{"id":27340,"date":"2021-01-01T23:00:00","date_gmt":"2021-01-01T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-01-01T23:00:00","modified_gmt":"2021-01-01T23:00:00","slug":"abre-los-ojos-y-mira-como-se-corre-tu-hija-papi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/abre-los-ojos-y-mira-como-se-corre-tu-hija-papi\/","title":{"rendered":"Abre los ojos y mira como se corre tu hija, papi"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27340\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Rosal era una joven alta, morena, guapa, gordita y con todo muy bien puesto, su padre era un hombre de 52 a&ntilde;os, alto, moreno y fuerte y era un timador que usaba a su hija como gancho y a una mulata c&oacute;mo fullera.<\/p>\n<p>Rosal hablaba con su padre en la cocina de su casa mientras rellenaba seis botellas de whisky Doble V con whisky de garraf&oacute;n, para lo que pon&iacute;a un embudo en la boca de la botella&#8230; Ya antes hab&iacute;a rellenado las botellas co&ntilde;ac Napole&oacute;n por co&ntilde;ac de garraf&oacute;n. Le dijo su padre:<\/p>\n<p>-&#8230; T&uacute; ponte guapa que todo va a salir bien.<\/p>\n<p>-Puede que hoy s&iacute;, pero un d&iacute;a nos van a descubrir y lo vamos a pasar mal papi.<\/p>\n<p>-No creo, somos muy buenos en lo nuestro, los mejores dir&iacute;a yo.<\/p>\n<p>Rosal acab&oacute; de dar el cambiazo, y le dijo a su padre:<\/p>\n<p>-Me voy a duchar y a echar esa crema hidratante que me regalaste.<\/p>\n<p>-Aprovecha que dieron el agua, hija, aprovecha.<\/p>\n<p>Rosal y&eacute;ndose de la cocina, le dijo:<\/p>\n<p>-Lleva las botellas al mueble bar, papi.<\/p>\n<p>-S&iacute;, ya las llevo.<\/p>\n<p>Al rato Rosal estaba en la ducha enjabonando las tetas y el co&ntilde;o. Al enjabonarlas las magreaba y jugaba con sus pezones. Luego cogi&oacute; la alcachofa y se ech&oacute; agua sobre la cabeza para quitar el champ&uacute; Su melena negra fue tapando sus tetas c&oacute;mo si fuese una cortina, despu&eacute;s la ech&oacute; hacia atr&aacute;s con la palma de la mano derecha, se arrim&oacute; a la pared y puso los finos y potentes chorros de agua encima de su co&ntilde;o. Ech&oacute; una mano a su teta izquierda, cerr&oacute; los ojos e imagin&oacute; qu&eacute; se la estaba comiendo su padre. Tard&oacute; unos cinco minutos en sacar la mano de la teta y llevarla al co&ntilde;o. Con la mano sobre &eacute;l cerr&oacute; las piernas, se encogi&oacute; y jadeando se corri&oacute; c&oacute;mo lo que era, una viciosa.<\/p>\n<p>Jos&eacute; Antonio, Alberto, Jos&eacute; Gregorio, Julio C&eacute;sar y Carlos Eduardo eran cinco cuarentones, morenos, de buen ver, aunque algo bajos de estatura. Estaban montados en el d&oacute;lar en un pa&iacute;s que se ca&iacute;a a pedazos, y no voy a decir que pa&iacute;s es, pues este relato no va de pol&iacute;tica. Pues bien, estos cinco cam&aacute;ndulas, estas cinco escorias humanas, estos cinco sapos, estos cinco desgraciados&#8230;, ah&iacute; lo dejo porque repito, este relato no va de pol&iacute;tica, estos cinco hijos de puta mal nacidos, tres de ellos cubanos y uno espa&ntilde;ol, estaban sentados a una gran mesa cubierta con un tapete verde en la que una crupier mulata, de ojos negros y bien escotada para ense&ntilde;ar gran parte de sus gordas tetas, les daba cartas a ellos y a Vicente, el padre de Rosal. Le daba cartas buenas una vez s&iacute; y dos no a quien le pagaba, o sea, a Vicente. Rosal serv&iacute;a el whisky y el co&ntilde;ac a los cinco cabrones y al hacerlo les pasaba un dedo por la columna y les sonr&iacute;a. A Vicente le son&oacute; el celular. Lo cogi&oacute;, escucho, recogi&oacute; sus ganancias, y les dijo:<\/p>\n<p>-Seguir vosotros, me reclaman con urgencia.<\/p>\n<p>Vicente se fue y las cosas se iban a torcer. Rosal los hab&iacute;a provocado y ahora pagar&iacute;a las consecuencias. Julio C&eacute;sar, alias &quot;El Emperador&quot;, cogi&oacute; a Rosal por la cintura y arrimando la polla a su culo, le dijo:<\/p>\n<p>-Ahora te voy a acariciar yo ti.<\/p>\n<p>Rosal estaba asustada, o por lo menos se hac&iacute;a la asustada.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute; me vas a hacer?!<\/p>\n<p>-&iexcl;Te voy a romper del co&ntilde;o, gordita!<\/p>\n<p>Los otros se dieron cuenta de que estuviera jugando con ellos&#8230; Para resumir dir&eacute; que acordaron follarla todos.<\/p>\n<p>La crupier se levant&oacute; con idea de huir de all&iacute;, pero Jos&eacute; Antonio se puso detr&aacute;s ella, la agarr&oacute; por las tetas y le dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;A d&oacute;nde vas, morena?<\/p>\n<p>La crupier se revolvi&oacute; c&oacute;mo una serpiente.<\/p>\n<p>-&iexcl;Soltarnos o Vicente os castrar&aacute;!<\/p>\n<p>-Vicente no va a saber nada de lo que os hagamos, por cuenta que os tiene. &iquest;O quer&eacute;is desaparecer?<\/p>\n<p>Julio C&eacute;sar con una navaja le fue saltando los botones de la blusa a Rosal, Alberto comenz&oacute; a hacerle lo mismo a la crupier hasta que sus enormes tetas y su co&ntilde;o con pelo negro rizado quedaron al descubierto. Poco despu&eacute;s estaba las ropas cortadas en el piso. Rosal estaba echada encima de la mesa donde antes se jugaba a las cartas y los cuarentones estaban con sus pollas en las manos. Julio C&eacute;sar le dijo:<\/p>\n<p>-Come sus tetas, Caridad.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ni muerta!<\/p>\n<p>-Eso se puede arreglar.<\/p>\n<p>La amenaza surti&oacute; su efecto. La crupier le agarr&oacute; las tetas a Rosal, le lami&oacute; los pezones y chup&oacute; mientras sent&iacute;a c&oacute;mo la lengua de Julio C&eacute;sar lam&iacute;a su ojete, c&oacute;mo despu&eacute;s entraba y sal&iacute;a su culo y c&oacute;mo sus manos magreaban sus grandes tetas, unas tetas con enormes areolas negras y gordos pezones. Foll&aacute;ndola le dijo.<\/p>\n<p>-B&eacute;sala.<\/p>\n<p>Cuando Caridad bes&oacute; a Rosal ya estaban las dos cachondas. Los cinco vieron c&oacute;mo se com&iacute;an las lenguas mientras meneaban sus empalmadas pollas.<\/p>\n<p>Al rato le dijo Julio C&eacute;sar:<\/p>\n<p>-C&oacute;mele el co&ntilde;o<\/p>\n<p>Caridad lami&oacute; aquella delicia empapada de jugos, Julio C&eacute;sar se la meti&oacute; en el co&ntilde;o a ella y la foll&oacute; con fuerza. Jos&eacute; Antonio y Alberto le comieron las tetas a Rosal y Jos&eacute; Gregorio y Carlos Eduardo se turnaban para comerle la boca.<\/p>\n<p>Caridad com&iacute;a el co&ntilde;o c&oacute;mo una lesbiana, sab&iacute;a lo que hac&iacute;a con su lengua en cada momento&#8230; Lamer los labios, follar su vagina, lamer el cl&iacute;toris de todas las maneras posibles, hacia arriba, hacia los lados, alrededor, lo chupaba&#8230; Ten&iacute;a Caridad su lengua dentro del co&ntilde;o de Rosal cuando comenz&oacute; a correrse. Su co&ntilde;o ba&ntilde;&oacute; la polla de Julio C&eacute;sar y ba&ntilde;&aacute;ndola chup&oacute; con fuerza el cl&iacute;toris de Rosal, lo que hizo que la joven se corriera c&oacute;mo una perra. Los cuatro que le com&iacute;an la boca y las tetas las machacaron m&aacute;s aprisa y se fueron corriendo en la boca abierta de Rosal.<\/p>\n<p>Julio C&eacute;sar no se hab&iacute;a corrido, Subi&oacute; encima de la mesa, se ech&oacute; encima de Rosal, ella flexion&oacute; las rodillas y la polla entr&oacute; hasta el fondo de aquel co&ntilde;o empapado. Julio C&eacute;sar no dur&oacute; nada, en menos de un minuto, y comi&eacute;ndole la boca, le llen&oacute; el co&ntilde;o de leche. Rosal ya ten&iacute;a leche por todas partes, pero se hab&iacute;a puesto c&oacute;mo una moto y quer&iacute;a m&aacute;s. Cuando se baj&oacute; de la mesa cogi&oacute; sus bragas rotas y limpi&oacute; con ellas la leche de Julio C&eacute;sar que le bajaba por el interior de sus muslos. Despu&eacute;s de devolver las bragas al piso, le dijo a los cabrones:<\/p>\n<p>-&iquest;Quedasteis satisfechos?<\/p>\n<p>Le respondi&oacute; Jos&eacute; Antonio.<\/p>\n<p>-Hacernos unas mamadas.<\/p>\n<p>Caridad tambi&eacute;n estaba perra, pero a&uacute;n razonaba.<\/p>\n<p>-C&oacute;mo vuelva su padre y nos pille se va a liar a tiros.<\/p>\n<p>-No creo, somos muchos contra &eacute;l.<\/p>\n<p>Los cabrones se sentaron en sus sillas. Caridad, ya no era la del principio, ahora estaba muy cachonda, as&iacute; que se agach&oacute; entre Jos&eacute; Antonio, y Alberto, cogi&oacute; sus pollas y comenz&oacute; a menearlas y a mamarlas. Rosal cogi&oacute; tres pollas para ella. Se picaron mamando, lo que hizo que sacaran lo mejor de ellas mismas, o sea, si una le chupaba los huevos a uno de ellos, la otra intentaba hacerlo mejor lamiendo y chupando, o si le mamaba el capullo, la otra lo mamaba y la met&iacute;a toda dentro de la boca, el resultado fue que los cabronazos se lo pasaban en grande. Rosal despu&eacute;s de mamar sus pollas conciencia y de ponerlas duras c&oacute;mo piedras, se levant&oacute; y les dijo:<\/p>\n<p>-Seguidme a mi habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Carlos Eduardo ten&iacute;a prisa, la empotr&oacute; con la cara contra la pared, y le dio ca&ntilde;a brava mientras Jos&eacute; Gregorio y Eduardo se las pelaban esperando su turno.<\/p>\n<p>-&iexcl;Te voy a reventar el co&ntilde;o! -dijo Carlos Eduardo- &iexcl;Te voy a reventar el culo!<\/p>\n<p>Rosal con la cara y las manos pegadas a la pared, ya se hab&iacute;a venido arriba, y le dijo:<\/p>\n<p>-Habla menos y taladra m&aacute;s.<\/p>\n<p>El aprendiz de violador se cabre&oacute;<\/p>\n<p>-&iexcl;Ser&aacute;s cabrona!<\/p>\n<p>Le dio a romper. Cuando Rosal estaba a punto de correrse, quien se rompi&oacute; fue &eacute;l. Se corri&oacute; dentro de su co&ntilde;o c&oacute;mo un pajarito.<\/p>\n<p>Jos&eacute; Gregorio le dijo:<\/p>\n<p>-Saca de ah&iacute;, flojo. Deja que le ense&ntilde;e a la gordita lo que es bueno.<\/p>\n<p>Carlos Eduardo sac&oacute; la polla. Del co&ntilde;o empez&oacute; a salir leche. A Jos&eacute; Gregorio le daba igual. Se la clav&oacute; y venga a meter y sacar, y venga a meter y sacar cada vez m&aacute;s aprisa&#8230; Cuando Rosal estaba a punto de correrse otra vez, Jos&eacute; Gregorio se corri&oacute; dentro de su co&ntilde;o sin darle tiempo a correrse a ella.<\/p>\n<p>Alberto, el espa&ntilde;ol, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; dura eres, cabrona!<\/p>\n<p>Alberto moj&oacute; la cabeza de la polla en la leche que sal&iacute;a del co&ntilde;o, la frot&oacute; en el ojete y le meti&oacute; la punta. Rosal exclam&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;Diosss! Me acabas de desvirgar el culo.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Sufres, mu&ntilde;eca?!<\/p>\n<p>-S&iacute;, mu&ntilde;eco, s&iacute;.<\/p>\n<p>Alberto se abland&oacute;. Se la meti&oacute; despacito y acariciando su cl&iacute;toris. Rosal gir&oacute; la cabeza. Necesitaba cari&ntilde;o, necesitaba besos. Eduardo la bes&oacute; y le dio la vuelta. Caridad dej&oacute; de mamar, la bes&oacute;, le comi&oacute; las tetas, se agach&oacute;, le meti&oacute; el dedo medio dentro del co&ntilde;o y se lo foll&oacute; con &eacute;l mientras lam&iacute;a su cl&iacute;toris de abajo a arriba. A Rosal se le pusieron los ojos en blanco y se corri&oacute; c&oacute;mo una golondrina, sin hacer casi ruido, gimiendo en bajito.<\/p>\n<p>Cuando Rosal acab&oacute; de correrse, Caridad se separ&oacute; de ella, Julio C&eacute;sar cogi&oacute; a Caridad en alto en peso y se la meti&oacute; hasta las trancas y Jos&eacute; Gregorio, empalmado de nuevo, se la clav&oacute; en el culo. Ya no era la primera vez que se la met&iacute;an en el culo, pues disfrut&oacute; desde el segundo uno. Con sus brazos rodeando el cuello de Julio C&eacute;sar se dej&oacute; ir para que la llevaran al orgasmo&#8230; Mientras tanto Alberto hab&iacute;a sacado la polla del culo de Rosal. Jos&eacute; Gregorio la hab&iacute;a puesto de nuevo cara a la pared y le follaba el co&ntilde;o sin tregua&#8230; Esta vez s&iacute;, esta vez se corri&oacute; cuando &eacute;l le llen&oacute; el co&ntilde;o de leche, y dijo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro!<\/p>\n<p>A Rosal mientras se corr&iacute;a le temblaron las piernas, le temblaron las tetas, le temblaron las nalgas&#8230;, le temblaron hasta las cejas.<\/p>\n<p>A unos metros de ella Caridad, corri&eacute;ndose, dec&iacute;a:<\/p>\n<p>-&iexcl;Y yo vuelo!<\/p>\n<p>Vicente lleg&oacute; a casa. Ya anocheciera. Fue a la sala donde hab&iacute;a jugado al p&oacute;ker, encendi&oacute; la luz y vio las bragas, los sujetadores, toda la ropa estaba inservible. Cag&aacute;ndose en todo lo que se mov&iacute;a fue a la habitaci&oacute;n de su hija. Encendi&oacute; la luz y vio que estaba tapada con una s&aacute;bana. Vicente, serio c&oacute;mo un muerto, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute; te hicieron esos hijos de puta?!<\/p>\n<p>Con voz lastimera, le respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-Qu&eacute; nos hicieron papi, que nos hicieron.<\/p>\n<p>-A m&iacute; solo me interesa lo que te hicieron a ti.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; de cama y desnuda c&oacute;mo vino al mundo arremeti&oacute; contra su padre.<\/p>\n<p>-&iexcl;Todo lo que me hicieron es por tu culpa!<\/p>\n<p>Vicente viendo sus firmes tetas con areolas rosadas y peque&ntilde;os pezones y viendo su co&ntilde;o, le dijo:<\/p>\n<p>-T&aacute;pate, hija, t&aacute;pate.<\/p>\n<p>-&iexcl;As&iacute; me vieron ellos!<\/p>\n<p>Vicente ten&iacute;a un cabreo brutal, y un peque&ntilde;o empalme, que todo hay que decirlo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Los mato! Esos desgraciados no hacen otra.<\/p>\n<p>Rosal se sent&oacute; en el borde de la cama y sigui&oacute; culpado a su padre por lo que le hab&iacute;a pasado.<\/p>\n<p>-No fue culpa suya, fue culpa tuya por decirme que los calentara. &iexcl;Fue culpa tuya que me humillaran!<\/p>\n<p>-Lo debiste pasar muy mal.<\/p>\n<p>Ment&iacute;a bien la condenada.<\/p>\n<p>-Lo pas&eacute; fatal papi, fatal.<\/p>\n<p>-Imagino c&oacute;mo te sentiste.<\/p>\n<p>-Pero no lo sabes, solo siendo humillado se sabe lo que se siente.<\/p>\n<p>-Hum&iacute;llame, hija, hum&iacute;llame, me lo merezco.<\/p>\n<p>Rosal hac&iacute;a tiempo ten&iacute;a ganas de tirarse a su padre y no iba a desaprovechar la ocasi&oacute;n.<\/p>\n<p>-Desn&uacute;date.<\/p>\n<p>-&iquest;Del todo?<\/p>\n<p>-Del todo.<\/p>\n<p>-&iquest;Y no te valdr&iacute;a&#8230;?<\/p>\n<p>-Del todo, papi.<\/p>\n<p>-T&uacute; ganas.<\/p>\n<p>Eso de ganar a Rosal le sonaba a gloria. Llevaba tiempo ganando sin que nadie lo supiera. Vicente se desnud&oacute;.<\/p>\n<p>-Si&eacute;ntate en esa silla. Quiero que veas c&oacute;mo me masturbo.<\/p>\n<p>-Eso es indecente, hija.<\/p>\n<p>-&iquest;De verdad? &iquest;Qui&eacute;n mira c&oacute;mo me masturbo por el agujero que hizo en la habitaci&oacute;n del ba&ntilde;o?<\/p>\n<p>-Yo no hago tal cosa.<\/p>\n<p>-Vi la mirilla que pusiste en tu habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ya no pod&iacute;a seguir neg&aacute;ndolo.<\/p>\n<p>-Bueno, es qu&eacute;&#8230;<\/p>\n<p>-Es que eres un pajillero.<\/p>\n<p>-No sab&iacute;a que tu sab&iacute;as&#8230;-Si lo supieras al verme masturb&aacute;ndome te excitabas a&uacute;n m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Mujer, tu madre me dej&oacute; y&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;Y no sabes ir a putas?<\/p>\n<p>-No&#8230;<\/p>\n<p>No lo dejaba hablar.<\/p>\n<p>-Voy a empezar, mira, pero no te toques, ni hables, es parte de la humillaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Vicente empalmado c&oacute;mo un toro vio c&oacute;mo su hija abr&iacute;a las piernas, c&oacute;mo mojaba tres dedos en la lengua y c&oacute;mo acariciaba con ellos el cl&iacute;toris. Al rato met&iacute;a dos dedos en el co&ntilde;o y segu&iacute;a masturb&aacute;ndose sin perder contacto visual con su padre. La polla de Vicente se mov&iacute;a. Era como si tuviera vida propia. De su capullo iba saliendo aguadilla que bajaba hasta los huevos. El silencio era casi insoportable, y cuando el silencio dio paso al chapoteo de los dedos dentro del co&ntilde;o y a los gemidos, Vicente tuvo que cerrar los ojos. Rosal, le dijo:<\/p>\n<p>-Abre los ojos y mira c&oacute;mo se corre tu hija, papi.<\/p>\n<p>Vicente abri&oacute; los ojos y vio c&oacute;mo se le iban cerrando los ojos a su hija. Sus dedos chapoteaban en el co&ntilde;o, luego sinti&oacute; c&oacute;mo si se estuvieran zambullendo en un vaso lleno de agua. Vio c&oacute;mo comenzaba a temblar y oy&oacute; c&oacute;mo dec&iacute;a:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro!<\/p>\n<p>Al acabar fe correrse chup&oacute; los dedos pringados de jugos, y le dijo:<\/p>\n<p>-Coge una zapatilla debajo de mi cama y d&aacute;mela -la cogi&oacute; y se la dio-. &Eacute;chate sobre mis rodillas.<\/p>\n<p>Vicente se ech&oacute; sobre las rodillas de su hija y le cayeron cuatro zapatillazos.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; me espiabas?<\/p>\n<p>-Necesidad.<\/p>\n<p>-&iexcl;Plas, plas!<\/p>\n<p>-Hiciste que acabara masturb&aacute;ndome pensando en ti. &iquest;Te parece bonito?<\/p>\n<p>Vicente, que se iba a correr en cualquier momento, ech&oacute; el alma a la espalda y le dijo:<\/p>\n<p>-Bonita eres t&uacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Plas, plas, plas!<\/p>\n<p>-&iexcl;A m&iacute; no se me compra con halagos ni se me vende como si fuera una mercanc&iacute;a!<\/p>\n<p>-Sabes qu&eacute;&#8230;<\/p>\n<p>-Calla.<\/p>\n<p>-Es que&#8230;<\/p>\n<p>-&iexcl;Plas, plas!<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; te calles, caraaajo!<\/p>\n<p>Vicente se call&oacute; la boca. Ten&iacute;a el culo a arder y la polla a punto de explotar. Esper&oacute; a que siguiera llam&aacute;ndole la atenci&oacute;n, pero no iba a hacerlo, le ech&oacute; una mano a la polla tiesa, moj&oacute; el dedo medio de la mano izquierda en la lengua, se lo meti&oacute; en el culo, y se lo foll&oacute; con &eacute;l al tiempo que con la mano derecha orde&ntilde;aba su polla c&oacute;mo si fuera el pez&oacute;n de una vaca, o sea, lo orde&ntilde;&oacute; tirando de la polla hacia abajo hasta que la leche sali&oacute; a presi&oacute;n. Vicente se corri&oacute; c&oacute;mo un tiro, dej&oacute; un charco de leche en el piso de baldosas.<\/p>\n<p>Al acabar, le dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Ya puedo irme?<\/p>\n<p>-&iexcl;Y una mierda! C&oacute;meme el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Rosal se ech&oacute; sobre la cama. Vicente meti&oacute; todo el co&ntilde;o de su hija en la boca y comenz&oacute; a lamerlo como si fuese un pastel de crema&#8230; Al rato Rosal estaba a punto de correrse, movi&oacute; la pelvis de abajo a arriba y su gran culo alrededor, y le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;La quieres, pap&aacute;?<\/p>\n<p>-S&iacute;, d&aacute;mela.<\/p>\n<p>-&iexcl;Tomaaa!<\/p>\n<p>Rosal estremeci&eacute;ndose y jadeando, se corri&oacute; en la boca de su padre. Vicente, despu&eacute;s de tragarse aquella delicia de corrida, le dijo:<\/p>\n<p>-Ahora me voy, tengo que pegar unos tiros.<\/p>\n<p>-No los mates, papi.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; no?<\/p>\n<p>-Por qu&eacute; si lo haces acabas en la c&aacute;rcel y no podr&eacute; seguir humill&aacute;ndote.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Rosal era una joven alta, morena, guapa, gordita y con todo muy bien puesto, su padre era un hombre de 52 a&ntilde;os, alto, moreno y fuerte y era un timador que usaba a su hija como gancho y a una mulata c&oacute;mo fullera. 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