{"id":27565,"date":"2024-11-14T02:00:00","date_gmt":"2024-11-14T01:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/relato\/el-cabron\/"},"modified":"2024-11-14T23:40:31","modified_gmt":"2024-11-14T22:40:31","slug":"el-cabron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-cabron\/","title":{"rendered":"El cabr\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27565\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">21<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Un agradable hormigueo en su ombligo despert\u00f3 a Ricardo. Poco a poco, esa sensaci\u00f3n fue descendiendo hasta que un c\u00e1lido aliento se pos\u00f3 sobre su polla que empezaba a reaccionar. El paso de una lengua caliente comenz\u00f3 a deslizarse a lo largo del grueso tronco de su miembro ya erecto. Suspir\u00f3 profundamente al sentir como los labios carnosos besaban primero y abrazaban despu\u00e9s su gordo capullo. El hombre levant\u00f3 la s\u00e1bana y, en la tenue luz de la primera hora de la ma\u00f1ana, adivin\u00f3 a ver la cara de Pilar, su mujer:<\/p>\n<p>-Buenos d\u00edas. -Salud\u00f3 ella antes de engullir el poll\u00f3n de su marido.<\/p>\n<p>-Buee&#8230; nos d\u00ed&#8230; aaahhh&#8230; -Se entreg\u00f3 Ricardo a la ardiente boca de su mujer.<\/p>\n<p>Pili era una magn\u00edfica feladora. Desde el comienzo de su relaci\u00f3n, cuando a\u00fan eran dos casi adolescentes ella se hab\u00eda distinguido por su excelente dominio del franc\u00e9s. Pero a medida que pasaban los a\u00f1os y su relaci\u00f3n se manten\u00eda ella hab\u00eda dado muestra de su facilidad para otros idiomas. As\u00ed dominaba el griego a la perfecci\u00f3n y hablaba un excelente cubano (ruso en otras culturas). Y es que si bien Pili ten\u00eda un precioso cuerpo en general, eran sus maravillosas tetas las que acaparaban las miradas m\u00e1s lascivas. Pese a la doble maternidad, aquella mujer de 45 a\u00f1os era una aut\u00e9ntica MILF de tetas perfectas que a\u00fan ganaban la disputa a la gravedad.<\/p>\n<p>Aquel matrimonio hab\u00eda llegado a superar las dos d\u00e9cadas despu\u00e9s de muchos vaivenes. \u00c9l hab\u00eda sido un mujeriego empedernido. Ella una mujer que transpiraba sensualidad y, dado los escarceos de su novio, entonces, ella tambi\u00e9n hab\u00eda disfrutado de los placeres de la carne (propia y sobre todo ajena). Pero desde que se unieron en matrimonio la estabilidad parec\u00eda dominar a aquella pareja.<\/p>\n<p>Y ahora, Pili, despertaba a su marido, Ricardo, con una de sus maravillosas mamadas ma\u00f1aneras:<\/p>\n<p>-Sigue Pili, sigue&#8230; Joder, que puta comepollas eres&#8230; Aaaggg&#8230;<\/p>\n<p>La mujer no tuvo problemas (ni reparos) en tragarse hasta la \u00faltima gota de la abundante corrida de su marido.<\/p>\n<p>***************<\/p>\n<p>Cuando Ricardo sali\u00f3 de la ducha su mujer estaba desayunando en la cocina vestida con una camisa de \u00e9l. El hombre tom\u00f3 un caf\u00e9 r\u00e1pido nada m\u00e1s:<\/p>\n<p>-Hoy voy al gimnasio antes de ir al estudio. No vengo a comer.<\/p>\n<p>Pili esperar\u00eda a que los ni\u00f1os se despertasen para prepararlos y llevarlos al colegio. Ricardo, tras el gimnasio, ir\u00eda al estudio de arquitectura donde trabajaba desde hac\u00eda 20 a\u00f1os, cuando acab\u00f3 la carrera. Era habitual que comiese fuera de casa. Pilar sab\u00eda de la importancia de cerrar negocios con los adinerados clientes del estudio.<\/p>\n<p>Durante toda la ma\u00f1ana, Ricardo estuvo con temas burocr\u00e1ticos. Frente a \u00e9l, Carla, su compa\u00f1era en el estudio, hab\u00eda estado centrada de lleno en un gran proyecto. Hab\u00eda sido contratada un a\u00f1o antes y desde el principio la qu\u00edmica fue alt\u00edsima. Ella era seis a\u00f1os menor que \u00e9l (40). Era una mujer guapa, de f\u00edsico bien trabajado, tetas medianas y un culo espectacular. Casada y con una hija, parec\u00eda encantada de la vida. Pero sus marcas bajo los ojos denotaban un mal d\u00eda:<\/p>\n<p>-\u00bfTe pasa algo Carla?<\/p>\n<p>-Bah, ya sabes&#8230;<\/p>\n<p>Dej\u00f3 en el aire una cuesti\u00f3n que parec\u00eda ser un habitual tema de conversaci\u00f3n entre ellos:<\/p>\n<p>-\u00bfComemos juntos?<\/p>\n<p>-S\u00ed, por favor&#8230; -La mujer parec\u00eda ansiosa por su compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>Ricardo y Carla estaban liados. Por t\u00f3pico que suene, todo hab\u00eda comenzado en la primera cena de navidad a la que la mujer asisti\u00f3 en la empresa, 8 meses antes y cuando llevaba 4 trabajando all\u00ed. Se podr\u00eda decir que lo suyo hab\u00eda sido un flechazo. \u00c9l carism\u00e1tico y con un atractivo sexual casi magn\u00e9tico. Ella una mujer segura de s\u00ed misma y con car\u00e1cter. Pero hab\u00eda algo m\u00e1s. Ricardo era un mujeriego incorregible. Carla, aunque tratara de disimularlo, una frustrada sexual. Aquellas navidades, en los ba\u00f1os del local de copas, donde terminaron los empleados de RT Arquitectos, Ricardo se foll\u00f3 a Carla por primera vez.<\/p>\n<p>*************<\/p>\n<p>Ricardo sol\u00eda decir a su mujer que no ir\u00eda a comer a casa cada vez que le apetec\u00eda buscar algo con Carla. Y este era uno de esos d\u00edas. Por eso, a las 14 horas, los compa\u00f1eros de trabajo se encontraban comiendo en un restaurante c\u00e9ntrico:<\/p>\n<p>-Estoy harta de Arturo. Es un hombre tradicional y aburrido. -La mujer criticaba la nula iniciativa de marido. -Le quiero, no puedo decir lo contrario, pero necesito m\u00e1s&#8230; mucho m\u00e1s&#8230; -Dec\u00eda esto mientras apuraba su segundo gin t\u00f3nic de sobremesa.<\/p>\n<p>-\u00bfTienes mucho curro esta tarde&#8230;?<\/p>\n<p>-\u00bfMe est\u00e1s proponiendo algo Ricardo?<\/p>\n<p>Un minuto despu\u00e9s sub\u00edan por el ascensor del edificio donde estaba su estudio de arquitectura. Pese a compartir el reducido espacio con otro trabajador de aquella torre de oficinas, Ricardo pellizc\u00f3 el impresionante culo de Carla, arranc\u00e1ndole un suspiro que hizo incomodar al convidado de piedra. Por fin llegaron a la sexta planta. El hombre segu\u00eda a la mujer que se apresuraba en abrir el despacho.<\/p>\n<p>Ricardo cerr\u00f3 tras entrar y Carla se abalanz\u00f3 sobre \u00e9l. Enganchada a su cuello lo bes\u00f3 apasionadamente, mordi\u00e9ndole el labio inferior antes de meterle la lengua. \u00c9l la abrazaba y buscaba abrir la cremallera de aquel ajustado vestido que, defin\u00eda de manera sensual, el cuerpo de ella.<\/p>\n<p>Entre suspiros y jadeos, acabaron desnudos sobre un sof\u00e1 de cuero negro que decoraba elegantemente aquella oficina. Carla tumbada boca arriba, recib\u00eda la boca de Ricardo que recorr\u00eda desde sus labios hasta sus tetas, previo mordiscos en su cuello. La saliva caliente de su compa\u00f1ero de trabajo le resultaba excitante. Sus pezones se endurec\u00edan entre los carnosos labios de \u00e9l cuando los succionaba.<\/p>\n<p>El hombre sigui\u00f3 descendiendo por el definido abdomen de la mujer hasta situarse entre sus piernas. Un co\u00f1o rasurado del que manaba gran cantidad de flujo era la espectacular visi\u00f3n que ten\u00eda Ricardo:<\/p>\n<p>-C\u00f3meme, cabr\u00f3n. C\u00f3mete mi co\u00f1o&#8230;<\/p>\n<p>El hombre no dud\u00f3 en pasear su lengua por la desafiante raja vaginal. Con las manos separ\u00f3 los labios y lami\u00f3 la rosada cueva, entre gritos de placer de Carla. Ricardo le meti\u00f3 dos dedos a modo de garfio y encontr\u00f3 el punto G de ella mientras le mord\u00eda el cl\u00edtoris. Antes de que llegara al orgasmo la hizo ponerse a cuatro patas.<\/p>\n<p>Carla, con la cabeza apoyada en el asiento y el culo en pompa, le ofrec\u00eda a Ricardo una espectacular visi\u00f3n de su ano y vagina. El hombre dirigi\u00f3 su boca hacia su objetivo y comenz\u00f3 a pasar su lengua del co\u00f1o al culo y del culo al co\u00f1o. Durante 10 minutos, estuvo practic\u00e1ndole una comida espectacular al tiempo que ella se masturbada entre gemidos:<\/p>\n<p>-F\u00f3llame, cabr\u00f3n. M\u00e9teme ese pedazo de polla que calzas, joder.<\/p>\n<p>Ricardo se coloc\u00f3 de rodillas tras ella. Dio un cachetazo en una de las nalgas de la mujer y, tras escupir directamente en el ano, comenz\u00f3 a dilatarlo con un par de dedos:<\/p>\n<p>-\u00bfQuieres culo, cabr\u00f3n? \u00bfQuieres partirme el culito? -lo desafiaba ella mientras lo mov\u00eda como una brasile\u00f1a en el samb\u00f3dromo.<\/p>\n<p>El ano de Carla demostraba una tremenda flexibilidad. No es que la sodom\u00eda fuera una pr\u00e1ctica habitual con su marido pero desde que Ricardo le partiera el ojete, una noche en la habitaci\u00f3n de un hotel al poco de comenzar, s\u00ed era frecuente que \u00e9ste le diera por culo. Y esta tarde de viernes la iba a empalar de nuevo.<\/p>\n<p>Con cuidado, el hombre coloc\u00f3 su grueso capullo en la entrada de su culo y empez\u00f3 a empujar. Carla gritaba al sentir que el ariete de carne era de mayor di\u00e1metro que su esf\u00ednter. Trat\u00f3 de relajarlo y confi\u00f3 en su flexibilidad. Por fin, la cabeza de la polla de su compa\u00f1ero de trabajo atraves\u00f3 el anillo muscular de su culo. Tras unos segundos para acomodar el tama\u00f1o de la polla al del conducto rectal, y un nuevo salivazo, el hombre volvi\u00f3 a penetrar el culo de Carla. Se la incrust\u00f3 hasta los huevos:<\/p>\n<p>-Aaayyy&#8230; S\u00ed joder. Esto es lo que yo necesito. Un t\u00edo que me folle como la puta que soy&#8230;<\/p>\n<p>-Qu\u00e9 culo joder. -El hombre alababa el tremendo culo de jugadora de v\u00f3ley que ten\u00eda Carla.<\/p>\n<p>Ricardo comenz\u00f3 a penetrar el culo de la mujer agarrado a sus caderas. De manera pausada al principio, disfrutando de cada cent\u00edmetro conquistado dentro de aquel ardiente culo. Despu\u00e9s acelerando poco a poco, hasta provocarle un duro castigo anal a aquella casada insatisfecha:<\/p>\n<p>-Vaya culo perra. Joder y pensar que el capullo de tu marido no lo sabe disfrutar&#8230;<\/p>\n<p>-Dame fuerte cabr\u00f3n. Quieto ser tu puta. F\u00f3llame como merezco.<\/p>\n<p>Ricardo fue un paso m\u00e1s all\u00e1 y tir\u00f3 de la melena rizada de su compa\u00f1era. La mujer ahora llev\u00f3 su mano a su cl\u00edtoris y comenz\u00f3 a masturbarse al tiempo que aquel cabr\u00f3n le part\u00eda el culo. La polla del hombre se endureci\u00f3 a\u00fan m\u00e1s en el interior del culo de Carla. Al final estall\u00f3 en una formidable corrida. La mujer aceler\u00f3 el ritmo contra su cl\u00edtoris hasta alcanzar el orgasmo cuando su compa\u00f1ero inund\u00f3 sus tripas de lefa. El grito de los dos se oy\u00f3 en toda la planta de aquel edificio de oficinas.<\/p>\n<p>Minutos despu\u00e9s, el hombre estaba sentado en el sof\u00e1 con la polla fl\u00e1cida y manchada con restos de la batalla. La mujer permanec\u00eda tumbada boca abajo, con el ano enrojecido y palpitando por volver a su tama\u00f1o original. El semen sal\u00eda y resbalaba por sus muslos. Aquellos polvos furtivos con Ricardo le serv\u00edan a Carla para sobre llevar su frustrante vida sexual. Cuando volviera a casa no dudar\u00eda en besar a Arturo, su marido. Lo quer\u00eda con todo su coraz\u00f3n pero no colmaba sus necesidades sexuales. Su pasividad y actitud conservadora ante algunas perversiones la obligaban a buscar fuera lo que no le daban en casa.<\/p>\n<p>El m\u00f3vil de Ricardo recibi\u00f3 un whatsapp. El hombre lo busc\u00f3 entre su ropa y lo ley\u00f3. Sonri\u00f3:<\/p>\n<p>-\u00bfTu mujer?<\/p>\n<p>-S\u00ed. Ahora le contesto.<\/p>\n<p>Se vistieron. Se besaron y Ricardo march\u00f3 a su mesa en el despacho. Durante el resto de la tarde sigui\u00f3 trabajando delante del ordenador. Contestar correos, enviarlos, clientes, proyectos&#8230; Unos metros m\u00e1s all\u00e1, Carla estaba colgada del tel\u00e9fono. Quiz\u00e1 hablando con su marido. Ricardo sonri\u00f3 de manera mal\u00e9vola.<\/p>\n<p>*************<\/p>\n<p>A las 9 de la noche, Ricardo llam\u00f3 a su mujer. Le ser\u00eda imposible volver a casa a una hora l\u00f3gica. Eso quer\u00eda decir que hasta bien entrada la madrugada. Reci\u00e9n colg\u00f3, Carla se despidi\u00f3 de \u00e9l con un beso en los labios:<\/p>\n<p>-No te quedes hasta tarde.<\/p>\n<p>-No te preocupes. Me ir\u00e9 pronto.<\/p>\n<p>-Gracias.<\/p>\n<p>-\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>-Porque necesitaba ese polvazo que hemos echado.<\/p>\n<p>Ricardo le sonri\u00f3 y la bes\u00f3 apasionadamente. Ella le mordi\u00f3 el labio inferior y le agarr\u00f3 el paquete:<\/p>\n<p>-Uf, c\u00f3mo me pones cabr\u00f3n. Me voy que me pierdo&#8230;<\/p>\n<p>El hombre alcanz\u00f3 su IPhone 12 y busc\u00f3 el listado de whatsapp. All\u00ed estaba, a\u00fan sin leer, el mensaje de Andrea. Esta era una chica de 23 a\u00f1os que trabajaba de camarera en un restaurante y poniendo copas en un garito los fines de semana. Se hab\u00edan conocido por casualidad una noche en un famoso local de copas. Ricardo hab\u00eda salido con unos amigos un s\u00e1bado y coincidieron en el mismo lugar. El novio de la chica era un allegado de uno de los amigos del arquitecto. Las miradas de Andrea y Ricardo se cruzaron un par de veces de manera lasciva. Volvieron a verse una par de semanas despu\u00e9s en el mismo local. Esta vez, la joven logr\u00f3 que su novio se fuera antes a casa y ella tuvo v\u00eda libre para quedar con aquel maduro de irresistible atractivo sexual. Esa actitud altiva, casi chulesca, esa pinta de cabr\u00f3n empotrador. Ese porte elegante, era algo que le daba un morbazo incre\u00edble a la joven Andrea. Y aquella noche acabaron follando en el BMW de \u00e9l.<\/p>\n<p>Andrea estaba estudiando periodismo y trabajaba para sacarse un dinero. La chica, que segu\u00eda con su novio a\u00fan despu\u00e9s del encuentro con Ricardo, era una guapa morena de melena lacia. Ojos negros y boca grande. Era algo baja y constituci\u00f3n delgada donde sobresal\u00edan dos impresionantes tetas. Verla tras la barra del garito con una camiseta ajustada era un espect\u00e1culo. De vez en cuando ella le llamaba para quedar y echar un polvo. Aquella tarde le hab\u00eda enviado un whatsapp para decirle que hab\u00eda logrado quitarse a su novio de encima y que podr\u00edan verse en el garito donde serv\u00eda copas.<\/p>\n<p>Ricardo sali\u00f3 de su oficina con el tiempo justo para pillar sitio en un restaurante para cenar. Luego qued\u00f3 en verse con Andrea.<\/p>\n<p>El K&#8217;ntaro era un tugurio oscuro con m\u00fasica noventera para una clientela en la cuarentena. El due\u00f1o vio en la chica un gancho perfecto para atraer a maduros agarrados a una juventud que se les escapaba entre los dedos. Cuando lleg\u00f3 Ricardo, el bar estaba ambientado con mucha gente. Salud\u00f3 a alguno de los conocidos habituales y alcanz\u00f3 su lugar en la barra. Una esquina junto a la entrada al interior de ella. All\u00ed sol\u00eda estar el due\u00f1o del bar, Pedro, muy amigo del cliente. El personaje, perro viejo de la noche (como se autodefin\u00eda) conoc\u00eda los escarceos del arquitecto con su camarera. De manera que cuando lo ve\u00eda llegar sab\u00eda que la chica se perder\u00eda durante un rato con su amigo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un par de horas (y varias copas), Andrea le hizo se\u00f1as a Ricardo, antes de acercarse a la pareja de amigos y anunciarle a su jefe que sal\u00eda un momento. Pedro le dio unas llaves y Ricardo sigui\u00f3 a Andrea, en medio de la masa de gente, hasta una especie de almac\u00e9n que hac\u00eda de reservado.<\/p>\n<p>La chica abri\u00f3 la puerta y ambos se colaron r\u00e1pidamente. El habit\u00e1culo eran apenas unos metros cuadrados donde se apilaban cajas de bebidas. En un rinc\u00f3n hab\u00eda un arc\u00f3n frigor\u00edfico. Hasta all\u00ed llegaron los dos bes\u00e1ndose. La joven se agarraba al cuello del maduro apret\u00e1ndole por la nuca contra su boca. El hombre recorr\u00eda el cuerpo de Andrea con especial inter\u00e9s en sus impresionantes tetas. Le levant\u00f3 la camiseta y empez\u00f3 a comerle los dos melones de dureza casi virginal y tama\u00f1o inabarcable:<\/p>\n<p>-Qu\u00e9 tetas tienes ni\u00f1a.<\/p>\n<p>-\u00bfTe gustan? C\u00f3memelas.<\/p>\n<p>El hombre no lo dud\u00f3 y se las sac\u00f3 del sujetador para morderlas y succionar aquellos pezones de fresa que formaba un precioso conjunto rosado con la aureola. Ella gritaba de placer y excitaci\u00f3n mientras la voz de Liam Gallager entonaba Whatever al otro lado de la puerta del almac\u00e9n. Ricardo busc\u00f3 con su mano la entrepierna de la camarera. Separ\u00f3 el tanga y logr\u00f3 alcanzar los labios vaginales cubiertos por una fina capa de vellos negros.<\/p>\n<p>Logr\u00f3 meter los dedos en el interior de aquel volc\u00e1n en erupci\u00f3n:<\/p>\n<p>-Est\u00e1s caliente zorrita. Voy a follarte.<\/p>\n<p>-S\u00ed. Joder. Estoy deseando de tener ese pedazo de rabo entre mis piernas.<\/p>\n<p>Ricardo se baj\u00f3 los pantalones y su polla salt\u00f3 como un resorte. Erecta, dura, ardiente. Con las venas marcadas y el capullo lagrimeando l\u00edquido pre seminal. Cogi\u00e9ndosela por la base, la paseo por la raja de la camarera, que ya se hab\u00eda despojado de su tanga y esperaba la estocada subida al arc\u00f3n frigor\u00edfico:<\/p>\n<p>-Aaahhh, qu\u00e9 caliente la tienes, joder.<\/p>\n<p>El hombre le met\u00eda solamente la punta de la polla. Lubric\u00e1ndola con el flujo vaginal. Pero sin penetrarla del todo:<\/p>\n<p>-\u00bfTienes goma?<\/p>\n<p>-Espera joder, que controlo.<\/p>\n<p>-No quiero que me la metas sin cond\u00f3n.<\/p>\n<p>Ricardo buscaba la boca de la camarera sin hacerle caso a las peticiones de la joven:<\/p>\n<p>-Venga joder Ricardo. Ponte un cond\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>-D\u00e9jame un momento met\u00e9rtela a pelo&#8230;<\/p>\n<p>Sin darle m\u00e1s opciones se la clav\u00f3 de un golpe. La chica grit\u00f3 como una gata cuando not\u00f3 como el poll\u00f3n de aquel maduro le abri\u00f3 el co\u00f1o de par en par. Sinti\u00f3 como que la iba a partir en dos. Ella se agarr\u00f3 al cuello del tipo:<\/p>\n<p>-Cabr\u00f3n, te he dicho que sin cond\u00f3n no quer\u00eda&#8230; Aaahhh.<\/p>\n<p>-\u00bfQuieres que te la saque?<\/p>\n<p>-Nooo. Joder. No pares ahora. Dame fuerte.<\/p>\n<p>Ricardo comenz\u00f3 a bombear contra el co\u00f1o peludo de aquella camarera 23 a\u00f1os m\u00e1s joven que \u00e9l. El hombre aceler\u00f3 el ritmo de la follada mientras Andrea berreaba de gusto atravesada por el inmenso trozo de carne caliente de aquel casado infiel. Ella le rodeaba con sus piernas evitando que se saliese de su vagina:<\/p>\n<p>-Me corro, putita, me corro.<\/p>\n<p>-Dentro no joder. Dentro no. Cabr\u00f3n.<\/p>\n<p>La chica intentaba zafarse del tipo pero \u00e9l la agarraba ahora por la cintura para descargar sus \u00faltimas reservas de lefa en el interior del aquel co\u00f1o joven.<\/p>\n<p>Con un desgarrador grito el hombre solt\u00f3 los \u00faltimos chorros de semen que le quedaban despu\u00e9s de todo el d\u00eda. Andrea muy enfadada le golpeaba:<\/p>\n<p>-Cabr\u00f3n, te dije que no te corrieras dentro. Hijo de puta.<\/p>\n<p>-A ver ni\u00f1ata. Yo follo sin cond\u00f3n. Si no te quieres quedar pre\u00f1ada toma pastillas.<\/p>\n<p>-Te odio cabronazo.<\/p>\n<p>La camarera se limpiaba los restos de lefa de su co\u00f1o antes de volver a la barra del bar. Ricardo se termin\u00f3 de vestir y tras despedirse del due\u00f1o del bar le gui\u00f1\u00f3 un ojo a la camarera y le hizo un gesto para una posterior llamada de tel\u00e9fono. Ella le contest\u00f3 levantando el dedo coraz\u00f3n de su mano derecha.<\/p>\n<p>Sobre las 2 de la madrugada, Ricardo llegaba a su casa despu\u00e9s de una larga jornada. Su mujer dormitaba cuando se meti\u00f3 en la cama:<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 tal el d\u00eda&#8230;?<\/p>\n<p>-Cansado&#8230;<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_27565\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"27565\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>21 Un agradable hormigueo en su ombligo despert\u00f3 a Ricardo. Poco a poco, esa sensaci\u00f3n fue descendiendo hasta que un c\u00e1lido aliento se pos\u00f3 sobre su polla que empezaba a reaccionar. El paso de una lengua caliente comenz\u00f3 a deslizarse a lo largo del grueso tronco de su miembro ya erecto. Suspir\u00f3 profundamente al sentir [&hellip;]<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_27565\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"27565\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":16556,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-27565","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":5378,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27565","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16556"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27565"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27565\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55117,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27565\/revisions\/55117"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27565"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27565"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27565"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}