{"id":27731,"date":"2024-10-23T01:07:18","date_gmt":"2024-10-22T23:07:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/relato\/lo-que-no-le-da-el-marido-se-la-da-su-suegro\/"},"modified":"2024-10-23T17:53:49","modified_gmt":"2024-10-23T15:53:49","slug":"lo-que-no-le-da-el-marido-se-la-da-su-suegro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/lo-que-no-le-da-el-marido-se-la-da-su-suegro\/","title":{"rendered":"Lo que no le da el marido se la da su suegro"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27731\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">57<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Suficientes problemas amenazaban su matrimonio como para visitar a sus suegros y seguir alimentando fricciones. Al final fue Carol la que dio el brazo a torcer y Emilio quien se sali\u00f3 con la suya. La propuesta de \u00e9l era pasar un d\u00eda en el pueblo, estar con sus padres y volver a la capital por la tarde, en cambio Carol no estaba por la labor de viajar con un temporal amenazante, y menos a la sierra. Ese parec\u00eda el principal de los motivos, el otro era el de la tensi\u00f3n generada por el problema sexual que \u00e9l parec\u00eda no tener inter\u00e9s en solucionar y que estaba deteriorando la relaci\u00f3n paulatinamente.<\/p>\n<p>Carol manifest\u00f3 desde el principio su rechazo a viajar con una borrasca, pero en contra de todo vaticinio, la nevada super\u00f3 todas las predicciones y el pueblo qued\u00f3 aislado durante d\u00edas, con el agravante de impedirle ir al trabajo en los d\u00edas sucesivos.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n con sus suegros no era ni mala, ni buena, simplemente no exist\u00eda relaci\u00f3n alguna, pero no porque ella se opusiera, sino porque \u00e9l parec\u00eda desvinculado por completo del pueblo y de sus padres. Desde que se casaron apenas se vieron una vez por a\u00f1o y Carol pensaba que la distancia, el trabajo y la apat\u00eda hab\u00edan sido los motivos de no alimentar una relaci\u00f3n m\u00e1s cordial y afectuosa.<\/p>\n<p>Mat\u00edas era un hombre recio, de rudos modales, pero sincero y afable. En muchas ocasiones, Carol detect\u00f3 que no hab\u00eda buen feeling entre ellos y quiz\u00e1s ese era un motivo m\u00e1s que suficiente para no querer visitar a su padre m\u00e1s a menudo. Lo parad\u00f3jico era que eligiera el temporal para visitarlos.<\/p>\n<p>Emilio tuvo claro desde siempre que no quer\u00eda pasar toda su vida como un ermita\u00f1o y se busc\u00f3 la vida desde bien joven en la gran ciudad, puesto que el campo y el monte no entraban dentro de sus expectativas. Ambos ten\u00edan treinta a\u00f1os y ya llevaban dos casados, de los cuales, el \u00faltimo hab\u00eda sido un mar de dudas para ella, dado que el sexo brillaba por su ausencia. Emilio sufr\u00eda una disfunci\u00f3n er\u00e9ctil y parec\u00eda no querer solucionar ese obst\u00e1culo que se interpon\u00eda entre ellos, pues por m\u00e1s que Carol insistiera que ten\u00eda un problema, \u00e9l se resist\u00eda a visitar a un especialista. El hecho de hacerlo comportaba echar por el suelo su hombr\u00eda y Carol entend\u00eda que eso pod\u00eda ser duro para \u00e9l, pero sino intentaba resolverlo, el problema no se ir\u00eda solo.<\/p>\n<p>La cena result\u00f3 tensa, por no decir violenta. Padres e hijo hablaban de algunos cambios en el pueblo, pero Carol permanec\u00eda ap\u00e1tica y no le apetec\u00eda conversar porque sab\u00eda que si abr\u00eda la boca explotar\u00eda ante una situaci\u00f3n que ella ya le advirti\u00f3 que pasar\u00eda. El d\u00eda siguiente ten\u00eda que defender a un cliente en un caso importante en los juzgados y estaba claro que no iba a poder acudir, dadas las circunstancias. Carol era abogada, Emilio vendedor de equipos m\u00e9dicos. Para \u00e9l no era m\u00e1s importante un d\u00eda que otro. Le daba igual vender m\u00e1s o menos, pero un juicio no se pod\u00eda posponer sin m\u00e1s, despu\u00e9s de estar el cliente meses esper\u00e1ndolo, por lo que ten\u00eda motivos m\u00e1s que suficientes para estar enojada.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la cena tampoco hab\u00eda muchas cosas que hacer, s\u00f3lo contemplar el fuego de la chimenea o ver las continuas noticias que alertaban a no salir de casa ante semejante nevada. Ya era tarde para eso. Ahora estaba a ciento diez kil\u00f3metros de Madrid, en un pueblecito en medio de la sierra, totalmente incomunicada y sin internet, con un caso importante que defender al d\u00eda siguiente y ante la impotencia de no poder hacer nada al respecto. Por otro lado, exist\u00eda la posibilidad de verlo desde otro prisma e intentar encontrarle a la situaci\u00f3n su lado positivo. Podr\u00edan aprovechar para intentar recomponer su maltrecha vida sexual, sin embargo, cuando Carol lo intent\u00f3, Emilio la rechaz\u00f3 de nuevo y se dio por vencida, dando por perdida aquella batalla.<\/p>\n<p>Emilio se durmi\u00f3, pero en la cabeza de ella pululaban demasiados problemas para poder conciliar el sue\u00f1o. Ten\u00eda ganas de sexo, pero estaba claro que tendr\u00eda que hacerlo sola si quer\u00eda liberar endorfinas y relajarse, de modo que intent\u00f3 aliviarse con la ayuda de sus dedos. A los pocos minutos, escuch\u00f3 los sonidos de la batalla que se estaba librando en la planta de arriba. Los crujidos de la cama de sus suegros delataban una fren\u00e9tica actividad y Carol abandon\u00f3 su paja para ir a beber agua y no tener que escuchar el sonsonete. Desde la cocina se o\u00edan los gemidos de su suegra y Carol, movida por el morbo y la calentura subi\u00f3 a la planta superior a hurtadillas como si fuese una vulgar mirona.<\/p>\n<p>Nunca hab\u00eda hecho nada parecido, ni siquiera en su \u00e9poca estudiantil cuando compart\u00eda piso con otras compa\u00f1eras, pero las circunstancias ahora eran las que eran y su excitaci\u00f3n la impuls\u00f3 a hacer algo que consideraba que no estaba bien.<\/p>\n<p>Conforme se iba acercando, los sonidos iban ganando nitidez y Carol pens\u00f3 que la cama iba a venirse abajo de un momento a otro. La puerta estaba semiabierta y se asom\u00f3 para ver la escena. Su suegro estaba encima de su esposa y \u00e9sta debajo con las piernas abiertas y en el aire, recibiendo las embestidas del que parec\u00eda un toro en celo resoplando una y otra vez mientras Consuelo disfrutaba de los embates.<\/p>\n<p>Carol envidi\u00f3 a su suegra y reconoci\u00f3 que despu\u00e9s de tantos a\u00f1os de matrimonio, su vida sexual era activa, y por lo que comprob\u00f3, extraordinariamente satisfactoria.<\/p>\n<p>Mat\u00edas se hizo a un lado para cambiar de posici\u00f3n y se tendi\u00f3 boca arriba para que Consuelo subiera encima, de tal modo que Carol pudo observar la tremenda polla de su suegro en completa erecci\u00f3n a la espera de que el co\u00f1o de su esposa la engullera. Ahora entend\u00eda la euforia de su suegra. Con semejante verga, \u00bfqui\u00e9n no gritar\u00eda de gusto? Carol ratific\u00f3 que en ese sentido, su marido en poco se le parec\u00eda a su padre, ya no por el tama\u00f1o, sino por lo eficiente y en\u00e9rgico que era sexualmente.<\/p>\n<p>Mientras contemplaba el voluminoso trasero de Consuelo saltando alegremente sobre aquel puntal, Carol desliz\u00f3 su mano por dentro del pijama y sus dedos patinaron por los hinchados labios vaginales. Despu\u00e9s de un buen rato brincando sobre la verga de su esposo, Consuelo decidi\u00f3 cambiar de posici\u00f3n y se apoy\u00f3 en la cama sobre sus codos quedando su retaguardia a su merced. Mat\u00edas se cogi\u00f3 la enhiesta polla (brillante por los caldos de su esposa), entretanto Carol no perd\u00eda detalle. La puso a la entrada y de un empuj\u00f3n se adentr\u00f3 sin hacer paradas.<\/p>\n<p>A aquellas alturas la raja de Carol hac\u00eda aguas y los flujos se deslizaban por sus piernas. Mat\u00edas cogi\u00f3 a su esposa de las caderas y arremeti\u00f3 una y otra vez con gran exaltaci\u00f3n, hasta que un bramido evidenci\u00f3 el orgasmo de Consuelo, desplom\u00e1ndose poco a poco en el lecho. A continuaci\u00f3n Mat\u00edas se coloc\u00f3 boca arriba y a Carol se le abri\u00f3 involuntariamente la boca mientras observaba la divina polla en toda su magnitud esperando las atenciones de su due\u00f1a. A la par que le hac\u00eda una mamada de esc\u00e1ndalo, los dedos de Carol se mov\u00edan con vida propia, y al mismo tiempo que su suegra se tragaba la verga de su esposo, Carol disfrutaba de un orgasmo contenido, ahogando un gemido de placer para no delatarse. Todav\u00eda no daba cr\u00e9dito a como aquella mujer de pueblo disfrutaba del sexo con su esposo. Ahora se afanaba chupando y relamiendo los restos de la corrida de su esposo.<\/p>\n<p>Cuando el ambiente recuper\u00f3 la calma, Carol baj\u00f3 de forma sigilosa las escaleras y regres\u00f3 a su habitaci\u00f3n. Ahora, ya m\u00e1s relajada pudo conciliar el sue\u00f1o hasta que la luz de la ma\u00f1ana la despert\u00f3.<\/p>\n<p>Lo primero que hizo fue hacer unas llamadas para avisar a su cliente e intentar aplazar la vista, habida cuenta del inevitable percance sufrido. Tuvo suerte, dado que Madrid qued\u00f3 paralizada casi por completo por los efectos de la nevada, con lo cual se suspendieron la mayor parte de los juicios. A partir de ah\u00ed, se tranquiliz\u00f3 e intent\u00f3 afrontar el tiempo que tuviese que permanecer en el pueblo con m\u00e1s sosiego. Se acord\u00f3 de la noche anterior y de su papel de voyeur ante unos suegros de cincuenta y ocho a\u00f1os para los cuales parec\u00eda que el tiempo en aquel lugar no transcurr\u00eda con la misma celeridad. Aquel par de maduros disfrutaban m\u00e1s del sexo que ella con treinta a\u00f1os y con un marido con el que empezaba a alimentar dudas con respecto a su sexualidad.<\/p>\n<p>Carol se coloc\u00f3 la toalla sobre el cuerpo y fue a darse una ducha junto a su esposo, pero cuando entr\u00f3, era su suegro quien se enjuagaba los restos de jab\u00f3n de la cara. Carol se sorprendi\u00f3. Pensaba que estar\u00eda su marido en la ducha y se qued\u00f3 boquiabierta ante el cuerpo maduro de su suegro adornado con una polla medio dilatada a causa del agua caliente. Carol se disculp\u00f3 ruborizada y sali\u00f3 r\u00e1pidamente del ba\u00f1o hacia su habitaci\u00f3n. La polla de su suegro a\u00fan permanec\u00eda grabada a fuego en su cerebro por las im\u00e1genes de la noche anterior, y ahora se hab\u00edan reavivado al ver el miembro a medio crecer de aquel hombre rudo, con la consiguiente revoluci\u00f3n de sus hormonas. En cualquier caso, no por ello se sent\u00eda menos abochornada por la controvertida escena que acababa de compartir con su suegro. Cuando Mat\u00edas termin\u00f3 de ducharse se puso la toalla en la cintura, se calz\u00f3 sus zapatillas y en la puerta de la habitaci\u00f3n le dijo a Carol con la mayor naturalidad que ya pod\u00eda ducharse. Ella le dio las gracias y pese a su t\u00edmida mirada, su vista no perdi\u00f3 detalle de la forma que dibujaba el miembro a trav\u00e9s de la toalla.<\/p>\n<p>La ducha fue reconfortante. El agua caliente sobre su cuerpo junto a sus dedos d\u00e1ndose placer la llevaron a otro orgasmo en el que pudo liberar el gemido reprimido de la noche anterior.<\/p>\n<p>A los dos d\u00edas remiti\u00f3 la nevada y Mat\u00edas invit\u00f3 a ambos a acompa\u00f1arle a ver el estado del camino que llevaba a la carretera. Como sol\u00eda ser habitual, si hab\u00eda que ayudar a evacuar nieve, har\u00edan falta todas las manos posibles. As\u00ed era la gente de pueblo. Siempre dispuestos a colaborar en lo que hiciera falta.<\/p>\n<p>\u2014No gracias, \u2014fue la respuesta de su hijo.<\/p>\n<p>\u2014Vale. No me acordaba que a ti no te gusta doblar el espinazo.<\/p>\n<p>\u2014Yo s\u00ed que voy, \u2014dijo Carol, dado que tampoco hab\u00eda muchas cosas que hacer y no le apetec\u00eda estar encerrada en casa otros dos d\u00edas, de modo que consider\u00f3 que un poco de actividad f\u00edsica no le vendr\u00eda mal.<\/p>\n<p>Mat\u00edas coloc\u00f3 las cadenas en el cuatro por cuatro, a continuaci\u00f3n subi\u00f3 al coche y Carol hizo lo mismo. El coche se puso en marcha y se fue alejando mientras las cadenas iban rompiendo nieve y hielo a su paso.<\/p>\n<p>\u2014Es muy se\u00f1orito. Yo no le ense\u00f1\u00e9 as\u00ed, pero desde siempre tuvo muy claro que no quer\u00eda hacer su vida en el pueblo, por eso se march\u00f3 a la ciudad. Y no le culpo. La vida aqu\u00ed es dura, pero m\u00e1s gratificante, te lo aseguro. Se fue a la capital, estudi\u00f3 y se labr\u00f3 un porvenir. Despu\u00e9s te conoci\u00f3 a ti y os casasteis.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, eso tampoco es tan malo.<\/p>\n<p>\u2014No, no lo es. Lo que es malo es tenerle miedo al trabajo y no querer ser solidario. Aqu\u00ed nos ayudamos unos a otros. Creo que si est\u00e1 aqu\u00ed tambi\u00e9n podr\u00eda arrimar un poco el hombro. Te agradezco que vinieras. Dos manos m\u00e1s nunca vienen mal.<\/p>\n<p>\u2014Me vendr\u00e1 bien estirar los m\u00fasculos.<\/p>\n<p>\u2014Por supuesto que s\u00ed. Por cierto, \u00bfc\u00f3mo os va? Mi hijo no habla mucho. No sabemos nada de su vida.<\/p>\n<p>\u2014Bien, nos va bien, \u2014minti\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSeguro? \u2014pregunt\u00f3 incr\u00e9dulo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no habr\u00eda de irnos bien?<\/p>\n<p>\u2014No lo s\u00e9, por eso pregunto.<\/p>\n<p>\u2014Por algo lo habr\u00e1s dicho.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, \u00e9l no quer\u00eda vivir en el pueblo, pero se march\u00f3 porque sus gustos eran otros, ya me entiendes.<\/p>\n<p>\u2014No, no te entiendo, \u2014dijo intrigada.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, ya sabes. Este es un pueblo muy peque\u00f1o y todo se sabe, por eso cuando dijo que quer\u00eda casarse contigo me sorprendi\u00f3, pero me alegr\u00e9 gratamente. Al final parece que encontr\u00f3 el camino correcto. O eso creo. Por eso te he preguntado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1s dici\u00e9ndome que tu hijo es gay?<\/p>\n<p>\u2014Bueno, creo que ya no lo es. Ahora est\u00e1 casado. Eso debe significar algo.<\/p>\n<p>\u2014Me est\u00e1s dejando alucinada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo lo sab\u00edas?<\/p>\n<p>Carol respondi\u00f3 moviendo la cabeza. No pod\u00eda articular palabra ante semejante aseveraci\u00f3n, pero ahora entend\u00eda la poca motivaci\u00f3n en la cama, su disfunci\u00f3n er\u00e9ctil y su apat\u00eda para hacer terapia.<\/p>\n<p>\u2014Supongo que te har\u00e1 feliz en la cama \u00bfno? \u2014pregunt\u00f3 sin contemplaciones y Carol pens\u00f3 que aquel hombre no ten\u00eda ning\u00fan filtro para hablar, ni para exteriorizar sus pensamientos. Quiz\u00e1s toda la gente de pueblo se expresaba as\u00ed de abiertamente sin contemplar las consecuencias de ciertas afirmaciones. Sin embargo, el silencio por respuesta de Carol constat\u00f3 la verdad y su suegro supo que su hijo apenas la tocaba.<\/p>\n<p>\u2014Yo pensaba que ten\u00eda un problema, \u2014dijo ella al fin.<\/p>\n<p>\u2014Pues ya sabes donde est\u00e1 el problema, aunque yo pensaba que ya lo hab\u00eda resuelto. \u00a1Que desperdicio de mujer!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo dices?<\/p>\n<p>\u2014Una mujer como t\u00fa se merece un hombre de verdad. \u00bfNo te parece?<\/p>\n<p>\u2014Supongo, \u2014dijo indignada por haber vivido en una mentira durante dos a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEntonces qu\u00e9 haces, pasar la mano por la pared?<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s o menos. Pensaba que ten\u00edamos que ir a terapia por ver si ten\u00edamos un problema\u2026<\/p>\n<p>\u2014La mejor terapia es un buen polvo, \u2014asegur\u00f3 sin dejarla terminar. \u2014\u00bfLe has puesto los cuernos? \u2014pregunt\u00f3 de nuevo sin cortarse lo m\u00e1s m\u00ednimo.<\/p>\n<p>\u2014Nooo\u2026<\/p>\n<p>\u2014Pues deber\u00edas. El orificio hay que mantenerlo engrasado o acaba oxid\u00e1ndose.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, eso pienso yo, \u2014dijo Carol empezando a soltarse. Empezaba a gustarle la franqueza y la espontaneidad con la que le hablaba su suegro.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 haces cuando las ganas aprietan? \u00bfTe masturbas?<\/p>\n<p>\u2014Eso no es asunto tuyo, \u00bfno crees?<\/p>\n<p>\u2014No, no lo es, pero el otro d\u00eda vi como lo hac\u00edas mientras mi mujer y yo foll\u00e1bamos. Incluso vi como te corr\u00edas, \u00bfo no?<\/p>\n<p>Eso s\u00ed que no se lo esperaba. Aparte de que desconoc\u00eda que su suegro era sabedor de su condici\u00f3n de mirona, nunca hab\u00eda hablado con nadie con semejante desparpajo y osad\u00eda para llamarle al pan pan y al vino vino.<\/p>\n<p>De nuevo se qued\u00f3 sin palabras y fue Mat\u00edas quien rompi\u00f3 el breve silencio que se produjo despu\u00e9s de aquella afirmaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014No te preocupes. Soy una tumba. Si te digo la verdad, era en ti en quien pensaba cuando descubr\u00ed que estabas tras la puerta.<\/p>\n<p>Mat\u00edas detuvo el cuatro por cuatro, cogi\u00f3 la mano de Carol y la pos\u00f3 sobre su polla hinchada.<\/p>\n<p>\u2014Esto es lo que necesitas y no al in\u00fatil de mi hijo, \u2014afirm\u00f3 mientras \u00e9l mismo le presionaba la mano sobre su miembro.<\/p>\n<p>Carol no sal\u00eda de su asombro, sin embargo no quer\u00eda soltar aquel bulto que empezaba a ganar dureza.<\/p>\n<p>\u2014Ya la has visto en acci\u00f3n y sabes de lo que es capaz. \u00bfQu\u00e9 me dices? \u2014le pregunt\u00f3 al mismo tiempo que desabrochaba su pantal\u00f3n y extra\u00eda la enorme polla nervuda con un sonrosado, brillante y apetecible glande.<\/p>\n<p>\u2014No es necesario que te conteste, \u2014le replic\u00f3 ella mientras cog\u00eda el madero y lo mov\u00eda arriba y abajo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vamos, c\u00f3metela que te mueres de ganas!<\/p>\n<p>Carol no se hizo de rogar, se agach\u00f3 y su boca se abri\u00f3 para abrazar el pil\u00f3n de carne del que hac\u00eda gala su suegro, y su cabeza inici\u00f3 un movimiento oscilante ayudado por la mano de su suegro en su cabeza. Por un momento abandon\u00f3 el cipote para contemplarlo y piropearlo.<\/p>\n<p>\u2014Menudo poll\u00f3n tienes, \u2014Mat\u00edas.<\/p>\n<p>\u2014Ya veo que te gusta. Est\u00e1 enteramente a tu disposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Carol se aplic\u00f3 sus palabras al pie de la letra, lo apret\u00f3 y volvi\u00f3 a tragarse la mitad de aquella barra de carne. Mat\u00edas ech\u00f3 el asiento hacia atr\u00e1s e intent\u00f3 desnudar a su nuera, y ella le facilit\u00f3 la labor, de manera que pronto quedaron los dos desnudos dentro del veh\u00edculo. El hombre maduro la cogi\u00f3 de tal modo que la ensambl\u00f3 acopl\u00e1ndose ambos en un perfecto sesenta y nueve en el que los dos se afanaban en dar y recibir placer. Los caldos de Carol resbalaban directamente en la boca de Mat\u00edas mientras la lengua repasaba cada rinc\u00f3n de la hambrienta raja. En aquella posici\u00f3n, el peque\u00f1o bot\u00f3n permanec\u00eda esquivo, pero el dedo del hombre maduro acudi\u00f3 en su ayuda esforz\u00e1ndose en complacer a una nuera, \u00e1vida de hombre.<\/p>\n<p>Al otro lado, la lengua de la joven se esmeraba en repasar cada cent\u00edmetro de la polla de su suegro. En su trayecto de descenso se encontr\u00f3 con dos huevazos cargados y los golpete\u00f3, a continuaci\u00f3n los cogi\u00f3 con la mano y los sopes\u00f3, despu\u00e9s con la otra mano aprision\u00f3 el manubrio y lo volvi\u00f3 a engullir prosiguiendo con la mamada. Al cabo de diez minutos dedicados a dar y a recibir, el co\u00f1o de Carol explosion\u00f3 en la boca de Mat\u00edas y este se recre\u00f3 sorbiendo toda la ambros\u00eda. Carol abandon\u00f3 su condici\u00f3n de mamona unos segundos para recibir el cl\u00edmax, pero seguidamente continu\u00f3 con la felaci\u00f3n hasta que su suegro estall\u00f3 en su boca. El primer trallazo se perdi\u00f3 en su garganta, provoc\u00e1ndole una arcada, los siguientes fueron impactando en su boca cerrada y en la cara.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Joder! Eres una mamona de primera. Lo que se pierde el imb\u00e9cil de mi hijo\u2026 Con una mujer como t\u00fa estar\u00eda todo el d\u00eda follando.<\/p>\n<p>Carol se incorpor\u00f3 y se mont\u00f3 encima de su suegro. Le cogi\u00f3 la polla y se la meti\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1F\u00f3llame!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Joder! Voy a follarte hasta que te salga la leche por las orejas.<\/p>\n<p>Carol not\u00f3 como la verga de su suegro ganaba dureza dentro de su co\u00f1o y empez\u00f3 a saltar sobre el cipote, mientras sus tetas bamboleaban delante de la cara de Mat\u00edas. Su boca se apoder\u00f3 primero de un pez\u00f3n, despu\u00e9s del otro, de manera que iba alternando, entretanto las manos aferraban con fuerza las nalgas de una nuera desatada que gritaba con la polla de su suegro bombeando en su interior.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Dame polla Mat\u00edas! \u2014ped\u00eda una y otra vez, mientras un dedazo se aventuraba en su ano, a\u00f1adiendo una nueva sensaci\u00f3n al placer que ya de por s\u00ed le estaba proporcionando la soberbia polla.<\/p>\n<p>\u2014Me voy a correr cabr\u00f3n. Qu\u00e9 gusto me das. \u00a1D\u00e1mela toda!&#8230; \u00a1F\u00f3llame!&#8230; \u00a1No pares! \u2014grit\u00f3 disfrutando del prodigioso orgasmo que se negaba a abandonarla, hasta que tras muchas convulsiones el cl\u00edmax pareci\u00f3 retirarse, dej\u00e1ndola con una gratificante sensaci\u00f3n de bienestar, acompa\u00f1ada de una complaciente y desencajada sonrisa que le dedic\u00f3 al padre de su marido. Sin embargo, a\u00fan notaba el ariete bien metido en sus entra\u00f1as golpeando contundentemente en busca de su placer. Mat\u00edas sac\u00f3 la verga del mojado agujero, le dio la vuelta a su nuera y se la volvi\u00f3 a ensartar con un contundente golpe de cadera al que siguieron otros muchos, entretanto Carol volv\u00eda a gozar del poll\u00f3n revent\u00e1ndole su desatendido co\u00f1o, y despu\u00e9s de pocos minutos sinti\u00f3 el espeso l\u00edquido golpeando en su interior, lo que la condujo a un nuevo e inesperado orgasmo.<\/p>\n<p>Mat\u00edas qued\u00f3 tendido encima de Carol y su polla fue perdiendo la rigidez hasta que escap\u00f3 del orificio con un sonoro pedo, al que le sigui\u00f3 un reguero de semen escabull\u00e9ndose de la abierta raja. Mat\u00edas pos\u00f3 el fl\u00e1cido miembro en la regata del culo mientras permanec\u00eda apoyado sobre ella. A Carol le gust\u00f3 la sensaci\u00f3n de sentir su peso encima y notar su hombr\u00eda entre sus nalgas despu\u00e9s de haberle proporcionado tres extraordinarios orgasmos, algo que su hijo no hab\u00eda hecho jam\u00e1s.<\/p>\n<p>Cuando se vistieron retomaron la ruta y se unieron al grupo de gente que ya estaba pala en mano quitando la nieve del camino. Fue una ma\u00f1ana vivificante. Se sent\u00eda viva como hac\u00eda a\u00f1os. La constructiva charla con su suegro, los polvazos que le dio, y despu\u00e9s el fresco de la ma\u00f1ana, le aclararon las ideas. Ahora sab\u00eda a qu\u00e9 atenerse y lo que ten\u00eda que hacer.<\/p>\n<p>Al llegar a Madrid Carol le plante\u00f3 la separaci\u00f3n y Emilio le pregunt\u00f3 por qu\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Creo que te estoy haciendo un gran favor, \u2014asegur\u00f3 ella.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 dices eso?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Dime que me equivoco!<\/p>\n<p>Emilio la mir\u00f3 y no contest\u00f3 ratificando con su silencio la verdad. No hubo explicaciones. No hubo tampoco lamentos, ni siquiera reproches, puesto que era lo que ambos quer\u00edan. Lo que ella no deseaba bajo ning\u00fan concepto era romper el v\u00ednculo con su exsuegro, y al parecer, era un deseo compartido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Mat\u00edas ech\u00f3 el asiento hacia atr\u00e1s e intent\u00f3 desnudar a su nuera, y ella le facilit\u00f3 la labor, de manera que pronto quedaron los dos desnudos dentro del veh\u00edculo. El hombre maduro la cogi\u00f3 de tal modo que la ensambl\u00f3 acopl\u00e1ndose ambos en un perfecto sesenta y nueve en el que los dos se afanaban en dar y recibir placer<\/p>\n","protected":false},"author":16881,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-27731","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27731","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16881"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27731"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27731\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54703,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27731\/revisions\/54703"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27731"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27731"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27731"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}