{"id":27438,"date":"2021-01-07T23:00:00","date_gmt":"2021-01-07T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-01-07T23:00:00","modified_gmt":"2021-01-07T23:00:00","slug":"la-putita-de-don-julio-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-putita-de-don-julio-parte-1\/","title":{"rendered":"La putita de don Julio (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27438\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Al mudarme a la Ciudad de M&eacute;xico ten&iacute;a miles de opciones para poder salir vestida como la nena que siempre me he sentido. Llevaba ya varios a&ntilde;os visti&eacute;ndome, perfeccionando mi estilo, mi maquillaje, mi forma de comportarme, sin embargo no sent&iacute;a la confianza para salir a la calle a un lugar con muchas personas, sent&iacute;a pavor por encontrarme a alg&uacute;n conocido, as&iacute; que sal&iacute;a por las madrugadas (cerca de las 4 a.m.) cerca de mi casa, cuando sab&iacute;a que no hab&iacute;a gente en las calles.<\/p>\n<p>Se hab&iacute;a convertido ya en algo rutinario, despertar para vestirme y arreglarme lo m&aacute;s r&aacute;pido posible, salir cuidando que mis vecinos no se dieran cuenta, y caminar algunas calles cerca de donde vivo. Mis salidas al principio eran breves pero despu&eacute;s duraban cerca de una hora, siempre con m&aacute;s confianza para llegar m&aacute;s lejos. Me encanaba llegar a un peque&ntilde;o parque, ah&iacute; encend&iacute;a un cigarro y me tomaba algunas fotos, admirando siempre el atuendo que hab&iacute;a escogido. Me gustaba salir muy sexy pero de a poco cada vez me vest&iacute;a m&aacute;s puta, cualquiera que lleg&oacute; a verme al pasar en su coche mientras caminaba seguro pens&oacute; que me prostitu&iacute;a y m&aacute;s de uno se acerc&oacute; a preguntar pero nunca me anim&eacute;, hasta despu&eacute;s de conocer a Don Julio.<\/p>\n<p>Frente al parque hab&iacute;a un peque&ntilde;o edificio de oficinas que cada noche cuidaba un guardia, Don Julio. Era un tipo m&aacute;s que maduro, calculo que tendr&iacute;a unos 70 a&ntilde;os, gan&aacute;ndose la vida cuidando ese lugar. Nunca me percate de &eacute;l ni he sabido cu&aacute;ntas veces me vio llegar vestida tan provocativa. Lo conoc&iacute; la noche de un viernes que llegu&eacute; como de costumbre al parque, llevaba unos 15 minutos caminando de un lado a otro, hipnotizada por el sonido de mis tacones. Ese d&iacute;a vest&iacute;a una falda en corte A de color mostaza tan corta que si me agachaba un poco ense&ntilde;aba media nalga, un bralette de color blanco y una blusa blanca, transparente, que dejaba ver completamente el bralette, un bolso negro a juego con mis botines negros con tac&oacute;n alto. Como siempre no faltaba mi peluca de cabello largo y lacio y un perfume delicioso, me gustaba cuidar cada detalle.<\/p>\n<p>Estando en el parque me sent&eacute; en una banca y saqu&eacute; un cigarro, me llev&eacute; uno a los labios y buscaba el encendedor dentro de mi bolsa pero nunca lo encontr&eacute;. Estaba dispuesta a seguir caminando cuando escuch&eacute; unos pasos detr&aacute;s de m&iacute; al voltear vi a un se&ntilde;or alto, moreno, vest&iacute;a una camisa azul cielo, pantal&oacute;n y zapatos negros. Por las arrugas de su rostro y sus canas calculaba tendr&iacute;a unos 70 a&ntilde;os. Cuando lo vi me qued&eacute; congelada y no supe que hacer mientras lentamente, a su paso, se acercaba a m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &quot;Buenas noches se&ntilde;orita, veo que hoy olvid&oacute; su encendedor. Todas las noches cuando viene por aqu&iacute; la contemplo y me fumo un cigarro desde all&aacute; adentro, pero hoy no pod&iacute;a dejarla sin su gusto de todos los d&iacute;as. D&eacute;jeme encender su cigarro y as&iacute; me hace compa&ntilde;&iacute;a un minuto, soy el guardia de este edificio de enfrente, puedes llamarme Don Julio. Pero anda, ac&eacute;rcate sin miedo y dime, t&uacute; como te llamas linda?&quot;<\/p>\n<p>&#8211; &quot;Adriana&quot; le dije mientras se acercaba a encender mi cigarro. Era la primera vez que me deten&iacute;a a platicar con alguien en mis paseos nocturnos y estaba nerviosa, pero dispuesta a seguir con esa experiencia.<\/p>\n<p>&#8211; &quot;Mucho gusto Adriana, &iquest;te incomoda si me siento contigo? No me vas a dejar fumando solo despu&eacute;s de tantas noches que, aunque tu no lo supieras, hemos disfrutado juntos de un cigarro. Nunca quise incomodarte y solo te ve&iacute;a desde dentro del edificio, siempre admiro lo linda que te vez y hoy no es la excepci&oacute;n&quot; me dec&iacute;a mientras se sentaba a un lado m&iacute;o.<\/p>\n<p>No pude evitar sonrojarme y sonre&iacute;r t&iacute;midamente; estaba nerviosa y consternada pues nunca imagin&eacute; que alguien me observara cada noche.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Espero no incomodarte, pero siempre que pasas por aqu&iacute; despiertas mi curiosidad. La primera vez que te vi fue porque estuch&eacute; unos pasos en tacones, al principio pens&eacute; que trabajabas aqu&iacute; por las noches pero he visto como rechazas a quien se acerca a ti&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;As&iacute; es, aunque la verdad tengo que decirte que no soy mujer, soy travesti. Me gusta salir para sentirme libre pero a&uacute;n no me atrevo a ir a lugares con mucha gente&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lo s&eacute;, solo una chica como t&uacute; se esmerar&iacute;a tanto por arreglarse para salir a un parque vac&iacute;o por las madrugadas. Y pienso que eres a&uacute;n m&aacute;s linda que una mujer, definitivamente m&aacute;s linda que las que trabajan en estas oficinas. Pienso que si te dedicaras a lo que muchos se imaginan tendr&iacute;as miles de clientes&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Muchas gracias Don Julio, la verdad me da pena aceptar que s&iacute; lo he imaginado, pero nunca he tenido relaciones con un desconocido. No sabr&iacute;a qu&eacute; hacer.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Pues yo agradezco que vengas por aqu&iacute;, eres lo mejor de mis largas noches en vela. Tengo que confesarte que no puedo dejar de mirarte, y cada que estas aqu&iacute; me caliento mucho. Imag&iacute;nate, a mi edad, teniendo una erecci&oacute;n todos los d&iacute;as gracias a ti&rdquo; Dijo riendo mientras dejaba caer su mano en uno de mis muslos, apret&aacute;ndolo.<\/p>\n<p>Qued&eacute; helada y no sab&iacute;a qu&eacute; hacer, darme cuenta que alguien se calentaba tanto conmigo me estaba excitando, y el suave masaje de su mano firme y callosa en mi pierna me empezaba a calentar, as&iacute; que lo dej&eacute; seguir. No apartaba la vista de mis piernas y cada vez se atrev&iacute;a a tocar un poco m&aacute;s. Me di cuenta que su pantal&oacute;n empezaba a levantarse, se le estaba poniendo dur&iacute;sima, no dejaba de ver como crec&iacute;a aprisionada ah&iacute; dentro, tratando de escapar.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Segura que solo sales para &lsquo;sentirte libre&rsquo;? A m&iacute; se me hace que sales a buscar clientes, aunque digas que no. Dime, cu&aacute;nto me cobras por una mamada?&rdquo; Aparte su mano de inmediato vi&eacute;ndolo fijamente, no pod&iacute;a creer lo que me acababa de decir pero lejos de incomodarme termin&oacute; de calentarme. Me levante de golpe quitando su mano de mi pierna, casi grit&aacute;ndole.<\/p>\n<p>&ldquo;Don Julio!! Me ofende, ya le dije que no soy puta, yo no cobro por una mamada&rdquo; Y me hinqu&eacute; frente a &eacute;l, mis manos se apresuraron a desabrochar su pantal&oacute;n y liberar su pene duro y palpitante, era de tama&ntilde;o promedio pero tan grueso que apenas pod&iacute;a cerrar mi mano alrededor de &eacute;l. Mir&eacute; hacia arriba y Don Julio estaba sorprendido, con los ojos enormes, denotando una calentura incontenible. Sin apartar la vista baj&eacute; lentamente hasta llegar a la punta de su pene y le di una peque&ntilde;a lamida. Ten&iacute;a un olor fuerte a macho, sudor y orina que no sab&iacute;a por qu&eacute; pero me excitaba demasiado.<\/p>\n<p>Envolv&iacute; su gorda cabeza con mis labios mientras mi lengua jugaba en c&iacute;rculos alrededor de ella, la sacaba en ocasiones para lamerla desde sus huevos y hasta la punta, llen&aacute;ndola de saliva, sin dejar de verlo a los ojos, para despu&eacute;s volver a meterla en mi boca, cada vez un poco m&aacute;s profundo.<\/p>\n<p>&Eacute;l se dejaba hacer, solo puso una mano sobre mi cabeza con la que guiaba la velocidad de mi mamada, en ocasiones me jalaba hacia &eacute;l con tanta fuerza que me obligaba a meterla hasta mi garganta, y me dejaba ah&iacute;, con la verga bien enterrada, sin poder respirar, hasta que &eacute;l lo decid&iacute;a.<\/p>\n<p>Yo segu&iacute;a su ritmo mientras el disfrutaba de mi boca c&aacute;lida y h&uacute;meda, estuvimos as&iacute; cerca de 15 minutos hasta que me separ&oacute; de su verga, se puso de pie y dijo &ldquo;Abre bien la boca putita&rdquo;, vaciando su semen caliente y espeso sobre m&iacute;, logrando entrar la mayor&iacute;a en mi boca y el resto cayendo sobre mi rostro. Termin&oacute; de sacudir as &uacute;ltimas gotas golpe&aacute;ndome en los labios con su verga que a&uacute;n estaba dura, sonriendo, satisfecho.<\/p>\n<p>&ldquo;Eso fue delicioso, se ve&iacute;a que eras una putita buscando verga por m&aacute;s que lo negaras, pero tengo ganas de probar tu culito. Quiero que vengas ma&ntilde;ana, llega m&aacute;s temprano y v&iacute;stete m&aacute;s sexy, yo vendr&eacute; por ti&rdquo;. Se acomod&oacute; el pantal&oacute;n y as&iacute; sin m&aacute;s se fue a su edificio.<\/p>\n<p>&ldquo;Si Don Julio, como usted diga&rdquo;, fue lo &uacute;nico que atin&eacute; a decir antes de que se fuera, dej&aacute;ndome sentada en el piso del parque, con el maquillaje corrido y semen espeso sobre mi rostro.<\/p>\n<p>Regres&eacute; a mi casa, ya casi amaneciendo, caminando sonriente y con semen sobre mi rostro, encontr&eacute; a varias personas en el camino, me miraban descaradamente y con lujuria, ya no me importaba que me vieran, lo disfrutaba. Llegu&eacute; a casa y me acost&eacute; pensando en lo que hab&iacute;a pasado, no dejaba de sentir su aroma a macho, el palpitar de su pene gordo en mi boca y el salado sabor de su semen. Estaba claro que a partir de ese d&iacute;a ser&iacute;a su putita.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Al mudarme a la Ciudad de M&eacute;xico ten&iacute;a miles de opciones para poder salir vestida como la nena que siempre me he sentido. Llevaba ya varios a&ntilde;os visti&eacute;ndome, perfeccionando mi estilo, mi maquillaje, mi forma de comportarme, sin embargo no sent&iacute;a la confianza para salir a la calle a un lugar con muchas personas, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17142,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":{"0":"post-27438","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-transexuales"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27438","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17142"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27438"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27438\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27438"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27438"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27438"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}