{"id":27494,"date":"2021-01-11T14:02:42","date_gmt":"2021-01-11T14:02:42","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-01-11T14:02:42","modified_gmt":"2021-01-11T14:02:42","slug":"taxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/taxi\/","title":{"rendered":"Taxi"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27494\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hac&iacute;a un par de meses que el matrimonio se lo hab&iacute;a montado con aquella morbosa camarera. Nunca hab&iacute;an vuelto a sacar el tema, ni siquiera una leve rese&ntilde;a alguna de las veces que lo hab&iacute;an vuelto a hacer ellos solos. Aunque no lo nombrasen, entre ellos se hab&iacute;a abierto una puerta que, ahora, era dif&iacute;cil de cerrar.<\/p>\n<p>Aquel viernes noche, estuvieron cenando en un elegante restaurante del centro. La botella de Rioja con que regaron aquella comida se hab&iacute;a acumulado al par de cervezas mientras esperaban su mesa y hab&iacute;a sido el pre&aacute;mbulo de los gin t&oacute;nics con que continuaron en aquel bar de copas de moda. Los efectos del alcohol se dejaban notar en Tere m&aacute;s que en Mario.<\/p>\n<p>Metidos en el taxi de vuelta a casa, la mujer comenz&oacute; a comerle el cuello a su marido sin ning&uacute;n reparo en el conductor, un chico m&aacute;s joven que ellos que hac&iacute;a el turno de noche para sacarse un dinerillo de cara a sus estudios.<\/p>\n<p>Poco a poco, la cosa en el asiento trasero se fue calentando, al punto que el escote del vestido de Tere cedi&oacute; y uno de sus pechos se escap&oacute; quedando expuesto a la indiscreta mirada del joven conductor. La mujer se acarici&oacute; antes de volver a introducirla mientras gui&ntilde;aba un ojo al voyeur. Mario, entregado a la voluntad de su mujer, sonri&oacute; ante el gesto de &eacute;sta.<\/p>\n<p>Ella, en un estado de gran excitaci&oacute;n, se coloc&oacute; de rodillas en el asiento al tiempo que desabotonaba la camisa de su marido y recorr&iacute;a con su boca su pecho. &Eacute;ste le apretaba una nalga sobre el vestido antes de introducir su mano bajo la prenda y alcanzar la entrepierna. La mujer dio un peque&ntilde;o grito y el taxista suspiraba mientras trataba de no perder detalle con fugaces miradas al espejo retrovisor.<\/p>\n<p>Tere, ahora con el vestido subido hasta su cadera dejaba ver sus nalgas blancas, coment&oacute; algo al o&iacute;do de su marido antes de volver a sentarse junto a &eacute;l mirando directamente al taxista por el espejo:<\/p>\n<p>-Est&aacute;s seguras que quieres eso&hellip; -le pregunt&oacute; Mario a su mujer.<\/p>\n<p>Ella simplemente asinti&oacute; con la cabeza antes de cerrar sus ojos, morderse el labio inferior y llevarse la mano a su sexo para acariciarlo con delicadeza.<\/p>\n<p>-Perdona &ndash;Mario llam&oacute; la atenci&oacute;n del joven taxista &ndash;, &iquest;te gustar&iacute;a ganarte un dinero extra?<\/p>\n<p>-Claro joder.<\/p>\n<p>En un estado de semiembriaguez, Mario coment&oacute; al taxista lo que su mujer le hab&iacute;a pedido:<\/p>\n<p>-Como ver&aacute;s, estamos cachond&iacute;simos. Mi mujer m&aacute;s que yo, como ya has comprobado. Necesitamos echar un polvo cuanto antes y queremos hacerlo en el taxi. Nos podr&iacute;as llevar a alg&uacute;n sitio escondido. Te pagaremos lo que nos pidas y por adelantado&hellip; &ndash;dijo esto sacando un par de billetes de cincuenta euros.<\/p>\n<p>El taxista, que hab&iacute;a parado el coche junto a la acera de una de las calles c&eacute;ntricas de la ciudad, qued&oacute; perplejo:<\/p>\n<p>-Vamos a ver, son las cuatro de la ma&ntilde;ana, me quedan al menos cuatro carreras m&aacute;s esta noche. La fantas&iacute;a sexual les va a salir por 100 pavos.<\/p>\n<p>-De acuerdo. &ndash;Acept&oacute; Mario tendi&eacute;ndole los dos billetes.<\/p>\n<p>El chico se reincorpor&oacute; al tr&aacute;fico y el matrimonio volvi&oacute; a su excitaci&oacute;n. La mujer envolv&iacute;a de nuevo el cuello de su marido con los brazos mientras le besaba. Mario mord&iacute;a el busto de ella hasta conseguir que sus maravillosas tetas volvieran a salir a la vista.<\/p>\n<p>El taxi se movi&oacute; r&aacute;pido por un par de calles antes de salir a un descampado cercano al estadio f&uacute;tbol donde un d&iacute;a a la semana se asentaba el mercadillo pero que a esa hora era ocupado por otros coches con los cristales empa&ntilde;ados.<\/p>\n<p>Una vez llegaron, el conductor apag&oacute; el motor de su Skoda, sintoniz&oacute; una cadena de m&uacute;sica acorde con el momento y se gir&oacute; hacia atr&aacute;s para indicar que &eacute;l les esperar&iacute;a fuera:<\/p>\n<p>-Quiero que se quede. &ndash;Tere sorprendi&oacute; a los dos hombres con su exigencia.<\/p>\n<p>Mario se qued&oacute; mir&aacute;ndola fijamente antes de mirar al taxista que permanec&iacute;a con los ojos muy abiertos ante la propuesta:<\/p>\n<p>-S&iacute;. Quiero que se quede y nos vea follar pero no puede intervenir. S&oacute;lo voyeur.<\/p>\n<p>Mario volvi&oacute; a dirigirse al joven:<\/p>\n<p>-Pues ya has o&iacute;do chaval, si te apetece te puedes quedar&hellip;<\/p>\n<p>Con el joven aun perplejo con la situaci&oacute;n la mujer tom&oacute; la iniciativa. Se quit&oacute; el vestido quedando completamente desnuda ante su marido y aquel desconocido. Solamente portaba unas medias negras que se sujetaban a la parte alta de sus muslos por un ligero de encajes.<\/p>\n<p>Luego se acomod&oacute; para buscar la entrepierna de su marido y liberar su polla totalmente erecta. Mario se acomod&oacute; en el asiente trasero de aquel taxi y se dispuso a disfrutar de las finas manos de su mujer. Teresa comenz&oacute; un movimiento de arriba abajo sobre el miembro de su marido quien suspiraba de placer. La mujer se deleitaba con la situaci&oacute;n. Ten&iacute;a a su marido a su merced, masturb&aacute;ndolo, completamente desnuda ante un joven desconocido al que doblaba la edad.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a notar que se humedec&iacute;a, se pas&oacute; la lengua por los labios antes de agachar su cabeza y comenzar a practicarle una magn&iacute;fica felaci&oacute;n. Mario, entregado a la ardiente boca de su mujer le marcaba el ritmo con las manos en la cabeza mientras ve&iacute;a al taxista tocarse incapaz de soportar la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Con la voz de Marvin Gay entonado Let&acute;s get In On, los dos amantes se com&iacute;an a besos mientras comenzaban a desnudarse ante la atenta mirada de aquel desconocido taxista que les estaba cobrando 100 euros por dejarles el taxi para cumplir la fantas&iacute;a sexual de Tere.<\/p>\n<p>El chico se acomod&oacute; en su asiento y se dispuso a disfrutar del espect&aacute;culo que le brindaban aquella pareja de pasajeros desconocidos. Ante &eacute;l la mujer yac&iacute;a ahora desnuda en el asiento trasero mientras su marido le practicaba un cunnilingus en su co&ntilde;o cubierto de rizos negros. Los gritos incontrolados de aquella madura anunciaban que estaba a punto de llegar a un espectacular orgasmo.<\/p>\n<p>El joven taxista se hab&iacute;a sacado la polla y se masturbaba lentamente ante aquella imagen sacada de una pel&iacute;cula porno. &iquest;Qui&eacute;n le iba a decir que acabar&iacute;a excit&aacute;ndose de esa manera en el trabajo una noche de s&aacute;bado cuando todos sus amigos estaban de juerga?<\/p>\n<p>La corrida de la mujer acab&oacute; en un espectacular skirting que termin&oacute; por mancharlo todo:<\/p>\n<p>-Joder cabr&oacute;n, qu&eacute; comida de co&ntilde;o me has dado.<\/p>\n<p>-&iquest;Te pone muy perra que nos vean?<\/p>\n<p>-Uf, saca lo peor de mi.<\/p>\n<p>Mario se sent&oacute; en el centro del asiento trasero y coloc&oacute; a su mujer encima de &eacute;l d&aacute;ndole la espalda. La penetr&oacute; sin esfuerzo dado lo lubricado que ten&iacute;a la vagina reci&eacute;n corrida. Tere ech&oacute; su cuerpo hacia atr&aacute;s y gir&oacute; la cabeza buscando la cabeza de su marido que la bes&oacute;. Con su espalda arqueada, le ofrec&iacute;a al joven taxista una maravillosa visi&oacute;n de su cuerpo desnudo.<\/p>\n<p>Sus tetas de un buen tama&ntilde;o desafiaban a la gravedad. Sus pezones erectos apuntaban hacia el techo en medio de unas grandes aureolas de color marr&oacute;n claro muy apetecibles. Su abdomen, definido por horas de gimnasio, preced&iacute;an a un monte de Venus cubierto por una espesa mata de rizos negros, que se abr&iacute;an al paso del pene erecto de Mario. Las manos de &eacute;ste se agarraban al cuerpo de su mujer subi&eacute;ndolo y baj&aacute;ndolo sobre su poderoso miembro.<\/p>\n<p>Ella comenz&oacute; a gemir cuando incorpor&oacute; su cuerpo apoy&aacute;ndose entre los asientos traseros. El joven taxista estuvo tentado a meter las manos y agarrarle las tetas pero en vez de eso aceler&oacute; el movimiento masturbatorios sobre su polla.<\/p>\n<p>Mario alarg&oacute; una de sus manos para pellizcar uno de los pezones de su mujer que miraba lasciva la paja que se hac&iacute;a el desconocido conductor. El hombre bufaba con cada pollazo que dirig&iacute;a al co&ntilde;o de su mujer. Le dio un nalgazo antes de introducirle un dedo en el ano, cosa que Teresa hizo saber al taxista:<\/p>\n<p>-Joder, me est&aacute; metiendo un dedo en el culo.<\/p>\n<p>Ella comenz&oacute; a mover un dedo de su mano derecha sobre su palpitante cl&iacute;toris, sintiendo como la poderosa polla de su marido percut&iacute;a casi en el cuello de su &uacute;tero y su ano se abr&iacute;a al paso del dedo de &eacute;l.<\/p>\n<p>Con un grito, Mario se corri&oacute; abundantemente en el co&ntilde;o de su mujer. Ella hizo lo propio, acelerando el dedo sobre su pipa, cuando se sinti&oacute; inundada por el semen caliente de su marido. Pero termin&oacute; de cumplir su fantas&iacute;a cuando el taxista, excitado de manera incontrolada, se corri&oacute; frente a ella manchando con su lefa sus tetas y su preciosa cara de madura viciosa.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos minutos de necesario relax, cigarro incluido, el matrimonio se comenz&oacute; a vestir. Aunque Tere no se limpi&oacute; los restos de la corrida del taxista. El semen de aquel desconocido corr&iacute;a por su cara y sus tetas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Hac&iacute;a un par de meses que el matrimonio se lo hab&iacute;a montado con aquella morbosa camarera. 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