{"id":27801,"date":"2021-01-31T09:06:01","date_gmt":"2021-01-31T09:06:01","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-01-31T09:06:01","modified_gmt":"2021-01-31T09:06:01","slug":"la-tribu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-tribu\/","title":{"rendered":"La tribu"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27801\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hola. Me llamo Gloria tengo 46 a&ntilde;os y soy rubia con ojos azules y una tez blanca como la cera. Soy arquitecto y estoy ya entrada en carnes y mis pechos y culo son grandes y fuertes.<\/p>\n<p>Esto me pas&oacute; a mi.<\/p>\n<p>-Ni se te ocurra embarcarte en esa expedici&oacute;n, Gloria. Es solo para hombres. Ya te he explicado que esa tribu tiene por costumbre mujer que ven no sea de all&iacute; una especie de rito de pernada m&aacute;xime siendo occidental.<\/p>\n<p>De hecho, en toda la subcontrata de arquitectura no quiere ir nadie. Absolutamente nadie. Y el jefe se ha empe&ntilde;ado en que pase la carretera proyectada a escasos kil&oacute;metros de esa aldea. Est&aacute; loco.<\/p>\n<p>No hice caso de Eugenio y el helic&oacute;ptero me dej&oacute; justo al lado de esa tribu de nombre imposible. El gu&iacute;a, un egipcio llamado Ahmed me dijo que era cierto a lo que me expon&iacute;a pero que a la vez los Mussanga eran pac&iacute;ficos y hospitalarios llegado el caso.<\/p>\n<p>Viajamos a trav&eacute;s de la maleza con el gu&iacute;a para otear esa carretera iba a surcar la rep&uacute;blica de Lesotho. &Iacute;bamos E<\/p>\n<p>El gu&iacute;a y 5 hombres portando unos Kalashnikov AK-47 cuando nos vimos rodeados de 30 guerreros negros unos colgados de los &aacute;rboles otros mir&aacute;ndonos con tono desafiante provistos todos de arcos y cerbatanas con curare.<\/p>\n<p>Aquellos valientes de los Kalashnikov tiraron sus armas al suelo y me qued&eacute; sola con el gu&iacute;a quien hizo de int&eacute;rprete.<\/p>\n<p>-Buufff&#8230;! Imposible. Piden sexo contigo por no ser de la tribu si queremos pasar.<\/p>\n<p>-Ehhhh? Yo? Con toda esa negrada? Pero qu&eacute; fuma esta gente?<\/p>\n<p>-Si. Ya te lo dije&#8230; Y a mi que no me disparen que solo soy el pianista&#8230;<\/p>\n<p>El supuesto jefe de la tribu provisto de un penacho de plumas y una lanza por toda impedimenta se acerc&oacute; a mi clavando su arma en el suelo y se atrevi&oacute; a sobarme las tetas el muy ladino como si fuese un trofeo.<\/p>\n<p>A lo que el resto hizo lo mismo.<\/p>\n<p>Estaba atrapada y pude contemplar en sus miradas su deseo hacia una mujer blanca vestida de occidental.<\/p>\n<p>Sus pollas iban creciendo como por ensalmo. Unas pollas grandes y brillantes rellenas de venas a punto de explotar.<\/p>\n<p>Me sent&iacute; realmente turbada ante tanto rabo para mi sola.<\/p>\n<p>Los vigilantes de los &aacute;rboles hicieron lo mismo bajando como simios de las ramas.<\/p>\n<p>El jefe hizo unas declaraciones a lo que el int&eacute;rprete tradujo&#8230;<\/p>\n<p>-Dicen que quieren eyacular de una forma u otra y que es un rito en honor a su dios de la fertilidad.<\/p>\n<p>Temerosa me puse de rodillas y saqu&eacute; mis tetas erectas y me quit&eacute; los pantalones y las bragas poni&eacute;ndome de rodillas entre la maleza. No pod&iacute;a hacer otra cosa.<\/p>\n<p>Me estaba poniendo muy cachonda pero estaba a la vez avergonzada.<\/p>\n<p>Una turba de abor&iacute;genes comenzaron a sacudir sus pollas de arriba a abajo reg&aacute;ndome la cara, tetas y pelo con sus blancos espermas sin tocarme un pelo.<\/p>\n<p>Eran pollas de todo tipo. Las m&aacute;s de ellas grandes. Uno de ellos me cogi&oacute; y me puso a 4 patas e intent&oacute; penetrarme con su gran pene pero el jefe de la tribu lo expuls&oacute; de aquella manada de forma un tanto vehemente. Lo cual yo agradec&iacute; pues con semejante polla ese hombre me iba a reventar. Estaba salido perdido.<\/p>\n<p>A esas alturas el semen de esos salvajes me pringaba todo el cuerpo. Emit&iacute;an sonidos guturales en su idioma y cuando acababan de eyacular descansaban largos entre la maleza con sus temblorosas pollas al aire sec&aacute;ndoselas con hojas de &aacute;rbol. Era evidente esta gente no conoc&iacute;a la civilizaci&oacute;n ni de lejos.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a pringada y asquerosa pero a la vez satisfecha por haber contentado a aquellos hombres. Posiblemente era la &uacute;nica occidental los hab&iacute;a vuelto m&aacute;s salvajes y primarios de lo que nunca hab&iacute;an sido. En otro orden de asuntos sus pollas eran perfectas. Como para mamarlas todas a la vez. 30 pollas para mi sola. Un lujo.<\/p>\n<p>Definitivamente y cuando acab&oacute; de eyacular el m&aacute;s tardano se acercaron 4 negros que me subieron en un palanqu&iacute;n y me escoltaron bajo palio sin limpiarme de las 30 o 40 corridas de esos hombres. Iba llena de esperma por todas partes y&#8230; Si&#8230; Era un rito. Se hab&iacute;an corrido todos menos el jefe.<\/p>\n<p>Cuando llegamos a la aldea el resto de la comunidad se puso de rodillas. Hombres, mujeres, ni&ntilde;os y ancianos.<\/p>\n<p>Me subieron a un p&uacute;lpito y unas j&oacute;venes completamente desnudas y esculturales me limpiaron de la semilla probablemente de sus maridos. Todo era j&uacute;bilo y diversi&oacute;n. Me vistieron con flores y me pusieron una falda confeccionada con hojas.<\/p>\n<p>Con mi gu&iacute;a aquellos hombres intimaron y tambi&eacute;n lo vistieron de guirnaldas y flores.<\/p>\n<p>He de decir que en ese acto inici&aacute;tico me hab&iacute;a puesto terriblemente cachonda y que mientras esos salvajes hab&iacute;an eyaculado sobre mi me hab&iacute;a tocado el co&ntilde;o teniendo no pocos orgasmos. En un principio me dio un asco indecible pero al cuarto o quinto me empec&eacute; a acostumbrar al semen emanaban esos abor&iacute;genes. Al fin y al cabo era solo eso. Semen. Y tuve la boca bien cerrada mientras. Ver a tantos guerreros perfectamente musculados sentir tanto deseo hacia mi hab&iacute;a liberado mis instintos m&aacute;s primitivos.<\/p>\n<p>Las mujeres me ense&ntilde;aron la aldea y un aborigen vino a molestarme. El jefe se acerc&oacute; a mi le dio dos hostias bien dadas a aquel hombre que se retir&oacute; como alma que lleva el diablo.<\/p>\n<p>Mi gu&iacute;a espet&oacute;&#8230;<\/p>\n<p>-Dice que eres su invitada y que no quiere que te moleste nadie. Y que se llama Yogurtu Unghe. Ahhh&#8230; Y que es m&uacute;sico, un virtuoso del tam-tam&#8230; Y est&aacute; soltero y sin compromiso porque eso del matrimonio no acarrea sino problemas con la mujer y la suegra.<\/p>\n<p>-Tambi&eacute;n dice que estos negros necesitan de mano dura y alg&uacute;n bastonazo y que a la m&iacute;nima se desmadran.<\/p>\n<p>-Y esto no se si te lo deber&iacute;a de decir&#8230;<\/p>\n<p>-Qu&eacute; es?<\/p>\n<p>-Nada. Que esta noche despu&eacute;s de la fiesta de bienvenida te sacar&aacute; el rabo.<\/p>\n<p>-Ehhhh? Que quiere follarme este t&iacute;o?<\/p>\n<p>-Eso parece. Hombre&#8230; M&iacute;ralo por el lado bueno. A mi me parece un hombre guapo, simp&aacute;tico, fuerte y cort&eacute;s&#8230;<\/p>\n<p>-Claro&#8230; Como no vas a ir tu&#8230;<\/p>\n<p>-Pero si pon&iacute;as una cara de salida cuando se han corrido esos negros antes del carajo&#8230;<\/p>\n<p>-Qu&eacute; insin&uacute;as?<\/p>\n<p>-Ya te hubiese gustado se te hubiesen follado los 20&#8230; Con sus 20 pollas y 40 huevos&#8230; A mi no me enga&ntilde;as, Gloria&#8230;<\/p>\n<p>-Ahmed! Por favor&#8230;<\/p>\n<p>-Bueno ya me callo&#8230;<\/p>\n<p>En el fondo Ahmed ten&iacute;a raz&oacute;n. Aquel d&iacute;a iba salida perdida y&#8230; Los 20 no pero 10 si que me hubiese trajinado. Lo bueno tiene la selva es que una puede ser todo lo puta que quiera sin que nadie se moleste.<\/p>\n<p>A mitad de ma&ntilde;ana, Yogurtu insisti&oacute; en dar un paseo por la selva con Ahmed como int&eacute;rprete.<\/p>\n<p>He de decir que Ahmed ten&iacute;a raz&oacute;n. Yogurtu era un hombre conforme Dios manda y adem&aacute;s ten&iacute;a una particularidad y eran sus profundos ojos azules, tanto como el mar. Su mirada era penetrante. Luego me enterar&iacute;a que era precisamente eso lo que le hac&iacute;a ser jefe de la tribu adem&aacute;s de su abstinencia con las mujeres. Toda su vida la dedicaba a trabajar para la comunidad y en velar por el orden y el concierto sobre sus semejantes a los que consideraba unos salvajes sin remedio. Sosten&iacute;a que a los ni&ntilde;os hab&iacute;a que darles desde peque&ntilde;os una educaci&oacute;n si no quer&iacute;an acabar perdidos como sus padres. Deb&iacute;a ser por eso porque los peque&ntilde;os lo adoraban.<\/p>\n<p>Caminamos los tres a la ribera de un r&iacute;o y alima&ntilde;a se nos acercaba, alima&ntilde;a hu&iacute;a despavorida de ese hombre que parec&iacute;a el dios de la selva. Su imagen era electrizante.<\/p>\n<p>Me agach&eacute; a beber agua y cuando me incorpor&eacute; Yogurtu me esperaba con una polla erecta enorme de unos 20 cent&iacute;metros en la mano. Negra como el tiz&oacute;n.<\/p>\n<p>-Chupa!!! Me dijo en su idioma.<\/p>\n<p>Yogurtu, le hizo un gui&ntilde;o a Ahmed para que se acercara y se la sacara tambi&eacute;n porque era su invitado.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a mamar esas dos pollas en mitad de la selva. Primero la de Yogurtu que solo me cab&iacute;a una cuarta. Despu&eacute;s la de Ahmed que si bien era m&aacute;s peque&ntilde;a no era tampoco manca.<\/p>\n<p>Luego las dos a la vez en mi boca a lo que se corrieron sin remedio los muy cerdos.<\/p>\n<p>Se notaba la abstinencia de Yogurtu pues se corri&oacute; el primero expulsando varios disparos de leche bien espesos en mi cara.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a un animal en mitad de la ley de la selva pero me estaba empezando a gustar.<\/p>\n<p>Luego, Yogurtu me tumb&oacute; en el suelo y comenz&oacute; a besar, comer y libar mi maduro co&ntilde;o mientras Ahmed miraba apoyado en un &aacute;rbol.<\/p>\n<p>Yo gem&iacute;a como una gacela.<\/p>\n<p>Me corr&iacute; como una reina de la selva. Como una tigresa.<\/p>\n<p>De vuelta Ahmed me dijo&#8230;<\/p>\n<p>-Ves lo que te dije. Que eres muy puta?<\/p>\n<p>-Calla, Ahmed&#8230;! Y tu un putero que lo sabemos en toda la oficina&#8230;<\/p>\n<p>-Aunque esta vez te ha salido gratis&#8230;<\/p>\n<p>-No te preocupes que ya te pagar&eacute; si as&iacute; te quedas contenta.<\/p>\n<p>-Con qu&eacute;? Con un kilo de pl&aacute;tanos? Por cierto tienes una buena polla.<\/p>\n<p>Ambos nos echamos a re&iacute;r. Yogurtu tambi&eacute;n por mimetismo lanza en mano.<\/p>\n<p>-Me da la nariz, Gloria que de esta no nos escapamos&#8230;<\/p>\n<p>-No me jodas&#8230; Que yo quiero volver a Madrid&#8230;<\/p>\n<p>-Pero no te ves? Rubia con ojos azules. 45 a&ntilde;os y tez blanca. Arquitecto y culta de cojones. Con hechuras de hembra, soltera, idiomas, grandes tetas y culo y encima bien puta. Te veo casada con Yogurtu impartiendo justicia.<\/p>\n<p>-Lo de puta sobra&#8230;<\/p>\n<p>-Cuando seas reina de estos pichones acu&eacute;rdate de mi.<\/p>\n<p>-Si&#8230; Mi cari&ntilde;ito&#8230; Le dije no con cierto retint&iacute;n&#8230;<\/p>\n<p>Yogurtu hizo se&ntilde;as de que le sigui&eacute;ramos adentr&aacute;ndose en un sendero. Un le&oacute;n pas&oacute; por delante de nosotros y huy&oacute; despavorido.<\/p>\n<p>-Miren&#8230;!!!<\/p>\n<p>Nos ense&ntilde;&oacute; una imponente cascada. Era un lugar precioso. Mientras, multitud de p&aacute;jaros multicolores rodeaban la vista.<\/p>\n<p>-Joder, Gloria. Yo me quedo aqu&iacute;&#8230;<\/p>\n<p>-Pues yo no.<\/p>\n<p>Yogurtu volvi&oacute; a sacar su polla a lo que yo sin pens&aacute;rmelo ni un segundo volv&iacute; a amorrarme. Ese trozo de &eacute;bano estaba delicioso y lo salvaje de la selva me pon&iacute;a cachonda estimulando mis deseos m&aacute;s primarios. Ahmed aprovech&oacute; para mear mientras mamaba esa tremenda verga. En el fondo ser usada a placer por ese guerrero me fascinaba.<\/p>\n<p>&Eacute;l gem&iacute;a como un animal salvaje. Solo me preguntaba como me iba a sentir con ese madero dentro de mi co&ntilde;o. Mientras chupaba mov&iacute;a sus caderas como un poseso procurando no hacerme da&ntilde;o y agarrando mi cabeza. Ahmed no pudo m&aacute;s y comenz&oacute; a masturbarse ante esa escena eyaculando en la hierba.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a una mujer dichosa con ese hombre que solo me iba a dar ventajas a largo plazo. Saqu&eacute; la polla de Yogurtu de mi boca y la golpe&eacute; varias veces sobre la palma de mi mano para comprobar la fuerza de su erecci&oacute;n. En el &iacute;nterin observ&eacute; ese ed&eacute;n nos rodeaba y esta vez me iba a tragar todo su semen para saborear su negra semilla.<\/p>\n<p>Mord&iacute; su glande y chup&eacute; sus huevos comprobando su dureza.<\/p>\n<p>Bram&oacute; como un toro mientras descargaba todo el contenido de sus test&iacute;culos en mi boca. Un hilillo de blanco esperma cay&oacute; por mi barbilla. Esperma de hombre bueno, fuerte y l&iacute;der. Estaba subyugada completamente y enamorada de ese salvaje.<\/p>\n<p>De lo &uacute;nico estaba convencida era de que &eacute;l todav&iacute;a m&aacute;s.<\/p>\n<p>Si. Me iba a quedar&#8230;<\/p>\n<p>Yogurtu cay&oacute; pesadamente en el suelo mientras su terrible verga estertoreaba desalojando sus &uacute;ltimas gotas de esperma.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a m&aacute;s.<\/p>\n<p>Una simple y d&eacute;bil mujer hab&iacute;an dejado K.O. a un l&iacute;der indiscutible de toda una tribu. A un rey de la selva.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a tremendamente dichosa y realizada como mujer.<\/p>\n<p>Ya no me sent&iacute;a ni puta ni guarra. Me sent&iacute;a la mujer de un hombre y de su para&iacute;so. Y eso que a&uacute;n no hab&iacute;a o&iacute;do su tam-tam&#8230;<\/p>\n<p>Volvimos a la aldea. Por el camino Ahmed me dio no pocas veces la brasa.<\/p>\n<p>-Ves&#8230;? Si ya te digo yo que eres una puta.<\/p>\n<p>-Pero no te das cuenta que pareces a Pepito Grillo la voz de mi conciencia? A ti lo que te molesta es que no te la haya chupado esta vez&#8230;<\/p>\n<p>-A mi? Si, claro&#8230; Bueno&#8230; Si. La verdad es que si.<\/p>\n<p>-No ves? Los moros sois as&iacute; de mentirosos y celosos.<\/p>\n<p>-Oye!! Que el Cor&aacute;n proh&iacute;be la mentira.<\/p>\n<p>-Si&#8230; Ya. Pero si comes carne, bebes como un cosaco y cuando ves una mezquita te cambias de acera&#8230; No est&aacute;s ni circuncidado que lo he visto.<\/p>\n<p>-Me la chupar&aacute;s sin que se entere Yogurtu?<\/p>\n<p>-Ni hablar. Si quieres que te la chupe le pides permiso!!!<\/p>\n<p>-Yo creo que me lo dar&aacute;.<\/p>\n<p>-Yo creo que tambi&eacute;n. Pero te quiero limpio y cuando te vayas a correr no en mi boca. Te dejo a lo sumo lo hagas en mis tetas. Que luego os aficion&aacute;is&#8230;<\/p>\n<p>-Bueno&#8230; Vale&#8230; Me conformo con eso.<\/p>\n<p>-Y mira a ver si te echas novia en este sitio y me dejas en paz. Ser&aacute; por mujeres aqu&iacute; que las hay a cientos&#8230; Porque a ver si ahora est&aacute;s enamorada de mi&#8230;<\/p>\n<p>-Pues si!! Me gustas mucho. Me enamor&eacute; de ti desde que te vi.<\/p>\n<p>-Lo que me faltaba&#8230; Anda&#8230; Que ya te vale&#8230;<\/p>\n<p>-Le voy a decir a Yogurtu te presente alguna chica joven.<\/p>\n<p>-No!!! Yo quiero contigo.<\/p>\n<p>-Ni hablar. Ya te la chupar&eacute; mientras.<\/p>\n<p>-Bueno, vale&#8230; Si es as&iacute;&#8230; Sabes una cosa?<\/p>\n<p>-Qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Que cuando las mamas pareces un &aacute;guila culebrera&#8230;<\/p>\n<p>-Ohhh!!! Qu&eacute; comparaci&oacute;n m&aacute;s odiosa y soez&#8230; No tienes remedio Ahmed. No se como puedo estar contigo.<\/p>\n<p>Ahmed era un hombre un poco inconsecuente pero muy bueno y cari&ntilde;oso. Creo que Yogurtu se dio cuenta a la primera de su fondo de buena persona. Estaba ansiosa porque Yogurtu me follara.<\/p>\n<p>De repente 30 guerreros bajaron de unos &aacute;rboles arcos en mano.<\/p>\n<p>Esos guerreros nos hab&iacute;an estado vigilando durante toda la excursi&oacute;n.<\/p>\n<p>Era la guardia pretoriana de Yogurtu.<\/p>\n<p>-Joder, Gloria&#8230; De d&oacute;nde han salido estos t&iacute;os?<\/p>\n<p>-Su puta madre&#8230;!!! Y han visto todas las escenas.<\/p>\n<p>Nos escoltaron hasta la aldea. Una vez all&iacute; Yogurtu hizo una se&ntilde;a y todos fueron a reunirse con sus familias. Yogurtu visit&oacute; choza por choza besando, cogiendo y preocup&aacute;ndose por la salud de los ni&ntilde;os y mujeres de aquellos hombres responsables de su seguridad. En sus casas era uno m&aacute;s. Un hombre justo y cercano. Un l&iacute;der para con sus edecanes.<\/p>\n<p>Y lleg&oacute; el d&iacute;a de mi enlace con Yogurtu.<\/p>\n<p>Toda la tribu asisti&oacute; al mismo y aportaron frutas y alimentos.<\/p>\n<p>Yogurtu dio un improvisado concierto de tam-tam y aquellas gentes saltaban de alegr&iacute;a.<\/p>\n<p>En las capitulaciones de ese mi matrimonio se dec&iacute;a que mientras Yogurtu estuviera fuera cazando pod&iacute;a yacer con cualquier miembro de esa tribu porque se me hab&iacute;a erigido como diosa de la fertilidad.<\/p>\n<p>Ahmed me dijo&#8230;<\/p>\n<p>-C&oacute;mo te vas a poner, guapa&#8230;<\/p>\n<p>-Calla, Ahmed.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a sali&oacute; Yogurtu unos d&iacute;as de la aldea y esper&eacute; a 6 j&oacute;venes guerreros en mi choza.<\/p>\n<p>Entraron con no pocas ofrendas y se arrodillaron delante de mi.<\/p>\n<p>Me postr&eacute; en mi catre con el co&ntilde;o abierto comprobando estaba perfectamente lubricada para que me tomaran metiendo mis dedos en mi madura y profunda concha. Me masturbaba vi&eacute;ndolos y les dije se levantaran.<\/p>\n<p>Comenzaron a sobar mi blanca piel y mis grandes hechuras de mujer de 45 a&ntilde;os. Para esos infelices era la oportunidad de su vida.<\/p>\n<p>La oportunidad de yacer con una diosa que sin duda alguna les iba a garantizar su fertilidad.<\/p>\n<p>Comenzaron a tocar sus pollas y huevos para ponerlas bien erectas. Se las sub&iacute;an y bajaban. Estaban completamente excitados y me empezaron a follar el co&ntilde;o y la boca.<\/p>\n<p>Disfrutaba como una loca con tanta polla negra para mi.<\/p>\n<p>Decir, que se iban pronto. No tardaban ni dos minutos a lo que llam&eacute; a m&aacute;s a mi presencia. Muchos se masturbaban mirando, temerosos de tocar a su diosa. Otros me penetraban por turnos mientras los hab&iacute;a me tocaban como a una diosa de forma cari&ntilde;osa y delicuescente y me daban de comer sus ofrendas mientras otros bombeaban en mi co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Era la esposa blanca de Yogurtu. La diosa de la fertilidad.<\/p>\n<p>Por un momento estuve rodeada de rudas manos y vergas negras por doquier que eyaculaban en mi cuerpo o dentro de &eacute;l. Me vi envuelta en un marasmo de brazos y manos que sobaban mi cabeza, pelo, tetas, piernas y culo. Los m&aacute;s atrevidos se iban dentro de mi co&ntilde;o para luego otro negro irse despu&eacute;s. Sus pollas de &eacute;bano sal&iacute;an blancas de la leche de sus compadres. Todos aquellos me penetraban deformaban mis muslos y caderas entradas en carnes a cada embestida. Primero uno, despu&eacute;s otro y luego un tercero, cuarto o un quinto.<\/p>\n<p>El m&aacute;s anciano de la tribu una vez erecto me penetr&oacute; con alguna dificultad pero logr&oacute; dejar su semilla en mi cuerpo jadeando como un perro ajustando su polla en mi co&ntilde;o junto con los m&aacute;s j&oacute;venes que le dejaron colarse.<\/p>\n<p>Las mujeres se apelotonaban a la puerta de mi choza aclamando a sus maridos bendecidos por mi cuando sal&iacute;an. Todo eran parabienes en esa primitiva aldea.<\/p>\n<p>Yo me corr&iacute;a no pocas veces y gem&iacute;a como una posesa ah&iacute;ta de las lechadas de esos infelices y pidiendo m&aacute;s hombres. Al final, me foll&oacute; toda la tribu de una forma u otra y acab&eacute; llena de blanco esperma.<\/p>\n<p>Ni se los que pasaron por all&iacute;. Perd&iacute; por completo la cuenta porque no me daba para m&aacute;s.<\/p>\n<p>Cuando se fueron me qued&eacute; un buen rato en mi choza masturb&aacute;ndome con el co&ntilde;o lleno de la leche de esos primitivos hombres pensando en sus pollas de diversos tama&ntilde;os y en sus esculturales cuerpos de guerreros y en aquellos ancianos hab&iacute;an logrado sus cometidos exhibiendo su vigor y experiencia a&uacute;n.<\/p>\n<p>Sal&iacute; de la choza y una comitiva me estaba esperando. 5 hombres me llevaron en brazos hasta el r&iacute;o y me sumergieron en el limpi&aacute;ndome con sumo cuidado sus mujeres.<\/p>\n<p>Yogurtu hab&iacute;a vuelto y observaba con orgullo de jefe de la tribu ese rito de purificaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Te ha gustado, Gela? Ya no era Gloria sino me hab&iacute;an bautizado como Gela.<\/p>\n<p>-Me ha encantado, Yogurtu. Le dije abraz&aacute;ndolo mojada y purificada por el agua.<\/p>\n<p>-Todas estas tierras adem&aacute;s de la voluntad de estos hombres y mujeres son tuyas. Tr&aacute;talos con responsabilidad.<\/p>\n<p>-Si. Lo har&eacute;. Te lo prometo.<\/p>\n<p>Con el tiempo las visitas de esos hombres se fueron distanciando pero siempre ten&iacute;a la de alg&uacute;n joven de la tribu a la semana buscaba iniciarse.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a alguno que por los nervios no lograba ereccionar a la primera.<\/p>\n<p>Besaba sus cuerpos y limpiaba sus miembros con cuidado. Cuando notaba empezaban a crecer pasaba sus pollas por mis pechos. Eso les daba confianza hasta que se corr&iacute;an en ellos. Si no se daba el caso los esperaba para otro d&iacute;a. Eran los que m&aacute;s me gustaban.<\/p>\n<p>Luego ellos lo agradec&iacute;an.<\/p>\n<p>Ahmed encontr&oacute; pareja. Se la eligi&oacute; Yogurtu. Se llamaba Shimba y era una mujer negra, escultural y de peque&ntilde;os pechos. Muy alejada de mis generosas formas. Pero extraordinariamente bella.<\/p>\n<p>Se le ve&iacute;a contento pero parad&oacute;jicamente era el m&aacute;s asiduo a que lo bendijera.<\/p>\n<p>-Otra vez aqu&iacute;, Ahmed?<\/p>\n<p>-Vengo a&#8230;<\/p>\n<p>-Si. Ya lo s&eacute;. A que te bendiga con el cuento&#8230;<\/p>\n<p>-Es que&#8230;<\/p>\n<p>Saqu&eacute; su polla y comenc&eacute; a chup&aacute;rsela a lo que se alivi&oacute; en mi cara bajo 3 o 4 descargas.<\/p>\n<p>Cuando ven&iacute;a Yogurtu de cazar rara vez no me follaba. Lo hac&iacute;a poco a poco y una vez ensartada por sus 20 cent&iacute;metros de madero se quedaba quieto con el dentro y bes&aacute;ndome para luego moverlo fuerte y sin compasi&oacute;n. Ten&iacute;a el vigor de un le&oacute;n ind&oacute;mito y su gran rabo chocaba con las paredes de mi &uacute;tero proporcion&aacute;ndonos un placer dif&iacute;cil de describir. As&iacute;, mudaba de un orgasmo a otro con ese viril hombre que de todos los de la tribu era el mejor.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a, un helic&oacute;ptero Apache aterriz&oacute; en mitad de la selva y los exploradores de Yogurtu dieron aviso a su jefe.<\/p>\n<p>Bajaron 8 militares rapados al cero con 8 fusiles de asalto M-16 adentr&aacute;ndose en la selva. Ese helic&oacute;ptero si hubiese querido habr&iacute;a destrozado la aldea hasta los cimientos.<\/p>\n<p>Yogurtu dio orden a sus guerreros de apuntar a esos intrusos con sus cerbatanas y arcos. La verdad es que de esa guisa aquellos militares hubiesen durado lo que un jes&uacute;s ah&iacute; en la selva. Pero el helic&oacute;ptero hubiese hecho su trabajo.<\/p>\n<p>Me subieron a un trono y todas las mujeres, ni&ntilde;os y ancianos me rodearon.<\/p>\n<p>-Mi madre, Carlos&#8230;<\/p>\n<p>-Estos salvajes han convertido a Gloria en una diosa&#8230;!! Ese de los ojos azules debe ser el jefe&#8230;<\/p>\n<p>Yogurtu se acerc&oacute; al comandante de un helic&oacute;ptero que ya hab&iacute;a apagado sus rotores en son de paz.<\/p>\n<p>-Buscamos a Gloria.<\/p>\n<p>-No se llama Gloria, se llama Gela. Yo soy Yogurtu el rey de la selva y ella es la reina. Tradujo Ahmed.<\/p>\n<p>-Tenemos orden de rescatarla.<\/p>\n<p>-Preguntadle a ella. Yo soy m&uacute;sico y me acuesto a las 8. Dijo Yogurtu.<\/p>\n<p>Baj&eacute; de mi trono y me dirig&iacute; hacia esos hombres dici&eacute;ndoles no quer&iacute;a irme. Estaba completamente desnuda.<\/p>\n<p>El oficial mir&oacute; de soslayo mis pechos y pubis para subir su mirada dirigi&eacute;ndola a mis ojos. Una mirada penetrante hecha para mandar como la de Yogurtu.<\/p>\n<p>-Pero usted sabe que llevamos a&ntilde;os busc&aacute;ndola. Usted tiene idea de lo que cuesta solo arrancar ese helic&oacute;ptero?<\/p>\n<p>-Me da igual. No quiero volver.<\/p>\n<p>-Y usted? Dijo el oficial a Ahmed.<\/p>\n<p>-Yo, menos.<\/p>\n<p>-Vamos, chicos. Esto est&aacute; muy claro&#8230; Misi&oacute;n cumplida. Ma&ntilde;ana les traeremos una emisora que funciona a pedales por si al caso alg&uacute;n miembro de esta ignota tribu necesita algo alg&uacute;n d&iacute;a.<\/p>\n<p>Al otro d&iacute;a volvieron con la emisora. Fueron recibidos entre v&iacute;tores, pompas y circunstancias y se quedaron unos d&iacute;as con nosotros. Tambi&eacute;n trajeron medicinas y v&iacute;veres as&iacute; como collares para las mujeres y chocolates sin cuento para los peque&ntilde;os.<\/p>\n<p>No trajeron armas. Para qu&eacute;?<\/p>\n<p>Y no&#8230; Aquellos habitantes no les ofrecieron mi fertilidad a aquellos soldados&#8230;<\/p>\n<p>Mi fertilidad era de ellos&#8230; Y esa carretera nunca lleg&oacute; a construirse.<\/p>\n<p><!--\/data\/user\/0\/com.samsung.android.app.notes\/files\/clipdata\/clipdata_210131_100311_740.sdoc--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Hola. Me llamo Gloria tengo 46 a&ntilde;os y soy rubia con ojos azules y una tez blanca como la cera. Soy arquitecto y estoy ya entrada en carnes y mis pechos y culo son grandes y fuertes. Esto me pas&oacute; a mi. -Ni se te ocurra embarcarte en esa expedici&oacute;n, Gloria. 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