{"id":27564,"date":"2021-01-15T23:00:00","date_gmt":"2021-01-15T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-01-15T23:00:00","modified_gmt":"2021-01-15T23:00:00","slug":"esclavo-de-ti-mismo-cap-16-orgia-en-el-agua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/esclavo-de-ti-mismo-cap-16-orgia-en-el-agua\/","title":{"rendered":"Esclavo de ti mismo (Cap. 16): Org\u00eda en el agua"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27564\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El sol se alz&oacute; sobre el horizonte y brill&oacute; sobre el espectacular cuerpo de Mauro Mendosa, que vestido solamente con el ba&ntilde;ador esperaba a Marcus sentado en la palapa a un lado de la piscina.<\/p>\n<p>-Excelente Mauro. Ponte de pie, vamos, ven conmigo.-<\/p>\n<p>Pidi&oacute; Marcus al tiempo que lo tomaba del hombro.<\/p>\n<p>-Sssi, Amo&hellip;-<\/p>\n<p>Respondi&oacute; Mendosa con voz sumisa al incorporarse.<\/p>\n<p>-Ven, s&iacute;gueme a la piscina. He o&iacute;do que eres un magn&iacute;fico nadador y clavadista, incluso s&eacute; que ganaste una medalla de oro. &iquest;Es cierto?-<\/p>\n<p>-Si, Amo&hellip; Gan&eacute; una medalla de oro en la competencia nacional&hellip; Hace un a&ntilde;o&hellip;-<\/p>\n<p>Contest&oacute; Mendosa, mientras dejaba que Marcus lo abrazara y lo llevase hasta el trampol&iacute;n.<\/p>\n<p>-Bien, muy bien. Quiero que te des un clavado como el que realizaste en tu &uacute;ltima competencia. Despu&eacute;s nada y exh&iacute;beme tu cuerpo. Ans&iacute;o verte nadar. &iquest;me complacer&aacute;s?-<\/p>\n<p>Inquiri&oacute; Marcus, mientras besaba y chupaba los pezones de Mendosa.<\/p>\n<p>-Ssi, Amo&hellip; Claro que te complacer&eacute;&hellip; Tus deseos son &oacute;rdenes&hellip; Si, soy tu esclavo encuerado y obedecer&eacute;&hellip; Obedecer&eacute;&hellip;-<\/p>\n<p>Dijo el argentino para enseguida subir y lanzarse desde el trampol&iacute;n de forma muy similar a como lo hubiese hecho un clavadista ol&iacute;mpico.<\/p>\n<p>-&iexcl;Soberbio, MI ESCLAVO ENCUERADO! &iexcl;NADA, NADA, QUIERO QUE NADES, &iexcl;QUIERO QUE ME PRESUMAS ESE CUERPO ESPECTACULAR DE MEDALLISTA DE ORO QUE TIENES!-<\/p>\n<p>Grit&oacute; Marcus mientras aplaud&iacute;a y miraba a Mendosa desde la orilla de la piscina.<\/p>\n<p>El argentino comenz&oacute; con brazadas suaves y lentas, al tiempo que atravesaba lo ancho de la alberca. Esta era de unos veinticinco metros y Marcus qued&oacute; encantado cuando las gotas de agua sobre la espalda desnuda de Mendosa, destellaron ante los rayos del sol. No era capaz de apartar la mirada de aquel liso y fuerte torso, de aquellas piernas perfectamente torneadas, de aquellos b&iacute;ceps firmes y remarcados que se estiraban y contra&iacute;an ante cada brazada.<\/p>\n<p>-&iexcl;HIPNOTIZADO Y ENCUERADO!, &iexcl;NADA M&Aacute;S R&Aacute;PIDO, M&Aacute;S R&Aacute;PIDO!, &iexcl;QUIERO VER DE TODO LO QUE ERES CAPAZ!-<\/p>\n<p>Orden&oacute; Marcus a gritos.<\/p>\n<p>El argentino obedeci&oacute; e increment&oacute; el ritmo. Marcus qued&oacute; prendado por aquel g&uuml;ero en ba&ntilde;ador, sobre el que los rayos del sol creaban un magn&iacute;fico espect&aacute;culo.<\/p>\n<p>-Mi due&ntilde;o, aqu&iacute; est&aacute;n las cosas que pediste&hellip;-<\/p>\n<p>Se escuch&oacute; la voz de Sam a sus espaldas.<\/p>\n<p>Marcus se gir&oacute; y observ&oacute; al ojiazul vestido con un diminuto short negro, que en sus manos sosten&iacute;a un jab&oacute;n, una botella de acondicionador y un estropajo.<\/p>\n<p>-Perfecto mi zombi. Sabes, antes del desayuno, dile a Alfonso Nicol&aacute;s y H&eacute;rcules que se coloquen sus trajes de ba&ntilde;o, t&uacute; tambi&eacute;n p&oacute;ntelo. Todos vamos a nadar y ba&ntilde;arnos aqu&iacute; con Mendosa. Diles que vengan, pero si&eacute;ntense en las palapas hasta que yo les ordene entrar.-<\/p>\n<p>Indic&oacute; Marcus, mientras tomaba los objetos de las manos de Sam y lo besaba en el cuello.<\/p>\n<p>-Sssi&hellip; Mi due&ntilde;o, lo que quieras&hellip; S&oacute;lo existo para obedecer&hellip;-<\/p>\n<p>Contest&oacute; Sam entre murmullos de placer.<\/p>\n<p>-Bien, muy bien. Vete y haz lo que te digo- Dijo Marcus, mientras se acercaba al borde de la piscina. -&iexcl;ALTO MI ESCLAVO ENCUERADO! Ven, ac&eacute;rcate y ay&uacute;dame a entrar.-<\/p>\n<p>Pidi&oacute; al hipnotizado argentino, al tiempo que colocaba los enceres en el suelo junto al borde.<\/p>\n<p>Mauro acat&oacute; de inmediato y se aproxim&oacute; al sitio donde estaba Marcus. Se coloc&oacute; de pie, el agua le llegaba hasta la mitad del pecho y sumiso estir&oacute; sus brazos para sujetar el torso desnudo de su Amo. Aquellas manos fuertes como tenazas, tiraron de Marcus y con gran precisi&oacute;n le apoyaron a entrar al agua.<\/p>\n<p>Marcus sinti&oacute; el golpe algo fr&iacute;o del l&iacute;quido, pero lo ignor&oacute; y de inmediato se aferr&oacute; al lampi&ntilde;o cuerpo del hipnotizado argentino. Acarici&oacute; su espalda y se restreg&oacute; contra &eacute;l, al tiempo que rosaba su enorme y poderoso paquete.<\/p>\n<p>-Eres un sensual y encuerado medallista de oro. &iquest;te gusta estar bajo mi poder?-<\/p>\n<p>Pregunt&oacute; Marcus en un ronroneo, mientras besaba a Mauro en el cuello.<\/p>\n<p>-Si, Amo&hellip; Disfruto estar hipnotizado&hellip; Me gusta estar encuerado&hellip; Me complace estar bajo tu poder&hellip;-<\/p>\n<p>Contest&oacute; el argentino con la mirada perdida y en medio de varios gemidos guturales de satisfacci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Sabes, me encantas. Eres tan guapo como Alfonso, pero me excitas m&aacute;s. Alfonso no se resisti&oacute;, pero t&uacute; s&iacute; luchaste, me encanta tenerte dominado. Tenerte aqu&iacute;, en el agua, casi desnudo, a mi merced. Eres muy guapo y sexi. &iquest;te encanta nadar conmigo verdad?-<\/p>\n<p>Inquiri&oacute; Marcus, mientras acariciaba y pellizcaba los pezones de Mendosa.<\/p>\n<p>Mauro suspir&oacute; sometido y doblegado por el l&iacute;vido antes de contestar. -Ssi, Amo&hellip; Me encanta nadar contigo&hellip; Me gusta estar encuerado&hellip; disfruto estar hipnotizado&hellip; Soy tu esclavo encuerado&hellip; Ahora soy completamente homosexual&hellip; Me complace tener sexo contigo y con quien tu mandes&hellip; Soy tu esclavo sexual&hellip; Tus deseos son &oacute;rdenes&hellip; mi Amo, s&oacute;lo t&uacute; tienes poder sobre m&iacute;, s&oacute;lo t&uacute; me puedes ordenar&hellip; Disfruto estar bajo tu poder&hellip; yo obedecer&eacute;&hellip; Obedecer&eacute;&hellip; Obedecer&eacute;&hellip;-<\/p>\n<p>Repiti&oacute; todas las sugestiones de golpe, cosa que a Marcus complaci&oacute; sobre manera, pues significaba que Mendosa se encontraba en el nivel m&aacute;s profundo del trance.<\/p>\n<p>-Bien, toma esto. Comienza a ba&ntilde;arte, quiero ver como te enjabonas. Disfrutas ba&ntilde;arte para m&iacute;, eso te complace.-<\/p>\n<p>Dijo Marcus tras entregarle el jab&oacute;n y el estropajo.<\/p>\n<p>Mauro hizo espuma con las manos y comenz&oacute; a frotar su cuerpo de forma concienzuda desde arriba hacia abajo, mientras chapoteaba en el agua. Las burbujas flotaban a su alrededor y Marcus se regocij&oacute; particularmente cuando quiso enjabonarse los muslos y la entrepierna, mas obviamente el ba&ntilde;ador le estorbaba y el argentino al hallarse en aquel estado tan profundo de hipnosis, desconcertado no fue capaz de decidir qu&eacute; hacer.<\/p>\n<p>-Qu&iacute;tatelo ya. Te estorba. Te estorba mucho. Deseas lucir tu cuerpo. Te gusta estar encuerado, te complace nadar desnudo y ba&ntilde;arte para m&iacute;. Quieres ba&ntilde;arte conmigo.-<\/p>\n<p>Instruy&oacute; Marcus con su sensual y atrayente voz.<\/p>\n<p>-Sssi&hellip; Me estorba&hellip; Me estorba mucho&hellip; Quiero lucir mi cuerpo&hellip; Me gusta estar encuerado&hellip; Me complace nadar desnudo y ba&ntilde;arme para ti&hellip; Quiero ba&ntilde;arme contigo&hellip;-<\/p>\n<p>Respondi&oacute; Mendosa al tiempo que se liberaba del ba&ntilde;ador y dejaba que este flotara lejos.<\/p>\n<p>-Bien, ahora qu&iacute;tame el m&iacute;o. Te complace estar encuerado conmigo en el agua. Quieres sentir mi cuerpo desnudo y ba&ntilde;arte conmigo. Te complace que los dos estemos desnudos, completamente encuerados.-<\/p>\n<p>Indic&oacute; Marcus, tras tomar las fuertes manos de Mendosa y colocarlas alrededor del el&aacute;stico de su ba&ntilde;ador.<\/p>\n<p>-Ssi&hellip; Me complace estar encuerado contigo en el agua&hellip; Quiero sentir tu cuerpo desnudo&hellip; Quiero ba&ntilde;arme contigo&hellip; Me complace que los dos estemos completamente encuerados&hellip; Ssi, eres mi Amo y obedecer&eacute;&hellip; Obedecer&eacute;&hellip; Obedecer&eacute;&hellip;-<\/p>\n<p>Respondi&oacute; Mendosa con una voz gutural y totalmente presa del l&iacute;vido de acertarse desnudo con Marcus.<\/p>\n<p>-Eres un muchacho muy guapo. Un muchacho guapo que huele a cloro y jab&oacute;n. Tu cuerpo y mente me pertenece, no podr&aacute;s despertar nunca de este trance. Es m&aacute;s, no deseas hacerlo &iquest;verdad?-<\/p>\n<p>Inquiri&oacute; Marcus, con una mano en la cadera y la otra en torno al miembro de Mendosa.<\/p>\n<p>-No&hellip; Mi Amo&hellip; No deseo hacerlo&hellip; Disfruto estar hipnotizado&hellip; Me gusta estar encuerado&hellip; Yo te complacer&eacute;&hellip; Tus deseos son &oacute;rdenes&hellip; Yo soy tu esclavo encuerado y obedecer&eacute;&hellip; Obedecer&eacute;&hellip; Obedecer&eacute;&hellip;-<\/p>\n<p>Contest&oacute; Mendosa enteramente perdido en aquel trance.<\/p>\n<p>-Bien, ac&eacute;rcate. Compl&aacute;ceme. P&iacute;deme un beso, &iexcl;lo deseas. &iquest;Verdad?, &iquest;deseas besarme mi guapo muchacho con olor a jab&oacute;n y cloro?-<\/p>\n<p>Inquiri&oacute; Marcus, a la vez que acariciaba el r&iacute;gido y duro pene de Mendosa.<\/p>\n<p>-Oh s&iacute;&hellip; Si&hellip; Lo deseo&hellip; &iquest;Amo, puedo besarte?&#8230; Lo deseo en verdad&hellip; Por favor Perm&iacute;tele a tu muchacho guapo con olor a jab&oacute;n y cloro&hellip; A tu esclavo encuerado besarte&hellip;-<\/p>\n<p>Suplic&oacute; Mendosa con una voz ansiosa, cada vez m&aacute;s hipnotizado, pero tambi&eacute;n cada vez m&aacute;s v&iacute;ctima de aquel inducido placer homosexual.<\/p>\n<p>-Si, claro. Hazlo varias veces y mientras lo haces, quiero que repitas que tu cuerpo y tu mente me pertenecen.-<\/p>\n<p>Mauro se aproxim&oacute; a Marcus, lo tom&oacute; de los hombros y lo atrajo hacia s&iacute;. -Mi cuerpo y mente te pertenecen- Murmur&oacute; tras el primer beso. -Mi cuerpo y mente te pertenecen- Repiti&oacute; luego de un beso m&aacute;s largo y profundo. -Mi cuerpo y mente te pertenecen&hellip; Mi Amo&hellip;-<\/p>\n<p>Dijo al romper un tercer y profundo beso, en el que Marcus explor&oacute; con su lengua toda la cavidad del argentino.<\/p>\n<p>-Exacto. Excelente. Esc&uacute;chame bien, quiero que vuelvas a besarme. Pero cuando termine el beso, quiero que cierres los ojos y duermas m&aacute;s profundamente, quiero que entres en un trance a&uacute;n m&aacute;s profundo con tus ojos cerrados y te quedes inerte, de pie en el agua, completamente dormido hasta que yo te vuelva a besar. &iquest;entiendes?-<\/p>\n<p>Instruy&oacute; Marcus abrazado al torso desnudo de su esclavo.<\/p>\n<p>-Ssi&hellip; Inerte&hellip; Con los ojos cerrados&hellip; Debo dormir y entrar en un trance a&uacute;n m&aacute;s profundo&hellip; Dormir profundamente&hellip; Hasta que vuelvas a besarme&hellip;-<\/p>\n<p>Acept&oacute; Mendosa aquella extra&ntilde;a orden.<\/p>\n<p>-Bien, b&eacute;same, con pasi&oacute;n.-<\/p>\n<p>Pidi&oacute; Marcus.<\/p>\n<p>Mauro tom&oacute; a su Amo del rostro y le plant&oacute; un fogoso beso, en el que puso todos sus deseos, su necesidad por demostrar que obedec&iacute;a y complac&iacute;a en totalidad a su Amo. Marcus rompi&oacute; el beso y Mendosa dej&oacute; caer pesadamente los p&aacute;rpados y se qued&oacute; inm&oacute;vil, totalmente r&iacute;gido en medio del agua.<\/p>\n<p>Marcus qued&oacute; fascinado por el nivel de profundidad que pod&iacute;a conseguir en cada una de sus presas. Volvi&oacute; el rostro y observ&oacute; a H&eacute;rcules, Nicol&aacute;s, Alfonso y Sam, todos con sus cabezas clavadas en el pecho, los cuatro sentados en las sillas de playa y tan s&oacute;lo vestidos con ba&ntilde;adores y sandalias como sus &uacute;nicas prendas.<\/p>\n<p>-&iexcl;MI SON&Aacute;MBULO, &ldquo;KALIGARI&rdquo;, VEN AQU&Iacute;, &iexcl;ENTRA EN EL AGUA Y NADA HASTA DONDE ESTOY!, &iexcl;H&Eacute;RCULES, &ldquo;M&Uacute;SCULOS DE HIERRO&rdquo;, SUBE AL TRAMPOL&Iacute;N, &iexcl;HAZ UN CLAVADO Y NADA HASTA DONDE ESTOY YO!, &iexcl;SAM, &ldquo;SICOD&Eacute;LICO&rdquo;, IGUAL SUBE AL TRAMPOL&Iacute;N Y SALTA TRAS H&Eacute;RCULES, &iexcl;NADA HASTA M&Iacute;!, &iexcl;&rdquo;CUERPO DE CRISTAL&rdquo;, NICOL&Aacute;S, VEN, &iexcl;NADA HASTA M&Iacute;!-<\/p>\n<p>Los cuatro obedecieron y ejecutaron al pie de la letra las instrucciones de Marcus. Saltaron y nadaron hasta donde &eacute;l se encontraba y se quedaron flotando a su alrededor.<\/p>\n<p>-Excelente, col&oacute;quense de pie y hagan una fila aqu&iacute;, junto a m&iacute;.-<\/p>\n<p>Los cuatro obedecieron y se pusieron en hilera a la izquierda de Marcus y Mendosa, que, pese al ruido y movimiento del agua, segu&iacute;a completamente r&iacute;gido, sin moverse y con los ojos cerrados.<\/p>\n<p>-Vale, vale. Quiero que cada uno bese a Mendosa, quiero que lo besen con mucha pasi&oacute;n. Chupen y muerdan suavemente sus labios. Comienza t&uacute; Nicol&aacute;s, despu&eacute;s hazlo t&uacute;, H&eacute;rcules, luego Sam, y al final t&uacute; mi predilecto. Cuando lo besen, quiero que vuelvan a formar la fila. Vamos, ahora.-<\/p>\n<p>Los cuatro siguieron sin oponerse a los deseos de Marcus. Nicol&aacute;s bes&oacute; con sensualidad al argentino, en una acci&oacute;n rom&aacute;ntica y calma, aunque con su lengua no dej&oacute; de acariciar sus labios. H&eacute;rcules fue m&aacute;s brutal, mordisque&oacute; y atac&oacute; la boca de Mauro con su lengua, hasta la garganta. Sam utiliz&oacute; la lengua igual que Nicol&aacute;s, pero succion&oacute; con fuerza y tard&oacute; en romper el beso. Alfonso fue sexi y dominante, pues acarici&oacute; y chup&oacute; con suavidad los labios de Mendosa, pero luego introdujo la lengua hasta el fondo en un claro acto de sometimiento.<\/p>\n<p>Marcus se fascinaba a cada minuto. Presenciar c&oacute;mo aquellos hombres eran incapaces de resistirse a su poder. C&oacute;mo los obligaba a realizar aquellos actos gays, a disfrutarlos, a excitarse con los cuerpos de sus compa&ntilde;eros. Pero tambi&eacute;n resultaban fabulosos los estados de trance en los que hab&iacute;a conseguido inducirlos. El sonambulismo de Alfonso era cada vez m&aacute;s profundo, pues mientras m&aacute;s tiempo permanec&iacute;a dormido, m&aacute;s son&aacute;mbulo se volv&iacute;a. En los &uacute;ltimos d&iacute;as hab&iacute;a bastado con la primera fase del Kaligari para que cumpliera todas sus &oacute;rdenes y las pocas veces en las que lo coloc&oacute; en la segunda fase, pr&aacute;cticamente la diferencia fue nula.<\/p>\n<p>Marcus idolatraba a su esclavo son&aacute;mbulo, porque la Caja Kaligari se trataba de una fuente inagotable y no era necesario nuevamente drogar a Alfonso o hipnotizarlo, adem&aacute;s que el casta&ntilde;o disfrutaba el sue&ntilde;o como ning&uacute;n otro. Alfonso jam&aacute;s despertar&iacute;a, al menos que el propio Marcus lo liberase o la Caja Kaligari fuera destruida. Marcus record&oacute; por un momento los dos d&iacute;as de entrenamiento que comparti&oacute; con &eacute;l antes de la llegada de Sam y sonri&oacute; gustoso.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s estaba Sam, el homof&oacute;bico. A diferencia de Alfonso, &eacute;l se hab&iacute;a resistido, aunque la hipnosis que hab&iacute;a utilizado era muy poderosa. A trav&eacute;s de varios biosensores hechos con un mineral especial e instalados en la pantalla tridimensional de la sala Sicod&eacute;lica, Marcus introdujo una secuencia de ondas teta y gama acompa&ntilde;adas por un flujo de instrucciones subliminales, que en combinaci&oacute;n con un l&aacute;ser de diamante, creaban un trance hipn&oacute;tico muy profundo, en el que la zona consiente del cerebro era reprimida hasta casi la nulidad y dejaba en su lugar a un cerebro sumergido en un constante sopor, que lo hac&iacute;a maravillosamente d&oacute;cil y manejable.<\/p>\n<p>Sin embargo, contaba con una peque&ntilde;a falla. Para que el trance permaneciese, cada noventa y seis horas, el norteamericano deb&iacute;a tener una sesi&oacute;n de reinducci&oacute;n delante de la pantalla, que duraba al menos dos horas. Por eso Marcus hab&iacute;a fijado en Sam un comando posthipn&oacute;tico. En el caso de que el ojiazul consiguiera despertar, el comando lo regresar&iacute;a a un estado de hipnosis lo suficientemente profundo, como para conducirlo a su sesi&oacute;n de persuasi&oacute;n gay. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n serv&iacute;a para emplear de modo fragmentado su personalidad real. Pues consegu&iacute;a que Sam regresara parcialmente a su estado consiente, como la vez que ayud&oacute; a cazar a Sergio y H&eacute;rcules, pero sin abandonar el trance hipn&oacute;tico.<\/p>\n<p>H&eacute;rcules y Sergio eran un caso muy especial. La mezcla de drogas que les hab&iacute;a suministrado anulaba sus mentes y los volv&iacute;an pr&aacute;cticamente unos aut&oacute;matas, en los que Marcus hab&iacute;a implantado gradualmente nuevas personalidades, comportamientos, gustos y caracter&iacute;sticas homosexuales.<\/p>\n<p>Aunque, igual que en Sam, estableci&oacute; gracias a comandos posthipn&oacute;ticos estados intermedios en los que volv&iacute;an a ser ellos mismos, pero sin estar verdaderamente despiertos. No obstante, como ocurr&iacute;a con el norteamericano, la narcosis producida por las drogas deb&iacute;a ser mantenida y reforzada a trav&eacute;s de un col&aacute;geno que Marcus les daba a comer cada cinco d&iacute;as.<\/p>\n<p>Nicol&aacute;s, oh, Nicol&aacute;s. El mexicano hab&iacute;a sido hasta entonces el segundo de los machos que m&aacute;s le hab&iacute;a excitado y complacido. Debido a su peque&ntilde;o acercamiento al placer gay en la universidad, junto con Alfonso era el m&aacute;s receptivo y dispuesto a complacerlo en todo. La sortija egipcia que Marcus le hab&iacute;a colocado, en realidad era falsa. Marcus la hab&iacute;a forjado junto con el medall&oacute;n que &eacute;l llevaba al cuello. La sortija y el medall&oacute;n pose&iacute;an un par de chips hechos a partir del mismo mineral con el cual fueron construidos los sensores de la pantalla tridimensional, mismos que generaban poderosas ondas teta, que volv&iacute;an al poseedor de la sortija una especie de receptor viviente y lo induc&iacute;an a un trance supercargado e inagotable mediante constantes implantaciones de &oacute;rdenes subconscientes de sumisi&oacute;n, mientras la sortija se mantuviera en el dedo de la v&iacute;ctima.<\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo, estaba su nueva y m&aacute;s reciente presa. Mauro Mendosa. Nicol&aacute;s y Sergio hab&iacute;an conseguido cazarlo mediante un aparato de su creaci&oacute;n. El hipnocopio. Marcus utiliz&oacute; el mismo mineral para dise&ntilde;ar y construir varios espejos, circuitos y nodos luminosos, con los cuales pod&iacute;a inducir un trance muy similar al de Nicol&aacute;s y mucho m&aacute;s poderoso que el de Sam, pero con un fallo igual de fastidioso. Mendosa deber&iacute;a ser expuesto a las luces estrobosc&oacute;picas del techo de la sala Sicod&eacute;lica al menos cada tres d&iacute;as, de lo contrario podr&iacute;a despertar.<\/p>\n<p>No obstante, Marcus volvi&oacute; a fijar su vista en todos y sonri&oacute; complacido. Con ellos bajo su dominio, experimentar&iacute;a, conseguir&iacute;a replicar los beneficios de la Caja Kaligari en sus dem&aacute;s m&eacute;todos de control hipn&oacute;tico. &ldquo;S&iacute; lo har&iacute;a&rdquo;. Todo era perfectible. Esos hombres jam&aacute;s volver&iacute;an a ser libres.<\/p>\n<p>Observ&oacute; a su esclavo argentino y qued&oacute; encantado al verificar que Mendosa segu&iacute;a sin inmutarse, pese a la repetida violaci&oacute;n de su boca. Marcus le hab&iacute;a ordenado que no fuera consiente de nada hasta que el le besara y Mauro hab&iacute;a obedecido. La hipnosis era muy profunda, insondable.<\/p>\n<p>-Mi esclavo encuerado, abre los ojos, pero contin&uacute;a hipnotizado.-<\/p>\n<p>Dijo Marcus, luego de besarlo largamente.<\/p>\n<p>El argentino abri&oacute; sus ojos, pero mantuvo la vista perdida y su rostro ausente, en espera de m&aacute;s instrucciones de su Amo.<\/p>\n<p>-Bien, qu&iacute;tales los ba&ntilde;adores a los dem&aacute;s. Quieres estar encuerado con todos nosotros, quieres nadar y ba&ntilde;arte desnudo con nosotros, eso te complace.-<\/p>\n<p>Indic&oacute; Marcus, mientras acariciaba el rostro de Mendosa.<\/p>\n<p>-Sssi, Amo&hellip; Quiero estar encuerado con ustedes&hellip; Quiero nadar y ba&ntilde;arme desnudo con todos&hellip; Eso me complace&hellip; Ssi, Amo&hellip; Obedecer&eacute;&hellip;-<\/p>\n<p>Repiti&oacute; Mendosa, a la vez que comenzaba a sacarles los ba&ntilde;adores uno por uno.<\/p>\n<p>-Bien, mi esclavo encuerado, vas a ba&ntilde;arnos a cada uno y cuando acabes, todos vamos a cogerte. Recuerda que eres homosexual ahora y te complace tener sexo conmigo y con quien yo te mande.-<\/p>\n<p>Instruy&oacute; Marcus.<\/p>\n<p>-Ssi, Amo, voy a ba&ntilde;arlos a todos&hellip; Y cuando termine, voy a dejar que todos me cojan&hellip; Soy gay ahora y me complace tener sexo contigo y con quien mandes&hellip; Tus deseos son &oacute;rdenes&hellip; Eres mi Amo y obedecer&eacute;&hellip; Obedecer&eacute;&hellip;-<\/p>\n<p>Dijo Mendosa totalmente excitado, mientras comenzaba a ba&ntilde;ar a Alfonso, pues era el que estaba m&aacute;s cerca de &eacute;l.<\/p>\n<p>Marcus se deleit&oacute; con aquel espect&aacute;culo tan homoer&oacute;tico, pues los cinco lo gozaban en grande. En los cinco hab&iacute;a fijado la misma instrucci&oacute;n y el poder de la inducci&oacute;n era irrefrenable. Los cinco gem&iacute;an de satisfacci&oacute;n cuando Mendosa los tocaba, tanto que Marcus no se refren&oacute; y empez&oacute; a penetrar a Nicol&aacute;s, que ser&iacute;a el &uacute;ltimo en ser ba&ntilde;ado por Mendosa.<\/p>\n<p>-&iexcl;Aaaah, MI AMO!&#8230; SSSI&hellip; MI AMO &iexcl;S&Oacute;LO TU TIENES PODER SOBRE M&Iacute;!&#8230; &iexcl;YO VIVO PARA SERVIR Y COMPLACERTE!&#8230; &iexcl;TE PERTENEZCO&hellip; SOY TU AMANTE!&#8230; &iexcl;SOY EL ESCLAVO DE LA SORTIJA DE CRISTAL!&#8230; &iexcl;DISFRUTO COGER CONTIGO!&#8230; &iexcl;AHORA SOY HOMOSEXUAL, DISFRUTO QUE BESES MI CUERPO DESNUDO!&#8230; &iexcl;OH S&Iacute; MI AMO!&#8230; &iexcl;POS&Eacute;EME&hellip; TE PERTENEZCO!-<\/p>\n<p>Grit&oacute; Nicol&aacute;s imbuido por el placer.<\/p>\n<p>-Mi esclavo encuerado, cambio tu orden&hellip; D&eacute;jate coger por cada uno cuando termines de ba&ntilde;arlo&hellip; Y despu&eacute;s c&oacute;gete al que ba&ntilde;aste &hellip; Comienza por Alfonso&hellip;- Indic&oacute; Marcus entre gemidos de placer. -Mi son&aacute;mbulo, c&oacute;gete a Mendosa. &iexcl;Ens&eacute;&ntilde;ale porque eres mi esclavo capataz! &iexcl;ens&eacute;&ntilde;ale el placer homosexual!-<\/p>\n<p>Orden&oacute; Marcus autoritario.<\/p>\n<p>-Sssi&hellip; Mi Amo&hellip; Har&eacute; lo que digas&hellip; S&oacute;lo vivo para complacerte y nada m&aacute;s&hellip;-<\/p>\n<p>Afirm&oacute; Alfonso, a la vez que giraba a Mendosa para penetrarlo.<\/p>\n<p>-Sssi, Amo&hellip; Soy tu esclavo encuerado y yo obedecer&eacute;&hellip; Obedecer&eacute;&hellip; &iexcl;OBEDECER&Eacute;!-<\/p>\n<p>Termin&oacute; Mendosa con un grito al sentir el duro miembro de Alfonso atravesarlo sin piedad.<\/p>\n<p>En menos de dos minutos la piscina se llen&oacute; de gemidos y gritos de hombres en el m&aacute;s delicioso coito. Mendosa gritaba como un puto en selo. Chapoteaba con fuerza en el agua, mientras braceaba v&iacute;ctima del &eacute;xtasis. El semen de todos destellaba en el agua y Marcus goz&oacute; en particular cuando Sam penetr&oacute; con vehemencia a Mendosa y a&uacute;n m&aacute;s cuando el norteamericano gru&ntilde;&oacute; como un perro al sentir la dura y f&eacute;rrea erecci&oacute;n del argentino atravesar su esf&iacute;nter.<\/p>\n<p>-&iquest;Qui&eacute;n tiene poder sobre ustedes esclavos?-<\/p>\n<p>Inquiri&oacute; Marcus, mientras clavaba sus u&ntilde;as en los hombros y desgarraba el ano de H&eacute;rcules.<\/p>\n<p>-&iexcl;S&Oacute;LO MARCUS TIENE PODER SOBRE NOSOTROS!, &iexcl;S&Oacute;LO MARCUS NOS PUEDE ORDENAR!-<\/p>\n<p>Gritaron los cinco bajo un paroxismo absoluto de lujuria y perdidos enteramente en aquellos estados de trance.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mi son&aacute;mbulo pen&eacute;trame ahora!, Mi esclavo encuerado, &iexcl;quiero penetrarte ya!, Mi gran esclavo, y mi esclavo de cristal, &iexcl;masturben a Mendosa!, &iexcl;Mi zombi tu trae aqu&iacute; tu miembro para que yo te masturbe!, &iexcl;todos ahora esclavos!-<\/p>\n<p>-Sssi, Mi Amo, har&eacute; lo que digas&hellip; Soy tu esclavo son&aacute;mbulo y S&oacute;lo vivo para tu placer y nada m&aacute;s&hellip;-<\/p>\n<p>Afirm&oacute; Alfonso e introdujo su pene en el ano de Marcus.<\/p>\n<p>-Sssi, mi due&ntilde;o&hellip; Lo que quieras&hellip; Soy su zombi sin voluntad&hellip; De inmediato lo cumplir&eacute;&hellip; S&oacute;lo vivo para obedecer&hellip;-<\/p>\n<p>Continu&oacute; el norteamericano al tomar las manos de Marcus y colocarlas en torno a sus genitales.<\/p>\n<p>-Ssi, mi Amo&hellip; soy tu esclavo bruto, puto y sexual&hellip; Una monta&ntilde;a de m&uacute;sculos sin voluntad&hellip; No tengo mente propia&hellip; Puedes hacer conmigo lo que quieras&hellip;-<\/p>\n<p>Acept&oacute; entonces H&eacute;rcules al agarrar con firmeza el miembro a punto de explotar de Mendosa.<\/p>\n<p>-Si, mi Amo&hellip; Soy el esclavo de la sortija de cristal&hellip; Soy tu esclavo amante&hellip; S&oacute;lo existo para servir y complacerte&hellip; Tus deseos son &oacute;rdenes&hellip;-<\/p>\n<p>Asegur&oacute; Nicol&aacute;s al pelear con H&eacute;rcules para masturbar a Mendosa.<\/p>\n<p>-Soy tu esclavo encuerado, Amo&hellip; Disfruto estar hipnotizado&hellip; Me gusta estar encuerado&hellip; Ahora soy homosexual&hellip; Me complace tener sexo contigo y con quien tu mandes&hellip; Yo obedecer&eacute;&hellip; Obedecer&eacute;&hellip; Obedecer&eacute;&hellip;&hellip;-<\/p>\n<p>Dijo finalmente Mendosa, al permitir que Marcus lo penetrara de un golpe.<\/p>\n<p>Esa hab&iacute;a sido una de sus fantas&iacute;as, celebrar una org&iacute;a en la piscina. Muchos dec&iacute;an que no era posible tener sexo en el agua, pero con aquel nivel de excitaci&oacute;n y gracias al poder de la hipnosis todo resultaba factible.<\/p>\n<p>Marcus dej&oacute; entonces que su cuerpo y sensaciones se extraviaran entre los brazos de Alfonso, Nicol&aacute;s, y Sam, y la lampi&ntilde;a espalda desnuda de Mendosa. Por lo que estuvo convencido de que esa ma&ntilde;ana goz&oacute; de la m&aacute;s apote&oacute;sica sesi&oacute;n de sexo que jam&aacute;s hubiese tenido al aire libre.<\/p>\n<p>Nota del autor: Mendosa fue incapaz de resistirse. Marcus lo ha subyugado e igual que Alfonso, Samuel, Sergio, H&eacute;rcules y Nicol&aacute;s, se ha sumado al harem del perverso hipnotista.<\/p>\n<p>Parte de los secretos de Marcus comienzan a revelarse, &iquest;acaso Jason y Nataku podr&aacute;n tener una oportunidad?<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; tarea le habr&aacute; encomendado a Sergio?<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo consigui&oacute; inculcar en cada uno esas conductas tan agenas?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 El sol se alz&oacute; sobre el horizonte y brill&oacute; sobre el espectacular cuerpo de Mauro Mendosa, que vestido solamente con el ba&ntilde;ador esperaba a Marcus sentado en la palapa a un lado de la piscina. -Excelente Mauro. 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