{"id":27498,"date":"2021-01-11T23:00:00","date_gmt":"2021-01-11T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-01-11T23:00:00","modified_gmt":"2021-01-11T23:00:00","slug":"cristina-mi-profesora-de-piano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/cristina-mi-profesora-de-piano\/","title":{"rendered":"Cristina, mi profesora de piano"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27498\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hoy ser&iacute;a el d&iacute;a de la dichosa cita con Cristina y estaba m&aacute;s que nerviosa. No era mi primera pero s&iacute; era la primera con alguien que me ten&iacute;a completamente loca. Una parte de m&iacute; sab&iacute;a que era un terrible error seguir este juego con ella y que lo pagar&iacute;a muy caro pero&hellip; ella ten&iacute;a la fuerza de un im&aacute;n y me atra&iacute;a de una manera sobrenatural.<\/p>\n<p>Muy probablemente terminar&iacute;a con el coraz&oacute;n m&aacute;s roto de lo que ya est&aacute;; esa peque&ntilde;a parte del peque&ntilde;o revolc&oacute;n con el adonis no se ha ido de mi mente. Y la sensaci&oacute;n de celos no hab&iacute;a desaparecido, pero despu&eacute;s de lo que pas&oacute; en el auditorio no quer&iacute;a arruinarlo; est&aacute;bamos en una nube rosa que nos&hellip; que me manten&iacute;a flotando. No quer&iacute;a malos tragos antes de un gran d&iacute;a.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de tanto pensar, me decid&iacute; por un vestido rosa, con algunas decoraciones y sin mangas. Como todos los d&iacute;as, el calor era infernal y los jean no parec&iacute;an una buena opci&oacute;n. Unos zapatos abiertos con tac&oacute;n no muy alto y algo de maquillaje. Listo. Cristina constantemente me repet&iacute;a que le gustaba verme al natural. Sigo creyendo que dice las cosas para aminorar el golpe de su ida. Faltaban unos cuantos minutos para la cita cuando sent&iacute; mi tel&eacute;fono vibrar. Era ella&hellip;<\/p>\n<p>-Hola.- Dije sin poder contener la sonrisa est&uacute;pida.<\/p>\n<p>-&iquest;Lista, peque&ntilde;a?<\/p>\n<p>-M&aacute;s que lista.<\/p>\n<p>-Estoy abajo.<\/p>\n<p>-Voy.- Colgu&eacute;. Se escuchaba feliz, esa era una buena se&ntilde;al.<\/p>\n<p>Agradec&iacute;a a los cielos porque mis padres no estuvieran aqu&iacute; para llenarme de un mont&oacute;n de preguntas. Sab&iacute;an que sal&iacute;a con una &ldquo;amiga&rdquo;, omit&iacute; que la amiga era mi profesora de piano. Mi hermano estaba en pr&aacute;ctica de f&uacute;tbol, as&iacute; que no tendr&iacute;a que darle explicaciones a nadie. Al abrir la puerta Cristina estaba sobre el capo de su coche aparcado frente a mi casa.<\/p>\n<p>Se ve&iacute;a divina. Su pelo suelto, iba maquillada y se ve&iacute;a m&aacute;s que perfecta. Tambi&eacute;n opt&oacute; por un vestido y tacones altos. Me acerqu&eacute; a ella y me recibi&oacute; con un abrazo.<\/p>\n<p>-Est&aacute;s guap&iacute;sima. -Susurr&oacute; a mi o&iacute;do.<\/p>\n<p>-No te quedas atr&aacute;s. Est&aacute;s muy guapa.<\/p>\n<p>-Es s&oacute;lo la cara&hellip; -Me solt&oacute; y abri&oacute; la puerta del pasajero para que entrara.<\/p>\n<p>Ahora me di cuenta de lo mucho que le costaba tomarse los cumplidos. Hace unos d&iacute;as le dije que parte de mi progreso se lo deb&iacute;a a su constante motivaci&oacute;n. Se limit&oacute; a decirme que era parte de su trabajo. Era como si no quisiera aceptar que algo bueno puede salir de ella. Y ahora con su &ldquo;es s&oacute;lo la cara&rdquo;; s&iacute;, Cristina pod&iacute;a ser una hija de puta cuando se lo propon&iacute;a pero hab&iacute;an muchas cosas buenas dentro de ella. Aunque no las pueda ver.<\/p>\n<p>Durante el trayecto habl&aacute;bamos animadamente de nuestros d&iacute;as. Ella segu&iacute;a odiando que por culpa de una huelga ten&iacute;a que trabajar horas extras. Ni siquiera estaba a favor de lo que peleaban pero al ser una minor&iacute;a ten&iacute;a que seguir la corriente. Era muy eficiente con su trabajo por lo que la cuesti&oacute;n de papeleo la termin&oacute; en cuesti&oacute;n de unos d&iacute;as. D&iacute;as en los que se asegur&oacute; de decirme en d&oacute;nde estaba y qu&eacute; estaba haciendo.<\/p>\n<p>Parec&iacute;a que quer&iacute;a quitarme la espina de lo que pas&oacute; con su &ldquo;amiguito&rdquo;. He de decir que lo disfrutaba y me agradaba que se preocupara de m&iacute; en esa forma.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; har&aacute;s despu&eacute;s? -Rompi&oacute; por completo el tema de conversaci&oacute;n que ten&iacute;amos.<\/p>\n<p>-A&uacute;n no lo decido. Me queda un par de semestres para averiguarlo.<\/p>\n<p>-No lo dejes pasar mucho tiempo. &iquest;Hay algo que particularmente te llame la atenci&oacute;n? -Se ve&iacute;a muy interesada.<\/p>\n<p>-Psicolog&iacute;a me gusta much&iacute;simo. Puede ser una opci&oacute;n viable.<\/p>\n<p>-&iquest;Hay una escuela cerca? -Negu&eacute;.<\/p>\n<p>-Cuatro horas de aqu&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Con qui&eacute;n vas a vivir? -Comenc&eacute; a re&iacute;r.<\/p>\n<p>-Ni siquiera tengo definido si quiero eso, &iquest;qu&eacute; te hace creer que ya s&eacute; d&oacute;nde voy a vivir?<\/p>\n<p>-&iquest;Tienes familia ah&iacute;? -Volv&iacute; a negar.- No me agrada.<\/p>\n<p>-Es una pena que no dependa de ti. -clav&oacute; su mirada en mi, not&eacute; cierto enfado en su mirada.<\/p>\n<p>&ndash;Te vas en un mes, &iquest;qu&eacute; te preocupa lo que ser&aacute; de mi vida en un a&ntilde;o?<\/p>\n<p>Muy a su estilo ignor&oacute; el tema subiendo el volumen de la radio. De inmediato lo apagu&eacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Te importa?<\/p>\n<p>-S&oacute;lo quer&iacute;a hablar de algo, Al&hellip; y s&iacute;, me importa mucho. No te quiero vagando en una enorme ciudad t&uacute; sola.<\/p>\n<p>-Me las voy a arreglar. Siempre lo hago. -La vi sonre&iacute;r.- &iquest;Qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Nunca te das por vencida.<\/p>\n<p>-Nunca.<\/p>\n<p>Me sorprend&iacute; mucho cuando Cris me llev&oacute; a las afueras de la ciudad y nos desviamos a un camino de tierra. Calculo que hab&iacute;amos avanzado unos dos kil&oacute;metros cuando llegamos a una peque&ntilde;a caba&ntilde;a.<\/p>\n<p>Ella no dec&iacute;a nada, simplemente me sonri&oacute; al aparcar frente al bonito lugar.<\/p>\n<p>A pesar de haber pasado aqu&iacute; toda mi vida no conoc&iacute;a esta parte de la ciudad. Cris baj&oacute; del coche y se apresur&oacute; a abrirme la puerta; amablemente me tendi&oacute; su mano para ayudarme a salir. De la mano llegamos a la puerta de la casa. Sin soltarme busc&oacute; en un peque&ntilde;o bolsillo que ten&iacute;a su vestido y sac&oacute; una brillante llave. Abri&oacute; y frente a nosotras hab&iacute;a una enorme sala perfectamente arreglada, una mesa en el centro, dos cojines a los lados y mucho sushi.<\/p>\n<p>-Creo que mencionaste que te gusta el sushi. -Me sonri&oacute; ampliamente.<\/p>\n<p>-Me fascina. Gracias.<\/p>\n<p>Sin pensarlo dos veces me colgu&eacute; de su cuello y la bes&eacute;. La sent&iacute; tensarse al principio, pero despu&eacute;s se aferr&oacute; a mi cintura y profundizo el beso.<\/p>\n<p>-As&iacute; que el sushi tiene estos efectos&hellip; deber&iacute;a d&aacute;rtelo m&aacute;s seguido. -Sonri&oacute; sobre mis labios.<\/p>\n<p>-Gracias.<\/p>\n<p>-A&uacute;n no hemos empezado. Agrad&eacute;ceme al terminar.<\/p>\n<p>-Pero quiero agradecerte ahora. -Le dio un beso corto.&ndash; Gracias.<\/p>\n<p>-De nada.<\/p>\n<p>Con una inusual sonrisa me invit&oacute; a pasar a la casa.<\/p>\n<p>La cena fue m&aacute;gica, simplemente m&aacute;gica. Cristina se port&oacute; como&hellip; como si fuera mi pareja. Estuvo atenta en todo momento, me sirvi&oacute;, me dio a probar de su comida, de vez en cuando se inclinaba y me robaba un beso. Era como si fuera una Cristina diferente y la odiaba. Odiaba que se portara tan bien porque no quer&iacute;a quererla m&aacute;s y port&aacute;ndose as&iacute; era imposible.<\/p>\n<p>Apenas terminamos de comer me ech&eacute; sobre ella y la bes&eacute; con toda la pasi&oacute;n que encontr&eacute; dentro de m&iacute;. Ella ni corta ni perezosa me correspondi&oacute;; sus manos encontraron un camino debajo de mi vestido con una facilidad incre&iacute;ble. En segundos me ten&iacute;a gimiendo sobre su boca mientras ella amasaba mis nalgas.<\/p>\n<p>-Eres como una puta fruta prohibida, Al&hellip; Lo que te quiero hacer&hellip;<\/p>\n<p>-Hazlo. -Dije con los ojos cerrados.<\/p>\n<p>-No quiero lastimarte. -Respondi&oacute; dejando peque&ntilde;os besos sobre mis labios.<\/p>\n<p>-Hazlo, porque necesito odiarte. -Dej&oacute; de besarme y abri&oacute; los ojos abruptamente.<\/p>\n<p>-Lo siento mucho, Al&hellip; pero no puedo alejarme. -Me puse de pie y cog&iacute; mi tel&eacute;fono. Ella me ve&iacute;a confundida.<\/p>\n<p>-Ma, me quedar&eacute; en casa de Sam a ver pel&iacute;culas. Ma&ntilde;ana es s&aacute;bado as&iacute; que no hay problemas por la escuela.<\/p>\n<p>A pesar de tener la mayor&iacute;a de edad, esper&eacute; la letan&iacute;a de mi madre aunque sab&iacute;a que al final acceder&iacute;a.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, s&iacute; la pr&oacute;xima vez te aviso antes. Te veo ma&ntilde;ana. Te quiero.<\/p>\n<p>Le envi&eacute; un mensaje a Sam pidi&eacute;ndole que me cubriera; me deb&iacute;a un favor. Apagu&eacute; el tel&eacute;fono y lo avent&eacute; al sill&oacute;n.<\/p>\n<p>&ndash;Toda tuya.<\/p>\n<p>Parec&iacute;a que alguien hubiera encendido una llama en los ojos de Cristina, sus profundos ojos cambiaron de la preocupaci&oacute;n a la lujuria en dos segundos. Sonri&oacute;, esa sonrisa que aparece cuando estamos en la cama; se puso de pie y camin&oacute; lentamente hacia m&iacute;. Se inclin&oacute; un poco para poder quitarme el vestido y dejarme s&oacute;lo en ropa interior.<\/p>\n<p>-Toda m&iacute;a. Solo m&iacute;a.<\/p>\n<p>Su forma de verme me hac&iacute;a sentir deseada, bonita, importante, todo en el aspecto f&iacute;sico pero no en lo emocional. Ella necesitaba saciarse&hellip; no quer&iacute;a que la amaran, mucho menos amar.<\/p>\n<p>-&iquest;Eres m&iacute;a?<\/p>\n<p>Pregunt&eacute; mientras sus dedos jugaban con las tiras de mi sost&eacute;n. Dej&oacute; su tarea un momento y me mir&oacute; fijamente a los ojos.<\/p>\n<p>-S&iacute;, soy tuya.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a creerlo, necesitaba creerlo&hellip; aunque sea un segundo.<\/p>\n<p>&ndash;No lo pienses, me cogi&oacute; de la cara<\/p>\n<p>&ndash;si&eacute;ntelo. De nuevo atrap&oacute; mis labios con fuerza.<\/p>\n<p>Me apret&oacute; a ella, sus manos vagaban por todo mi cuerpo, sus labios se comunicaban con los m&iacute;os, su lengua me enloquec&iacute;a. Estaba a su merced. As&iacute; como ella me quer&iacute;a tener, as&iacute; como quer&iacute;a estar para ella. Aferrada a su cuello dejaba que las sensaciones que ella me produc&iacute;a se tatuaran por toda mi piel. No sab&iacute;a c&oacute;mo era el cielo pero estoy segura de que era algo muy cercana a esto.<\/p>\n<p>-Quiero estar muy dentro de ti&hellip;<\/p>\n<p>Escucharla habl&aacute;ndome as&iacute; me excitaba m&aacute;s; esta mujer ten&iacute;a una incre&iacute;ble facilidad para manejarse en la cama. Entonces record&eacute; lo que me hab&iacute;a dicho&hellip; Aprender, crecer y follar.<\/p>\n<p>&iquest;Habr&aacute; sufrido?<\/p>\n<p>Cog&iacute; su cara, la acerqu&eacute; a m&iacute; y la bes&eacute; con ternura, lento, suave, sin ninguna prisa. Sus manos dejaron mis hombros y se quedaron colgados a sus costados. Estaba muy tensa. Lentamente baj&eacute; mis manos, recorr&iacute; sus hombros, sus b&iacute;ceps, su antebrazo hasta lentamente entrelazar mis dedos con los de ella. Apenas mov&iacute;a sus labios sobre los m&iacute;os; intent&oacute; meter su lengua en mi boca pero no la dej&eacute;.<\/p>\n<p>-No.<\/p>\n<p>Me espant&eacute; al escuchar la solemnidad de su voz. Sali&oacute; de la casa pr&aacute;cticamente corriendo; me qued&eacute; con la cabeza agachada y me vi &uacute;nicamente con ropa interior. Si iba a dormir aqu&iacute; ser&iacute;a mejor quitarme los zapatos.<\/p>\n<p>Estaba por quitarme la segunda sandalia cuando Cristina entr&oacute; nuevamente; su expresi&oacute;n era indescifrable, feliz no estaba, era obvio, pero algo en ella estaba diferente. De un tir&oacute;n se quit&oacute; el vestido y se puso algo que llevaba en las manos; hasta ahora me percataba de ello. Lo hab&iacute;a visto en algunas pel&iacute;culas l&eacute;sbicas&hellip; strap-on. Sent&iacute; que la garganta se me secaba, tanto por el tama&ntilde;o de esa cosa como por lo sexy que se ve&iacute;a Cristina con &eacute;l puesto.<\/p>\n<p>-Boca arriba en el suelo. -Dijo con voz autoritaria.<\/p>\n<p>Termin&eacute; de quitarme el zapato, lentamente me baj&eacute; las bragas y me puse en el suelo como ella me lo indic&oacute;.<\/p>\n<p>Su mirada segu&iacute;a llena de lujuria pero hab&iacute;a algo m&aacute;s que no pod&iacute;a descifrar; se qued&oacute; un momento contempl&aacute;ndome. En un ataque de no-s&eacute;-qu&eacute;-demonios llev&eacute; mi mano a mi co&ntilde;o y explor&eacute; mis pliegues unos segundos para despu&eacute;s jugar con mi cl&iacute;toris. Cristina me ve&iacute;a atentamente, llev&oacute; sus dedos a su boca, los llen&oacute; de saliva y los baj&oacute; al miembro artificial que colgaba en su entrepierna.<\/p>\n<p>El simular la masturbaci&oacute;n masculina casi hace que me corra.<\/p>\n<p>Nuestros ojos nunca se apartaron, nos ve&iacute;amos intensamente esperando a ver qui&eacute;n hac&iacute;a el primer movimiento. No fue raro que fuera ella. Se arrodill&oacute; frente a m&iacute; a la vez que yo abr&iacute; m&aacute;s las piernas para darle mejor acceso. Volvi&oacute; a llenar de saliva el miembro antes de acomodarse en mi entrada.<\/p>\n<p>-Te gusta provocarme, &iquest;cierto? -Coloc&oacute; la punta del pene dentro de m&iacute; y llev&oacute; el dedo pulgar de su mano izquierda a mi cl&iacute;toris para jugar con &eacute;l.<\/p>\n<p>&ndash;Cont&eacute;stame.<\/p>\n<p>-S&iacute;. -Cerr&eacute; los ojos un momento.&ndash; Me gusta saber que provoco cosas en ti. -Se enterr&oacute; un poco m&aacute;s en m&iacute; y solt&eacute; un leve gemido.<\/p>\n<p>-No tienes idea de lo mucho que provocas&hellip; no la tienes.<\/p>\n<p>Mis manos se fueron a sus piernas para acariciarlas. Su mano libre vagaba por mi abdomen y amagaba con tomar mis senos. Levant&eacute; la cadera y el miembro se hundi&oacute; un poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>-S&oacute;lo para ti.<\/p>\n<p>La mire a los ojos mientras tomaba entre mis manos su mano. Ese fue su detonador, de pronto ten&iacute;a sus fuertes brazos a lado de los m&iacute;os y la extensi&oacute;n de ella muy dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Cris! -Me aferr&eacute; a su espalda.<\/p>\n<p>Era, mucho, el intruso m&aacute;s grande que hab&iacute;a tenido ah&iacute; abajo; dolor. Estaba en una delgada l&iacute;nea entre el dolor y el placer, ten&iacute;a los ojos cerrados, mis dedos enterrados en la piel de Cristina. Entendi&oacute; eso y se qued&oacute; un momento inm&oacute;vil con sus labios vagando por mi cuello. Cuando me agarr&eacute; en su espalda se suaviz&oacute;, comenz&oacute; a moverse lentamente.<\/p>\n<p>Mis manos tocaban su espalda, sus brazos, se enredaban en su cabello, se aferraban a su cuello, no sab&iacute;a ni qu&eacute; hacer conmigo. El c&uacute;mulo de sensaciones era algo que nunca hab&iacute;a sentido y es que al estar con Cristina cada vez se sent&iacute;a como la primera. Siempre hab&iacute;a algo nuevo, algo diferente, algo que excitara m&aacute;s que la primera vez y eso me volv&iacute;a loca.<\/p>\n<p>Su ritmo lento poco a poco se fue intensificando, las embestidas eran cada vez m&aacute;s fuertes y m&aacute;s profundas. Su cabeza aun enterrada en mi cuello. Intent&eacute; pasar mis piernas por su espalda, pero con una mano me lo impidi&oacute; y me orden&oacute; que las mantuviera abiertas. No lo analic&eacute; simplemente obedec&iacute;. El calor era intenso, una fina capa de sudor apareci&oacute; sobre la piel delicada de Cris y su respiraci&oacute;n era cada vez m&aacute;s entrecortada. Como pude me inclin&eacute; un poco para darle un beso en el cabello.<\/p>\n<p>-No. -Segunda negativa de la noche.<\/p>\n<p>-Te estoy follando, no estamos haciendo el amor. -Y para probar sus palabras me propin&oacute; una estocada descomunal; sent&iacute; que me partir&iacute;a en dos.<\/p>\n<p>-Esto es lo que te puedo dar. -No me ve&iacute;a.<\/p>\n<p>S&oacute;lo pude asentir. No ten&iacute;a opci&oacute;n. No le dir&iacute;a que no ya que la ten&iacute;a, literalmente, dentro de m&iacute;. Sac&oacute; el miembro hasta dejar solo la punta dentro de m&iacute;, esper&oacute; unos segundos antes de perderse de nuevo en m&iacute;. Era una sensaci&oacute;n delirante y el saber que era ella me mojaba m&aacute;s.<\/p>\n<p>Sus pausadas penetraciones fueron acompa&ntilde;adas por mordiscos a mis senos. Ni siquiera se preocup&oacute; por quitarme el sujetador. Mord&iacute;a con fuerza, como si quisiera darme a entender algo.<\/p>\n<p>Cerr&eacute; los ojos y me dej&eacute; llevar, segundos despu&eacute;s explotaba en un delicioso orgasmo que se prolong&oacute; cuando Cristina me penetr&oacute; r&aacute;pidamente unas veces m&aacute;s sin dejar de jugar con mis senos. A&uacute;n dentro de m&iacute; se incorpor&oacute; y busc&oacute; mis labios, los tom&oacute; con fuerza y su lengua inmediatamente busc&oacute; la m&iacute;a. Los besos h&uacute;medos se extendieron por varios minutos hasta que la detuve.<\/p>\n<p>-As&iacute; se siente ser prostituta.<\/p>\n<p>-&iquest;De qu&eacute; hablas?<\/p>\n<p>-Dar tu cuerpo a cambio de algo&hellip; -Pude ver un dejo de tristeza en sus ojos que r&aacute;pidamente se convirti&oacute; en enojo.<\/p>\n<p>-Fui clara contigo desde el principio.<\/p>\n<p>-Eso lo hace m&aacute;s f&aacute;cil. -Dije sarc&aacute;sticamente. De un tir&oacute;n sali&oacute; de m&iacute;, lo cual hizo que me retorciera un poco; estaba muy sensible.<\/p>\n<p>-Hay ropa c&oacute;moda en la cama de la habitaci&oacute;n de arriba. Me dar&eacute; una ducha.<\/p>\n<p>Cristina entr&oacute; por una peque&ntilde;a puerta de madera la cual cerr&oacute; estrepitosamente.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a a esa testaruda mujer que entr&oacute; a ducharse, quer&iacute;a todo de ella pero ella no quer&iacute;a nada m&aacute;s que sexo. Hace un mes mi vida era tranquila, solitaria hasta cierto punto, sin problemas, m&aacute;s que los de la escuela, y una que otra discusi&oacute;n con mis padres. Lo t&iacute;pico. Hasta que la conoc&iacute; y puso mi mundo de cabeza.<\/p>\n<p>He mentido, he faltado a clases por verla, he hecho cosas que en mi vida imagin&eacute; que har&iacute;a; cosas que cre&iacute; que har&iacute;a s&oacute;lo con la persona correcta, pero la persona &ldquo;correcta&rdquo; se va en un mes. Caricias de lastima, de compasi&oacute;n, como las que se le dan a los perritos en la calle, eso es lo que he recibido de ella y con rabia me doy cuenta que las acepto. Soy una completa idiota.<\/p>\n<p>Estaba semidesnuda y muy bien follada a las afueras de la ciudad sinti&eacute;ndome miserable y con la persona m&aacute;s imb&eacute;cil sobre la tierra. Y una parte de m&iacute; me dec&iacute;a que lo merec&iacute;a por no confiar en mi primer instinto de que era un error. De que saldr&iacute;a lastimada; creo que no imagin&eacute; que me sentir&iacute;a as&iacute; de horrible.<\/p>\n<p>Nuestro primer encuentro fue tierno, dulce, con el toque lujurioso de Cristina y hasta me dijo que le gustaba y de pronto se transform&oacute; en esta mujer distante, incapaz de recibir amor o de darlo. Me tendi&oacute; una trampa y yo felizmente ca&iacute; en ella. No lo soport&eacute; m&aacute;s y me ech&eacute; a llorar. &iquest;Realmente cre&iacute; que alguien como ella se fijar&iacute;a en m&iacute;? Su lujuria necesitaba un recept&aacute;culo y yo estaba a la mano. Yo estaba cerca de ella y se aprovech&oacute; de eso. Soy un juguete m&aacute;s, al cual va a olvidar cuando se marche.<\/p>\n<p>Escuch&eacute; que la puerta del ba&ntilde;o se abri&oacute; despu&eacute;s de varios minutos que pas&eacute; llorando y rega&ntilde;&aacute;ndome por ser tan est&uacute;pida. Me hice bolita en el piso esperando que Cristina pasara de largo a la habitaci&oacute;n y me dejara ah&iacute; tirada. No quer&iacute;a estar con ella, ten&iacute;a suficientes motivos para odiarla y comenzar&iacute;a a hacerlo. La escuch&eacute; suspirar fuertemente, segundos despu&eacute;s pod&iacute;a sentir la frescura que desprend&iacute;a su cuerpo a unos cent&iacute;metros del m&iacute;o.<\/p>\n<p>-La primera vez que me enamor&eacute; fue con &eacute;l.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a tenido novios antes, pero nunca me hab&iacute;a sentido tan atra&iacute;da a alguien como con &eacute;l. Me hac&iacute;a sentir bonita, sexy, me hac&iacute;a sentir &uacute;nica&hellip; hasta que entend&iacute; de qu&eacute; iba todo eso.<\/p>\n<p>Las atenciones eran por mi cuerpo, por mi imagen&hellip; todo en esta vida son las putas apariencias.- Tom&oacute; aire.<\/p>\n<p>&ndash;Me vi en la necesidad de cambiar de ciudad, para dejarlo todo atr&aacute;s y comenzar de nuevo. Llevaba una vida, mon&oacute;tona, gris, me apegaba a lo que vine a hacer hasta que te vi parada junto al piano.<\/p>\n<p>-No sigas. -Le supliqu&eacute;.<\/p>\n<p>-Quiero que lo entiendas. Por favor.<\/p>\n<p>No le dije nada; me qued&eacute; callada por unos segundos y lo vio como una se&ntilde;al para que continuara.<\/p>\n<p>&ndash;Tu cuerpo es tentaci&oacute;n, tu cara es divina, pero en cuanto comenc&eacute; a tratarte y vi tu inocencia, vi los motivos por los cuales te mueves, vi como tratas a las dem&aacute;s personas&hellip; me vi. Vi lo que sol&iacute;a ser antes de &eacute;l&hellip;<\/p>\n<p>-Y quisiste desquitarte, lo entiendo. -Se comenz&oacute; a re&iacute;r.<\/p>\n<p>-Ca&iacute; ante ti, Al. Ca&iacute; rendida a lo que t&uacute; eres&hellip; tu inocencia es una arma de doble filo, &iquest;sabes? Verte masturb&aacute;ndote ha sido de lo m&aacute;s er&oacute;tico que he visto en mi vida. Se acerc&oacute; m&aacute;s a m&iacute; y me abraz&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Me asusta lo que me haces sentir.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; te portas as&iacute; conmigo? -Las l&aacute;grimas segu&iacute;an corriendo pero no con tanta intensidad.<\/p>\n<p>-Quiero que me odies.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute;?<\/p>\n<p>-No tengo nada bueno para ti, Al.<\/p>\n<p>-Te equivocas&hellip;<\/p>\n<p>-Me conozco, lo voy a terminar estropeando.<\/p>\n<p>Era in&uacute;til discutir con ella. Esta peque&ntilde;a confesi&oacute;n lejos de ayudarme a aclarar el panorama lo hizo m&aacute;s turbio.<\/p>\n<p>-Entonces al&eacute;jate de m&iacute;.<\/p>\n<p>-Lo har&eacute;, despu&eacute;s de esta noche.<\/p>\n<p>Sent&iacute; como se me estrujaba el coraz&oacute;n. Con un suave movimiento llev&oacute; la mano que me abrazaba a mi est&oacute;mago y lentamente lo fue bajando a mi vientre, luego a mi monte de venus hasta llegar a mi co&ntilde;o que a&uacute;n estaba mojado.<\/p>\n<p>Dos de sus dedos recorrieron los pliegues buscando empaparse; abr&iacute;a mis labios, los acariciaba suavemente, amagaba con entrar en m&iacute; de nuevo. Las l&aacute;grimas y la amargura fueron reemplazadas por los gemidos que no se hicieron esperar. Cristina se peg&oacute; a&uacute;n m&aacute;s a m&iacute;; abr&iacute; un poco m&aacute;s las piernas para darle m&aacute;s acceso.<\/p>\n<p>-Eres preciosa, Al. -Susurr&oacute; a mi o&iacute;do antes de besar mi cuello con fervor.<\/p>\n<p>&ndash;Me encantas.<\/p>\n<p>-C&aacute;llate, por favor.<\/p>\n<p>Las l&aacute;grimas amenazaban con salir de nuevo. No quer&iacute;a escuchar nada de lo que me dec&iacute;a. Nada.<\/p>\n<p>Me concentr&eacute; en lo que sus dedos me hac&iacute;an, si ser&iacute;a nuestra &uacute;ltima noche juntas lo menos que pod&iacute;a hacer era disfrutarlo. Cerr&eacute; los ojos y me dej&eacute; llevar. La maestr&iacute;a de sus caricias era exquisita, simplemente exquisita.<\/p>\n<p>&iquest;Alguien que me toque como ella? Quiz&aacute;s. &iquest;Alguien que haga mi coraz&oacute;n latir como lo hace ella? No creo que pueda encontrar en esta vida o en las que sigan.<\/p>\n<p>Y as&iacute; una vez m&aacute;s me dej&eacute; llevar; la disfrut&eacute; y ella me disfrut&oacute;. La ma&ntilde;ana nos encontr&oacute; desnudas en la sala de una peque&ntilde;a caba&ntilde;a, iluminando con sus rayos nuestros &uacute;ltimos segundos juntas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Hoy ser&iacute;a el d&iacute;a de la dichosa cita con Cristina y estaba m&aacute;s que nerviosa. No era mi primera pero s&iacute; era la primera con alguien que me ten&iacute;a completamente loca. Una parte de m&iacute; sab&iacute;a que era un terrible error seguir este juego con ella y que lo pagar&iacute;a muy caro pero&hellip; ella [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17176,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":{"0":"post-27498","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-lesbicos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27498","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17176"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27498"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27498\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27498"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27498"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27498"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}