{"id":27640,"date":"2024-11-13T01:26:00","date_gmt":"2024-11-13T00:26:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/relato\/amigas-del-alma\/"},"modified":"2024-11-13T23:27:05","modified_gmt":"2024-11-13T22:27:05","slug":"amigas-del-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/amigas-del-alma\/","title":{"rendered":"Amigas del alma"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27640\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">19<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A Paula no le sedujo la idea de ir de acompa\u00f1ante de la pareja. Hac\u00eda semanas que su amiga Alba hab\u00eda insistido en hacer las presentaciones y se la ve\u00eda tan ilusionada que no quiso negarse. No le importaba conocerlo, lo que no le apetec\u00eda en absoluto era ir a una fiesta con ellos y hacer de farolillo.<\/p>\n<p>Las dos amigas estaban divorciadas. Paula ya llevaba dos a\u00f1os y Alba poco menos de un a\u00f1o, pero, as\u00ed como Paula ten\u00eda muy claro que no quer\u00eda comprometerse de nuevo con ning\u00fan hombre, su amiga parec\u00eda necesitar a alguien a su lado que la mimara y la entendiera. Obviamente era m\u00e1s dependiente, y cuando conoci\u00f3 a Alex vio en \u00e9l a su media naranja y tambi\u00e9n a la persona ideal para rehacer su vida. No hac\u00eda m\u00e1s de tres meses que sal\u00edan juntos, pero para Alba era tiempo m\u00e1s que suficiente y desde luego, ten\u00eda claro que le amaba.<\/p>\n<p>Aunque Paula y Alba eran amigas desde la infancia y parec\u00edan dos almas gemelas, eran bien distintas la una de la otra. Las dos contaban treinta y cinco primaveras. Parec\u00eda incluso que se hubiesen puesto de acuerdo en quedarse embarazadas al mismo tiempo, tener el mismo n\u00famero de hijos, por lo que ambas ten\u00edan dos, de cuatro y ocho a\u00f1os, as\u00ed como tambi\u00e9n parec\u00eda que se hubiesen puesto de acuerdo en divorciarse, distanci\u00e1ndose la una de la otra tan s\u00f3lo en un a\u00f1o.<\/p>\n<p>Ambas eran atractivas, pero el f\u00edsico de Paula siempre hab\u00eda destacado sobre el de Alba, e invariablemente era la que acaparaba la mayor parte de las miradas, aun as\u00ed, nunca existi\u00f3 una rivalidad entre ellas, y si la hubo, hab\u00eda sido sana. A sus treinta y cinco a\u00f1os, Alba segu\u00eda siendo una mujer atractiva, pero con dos partos a sus espaldas, sus caderas se hab\u00edan ensanchado considerablemente. Pero lo que le importaba era que Alex la quer\u00eda y eso le bastaba. Por su parte, a Paula le pareci\u00f3 un buen tipo, adem\u00e1s de un hombre atractivo y varonil, reconociendo el buen gusto de su amiga.<\/p>\n<p>Alba hac\u00eda los preparativos para la cena mientras Alex le comentaba que pertenec\u00eda al cuerpo de bomberos, relat\u00e1ndole tambi\u00e9n algunas de sus an\u00e9cdotas. Paula le re\u00eda sus gracias e incluso estuvo a punto de aportar tambi\u00e9n su toque de humor a\u00f1adiendo un s\u00edmil para su profesi\u00f3n y determinando que el de apagafuegos era m\u00e1s apropiado, pero lo reconsider\u00f3 y se abstuvo de hacer comentarios fuera de tono que pudiesen ser malinterpretados. Del mismo modo que a Paula, Alex le gust\u00f3 m\u00e1s de lo que cab\u00eda esperar. A \u00e9l tampoco le pas\u00f3 inadvertido el atractivo y el glamour que Paula desprend\u00eda, de manera que, sin pretenderlo surgi\u00f3 un magnetismo entre ambos, ajeno a Alba.<\/p>\n<p>Paula no estaba habituada a ese tipo de fiestas donde apenas se pod\u00eda hablar y hab\u00eda que gritar para hacerse entender. Hac\u00eda a\u00f1os que no acud\u00eda a esas veladas donde el bullicio existente imped\u00eda mantener una conversaci\u00f3n sin tener que levantar la voz. Los camareros intentaban abrirse paso con las bebidas ante una muchedumbre agobiante, donde el Dom P\u00e9rignon desaparec\u00eda de la bandeja en pocos segundos. Alex se hizo con tres copas que reparti\u00f3 entre sus acompa\u00f1antes.<\/p>\n<p>La mansi\u00f3n era extremadamente grande y se hab\u00eda habilitado la parte inferior para la macrofiesta en la que hab\u00eda un espacio para la gente que deseaba bailar, otro con sof\u00e1s y unas peque\u00f1as mesas auxiliares. La terraza se reservaba para los que quer\u00edan un poco m\u00e1s de intimidad, aunque pensar en encontrar tranquilidad en aquel lugar era casi imposible. El humo de la gente fumando provocaba una atmosfera irrespirable para Paula, en la que se mezclaba el humo de los cigarrillos con el de la marihuana, pero, a pesar de la molestia, tambi\u00e9n le provocaba una sensaci\u00f3n de felicidad y de falta de control de s\u00ed misma y, con ello, una dificultad para procesar la informaci\u00f3n coherentemente.<\/p>\n<p>Alba fue a saludar a unos amigos y Alex sac\u00f3 a bailar a Paula para que se sintiera c\u00f3moda. No puso ninguna objeci\u00f3n, aunque se pregunt\u00f3 si a su amiga podr\u00eda molestarle. De todos modos, si hab\u00eda sido una decisi\u00f3n de su novio, nadie mejor que \u00e9l para saber si aquella actitud era normal para la pareja o no.<\/p>\n<p>Las dos amigas hab\u00edan acudido a la fiesta con un vestido ce\u00f1ido al cuerpo que terminaba m\u00e1s arriba de las rodillas y delimitaba de forma voluptuosa las formas de su cuerpo. Ambos eran de color negro, pero el de Paula presentaba un escote m\u00e1s pronunciado que manten\u00eda al novio de su amiga obnubilado. La cogi\u00f3 de la mano, la llev\u00f3 a la zona de baile y se puso a bailar siguiendo el ritmo de la m\u00fasica y alent\u00e1ndola a ella a soltarse, pues Paula parec\u00eda encontrarse como pez fuera del agua. Alex la invit\u00f3 a seguir sus movimientos cogi\u00e9ndola de la cintura para que se moviera a su comp\u00e1s, y con esos meneos fingidos, en pocos minutos perdi\u00f3 la verg\u00fcenza y se estableci\u00f3 una qu\u00edmica que cualquiera que no los conociera hubiese pensado que eran pareja. Alex volvi\u00f3 a cogerla ejecutando un sensual movimiento, y con la presi\u00f3n de sus manos en la cintura la alent\u00f3 a que tambi\u00e9n le imitase con los sugerentes meneos. Sus manos la atrajeron m\u00e1s de la cuenta, y al sentir su excesiva cercan\u00eda, se sinti\u00f3 inc\u00f3moda, pero no por la sensaci\u00f3n, sino porque no quer\u00eda ofender a su amiga.<\/p>\n<p>No sab\u00eda qu\u00e9 pretend\u00eda Alex con aquellos rozamientos. Ella no era su pareja e intent\u00f3 mantener cierta distancia de seguridad, pero la mano de su pareja de baile se desliz\u00f3 muy sutilmente hacia su trasero, incluso hubiese jurado que le estrujaba ligeramente su nalga izquierda. Sin embargo, ya no sab\u00eda si ten\u00eda la cabeza embotada por el humo de la marihuana, o si realmente Alex la estaba manoseando. Con todo ello, a pesar de la violenta la situaci\u00f3n, estaba receptiva y confirm\u00f3 que el atractivo novio de su amiga era m\u00e1s pir\u00f3mano que bombero, y prueba de ello eran los repentinos calores que sufr\u00edan sus bajos.<\/p>\n<p>Alba regres\u00f3 al finalizar el sugerente baile e inst\u00f3 a ambos a unirse al grupo de amigos haciendo las presentaciones con la intenci\u00f3n de que Paula conociese a gente y se divirtiera y, a pesar de que estaba receptiva y caliente por lo acontecido, no hab\u00eda nadie en el grupo que le sedujera, pese a que el sector masculino s\u00ed que parec\u00eda interesarse por ella, sin embargo, Paula s\u00f3lo ten\u00eda ojos para el bombero, aunque \u00fanicamente fuese una fantas\u00eda, con lo cual, no dio pie a nadie a un inter\u00e9s que no fuese \u00fanica y estrictamente formal.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber salido de la fiesta, y ya un poco m\u00e1s serena, en el coche pens\u00f3 que todo podr\u00edan haber sido imaginaciones suyas suscitadas por el efecto de la marihuana, contribuyendo, en cierto modo a materializar sus perversos pensamientos. Lo cierto era que, real o imaginario, una vez en casa, se dirigi\u00f3 a su habitaci\u00f3n, encendi\u00f3 la lamparita, se desnud\u00f3, se desmaquill\u00f3, se tumb\u00f3 en la cama, y sus manos recorrieron su cuerpo imaginando que eran otras manos las que rozaban sus partes m\u00e1s \u00edntimas. Los dedos de Paula atendieron su gelatinosa raja y su n\u00f3dulo del placer, d\u00e1ndose el gozo y la intensidad que necesitaba, alternando los dos hasta que sinti\u00f3 la necesidad de introducir dos dedos para incrementar el goce, mientras con el dedo coraz\u00f3n de la mano izquierda trazaba c\u00edrculos presionando el cl\u00edtoris hasta que el cl\u00edmax acudi\u00f3 a su encuentro.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, en otra parte de la ciudad, dos amantes copulaban en la habitaci\u00f3n de un coqueto apartamento. Alex estaba arriba de Alba penetr\u00e1ndola, mientras ella recib\u00eda con las piernas completamente abiertas las acometidas de Alex. Sus manos agarraron sus nalgas mojadas por el sudor y presion\u00f3 con la intenci\u00f3n de que arremetiese con m\u00e1s fuerza hasta que la violencia de las embestidas los llev\u00f3 a ambos a un orgasmo, en el que Alba suspir\u00f3 de gozo y Alex se recre\u00f3 pensando que era Paula la que recib\u00eda su descarga, puesto que hab\u00eda estado toda la noche bajo el efecto hipnotizante de la amiga de su novia. No sab\u00eda c\u00f3mo pod\u00eda haberle sentado el llevar sus roces y algunas caricias un poco m\u00e1s all\u00e1 de lo supuestamente permitido, en cualquier caso, no hubo ninguna resistencia por su parte. S\u00f3lo ten\u00eda dos opciones que ponderar: por un lado, parec\u00eda ser receptiva a sus caricias y pod\u00eda serlo en un futuro a sus deseos, por otro lado, podr\u00eda haber omitido decir nada para no montar un espect\u00e1culo y no ponerlos en un aprieto delante de todos. Por lo tanto, no lleg\u00f3 a ninguna conclusi\u00f3n y se durmi\u00f3 con la incertidumbre de no saber a qu\u00e9 atenerse, pero con la complacencia de haber tenido un orgasmo con una fantas\u00eda que le apremiaba desde que su novia le present\u00f3 a su amiga divorciada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe lo pasaste bien el viernes?, \u2014le pregunt\u00f3 Alba el lunes siguiente, sin embargo, Paula no sab\u00eda si en la pregunta hab\u00eda una doble intencionalidad, reproch\u00e1ndole su pasividad ante los manoseos de su novio.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, ten\u00eda la cabeza embotada, pero s\u00ed, me lo pas\u00e9 bien.<\/p>\n<p>\u2014Deber\u00edas salir m\u00e1s.<\/p>\n<p>Paula asinti\u00f3 con una sonrisa forzada.<\/p>\n<p>\u2014Por cierto, hay alguien bastante interesado en ti. Parece ser que le causaste muy buena impresi\u00f3n.<\/p>\n<p>En un primer momento Paula pens\u00f3 que hablaba de su novio (o era lo que ella quer\u00eda pensar).<\/p>\n<p>\u2014Un amigo de los que te present\u00e9 el viernes me ha pedido tu n\u00famero de tel\u00e9fono, pero no se lo he dado hasta que no me des tu consentimiento.<\/p>\n<p>\u2014No me apetece tener una relaci\u00f3n, de momento.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qui\u00e9n habla de relaci\u00f3n?<\/p>\n<p>\u2014Te lo agradezco Alba.<\/p>\n<p>\u2014Por cierto, el viernes podr\u00edas venirte a cenar. S\u00e9 de un restaurante que te gustar\u00e1. Pi\u00e9nsatelo y me contestas, \u00bfde acuerdo?<\/p>\n<p>\u2014Ok.<\/p>\n<p>Evidentemente sab\u00eda la respuesta, aunque esper\u00f3 al d\u00eda siguiente para que no pareciera tan obvio que deseaba volver a ver a Alex.<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 estaba jugando? Ni ella misma lo sab\u00eda. De lo que s\u00ed que era consciente era de la qu\u00edmica que se hab\u00eda desplegado entre ambos, y aunque no pasara nada, deseaba sentir cerca su presencia.<\/p>\n<p>El camarero los acompa\u00f1\u00f3 a su mesa reservada de tres comensales y despu\u00e9s de pedir un Ribera del Duero, sirvi\u00f3 primero a las mujeres para que decidieran si era de su agrado, y ambas confirmaron que era un vino excelente.<\/p>\n<p>Alba tom\u00f3 el hilo de la conversaci\u00f3n y hablaba sin parar ante el j\u00fabilo de revivir la llama del amor ante la persona que parec\u00eda estar hecha a su medida, en cambio Alex hab\u00eda desconectado y estaba sometiendo a Paula a un exhaustivo acoso visual, en el que ella empezaba a sentirse de nuevo inc\u00f3moda por el asedio. Al margen de la incomodidad que le generaba su mirada persistente, pens\u00f3 que su amiga podr\u00eda molestarse por el hostigamiento que su novio le estaba procurando, pero Alba parec\u00eda no percatarse de las indiscretas miradas de su amado, ni tampoco de las furtivas miradas de su amiga. La verdad fue que Paula no se sinti\u00f3 a gusto ante una situaci\u00f3n que se hac\u00eda m\u00e1s evidente y al mismo tiempo, cada vez m\u00e1s embarazosa.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 a casa le pag\u00f3 a la ni\u00f1era y fue a darle un beso a sus hijos a la cama. A continuaci\u00f3n se puso el pijama, se acost\u00f3 y se masturb\u00f3 dejando volar su imaginaci\u00f3n hasta que el orgasmo saci\u00f3 sus perversos pensamientos, provocando que se sintiera mal por desear al novio de su amiga. Lo malo no era que ella lo deseara. Eso pod\u00eda controlarlo y mantenerlo en secreto. Lo preocupante era que Paula sab\u00eda que el deseo era compartido y no quer\u00eda da\u00f1ar, ni perjudicar de ninguna de las maneras a su amiga, de ah\u00ed que decidiese distanciarse de Alba, al menos intent\u00f3 no coincidir cuando estuviera Alex.<\/p>\n<p>Y as\u00ed lo consigui\u00f3 durante unas semanas evitando cualquier quedada en la que estuviera \u00e9l, hasta que no pudo eludir el cumplea\u00f1os.<\/p>\n<p>Alex abri\u00f3 la puerta y ambos se saludaron con un cordial \u201chola\u201d acompa\u00f1ado de un beso amistoso, mientras Paula le ofrec\u00eda una bolsa con una botella de vino y \u00e9l pudo embriagarse de su perfume.<\/p>\n<p>\u2014He tra\u00eddo una botella de vino.<\/p>\n<p>\u2014Estupendo.<\/p>\n<p>Paula llevaba unos pantalones negros y una cazadora de cuero que Alex se encarg\u00f3 de quitarle para colgarla en un perchero.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Alba?<\/p>\n<p>\u2014Ha tenido que ir a atender una urgencia en el trabajo. Me ha dicho que no tardar\u00e1, pero no te preocupes, el cocinero soy yo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPuedo ayudarte?<\/p>\n<p>\u2014No. De ninguna manera. Eres nuestra invitada.<\/p>\n<p>Mientras Alex preparaba la cena y le hablaba de su afici\u00f3n por la cocina, Paula permanec\u00eda apoyada en el banco de la cocina observ\u00e1ndole sin prestar demasiada atenci\u00f3n a sus palabras, por el contrario, su inter\u00e9s se centraba en su vestimenta. Iba con un pantal\u00f3n corto de deporte con una camiseta blanca de tirantes mostrando gran parte de su trabajado cuerpo, pero el delantal que llevaba por encima le daba un aire c\u00f3mico, sin embargo, eso no fue impedimento para que la vista de Paula se recreara en su fisionom\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe verdad no quieres que te ayude? Me siento un poco in\u00fatil aqu\u00ed mirando sin hacer nada.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien. \u00a1Pela estos pepinos y c\u00f3rtalos en rodajas que no sean muy gruesas!<\/p>\n<p>\u2014De acuerdo.<\/p>\n<p>Paula observ\u00f3 las hortalizas y record\u00f3 otro uso que en alguna ocasi\u00f3n les hab\u00eda dado, aparte de su utilizaci\u00f3n en la ensalada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe apetece que abramos la botella de vino?, \u2014pregunt\u00f3 Alex.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo esperamos a Alba? \u2014quiso saber Paula.<\/p>\n<p>\u2014Tomaremos s\u00f3lo una copa, el resto lo guardaremos para la cena.<\/p>\n<p>Paula asinti\u00f3 y Alex descorch\u00f3 la botella, sirviendo el vino primero en la copa de ella y despu\u00e9s en la suya, seguidamente ambos golpearon sutilmente el vidrio y brindaron.<\/p>\n<p>\u2014Por nosotros, \u2014dijo Alex.<\/p>\n<p>Paula levant\u00f3 la copa y asinti\u00f3, sorbiendo de la copa. No sab\u00eda muy bien ese \u201cpor nosotros\u201d qu\u00e9 significaba.<\/p>\n<p>Se hizo un breve silencio que a Paula le pareci\u00f3 eterno. La mirada penetrante de Alex la puso nerviosa y sin saber qu\u00e9 hacer con la copa, le dio vueltas al tallo con las dos manos hasta que Alex detuvo el movimiento circular y pos\u00f3 su mano sobre la de ella, quit\u00e1ndosela para colocarla sobre el banco.<\/p>\n<p>\u2014La vas a marear, \u2014le advirti\u00f3 mientras acercaba su boca a la de ella para darle un aterciopelado beso en sus labios en el que pronto, ambos entremezclaron sus lenguas. Era lo que hab\u00eda deseado, pero tras unos segundos morre\u00e1ndose, Paula se separ\u00f3 de \u00e9l consciente de lo que estaba haciendo.<\/p>\n<p>\u2014No podemos hacer esto, \u2014le advirti\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed que podemos, \u2014respondi\u00f3\u2014. Me deseas tanto como yo a ti.<\/p>\n<p>\u2014Tu novia es mi mejor amiga, \u2014a\u00f1adi\u00f3 buscando una excusa con la que autoconvencerse que lo que estaba haciendo era una felon\u00eda hacia su mejor amiga, pero la boca de Alex busc\u00f3 de nuevo la suya y despu\u00e9s de otra protesta poco convincente se abandon\u00f3 a las sensaciones.<\/p>\n<p>Las manos de Alex bajaron por su espalda y se detuvieron en sus nalgas, presion\u00e1ndolas y acerc\u00e1ndola para que no hubiese ning\u00fan resquicio entre el contacto de ambos cuerpos. Paula not\u00f3 la erecci\u00f3n de Alex m\u00e1s arriba de su sexo, mientras \u00e9l presionaba su hombr\u00eda sobre ella como si tuviera el cuerpo de arcilla y \u00e9l quisiera dejar una impronta de su huella.<\/p>\n<p>Como si el tiempo de las caricias y de la ternura hubiese llegado a su fin, le dio la vuelta e hizo que apoyara las manos en el banco de la cocina, despu\u00e9s cogi\u00f3 sus pantalones y se los baj\u00f3 violentamente para, a continuaci\u00f3n, hacer lo mismo con las bragas, dejando al aire un divino culo que le hizo perder el norte.<\/p>\n<p>\u2014Menudo culo tienes Paula.<\/p>\n<p>Ella no respondi\u00f3, pero acab\u00f3 de quitarse los tacones, los pantalones y las bragas con sus pies. Sin perder ni un segundo, Alex se deshizo del delantal y se quit\u00f3 sus shorts dejando al aire una suculenta polla que Paula \u2014volteada hacia atr\u00e1s\u2014miraba con anhelo sabiendo que pronto iba a tenerla dentro.<\/p>\n<p>Una fuerte palmada hizo que se quejara, y una segunda y contundente palmada aplicada con relativa fuerza le dej\u00f3 la marca y la nalga tom\u00f3 un tono rojizo. A continuaci\u00f3n, not\u00f3 el glande presionar en la entrada de su raja, y con un empuj\u00f3n, su vagina engull\u00f3 la polla del bombero en su interior, haciendo que despareciera aquel picor provocado por los fuertes cachetes. Tras aquella primera estocada sigui\u00f3 un movimiento repetitivo que fue ganando en intensidad y contundencia del miembro entrando y saliendo de su cavidad, mientras Paula gem\u00eda y sus ojos se tornaban blancos. Se percat\u00f3 de que el novio de su amiga no se andaba con \u00f1o\u00f1eces. La cogi\u00f3 del pelo y tir\u00f3 de su melena hacia \u00e9l mientras la intensidad y rapidez con la que arremet\u00eda le arrancaba un gemido en cada embestida.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTe gusta Paula? \u00bfEs lo que quer\u00edas? \u2014le pregunt\u00f3 mientras jadeaba.<\/p>\n<p>Paula no respondi\u00f3, aunque era lo que deseaba.<\/p>\n<p>\u2014Qu\u00e9 culazo tienes\u2026 qu\u00e9 buena est\u00e1s, cabrona \u2014le susurr\u00f3 al o\u00eddo mientras la cog\u00eda del pelo y el percutor entraba y sal\u00eda de su interior a una velocidad acelerada.<\/p>\n<p>Los improperios, lejos de molestarle, la pon\u00edan cada vez m\u00e1s cachonda y entr\u00f3 en un estado de excitaci\u00f3n como hac\u00eda meses que no experimentaba. No sab\u00eda si era algo innato en \u00e9l el hecho de injuriar mientras fornicaba, en cualquier caso, en ese momento le daba igual, dado que el placer que le estaba infligiendo era soberbio.<\/p>\n<p>Paula not\u00f3 un gran vac\u00edo cuando el bombero extrajo su polla. La cogi\u00f3 en brazos y la llev\u00f3 a la habitaci\u00f3n, solt\u00e1ndola en la cama como si fuera un mu\u00f1eco. Le abri\u00f3 las piernas y la volvi\u00f3 a penetrar, logrando que retomara de nuevo el placer con la reciente posici\u00f3n. Las manos de Paula recorrieron el culo de su amante y sus u\u00f1as se clavaron en \u00e9l como si la presi\u00f3n que ejerc\u00eda fuera un indicador del gozo que estaba obteniendo.<\/p>\n<p>\u2014Me encantas\u2026 \u00bflo sab\u00edas? Me mor\u00eda por follarte, Paula, y sab\u00eda que el otro d\u00eda me deseabas igual que yo a ti. Te hubiese follado en la pista de baile delante de todo el mundo.<\/p>\n<p>La excitaci\u00f3n de Paula iba in crescendo. Si segu\u00eda embistiendo con tal vehemencia y continuaba dici\u00e9ndole obscenidades, no tardar\u00eda en obtener su orgasmo, sin embargo, Alex abandon\u00f3 el hoyo y se dio la vuelta, coloc\u00e1ndose boca arriba. Paula se apoder\u00f3 de su polla, la palp\u00f3 y se aplic\u00f3 a hacerle la mejor mamada que ninguna mujer le hab\u00eda hecho, ni siquiera Alba.<\/p>\n<p>\u2014Eres una experta mamadora, Paula. Si sigues as\u00ed har\u00e1s que me corra, cabrona.<\/p>\n<p>Paula lami\u00f3 el glande y luego descendi\u00f3 por el tallo hasta encontrarse con dos huevazos que leng\u00fcete\u00f3. Seguidamente la lengua retom\u00f3 el camino de vuelta hasta la punta para abrazar con la boca la apetitosa polla. El bombero no perd\u00eda detalle de los movimientos oscilantes de su cabeza, y mientras engull\u00eda el cipote, su mano se balanceaba arriba y abajo por la verga sin aminorar la cadencia hasta que su amante le avent\u00f3 la leche dentro de su boca, y lejos de retirarse, Paula la ingiri\u00f3 con complacencia. La verga empez\u00f3 a perder su dureza, pero ella no abandon\u00f3 la felaci\u00f3n con el \u00fanico inter\u00e9s de endurecerla de nuevo, y tras dos minutos sumida en la labor, la herramienta ya estaba m\u00e1s que dispuesta para retomar la c\u00f3pula. Se mont\u00f3 sobre \u00e9l, se ayud\u00f3 con la mano y la verga desapareci\u00f3 en su cavidad en su af\u00e1n de dar y recibir placer. Paula inici\u00f3 la cabalgada y Alex se aferr\u00f3 a sus nalgas presion\u00e1ndoselas, y mientras su boca se encargaba de sus pezones, ella se contorneaba intentando que la verga encontrara cada rinc\u00f3n de su canal con movimientos circulares, de delante hacia atr\u00e1s, de lado a lado y de arriba a abajo. Movimientos que buscaban sentir cada cent\u00edmetro de la polla que arremet\u00eda en su co\u00f1o hambriento.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Eres una excelente jinete! Como te mueves, cabrona.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Y t\u00fa un potro salvaje, cabr\u00f3n! Me voy a correr, \u2014afirm\u00f3 totalmente desinhibida.<\/p>\n<p>\u2014Eso es, \u00a1c\u00f3rrete!<\/p>\n<p>El sexo de Paula estall\u00f3 en un violento y prolongado orgasmo de m\u00e1s de treinta segundos gimiendo sin parar. Despu\u00e9s, sus fuerzas la abandonaron y se dej\u00f3 caer encima de Alex completamente exhausta. Pero ahora su amante, en plena vor\u00e1gine carnal, no estaba por la labor de dejar de deleitarse con aquella fogosa mujer.<\/p>\n<p>\u2014Estoy muerta. Me has dejado hecha un higo.<\/p>\n<p>\u2014No. Hecha un higo voy a dejarte ahora, cabrona. Me has puesto muy cachondo y vas a recibir tu merecido, zorra.<\/p>\n<p>Paula estaba extenuada, pero le gustaba el subyugante juego al que parec\u00eda querer jugar el novio de su amiga.<\/p>\n<p>Alex le dio la vuelta y le hundi\u00f3 la cabeza en la almohada, le abri\u00f3 las piernas con las suyas y la penetr\u00f3 de nuevo con una ferocidad inusual. Paula ten\u00eda la cabeza de lado, medio hundida en la almohada intentado ver a su amante, pero \u00e9l se la presionaba impidi\u00e9ndole que se moviera. Alex extrajo la polla embadurnada de los jugos de aquel hoyo encharcado y lo introdujo en el de m\u00e1s arriba, cogi\u00e9ndola desprevenida. A pesar de que el miembro estaba bien lubricado, no hubo preparaci\u00f3n previa y aquella primera estocada le doli\u00f3 considerablemente, sin embargo, su amante estaba tan excitado que desoy\u00f3 sus protestas y sigui\u00f3 presionando para alojar todo el rabo en el interior del peque\u00f1o agujero.<\/p>\n<p>\u2014Me haces da\u00f1o Alex, \u2014protest\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1C\u00e1llate! Pronto vas a disfrutarla. Me has puesto muy cabr\u00f3n y vas a recibir tu merecido.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de las primeras y dolorosas penetraciones, Paula empez\u00f3 a notar tambi\u00e9n las primeras sensaciones de gozo con aquella enculada, y el dolor fue desapareciendo gradualmente, dejando paso a un placer del que hac\u00eda tiempo que no disfrutaba y que se evidenci\u00f3 con sus gemidos.<\/p>\n<p>\u2014Ya veo que no es la primera vez que te dan por el culo, Paula. \u00bfO me equivoco?<\/p>\n<p>Alex estaba en lo cierto, pero ya hac\u00eda tiempo que no disfrutaba de una buena polla por culo y ahora el novio de su amiga la estaba sodomizando y trat\u00e1ndola como a una vulgar ramera. Sea como fuere, estaba gozando de los pollazos que le estaba dando, y por consiguiente, ya tendr\u00eda tiempo para enfadarse m\u00e1s tarde por vilipendiarla de aquel modo. Ahora lo que quer\u00eda era seguir gozando de aquel potro salvaje.<\/p>\n<p>Alex sigui\u00f3 martilleando en su ano con en\u00e9rgica intensidad. El sudor resbalaba por su cuerpo, goteando sobre el de Paula. Los violentos chasquidos que se produc\u00edan cuando golpeaba en su culo se mezclaban con los jadeos de ambos amantes. La tranca de su agresor penetraba con gran violencia en su peque\u00f1o agujero una y otra vez y ambos jadeaban ante el inminente orgasmo intentando sincronizarse, y despu\u00e9s de muchos gritos y resoplidos derivados de aquella c\u00f3pula, los dos amantes se corrieron a la vez en un fort\u00edsimo orgasmo, en el que ambos gritaban de gozo compartiendo el descomunal cl\u00edmax que se vio truncado por un chorro de sangre que impact\u00f3 en el rostro de Paula. Alex se apart\u00f3 de ella, como por inercia, sin saber qu\u00e9 hab\u00eda pasado, pero sin poder respirar con su tr\u00e1quea perforada y su yugular reventada. La sangre brotaba sin contenci\u00f3n salpic\u00e1ndola a ella y desparram\u00e1ndose por la cama y por toda la estancia como si fuese un aspersor, del mismo modo, el semen segu\u00eda manando de aquella verga serpenteante que continuaba dando latigazos, mezcl\u00e1ndose sangre y semen en la cama y sobre Paula. Ella grit\u00f3 aterrorizada viendo a Alex agonizar, presion\u00e1ndose la yugular y desangr\u00e1ndose encima de ella. Pero si la escena no era lo suficientemente espeluznante, Alba le asest\u00f3 otro golpe contundente en la cabeza con aquella barra de hierro punzante, y definitivamente su novio se desplom\u00f3 encima de Paula, quien estaba a punto de sufrir un colapso. Todav\u00eda no sab\u00eda muy bien qu\u00e9 estaba pasando. Se encontraba en la cima de aquel cl\u00edmax inigualable y de repente se mezclaba el placer con el horror y, a continuaci\u00f3n, aquel portentoso orgasmo se cortaba, mientras su cara y su cuerpo se cubr\u00edan de la sangre de su amante.<\/p>\n<p>Ninguno la vio llegar, ni siquiera la hab\u00edan o\u00eddo abrir la puerta. Los fren\u00e9ticos gritos de placer mitigaron cualquier otro sonido que no fuera el de la euforia que se estaba viviendo en la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Conforme pudo, Marta se quit\u00f3 el peso muerto de encima e intent\u00f3 retroceder y ponerse a salvo de su amiga que, al parecer hab\u00eda perdido la cordura. Retrocedi\u00f3 reptando hacia atr\u00e1s \u2014 resbalando sobre el cuerpo ensangrentado e inerte del bombero\u2014 hasta el cabezal de la cama, sabiendo que no pod\u00eda recular m\u00e1s. Alba estaba all\u00ed de pie, impasible, con aquella barra de hierro en la mano, viendo la dantesca y sangrienta escena que ella hab\u00eda provocado, en la que su novio yac\u00eda muerto, totalmente cubierto de sangre y de semen en su cama. Una cama y una amistad que hab\u00eda sido profanada por la que cre\u00eda ser su mejor amiga.<\/p>\n<p>\u2014Eres una zorra. \u00a1Dame un motivo para no abrirte la cabeza en canal! \u2014la exhort\u00f3.<\/p>\n<p>No pudo darle ninguno.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_27640\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"27640\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" =0 title=\"\"><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>No sab\u00eda qu\u00e9 pretend\u00eda Alex con aquellos rozamientos. Ella no era su pareja e intent\u00f3 mantener cierta distancia de seguridad, pero la mano de su pareja de baile se desliz\u00f3 muy sutilmente hacia su trasero, incluso hubiese jurado que le estrujaba ligeramente su nalga izquierda.<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_27640\" class=\"pvc_stats total_only  \" data-element-id=\"27640\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> <img decoding=\"async\" width=\"16\" height=\"16\" alt=\"Loading\" src=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-content\/plugins\/page-views-count\/ajax-loader-2x.gif\" border=0 \/><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":16881,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-27640","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":true,"total_views":3758,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27640","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16881"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27640"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27640\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55093,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27640\/revisions\/55093"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27640"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27640"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27640"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}