{"id":27329,"date":"2021-01-01T23:00:00","date_gmt":"2021-01-01T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-01-01T23:00:00","modified_gmt":"2021-01-01T23:00:00","slug":"la-noche-lluviosa-con-la-tia-gloria-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-noche-lluviosa-con-la-tia-gloria-parte-1\/","title":{"rendered":"La noche lluviosa con la t\u00eda Gloria (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27329\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Abr&iacute; los ojos. Por unos segundos se me hab&iacute;a olvidado d&oacute;nde me encontraba. Escuch&eacute; el canto de varios pajaritos. Vi tenuemente la claridad de la luz matutina reflejarse en el cielo raso inmaculado. No, esta no era mi casa, ni mi alcoba. Entonces de golpe record&eacute; lo que me hab&iacute;a sucedido. Mire hacia mi lado derecho de la cama doble y advert&iacute; que el cuerpo de mi t&iacute;a Gloria no estaba. &iquest;Despert&oacute; ya?, me pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>Me levant&eacute; a tientas, inseguro, sin saber a ciencia cierta que decir, como mirar, como reaccionar ante semejante evento sucedido. Sent&iacute;a miedo, verg&uuml;enza, o tal vez un poco de las dos cosas. Fui entonces consciente de las tremendas ganas de orinar que ten&iacute;a. Abr&iacute; la puerta y sal&iacute; al pasillo iluminado por la luz que penetraba implacable por la ventana del patio. Intent&eacute; abrir la puerta del ba&ntilde;o, pero estaba bloqueada.<\/p>\n<p>&#8211; Espera, no me demoro &ndash; Era la voz n&iacute;tida de mi t&iacute;a Gloria. A los pocos segundos ella sali&oacute; del ba&ntilde;o con su rostro fresco de haber reci&eacute;n tomado una ducha.<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d&iacute;as<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d&iacute;as t&iacute;a.<\/p>\n<p>Apenas si tuve el coraje para mirarle su rostro. Estaba seria pero con aspecto reposado y tranquilo, como si nada hubiera sucedido. Entr&eacute; al ba&ntilde;o. Fue entonces cuando pude ver bien la &uacute;nica prenda de vestir que yo llevaba puesta. Era un short de algod&oacute;n, color blanco con l&iacute;neas horizontales de color lila que me quedaba ancho. No se ajustaba bien a mi cuerpo por supuesto. Estaba dise&ntilde;ado para un cuerpo femenino. Re&iacute; conmigo mismo. Saqu&eacute; mi pene y un olor intenso a sexo manido brot&oacute; con fuerza. Descargu&eacute; mi l&iacute;quido retenido mientras observaba la intimidad de ese ba&ntilde;o. Hab&iacute;a calzones femeninos reci&eacute;n lavados colgados en una alambrada improvisada a manera de cortina en la ventanita angosta y alta, y una cortina pl&aacute;stica que cubr&iacute;a la zona de la ducha. Me lav&eacute; la cara, enjuagu&eacute; mi boca con crema dental para disipar el mal aliento y mir&eacute; mis ojos a&uacute;n adormilados en el espejo. Sal&iacute; de ese ambiente h&uacute;medo.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a me llam&oacute; a la mesa. Hab&iacute;a preparado caf&eacute; y tambi&eacute;n hab&iacute;a dispuesto un plato con unos panecillos rellenos de queso. Ella se hab&iacute;a puesto una bata larga y ancha de tela opaca que apenas si dejaba un poco al descubierto el escote por el que se asomaban el inicio de sus senos gordos y ca&iacute;dos. Me sent&eacute; y le agradec&iacute; el desayuno sin saber bien c&oacute;mo abordar una conversaci&oacute;n o c&oacute;mo reaccionar. Me sent&iacute; inc&oacute;modo, cohibido. Respir&eacute; profundo a esperar que ella dijera algo.<\/p>\n<p>&#8211; Tu ropa ya te la puedes poner. Le puse un ventilador dedicado toda la noche y ya parece que se sec&oacute; bastante, incluso el calzoncillo parece estar bastante seco. Menos mal que par&oacute; de llover.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias t&iacute;a. No sabe cu&aacute;nto le agradezco toda esta hospitalidad, sino, me hubiese tocado esperar toda la noche bajo la lluvia hasta las cinco de la ma&ntilde;ana a que se despachara el primer autob&uacute;s.<\/p>\n<p>Ella iba a decir algo, pero son&oacute; tu tel&eacute;fono. No supe bien con quien tuvo que conversar un domingo relativamente temprano, pero parec&iacute;a no poder postergar esa llamada, que fue prolongada. Ella se fue al patio mojado a seguir la conversaci&oacute;n con aire contrariado. Me dio tiempo de desayunar un par de panecillos, irme a la alcoba, ponerme mi ropa ya bastante seca y salir a la salita pulcra nuevamente. Mi t&iacute;a a&uacute;n conversaba en el patio. Me asom&eacute; y le hice se&ntilde;a de que yo iba a partir porque el autob&uacute;s de las diez de la ma&ntilde;ana no demoraba en pasar por la esquina. Ella sin dejar de conversar, hizo una pausa breve con su interlocutor, se acerc&oacute;, me dio un beso en la mejilla y me dijo que me llamaba m&aacute;s tarde, que le dejara mi n&uacute;mero anotado en un papelito encima de la mesa de comedor. Lo hice y me march&eacute;.<\/p>\n<p>Tom&eacute; el autob&uacute;s. Mirando por la ventanilla el paisaje ruinoso del viejo pueblo, no pod&iacute;a creerme todo lo que me hab&iacute;a sucedido. El autob&uacute;s dej&oacute; el paisaje del pueblo y se adentr&oacute; en una espesa zona rural de fincas verdosas. Me estaba quedando dormido cuando son&oacute; mi tel&eacute;fono. Aparec&iacute;a en la pantalla un n&uacute;mero que no identificaba y que por tanto yo a&uacute;n no ten&iacute;a en mis contactos, pero seguramente deb&iacute;a ser mi t&iacute;a.<\/p>\n<p>-Al&oacute;!<\/p>\n<p>-Soy yo, tu t&iacute;a Gloria. S&eacute; que tenemos una conversaci&oacute;n pendiente. &iquest;No s&eacute; si puedes ahora? &ndash; su voz suave sonaba decidida y segura.<\/p>\n<p>&#8211; Si t&iacute;a, claro &ndash; dije sin tener ni idea de c&oacute;mo abordar el tema.<\/p>\n<p>&#8211; Mira, lo que pas&oacute; anoche, pas&oacute; y eso no puede ya borrarse. A lo hecho, pecho. No s&eacute; c&oacute;mo te sientas, pero quiero que sepas que de mi parte, no me siento c&oacute;moda a pesar de lo rico que la pas&eacute;. Esto no estuvo bien y no puede suceder otra vez. Fue mi culpa y por eso quiero que te sientas tranquilo &ndash; Ten&iacute;a ese tono de voz de mujer que tiene sus cosas claras.<\/p>\n<p>&#8211; Si t&iacute;a. Disc&uacute;lpame tambi&eacute;n a m&iacute; por todo.<\/p>\n<p>&#8211; Tranquilo. No tienes la culpa. Yo fui quien te ofrec&iacute; mi cama al fin de cuentas. Solo te pido que esto por favor se quede entre t&uacute; y yo.<\/p>\n<p>&#8211; Si t&iacute;a. Soy discreto. No me gustan los rollos.<\/p>\n<p>&#8211; Mira, debo colgarte ahora. Podemos hablar m&aacute;s tarde si deseas o puedes llamarme por si quieres decirme algo, &iquest;ok?<\/p>\n<p>&#8211; Ok t&iacute;a.<\/p>\n<p>El olor del d&iacute;a h&uacute;medo venido de los campos que pasaban por la ventanita del autob&uacute;s, me invadi&oacute;. Me sent&iacute; tranquilo ciertamente al escuchar las palabras de mi t&iacute;a Gloria, pero en el fondo de mi coraz&oacute;n, yo quer&iacute;a que lo sucedido se repitiera una y otra vez. A&uacute;n mi cuerpo guardaba la sensaci&oacute;n de su piel c&aacute;lida y desnuda de la noche lluviosa anterior.<\/p>\n<p>Record&eacute; con regocijo inevitable durante esos cuarenta y cinco minutos que faltaban de viaje hasta llegar a la ciudad todo con lujo de detalles. Me era imposible no pensar en la osad&iacute;a sexual m&aacute;s tremendamente morbosa y estimulante que hasta ese entonces hab&iacute;a vivido. Pens&eacute; en lo que puede una mujer llegar a hacer cuando se encuentra desinhibida por el alcohol. Yo fui su presa feliz de esa noche. Todo se prest&oacute; para que eso sucediera: una mujer sola y separada, no tan bonita, tomada por los tragos, que se halla inesperadamente a solas en su casa en una noche lluviosa con un hombre joven y dispuesto. Las cartas estaban jugadas. Era poco probable que no pasaran cosas. Aunque fueran prohibidas.<\/p>\n<p>Recreaba en mi mente ese instante en el que ella estaba desnuda, sentada encima de m&iacute; con sus piernas gruesas explayadas a lado y lado de mis caderas en su cama crujiente. Ella cantando, sonriendo, gimiendo y a la vez meneando sus caderas hacia delante y hacia atr&aacute;s restregando mi pene en su rajita caliente. Ten&iacute;a entonces una actitud relajada, muy distinta de esa mujer que pocos minutos antes me habl&oacute; por tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>Y todo empez&oacute; al ofrecerme ella no solo entrar a su aposento para que yo no me quedara a la intemperie bajo la lluvia, sino que me ofreci&oacute; una toalla y un short que ella usaba para estar en casa. Era la &uacute;nica prenda medianamente masculina que hab&iacute;a en esa casa que ella pod&iacute;a ofrecerme. Me la puse, ella estall&oacute; en risas al verme y despu&eacute;s le pareci&oacute; sexy eso de ver a un hombre con una prenda as&iacute; mal acomodada y de color rosado. Yo me sum&eacute; a sus risas hasta que ella exclam&oacute; que deb&iacute;a ser interesante y c&oacute;mico ver mi palo endurecido y abultado bajo su prenda. El comentario me sorprendi&oacute; y me hasta me pareci&oacute; subido de tono, pero igual de manera natural yo le segu&iacute; el hilo.<\/p>\n<p>&#8211; Ja ja t&iacute;a no s&eacute; c&oacute;mo se ver&iacute;a eso. Tendr&iacute;a que poner porno para ver si se me pone dura ja ja ja &ndash; respond&iacute; m&aacute;s por seguir en su onda c&oacute;mica.<\/p>\n<p>&#8211; No, &iquest;y para que porno si estoy yo?, &iquest;no te parece?<\/p>\n<p>&#8211; Ah caramba, verdad je je &ndash; dije inocentemente pensando que todo era broma, pero estaba bien equivocado.<\/p>\n<p>Ella, a&uacute;n empapada de lluvia se despoj&oacute; sin atisbo de verg&uuml;enza de su ropa mojada. Deshizo el bot&oacute;n y baj&oacute; la bragueta de su blue-jean ajustado a sus piernas gruesas y se despoj&oacute; de su franela amarilla. Dos sendos senos carnosos tapados por un sujetador negro de talla amplia saltaron a mi vista. Yo qued&eacute; helado.<\/p>\n<p>Se baj&oacute; el pantal&oacute;n y qued&oacute; en su calz&oacute;n oscuro de encajes. Su abdomen gordito ca&iacute;a un tanto y tapaba parte de la costura superior de su prenda &iacute;ntima. Su piel blanca era lisa y se ve&iacute;a muy suave para ser ella una mujer iniciada ya en su cuarta d&eacute;cada. La mir&eacute; at&oacute;nito. Ni me lo cre&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Quer&iacute;as porno?, bueno tu t&iacute;a te da porno.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a yo hilvanar palabra alguna mirando su cuerpo de carnosidades abundantes delante de m&iacute;. Era todo excitante. Mi t&iacute;a es una mujer loca o bien estaba m&aacute;s borracha de lo que parec&iacute;a, pens&eacute;.<\/p>\n<p>Ech&oacute; sus dos manos hac&iacute;a detr&aacute;s para deshacer el bretel de su sujetador y en un par de segundos un par de tetas blancas de aureolas ovaladas y oscuras saltaron de manera grotesca. Cada seno se acomod&oacute; ca&iacute;do y de lado por la ley de gravedad. Mi t&iacute;a era m&aacute;s tetona de lo que parec&iacute;a con la blusa puesta. Ella segu&iacute;a risue&ntilde;a y mi morbo se dispar&oacute; inevitablemente bajo la luz de ese cuartito chico y desorganizado. Ella tom&oacute; una toalla y comenz&oacute; a secar su pelo y su cuerpo diciendo que all&iacute; estaba la porno que yo quer&iacute;a.<\/p>\n<p>Mi verga fue cobrando volumen. Se fue levantando hacia el horizonte creando un bulto en la telita rosada del short de mi t&iacute;a muy a pesar de lo algo cohibido que yo me sent&iacute;a. Ella at&oacute;nita miraba el proceso de erecci&oacute;n con felicidad. Para ella era como una conquista que debi&oacute; honrarla. Su desnudez a medias hab&iacute;a provocado en un hombre mucho m&aacute;s joven que ella una erecci&oacute;n inminente. Su reacci&oacute;n estaba entre la risa, el encanto y el morbo.<\/p>\n<p>&#8211; Uao que bulto. Me gusta c&oacute;mo se te ve, ja ja, ay, qu&eacute; mala soy. Que gracioso esto &#8211; se dec&iacute;a para s&iacute; misma.<\/p>\n<p>Yo no dec&iacute;a nada. Atrapado entre la broma y el morbo de ver sus tetas gordas ca&iacute;das.<\/p>\n<p>&#8211; Te gustan mis melones, &iexcl;morboso!, hombre ten&iacute;a que ser, ja ja &ndash; se las agarraba y acariciaba hasta juntar sus dos pezones &ndash; Bueno, ya est&aacute; bueno de porno. Vamos a dormir. No tengo cama ni otro cuarto, as&iacute; que te va tocar aguantarte a esta t&iacute;a loca por esta noche. Busc&oacute; una tanga limpia y seca de tono claro en su gaveta y en segundos se quit&oacute; la que ten&iacute;a puesta ya h&uacute;meda por la lluvia y se coloc&oacute; la seca, lo hizo delante de mis ojos de medio lado. No pude verle bien ni su chocha ni su culo aunque de ganas me mor&iacute;a.<\/p>\n<p>Se gir&oacute; hacia m&iacute; ya con su prenda puesta. Me mir&oacute; el bulto. Rio otra vez diciendo que le encantaba eso de calentar a los hombres y v&eacute;rselos as&iacute; abultados. Apenas si pude estudiar con morbo lo sexy de su nueva tanga blanca en su cintura. Apag&oacute; la luz y se meti&oacute; a la cama.<\/p>\n<p>&#8211; Ven, duerme, que ya son casi las tres de la madrugada. Esta bueno ya de joda por hoy. Re&iacute;a y cantaba a&uacute;n.<\/p>\n<p>Yo no acababa a&uacute;n de entender ese gesto tan loco e inesperado. No sab&iacute;a bien si mi t&iacute;a me estaba invitando a tener sexo o simplemente a dormir. Entonces, &iquest;para qu&eacute; todo ese espect&aacute;culo de sus senos y verme el pito pintado en su short femenino?, &iquest;solo querr&iacute;a eso?, &iquest;divertirse y satisfacer su fetiche visual de calentar a un hombre? No encontraba respuestas. Despu&eacute;s de todo no la conoc&iacute;a bien, ni ella tampoco a m&iacute;. &Eacute;ramos poco m&aacute;s que un par de desconocidos. Ella es una de las hermanas menores de mi pap&aacute; o m&aacute;s bien medio-hermana de mi pap&aacute;, hija de mi abuelo con su segunda mujer. No creci&oacute; cercana a mi pap&aacute; por ende tampoco a m&iacute;. Gloria era esa t&iacute;a relativamente joven que yo hab&iacute;a visto pocas veces en mi vida. Pr&aacute;cticamente en funerales de t&iacute;o-abuelos o en alguna fiesta casual de alg&uacute;n primo o familiar. De ella yo solo sab&iacute;a que se hab&iacute;a separado de su ex marido no hac&iacute;a mucho, que siempre tuvo problemas de fertilidad y que era una mujer que le gustaba la fiesta y la cerveza.<\/p>\n<p>Me met&iacute; entonces lleno de interrogantes en la cama a oscuras a pesar de que la luz de una l&aacute;mpara p&uacute;blica penetraba por las rendijas de la ventana mal cubierta por la cortina. Ella me dio una s&aacute;bana. Me arrop&eacute;. Ella ya lo estaba. Le dije buenas noches. Ella respondi&oacute; sin parar de re&iacute;rse con su voz de mujer medio borracha. Se gir&oacute; a medio lado d&aacute;ndome la espalda y hubo silencio.<\/p>\n<p>Intentaba dormir, pero era dif&iacute;cil calmar la avalancha de preguntas y emociones. Mi t&iacute;a respiraba fuerte y afuera la lluvia suave y constante golpeaba el tejado. No sab&iacute;a bien qu&eacute; hacer, pero todo indicaba que la fiesta hab&iacute;a culminado. Yo estaba excitado e inc&oacute;modo a la vez. Me puse boca arriba como hago siempre para dormir, met&iacute; mis manos debajo de mi prenda y comenc&eacute; a acariciarme despacio mi miembro y mis test&iacute;culos m&aacute;s por relajarme que por masturbarme a pesar de las im&aacute;genes morbosas e impactantes de los senos de mi t&iacute;a que a&uacute;n estaban fijas en mi mente.<\/p>\n<p>Varios minutos pasaron, mi erecci&oacute;n hab&iacute;a bajado un poco de intensidad a pesar de que con mis dedos yo tentaba la cabeza de mi verga. La sensaci&oacute;n era apacible, suave. No ten&iacute;a ganas de masturbarme la verdad. Solo acariciarme hasta que el sue&ntilde;o me venciera.<\/p>\n<p>Pens&eacute; por un momento lo azarosa que es la vida. Como despu&eacute;s de una fiesta patronal de pueblo con amigos y sin propon&eacute;rmelo, termin&eacute; acostado semidesnudo con una mujer madura en su propia cama. &iexcl;Caramba!, ni si me lo hubiera propuesto. Se supon&iacute;a que deb&iacute; haber tomado el autob&uacute;s que pasaba a las dos de la madrugada por la carretera principal, pero decid&iacute; resguardarme de la lluvia en el zagu&aacute;n de la esquina sin tener ni idea que justo a dos casas de all&iacute; viv&iacute;a mi t&iacute;a Gloria. Ella venida tambi&eacute;n de la fiesta me divis&oacute; y por pura amabilidad de su parte, me invit&oacute; a pasar a su casita.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Estas dormido? &ndash; la voz de mi t&iacute;a retumb&oacute; como venida de ultratumba rompiendo el silencio en medio de la oscuridad y haci&eacute;ndome alejar mi mano de mi sexo como si me hubieran pillado.<\/p>\n<p>&#8211; No t&iacute;a. A&uacute;n no &ndash; respond&iacute; con expectativa y algo de susto.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Sabes?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; t&iacute;a?<\/p>\n<p>&#8211; Estoy caliente, pero no de fiebre, sino de lo otro je je.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Ah s&iacute;? &ndash; no sab&iacute;a bien que decir. No quer&iacute;a dar un paso en falso y quedar como un atrevido o perverso.<\/p>\n<p>&#8211; Hace rato que no me montan &ndash; me result&oacute; gracioso ese t&eacute;rmino de animal de granja.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Je je y eso porque t&iacute;a?<\/p>\n<p>&#8211; Ah pues, soy una mujer sola, ya lo ves. Tambi&eacute;n tengo mis necesidades.<\/p>\n<p>Joder, mand&eacute; todo al carajo. Ella no paraba de hacer y decir cosas atrevidas y yo actuando como un pendejo tir&aacute;ndomelas de respetuoso y moralista. Me la quer&iacute;a coger all&iacute; enseguida y ella tambi&eacute;n quer&iacute;a eso. Me lanc&eacute; entonces al vac&iacute;o. Todo o nada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>6 Abr&iacute; los ojos. Por unos segundos se me hab&iacute;a olvidado d&oacute;nde me encontraba. Escuch&eacute; el canto de varios pajaritos. Vi tenuemente la claridad de la luz matutina reflejarse en el cielo raso inmaculado. No, esta no era mi casa, ni mi alcoba. Entonces de golpe record&eacute; lo que me hab&iacute;a sucedido. 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