{"id":27717,"date":"2021-01-25T23:00:00","date_gmt":"2021-01-25T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-01-25T23:00:00","modified_gmt":"2021-01-25T23:00:00","slug":"nalgotas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/nalgotas\/","title":{"rendered":"Nalgotas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27717\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ra&uacute;l vive en un pueblito coste&ntilde;o llamado San Jos&eacute; pero su familia es de las monta&ntilde;as. Es blanco, un poco gordito, ojos caf&eacute; y cabello abundante. Mide como 1.73 y lo conoc&iacute; mientras buscaba unos materiales cerca de donde yo laboro. Estaba cargando bloques y sacos de cemento y me le qued&eacute; viendo porque el pantal&oacute;n se le bajaba un poco y le notaba las nalgotas, blancas, al igual que su piel, ten&iacute;a cara de ni&ntilde;o, aun cuando luego me enter&eacute; que ya ten&iacute;a dos hijos. A sus 26 a&ntilde;os no era lo que se pod&iacute;a decir un adolescente. A pesar de trabajar bajo el sol, segu&iacute;a teniendo ese colorcito caracter&iacute;stico de la gente de las monta&ntilde;as del Oriente de Panam&aacute;.<\/p>\n<p>Apenas lo vi supe que hab&iacute;a material para un buen polvo. Cada vez que interactuaba con &eacute;l le preguntaba sobre su vida, su familia, sus intereses y as&iacute; fuimos tomando confianza y al final lo invit&eacute; a mi casa. No me sorprendi&oacute; que estuviera nervioso porque a pesar que no hab&iacute;amos hablado de lo que &iacute;bamos a hacer, era t&aacute;cito y sobreentendido que dos hombres solos no iban a conversar en una tarde de un s&aacute;bado. Le dijo a la mujer que ir&iacute;a a hacer un trabajito extra y cuando lleg&oacute; a mi casa arranc&oacute; tom&aacute;ndose de golpe 3 cervezas. Le serv&iacute; un trago fuerte de ron y me le acerqu&eacute; lentamente por detr&aacute;s.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a el cuerpo duro, firme, macizo, con cierto aire r&uacute;stico que me arrecha mucho. Comenc&eacute; acarici&aacute;ndole la espalda y ara&ntilde;&aacute;ndolo un poco para ver como se le marcaban mis u&ntilde;as en su lomo blanco. Le fui quitando la ropa r&aacute;pidamente y mientras tanto el me apretaba con ganas, como si necesitara que lo trataran rudamente, que fue justo lo que hice. Le agarr&eacute; el cul&oacute;n, grande, lampi&ntilde;o. Me sorprendi&oacute; que tuviese una verga totalmente rasurada, lampi&ntilde;a. Nos metimos a la ducha y enjabonamos bajo el agua caliente. De verdad que ninguno de los dos sab&iacute;a por d&oacute;nde agarrar. El me sobaba la pinga porque la tengo bien peluda y mis huevos cuelgan como dos bolas de navidad. Cuando llegu&eacute; a hurgarle el culo con un dedo se me resbalaba porque de verdad este chico no tiene vellos por ninguna parte.<\/p>\n<p>Le di vuelta y me regode&eacute; con sus nalgotas blancas. Ah&iacute; me pongo a mordisquearlas y chupetearlas, era como si me estuviera comiendo un filete de carnes en el mejor restaurante. Yo levantaba las nalgas, met&iacute;a mi cara, mord&iacute;a, ara&ntilde;aba y volv&iacute;a a comenzar. Met&iacute; la cara justo entre sus nalgotas mientras las sobaba con m&aacute;s y m&aacute;s ganas. La verdad el trataba de agarrarme la verga para mam&aacute;rmela pero yo estaba tan entusiasmado con ese culo que no lo dej&eacute;. Lleg&oacute; un momento en que me pegu&eacute; a morderlas y chuparlas que vi como empezaban a quedar marcas de mis chupetes. Morados, rosados de todos los colores.<\/p>\n<p>Lo abr&iacute; y vi su huequito, tal como lo imagin&eacute;. Rosadito, lampi&ntilde;o, chiquitito. Le met&iacute; la lengua y chup&eacute;, succion&eacute; y mord&iacute;. Era como una peque&ntilde;a vulvita, apretadita y a la vez ansiosa. Con los dedos separ&eacute; su conchita y trat&eacute; de meter la lengua hasta adentro. Me sent&iacute;a desesperado por ese culo, era hermoso. El hecho que estuvieran gorditas y paradas me pon&iacute;a mucho mas caliente.<\/p>\n<p>Mi pinga no es muy grande, si acaso 7 pulgadas pero es gruesa. Le puse jab&oacute;n y comenc&eacute; a zurrarla de arriba abajo y a pegarle con ella. Cada vez que lo hac&iacute;a, ese nalg&oacute;n rebotaba y me excitaba a&uacute;n m&aacute;s. El agua caliente de la ducha lo hab&iacute;a puesto como un camar&oacute;n, rojo. Le agarr&eacute; del pelo y comenc&eacute; a tratar de meterle el pico entre sus nalgas. Ah&iacute; si chill&oacute; la perra y me dijo que le dol&iacute;a, que aguantara, que fuera suave. Tuve que salir de la ducha a buscar la crema lubricante y con dos dedos trat&eacute; de met&eacute;rselos dentro del ano. La segunda vez le sostuve las dos tapas del culo con mis manos porque las nalgas portentosas no me dejaban entrar y volvi&oacute; a chillar cuando lo trab&eacute;, la cabeza de mi huevo parec&iacute;a que se hab&iacute;a trabado en la misma entrada de su culo de lo apretado que estaba.<\/p>\n<p>Por fin logr&eacute; entrar completo a su culo pero la verdad era bastante inc&oacute;modo de pie as&iacute; que nos fuimos a la cama. Comenzamos todo de nuevo y yo lam&iacute; ahora si suavecito ese huequito delicioso. Le met&iacute; la lengua para babearlo y lo puse a &eacute;l a abrirse las nalgas. Su pinga estaba dura como una piedra pero definitivamente lo que le gustaba era que le hurgaran el culo. Ni siquiera se pajeaba. Yo me concentr&eacute; en cule&aacute;rmelo y cuando el solt&oacute; el nalgamen sent&iacute; que esas dos masas de carne apretaban mi pinga mucho m&aacute;s rico que dentro de su culo.<\/p>\n<p>Lo que hice fue seguir zurr&aacute;ndome y restreg&aacute;ndome entre esos montes blancos mientras los apretaba con mis manos y segu&iacute; con ese metesasca hasta que la leche se me sali&oacute; solita. Me qued&eacute; encima de &eacute;l, chupete&aacute;ndole la espalda y mordi&eacute;ndole los hombros. Me pregunto que cuento le pudo haber echado a su mujer para explicarle de donde hab&iacute;an salido esos chupones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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