{"id":27558,"date":"2021-01-15T23:00:00","date_gmt":"2021-01-15T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-01-15T23:00:00","modified_gmt":"2021-01-15T23:00:00","slug":"descubrimiento-recreativo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/descubrimiento-recreativo\/","title":{"rendered":"Descubrimiento recreativo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27558\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>As&iacute; como en las hojas, mi piel retiene las gotas. Se deslizan hasta la punta y ah&iacute; se sostienen, hasta que la fuerza de otra gota las empuje al abismo. Crean un recorrido y yo las imagino un poco m&aacute;s densas, como un alm&iacute;bar que roza mi continente.<\/p>\n<p>Cuando no aguantan m&aacute;s se dejan caer y golpean contra el suelo, se deshacen y se vuelven a reunir; una tras otra, una por una.<\/p>\n<p>Angelical, la brisa seca mi superficie. El calor del sol aumenta la temperatura. Y entonces las gotas se agitan con un furor diab&oacute;lico.<\/p>\n<p>Yo sigo todo el recorrido con mis ojos. Mis p&aacute;rpados acompa&ntilde;an mis miradas y mis movimientos. Son la precuela del resto de los sucesos. Las pesta&ntilde;as le aportan un aleteo imprevisto al conjunto, sutil pero no por eso menos dr&aacute;stico, menos tajante, menos importante.<\/p>\n<p>Desear&iacute;a un paisaje fenomenal, algo alocado, que me reciba como la arena recibe las oleadas del mar. Como esa adrenalina mientras la ola se forma justo antes de romper contra la masa de agua. Como lo siniestro de lo profundo de ese mismo mar. Como lo intenso de un azul que se ennegrece cada vez m&aacute;s y cuando un rayo de sol lo atraviesa, se transforma en un zafiro sensacional.<\/p>\n<p>Muerdo una uva coloreada en variedad de tintas, y su jugo explota en mi boca. El sabor se impregna; simult&aacute;neamente mi garganta recibe y deja correr todo lo que reste (otro a&ntilde;o recordando mi fascinaci&oacute;n por el aporte del dulzor &aacute;cido que mis sentidos guardan en mi memoria&hellip;)<\/p>\n<p>La percepci&oacute;n es tan fuerte que no queda otra opci&oacute;n m&aacute;s que enmudecer ante cada nuevo encuentro. Descubro una fascinaci&oacute;n por el silencio, ese silencio que tambi&eacute;n es continente de algo m&aacute;s, pues alberga en &eacute;l todos los sonidos imperceptibles a mi o&iacute;do, y eso me hace fraguar una nueva escena.<\/p>\n<p>Y si as&iacute; lo quisiera, s&eacute; que ir&iacute;a por mucho m&aacute;s; m&aacute;s all&aacute; pero no del todo, pues a&uacute;n en mi fant&aacute;stica quimera puedo discriminar el aspecto taimado de los excesos, y a ellos&hellip; no los pretendo, ni tampoco me apetecen. Quitar&iacute;an de mi la inc&oacute;gnita de la apertura y del autodescubrimiento.<\/p>\n<p>Es entonces que sin saber c&oacute;mo ni cu&aacute;ndo, desde la punta de mis dedos obtengo un dejo de rendici&oacute;n, esa que es tan literal, la que proviene del mism&iacute;simo significado de rendirse: &ldquo;someterse al dominio o voluntad de algo&rdquo;. No quisiera juzgar mi curiosidad, pues es la que me hace continuar en la b&uacute;squeda, pero s&iacute; deber&eacute; admitir mi deseo histri&oacute;nico de satisfacer. Y tan s&oacute;lo en una profunda respiraci&oacute;n me encuentro tendida, abrumada y al mismo tiempo completamente apaciguada. Aquietada por una fuerza que me super&oacute; y me encontr&oacute; vulnerable pero &aacute;vida de conocimiento; una fuerza que me apasiona por ser, sobre todo, c&aacute;ndida y comprensible.<\/p>\n<p>Y as&iacute;, casi sin ser consciente de ello permito, a mi ritmo, que ese dejo me recorra en&eacute;rgica y firmemente, con esa sensaci&oacute;n de que algo se me escapa de las manos, pero que sin temor lentamente dejo ir.<\/p>\n<p>En mi mente es tan ef&iacute;mero como un rayo, una corriente de electricidad, un destello brillante en el medio de la noche, un florecimiento mostr&aacute;ndose en todo su esplendor.<\/p>\n<p>Y despu&eacute;s&hellip; simplemente, la calma.<\/p>\n<p>Gracias por leerlo y haber compartido conmigo esta experiencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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