{"id":27489,"date":"2021-01-11T16:28:46","date_gmt":"2021-01-11T16:28:46","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-01-11T16:28:46","modified_gmt":"2021-01-11T16:28:46","slug":"mi-mejor-experiencia-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-mejor-experiencia-en-brasil\/","title":{"rendered":"Mi mejor experiencia en Brasil"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27489\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">0<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 22<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Soy el t&iacute;pico polvo fuera de tiempo que mis padres tuvieron que afrontar a los 47 a&ntilde;os de edad, meses antes de que mi madre entrara al a menopausia. Soy el tercer hermano, menor por 17 a&ntilde;os con mi hermana Clara y por 19 a&ntilde;os con Pablo, el mayor.<\/p>\n<p>Mi nombre es Juan Cruz, para los que no me conocen del otro relato, y tengo 43 a&ntilde;os actualmente. Esto me pas&oacute; cuando ten&iacute;a 20 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos, y marca el inicio de mi sexualidad. No porque antes no hubiese tenido relaciones, de hecho hab&iacute;a estado saliendo con Roc&iacute;o, 1 a&ntilde;o menor que yo, durante casi 3 a&ntilde;os. Juntos nos hab&iacute;amos desvirgado mutuamente y hab&iacute;amos tenido mucho sexo durante esos a&ntilde;os. O eso cre&iacute;a yo.<\/p>\n<p>Lo que pas&oacute; es que Clara, mi hermana, hab&iacute;a pagado un viaje a Brasil con Carlos, su pareja, y una pareja m&aacute;s, amigos de Carlos: Sof&iacute;a y Alejandro. El problema se dio cuando Sof&iacute;a encontr&oacute; a Alejandro con las manos en la masa (en plena masa con su ex novia) y le cort&oacute; todas las comunicaciones. Alejandro qued&oacute; inmediatamente descartado del viaje al pa&iacute;s carioca, quedando s&oacute;lo 3 integrantes. Sof&iacute;a no quer&iacute;a viajar sola, ya que sent&iacute;a que estar&iacute;a en medio de Clara y Carlos, y no quer&iacute;a ser una carga para ellos. Entonces yo, que estaba distanciado de Roc&iacute;o, le dije que ir&iacute;a con ellos para ocupar el lugar de Alejandro en el coche, y su estad&iacute;a en el hotel.<\/p>\n<p>Todos estuvieron de acuerdo, aunque con reservas. Se cambi&oacute; la habitaci&oacute;n que nos tocaba a Sof&iacute;a y a m&iacute; por una habitaci&oacute;n con 2 camas individuales. Sof&iacute;a ten&iacute;a en ese entonces 36 a&ntilde;os y se conoc&iacute;an con Clara desde el colegio. Ellos 3 llevaban vidas parecidas, muy sanas, con muchas horas semanales de entrenamiento y se manten&iacute;an muy en forma. En cuanto a m&iacute;, mis 20 a&ntilde;os me sentaban m&aacute;s que perfectos. Siempre tuve un cuerpo esbelto, pero el deporte que practicaba desde los 12 a&ntilde;os, el rugby, me hab&iacute;a tallado el cuerpo de una manera muy particular, y debo decir que ten&iacute;a mucho &eacute;xito entre la platea femenina.<\/p>\n<p>Si bien en alg&uacute;n momento fantasee con lo que pod&iacute;a pasar en la habitaci&oacute;n con Sof&iacute;a, ella misma lo desactiv&oacute; al decir algo as&iacute; como &quot;Cambiemos la cama grande por 2 individuales, porque yo no voy a dormir con una criatura&quot;. Todos rieron, pero a mi me hubiese gustado la idea de hacerlo con una mujer m&aacute;s grande. Y adem&aacute;s Sof&iacute;a me atra&iacute;a, pero evidentemente yo era un nene para ella.<\/p>\n<p>El viaje en auto pas&oacute; entre risas y calor, pero Brasil lleg&oacute; y ya est&aacute;bamos en las playas de Bombinhas. El hotel era un lujo, las habitaciones eran grandes y muy c&oacute;modas, y nos hab&iacute;an dado 2 camas grandes en lugar de 2 individuales.<\/p>\n<p>Esa tarde salimos a recorrer un poco el lugar y a ba&ntilde;arnos en el mar, que para eso uno va a Brasil despu&eacute;s de todo. Para eso y para vivir experiencias distintas. La noche lleg&oacute; pronto, a eso de las 18:30, y con el cansancio del viaje, nadie ten&iacute;a muchas ganas de trasnoche. Cenamos temprano y nos fuimos a acostar. En ese momento se dio la primer inc&oacute;gnita: C&oacute;mo nos &iacute;bamos a desvestir??? Yo dorm&iacute;a siempre en b&oacute;xer y encima hac&iacute;a calor para andar tap&aacute;ndose con unas s&aacute;banas.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a solucion&oacute; r&aacute;pido el tema. Entr&oacute; al ba&ntilde;o, se duch&oacute; y sali&oacute; enfundada en un pijama blanco que bastante se alejaba de algo er&oacute;tico. Era un pijama para dormir con esa persona que definitivamente no te vas a coger. Y ese era yo.<\/p>\n<p>Mi turno en la ducha, que no dur&oacute; mucho, y primer contratiempo: no me hab&iacute;a llevado un short para ponerme al salir del ba&ntilde;o. Me envolv&iacute; con la toalla y sal&iacute; a buscar uno, bastante avergonzado. Sof&iacute;a, que le&iacute;a una novelita, levant&oacute; los ojos, me mir&oacute; con desinter&eacute;s y sigui&oacute; en lo suyo. Yo agarr&eacute; mi ropa y me cambi&eacute; en el ba&ntilde;o, sal&iacute; y me acost&eacute; en mi cama.<\/p>\n<p>-Te molesta que duerma sin remera?<\/p>\n<p>-Para nada, te vi toda la tarde sin remera! -Se rio ella.<\/p>\n<p>-Ten&eacute;s raz&oacute;n, qu&eacute; tarado&#8230; -Y hasta yo me not&eacute; nervioso.<\/p>\n<p>Nos quedamos en silencio un rato, que fue bastante inc&oacute;modo porque no sab&iacute;a de qu&eacute; hablar con ella. Su vida y la m&iacute;a no eran ni parecidas y eran pocos los puntos en com&uacute;n. Fue ella quien finalmente empez&oacute; a hablarme de trivialidades, y pudimos charlar bastante esa noche antes de dormirnos. Era un buen inicio de vacaciones.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, Sof&iacute;a me despert&oacute; abriendo las cortinas de la habitaci&oacute;n. Maldije por dentro y le dediqu&eacute; un &quot;buen d&iacute;a&quot; ronco.<\/p>\n<p>-Buen d&iacute;a -me contest&oacute; ella- Arriba, vamos, que hay 3000 pendejas esperando conocerte all&aacute; afuera! ja!<\/p>\n<p>-Par&aacute;, que reci&eacute;n abro un ojo&#8230;<\/p>\n<p>-Me cambio y bajo a desayunar, as&iacute; te cambi&aacute;s tranquilo<\/p>\n<p>-Dale, gracias<\/p>\n<p>El d&iacute;a fue hermoso y no salimos jam&aacute;s de la playa. En mis ratos libres &iacute;bamos al mar con Carlos y ve&iacute;amos c&oacute;mo los tipos se le acercaban a mi hermana y a Sof&iacute;a buscando establecer un contacto&#8230; y eran rechazados uno por uno. Carlos no era celoso. Lo malo es que los celos me agarraban a m&iacute;, con Sof&iacute;a!<\/p>\n<p>3 d&iacute;as pasaron as&iacute; hasta que una tarde decid&iacute; salir a caminar un rato solo. Lo hice pensando en mi ex novia, en otras chicas que hab&iacute;a conocido y, por supuesto, en Sof&iacute;a. Verla en bikini me hab&iacute;a dado material para m&aacute;s de una paja. Sobre todo cuando se acomodaba la parte de abajo de la bikini y dejaba entrever que no ten&iacute;a nada de vello ah&iacute; debajo. En mi caminata vespertina me top&eacute; con 2 chicas que estaban haciendo topless tiradas sobre una manta. No pude evitar mirarlas todo el tiempo que pas&eacute; delante de ellas. Y por supuesto, una de ellas estaba mir&aacute;ndome, pero con los lentes de sol puestos no lo advert&iacute;.<\/p>\n<p>-Te gusta lo que ves? te debo plata? -pregunt&oacute; con iron&iacute;a<\/p>\n<p>Me avergonc&eacute;, es cierto, pero su comentario me inspir&oacute; risa repentina. Su amiga abri&oacute; los ojos y me mir&oacute; sonriendo. Se incorpor&oacute; y sus tetas evidenciaron una perfecta redondez y ca&iacute;da natural. No deben haber tenido m&aacute;s de 18 o 19 a&ntilde;os, eran muy j&oacute;venes y estaban solas. La que me hab&iacute;a increpado por estar mirando era un poco rellenita, pero ten&iacute;a muy bien distribuido todo en su cuerpo, ten&iacute;a pelo negro y labios gruesos, con rasgos m&aacute;s centroamericanos que locales. Su amiga, la que me sonri&oacute;, ten&iacute;a el pelo muy rubio, la piel dorada, ojos azules verdosos y las piernas m&aacute;s largas del mundo.<\/p>\n<p>-Perd&oacute;n si mir&eacute; de m&aacute;s, pasa que&#8230;<\/p>\n<p>-Est&aacute; todo bien -dijo la rubia, que segu&iacute;a con su sonrisa puesta- No nos ofendemos porque nos miren<\/p>\n<p>-A vos no te ofende! -dijo la morocha- Yo no quiero que me ande mirando cualquiera que pasa por adelante!<\/p>\n<p>-Bueno, Cami, relajate, no pasa nada, pidi&oacute; perd&oacute;n y ni te habl&oacute;, adem&aacute;s&#8230; es lindo, no?<\/p>\n<p>Cami, la morocha, la mir&oacute; a la rubia con gesto inveros&iacute;mil. Agarr&oacute; su parte de arriba de su bikini, se levant&oacute; de la manta y se fue al mar sin decir palabra.<\/p>\n<p>-Perd&oacute;n por mi amiga, es muy feminista y no soporta que los hombres la miren -Dijo mir&aacute;ndome fijamente- Y adem&aacute;s no le gustan los hombres&#8230; &#8211; finaliz&oacute;, bajando bastante el tono de voz.<\/p>\n<p>-No pasa nada, el que estaba mirando era yo y&#8230; a decir verdad ni siquiera era a ella a la que estaba mirando&#8230; -Quise decir que era inocente de los cargos que me imputaban, y me acababa de incriminar s&oacute;lo con la rubia, terrible jugada!<\/p>\n<p>-Ahhh&#8230; o sea que me estabas mirando a mi, no? acosador! -Me dijo ri&eacute;ndose sola<\/p>\n<p>-Naaa&#8230; no me digas as&iacute;, es que donde vivo no suelen haber chicas en tet&#8230; topless tomando sol. Soy de Rosario, Argentina, vos?<\/p>\n<p>-Soy de C&oacute;rdoba. Me llamo Martina.<\/p>\n<p>-Yo soy Juan Cruz, un placer conocerte.<\/p>\n<p>Y as&iacute; nos quedamos charlando un rato, esforz&aacute;ndome cada segundo por mirarla a los ojos y sacar la vista de sus pechos. Su amiga volvi&oacute; del mar y le dijo que se quer&iacute;a ir, que la acompa&ntilde;ara. No tuve la capacidad siquiera de pedirle un tel&eacute;fono (hace 23 a&ntilde;os casi nadie ten&iacute;a celular o mail) y Martina se fue con Cami caminando hacia su hotel. Yo&#8230; yo s&oacute;lo me qued&eacute; pensando en que hab&iacute;a tenido mucha suerte. No s&eacute; si hab&iacute;a tenido buena suerte de conocerla o mala suerte de conocerla y no verla m&aacute;s, pero suerte hab&iacute;a tenido.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as pasaron entre playa y mar y se acumulaban los momentos rodeado de mujeres semidesnudas y sin poder tener sexo. Hab&iacute;amos llegado al ante&uacute;ltimo d&iacute;a de estancia en Bombinhas y entre los 4 decidimos que era un buen momento para ir a despedirnos de Brasil en un bar de playa donde hab&iacute;a fogones y m&uacute;sica hasta bien entrada la madrugada. Nos preparamos y nos unimos a la fiesta. Mi hermana y su esposo fueron vestidos completamente de blanco, y se los ve&iacute;a muy bien. Sof&iacute;a en cambio, se hab&iacute;a puesto un atuendo m&aacute;s osado. Llevaba un vestido corto, que apenas le cubr&iacute;a el culo y, en la parte superior, muy poca tela le tapaba apenas una parte de cada teta. No ten&iacute;a sost&eacute;n, y realmente ten&iacute;a mis dudas sobre si ten&iacute;a ropa interior. El bronceado brasile&ntilde;o le sentaba perfecto y resaltaba con el amarillo de su ropa. Todo remataba en unas sandalias con plataforma que le estilizaban el culo y las piernas de manera brutal.<\/p>\n<p>Una vez en el bar, mis 3 compa&ntilde;eros de viaje dieron rienda suelta a sus ganas y pidieron todo tipo de bebidas, mientras bailaban en la arena y se re&iacute;an de todo. Yo en cambio, tomaba tragos menos agresivos y miraba a todo el mundo desde la barra. Y entonces sent&iacute; que me tocaban el hombro. Era Martina. La reconoc&iacute; instant&aacute;neamente por los ojos. Cuando la vi en la playa era muy linda al natural. Pero vestida como estaba esa noche, con sus ojos enmarcados en un ligero maquillaje y su pelo suelto, era sencillamente perfecta.<\/p>\n<p>-Hola, Martina! -casi le grit&eacute;, delatando mi sorpresa y el no poder creer lo hermosa que estaba.<\/p>\n<p>-Hola! c&oacute;mo est&aacute;s? -Dijo con voz dulce<\/p>\n<p>-Viniste con tu amiga?<\/p>\n<p>-Si, anda por ah&iacute;, con una &quot;amiga&quot; nueva, parece que le gusta.<\/p>\n<p>-Bien por ella<\/p>\n<p>Y nos dedicamos a charlar mucho rato. Con el tiempo hablamos de nuestras vidas amorosas, qu&eacute; esper&aacute;bamos del futuro, las relaciones pasajeras y cu&aacute;nto tiempo necesitaban conocerse dos personas para poder tener sexo por primera vez. Yo le dec&iacute;a (como casi cualquier hombre) que si la primera vez hab&iacute;a ganas, nada imped&iacute;a pasar un buen momento. Ella dec&iacute;a que hac&iacute;an falta al menos 3 d&iacute;as para que un hombre la viera desnuda. Eran las 23:30 y ya &iacute;bamos por el tercer trago de la noche cada uno. A Martina le brillaban un poco los ojos y se re&iacute;a de cualquier cosa que dijera yo. Decidimos salir un rato a caminar a la arena. Entre los tragos, la m&uacute;sica y las risas, nos sent&iacute;amos muy a gusto y ya no &eacute;ramos extra&ntilde;os.<\/p>\n<p>Todo termin&oacute; con los dos bes&aacute;ndonos descalzos en la orilla del mar, como una especie de escena clich&eacute; pero realmente fue algo que se dio naturalmente. Y tanto se dio sin programa previo que entre besos y mareos, terminamos en la puerta del hotel donde yo paraba.<\/p>\n<p>-Subimos? -Le pregunt&eacute;, denostando las ganas que ten&iacute;a de tenerla desnuda en mi cama<\/p>\n<p>-Me muero de ganas -dijo, y todo fue emoci&oacute;n&#8230;- Pero te dije que tenemos que vernos 3 d&iacute;as para que pase eso. -Y todo fue decepci&oacute;n<\/p>\n<p>Arrojando la &uacute;ltima carta que ten&iacute;a en mi mano, le dije:<\/p>\n<p>-T&eacute;cnicamente, es el tercer d&iacute;a&#8230; fijate, el d&iacute;a que te conoc&iacute;, ayer y hoy! son las 2 de la ma&ntilde;ana y es mi &uacute;ltima noche en Brasil<\/p>\n<p>-Jajaja, sos muy trucho! ayer antes de las 12 y hoy despu&eacute;s de las 12 no cuenta como 2 d&iacute;as!<\/p>\n<p>-Yo insisto que s&iacute;, y podemos llevar este caso a la corte de La Haya para que decida, o pod&eacute;s subir conmigo y terminar la noche de la &uacute;nica manera que hay que terminarla &#8211; le dije sonriendo<\/p>\n<p>-Jaja, subamos, dale, antes que me arrepienta.<\/p>\n<p>Subimos a mi habitaci&oacute;n, sabiendo que est&aacute;bamos solos porque hab&iacute;a visto a mi hermana y compa&ntilde;&iacute;a tirados en la arena con una botella en la mano.<\/p>\n<p>Entr&eacute; con Martina a la habitaci&oacute;n y fuimos directo a la cama, bes&aacute;ndonos torpemente, chocando con los muebles hasta llegar y dejarnos caer en ella. Yo acariciaba su rostro mientras besaba su boca, de labios finos y rosados, que ya se hab&iacute;an hinchado despu&eacute;s de horas de besos. Mi boca pas&oacute; a besar su cuello, porque era muy seductor y porque era parte del &quot;manual para iniciar el sexo&quot; de todos los chicos de mi edad.<\/p>\n<p>Si algo me gust&oacute; de conocer a Martina, era que no coincid&iacute;a con el estereotipo de la nena buena de su edad, era m&aacute;s bien una mujer j&oacute;ven, decidida y que sab&iacute;a bastante bien lo que quer&iacute;a y c&oacute;mo lograrlo. Y eso qued&oacute; demostrado enseguida:<\/p>\n<p>-Te quiero chupar la pija -me dijo mientras me tiraba en la cama boca arriba<\/p>\n<p>Me sent&iacute; intimidado, ya que siempre era yo el que propon&iacute;a el juego y la acci&oacute;n. Que me lo propongan no era normal para m&iacute;, pero me dej&eacute; llevar. Martu me desabroch&oacute; el pantal&oacute;n, me sac&oacute; la ropa con mucha maestr&iacute;a y agarr&oacute; todo lo que ten&iacute;a delante de sus ojos. Yo abr&iacute; las piernas y dej&eacute; que ella se quedara en medio de estas, con mi verga en la mano y su boca a escasos cent&iacute;metros. Martina empez&oacute; a pajearme con paciencia, subiendo y bajando la mano con tranquilidad y sin apuro. Yo s&oacute;lo quer&iacute;a que se meta todo en la boca y poder disfrutar de esos labios encerrando mi verga.<\/p>\n<p>-Ten&eacute;s la pija explotada, te gustar&iacute;a que te la chupe?<\/p>\n<p>-Me est&aacute;s matando&#8230; chup&aacute;mela&#8230;<\/p>\n<p>-As&iacute; no. Se pide por favor -me dec&iacute;a mientras me pajeaba con m&aacute;s velocidad a medida que hablaba<\/p>\n<p>-Por favor&#8230;<\/p>\n<p>-Por favor qu&eacute;? -y su ritmo se hab&iacute;a puesto fren&eacute;tico<\/p>\n<p>-Por&#8230; favor&#8230; ahh&#8230; chupame la pija&#8230;<\/p>\n<p>Se meti&oacute; la pija en la boca y fue como llegar al para&iacute;so. Anteriormente me hab&iacute;an chupado la pija, por supuesto, pero siempre con lengua y mucha mano, como haci&eacute;ndome una paja con el glande entre los labios. Martina en cambio me trag&oacute; la verga, literalmente, y puso las manos debajo de mi cola para tomarse con fuerza y meterse lo m&aacute;s posible mi carne en su boca.<\/p>\n<p>El calor de esa boca, sumado al arte que ten&iacute;a para hacer su tarea, estaba haciendo que estuviera a punto de llenarle la boca de semen. Pero era demasiado pronto, hubiese sido un papel&oacute;n. Despu&eacute;s de 2 minutos de chuparme la pija, le dije que quer&iacute;a retribuir esas caricias. Me incorpor&eacute;, me quit&eacute; la remera y le quit&eacute; el top blanco que cubr&iacute;a sus pechos. No estaba usando corpi&ntilde;o, y cuando saqu&eacute; la prenda, sus tetas quedaron tan firmes como redondas delante de mis ojos. No ten&iacute;an la marca de la bikini, lo que denotaba que Martina no hab&iacute;a tomado sol con el traje de ba&ntilde;o pr&aacute;cticamente nunca. El color dorado de su piel era intenso y uniforme, y resaltaba contra la claridad de sus pezones rosados y suaves, completamente duros por todo ese juego previo.<\/p>\n<p>Con poca experiencia pero mucha calma, le empec&eacute; a subir la mini negra que ten&iacute;a a&uacute;n puesta. No se opuso a nada, y entonces aprovech&eacute; para jugar con ella y su diminuta tanga. Mientras llevaba mi boca a uno de sus pezones, mi mano se mud&oacute; a su entrepierna, acariciando suavemente la parte interna de sus muslos, que al estar arrodillada en la cama con las piernas completamente abiertas, dejaba mucho campo para acariciar. Su tanga de encaje negra era perfecta para esa situaci&oacute;n, y al primer contacto not&eacute; que estaba completamente mojada.<\/p>\n<p>Acarici&eacute; su vagina suavemente por encima del encaje negro, buscando contactar lo m&aacute;s posible con sus labios y si cl&iacute;toris. Martina hab&iacute;a empezado a gemir, al tiempo que se agarraba fuerte de mi verga, estando los dos arrodillados uno frente a otro, y segu&iacute;a con su tarea de pajearme a destajo. Sus ojos se hab&iacute;an cerrado y se notaba que estaba disfrutando ese placer lento y paciente.<\/p>\n<p>De a poco fui incrementando la presi&oacute;n sobre su prenda &iacute;ntima y mis dedos empezaron a mojarse con sus l&iacute;quidos. Corr&iacute; un poco de su tanga para poder tocarla directamente. Su concha goteaba flujo de sus labios. Y mi pija hab&iacute;a hecho lo mismo en su mano, que estaba empapada de mi l&iacute;quido seminal.<\/p>\n<p>Mis dedos medios se ensa&ntilde;aron con el cl&iacute;toris de Martina, que era peque&ntilde;o pero estaba terriblemente duro. Le pasaba los dedos en c&iacute;rculos, sin mucha rapidez, pero con buena presi&oacute;n. Su mano con la que me hab&iacute;a estado masturbando a ritmo constante, comenz&oacute; a fallar en su coordinaci&oacute;n. Yo ten&iacute;a a esa altura toda la mano mojada con sus jugos, y empec&eacute; a alternar las caricias, con los c&iacute;rculos en su cl&iacute;toris y meti&eacute;ndole dedos en su vulva. Martina empujaba con cada embestida, y los gemidos empezaron a o&iacute;rse en toda la habitaci&oacute;n. Le pas&eacute; un brazo por su espalda y la pegu&eacute; a mi cuerpo, inclin&aacute;ndola de a poco para dejarla recostada sobre la almohada de mi cama. Martina abri&oacute; sus piernas con las rodillas flexionadas y por primera vez pude ver su concha. Era estrecha, de labios finos, con un peque&ntilde;o bosquecito de vello en su pubis pero muy prolijamente depilada en su vulva. Los labios interiores se asomaban un poco entre los externos y el cl&iacute;toris se hab&iacute;a puesto duro y turjente, reclamando m&aacute;s atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>No me resist&iacute; a la tentaci&oacute;n. Baj&eacute; mi cabeza a su entrepierna y bes&eacute; el interior de sus muslos, su vientre, el pubis&#8230; al tiempo que met&iacute;a muy de a poco dos dedos en su vagina, cent&iacute;metro a cent&iacute;metro. Martina pas&oacute; los brazos detr&aacute;s de la almohada y la apret&oacute; con fuerza. Gem&iacute;a y mov&iacute;a las caderas con mis caricias. Dej&eacute; de jugar en los alrededores y ataqu&eacute; su cl&iacute;toris con la lengua. Diez segundos despu&eacute;s de apoyarle la lengua en su vulva, Martina arque&oacute; la espalda, me agarr&oacute; del pelo y grit&oacute; de placer con la llegada de su orgasmo. Su concha empez&oacute; a tener espasmos y liberar cantidades de flujo que yo chupaba con dedicaci&oacute;n. Ten&iacute;a la pija terriblemente dura, y sent&iacute; que nada me importaba a esa altura. Ella estaba ida por completo y yo, yo solo ten&iacute;a una m&iacute;nima conciencia de lo que pasaba m&aacute;s all&aacute; de nuestros instintos animales. Lo &uacute;nico que ten&iacute;a en la mente era penetrar esa concha rosada, joven, pulcra, h&uacute;meda hasta chorrear sus l&iacute;quidos a la cama.<\/p>\n<p>Fue quiz&aacute;s por eso que ninguno de los dos se percat&oacute; de que Sof&iacute;a estaba parada en la puerta de la habitaci&oacute;n, mir&aacute;ndonos con una sonrisa p&iacute;cara y definitivamente ebria. La botella de ron que ten&iacute;a en la mano reforzaba la sensaci&oacute;n. Ten&iacute;a los ojos turbados por el alcohol y su vestido amarillo se hab&iacute;a subido m&aacute;s de la cuenta, mostrando sus muslos firmes.<\/p>\n<p>Martina segu&iacute;a con los ojos cerrados terminando de gozar su orgasmo, sin darse cuenta de nada. Yo miraba a Sof&iacute;a sin saber bien qu&eacute; decirle. Est&aacute;bamos desnudos, yo con la pija hecha una viga y Martina con sus piernas abiertas chorreando placer, no hab&iacute;a mucho para decir en esa situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; hac&eacute;s ah&iacute;, Sof&iacute;a!!?? -Fue lo que me sali&oacute; cayendo en la cuenta por primera vez en toda la noche que tambi&eacute;n era su habitaci&oacute;n. Martina abri&oacute; los ojos de golpe, mi mir&oacute; y mir&oacute; a Sof&iacute;a. Se levant&oacute; de golpe y se sent&oacute; en la cama.<\/p>\n<p>-Jaja, no se pongan nerviosos, los estoy viendo hace un rato ya&#8230; -Su voz sonaba pastosa y lenta, pero era firme.- Como ven, puedo estar un poco borrachita, pero el show estuvo bueno.<\/p>\n<p>-Qui&eacute;n sos!? qu&eacute; hac&eacute;s ac&aacute;? -pregunt&oacute; Martina, inquieta.<\/p>\n<p>-Es mi compa&ntilde;era de cuarto, amiga de mi hermana, te cont&eacute; de ella hoy. -Trat&eacute; de calmarla<\/p>\n<p>-Ah, claro, es tu habitaci&oacute;n tambi&eacute;n, qu&eacute; tonta&#8230; perd&oacute;n -le dijo Martina bajando la vista con verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>&#8211; Ey&#8230; chicos&#8230; no pasa nada. Somos todos adultos ya, nooo? jaja -Sof&iacute;a se divert&iacute;a con nuestra incomodidad- Y tengo que decir que Juan Cruz sabe elegir muy bien a la hora de tener sexo. Soy Sof&iacute;a, vos sos&#8230;?<\/p>\n<p>-Martina -Le dijo, sin mucho detalle<\/p>\n<p>Yo mientras tanto segu&iacute;a sentado en la cama, con la verga saliendo de entre mis piernas apuntando al techo.<\/p>\n<p>-Sofi, esto es inc&oacute;modo, nos pod&eacute;s dejar un minuto para que nos vistamos? no queremos molestar&#8230;<\/p>\n<p>-Ya vas a esconder esa poronga hermosa que ten&eacute;s? hace un par de noches que te miro y te pon&eacute;s al palo mientras dorm&iacute;s&#8230; no la guardes&#8230; dejamela ver de cerca.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a se acerc&oacute; tambaleando un poco. Yo no me pod&iacute;a mover, todo me daba verg&uuml;enza. Martina segu&iacute;a al lado m&iacute;o, tap&aacute;ndose con la almohada. El hecho de que sea mayor a nosotros y la seguridad que transmit&iacute;a, me dejaba sin poder de reacci&oacute;n. Y creo que a Martina le pasaba igual, aunque en un momento me pareci&oacute; que miraba a Sofi con algo m&aacute;s de admiraci&oacute;n que de verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a se agach&oacute; y me agarr&oacute; la pija por el tronco. Yo di un respingo al sentir su mano. Martina estaba petrificada con la vista fija en mi pija rodeada por los dedos de Sof&iacute;a.<\/p>\n<p>-Se te nota que ten&eacute;s 20 a&ntilde;os, eh&#8230; la pija de hierro, ten&eacute;s&#8230; -Dec&iacute;a Sofi arrastrando las palabras por la borrachera.<\/p>\n<p>Sin m&aacute;s palabras que esas, se arrodill&oacute; ante m&iacute; y se meti&oacute; la pija en la boca. Sus labios eran gruesos, tibios, y los dejaba relajados. Se me aceler&oacute; el coraz&oacute;n, mientras que los huevos se me subieron y contrajeron de inmediato.<\/p>\n<p>Martina estaba hipnotizada con la situaci&oacute;n. Yo miraba la boca de Sof&iacute;a tragarme entero y miraba a Martina todo el tiempo, una y otra, una y otra de nuevo&#8230; y entonces not&eacute; que Martina ya no abrazaba la almohada tan fuerte y hasta hab&iacute;a dejado de apretar las piernas, en una posici&oacute;n m&aacute;s relajada.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a ten&iacute;a toda mi pija en la garganta y con la lengua me acariciaba los huevos. Agarr&oacute; una de mis manos y se la llev&oacute; a sus tetas, meti&eacute;ndola dentro de su vestido, que ya copiaba lo turgente de sus pezones. Los pezones era duros, m&aacute;s que los de Martina, y grandes, largos.<\/p>\n<p>Sal&iacute; del trance en que me encontraba y por primera vez en toda esa situaci&oacute;n, me sent&iacute; due&ntilde;o de mis actos. Le corr&iacute; el vestido a Sofi para dejar sus tetas descubiertas. Eran naturales pero con un tama&ntilde;o bastante importante, y a pesar de su edad, manten&iacute;an una ca&iacute;da y redondez perfectas.<\/p>\n<p>La lengua de Sof&iacute;a estaba haciendo estragos en mi libido. Sent&iacute;a que me iba a desarmar en cualquier momento. Una de las manos de Sof&iacute;a se hab&iacute;a metido en su entrepierna y, como yo hab&iacute;a supuesto esa noche m&aacute;s temprano, no ten&iacute;a nada de ropa interior.<\/p>\n<p>Martina liber&oacute; finalmente la almohada, y se acerc&oacute; a m&iacute;. Con calma y un poco t&iacute;mida, me bes&oacute; en la boca y dej&oacute; que su lengua jugara con la m&iacute;a. Sent&iacute;a su lengua en mi boca y mi verga en la garganta de Sofi, no hab&iacute;a posibilidad que eso durara mucho m&aacute;s tiempo&#8230;<\/p>\n<p>-Sab&eacute;s una cosa? esto es raro, y me est&aacute; calentando mucho &#8211; me susurr&oacute; Martina al o&iacute;do<\/p>\n<p>-A m&iacute; tambi&eacute;n &#8211; le respond&iacute; en voz alta<\/p>\n<p>-&quot;A m&iacute; tambi&eacute;n&quot; qu&eacute;?? -pregunt&oacute; Sof&iacute;a, sac&aacute;ndome de adentro de su boca- No vale tener secretos ac&aacute;, es trampa! Ven&iacute;, chiquita, ponete al lado m&iacute;o.<\/p>\n<p>Martina se dej&oacute; llevar y se arrodill&oacute; al lado de Sofi y frente a m&iacute;. Sof&iacute;a la tom&oacute; de sus mejillas y le dio un beso en la boca, largo, intenso, con pasi&oacute;n, tan fuerte que Martina no era capaz de pesta&ntilde;ear de la sorpresa. La imagen me acerc&oacute; indefectiblemente al orgasmo.<\/p>\n<p>-Sos hermosa, chiquita -le dijo Sof&iacute;a- Me ayud&aacute;s con esto? -y se&ntilde;al&oacute; mi verga<\/p>\n<p>-Vamos all&aacute;! -le respondi&oacute; Martina saliendo de la sorpresa<\/p>\n<p>Sof&iacute;a me trag&oacute; la verga de nuevo, al tiempo que Martina me empez&oacute; a lamer los huevos y un poco m&aacute;s al sur. Yo empec&eacute; a jadear sin control. Ver la escena me enloquec&iacute;a. Sent&iacute; que mis test&iacute;culos se contra&iacute;an, la pija empezaba a cabecear. La eyaculaci&oacute;n era inminente. Trat&eacute; de anticiparles ese hecho, pero me sali&oacute; de la boca un balbuceo poco claro. Me abandon&eacute; y me dej&eacute; ir dentro de la garganta de Sof&iacute;a.<\/p>\n<p>Solt&eacute; las primeras gotas al tiempo que el orgasmo llegaba. Sof&iacute;a se dio cuenta y me mir&oacute;, sin dejar de mover la cabeza arriba y abajo con la pija en su boca. Inmediatamente me explot&oacute; la verga, dejando salir un chorro de semen incre&iacute;blemente largo y potente, que hizo que Sof&iacute;a abriera un poco la boca y parte de esa leche tibia le saliera por la comisura de los labios. Dos, tres chorros m&aacute;s. M&aacute;s semen chorreando por su boca, desliz&aacute;ndose por mis huevos hasta la lengua de Martina que lo beb&iacute;a de a poco. El vestido amarillo de Sofi estaba todo chorreado, y yo lejos estaba de terminar de bombear esperma.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a se sac&oacute; la verga de su boca y la dej&oacute; terminar de escupir semen en su cara y sus tetas. Las dos estaban con sus manos en sus respectivas vaginas, mientras me orde&ntilde;aban sin piedad.<\/p>\n<p>Martina tom&oacute; la posta, me agarr&oacute; la verga con ambas manos y termin&oacute; de escurrir lo que quedaba de mi orgasmo, tomando con la lengua los &uacute;ltimos vestigios de leche espesa, y recorriendo con cari&ntilde;o y paciencia mi glande en toda su circunferencia. Sof&iacute;a, que la miraba entre excitada y sorprendida, se uni&oacute; a ella y entre ambas terminaron de sacarle lustre a mi pija con sus lenguas, jugando cada tanto entre ellas, para terminar bes&aacute;ndose acaloradamente. No pod&iacute;a creer lo que estaba pasando. Martina, que parec&iacute;a tan ni&ntilde;a, se hab&iacute;a prendido en el juego de Sofi, y Sof&iacute;a, que parec&iacute;a tan seria y severa conmigo, se hab&iacute;a tragado mi acabada y ahora estaba a los besos con mi chica.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a se levant&oacute; y tom&oacute; a Martina de su mano, la llev&oacute; a su cama y las dos me abandonaron desnudo, con mi pene en estado de semierecci&oacute;n, s&oacute;lo, en mi cama.<\/p>\n<p>Martina cay&oacute; en la cama de Sofi, y Sofi se derrumb&oacute; encima de ella a la altura de su panza, quedando su boca a la altura del ombligo de Martina. Entonces empez&oacute; a darle besos a la panza, el ombligo, su vientre, hasta que su lengua se empe&ntilde;&oacute; en jugar con ese delicado bosquecito de pelo que ten&iacute;a en su vagina. Desde mi posici&oacute;n, recostado en mi cama, pod&iacute;a ver c&oacute;mo Sof&iacute;a le estaba chupando la concha descaradamente a Martina, pasando la lengua por sus pelitos y por su cl&iacute;toris de manera torpe debido al alcohol, pero intensamente.<\/p>\n<p>Vi que Sof&iacute;a me miraba con lujuria mientras le met&iacute;a lengua a Martina, y con una mano se levantaba su vestido, dej&aacute;ndome ver todo su sexo y su culo, redondo y de proporciones perfectas. Sent&iacute; que los huevos se volv&iacute;an a subir y la pija ya no estaba echada a un lado, sino que se hab&iacute;a empezado a poner firme nuevamente. La gloria de tener 20 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Mientras nos mir&aacute;bamos con Sofi, empec&eacute; a tocarme, con las piernas bien abiertas, mostr&aacute;ndole lo dura que se me estaba poniendo de nuevo.<\/p>\n<p>-Chiquita, mir&aacute; lo que le pasa a tu chico -le dijo Sofi a Martina<\/p>\n<p>-Se est&aacute; tocando la pija mir&aacute;ndonos!<\/p>\n<p>-Lo invitamos?<\/p>\n<p>-Cuando quieras<\/p>\n<p>Intent&eacute; levantarme para unirme, pero Sofi me indic&oacute; con un gesto de la mano que me quede. Se coloc&oacute; en cuatro patas, metiendo la cabeza entre las piernas de Martina, y dejando bien en alto su culo redondo. Pude ver c&oacute;mo su concha se abr&iacute;a en flor a medida que relajaba su posici&oacute;n, y sin preguntar nada m&aacute;s, me acerqu&eacute; desde atr&aacute;s con la verga en mi mano, lista para batallar.<\/p>\n<p>Me puse detr&aacute;s de Sof&iacute;a y la tom&eacute; con las manos de su cadera al tiempo que met&iacute; la cara completa en ese culo con la lengua como punta de lanza. Sof&iacute;a gimi&oacute; al sentir mi lengua pasando por su ano, bajando a su concha y volviendo a subir a su esf&iacute;nter, y acompa&ntilde;&oacute; esos movimientos con un meneo de su cadera, sin dejar jam&aacute;s de chuparle el cl&iacute;toris a Martina, que a esta altura ya encaraba su recta final al orgasmo.<\/p>\n<p>Me separ&eacute; de Sofi y con la pija bien erecta se la apoy&eacute; en la entrada de esa concha regordeta, de labios gruesos y rosada por dentro.<\/p>\n<p>-Mmmm&#8230; qu&eacute; hac&eacute;s?&#8230; -gimi&oacute; Sof&iacute;a<\/p>\n<p>-Te la voy a meter toda<\/p>\n<p>-No, no es justo para ella -se&ntilde;alando a Martina<\/p>\n<p>-Si! -dijo Martina con ganas- Me corresponde que me la pongas a m&iacute; primero! ja!<\/p>\n<p>Sof&iacute;a sali&oacute; de su posici&oacute;n y trep&oacute; por el cuerpo de Martina hasta quedar arrodillada entre las tetas y el cuello. &Eacute;sta la mir&oacute; con curiosidad, al tiempo que yo tomaba mi posici&oacute;n entre sus piernas.<\/p>\n<p>-Es tu primera vez? -pregunt&oacute; Sof&iacute;a con dulzura<\/p>\n<p>-Si, nunca estuve con una mujer<\/p>\n<p>-Yo te ense&ntilde;o, dejate llevar<\/p>\n<p>Y Sofi acerc&oacute; su sexo lampi&ntilde;o a la boca de Martina que, poco a poco comenz&oacute; a lamerlo, primero con reservas, luego con m&aacute;s &iacute;mpetu.<\/p>\n<p>Entre sus piernas, yo apunt&eacute; la punta de mi verga y la coloqu&eacute; entre los pliegues de sus labios inferiores. Era un lago y se sent&iacute;a caliente como pocas veces hab&iacute;a visto. Empuj&eacute; unos cent&iacute;metros y comprob&eacute; que era muy estrecha, quiz&aacute;s debido a que no ten&iacute;a mucho rodaje sexual. Un gemido con cierto tono de queja sali&oacute; de su boca ocupada por la concha de Sof&iacute;a, al tiempo que tens&oacute; sus piernas. Yo no lo sab&iacute;a en ese momento, pero soy lo que se llama &quot;bien dotado&quot; y era evidente que a Martina le estaba doliendo cuando yo entraba. Sin embargo, la lubricaci&oacute;n era abundante y la pija le fue entrando de a poco sin problemas. La tensi&oacute;n de sus muslos cedi&oacute; y yo empec&eacute; a moverme en su interior, recorriendo en su concha todo el largo de mi verga. Martina quer&iacute;a gemir pero la vagina de Sofi le tapaba los sonidos. Inclin&aacute;ndome hacia adelante, mi boca qued&oacute; justo a la altura de la espalda baja de Sof&iacute;a, quien al sentir mi contacto, se movi&oacute; m&aacute;s a&uacute;n hacia adelante, sent&aacute;ndose sobre la cara de Martina, y me dej&oacute; una vista privilegiada de su culo abierto. Sin dudarlo, me agach&eacute; a&uacute;n m&aacute;s sobre ella para alcanzar su ano con mi lengua. Es claramente una imagen sexual que dif&iacute;cilmente vaya a superar en mi vida. Martina, tirada sobre la cama con su pelo rubio extendido sobre el colch&oacute;n, Sof&iacute;a sobre ella, disfrutando de un sexo oral m&aacute;s que impensado, y yo entre las piernas de Martina, penetr&aacute;ndola cada vez con m&aacute;s fuerza, mientras lam&iacute;a el esf&iacute;nter de Sof&iacute;a.<\/p>\n<p>-Hijos de puta, me van a hacer acabar!!!&#8230; ahhh!! -Grit&oacute; Sof&iacute;a derrumb&aacute;ndose en su orgasmo.<\/p>\n<p>Not&eacute; que en ese momento Martina se mov&iacute;a como una pose&iacute;da, tragando el orgasmo de Sof&iacute;a y recibi&eacute;ndome a m&iacute; en su vagina. Sof&iacute;a se convulsionaba entre la boca de Martina y la m&iacute;a. Fueron varios segundos en los que los temblores y los gritos se hicieron presentes en ellas. Martina, ya un poco m&aacute;s liberada de la presi&oacute;n de Sofi, estaba jadeando y gimiendo, con su boca completamente empapada de flujo org&aacute;smico.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a se coloc&oacute; al lado de Martina en la cama y llev&oacute; una mano a su cl&iacute;toris<\/p>\n<p>-Venite para nosotros, chiquita&#8230; -le susurraba al o&iacute;do<\/p>\n<p>Yo aceler&eacute; al m&aacute;ximo mis embestidas, notando c&oacute;mo los fluidos de Martina iban inundando todo a su alrededor.<\/p>\n<p>-Voy a&#8230; ahhh&#8230; voy a ac&#8230; aaahhh -Gimi&oacute; Martina alcanzando su segundo orgasmo de la noche. No fue un grito como el de Sofi, sino m&aacute;s bien una expresi&oacute;n de placer y alivio.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a le tocaba el cl&iacute;toris de manera demencial y yo martillaba su sexo con fuerza. Mis bolas quer&iacute;an vaciarse nuevamente. Sof&iacute;a me mir&oacute; cerrar los ojos y de un movimiento r&aacute;pido hizo que saliera del interior de la concha de Martina. Mi pija era un garrote de color intenso, venoso.<\/p>\n<p>-No vayas a acabar sin cogerme, nene<\/p>\n<p>-Lo que vos digas<\/p>\n<p>Martina se sonri&oacute; y aprob&oacute; ese pedido. Me tiraron de espaldas en la cama y Sofi se sent&oacute; encima de mis piernas, casi encima de mi verga. Martina tom&oacute; la posici&oacute;n que antes Sofi hab&iacute;a practicado con ella, y con elasticidad se sent&oacute; encima de mi pecho, mostr&aacute;ndome su concha en todo su esplendor. Desde ese momento, poco pude ver de lo que pasaba entre mi pija y Sof&iacute;a, ya que s&oacute;lo ve&iacute;a la concha de Martina y sus tetas colgando sobre mi.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que Sof&iacute;a se hamacaba sobre m&iacute;, haciendo pasar su concha empapada sobre mi pija dura. Yo hab&iacute;a empezado a chuparle la concha a Martina cuando escuch&eacute; la voz borracha de Sofi.<\/p>\n<p>-Ahora te voy a coger como nunca te cogieron&#8230;<\/p>\n<p>Con la boca llena del sexo de Martina, no dije mucho. Sent&iacute; que Sof&iacute;a me agarraba la verga con su mano y poco a poco se la iba metiendo en su interior. Parec&iacute;a incre&iacute;ble, pero era m&aacute;s estrecha que Martina. Algo se sent&iacute;a raro. Sin embargo sent&iacute;a c&oacute;mo Sofi se iba metiendo poco a poco toda mi pija dentro, y parec&iacute;a que me iba a tragar entero. Su interior era caliente y estrecho, y me apretaba la verga de manera deliciosa.<\/p>\n<p>-Ssss&#8230; nene&#8230; qu&eacute; gorda que est&aacute;&#8230; me est&aacute;s partiendo el culo!<\/p>\n<p>Por eso sent&iacute;a una sensaci&oacute;n diferente! Sof&iacute;a se hab&iacute;a sentado sobre mi verga y se la hab&iacute;a metido completa en el culo! La sensaci&oacute;n era una experiencia &uacute;nica. Corriendo un poco la cabeza, pude ver que Sof&iacute;a ten&iacute;a los ojos en blanco y se pellizcaba los pezones, arrastrando la concha contra mi abdomen con toda mi pija dentro de ella.<\/p>\n<p>Martina me abr&iacute;a su concha con las manos para que la chupe bien profundo.<\/p>\n<p>Mi poder de resistir la eyaculaci&oacute;n estaba flaqueando. El culo de Sofi era mucho m&aacute;s de lo que pod&iacute;a soportar.<\/p>\n<p>Martina estaba tan concentrada en su placer que no vio venir la mano de Sof&iacute;a, que lleg&oacute; al culo de Martina para acariciarle su esf&iacute;nter con un dedo. Sof&iacute;a meti&oacute; toda la mano entre mi boca y la vulva de Martina, y de esa manera lubric&oacute; con flujo y saliva todos sus dedos. Despacio, con sumo cuidado y paciencia, empuj&oacute; su dedo medio en el culo de Martina, quien con ambas manos me agarr&oacute; la cabeza y la apret&oacute; fuertemente.<\/p>\n<p>Martina se empez&oacute; a hamacar sobre mi boca y usaba mi pelo como rienda. Sof&iacute;a le met&iacute;a todo un dedo en el recto, al tiempo que ella tambi&eacute;n se mec&iacute;a fuerte sobre mi pija.<\/p>\n<p>Escuchaba a Sof&iacute;a y Martina gemir y gemir y gemir cada vez con m&aacute;s intensidad&#8230; y la primera en venirse fue Martina, que casi me ahoga con su orgasmo, sin contar que tambi&eacute;n estuvo a punto de quitarme un mech&oacute;n de pelo. El dolor en la cabeza, la sensaci&oacute;n de ahogo y el culo de Sof&iacute;a me dejaron al borde del abismo. Y entonces escuch&eacute; toda una serie de insultos de Sof&iacute;a, que empezaba a tener un orgasmo anal de esos que no son nada comunes. Sent&iacute; como me salpicaba mi panza y mi pecho con su eyaculaci&oacute;n, caliente y abundante. Gritaba, insultaba y sacud&iacute;a la cabeza, al tiempo que saltaba sobre mi pija con el culo completamente dilatado y su vagina que chorreaba como un grifo abierto.<\/p>\n<p>Demasiado para m&iacute;. Iba a acabar en ese culo y nadie lo iba a poder impedir. Los chorros de semen brotaron con fuerza y en abundancia en el recto de Sof&iacute;a, que segu&iacute;a sacudi&eacute;ndose con el placer recibido analmente. Varios segundos despu&eacute;s, Sof&iacute;a se empez&oacute; a incorporar y a sacar mi pija de sus entra&ntilde;as. Todav&iacute;a estaba dura, no hab&iacute;a perdido nada de su fuerza y al salir del culo de Sofi, se escurri&oacute; un poco de semen de su ano, mezcl&aacute;ndose con todos los fluidos que flotaban en mi cuerpo.<\/p>\n<p>Martina abandon&oacute; su posici&oacute;n sobre mi cara, con las piernas temblando y se encontr&oacute; con Sof&iacute;a que acaba de tener su orgasmo, y con mis restos, mirando al techo con los brazos abiertos, las piernas separadas, todo mojado y con la pija apuntando al cielo, toda cubierta de semen.<\/p>\n<p>Martina y Sof&iacute;a se trenzaron en un beso ardiente y pasional, con las manos que no paraban de acariciarse y tocarse.<\/p>\n<p>-No es justo que sigan sin m&iacute; -les dije mientras trataba de incorporarme<\/p>\n<p>-jaja&#8230; date una ducha y despu&eacute;s vemos -me dijo Sofi mientras le mord&iacute;a un labio a Martina<\/p>\n<p>-No se vayan a ir<\/p>\n<p>-Yo de ac&aacute; no me muevo sin que me llenes a mi -dijo Martina, reclamando su parte.<\/p>\n<p>Me duch&eacute; r&aacute;pido y cuando volv&iacute; a la habitaci&oacute;n, el cuadro era muy intenso. Martina ten&iacute;a casi su mano derecha enteramente perdida dentro de la concha de Sof&iacute;a. Hab&iacute;a perdido adem&aacute;s toda su timidez y a la vez que empujaba su mano en el interior de la vagina, cada tanto le daba largos leng&uuml;etazos al cl&iacute;toris de Sof&iacute;a que estaba en otro mundo.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; por detr&aacute;s y me arrodill&eacute; en la cama, al lado de Sof&iacute;a, dejando la verga a cent&iacute;metros de donde Martina ten&iacute;a si lengua en el cl&iacute;toris de Sof&iacute;a.<\/p>\n<p>Sofi emit&iacute;a jadeos y chillidos cada vez que Martina empujaba su mano, y ten&iacute;a la mirada perdida, nublada. Acerqu&eacute; a&uacute;n m&aacute;s la verga a la cara de Martina y ella empez&oacute; a alternar leng&uuml;etazos a la vulva de Sof&iacute;a y a mi glande, uno y otro, y as&iacute; durante el tiempo suficiente para que se me ponga muy dura la verga de nuevo.<\/p>\n<p>Mientras la pendeja me chupaba la pija, yo me entreten&iacute;a pellizcando los pezones de Sof&iacute;a, hasta que escuch&eacute; la voz de Martina<\/p>\n<p>-Pon&eacute;mela&#8230; dale&#8230;<\/p>\n<p>-Quedate as&iacute;, en cuatro patas<\/p>\n<p>Me coloqu&eacute; detr&aacute;s de Martina y apoy&eacute; la punta de la verga entre los labios de su vulva, que se abrieron como dando la bienvenida. La pija fue entrando sin ning&uacute;n esfuerzo casi hasta la mitad, y entonces inici&eacute; un vaiv&eacute;n en su interior, metiendo un poco m&aacute;s la pija con cada embestida.<\/p>\n<p>Escuch&eacute; un grito de Sof&iacute;a, entre dolor y alivio. Martina ten&iacute;a toda la mano dentro de la vagina de Sof&iacute;a y segu&iacute;a empujando. El vientre denotaba el bulto que Sof&iacute;a ten&iacute;a dentro movi&eacute;ndose como un pist&oacute;n. Mi excitaci&oacute;n se dispar&oacute; de pronto con esa escena. Empuj&eacute; de golpe mi pija en la concha de Martina y sent&iacute; c&oacute;mo mi panza se apoyaba en su culo y ella dejaba escapara un grito ahogado. Segu&iacute;a con su mano y su lengua abocada a Sof&iacute;a, y yo notaba que Martina estaba buscando un nuevo orgasmo. Escup&iacute; un poco de saliva en si ano y comenc&eacute; a hacer c&iacute;rculos con mi pulgar alrededor del esf&iacute;nter. De a poco fui metiendo el pulgar en su culo, metiendo un poco y sacando, lubricando de nuevo, y repitiendo tantas veces como fuera necesario. Al final, sent&iacute;a la presencia del dedo en recto de Martina desde la pija que entraba y sal&iacute;a de su concha.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a agarraba fuerte sus muslos y ten&iacute;a el cuerpo desarmado en sus movimientos. A juzgar por sus gemidos y jadeos, los gritos e insultos, hab&iacute;a tenido varios orgasmos encadenados y no parec&iacute;a parar. Balbuceaba palabras extra&ntilde;as y babeaba, los ojos en blanco hacia atr&aacute;s, completamente transpirada y con el pelo alborotado.<\/p>\n<p>Saqu&eacute; la verga de esa cueva h&uacute;meda y tibia y apunt&eacute; hacia el culo de Martina<\/p>\n<p>-Noooo&#8230; -Gimi&oacute;- Por favor&#8230; me vas a destrozar, es muy grande&#8230;<\/p>\n<p>-Te prometo que si te duele, paro<\/p>\n<p>-Es que soy virgen de ah&iacute;&#8230; esper&aacute;&#8230; por&#8230; favor&#8230; -empezaba a apretar los dientes a medida que yo hab&iacute;a metido el glande entero en su ano<\/p>\n<p>-Te resulta doloroso?<\/p>\n<p>-siii&#8230;<\/p>\n<p>-Salgo?<\/p>\n<p>-No&#8230; segu&iacute; un poco m&aacute;s<\/p>\n<p>-Esa es mi chica<\/p>\n<p>Empuj&eacute; un poco, entr&eacute; unos 3 cent&iacute;metros m&aacute;s y Martina peg&oacute; un grito. Le dol&iacute;a, era su primera vez y era impensado que no le doliera. La saqu&eacute; un poco y volv&iacute; a empujar, esta vez un poco m&aacute;s. Otro grito, m&aacute;s largo e intenso que el anterior<\/p>\n<p>-Est&aacute;s bien?<\/p>\n<p>-No! me duele!&#8230; pero&#8230; siento algo raro&#8230; no te vayas de ah&iacute;&#8230;<\/p>\n<p>-No me voy a ning&uacute;n lado<\/p>\n<p>Se llev&oacute; su mano libre a su vagina y empez&oacute; a frotarse el cl&iacute;toris con rapidez. Hab&iacute;a dejado de chuparle la concha a Sof&iacute;a y s&oacute;lo hac&iacute;a torpes movimientos de su mano dentro de su vagina.<\/p>\n<p>-Despacio, por favor&#8230; met&eacute;mela despacio, pero toda, te quiero sentir&#8230;<\/p>\n<p>-Si, despacio&#8230;<\/p>\n<p>Ese jueguito me estaba matando. Sentir lo estrecho del culo de Martina, su calor, sus dedos jugando con su cl&iacute;toris y sus gemidos me estaba llevando a un nuevo cl&iacute;max.<\/p>\n<p>Martina daba grititos cada vez que mis huevos se apoyaban en su vulva, teniendo toda la pija en el culo. Ya no eran completamente de dolor, algo de placer la estaba envolviendo y ella me lo hac&iacute;a notar.<\/p>\n<p>Martina necesitaba disfrutar eso a fondo, y por eso sac&oacute; la mano de la cueva de Sof&iacute;a, quien dio un peque&ntilde;o grito de placer y qued&oacute; tendida en la cama, exhausta. Martina con ambas manos libres se masturbaba con una y con la otra abr&iacute;a su culo para que yo entre profundamente en ella.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a empez&oacute; a levantarse y se coloc&oacute; de frente a Martina, lami&eacute;ndole los pezones y bes&aacute;ndola en la boca.<\/p>\n<p>Martina tuvo entonces todos los sentidos puestos en el placer que los dos le est&aacute;bamos dando. Un orgasmo demoledor la alcanz&oacute; y la derrumb&oacute; sobre Sof&iacute;a, que la tom&oacute; en sus brazos y no la dej&oacute; caer al colch&oacute;n.<\/p>\n<p>Martina gritaba, lloraba, gem&iacute;a y jadeaba completamente fuera de s&iacute;. Sof&iacute;a pas&oacute; una mano por debajo de la vagina de Martina y fue m&aacute;s all&aacute;, llegando a mis huevos. Me los acariciaba con ganas, con lujuria, y yo sent&iacute;a que no iba a poder contenerme a ese tratamiento.<\/p>\n<p>-Ufff&#8230; c&oacute;mo est&aacute;s a punto de acabar&#8230; se te nota en los huevos, coraz&oacute;n &#8211; coment&oacute; Sof&iacute;a cerrando su mano alrededor de mis test&iacute;culos<\/p>\n<p>-Ah&iacute; voooy&#8230; Mar&#8230; tina&#8230; ah&iacute; voooyyy!!!<\/p>\n<p>Y la pija me explot&oacute; dentro de sus tripas.<\/p>\n<p>El orgasmo que tuve dentro del recto de Martina fue completamente fuera de lo normal, sent&iacute;a que la pija se me iba a salir de mi cuerpo, y no quer&iacute;a moverme, quer&iacute;a preservar ese momento para siempre. Cada chorro de semen que sent&iacute;a disparar dentro de ese culo virgen era un acto sublime. Varios chorros de semen salieron de mi verga e inundaron ese culo por primera vez. Martina ya no era virgen por completo. Y ambos hab&iacute;amos tenido nuestro primer tr&iacute;o, y fue algo que verdaderamente me alucin&oacute;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de ese tercer acto tan violento e intenso, ca&iacute; rendido en la cama, agitado y completamente transpirado. Inmediatamente me invadi&oacute; el sue&ntilde;o y el cansancio. S&eacute; que pas&eacute; un brazo por debajo del cuello de ambas y as&iacute; me qued&eacute; dormido. Supuse que ellas tambi&eacute;n, pero despu&eacute;s de un rato abr&iacute; los ojos y las vi bes&aacute;ndose, de manera dulce y silenciosa. Entend&iacute; que no era mi momento y que ellas estaban en su mundo, quiz&aacute;s compartiendo experiencias, quiz&aacute;s s&oacute;lo disfrut&aacute;ndose mutuamente. Volv&iacute; a dormirme y a la ma&ntilde;ana siguiente no estaban ni Martina ni Sof&iacute;a.<\/p>\n<p>En el desayuno, s&oacute;lo hablaban mi hermana y su marido. Sof&iacute;a y yo est&aacute;bamos en silencio y costaba sostenernos la mirada. Sin embargo, hab&iacute;a alg&uacute;n que otro gesto c&oacute;mplice que me indicaba que no todo estaba tan mal como parec&iacute;a.<\/p>\n<p>De hecho, Sof&iacute;a y yo tuvimos encuentros durante 2 a&ntilde;os posteriores a Brasil, hasta que ella formaliz&oacute; con un hombre que enseguida la dej&oacute; embarazada. Ese fue el fin de nuestros encuentros y el fin de la historia. A Martina nunca m&aacute;s la volv&iacute; a ver, aunque s&iacute; nos buscamos muchos a&ntilde;os despu&eacute;s por redes sociales. Est&aacute; casada y tiene 3 hijos.<\/p>\n<p>Y entre ellas dos me dieron el mejor recuerdo de una noche de sexo que podr&iacute;a haber tenido jam&aacute;s.<\/p>\n<p>FIN<\/p>\n<p>Glosario Argento (para poder dar interpretaci&oacute;n al texto, se escribi&oacute; con mi dialecto):<\/p>\n<p><u>Coger, garchar<\/u>: Follar, hacer el amor<\/p>\n<p><u>Remera<\/u>: Playera, prenda de vestir<\/p>\n<p><u>Pendeja<\/u>: jovencita, adolescente<\/p>\n<p><u>Trucho<\/u>: caradura, falso, enga&ntilde;ador<\/p>\n<p><u>Par&aacute;<\/u>: Espera, detente<\/p>\n<p><u>Ten&eacute;s<\/u>: tienes<\/p>\n<p><u>Pod&eacute;s<\/u>: puedes<\/p>\n<p><u>Hac&eacute;s<\/u>: haces<\/p>\n<p><u>Venite<\/u>: vente<\/p>\n<p><u>Poronga, pija<\/u>: polla<\/p>\n<p><u>Concha<\/u>: vagina, co&ntilde;o<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 22<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>0 Soy el t&iacute;pico polvo fuera de tiempo que mis padres tuvieron que afrontar a los 47 a&ntilde;os de edad, meses antes de que mi madre entrara al a menopausia. Soy el tercer hermano, menor por 17 a&ntilde;os con mi hermana Clara y por 19 a&ntilde;os con Pablo, el mayor. Mi nombre es Juan Cruz, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17060,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":{"0":"post-27489","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-trios"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27489","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17060"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27489"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27489\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27489"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27489"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27489"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}