{"id":27733,"date":"2021-01-26T23:00:00","date_gmt":"2021-01-26T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-01-26T23:00:00","modified_gmt":"2021-01-26T23:00:00","slug":"una-historia-de-la-segunda-guerra-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-historia-de-la-segunda-guerra-mundial\/","title":{"rendered":"Una historia de la Segunda Guerra Mundial"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27733\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Todo ocurri&oacute; en Noviembre de 1941. Me llamo Masha, soy rusa y tengo un hijo, Alexei de 60 a&ntilde;os.&nbsp; Ahora mi edad es de 93 y sigo recordando aquellos viejos tiempos.<\/p>\n<p>Aquel d&iacute;a sal&iacute; a trajinar le&ntilde;a y orde&ntilde;ar las vacas cuando sent&iacute; un cuchillo en mi garganta y una mano en mi boca.<\/p>\n<p>-Calla infeliz si no quieres nos maten!!<\/p>\n<p>Me dijo en un ruso no exento de acento alem&aacute;n.<\/p>\n<p>Aquellos soldados alemanes ten&iacute;an la orden de matar a cada hombre, mujer y ni&ntilde;o se cruzaran por su camino. Eran las Einsatzgruppen de Adolf Hitler y est&aacute;bamos en guerra.<\/p>\n<p>Me meti&oacute; en casa y esper&oacute; a que su compa&ntilde;&iacute;a se dispersara.<\/p>\n<p>-Qui&eacute;n es este, mam&aacute;? -Dijo el peque&ntilde;o Alexei.<\/p>\n<p>-Shhh silencio. No s&eacute; pero nos ha salvado la vida.<\/p>\n<p>Se llamaba Uwe y era un alem&aacute;n ario, rubio y fuerte. Un desertor.<\/p>\n<p>Uwe se quit&oacute; su guerrera y deposit&oacute; su pistola L&uuml;ger encima de la mesa. Con esto dejaba claro era un oficial alem&aacute;n. Comandante para m&aacute;s se&ntilde;as.<\/p>\n<p>Pasaron los d&iacute;as y no pod&iacute;a m&aacute;s. Necesitaba un hombre ya.<\/p>\n<p>Yuri, mi marido, hab&iacute;a desaparecido entre las filas de Stalin. Nada se sab&iacute;a de &eacute;l y me estaba enamorando de un alem&aacute;n a&uacute;n a riesgo de mi vida.<\/p>\n<p>Cuando Uwe y Alexei en noches dorm&iacute;an pl&aacute;cidamente me levantaba de mi cama y me masturbaba pensando en Yuri en frente de las exiguas brasas quedaban de la cena anterior. El calor de las mismas calentaban mis piernas y mi co&ntilde;o como si fuesen un hombre de verdad. Met&iacute;a mis dedos hasta el fondo de mi raja, me acariciaba los pechos y frotaba mi cl&iacute;toris como una loca en silencio para no despertar al alem&aacute;n ni a mi hijo. Siempre alcanzaba mis orgasmos y muchas veces imaginaba a Uwe me contemplaba desde su estancia. Eso me pon&iacute;a terriblemente cachonda el saber hab&iacute;a un hombre en mi casa. Hab&iacute;a veces que con solo excitar mis pechos ya llegaba al orgasmo. Era una mujer realmente necesitada de cari&ntilde;o y de verga adem&aacute;s de estar en la plenitud de la vida.<\/p>\n<p>Mierda de vida. En guerra, alimentaci&oacute;n de subsistencia, sin compa&ntilde;&iacute;a a excepci&oacute;n de un traidor y responsable de un hijo. Traer hijos a este mundo&#8230; para qu&eacute;? Para ver esto o la pandemia nos asola ahora?? Lamentable.<\/p>\n<p>Pero hubo un d&iacute;a en el que Alexei se acost&oacute; m&aacute;s temprano que tarde.<\/p>\n<p>Mientras limpiaba los vajillos de la cena Uwe se me acerc&oacute; por detr&aacute;s. Desde aquel bendito d&iacute;a nos salv&oacute; la vida jam&aacute;s hab&iacute;a sentido su aliento m&aacute;s cerca. Me cogi&oacute; de los pechos y me bes&oacute; el cuello con pasi&oacute;n y yo me dej&eacute; hacer en frente del fregadero. Me di la vuelta y me abraz&oacute; como un loco. Toda la choza me daba vueltas y una tremenda excitaci&oacute;n desde lo m&aacute;s profundo de mi reptiliano cerebro me puso cual hembra en celo. Hac&iacute;a tres a&ntilde;os que no me acostaba con un hombre y a Uwe no le iba a hacer ascos. Lo necesitaba.<\/p>\n<p>Nos dimos poco tiempo, la verdad. Est&aacute;bamos ansiosos. Me puse de rodillas, baj&eacute; sus pantalones otrora de Yuri y comenc&eacute; a chupar su polla. Una polla grande y fuerte de unos 18-19 cent&iacute;metros. Me supo a gloria mamar eso. Era bastante m&aacute;s grande que la de Yuri y sus huevos estaban tensos y duros como pelotas de tenis. Se notaba la ausencia de compa&ntilde;&iacute;a femenina en Uwe con esos rigores de la guerra y&#8230; la m&iacute;a m&aacute;s&#8230;<\/p>\n<p>&Eacute;l gem&iacute;a como un toro y me cog&iacute;a la cabeza con fuerza procurando no atragantarme con esa polla la cual no pod&iacute;a ni fagocitar una tercera parte. En el caso, intentaba tragarme todo lo que pod&iacute;a y ayudarme de mis manos hasta tocar los huevos. Unos huevos repletos de semen. Hab&iacute;a veces la sacaba del todo y con sus manos la tanteaba para que observase lo tiesa y grande se la hab&iacute;a puesto. Acto seguido, volv&iacute;a a engullirla todo lo que pod&iacute;a.<\/p>\n<p>Cuanto m&aacute;s se la chupaba m&aacute;s palabras guturales que yo no entend&iacute;a emit&iacute;a en alem&aacute;n arrastrando la &quot;R&quot; en su idioma. Eso me excitaba todav&iacute;a m&aacute;s. No saber que dec&iacute;a me puso cachonda perdida. Me imaginaba as&iacute; me dec&iacute;a palabras sucias al igual que cari&ntilde;osas.<\/p>\n<p>Definitivamente un enorme chorro de espeso y oloroso semen reg&oacute; toda mi cara poniendo de manifiesto Uwe hac&iacute;a a&ntilde;os no ten&iacute;a conocimiento de mujer alguna. Me supo a gloria semejante lechada que resbalaba por toda mi cara. Se&ntilde;al inequ&iacute;voca de que lo hab&iacute;a hecho bien a pesar de ser una mujer inexperta.<\/p>\n<p>&Eacute;l cay&oacute; rendido sobre el sof&aacute; de la estancia con un miembro palpitante chorreando blanco y grumoso esperma ario que poco a poco se iba tornando transparente.<\/p>\n<p>S&iacute;&#8230; era una traidora. Pero&#8230; qu&eacute; culpa ten&iacute;a una mujer indefensa en ello?<\/p>\n<p>Aquel d&iacute;a nos dormimos abrazados en el sof&aacute; y so&ntilde;&eacute; que hac&iacute;a el amor con mi marido. El camarada Yuri Petrov.<\/p>\n<p>Cual no fue mi sorpresa en el momento me despert&eacute; ten&iacute;a la cabeza de Uwe chupando mi co&ntilde;o. Separaba mis labios con sus manos e introduc&iacute;a sus dedos en mi h&uacute;meda vagina como un loco. Yo, mientras guiaba su cabeza rapada al cero haci&eacute;ndola m&iacute;a. Lam&iacute;a mi ano y cuando paraba para reponerme un rato me dec&iacute;a cosas agradables con su inconfundible acento para volver a atacar mi sexo con m&aacute;s &iacute;mpetu si cabe as&iacute; hasta alcanzar un orgasmo que recorri&oacute; todo mi cuerpo de arriba a abajo y que me dej&oacute; con las piernas completamente paralizadas y gimiendo como un animal herido.<\/p>\n<p>-A d&oacute;nde vas? -Espet&oacute; Uwe.<\/p>\n<p>-A prepararle el desayuno a Alexei&#8230;<\/p>\n<p>Alexei parti&oacute; a la ciudad o lo que quedaba de ella. La ciudad era una mole en ruinas donde los peque&ntilde;os estudiaban las 4 reglas en improvisadas aulas.<\/p>\n<p>Uwe, aquel d&iacute;a me confes&oacute; que su mujer e hijo hab&iacute;an perecido en un bombardeo en Berl&iacute;n, que era ingeniero y que desde entonces hab&iacute;a ingresado en el ej&eacute;rcito prometi&eacute;ndose ser casto. Una especie de caballero teut&oacute;n que sin duda alguna acababa de mancillar su promesa.<\/p>\n<p>&Eacute;l y yo hac&iacute;amos el amor todos los d&iacute;as. Lo quer&iacute;a con locura y &eacute;l a mi. Viv&iacute;amos pobres y con dificultades pero felices. Creo que en mi vida y ni siquiera con Yuri me hab&iacute;a sentido m&aacute;s querida.<\/p>\n<p>Un buen d&iacute;a cocin&aacute;bamos juntos mientras Alexei jugaba en su cuarto llamaron a la puerta.<\/p>\n<p>Uwe cogi&oacute; su L&uuml;ger y abri&oacute;.<\/p>\n<p>Un hombre vestido de harapos a punto de desmayarse exclam&oacute;&#8230;<\/p>\n<p>-Soy el camarada Yuri Petrov y hemos ganado la guerra&#8230;<\/p>\n<p>Exclam&eacute;&#8230;<\/p>\n<p>-Ohhh!!! Yuri&#8230;!!!<\/p>\n<p>-Papaaa!!!<\/p>\n<p>Yuri se recuper&oacute; pronto. Entre los tres lo lavamos alimentamos y aseamos pero&#8230; Uwe se hab&iacute;a convertido adem&aacute;s de en un desertor en un proscrito. Y yo estaba enamorada de dos hombres hasta las cachas.<\/p>\n<p>Yuri, acept&oacute; bajo mis s&uacute;plicas no denunciar al alem&aacute;n. Al fin y al cabo me hab&iacute;a salvado la vida.<\/p>\n<p>Con el tiempo no s&eacute; c&oacute;mo lo hice pero logr&eacute; tener dos hombres en mi vida que me compart&iacute;an tanto en la vida cotidiana como en el sexo.<\/p>\n<p>En un principio opt&eacute; por tenerlos contentos por separado. Hab&iacute;a ocasiones en las que primero se vaciaba Yuri en m&iacute; y luego Uwe con el semen del anterior aun resbalando por mis muslos, hasta que permit&iacute; me tomaran los dos a la vez cuando Alexei estaba lejos de nuestra choza en sus clases.<\/p>\n<p>He de decir que nunca me forzaron a hacer nada que yo no quisiese. Y yo estaba loca por ellos.<\/p>\n<p>Las m&aacute;s de las veces Uwe me follaba a 4 patas mientras Yuri se serv&iacute;a perfectamente de su pene de 12 cent&iacute;metros para joderme la boca o se situaba debajo de mis piernas comi&eacute;ndome el co&ntilde;o mientras Uwe se mov&iacute;a con fuerza. Un hombre penetr&aacute;ndome y otro comi&eacute;ndome el cl&iacute;toris a la vez era tocar el cielo.<\/p>\n<p>Uwe, siempre fue m&aacute;s agresivo conmigo en la cama. M&aacute;s fuerte, m&aacute;s viri,l pero igual de cari&ntilde;oso que Yuri.<\/p>\n<p>Yuri era m&aacute;s pausado y tierno tom&aacute;ndose su l&oacute;gico tiempo. En nuestros tr&iacute;os o por separado me iba de orgasmo en orgasmo gimiendo como una perra. He de confesar en ocasiones no pod&iacute;a m&aacute;s&#8230;<\/p>\n<p>A veces y mientras me tomaban intentaba recopilar aquellos viejos tiempos en los que por &uacute;nica soluci&oacute;n me masturbaba marchitamente en frente de la chimenea anhelando hombres que no ven&iacute;an o eran malos. Ahora ten&iacute;a a dos y buenos.<\/p>\n<p>En ocasiones nos mir&aacute;bamos los tres y exclamaba&#8230;<\/p>\n<p>-Ya est&aacute;n otra vez mis hombrecitos con ganitas?<\/p>\n<p>Se sacaban sus vergas y me las pon&iacute;an tremendamente erectas y rellenas de venas en la boca a punto de explotar. Yo no me cansaba de mamar esos dos tesoros que acababan siempre por derramarse en mi cara, pelo y boca al gusto. Por el sabor sab&iacute;a perfectamente que gotas eran de cada uno de los dos. Generalmente Yuri se derramaba antes que Uwe y contemplaba desde la cama como acababa a su compadre con su miembro todav&iacute;a palpitante y ah&iacute;to del semen sobrante no hab&iacute;a libado.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a una reina en esa casa y los dos compet&iacute;an en como hacerme feliz en nuestras diarias y duras vidas.<\/p>\n<p>Uwe generalmente hac&iacute;a los trabajos m&aacute;s pesados sin salir de nuestra finca y Yuri bajaba siempre a la aldea en su carrera por alimentos.<\/p>\n<p>Cuando regresaba no pocas veces Uwe me hab&iacute;a follado antes agarr&aacute;ndome con sus rudas manos llenas de callos. Pero estaba igual de apetente para Yuri despu&eacute;s quien de una forma u otra acababa am&aacute;ndome como antes lo hab&iacute;a hecho Uwe.<\/p>\n<p>En otras ocasiones no estaba para ninguno de los dos y ellos lo respetaban. Prefer&iacute;an esperar porque al final, siempre cuando se daba el caso estar&iacute;a en mejor forma.<\/p>\n<p>C&oacute;mo los quer&iacute;a! Eran hombres de verdad curtidos por el sufrimiento y las privaciones. Y era l&oacute;gico necesitaran una buena hembra a pesar de inexperta que los consolase. Cuando acab&aacute;bamos nos tend&iacute;amos los tres en el catre y a veces nos qued&aacute;bamos dormidos. Era cuando Uwe se quedaba pensativo pensando en su familia perdida y en cierto modo cavilando all&iacute; no pintaba nada. Al fin y a la postre yo no era su mujer. Y&#8230; ten&iacute;a raz&oacute;n. La situaci&oacute;n nos hab&iacute;a hecho vivir como animales. Era cierto nos quer&iacute;amos pero&#8230; al fin y al cabo dos hombres y una mujer lejos de la civilizaci&oacute;n que compart&iacute;an como animales.<\/p>\n<p>Para colmo, Uwe era un fuera de la ley. Un ap&aacute;trida que compart&iacute;a mujer con un h&eacute;roe de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Lo peor era que nada se pod&iacute;a hacer. Absolutamente nada.<\/p>\n<p>Una de las cosas m&aacute;s nos gustaba era se corrieran en mi co&ntilde;o primero uno, despu&eacute;s otro. Tras varios d&iacute;as de abstinencia me lo dejaban ah&iacute;to de sus respectivos espermas. Luego los despachaba y me masturbaba llena de sus leches como una loca. Ellos nunca entendieron esa mi actitud porque prefer&iacute;an llegase con ellos delante pero comprend&iacute;an que el deseo de una mujer era sagrado.<\/p>\n<p>Con el tiempo, nos aficionamos a los s&aacute;ndwiches. Uwe me penetraba por el co&ntilde;o y Yuri por mi culo previamente lubricado. La verga de Uwe era menos adecuada analmente debido a su gran tama&ntilde;o si bien es cierto que daba juego para cualquier postura.<\/p>\n<p>A veces, pensaba que mientras, podr&iacute;a estar mamando la polla de un tercer hombre y que a&uacute;n podr&iacute;a acarrear y dar m&aacute;s placer pero lo desechar&iacute;a si llegara el caso. Era de dos hombres. Solo de dos hombres. Algo prohibido pero solo de dos hombres.<\/p>\n<p>Como he dicho antes, el pensativismo de Uwe se torn&oacute; en depresi&oacute;n. Ya nada le hac&iacute;a feliz. Ni siquiera nuestros encuentros juntos o por separado. Quer&iacute;a huir de all&iacute; y regresar a su pa&iacute;s, pero no pod&iacute;a hacerlo.<\/p>\n<p>Nuestro tr&iacute;o se convirti&oacute; en un drama.<\/p>\n<p>Yuri, consigui&oacute; un pasaporte falso en el mercado negro v&iacute;a diplom&aacute;tica y Uwe nos abandon&oacute; muy a nuestro pesar.<\/p>\n<p>Decir que a Uwe le hab&iacute;amos logrado quitar ese acento alem&aacute;n en ruso.<\/p>\n<p>Nunca supimos m&aacute;s de &eacute;l hasta la ca&iacute;da del Muro de Berl&iacute;n d&iacute;a en que vino a visitarnos.<\/p>\n<p>Por desgracia estaba otra vez sola. A Yuri, un infarto fulminante lo dej&oacute; seco en el establo.<\/p>\n<p>Uwe lo lament&oacute; mucho y aquella noche volvimos a hacer el amor con m&aacute;s de 60 a&ntilde;os a nuestras espaldas como lo hicimos el primer d&iacute;a.<\/p>\n<p>Me convenci&oacute; para afincarme en Alemania. Su jubilaci&oacute;n en la vida civil daba para eso y m&aacute;s. Nos casamos por el rito cat&oacute;lico y es que Uwe no hab&iacute;a querido volverse a enlazar despu&eacute;s de lo de su familia y lo nuestro.<\/p>\n<p>Uwe, muri&oacute; ya mayor. A los 86 a&ntilde;os. Aun siendo tan mayores hac&iacute;amos el amor muchas veces. &Eacute;l no ten&iacute;a problema. Se tomaba una Viagra y me hac&iacute;a el amor como solo un anciano se lo pod&iacute;a hacer a una anciana.<\/p>\n<p>Ahora, y como bien dije en mi encabezamiento tengo 93 a&ntilde;os. S&eacute; que me queda poco, pero nunca olvidar&eacute; ni a Uwe ni a Yuri&#8230;<\/p>\n<p>Por cierto&#8230; ayer me vacunaron contra el Coronavirus&#8230;<\/p>\n<p><!--\/data\/user\/0\/com.samsung.android.app.notes\/files\/clipdata\/clipdata_210126_192750_684.sdoc--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Todo ocurri&oacute; en Noviembre de 1941. Me llamo Masha, soy rusa y tengo un hijo, Alexei de 60 a&ntilde;os.&nbsp; Ahora mi edad es de 93 y sigo recordando aquellos viejos tiempos. Aquel d&iacute;a sal&iacute; a trajinar le&ntilde;a y orde&ntilde;ar las vacas cuando sent&iacute; un cuchillo en mi garganta y una mano en mi boca. -Calla [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17334,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":{"0":"post-27733","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-hetero"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27733","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17334"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27733"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27733\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27733"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27733"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27733"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}