndash;pregunt&oacute; ella a modo de invitaci&oacute;n &ndash;vamos a alg&uacute;n sitio.<\/p>\n<p>-eso quer&iacute;a yo &ndash;le dijo &eacute;l &ndash;invitarte a comer.<\/p>\n<p>-&iquest;conoces valencia?, yo no &ndash;apunt&oacute; la amiga.<\/p>\n<p>-s&iacute; claro. Vamos en mi coche.<\/p>\n<p>Desde el set de los informativos frente al puerto deportivo cruzaron a un parking subterr&aacute;neo en un edificio alto que estaba al otro lado de la avenida y buscaron su coche. Era un aston martin virage volante en color verde ingl&eacute;s con el interior en beige:<\/p>\n<p>-&iquest;&eacute;ste es tu coche? Vaya, si que te va bien, &iquest;no? &ndash;pregunt&oacute; muy sorprendida la presentadora al identificar el veh&iacute;culo.<\/p>\n<p>-sab&iacute;a que con tu afici&oacute;n automovil&iacute;stica, &eacute;sta preciosidad no pasar&iacute;a desapercibido. Es m&iacute;o pero lo paga la empresa. &ndash;contest&oacute; el abogado mientras se acomodaban en el interior.<\/p>\n<p>Baj&oacute; la capota haciendo de la silueta del coche una escultura a&uacute;n m&aacute;s bella. Arranc&oacute; y salieron a la calle buscando algo m&aacute;s tranquilo que el puerto deportivo. Tras varias vueltas por las calles de valencia, por fin el aston martin enlaz&oacute; con la carretera que llegaba a la playa de el saler. Nacho callejeaba con soltura a los mandos del deportivo. Despu&eacute;s de quince minutos de viaje, el hombre aparc&oacute; el veh&iacute;culo en el parking de un restaurante junto a una preciosa playa mediterr&aacute;nea. Aqu&iacute; fue recibido por el due&ntilde;o con un efusivo abrazo. Sin duda, nacho visitaba con frecuencia esta ciudad.<\/p>\n<p>Les condujo hacia un sal&oacute;n en el interior del local y les sent&oacute; en una mesa junto a una gran ventana con unas vistas preciosas de la playa. Tras unos entrantes, el camarero les trajo una t&iacute;pica paella valenciana para los dos. Ella que ten&iacute;a un hambre feroz agradeci&oacute; el delicioso olor del arroz. Nacho que se defin&iacute;a como un sibarita eligi&oacute; para beber un torre muga 2004 que anunci&oacute; como el mejor rioja.<\/p>\n<p>Efectivamente, nacho siempre hab&iacute;a sido un tipo al que le encantaban los placeres y con la edad se le hab&iacute;a acentuado. Adoraba el lujo. Y mucho m&aacute;s en su posici&oacute;n. Cuando se fue a londres a terminar la carrera de derecho coincidi&oacute; en la universidad con el hijo de un importante jeque del petr&oacute;leo. Pronto se hicieron &iacute;ntimos amigos. &Eacute;ste hab&iacute;a sido educado en occidente. Primero en un importante colegio suizo y despu&eacute;s en londres donde termin&oacute; la carrera de derecho. Estaba siendo &ldquo;dise&ntilde;ado&rdquo; para hacerse cargo del departamento jur&iacute;dico de la empresa petrolera de su familia. Durante esos a&ntilde;os de universidad, nacho y el jeque se hicieron inseparables y trabaron una amistad que durar&iacute;a de por vida.<\/p>\n<p>Acabada la carrera en londres, nacho volvi&oacute; a barcelona donde empez&oacute; a trabajar en el bufete de uno de los socios de su padre. Mientras, el jeque se fue a nueva york a realizar un mba de comercio internacional los siguientes dos a&ntilde;os. Durante ese periodo el contacto entre ellos sigui&oacute; siendo muy estrecho, as&iacute; nacho fue invitado a las macro fiestas que el &aacute;rabe se montaba en estado unidos. El espa&ntilde;ol tan solo ten&iacute;a que estar disponible ya que los gastos del viaje corr&iacute;an por cuenta del petrolero.<\/p>\n<p>Ni que decir tiene que en las fiestas no faltaba de nada. Las top models del momento eran invitadas, as&iacute; como los hijos de las familias m&aacute;s ricas. Las juergas eran muy conocidas en la gran manzana y en alguna que otra ocasi&oacute;n tuvo que aparecer la polic&iacute;a ya que el desfase se volv&iacute;a incontrolable.<\/p>\n<p>Ella o&iacute;a la narraci&oacute;n de su amigo embelesada por la buena vida que se hab&iacute;a pegado. Tom&oacute; su copa y apur&oacute; de un sorbo el resto del vino. Deleit&aacute;ndose con el sabor aterciopelado de &eacute;ste y dando la raz&oacute;n a la afirmaci&oacute;n de nacho de que era el mejor vino de rioja. O por lo menos el mejor que ella hab&iacute;a probado. El hombre le coment&oacute; que lo descubri&oacute; en un viaje a par&iacute;s por motivos de trabajo. En un restaurante espa&ntilde;ol al que fue invitado por un alem&aacute;n que acababa de cerrar un muy buen negocio con la empresa petrolera que &eacute;l representaba. Y es que nacho trabajaba en el departamento jur&iacute;dico de la empresa del jeque, qui&eacute;n le llam&oacute; para unirse a su negocio nada m&aacute;s llegar de nueva york y hacerse cargo del departamento jur&iacute;dico de la petrolera de su familia.<\/p>\n<p>Tras dos horas de agradable charla en la que se pusieron al d&iacute;a de sus situaciones familiares, ella su reciente separaci&oacute;n y &eacute;l se confes&oacute; soltero empedernido, decidieron volver a valencia a tomar algo. A final de la tarde cuando ella se dispon&iacute;a a despedirse &eacute;l la invit&oacute; a un tercer cutty sark ya que le quer&iacute;a proponer una cosa. La periodista le mir&oacute; un poco extra&ntilde;ada:<\/p>\n<p>-no te asustes, mujer &ndash;le dijo nacho con voz tranquila.<\/p>\n<p>-&iquest;qu&eacute; me vas a proponer? Tengo hotel para este fin de semana aqu&iacute;.<\/p>\n<p>&Eacute;l le coment&oacute; que su estancia en valencia se deb&iacute;a a un motivo laboral. Durante la celebraci&oacute;n de la copa am&eacute;rica de vela la empresa del jeque hab&iacute;a cerrado un negocio con una firma de maquinaria de extracci&oacute;n alemana y para celebrarlo hab&iacute;a montado una fiesta en su palacio de mallorca:<\/p>\n<p>-&iquest;una fiesta de &eacute;sas en las que no falta de nada? &ndash;pregunt&oacute; ella con iron&iacute;a mientras hac&iacute;a pasar su dedo por el filo de la copa de bal&oacute;n con su whisky.<\/p>\n<p>-no faltar&aacute; de nada pero cada cual consumir&aacute; lo que quiera &ndash;contest&oacute; &eacute;l ofreci&eacute;ndole posibilidades.<\/p>\n<p>La mujer acept&oacute; la invitaci&oacute;n y se dispuso a terminar la bebida al tiempo que &eacute;l le explicaba como llegar a mallorca. Tendr&iacute;an que ir al aeropuerto donde tomar&iacute;an un helic&oacute;ptero que les llevar&iacute;a al barco privado del &aacute;rabe. &Eacute;ste hab&iacute;a zarpado a primera hora de la tarde rumbo a la isla. Navegar&iacute;an durante toda la noche y por la ma&ntilde;ana llegar&iacute;an a la costa este de la isla de palma para desembarcar en el palacio del jeque. A ella, el plan le pareci&oacute; muy bueno y aunque tra&iacute;a la idea de relajarse, &iquest;qui&eacute;n le dir&iacute;a no a una juerga en la que no faltar&iacute;a de nada&#8230;?<\/p>\n<p>La traves&iacute;a.<\/p>\n<p>El helic&oacute;ptero se pos&oacute; en la cubierta de popa del peque&ntilde;o trasatl&aacute;ntico del jeque. Desde el aire la majestuosa masa de acero blanco iluminada con multitud de peque&ntilde;as bombillas en la inmensidad del mar le pareci&oacute; de pel&iacute;cula. Una vez que se par&oacute; el rotor del aparato pudieron bajar y dirigirse al interior. Pese a la buena temperatura que hac&iacute;a esos d&iacute;as ella not&oacute; un poco de fr&iacute;o al recibir la brisa marina en alta mar y corri&oacute; hacia dentro del barco.<\/p>\n<p>Tras alojarse en un camarote muy parecido al del crucero de las islas griegas, nacho la llev&oacute; a dar una vuelta por todo el barco. En el bar comieron algo r&aacute;pido antes de llevarla a la sala de fiestas. &Eacute;sta era una estancia grand&iacute;sima similar a una discoteca. La iluminaci&oacute;n a base de peque&ntilde;as luces hal&oacute;genas de colores y una gran bola en el techo le daba un aire, en su opini&oacute;n, demasiado retro. En una peque&ntilde;a cabina un dj pinchaba la m&uacute;sica. Por los impresionantes equipos de sonido sonaba a todo volumen my favorite game de the cardigans. Y en el centro de la pista una cantidad de gente impresionante bailaba. Seg&uacute;n nacho, todos los peces gordos y el jeque ya estaban en mallorca mientras que el resto de invitados estaban en el barco. Hab&iacute;a un gran n&uacute;mero de chicos y chicas j&oacute;venes guap&iacute;simos y con cuerpos de esc&aacute;ndalo. Sin duda modelos contratados para la ocasi&oacute;n. Pero sobre todo le llam&oacute; la atenci&oacute;n una pareja que bailaba desenfrenada en el centro de la pista.<\/p>\n<p>La mujer, era una rubia impresionante de metro ochenta de altura, alemana de ojos verdes y pelo corto. Iba con un vestido ajustado negro que marcaba perfectamente su 110 de pecho y apostar&iacute;a a que no llevaba ropa interior. Restregaba su culo por la entrepierna de un negro de dos metros y m&aacute;s de cien kilos de peso con pinta de pivot de los lakers que le com&iacute;a el cuello mientras la &ldquo;teutona&rdquo; echaba la cabeza hacia atr&aacute;s. El tipo ten&iacute;a unos ojos grandes, labios carnosos, sonrisa perfecta. La cabeza rapada le daba un aspecto de &ldquo;segurata&rdquo; que por momentos asustaba. Era &beta;&beta;, pronunciado en ingl&eacute;s bibi. &Eacute;sto era el acr&oacute;nimo de black big o en espa&ntilde;ol gran negro, debido a sus descomunales proporciones. Aunque la leyenda dec&iacute;a que le apodaron as&iacute; debido al tama&ntilde;o de su miembro. El negro hab&iacute;a sido &ldquo;marine&rdquo; de los estados unidos durante tres a&ntilde;os. Cuando el jeque le conoci&oacute; durante la guerra del golfo en arabia, le propuso ser su jefe de seguridad personal. Se hab&iacute;a convertido en uno de los hombres de su confianza. Por supuesto en estas fiestas ten&iacute;a barra libre. Andrea, la rubia alemana, en cuanto lo vio se le antojo y &eacute;l no iba a defraudarla&#8230;<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos bailes y unas copas ella y nacho estaban acaramelados en un rinc&oacute;n:<\/p>\n<p>-hace un poco de fr&iacute;o en el barco, &iquest;no? &ndash;pregunt&oacute; la mujer con los ojos entornados.<\/p>\n<p>-bueno si quieres digo que suban la calefacci&oacute;n &ndash;respondi&oacute; &eacute;l con cara de inocente.<\/p>\n<p>-entonces, &iquest;me vas a dejar dormir sola&#8230;? &ndash;volvi&oacute; a preguntar mimosa.<\/p>\n<p>Su amigo con su irresistible sonrisa la mir&oacute; a los ojos. Se le acerc&oacute; lentamente y fue buscando su boca para besarle. Ella esperaba impaciente el contacto con unos labios que ansiaba desde hac&iacute;a mucho.<\/p>\n<p>Entraron en el camarote de &eacute;l y en penumbra sin encender la luz se besaron de forma apasionada antes de comenzar a desnudarse. Se puso de manifiesto la tensi&oacute;n sexual entre ambos acumulada durante a&ntilde;os de amistad y que por distintas razones no hab&iacute;an podido aplacar nunca desde aquel peque&ntilde;o rollo de la adolescencia. Pero esta noche, en la intimidad del camarote de nacho, en un peque&ntilde;o trasatl&aacute;ntico en mitad del mediterr&aacute;neo iban a poner fin a tantos a&ntilde;os de espera.<\/p>\n<p>El hombre sentado en la cama acariciaba el suave cuerpo de la presentadora al tiempo que lo com&iacute;a a besos. Ella permanec&iacute;a a horcajadas sobre &eacute;l, tambi&eacute;n deleit&aacute;ndose con caricias sobre el cuerpo de su amigo de la infancia. Recorri&oacute; su ancho pecho y sus hombros para luego descender por su bien marcado abdomen y terminar juntando sus manos en torno a su largo pene. No lo ten&iacute;a muy grueso pero si era bastante largo. Se entretuvo con los rizos negros de su vello p&uacute;bico antes de comenzar a masturbarlo lentamente, tirando de la piel y liberando su glande rojo en forma de flecha. El hombre comenzaba a gemir al tiempo que segu&iacute;a recorriendo el maravilloso y ansiado cuerpo de su amiga. Apenas rozaba su espalda y descend&iacute;a hasta sus redondas nalgas. Pasaba los dedos por la raja de su culo notando el calor que desprend&iacute;a.<\/p>\n<p>La mujer dirigi&oacute; la cabeza del pene de nacho hacia la hendidura de su vulva de la que ya manaba una cantidad considerable de fluidos y poco a poco fue empal&aacute;ndose. La incrust&oacute; en sus entra&ntilde;as. La longitud del miembro hac&iacute;a que la penetraci&oacute;n fuera muy profunda. Se agarr&oacute; al cuello de su montura respirando muy fuerte antes de comenzar a cabalgar sobre &eacute;l. Nacho sent&iacute;a el calor que desprend&iacute;a aquel co&ntilde;o a lo largo del tronco de su verga y c&oacute;mo ella apretaba los m&uacute;sculos internos haciendo que se estrechara alrededor. Segu&iacute;a abraz&aacute;ndola por la cintura y comi&eacute;ndole las tetas mientras su amiga apoyada en sus hombros comenzaba una salvaje cabalgada con gritos de placer. Los pelos de la parte superior de la polla rozaban con su cl&iacute;toris y se estaba excitando mucho m&aacute;s. Le tumb&oacute; sobre su espalda y apoyando sus manos en su torso continu&oacute; con su movimiento de cadera. Los jadeos de &eacute;l traspasaban las paredes del camarote notando como la punta de su pene llegaba al fondo de aquel deseado sexo. Ella se tir&oacute; sobre &eacute;l sin dejar de botar y le mordi&oacute; el cuello:<\/p>\n<p>-c&oacute;rrete dentro, vamos &ndash;le susurr&oacute; al o&iacute;do.<\/p>\n<p>En un par de movimientos m&aacute;s de su cadera nacho no pudo aguantarse y verti&oacute; su semen caliente dentro de la vagina de su amiga periodista. Qui&eacute;n notando al calor de la leche de su amante se corri&oacute; de gusto junto a &eacute;l. Durante unos minutos permanecieron en silencio. Ella sobre &eacute;l, abrazados, sudando, notando como sus corazones lat&iacute;an fuertes. El olor a sexo perfumaba toda la estancia. Durmieron abrazados<\/p>\n<p>El palacio del jeque.<\/p>\n<p>El barco ancl&oacute; frente a una peque&ntilde;a cala bajo un acantilado. Aunque estaba a cierta distancia de la costa, desde la cubierta superior se ve&iacute;a en lo alto del acantilado una majestuosa edificaci&oacute;n.<\/p>\n<p>No pudo ocultar que se sent&iacute;a algo nerviosa antes de subir al helic&oacute;ptero que les llevar&iacute;a definitivamente al palacio. Todo era demasiado secreto para ser una fiesta. Su m&oacute;vil estaba apagado, como le hab&iacute;a pedido nacho, desde que subieron al barco y no volver&iacute;a a encenderlo hasta que llegara a su casa. Su amigo le cogi&oacute; con las manos por la cintura y le bes&oacute; la mejilla. Aunque confiaba en &eacute;l y hab&iacute;a aceptado gustosa la propuesta, no pod&iacute;a negar que algo de miedo sent&iacute;a. Aunque m&aacute;s que miedo era una sensaci&oacute;n de v&eacute;rtigo.<\/p>\n<p>Subieron cinco personas. Ellos dos, &beta;&beta; y dos de sus hombres de seguridad. Al elevarse el aparato not&oacute; un cosquilleo en el est&oacute;mago. Era la segunda vez que montaba en un helic&oacute;ptero y a decir verdad no era tan confortable como parec&iacute;a. A medida que se acercaban a la costa, nacho le hac&iacute;a indicaciones para que viese el impresionante palacio al que se dirig&iacute;an. Lo primero que vio al acercarse fue un inmenso jard&iacute;n casi como medio campo de f&uacute;tbol, con una gran piscina con parte de ella incrustada en el edificio. Antes de tomar tierra el aparato rode&oacute; el palacio por su ala izquierda para llegar a una pista circular con una gran h blanca sobre fondo azul. Una vez bajaron comenzaron a andar por una gran pasarela de gravilla blanca flanqueada por dos jardines bot&aacute;nicos lleno de especies rar&iacute;simas de todo el mundo.<\/p>\n<p>A medida que se acercaban la construcci&oacute;n era m&aacute;s espectacular. La fachada principal ten&iacute;a unos cuarenta y cinco metros de ancho y unos diez de altura. En el centro una gran puerta de madera de dos hojas en blanco con las iniciales del propietario, ab, entrelazadas y hechas de oro macizo a modo de tiradores. A cada lado de la puerta hab&iacute;a dos columnas de m&aacute;rmol blanco que sosten&iacute;an un capitel triangular en el que hab&iacute;a tallado una inscripci&oacute;n en &aacute;rabe:<\/p>\n<p>&ldquo;el pasado se fue, lo que esperas est&aacute; ausente pero el presente es tuyo.&rdquo;<\/p>\n<p>Una vez dentro del edificio, lo primero que vio fue una fuente en forma de estrella de ocho puntas alicatada con peque&ntilde;as losas talladas y diferentes colores que formaban distintas figuras geom&eacute;tricas, en el centro de un hall ampl&iacute;simo para hacer recepciones. El suelo era de m&aacute;rmol negro que reflejaba como un espejo. La planta baja ten&iacute;a forma de u. En el ala izquierda se encontraban las cocinas, el comedor y una gran sala de fiestas con dos grandes cristaleras desde las que se pod&iacute;a acceder al jard&iacute;n y a la piscina. En el ala derecha estaba la biblioteca, una sala de proyecciones y un bar. Justo a la espalda de la fuente hab&iacute;a dos escaleras semi circulares que sub&iacute;an a la planta alta. Entre las escaleras estaba el acceso a la parte cubierta de la piscina. En la parte de arriba se encontraban los diez dormitorios de que constaba el edificio junto a un gimnasio y la suite principal de m&aacute;s de cien metros cuadrados con jacuzzi y un ventanal con vistas al jard&iacute;n y el mar. Tras toda esta ruta, nacho la llev&oacute; al garaje del jeque para que se pudiera deleitar con una colecci&oacute;n m&aacute;s propia de la hemeroteca de una publicaci&oacute;n de motor que de un particular.<\/p>\n<p>&Eacute;ste se encontraba en la parte baja del edificio. Era una amplia sala con el suelo de losas alternas en blanco y negro que daba una sensaci&oacute;n de pulcritud casi obsesiva. Cuando se encendieron todas las luces hal&oacute;genas el brillo de aquellos autom&oacute;viles era casi deslumbrante. La colecci&oacute;n en s&iacute; consist&iacute;a en:<\/p>\n<p>288 gto rojo, xj220 verde, eb110 azul, f-40 rojo, 959 gris plata, 911 turbo burdeos, countach rojo, diablo violeta, varios rolls royce, continental gt azul marino, vanquist verde, db5 gris, quattroporte vino tinto, alfa spider de la primera serie blanco y 8competizione rojo sangre. Solo alguien con una afici&oacute;n automovil&iacute;stica como ella pod&iacute;a apreciar tal acumulaci&oacute;n de obras de arte.<\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo estuvieron paseando por el amplio jard&iacute;n con el mirador hacia la cala del acantilado. Ella le coment&oacute; que estaba un poco nerviosa por todo aquello. Todo se escapaba a su imaginaci&oacute;n. &Eacute;l le explic&oacute;:<\/p>\n<p>-cada vez que el jeque cierra un buen negocio se celebra una macro fiesta secreta. Los invitados son las partes firmantes y por supuesto en estas fiestas hay de todo. Por eso es imprescindible que todo lo que pase aqu&iacute; en las pr&oacute;ximas horas no salga de aqu&iacute;. S&eacute; que pedirte esto siendo periodista es dif&iacute;cil pero conf&iacute;o en nuestra amistad.<\/p>\n<p>Buscando los l&iacute;mites.<\/p>\n<p>Aquello parec&iacute;a sacado de una pel&iacute;cula. Ella cre&iacute;a estar en medio de una alucinaci&oacute;n. Cre&iacute;a flotar en el aire. Levitar. Parec&iacute;a estar en estado gaseoso cuando se mov&iacute;a libremente entre toda aquella gente que la ignoraba por completo.<\/p>\n<p>En el ala derecha de la planta baja, junto a la pared de la sala de proyecciones. Vio al famoso director del banco que hab&iacute;a financiado el negocio de la empresa del jeque justo dos meses despu&eacute;s de que su banco hubiera sido rescatado. El tipo era muy grande. Alto, con el pelo blanco. Alrededor de 120 kilos, de unos sesenta y cinco a&ntilde;os. Estaba desnudo y arrodillado ante un modelo italiano retirado de las pasarelas. Las fofas carnes blancas del viejo se balanceaban al ritmo que marcaba su cabeza yendo y viniendo a lo largo del miembro del otro. Transcurridos unos minutos se puso de pie contra la pared donde, no sin esfuerzo su amante le penetr&oacute; el ano arranc&aacute;ndole un gesto de dolor. Durante unos minutos el modelo golpe&oacute; violentamente su pubis contra las nalgas del gordo qui&eacute;n se masturbaba al mismo tiempo. Todo acab&oacute; derram&aacute;ndose, uno dentro y el otro contra la pared. Esa imagen contrastaba en la mente de ella con la del mismo director bancario dirigiendo las juntas de accionistas que hab&iacute;a visto en su informativo.<\/p>\n<p>Frente a la piscina y tumbado sobre un div&aacute;n de cuero negro, el due&ntilde;o de la empresa de maquinaria de extracci&oacute;n alemana se lo montaba con dos chicas. Una preciosa rubita sentada sobre su cara disfrutaba de un cunnilingus. La otra una pelirroja de enormes tetas le practicaba una felaci&oacute;n. Su polla era enorme y la chica ten&iacute;a dificultades para mamar. El viejo, era calvo, barrig&oacute;n y prepotente. A sus setenta a&ntilde;os y pese a tener un miembro de tama&ntilde;o exagerado deb&iacute;a tomar viagra para mantenerla en pie. Tras conseguir hacer llegar al orgasmo a la rubia con su lengua, se incorpor&oacute;. La pelirroja se sent&oacute; sobre &eacute;l. Abri&oacute; sus piernas todo lo que pudo y comenz&oacute; a descender sobre el tremendo falo. Tir&oacute; de la chica fuerte hacia abajo, encaj&aacute;ndola del todo hasta que los vellos negros de su polla se entrelazaron con la mata de rizos pelirrojos del co&ntilde;o de la joven. Ensartada por la polla del alem&aacute;n se retorc&iacute;a de placer. Mientras el viejo cegado por la lujuria mord&iacute;a sin compasi&oacute;n los tremendos pezones de su amante hasta producirle un delicioso dolor.<\/p>\n<p>Sentado en un sill&oacute;n de la biblioteca, el director del banco sosten&iacute;a en sus rodillas a un joven brasile&ntilde;o de unos veintid&oacute;s a&ntilde;os a qui&eacute;n masturbaba con ganas hasta que se corri&oacute; sobre sus manos. El semen se le escurri&oacute; entre los dedos. Despu&eacute;s le arrodill&oacute; en la butaca y le sodomiz&oacute; con su gorda polla entre gritos y jadeos del joven.<\/p>\n<p>La gran piscina cubierta estaba tapada por una plancha de cristal sobre la cual los miembros de seguridad manten&iacute;an todo tipo de pr&aacute;cticas sexuales con los invitados al evento. Rubias modelos desconocidas eran enculadas por enormes hombres &aacute;rabes de &beta;&beta;. En otra zona, eran bellezas latinas de melenas azabaches y labios carnosos, las que cabalgaban a los americanos del cuerpo de seguridad.<\/p>\n<p>Filipa, la guapa comercial portuguesa de la empresa alemana se lo montaba con tres hombres a la vez en el ala derecha de la piscina. Era una joven rubia de ojos marrones y piel blanca, con unos labios que parec&iacute;an dibujados. Pese a su aspecto fr&aacute;gil soportaba bien el castigo al que eran sometidos sus tres agujeros por parte de dos negros y el modelo italiano. Que cambiaba de acera seg&uacute;n demandaba la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Toda esta escena. Una macro org&iacute;a. Estaba acompa&ntilde;ada por una leve m&uacute;sica cl&aacute;sica a trav&eacute;s del hilo musical. Nadie sab&iacute;a en qu&eacute; momento dej&oacute; de sonar david guetta y comenz&oacute; a sonar pechelber. Las botellas de mo&euml;t y dom perignon estaban por todos lados. En algunos casos vertidos sobre finas copas de cristal de bohemia y en otras sobre esculturales cuerpos que eran recorridos por bocas sedientas y lenguas h&aacute;biles. Para rematar, a lo largo de toda la estancia hab&iacute;a varias ensaladeras peque&ntilde;as de plata brillante. Estaban sobre unas bandejas del mismo metal. Junto a &eacute;stas unos cilindros met&aacute;licos tallados con incrustaciones de piedras preciosas. El contenido de estos peque&ntilde;os dep&oacute;sitos se utilizaba para mantener vivo el esp&iacute;ritu de la fiesta provocando en sus consumidores todo tipo de muecas, dilataciones oculares y alteraciones varias.<\/p>\n<p>Ella paseaba despacio, desnuda, observando cada una de &eacute;stas escenas por toda la amplia estancia. Sin un rumbo concreto. Notando como un calor sub&iacute;a desde su rasurado sexo hasta su cabeza provoc&aacute;ndole una sensaci&oacute;n de sofoco que solo se pod&iacute;a aplacar de una manera. Subi&oacute; por una de las escaleras semi circulares de m&aacute;rmol descalza hacia la planta superior. El fr&iacute;o del suelo no imped&iacute;a que su calentura siguiera en aumento. Dej&oacute; abajo la m&uacute;sica cl&aacute;sica mezclada con los jadeos, gemidos y gritos de placer. Aqu&iacute; arriba la imagen que vio no era menos excitante.<\/p>\n<p>Virginia, la comercial espa&ntilde;ola de la empresa de maquinaria estaba tumbada sobre el director de finanzas del banco. La mujer era una peque&ntilde;a morena de ojos negros, p&oacute;mulos marcados, labios carnosos y cara de viciosa. El hombre era muy atractivo, de rasgos muy marcados y cuerpo atl&eacute;tico. Se miraban fijamente.<\/p>\n<p>&Eacute;l llevaba sus dedos a la boca de Virginia. Qui&eacute;n los lami&oacute;, se los introdujo dentro de su boca. Luego los llev&oacute; a la entrepierna de la mujer donde un tri&aacute;ngulo negro cubre el objeto de su deseo. Con una serie de movimientos despeja el camino y encuentra el cl&iacute;toris. Con leves roces circulares la masturb&oacute; lentamente. La comercial llevaba un rato con el potente miembro del hombre en la mano, d&aacute;ndole placer. Al notar su presencia ambos la miran sin dejar de acariciarse. Virginia siente una oleada que le obliga a cerrar los ojos y echar la cabeza hacia atr&aacute;s. El hombre gira la cabeza y le besa el cuello. Ella se da cuenta que all&iacute; tres son multitud y sigue con su paseo. Sus pezones se han puesto m&aacute;s duros y sus labios vaginales est&aacute;n muy mojados.<\/p>\n<p>Llega hasta la puerta de la suite principal. La abre sin pedir permiso. Lo hace lentamente. All&iacute; se encuentra al &ldquo;n&uacute;cleo duro&rdquo; de la fiesta. Nacho, su amigo de la infancia, cabalga a una joven de origen oriental por detr&aacute;s mientras &eacute;sta le practica un beso negro a Andrea, la impresionante comercial alemana. Qui&eacute;n a su vez se introduce un enorme dildo por su vagina y se acaricia su cl&iacute;toris. Al tiempo que Andrea llega a un orgasmo, la ex&oacute;tica oriental retira su boca del ano extrayendo con los dientes un fino cord&oacute;n con unas bolas chinas que la alemana reten&iacute;a en su interior. Lo que provoca que nacho acelere para correrse en el interior de la vagina de la china. La periodista observa todo esto de pie desde el marco de la puerta:<\/p>\n<p>-hombre, por fin. Te esper&aacute;bamos &ndash;el jeque se acerc&oacute; a ella desde un sill&oacute;n en el que hab&iacute;a observado toda la secuencia.<\/p>\n<p>-no sab&iacute;a donde estabais &ndash;dijo de manera t&iacute;mida la presentadora mientras miraba al jeque.<\/p>\n<p>Era un hombre muy alto y muy fuerte. Su pelo era negro igual que sus grandes ojos rasgados. Cara muy angulosa con una afilada barbilla. Una boca grande delimitada por unos carnosos labios y una sonrisa perfecta. Dientes blancos y perfectamente alineados. Su cuerpo fibroso y definido por horas de gimnasio. Le llam&oacute; la atenci&oacute;n sus pectorales, con una areola muy grande y redonda. Con un pez&oacute;n muy marcado que daban ganas de morder. Y por supuesto su enorme polla circundada. El jeque mirando a su alrededor y abriendo los brazos en se&ntilde;al de ofrecimiento le dijo:<\/p>\n<p>-est&aacute;s en la mejor fiesta que puedas estar. Y est&aacute;s invitada a disfrutar libremente de todo lo que te rodea.<\/p>\n<p>El hombre meti&oacute; su mano derecha en otras de las vasijas de plata que tambi&eacute;n estaban aqu&iacute;. Acerc&oacute; su dedo me&ntilde;ique a la nariz de la mujer ofreci&eacute;ndole una peque&ntilde;a dosis de coca&iacute;na. Ella inspir&oacute; gustosa el polvo blanco. Jam&aacute;s hab&iacute;a probado algo tan bueno. Suspir&oacute;. El jeque rodeo su cara con sus manos y las enred&oacute; en su melena. La mujer notaba el pene atrapado entre los dos cuerpos. Lo sent&iacute;a muy duro y el l&iacute;quido pre seminal manchaba su abdomen.<\/p>\n<p>El hombre la tom&oacute; de la mano y se dirigieron a una gran cama con s&aacute;banas de seda. Tumbados, &eacute;l recorri&oacute; su precioso cuerpo con la boca, mordiendo sus duros pezones. Descendi&oacute; besando su ombligo para terminar lamiendo cada pliegue de su vagina ardiente. Abriendo con su lengua de fuego sus gruesos labios y provoc&aacute;ndole un torrente de sensaciones que confluyendo en su cl&iacute;toris le produjo un orgasmo tremendo. Al girar la cabeza pudo ver a &beta;&beta; penetrando a una rubia que practicaba un 69 sobre una mujer negra. &Eacute;sta alternaba su lengua entre el cl&iacute;toris de la blanca y los test&iacute;culos del hombre. El jefe de seguridad, al correrse reparti&oacute; su leche entre el co&ntilde;o de la rubia y la cara de la negra.<\/p>\n<p>A&uacute;n sin recuperarse del sexo oral, el jeque le ofreci&oacute; una bandeja de plata. Sobre &eacute;sta, perfectamente alineadas, diecis&eacute;is rayas en dos filas de ocho cada una. El &aacute;rabe hizo los honores y tras colocarse uno de los cilindros met&aacute;licos en su nariz, esnif&oacute; dos de aquellas l&iacute;neas blancas, luego pas&oacute; consecutivamente por cada uno de ellos hasta que la bandeja qued&oacute; limpia.<\/p>\n<p>Andrea, tumbada en el suelo lam&iacute;a el co&ntilde;o de la asi&aacute;tica que estaba sentada sobre la cara de la comercial y le com&iacute;a la polla a nacho. Al otro lado de la habitaci&oacute;n la pareja bicolor mamaban a d&uacute;o el descomunal miembro de &beta;&beta;. Ella buscaba el poderoso miembro de su anfitri&oacute;n, qui&eacute;n se dej&oacute; hacer estirado en la cama hasta que ansiosa por poseerle, la mujer se sent&oacute; sobre su polla y le cabalg&oacute;. La droga le proporcionaba un vigor y unas sensaciones inexplicables. Saltaba y mov&iacute;a la cabeza salvajemente:<\/p>\n<p>-s&iacute;, s&iacute;, dame cabr&oacute;n &ndash;dec&iacute;a la periodista a gritos fuera de s&iacute; con las pupilas dilatadas &ndash;qu&eacute; grande la tienes, joder &ndash;mientras ara&ntilde;aba el pecho de su montura.<\/p>\n<p>A su alrededor las escenas de sexo se mezclaban con gritos y gemidos. Uno de ellos fue el del jeque al eyacular en su interior. La excitaci&oacute;n de la mujer estaba a un nivel desconocido y pidiendo guerra encontr&oacute; la horma de su zapato. Hacia ella fue Andrea con cara de vicio llevando colocado un arn&eacute;s con un pene de goma. Las mujeres se miraron y acto seguido se besaron. Sus brazos se entrelazaron en sus espaldas. Sus tetas se rozaban entre s&iacute; lo que les provocaba que los pezones se les endurecieran. La alemana consigui&oacute; meter el pene de goma en la vagina de ella. No era lo mismo que un hombre. Era fr&iacute;o y aunque la rubia se empleaba a fondo en el bombeo durante unos minutos, los movimientos no eran los de un hombre. Tras quitarse el arn&eacute;s, entrecruzaron sus piernas y juntaron sus co&ntilde;os. Se acomodaron en una tijera perfecta para que sus cl&iacute;toris se estimularan el uno al otro, lo que les llev&oacute; a un maravilloso orgasmo entre gritos y espasmos corporales.<\/p>\n<p>A lo ancho de la habitaci&oacute;n se hab&iacute;a montado una cadena humana. El jeque enculaba a la oriental a cuatro patas, qui&eacute;n le com&iacute;a la polla a &beta;&beta; que estaba tirado en el suelo. Mientras, sentada en la cara de &eacute;ste estaba la rubia. Mamaba la polla de nacho qui&eacute;n sentado, a su vez, en una butaca le practicaba sexo oral a la negra apoyada con cada pie a los brazos del asiento y ofreciendo su co&ntilde;o a la boca del abogado espa&ntilde;ol. La cabeza de ella iba a toda velocidad. Cre&iacute;a estar en un sue&ntilde;o donde las sensaciones se multiplicaban por mil. No sab&iacute;a cu&aacute;nto tiempo llevaba all&iacute;, bebiendo, follando y consumiendo coca&iacute;na.<\/p>\n<p>El negro la hab&iacute;a llevado a otra habitaci&oacute;n y la hab&iacute;a penetrado con su tremendo ca&ntilde;&oacute;n de veintisiete cent&iacute;metros. Recordaba vagamente haber tratado de abrazar aquel bello cuerpo de &eacute;bano. Duro como una estatua tallada en m&aacute;rmol negro al tiempo que sus movimientos estaban haciendo llevar su glande a su cerviz. Su vagina no aguantar&iacute;a semejante castigo, pensaba esto en el momento en que aquella serpiente morena escup&iacute;a todo su veneno con un rugido. Lo que irremediablemente la hab&iacute;a llevado a una situaci&oacute;n de excitaci&oacute;n may&uacute;scula hasta provocarle un nuevo orgasmo.<\/p>\n<p>Transcurrieron unos minutos o quiz&aacute;s unas horas o tal vez unos d&iacute;as. En su estado de semi inconsciencia era incapaz de calcular el tiempo que llevaba all&iacute;. Era un juguete en manos de un gigante. Pudo notar como los gruesos dedos del ex marine americano hurgaban y untaban alg&uacute;n tipo de gel en su ano. Pero su cuerpo no reaccionaba a su mente. Permanec&iacute;a inerte en la cama. Tumbada boca abajo. Todo lo que ocurr&iacute;a estaba en una nebulosa muy lejana. La voz del negro sonaba con eco y retumbaba en su cabeza sin sentido. De repente una sensaci&oacute;n de fr&iacute;o se apoder&oacute; de su ano. Parec&iacute;a como si le entrase una corriente de aire en lo que antes era herm&eacute;tico. Su cuerpo segu&iacute;a sin responder a su cerebro. El hombre tom&oacute; su cuerpo por las caderas y lo acomod&oacute; en las rodillas, luego comenz&oacute; a sodomizarla. El dolor que sent&iacute;a era inmenso. Aquel t&iacute;o le estaba metiendo su poll&oacute;n por el culo. Por fin su cuerpo respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-aaayy &ndash;grit&oacute; ella al tiempo que se incorporaba despertando de su inconsciencia.<\/p>\n<p>&Beta;&beta;, par&oacute; un instante. La mujer segu&iacute;a resisti&eacute;ndose pero el hombre la agarr&oacute; para evitar que se moviese. Con una mano, la sujet&oacute; por las mu&ntilde;ecas a su espalda, con la otra le dio un tremendo cachetazo que enrojeci&oacute; de inmediato uno de su gl&uacute;teos antes de agarrarla por su cadera. Ella se tranquiliz&oacute; y por fin pudo decirle:<\/p>\n<p>-despacio, &beta;&beta; que me abres.<\/p>\n<p>Notaba como su agujero se hab&iacute;a dilatado para abarcar el inmenso trozo de carne. El gel fr&iacute;o hab&iacute;a hecho su efecto. El hombre se dispuso a comenzar un lento bombeo contra el inexperto ano de la periodista:<\/p>\n<p>-aaahhh, cabr&oacute;n &ndash;su hilo de voz era casi inaudible.<\/p>\n<p>Trinch&oacute; los dientes y hundi&oacute; su cara en la almohada tratando de soportar el dolor. El jefe de seguridad le solt&oacute; por fin las manos y se agarr&oacute; fuerte a las sabanas para soportar otro tremendo castigo. Su dilatado ano engull&iacute;a como pod&iacute;a aquella barra de acero que taladr&oacute; sin compasi&oacute;n durante unos eternos minutos sus pliegues intestinales antes de verter en ellos sus &uacute;ltimas reservas de semen.<\/p>\n<p>Tras esto cay&oacute; rendida boca abajo y se durmi&oacute;.<\/p>\n<p>No fue un sue&ntilde;o<\/p>\n<p>Cuando nacho la despert&oacute; de manera brusca apenas llevaba durmiendo un par de horas. Sobre las ocho de la ma&ntilde;ana despu&eacute;s de que los efectos de las sustancias fueran desapareciendo y la fuerza de &beta;&beta; hiciera mella en su f&iacute;sico cay&oacute; rendida sobre el amplio colch&oacute;n:<\/p>\n<p>-v&iacute;stete, hay un coche esperando para llevarte al aeropuerto. &ndash;su amigo nacho le hablaba de manera imperativa.<\/p>\n<p>Ella estaba completamente desnuda y sinti&oacute; algo de pudor ante su amigo, aunque &eacute;ste no le prestaba atenci&oacute;n. Se mov&iacute;a nervioso por la estancia y parec&iacute;a intranquilo. Pero bueno, pens&oacute; ella, con lo que se habr&iacute;a metido durante la juerga lo m&iacute;nimo que deb&iacute;a estar era un poco nervioso. La mujer se visti&oacute; y tom&oacute; su peque&ntilde;o trolley. Se encontraba tan cansada que tan solo se lav&oacute; la cara y se coloc&oacute; sus grandes gafas de prada para cubrir su rostro sin maquillar. Se mov&iacute;a de forma aut&oacute;mata, casi zombie. Incapaz de recordar con claridad nada de la noche anterior. Ten&iacute;a un fort&iacute;simo dolor de cabeza. Not&oacute; algo de jaleo en la casa y nacho le met&iacute;a prisa para que fuera al coche. Ella estaba algo desconcertada pero en su estado de somnolencia, era incapaz de rebatir nada y actuaba seg&uacute;n le ordenaba su amigo. Cuando llegaron a la puerta del palacio hab&iacute;a un mercedes clase s negro con las lunas traseras tintadas esper&aacute;ndola:<\/p>\n<p>-luego te llamo, guapa. No te preocupes por nada &ndash;y le dio un beso en los labios.<\/p>\n<p>La periodista no sab&iacute;a como interpretar nada de todo aquel despertar tan raro. Durante el trayecto dio un par de cabezadas. Necesitaba dormir. La noche hab&iacute;a sido demasiado de todo&#8230; Larga, sexual, viciosa,&#8230; Y ahora necesitaba dormir.<\/p>\n<p>Cuando llegaron al aeropuerto, baj&oacute; del coche con su peque&ntilde;a maleta y se dirigi&oacute; a la zona de embarque. Record&oacute; que nacho le hab&iacute;a dicho, en alg&uacute;n momento desde que se despert&oacute; que ten&iacute;a una reserva para el vuelo de las 11,30 hacia Madrid. Ella no se preocup&oacute; en c&oacute;mo se hab&iacute;a conseguido tan r&aacute;pido y solo pens&oacute; lo poderoso que es &ldquo;don dinero&rdquo; y que el jeque lo ten&iacute;a por castigo. Mientras esperaba la hora del embarque, se acerc&oacute; a una de las m&uacute;ltiples cafeter&iacute;as del aeropuerto y pidi&oacute; un caf&eacute; solo. Al o&iacute;rse la voz le pareci&oacute; de ultratumba y pens&oacute; que as&iacute; no podr&iacute;a presentar un informativo. De repente un pellizco en el est&oacute;mago le hizo temer que fuese lunes y tuviera que aparecer por la televisi&oacute;n. Se tranquiliz&oacute; al ver en el reloj de la cafeter&iacute;a que era domingo. Hab&iacute;a perdido por completo la noci&oacute;n del tiempo. Recordaba el informativo del viernes en valencia como si hubiera sido una semana antes. Volvi&oacute; a dormir durante la hora y media de vuelo entre son sant joan y barajas pero no fue suficiente. As&iacute; que cuando el taxi que la traslad&oacute; desde el aeropuerto madrile&ntilde;o la dej&oacute; en su casa a las dos de la tarde lo &uacute;nico para lo que tuvo fuerzas fue para tirarse en su cama y dormir.<\/p>\n<p>Al despertar todo estaba en silencio y a oscuras. No lograba ubicarse. Estaba cansada. No sab&iacute;a cu&aacute;nto tiempo hab&iacute;a dormido. Gir&oacute; la cabeza hacia un lado y vio el despertador digital. Eran las nueve de la noche. Hizo un c&aacute;lculo mental y dedujo que hab&iacute;a dormido durante siete horas y aun as&iacute; se sent&iacute;a cansada. Se incorpor&oacute;, de repente algo dentro de su cabeza rebot&oacute; contra las paredes de su cr&aacute;neo produci&eacute;ndole un peque&ntilde;o mareo y un resacoso dolor. Cerr&oacute; los ojos y trat&oacute; de recordar. Todo estaba un poco confuso. Decidi&oacute; que lo primero ser&iacute;a darse una ducha para despejarse y cenar. Ten&iacute;a mucha hambre. Entonces se dio cuenta de la cantidad de horas que llevaba sin comer. La &uacute;ltima vez que prob&oacute; bocado hab&iacute;a sido durante el banquete en el palacio del jeque el d&iacute;a anterior.<\/p>\n<p>Sali&oacute; de la ducha desnuda, tan solo envuelta en su albornoz verde y con su melena mojada, conect&oacute; la tele para ver las noticias y comenz&oacute; a prepararse una tortilla de patatas. Segu&iacute;a muy confundida por todo lo ocurrido. Era incapaz de diferenciar que hab&iacute;a sido real y que hab&iacute;a so&ntilde;ado en las &uacute;ltimas cincuenta y seis horas. Desde el viernes a las dos de la tarde cuando termin&oacute; el informativo en valencia y su amigo nacho vino a verla hasta ese momento, domingo diez de la noche en la cocina de su casa en Madrid. La ingesta de alcohol le hab&iacute;a provocado lagunas mentales que dif&iacute;cilmente recuperar&iacute;a y el consumo de coca&iacute;na hab&iacute;a acabado con algunos miles de sus pobres neuronas. Ten&iacute;a claro que hab&iacute;a estado en la mayor fiesta de su vida con todo tipo de personajes y todo tipo de sustancias. Pero en qu&eacute; cantidad hab&iacute;a hecho uso de todo eso no lo sab&iacute;a. Segu&iacute;a pensando que buena parte de lo recordado no le hab&iacute;a pasado. Y que la falta de sue&ntilde;o le provocaba esta sensaci&oacute;n. Mientras se terminaba la tortilla tuvo que tomarse un analg&eacute;sico para su resaca que persist&iacute;a martilleando sus sienes. Ten&iacute;a la boca pastosa y el interior de su cabeza se mov&iacute;a con cada movimiento. Mientras rebuscaba en el armario de las medicinas una noticia en el informativo que sonaba de fondo en su televisor llam&oacute; su atenci&oacute;n. Con la caja de analg&eacute;sicos en la mano se dirigi&oacute; al aparato para subir el volumen:<\/p>\n<p>&ldquo;cambiando de asunto. Una joven valenciana ha presentado una denuncia por presuntos abusos sexuales contra el hijo del jeque al bhasud. Al parecer los hechos se produjeron en el palacio que la familia &aacute;rabe posee en palma de Mallorca donde la joven valenciana fue invitada a una fiesta privada por unas amigas. Seg&uacute;n declaraciones de la joven a la guardia civil, fue aturdida con alg&uacute;n tipo de sustancia y posteriormente violada. Se han abierto diligencias para aclarar los hechos. Hay que recordar que la familia &aacute;rabe al bhasud posee una de las grandes fortunas del mundo petrolero y poseen varios palacios repartidos por el mediterr&aacute;neo, uno de ellos en Mallorca donde presuntamente se produjeron los hechos&#8230;&rdquo;<\/p>\n<p>Tras o&iacute;r esto, ella sinti&oacute; un escalofr&iacute;o recorri&oacute; todo su cuerpo eriz&aacute;ndole todo el vello de su piel. Comprendi&oacute; que nada de lo recordado hab&iacute;a sido un sue&ntilde;o. Tambi&eacute;n comprendi&oacute; la actitud de nacho y la celeridad con que fue evacuada de all&iacute;. No sab&iacute;a muy bien si enfadarse con &eacute;l por haberle llevado a la fiesta o agradecerle que le sacara de todo aquel l&iacute;o. Empez&oacute; a temer si alguno de los invitados la habr&iacute;a reconocido y aparecer&iacute;a su nombre en aquel desagradable asunto de la chica violada.<\/p>\n<p>Frente a la tortilla de patatas, pens&oacute; que hab&iacute;a llegado demasiado lejos. Desde que lo dejara con pedro, su actitud le hab&iacute;a llevado a cometer excesos. Drogas, sexo, alcohol. Se plante&oacute; su actitud desde un punto de vista responsable. Ella siempre hab&iacute;a odiado la maldita frase &ldquo;&#8230;ya no tenemos edad&#8230;&rdquo; Y ahora dudaba de s&iacute; misma y sus principios. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o se hab&iacute;a tirado a cuantos t&iacute;os se le hab&iacute;an puesto a tiro sin importarle nada de nada. Siempre que pod&iacute;a se hab&iacute;a corrido unas juergas cada vez m&aacute;s locas. Pero ahora se planteaba si esto ser&iacute;a una actitud responsable ante los dem&aacute;s y ante ella misma. Se preguntaba si la respetar&iacute;a la sociedad teniendo en cuenta su actitud promiscua e irresponsable. Por mucho que le jodiese la frase, a sus cuarenta y tantos no pod&iacute;a comportarse como una veintea&ntilde;era rebelde. Una sensaci&oacute;n de pesimismo y depresi&oacute;n la embarg&oacute;.<\/p>\n<p>Record&oacute; que todav&iacute;a ten&iacute;a el m&oacute;vil apagado desde el viernes cuando embarc&oacute; rumbo a Mallorca. Lo encendi&oacute; y marc&oacute; el n&uacute;mero pin. Se mantuvo con &eacute;l en la mano y la mirada perdida en el suelo. En un instante comenz&oacute; a sonar el pipi-pipi de los whatsapp de entrada. Durante unos minutos, no par&oacute; de sonar en su mayor&iacute;a del grupo la mafia, que ten&iacute;a formado con sus dos amigos, Eva y pablo y bautizado as&iacute; en referencia a la discoteca de andorra. Tambi&eacute;n los hab&iacute;a personales, de Eva, de pedro, su ex, de su madre. Abri&oacute; el &uacute;ltimo de Eva:<\/p>\n<p>&ldquo;t&iacute;a &iquest;d&oacute;nde te metes? Estamos preocupados. &iquest;Por qu&eacute; no contestas? Ll&aacute;mame.&rdquo;<\/p>\n<p>Todos eran por el estilo. Todos se preocupaban por ella. Incluso pedro su ex. Entonces se dio cuenta que la gente a la que le importaba no la iba a juzgar por su promiscuidad. Sino que se iban a preocupar por su bienestar. Se tendr&iacute;a, por tanto, que replantear sus desfases irresponsables como este &uacute;ltimo de Mallorca. Pero seguir&iacute;a disfrutando del sexo. Ella siempre lo hab&iacute;a visto como una diversi&oacute;n. Como la mejor diversi&oacute;n. Y el mundo estaba lleno de gente con qui&eacute;n poder divertirse. Se sinti&oacute; reconfortada consigo misma. Busc&oacute; en la agenda del m&oacute;vil el n&uacute;mero de Eva y se dispuso a llamarla para darle explicaciones de su desconexi&oacute;n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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