{"id":27457,"date":"2021-01-07T23:00:00","date_gmt":"2021-01-07T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-01-07T23:00:00","modified_gmt":"2021-01-07T23:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-humedas-primera-etapa-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-humedas-primera-etapa-6\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas: Primera etapa (6)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27457\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Con un ojo abierto y restos de saliva caliente por sus labios, Sergio comenz&oacute; a desperezarse. Hizo crujir sus huesos estir&aacute;ndose como un gato y de un salto, gracias a la energ&iacute;a de la juventud, se levant&oacute; de la cama, acerc&aacute;ndose con paso perezoso al gran ventanal por donde la luz se introduc&iacute;a.<\/p>\n<p>Apoyado en la ventana, observ&oacute; c&oacute;mo los rayos del sol golpeaban en el agua recreando una gran masa de cristal, &ldquo;tiene que estar calentita, en su punto&rdquo; pens&oacute;. No pas&oacute; desapercibido para &eacute;l, que en pleno jard&iacute;n sobre una tumbona, su t&iacute;a estaba leyendo lo que parec&iacute;a una revista. Se hab&iacute;a vestido con un bikini que sin duda le quedaba mejor que el ba&ntilde;ador de su sobrino. El atuendo lo coron&oacute; con una pamela para evitar rayos del sol y como guinda del pastel el c&oacute;ctel que hab&iacute;a dicho que se iba a tomar, mujer de palabra.<\/p>\n<p>Sergio sonri&oacute; con cierta iron&iacute;a, lo primero que le vino a la mente era una de esas escenas de una pel&iacute;cula para adultos. Una mujer madura se encuentra dor&aacute;ndose al sol, cuando el joven jardinero hacia acto de presencia y&hellip; lo dem&aacute;s es historia.<\/p>\n<p>La sonrisa p&iacute;cara de su rostro, se comienza a desvanecer cuando comprueba que la escena que recrea en su mente no cesa, sino que se retroalimenta. Tiene que sacudir su cabeza como un cachorro mojado para alejar ese pensamiento, &ldquo;&iquest;a qu&eacute; ha venido eso?&rdquo; pens&oacute; con cierta sorpresa. Sabe muy bien que no es una mujer cualquiera&hellip; &iexcl;Es su t&iacute;a la que est&aacute; abajo!<\/p>\n<p>Lo malo de todo eso era que mientras su cerebro proyectaba unas im&aacute;genes muy vividas su mano con total involuntariedad, se dirig&iacute;a a su entrepierna con ganas de amasarla fuertemente. Aunque peor era&hellip; que esa zona, hab&iacute;a agrandado considerablemente de tama&ntilde;o.<\/p>\n<p>Alej&aacute;ndose de la ventana, evit&oacute; seguir pensando de esa forma y coloc&aacute;ndose el ba&ntilde;ador percibi&oacute; el peque&ntilde;o bulto que no disminuida en su entrepierna. Decidi&oacute; mejor esperar un rato y enfriar del todo la zona antes de bajar donde su t&iacute;a. No tard&oacute; en conseguirlo y con la certeza de que todo estaba como deb&iacute;a estar baj&oacute; y sali&oacute; al jard&iacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal, t&iacute;a? &iquest;Se est&aacute; bien al sol?<\/p>\n<p>&mdash;No lo sabes bien, &iquest;vienes a acompa&ntilde;arme? &mdash;asinti&oacute;&mdash; t&oacute;mate algo si quieres, tienes un mini bar en la cocina.<\/p>\n<p>&mdash;No gracias, no me gusta beber si no estoy de fiesta, soy raro.<\/p>\n<p>&mdash;Lo que quieras, cari&ntilde;o &mdash;poni&eacute;ndose las gafas de sol&mdash; entonces disfruta del sol.<\/p>\n<p>&mdash;T&uacute; ya est&aacute;s bien morena &mdash;matiz&oacute; el joven sent&aacute;ndose en la otra hamaca.<\/p>\n<p>&mdash;Si hay sol, no hay d&iacute;a que no baje a relajarme.<\/p>\n<p>&mdash;Yo tambi&eacute;n lo har&iacute;a, te envidio.<\/p>\n<p>Cogi&oacute; un poco de la crema solar de Carmen para esparcirla por su cuerpo, mientras la mujer sorb&iacute;a de su copa.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; sueles hacer en el d&iacute;a a d&iacute;a?<\/p>\n<p>&mdash;Pues un poco de todo. Si no es verano, pues voy a la compra, hago la comida, me veo alguna pel&iacute;cula o serie que me guste, salgo con tu t&iacute;o a tomar algo y si no est&aacute;, quedo con las amigas. Si hace bueno, le dejo hacer esas tareas m&aacute;s a Sol. La ayudo un poco, pero a las ma&ntilde;anas bajo al s&oacute;tano donde tenemos un peque&ntilde;o gimnasio. Hago algo de deporte todos los d&iacute;as y despu&eacute;s&hellip; tomo el sol. A las tardes suelo tomar algo si est&aacute; Pedro y si no&hellip; pues tambi&eacute;n &mdash;alz&oacute; su copa.<\/p>\n<p>&mdash;Eso del gimnasio es nuevo, alucino contigo t&iacute;a. Teniendo gimnasio privado en casa, normal que parezcas m&aacute;s joven.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Calla ya por favor, cielo!, ya en dos d&iacute;as he recibido m&aacute;s halagos que en un a&ntilde;o &mdash;tristemente, era verdad&mdash; vas a hacer que me sonroje. Pero bueno, no es un gimnasio, tenemos una cinta para correr, par de bicis y unas pesas para hacer algo de ejercicio, ma&ntilde;ana baja si quieres, estar&eacute; all&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Es que de verdad, igual te parece una estupidez, o quiz&aacute; sea desde mi posici&oacute;n de adolescente. &mdash;podr&iacute;a ser&mdash; Tengo la teor&iacute;a que las mujeres a poco que os cuid&eacute;is, ya sois un cinco.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo que un cinco?<\/p>\n<p>&mdash;Por la nota, un cinco sobre diez. No digo que se&aacute;is un n&uacute;mero, solo que si os pongo en escala de ser aceptable o no. Una mujer que se cuida lo tiene f&aacute;cil para llegar a ese m&iacute;nimo, por lo menos a mi gusto claro, no s&eacute; si me entiendes.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, te entiendo&hellip; &mdash;jug&oacute; con la pajita y despu&eacute;s a&ntilde;adi&oacute;&mdash; pero acl&aacute;rame, &iquest;Aprobar para qu&eacute;? &mdash;pregunt&oacute; con una sonrisa mal&eacute;fica, sab&iacute;a muy bien a que se refer&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Pues, ya sabes, no hace falta que lo diga &mdash;trato de evitar un gesto nervioso.<\/p>\n<p>&mdash;Vale, vale, no hace falta que lo digas, pero expl&iacute;came esa teor&iacute;a tuya.<\/p>\n<p>&mdash;Para m&iacute;, una mujer ya delgada, que cuide su cuerpo, pues ya tendr&aacute; un 5 de nota. &mdash;ante el comentario de Sergio, Carmen con un poco alcohol en sus venas, no pudo contener la risa.<\/p>\n<p>&mdash;O sea&hellip; que poniendo notas a las mujeres &iexcl;eh!<\/p>\n<p>&mdash;Jo&eacute; t&iacute;a te lo he dicho antes, que es por calificar, por enumerar de alguna forma, no me tomes por un tipo de hombre superficial.<\/p>\n<p>&mdash;Es broma, Sergio. Te entiendo, cari&ntilde;o, sigue anda.<\/p>\n<p>&mdash;A ver, en mi humilde opini&oacute;n&hellip; si una mujer se cuida, pues, tendr&aacute; mi atenci&oacute;n, as&iacute; igual queda mejor dicho.<\/p>\n<p>&mdash;Entonces, muchas mujeres llamaran tu atenci&oacute;n o tendr&aacute;n tus &ldquo;cincos&rdquo; &mdash;volvi&oacute; a re&iacute;r.<\/p>\n<p>&mdash;Aparte de tus vaciles, que los conozco muy bien&hellip; te lo voy a explicar mejor. Para m&iacute;, casi todas las mujeres llaman mi atenci&oacute;n, no es que me gusten todas, no soy un salido. A&ntilde;adir&eacute; que si tienen un buen cuerpo, pues seguro que&hellip; pues eso&hellip; ya sabes.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, ahora mi sobrino que se despelota sin problema delante de m&iacute; tiene verg&uuml;enza de decir una palabra que empieza por F. A ver dila, mueve la boquita as&iacute;&hellip; que te oiga tu t&iacute;a, fo&hellip; fo&hellip; &mdash;entre el calor y el c&oacute;ctel, Carmen estaba m&aacute;s cerca de tener el puntillo.<\/p>\n<p>&mdash;Follar, si&hellip; &mdash;aunque pasaba verg&uuml;enza, a Sergio le encantaba cuando su t&iacute;a se pon&iacute;a as&iacute; de pesada&mdash; Es que a ver t&iacute;a&hellip; no me l&iacute;es. &mdash;se tuvo que re&iacute;r de por el nerviosismo&mdash; Sigo. Pues eso, mira as&iacute; de f&aacute;cil, mis c&aacute;lculos matem&aacute;ticos son que el 90% de las mujeres, son&hellip; &mdash;le cost&oacute; repetirlo&mdash; para lo que he dicho antes, eso seguro y luego un 5% son las que tendr&iacute;as algo m&aacute;s, estos datos son oficiales de la Universidad de Melo Invento.<\/p>\n<p>Carmen comenz&oacute; a re&iacute;rse a mand&iacute;bula abierta de tal forma que acabo por pegarle la risa a su sobrino. Incluso una peque&ntilde;a l&aacute;grima sali&oacute; de sus ojos tras las gafas de sol, hac&iacute;a mucho que no se re&iacute;a de esa forma, ni lo recordaba.<\/p>\n<p>&mdash;Y en ese 90% &mdash;logr&oacute; decirle al serenarse&mdash; &iquest;no tendr&iacute;as algo m&aacute;s con ninguna? Que exigente.<\/p>\n<p>&mdash;Nooo &mdash;dijo volviendo a tomar la palabra&mdash; estos porcentajes son a primera vista, ese noventa por cien pues lo har&iacute;as m&iacute;nimo y de las otras casi te enamoras.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ah! Comprendo, vale, vale, &iquest;y el otro 5%?<\/p>\n<p>&mdash;Bueno&hellip; alg&uacute;n list&oacute;n tendr&eacute; que poner, &iquest;no?<\/p>\n<p>Carmen de nuevo comenz&oacute; a re&iacute;r sin parar. Le encantaba escuchar a su sobrino y m&aacute;s cuando trataba esos temas, su risa era incontrolable hasta casi el punto que se le cae su copa encima. No era en ning&uacute;n momento forzado, estar con Sergio le hac&iacute;a tan bien que incluso aquellas peque&ntilde;as gracias la hac&iacute;an desternillarse.<\/p>\n<p>&mdash;O sea que poco l&iacute;mite tienes.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Oye que s&iacute;! Paso. S&eacute; que me est&aacute;s vacilando, t&iacute;a, lo has entendido de maravilla, deja de re&iacute;rte de m&iacute;. &mdash;Aunque trataba de parecer malhumorado no lo consegu&iacute;a, ver a Carmen re&iacute;rse de esa forma le causaba felicidad.<\/p>\n<p>&mdash;No, Sergio, te juro que me interesa, cu&eacute;ntame m&aacute;s &mdash;dijo con un tono mimoso.<\/p>\n<p>&mdash;Pues creo que es todo, poco m&aacute;s puedo a&ntilde;adir.<\/p>\n<p>&mdash;H&aacute;blame de ese 90%, cu&eacute;ntame donde tienes ese list&oacute;n&hellip; me encanta escuchar cuando estoy tomando el sol, me relaja.<\/p>\n<p>&mdash;Pero no te duermas que eso me cabrea &mdash;su t&iacute;a volvi&oacute; a sonre&iacute;r aguant&aacute;ndose esta vez la carcajada. Estaba tan bien, tan relajada, de nuevo su mente le advirti&oacute;, &ldquo;demasiado bien&hellip;&rdquo;&mdash; pues a ver. Mi list&oacute;n, supongo&hellip; que est&aacute; en mujeres o muy feas, o muy pasadas de peso, o quiz&aacute; inaguantables, creo que ya te puedes hacer una idea.<\/p>\n<p>&mdash;Fuera. Las quitamos, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s?<\/p>\n<p>&mdash;Lo dem&aacute;s entra en el rango que podr&iacute;a estar una noche. O sea aunque sea algo fe&iacute;ta, pero si tiene un cuerpo espectacular, o al rev&eacute;s, que no tenga un gran cuerpo, pero sea muy guapa, no s&eacute;&hellip; ya sabes jugando con los l&iacute;mites. &iquest;Te haces a la idea? Manej&aacute;ndome en ese espectro.<\/p>\n<p>&mdash;No est&aacute; mal tu clasificaci&oacute;n, tienes un gran abanico de mujeres, bueno&hellip; casi todas.<\/p>\n<p>&mdash;Es que para qu&eacute; me voy a limitar, la gran mayor&iacute;a de mujeres tienen puntos fuertes, qu&eacute; m&aacute;s da que otra parte no sea buena. Puede que tengan unos kilos de m&aacute;s, pero sean maj&iacute;simas o quiz&aacute; con cuerpo de esc&aacute;ndalo, pero no tan guapas, pues a m&iacute; me vale.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Con unos kilos de m&aacute;s como los m&iacute;os? &mdash;dijo ella con curiosidad se&ntilde;al&aacute;ndose su vientre.<\/p>\n<p>&mdash;Anda por favor, t&iacute;a. T&uacute; no tienes kilos de m&aacute;s, lo que no tienes es el cuerpo definido, como una chica deportista, pero nada m&aacute;s, a m&iacute; los cuerpos as&iacute; me encantan.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Uy! Qu&eacute; bien saber que no estoy debajo de tu l&iacute;mite. No podr&iacute;a imaginarme estando en ese 5%, &iexcl;Qu&eacute; horror! &mdash;dijo con cierto tono dram&aacute;tico y alzando la voz.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo vas a estar ah&iacute;? &mdash;r&aacute;pidamente pens&oacute; en lo que hab&iacute;a dicho. Un error de c&aacute;lculo por las r&aacute;pidas preguntas de su t&iacute;a y por la comodidad de la situaci&oacute;n. R&aacute;pido su mente le advirti&oacute; que se corrigiera&mdash; digo s&iacute;. O sea t&uacute; eres mi t&iacute;a &mdash;casi se indign&oacute; al ver que la mujer no paraba de re&iacute;r.<\/p>\n<p>&mdash;Mi amor, que te l&iacute;as&hellip; &mdash;Carmen le sonri&oacute; mir&aacute;ndole por encima de las gafas con sus ojos azules&mdash; pero me quedo m&aacute;s tranquila sabiendo que estoy en tu l&iacute;mite. Imag&iacute;nate que no, no podr&iacute;a ni dormir &mdash;le segu&iacute;a vacilando y Sergio lo aguantaba con una fr&iacute;a mirada. Aunque los ojos azules de su t&iacute;a se la derret&iacute;an&mdash; aunque que metas a tu t&iacute;a dentro de esa clasificaci&oacute;n, no s&eacute; yo si est&aacute; bien.<\/p>\n<p>&mdash;T&iacute;a, de verdad, no paras &iexcl;eh! Paso de ti. Me voy al agua a que me dejes un rato en paz.<\/p>\n<p>En verdad, su t&iacute;a entraba de sobra y m&aacute;s vi&eacute;ndola con aquel bikini. Sergio sab&iacute;a que una mujer as&iacute; estar&iacute;a en el puesto que quisiera. Ten&iacute;a que ser sincero consigo mismo, ya que hab&iacute;a tenido &eacute;pocas en las que su t&iacute;a sol&iacute;a aparecer en su imaginaci&oacute;n para ciertos alivios sexuales y no hab&iacute;an sido pocas veces&hellip; que va.<\/p>\n<p>Sin embargo, aquello siempre le pareci&oacute; un juego, como un sue&ntilde;o. Algo que jam&aacute;s suceder&iacute;a, una cosa irreal, como imaginar a una estrella famosa del cine la cual jam&aacute;s te cruzar&iacute;as. Esa leve barrera de moralidad, fantaseando con un familiar la hab&iacute;a rebasado hacia a&ntilde;os, pero sumergi&eacute;ndose en el agua, algo le pas&oacute; fugaz por la mente &ldquo;&iquest;si fuera real, me atrever&iacute;a?&rdquo;.<\/p>\n<p>La mir&oacute; de nuevo mientras nadaba, sumergi&eacute;ndose dentro del agua templada y sofocando cierto curioso calor que le hab&iacute;a nacido. Carmen ten&iacute;a un cuerpo casi en forma, con unas piernas sin marcas de la edad, un vientre que podr&iacute;a pasar por cualquier compa&ntilde;era de la universidad. Para nada era fea, es m&aacute;s, era muy guapa y Sergio lo sab&iacute;a, ese rostro juvenil que tambi&eacute;n pose&iacute;a su madre le daba una belleza que el joven nunca neg&oacute;.<\/p>\n<p>Todo ello, sumado a unos pechos que para el muchacho pasaban la barrera de la perfecci&oacute;n. &ldquo;Una mujer as&iacute;, podr&iacute;a acercarse al 10, esta bueni&hellip;&rdquo; dej&oacute; de pensar para no sentirse mal por terminar la frase y reprimi&oacute; lo inevitable. El calor de su interior se convirti&oacute; en una ola que recorri&oacute; su cuerpo y una muy conocida sensaci&oacute;n el&eacute;ctrica atraves&oacute; su espalda hasta llegar a sus genitales. Se zambull&oacute; dentro del agua para ocultar sus sentimientos y tambi&eacute;n, porque se dio cuenta de que los penetrantes ojos azules de su t&iacute;a, le volv&iacute;an a observarle por encima de las gafas de sol.<\/p>\n<p>****<\/p>\n<p>La tarde trascurri&oacute; bajo el sol, mientras Sergio entraba y sal&iacute;a del agua, Carmen disfrutaba del calor en la hamaca. Ninguno de los dos quiso salir de casa, la suma del viaje y las horas pasadas a merced de los rayos de sol les hab&iacute;a agotado. Por lo que lo decidieron, prepararse unos s&aacute;ndwiches y asaltar el sof&aacute; junto con pijamas calentitos. Las noches veraniegas en el pueblo daban un cambio considerable con respecto al d&iacute;a, incluso tuvieron dudas de si una manta ser&iacute;a necesaria.<\/p>\n<p>Carmen cerr&oacute; las ventanas de casa, la ventilaci&oacute;n diaria se daba por finalizada, prohibiendo de esta forma la entrada al fr&iacute;o que luchaba por hacerse hueco. Acomodados en el sof&aacute; y degustando los s&aacute;ndwiches que se hab&iacute;an preparado, Sergio encontr&oacute; una pel&iacute;cula despu&eacute;s de recorrerse todos los canales. Carmen sin nada mejor que ver, acept&oacute; ponerla.<\/p>\n<p>Recostada en el sof&aacute; la mujer al ver que la pel&iacute;cula no le llamaba del todo, por pura inercia se ech&oacute; un vistazo a s&iacute; misma. Vio el pijama que llevaba puesto asalt&aacute;ndola de pronto una imagen muy n&iacute;tida, ella d&aacute;ndose crema en el hotel con su sobrino en la cama y aquel salto de cama tan sexy adornando su piel. Estaba claro que el pijama que llevaba ahora, era mejor opci&oacute;n para el clima del pueblo. Sin embargo record&oacute; como en su habitaci&oacute;n, mientras eleg&iacute;a que ponerse justo antes de bajar al sal&oacute;n, hab&iacute;a estado pensando.<\/p>\n<p>Una cierta curiosidad o quiz&aacute; por influencia de las copas de la tarde su mente le salt&oacute; una pregunta, &ldquo;&iquest;por qu&eacute; no ir algo m&aacute;s ligerita? Al final, tampoco hace tanto fr&iacute;o&rdquo;. Decidi&oacute; que lo m&aacute;s correcto era ponerse el pijama largo, que quiz&aacute; volver a ponerse algo similar al hotel seria &ldquo;inadecuado&rdquo;.<\/p>\n<p>En el sof&aacute; segu&iacute;a pas&aacute;ndose la mano por el pantal&oacute;n largo que le tapaba ambas piernas. Las mismas que brillaban al sol horas antes, &ldquo;ya me las ha visto&hellip;&rdquo; se dec&iacute;a mientras tocaba la caliente tela. En la parte de arriba, una camiseta de tirantes y una rebeca vieja hac&iacute;an el conjunto de perfecto para las noches veraniegas. La camiseta si ten&iacute;a cierto escote, no obstante el poder tap&aacute;rselo con la rebeca le hizo pensar que aquella prenda s&iacute; que era adecuada.<\/p>\n<p>Apenas se le ve&iacute;a nada, lo pod&iacute;a comprobar ella misma desde su posici&oacute;n elevada. Solamente una peque&ntilde;a parte de un canalillo m&aacute;s que atrayente y por alg&uacute;n motivo que su mente no asimilaba, trataba de cazar a su sobrino por si alguna de sus miradas curiosas llegaba a aparecer.<\/p>\n<p>La pel&iacute;cula transcurr&iacute;a a un ritmo que apenas interesaba a la mujer. Ella daba vuelta a su mente que debido al alcohol estaba en constante movimiento. Record&oacute; las palabras de su sobrino, como hac&iacute;a referencia a que con el ba&ntilde;ador era lo mismo que ver a alguien en ropa interior. En parte si era cierto, quiz&aacute; podr&iacute;as ver la misma porci&oacute;n de carne, por lo que llego a una conclusi&oacute;n m&aacute;s que razonable. Si ya la hab&iacute;a visto en ba&ntilde;ador, no habr&iacute;a problema en verla el escote o incluso&hellip; en ropa interior, &ldquo;&iquest;no?&rdquo;.<\/p>\n<p>Sergio que sentado en el sof&aacute; trataba de poner atenci&oacute;n en la pel&iacute;cula, hab&iacute;a visto a su t&iacute;a bajar las escaleras con su pijama e intento observar sin ser visto, algo que por poco lo consigui&oacute;. Lo que no consigui&oacute; fue frenar una mano traviesa que involuntariamente acudi&oacute; como un rayo a su entrepierna para agarrar con fuerza un aparato reproductor que comenzaba a activarse.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as sin expulsar ese preciado l&iacute;quido que tanto placer le daba comenzaban a pesar. Su cabeza giraba como una peonza y no pod&iacute;a creerse lo que ve&iacute;a, su t&iacute;a le estaba resultando muy atractiva&hellip; demasiado. Por mucho que lo meditara no encontraba una raz&oacute;n l&oacute;gica, durante toda su vida Carmen le hab&iacute;a parecido una mujer atractiva. Sin embargo no pasaba de ese l&iacute;mite entre lo posible y lo imposible, una barrera la cual nunca se imagin&oacute; ni acercarse. No obstante, desde esa tarde, le parec&iacute;a que esa frontera era mucho m&aacute;s cercana de lo que se hubiera planteado jam&aacute;s.<\/p>\n<p>En mitad de la pel&iacute;cula, el joven no soporto m&aacute;s las ganas de admirar a su t&iacute;a y giro la cabeza para verla. All&iacute; sentada con los pies en el sof&aacute; realmente se la ve&iacute;a preciosa, tan guapa como siempre y como&hellip; nunca antes. Aunque lo mejor y lo peor era que seg&uacute;n su cuello se movi&oacute; y sus ojos observaron a Carmen, se dio cuenta de que ella hab&iacute;a hecho lo mismo, en el mismo instante.<\/p>\n<p>Ambos se miraron por un segundo demasiado extenso. Sergio luch&oacute; contra sus instintos m&aacute;s primarios de adolescente para no bajar sus ojos y ver aquella porci&oacute;n m&iacute;nima de pechos que su t&iacute;a ten&iacute;a al descubierto.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio, t&uacute; crees en serio, &iquest;qu&eacute; a tu madre le har&iacute;a bien estar aqu&iacute; aunque fuera unos d&iacute;as? &mdash;su voz sonaba suave, tenue, similar a un canto en la noche.<\/p>\n<p>&mdash;Pienso que s&iacute;, se librar&iacute;a de algunos agobios. Adem&aacute;s podr&iacute;a estar en su pueblo y si hay tiempo ver la casa donde se crio, siempre he cre&iacute;do que viene menos de lo que le gustar&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Se me ha ocurrido una cosa. Es solo una excusa para que venga &mdash;Sergio le invit&oacute; a seguir y Carmen se propuso a contarle lo que hab&iacute;a pensado mientras &eacute;l chapoteaba en el agua&mdash; he mirado una compa&ntilde;&iacute;a para traerme el coche. Ya sabes, para que alguien vaya, me lo recoja y me lo traiga hasta aqu&iacute;. Esto es lo que se me ha ocurrido aunque lo veo un poco descabellado, &iquest;si le digo que lo traiga y que yo le pago la vuelta?<\/p>\n<p>&mdash;Pues&hellip; &mdash;lo medit&oacute; con calma&mdash; no es mala idea. Pero se lo tienes que pedir como favor, si no quiz&aacute; le d&eacute; una pereza terrible. Lo bueno es que mi padre no puede porque est&aacute; trabajando y mi hermana ni tiene edad para conducir. Puede ser una opci&oacute;n, me encantar&iacute;a que viniera y disfrutara. Eso s&iacute;, quiz&aacute; si est&aacute;is las dos solas os lo pas&eacute;is mejor.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y t&uacute;? Apenas has podido disfrutar de mi compa&ntilde;&iacute;a y y&eacute;ndote ma&ntilde;ana, menos a&uacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Ya, y si&hellip; &mdash;una idea le rondaba, pero no le sal&iacute;an las palabras, se mor&iacute;a de verg&uuml;enza por pedirlo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;S&iacute;, cari&ntilde;o?<\/p>\n<p>&mdash;Admito que he soltado esa frase para que me ayudaras a decirla. &mdash;respir&oacute; hondo&mdash; &iquest;Y si no me quisiera ir? &mdash;despu&eacute;s del viaje y de la estancia con su t&iacute;a, algo le obligaba a quedarse&mdash; me refiero, si quisiera quedarme m&aacute;s tiempo.<\/p>\n<p>&mdash;Te dir&iacute;a, que alg&uacute;n d&iacute;a te deber&iacute;as manchar a estudiar &mdash;le lanz&oacute; un gesto dulce con su rostro&mdash; por m&iacute;, te puedes quedar todo el verano si quieres. Pero unos d&iacute;as m&aacute;s est&aacute;n bien&hellip; me parece, que no podr&iacute;as haber tenido una idea mejor. &iquest;Puedo preguntarte una cosa? &mdash;asinti&oacute;&mdash; &iquest;Por qu&eacute; ese cambio de parecer?<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute; &mdash;decirle que un sentimiento extra&ntilde;o le evitaba querer separarse de ella, no era una opci&oacute;n. Aunque &iquest;c&oacute;mo decirlo de una forma m&aacute;s dulce&hellip;?&mdash; not&oacute; que aqu&iacute; es donde debo estar, me apetec&iacute;a mucho estar con mis amigos, es evidente, pero t&iacute;a, me parece que tambi&eacute;n debo pasar tiempo contigo. Es como si lo necesitase, como si tuviera que priorizar a mi familia &mdash;en verdad, solo a su t&iacute;a, sin embargo ni se le hubiera ocurrido decir eso&mdash; &iquest;suena raro?<\/p>\n<p>&mdash;M&aacute;s raro suena que me metas a tu t&iacute;a en tus clasificaciones. &mdash;Sergio sab&iacute;a que era una broma, pero su tono hab&iacute;a sonado serio.<\/p>\n<p>&mdash;T&iacute;a, por favor&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Vale, mi vida, ya paro&hellip; &mdash;pos&oacute; sus ojos azules en los del chico para decirle lo que sent&iacute;a&mdash; no me parece extra&ntilde;o. Yo&hellip; quiero que te quedes conmigo, sabes que me encanta estar con mi sobrino favorito y despu&eacute;s de lo bien que lo hemos pasado, quiero pasar m&aacute;s tiempo juntos.<\/p>\n<p>&mdash;Pues si me acoges en tu casa&hellip; me quedo. Y si por casualidad, le apetece venir a mi madre me podr&iacute;a quedar hasta que ella quisiera, ya sea estando con mis amigos&hellip; o con vosotras.<\/p>\n<p>&mdash;Aunque una cosa, si me vuelves a llamar vieja te vas a la calle. Ni aqu&iacute;, ni donde la abuela &iexcl;eh! &mdash;sonri&oacute; de manera p&iacute;cara y en vez de golpear, acarici&oacute; a su sobrino con el pie en el muslo.<\/p>\n<p>&mdash;Es que, t&iacute;a, tengo que confesarlo, no te lo quer&iacute;a decir para no herir tus sentimientos. &mdash;el joven trataba de implementar el m&aacute;ximo de drama posible a su voz&mdash; Si no entras en mi lista no es por parentesco, eso da igual&hellip; es porque que eres una VIEJA.<\/p>\n<p>&mdash;Ser&aacute;s ca&hellip; &mdash;arroj&oacute; un coj&iacute;n al rostro a su sobrino, esta vez con fuerza&mdash; &iexcl;Fuera de mi casa ahora mismo!<\/p>\n<p>Ambos rieron de una forma contagiosa, como lo ven&iacute;an haciendo durante todo el viaje. En ese momento, mientras las risas cesaban, de nuevo un pensamiento fuera de lugar paso fugaz por la mente de Carmen. Una pregunta que la agitar&iacute;a por dentro, &iquest;en verdad podr&iacute;a estar en su clasificaci&oacute;n aunque fuera su t&iacute;a? Quer&iacute;a pregunt&aacute;rselo, casi necesitaba saberlo. El mero hecho de imaginarse que un chico como &eacute;l, la viera tan atractiva como dec&iacute;a la descolocaba por completo.<\/p>\n<p>De pronto, todav&iacute;a con esa pregunta en su mente, su cerebro fue golpeado como si de una ola llegada del mar se tratase, sin embargo vac&iacute;a de agua y llena de preguntas. Todas englobaban el mismo tema, eran sobre ella y su sobrino, aunque UNA se alz&oacute; por encima de otra. Una que la har&iacute;a tragar saliva y concentrarse en las im&aacute;genes de la televisi&oacute;n para no delatar lo intranquilo de su cuerpo &ldquo;&iquest;si estoy en su clasificaci&oacute;n? Quiere decir que me fo&hellip;&rdquo;.<\/p>\n<p>Trat&oacute; de ocultar esa marea de sentimientos que atravesaban su est&oacute;mago haci&eacute;ndola casi sentirse indispuesta. Lo aguant&oacute; con estoicismo, sin embargo no consigui&oacute; aprisionarla del todo dentro de su cuerpo.<\/p>\n<p>Un temblor atraves&oacute; su ser hasta llegar a la entrepierna, apret&oacute; ambos muslos contra su sexo con la intenci&oacute;n de contener lo incontenible. Por momentos logr&oacute; serenarse, sabiendo que no pod&iacute;a poner barreras a esos pensamientos. Suspiro como una chimenea sacando el calor sobrante de su cuerpo, los sentimientos se le estaban arremolinando en una &uacute;nica zona y la iban a hacer desmallarse.<\/p>\n<p>No sab&iacute;a que le hab&iacute;a pasado, pero pensar aquello, le hab&iacute;a hecho sentirse de una forma de la que hac&iacute;a a&ntilde;os no ten&iacute;a conocimientos.<\/p>\n<p>&mdash;T&iacute;a &mdash;salt&oacute; Sergio al de un rato&mdash; no s&eacute; si es buen momento, pero siempre he pensado que las noches son buenas para hablar, &iquest;te gustar&iacute;a hablar de Pedro?<\/p>\n<p>&mdash;No lo s&eacute; &mdash;dijo dudando sin saber si era buen momento o no. Ni siquiera sab&iacute;a si era un buen momento para estar a solas con Sergio.<\/p>\n<p>&mdash;S&eacute; que no es comparable, una cosa es lo m&iacute;o con Marta, solo llev&aacute;bamos 3 a&ntilde;os, lo que t&uacute; sientes al final es infinitamente peor. Quiero que sepas que estoy aqu&iacute; estos d&iacute;as para lo que necesites, si te apetece hablar, hablamos, si quieres chillar, lo haremos juntos. &mdash;Sergio dibuj&oacute; una sonrisa &uacute;nicamente dirigida por y para ella&mdash; Y por supuesto si quieres llorar, pues te abrazar&eacute; hasta que se te pase.<\/p>\n<p>Carmen se qued&oacute; perpleja ante aquellas palabras. Un escalofr&iacute;o le recorri&oacute; la espalda teniendo de forma veloz y punzante. Su estremecimiento fue tal, que disimulo levant&aacute;ndose y acercando la manta. Sentada en el sof&aacute; de nuevo se da cuenta de que no est&aacute; c&oacute;moda&hellip; el problema es que no podr&iacute;a estar m&aacute;s c&oacute;moda.<\/p>\n<p>Por un rato al menos, trata de seguir el hilo de la pel&iacute;cula, pero le es imposible, aunque su rostro parece sereno, bajo la manta todo su cuerpo est&aacute; vibrando.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio, gracias por tu ayuda. &iquest;Me puedes resolver una duda? &mdash;Carmen se moj&oacute; los labios&mdash; &iquest;D&oacute;nde estabas cuando ten&iacute;a 20 a&ntilde;os? Siempre me he imaginado que un hombre tiene que tener tus valores, tu bondad, tu amabilidad, tu&hellip; Tu todo cari&ntilde;o. Te lo digo muy en serio.<\/p>\n<p>&mdash;Creo que no era ni un proyecto todav&iacute;a &mdash;los dos sonrieron, aunque sus mirabas eran diferentes. Los ojos azules de Carmen trataban con esfuerzo embelesar a su sobrino y aunque no lo sab&iacute;a, lo estaba consiguiendo.<\/p>\n<p>&mdash;Si alguna vez consigues viajar al pasado. &iquest;Sabes no? Como en la pel&iacute;cula. &mdash;gracias a su padre, Sergio ten&iacute;a una buena cultura f&iacute;lmica&mdash; Pues que no se te olvide pasar a visitarme. &mdash;segu&iacute;a con la broma, aunque su sobrino sinti&oacute; que el tono cambiaba. Notaba que las bromas de Carmen hab&iacute;an finalizado y en el fondo, muy en el fondo la mujer lo dec&iacute;a en serio.<\/p>\n<p>&mdash;Todav&iacute;a queda para que inventen eso&#8230; &mdash;sali&oacute; del paso como pudo. No es que se sintiera inc&oacute;modo por el tema de conversaci&oacute;n, sino por no saber manejar la situaci&oacute;n, estaba superado.<\/p>\n<p>Sergio la sonri&oacute; y Carmen se qued&oacute; con el mismo gesto. Ten&iacute;a el rostro enrojecido y segu&iacute;a tap&aacute;ndose casi por completo el cuerpo, salvo el rostro con el cual no debajo de mirar al joven. No le quito la vista de encima durante unos cuantos segundos m&aacute;s, sus ojos no la dejaban que separase la mirada de aquel, lo ten&iacute;a prohibido. Bajo aquel gesto que no mostraba ning&uacute;n sentimiento, sus manos estrujaban la manta escondidas en el anonimato tratando de rebajar la tensi&oacute;n de su alma, sin embargo no sirvi&oacute; de mucho.<\/p>\n<p>&mdash;Ser&iacute;a gracioso.<\/p>\n<p>Acabaron ambos ri&eacute;ndose de manera nerviosa, para seguir atendiendo a la pel&iacute;cula sin que ninguno de los dos hablara. Carmen ten&iacute;a una sensaci&oacute;n que el coraz&oacute;n le iba a salir por la boca, estaba sofocada, &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; he dicho eso?&rdquo; se preguntaba, aunque sab&iacute;a muy bien por qu&eacute;.<\/p>\n<p>Sus recuerdos estaban borrosos al recordar la sensaci&oacute;n que le embargaba por todo su cuerpo, pero la hab&iacute;a sentido a&ntilde;os atr&aacute;s. Recordaba los primeros a&ntilde;os con Pedro, con los chicos en el pueblo, incluso con aquel profesor en la universidad con el que no logro culminar. Lo comenzaba a saber exactamente, la respuesta surc&oacute; su cabeza como un comenta y grit&oacute; en su interior &ldquo;&iexcl;Estoy caliente!&rdquo;.<\/p>\n<p>Sergio en cambio, intentaba no pensar en nada, dejar la mente en blanco y que el peque&ntilde;o bulto (por el momento) que nac&iacute;a en sus pantalones siguiera siendo eso, solo un peque&ntilde;o bulto. Sin embargo, su mente de adolescente comenz&oacute; a carburar. El viaje y esa tarde, sumado a una abstinencia sexual, hab&iacute;an hecho que su cabeza diera rienda suelta a su imaginaci&oacute;n, donde una pel&iacute;cula siempre poco ver&iacute;dica cobraba m&aacute;s realismo que nunca.<\/p>\n<p>Mientras Sergio segu&iacute;a con sus historias la pel&iacute;cula de la televisi&oacute;n termin&oacute;. Ambos subieron a sus respectivas habitaciones, despidi&eacute;ndose en silencio con un simple movimiento de manos, que denotaba una tensi&oacute;n muy poco habitual entre ellos.<\/p>\n<p>Carmen concili&oacute; el sue&ntilde;o r&aacute;pidamente, la exposici&oacute;n al sol la agotaba, sin embargo a Sergio le cost&oacute; m&aacute;s. Ten&iacute;a a&uacute;n un pene a mitad de erecci&oacute;n que guerreaba por seguir firme. Lo hab&iacute;a conseguido disimular en la subida a cama, aunque ahora no sab&iacute;a qu&eacute; hacer con &eacute;l. No quer&iacute;a masturbarse, no por el hecho de pensar en su t&iacute;a, por supuesto no hubiera sido la primera vez, sino por cierto c&oacute;digo caballeresco extra&ntilde;o de no mancillar la casa de Carmen. Jam&aacute;s se hab&iacute;a tocado el miembro en all&iacute; y quer&iacute;a que siguiera siendo de esa forma, en el fondo, chorradas.<\/p>\n<p>Al final, el sue&ntilde;o acab&oacute; por derrotarlo y sin separar la mano de su entrepierna, como si de un juguete se tratara, so&ntilde;&oacute; con algo que no recordar&iacute;a al d&iacute;a siguiente. Un viaje al pasado, encontr&aacute;ndose con una joven y preciosa Carmen, la cual no solo le esperaba con los brazos abiertos, sino tambi&eacute;n&hellip; con las piernas.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Con un ojo abierto y restos de saliva caliente por sus labios, Sergio comenz&oacute; a desperezarse. Hizo crujir sus huesos estir&aacute;ndose como un gato y de un salto, gracias a la energ&iacute;a de la juventud, se levant&oacute; de la cama, acerc&aacute;ndose con paso perezoso al gran ventanal por donde la luz se introduc&iacute;a. 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