{"id":27325,"date":"2021-01-01T23:00:00","date_gmt":"2021-01-01T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-01-01T23:00:00","modified_gmt":"2021-01-01T23:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-humedas-primera-etapa-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-humedas-primera-etapa-5\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas: Primera etapa (5)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27325\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El silencio se apropi&oacute; de ellos despu&eacute;s de la &uacute;ltima conversaci&oacute;n. La m&uacute;sica sonaba de fondo, mientras las ideas calientes surgidas en el interior de Carmen se hab&iacute;an evaporado. Ahora se sent&iacute;a mal por el chico, &ldquo;&iquest;Le estar&aacute; dando vueltas? Espero que no&rdquo;.<\/p>\n<p>Sin embargo, Sergio segu&iacute;a pensando en aquellas palabras. Al principio algo enfadado, como si hubiera vivido en una mentira, aunque despu&eacute;s sinti&oacute; pena por ambos, aunque m&aacute;s por su madre. Sinti&oacute; que era absurdo que &eacute;l se sintiera mal, gracias a aquel &ldquo;amor&iacute;o&rdquo; estaba vivo.<\/p>\n<p>Quiz&aacute; su madre se hubiera casado por presi&oacute;n y con dudas, seguramente por su culpa, ya que sab&iacute;a que se casaron unos cuantos meses antes de que naciera. Aunque por otro lado, su madre sigui&oacute; junto a su marido siempre, demostr&aacute;ndole su amor e incluso teniendo una segunda hija.<\/p>\n<p>A lo lejos, vio el cartel que anunciaba la entrada en la provincia de sus ancestros, aquello le sac&oacute; del interrogatorio mental al que se somet&iacute;a y rompi&oacute; el silencio que les rodeaba.<\/p>\n<p>&mdash;Por fin, la tierra de la familia.<\/p>\n<p>&mdash;Tiene un olor peculiar al entrar que me encanta.<\/p>\n<p>&mdash;Carmen &mdash;Sergio respir&oacute; hondo y dijo&mdash; Una pregunta, si quieres contestarme claro, si no nada.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, dime cari&ntilde;o &mdash;Carmen se esperaba retomar el tema y no le hac&iacute;a gracia, pero asumir&iacute;a su error contestando lo que quisiera.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Vosotras dos erais guapas de j&oacute;venes?<\/p>\n<p>&mdash;Sergio, claro que te respondo &mdash;la pregunta le sorprendi&oacute; totalmente, pero se sinti&oacute; algo aliviada y con una sonrisa p&iacute;cara contest&oacute;&mdash; guap&iacute;simas, ni te lo imaginas &iquest;por qu&eacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Pensando en lo que has dicho, por supuesto quiero mucho a pap&aacute;, pero quiero que me contestes con sinceridad. &iquest;Crees que era el hombre que ella quer&iacute;a? En las fotos de la boda, mam&aacute; parece una princesa y Dani, no tan pr&iacute;ncipe&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;Tu padre no es feo, Sergio, para nada, y muchas veces lo que resalta de una persona no es su f&iacute;sico. Aunque tu madre&hellip; era una belleza, esa es la verdad, en el pueblo cualquiera se hubiera casado con ella.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quiz&aacute; se apresur&oacute;? Aunque bendita prisa, que de ah&iacute; sal&iacute; yo.<\/p>\n<p>&mdash;Esto, &mdash;volvi&oacute; a resoplar&mdash; no es lo que yo pienso, si no lo que he o&iacute;do de ella y lo que pude interpretar en su momento. Puede ser, que si&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Pues, vaya&hellip; &mdash;dijo algo cabizbajo aunque se le ocurri&oacute; preguntar&mdash; &iquest;Y t&uacute;?, &iquest;qu&eacute; me dices de ti?<\/p>\n<p>Carmen no pudo evitar mirar con una sonrisa maliciosa a su sobrino, una pregunta tan descarada solo puede venir de su boca, le encantaba como era.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres saber si me apresur&eacute;? O &iquest;si tambi&eacute;n me podr&iacute;a haber casado con cualquiera?<\/p>\n<p>Sergio alz&oacute; los hombros, sab&iacute;a que era igual guapa que su madre, la segunda respuesta la ten&iacute;a clara, con cualquiera seguro.<\/p>\n<p>&mdash;Nuestro padre siempre dijo que &eacute;ramos las m&aacute;s hermosas del mundo&hellip; quiz&aacute; en eso se pas&oacute;, pero, &iquest;del pueblo? Creo que s&iacute;. Quiz&aacute; no suene demasiado humilde, pero es la verdad. En mi caso, ten&iacute;a pretendientes, pero Pedro me encandil&oacute;, no era lo que ten&iacute;a pensado, atarme a alguien de por vida, pero&hellip; no me puedo quejar.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; vida hubieras preferido? &iquest;La de viajera? &mdash;ambos rieron.<\/p>\n<p>&mdash;No lo s&eacute;, pero ser un alma libre, coger a tu madre e irnos en coche por el mundo, sin que nadie nos detuviera. Vivir la vida con 20 a&ntilde;os hasta los 30 o los 40&hellip; quien sabe, pero eleg&iacute; sabiamente, esa vida no me llevaba a nada y quiz&aacute; hubiera arrastrado a tu madre. Hubiera sido una vida muy &ldquo;hippie&rdquo;&hellip; ahora las dos somos felices.<\/p>\n<p>&mdash;La verdad, que mi madre cada a&ntilde;o la veo m&aacute;s ap&aacute;tica, m&aacute;s apagada. Cuando &eacute;ramos peque&ntilde;os hac&iacute;amos m&aacute;s viajes, m&aacute;s cosas&hellip; pero ahora, ser&aacute; por la edad, apenas sale a dar un paseo o tomar algo con las amigas muy de vez en cuando. Esas peque&ntilde;as salidas al menos la hacen mantenerse un poco activa. Y t&iacute;a t&uacute;&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Tu madre, &mdash;prefiri&oacute; no retomar el tema de Pedro y sus escarceos&mdash; aunque no lo parezca es igual de coqueta que yo, le encanta verse guapa.<\/p>\n<p>&mdash;Puedes ser, t&iacute;a, pero es que no la ves, tiene una vida de vieja. T&uacute; eres muy guapa, pero ella cada vez se cuida menos y se ve m&aacute;s mayor.<\/p>\n<p>&mdash;No digas eso &iexcl;hombre!, si tu madre estuviera unas semanas conmigo, la volv&iacute;a como nueva. La obligaba a hacer deporte conmigo, que un rato al d&iacute;a no viene nada mal. La llevaba a la peluquer&iacute;a, que por lo que he visto, hace meses que no va&hellip; pero, no quiere&hellip; es muy cabezota &mdash;y al final a&ntilde;adi&oacute;&mdash; y gracias. &iquest;Tan guapa me ves mi vida? &mdash;&iquest;Por qu&eacute; le gustaban tanto los halagos de su sobrino? No lo sab&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Ojal&aacute; pudieras hacer eso con mam&aacute;, entre todos la matamos de verdad, yo cada vez intento molestarla menos &mdash;a&ntilde;adi&oacute; al final&mdash; y bueno&hellip; para ser una se&ntilde;ora mayor s&iacute; que eres guapa&hellip;<\/p>\n<p>Sergio recibi&oacute; un golpe en el brazo a modo de broma que le pico brevemente. La cara de Carmen fingiendo estar malhumorada le hizo saber que se lo hab&iacute;a ganado.<\/p>\n<p>&mdash;Lo que tienes que hacer, no es dejarla en paz, sino quererla cuanto m&aacute;s mejor, eso la dar&aacute; vida, intenta hacer cosas con ella, obl&iacute;gala a salir. &iquest;La tratas como me tratas a m&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute;&hellip; creo que no&hellip; contigo es otra cosa, me sale natural, m&aacute;s de amigos, como si tuviera m&aacute;s confianza.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Somos amigos? No sab&iacute;a eso, entonces espero que me lleves con tus amigos de fiesta. &mdash;acab&oacute; ri&eacute;ndose y retom&oacute; el tema de su hermana&mdash; de verdad, Sergio, deber&iacute;as tener esta confianza con ella, darla amor, es lo que necesita.<\/p>\n<p>&mdash;Si quieres te llevo encantado &mdash;la mir&oacute; imagin&aacute;ndose la estampa, ser&iacute;a bastante extra&ntilde;o aparecer delante de sus amigos con su t&iacute;a&mdash; Con lo de mam&aacute;, entiendo lo que dices, &iquest;a ti te ha faltado alguna vez?<\/p>\n<p>&mdash;Si recuerdas la conversaci&oacute;n que hemos tenido sobre tu t&iacute;o, puedes deducir que muchas veces &mdash;sentenci&oacute;&mdash; pero, desde que me he montado en el coche tengo que decirte, que no me falta nada de amor.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Por m&iacute;? &mdash;se sorprendi&oacute; y mir&oacute; a los ojos a su t&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute; &mdash;ella le correspondi&oacute; con una intensa mirada.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No entiendo? Tampoco te he tratado de manera especial o eso creo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Siempre me lo paso muy bien contigo, &iexcl;Eres la leche, cari&ntilde;o! &mdash;qu&eacute; joven se sinti&oacute; Carmen con esa frase&mdash; aunque en este trayecto, he estado especialmente feliz. Me he re&iacute;do como nunca y me lo he pasado muy bien, &iexcl;Si hasta voy con un pareo mojado y los pechos casi al aire! Y mira, no me da verg&uuml;enza dec&iacute;rtelo.<\/p>\n<p>&mdash;Me alegro, aunque Carmen no he hecho nada, siempre soy as&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Otras veces tambi&eacute;n hemos estado solos y te conozco muy bien. Sin embargo, de manera tan cercana, solos durante horas&hellip; nunca. Me has pasado tu vitalidad, Sergio, te lo juro. Si hasta te he contado lo de Pedro &mdash;las palabras sal&iacute;an de su boca de forma sincera, ni ella se cre&iacute;a lo bien que se encontraba&mdash; me siento&hellip; como t&uacute; mismo has dicho&hellip; como con una amiga. Puede que tengas raz&oacute;n con lo de nuestra amistad.<\/p>\n<p>&mdash;Yo tambi&eacute;n, aunque siempre te vi como algo m&aacute;s que un familiar, por eso te dije lo de Marta.<\/p>\n<p>&mdash;Espero que no te hayan aburrido mis cosas de vieja loca, es que me sent&iacute;a tan bien.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Soy una buena Sergiocina? &mdash;dijo el joven sonriendo ampliamente.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo?<\/p>\n<p>&mdash;Si soy buena medicina, Sergio m&aacute;s medicina&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ah! Vale&hellip; Que broma m&aacute;s mala cari&ntilde;o &mdash;rio despu&eacute;s de manera estridente&mdash; puede ser.<\/p>\n<p>Hubo un breve silencio y Sergio vio el instante perfecto para decirle algo que hab&iacute;a decidido a &uacute;ltimo momento, en un instante en el que esa felicidad que les rodeaba les envolvi&oacute; por completo.<\/p>\n<p>&mdash;M&aacute;s o menos, &iquest;podr&iacute;amos decir que el t&iacute;o vuelve entonces en una semana?<\/p>\n<p>&mdash;Eso espero, pero nunca se sabe, como se alargue me voy a cabrear.<\/p>\n<p>&mdash;Carmen, dime sinceramente, &iquest;te gustar&iacute;a que me quedara en tu casa? &mdash;no entend&iacute;a el reparo que le daba pregunt&aacute;rselo, incluso su propia t&iacute;a le hab&iacute;a dicho que pod&iacute;a hacerlo.<\/p>\n<p>&mdash;Por supuesto &mdash;respondi&oacute; con tono serio y seguro.<\/p>\n<p>&mdash;Si no me vuelves a pegar esos manotazos, que pican&hellip; me quedo contigo.<\/p>\n<p>&mdash;No te prometo nada&hellip; &mdash;sigui&oacute; la broma y al final a&ntilde;adi&oacute;&mdash; me encanta la idea.<\/p>\n<p>&mdash;Si tuvi&eacute;ramos tiempo, incluso me gustar&iacute;a que viniera mi madre, as&iacute; podr&iacute;as hacerla disfrutar y que se relaje.<\/p>\n<p>&mdash;Por poder&hellip; pero ella tiene que querer&hellip; y eso no va a suceder &mdash;Carmen dud&oacute; al principio, pero despu&eacute;s se acerc&oacute; a su sobrino. Pos&oacute; sin pensarlo sus labios en la mejilla del muchacho y deposit&oacute; un tierno beso. Se retir&oacute;, sent&aacute;ndose de nuevo en el asiento c&oacute;modamente y prosigui&oacute;&mdash; de verdad mi vida, gracias por quedarte.<\/p>\n<p>Sergio sinti&oacute; el aroma de su t&iacute;a cuando el beso le acalor&oacute; la mejilla. La piel se le hab&iacute;a erizado y una picaz&oacute;n le comenz&oacute; a renacer donde la parte m&aacute;s &iacute;ntima de un hombre se encuentra. Su &ldquo;cerebro de abajo&rdquo; hab&iacute;a dormitado despu&eacute;s del incidente (o no tan incidente) del escote de su t&iacute;a y de nuevo, daba la bienvenida. Aunque luch&oacute; con toda su fuerza de voluntad aquel &oacute;rgano reproductor iba en camino de estar en su m&aacute;ximo apogeo.<\/p>\n<p>&mdash;Creo que ya hemos llegado &mdash;Carmen divis&oacute; su casa al final de la recta.<\/p>\n<p>&mdash;Un viaje largo, pero entretenido, &iquest;no?<\/p>\n<p>&mdash;Aunque te parezca raro, me ha resultado tan reconfortante que no me hubiera importado seguir m&aacute;s tiempo.<\/p>\n<p>****<\/p>\n<p>Cerca de la entrada, Carmen sac&oacute; un peque&ntilde;o mando y accion&oacute; un bot&oacute;n. La valla que estaba automatizada comenz&oacute; a moverse hacia un lado y les dejo paso para que por fin, llegaran a su destino. Con el otro bot&oacute;n abri&oacute; la puerta del garaje y Sergio mientras met&iacute;a el coche en el interior, se maravillaba de lo grande que era la casa, todos los a&ntilde;os le pasaba y seguramente en el futuro, tambi&eacute;n. Una vez detenido el coche, el joven comenz&oacute; a bajar las maletas sin dejar a su t&iacute;a que le ayudase, peculiares maneras de agradecerle el hospedaje en su casa.<\/p>\n<p>La posici&oacute;n del garaje era en un ala del edificio, teniendo conexi&oacute;n directa con la casa a trav&eacute;s de una puerta. El interior aunque no era excesivamente grande, al chico le volvi&oacute; a maravillar. El sal&oacute;n les recibi&oacute; nada m&aacute;s entrar, con la cocina a un lado, equipada con lo m&aacute;s innovador y otra puerta que si no recordaba mal, era el ba&ntilde;o de la planta baja.<\/p>\n<p>Carmen le pidi&oacute; que dejara las maletas en las habitaciones de sus hijas, all&iacute; es donde Sergio dormir&iacute;a, total sus primas hac&iacute;a muchos a&ntilde;os que las deshabitaron. Una vez subidas las escaleras y dej&oacute; las maletas en la primera habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La habitaci&oacute;n la conoc&iacute;a, era donde sol&iacute;an dormir sus padres cuando la visita se alargaba m&aacute;s de lo debido y con cuatro copas de m&aacute;s no pod&iacute;an volver donde la abuela. Aunque no posee apenas mueves, solo la cama, dos mesillas y el armario empotrado, es el doble que su habitaci&oacute;n, y que decir de la ventana, por la que entraba una claridad de la cual ser&iacute;a dif&iacute;cil escapar.<\/p>\n<p>Comenzaron a andar por el pasillo mientras Sergio admiraba el gracioso andar de su t&iacute;a, el cual parec&iacute;a m&aacute;s un contoneo que un paso normal, sin saber por qu&eacute;, le encantaba. Pero poco duro, Carmen levanto el brazo se&ntilde;alando la siguiente puerta, Sergio sab&iacute;a que era el ba&ntilde;o de la parte de arriba, no hac&iacute;a falta esas explicaciones.<\/p>\n<p>Para finalizar, el lugar que menos conoc&iacute;a el muchacho, su t&iacute;a le llev&oacute; a su habitaci&oacute;n donde, al fin, el joven descarg&oacute; la pesada maleta. En medio de la estancia una cama presid&iacute;a la habitaci&oacute;n, la cual era enorme y pegaba de maravilla con la televisi&oacute;n&hellip; que m&aacute;s bien era un cine.<\/p>\n<p>Dos peque&ntilde;as puertas estaban enfrente, una con espejo que daba a un peque&ntilde;o habit&aacute;culo donde estaba el vestidor. La otra pr&aacute;cticamente a su lado, comunicaba con un ba&ntilde;o, donde su t&iacute;a le comenta al entrar, que este es su &uacute;ltimo capricho que se ha dado. Sergio alucin&oacute; al ver lo que hay en el interior, aparte de la ducha y dem&aacute;s cosas evidentes que posee un ba&ntilde;o, hab&iacute;a un &iexcl;Jacuzzi! El joven no da cr&eacute;dito.<\/p>\n<p>&mdash;Eres millonaria, me da igual lo que digas &mdash;Carmen no pudo evitar re&iacute;rse.<\/p>\n<p>&mdash;No, cari&ntilde;o, pero s&iacute; que tenemos bastante dinero. Aunque piensa que aqu&iacute;, las cosas son m&aacute;s baratas, la casa en s&iacute;, con los terrenos, para que te hagas una idea, valdr&aacute; lo mismo que la vuestra. En verdad estamos a las afueras del pueblo, si no estuviera la casa aqu&iacute; habr&iacute;a un secarral.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, pero aqu&iacute; os hab&eacute;is construido una mansi&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Donde hemos gastado el dinero ha sido en lo de dentro, eso es cierto, pero la mano de obra tambi&eacute;n es m&aacute;s barata, creo que vale menos de lo que te imaginas. Lo que m&aacute;s nos cost&oacute; fue la piscina, y mantenerla claro, que apenas la llenamos desde junio a septiembre, el resto del a&ntilde;o est&aacute; vac&iacute;a por razones obvias.<\/p>\n<p>&mdash;Tengo ganas de meterme, ya que gast&aacute;is dinero en ella hay que aprovechar &mdash;Carmen rio de nuevo. Junto a su sobrino no se le iba la sonrisa.<\/p>\n<p>&mdash;De momento, vamos a comer algo &iquest;No te parece? Le mand&eacute; un mensaje a Sol para que nos hiciera algo de comer.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;A qui&eacute;n?<\/p>\n<p>&mdash;Sol, la chica que nos cuida la casa, nos ayuda a limpiar y hace la comida de vez en cuando, es una mujer maravillosa, no vive muy lejos de aqu&iacute; &mdash;Sergio volvi&oacute; a poner cara de sorpresa. Antes de que a&ntilde;adiera lo ricos que eran, su t&iacute;a le cort&oacute;&mdash; no pongas esa cara que me est&aacute; dando verg&uuml;enza contarte las cosas. &iexcl;Anda, vamos abajo!<\/p>\n<p>Bajaron y en la cocina ya estaba todo listo, la mujer les hab&iacute;a dejado para cada uno, un primer plato, un segundo y una tarta de postre, un lujo. Dieron buena cuenta de todo, ten&iacute;an tanta hambre que en toda la comida apenas soltaron unos cuantos gru&ntilde;idos, mejor comer que hablar. Al terminar y limpiar la vajilla, cada uno se fue a su habitaci&oacute;n para descansar del largo viaje.<\/p>\n<p>Sergio antes de tirarse en la cama, sac&oacute; de su mochila algo de ropa y la dej&oacute; colocada para m&aacute;s tarde. Todav&iacute;a dudaba si se quedar&iacute;a toda la semana, un d&iacute;a, dos&hellip; si sus amigos le llamaban dici&eacute;ndole que llegaban antes deber&iacute;a marchar y no molestar m&aacute;s a Carmen. Ten&iacute;a en su cuerpo unas ganas incre&iacute;bles de salir de fiesta, emborracharse y olvidarse de todo, y claro, hacer eso en la casa de Carmen por mucha confianza que tuviera no le parec&iacute;a lo adecuado.<\/p>\n<p>Lo m&aacute;s extra&ntilde;o era que por su mente transcurr&iacute;a sigiloso, sin hacer ruido, otro pensamiento que se estaba arraigando de forma poderosa, &iquest;Si se quedaba con su t&iacute;a y pasaba aquellos d&iacute;as junto a ella?<\/p>\n<p>Antes de que pudiera darle vuelta a esa peque&ntilde;a idea, comenz&oacute; a cerrar los ojos, empezando a adentrarse en un mundo entre el sue&ntilde;o y la realidad. Dej&oacute; su mente en blanco sin querer pensar en nada m&aacute;s, suficientes sensaciones para un &uacute;nico viaje.<\/p>\n<p>Justo antes de caer completamente en los brazos de Morfeo una imagen le asalt&oacute;. Era una mujer, una mujer preciosa que se acercaba a &eacute;l con paso firme y una mirada felina. Su pareo de colores, su piel dorada y una silueta que pod&iacute;a quitar el hipo a cualquiera le delataba. Lo &uacute;ltimo que su mente le proyect&oacute; antes de dormir fue a una mujer preciosa, incre&iacute;ble&hellip; a Carmen, a su t&iacute;a favorita.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 El silencio se apropi&oacute; de ellos despu&eacute;s de la &uacute;ltima conversaci&oacute;n. 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