{"id":27831,"date":"2021-02-01T23:00:00","date_gmt":"2021-02-01T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-02-01T23:00:00","modified_gmt":"2021-02-01T23:00:00","slug":"la-ultima-casada-decente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-ultima-casada-decente\/","title":{"rendered":"La \u00faltima casada decente"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27831\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nieves ten&iacute;a 43 a&ntilde;os, era alta y atractiva, su cabello que llevaba en una media melena era de color casta&ntilde;o. Ten&iacute;a buenas tetas, buenas piernas caderas anchas, cintura normal y culo redondo. Era una mujer casada y levantaba pasiones, adem&aacute;s de por sus encantos por ser la decencia personificada.<\/p>\n<p>En la oficina era la intocable. Su seriedad estaba a la altura de su belleza, pero siempre hay un sobrado, un echado para adelante que le gusta poner los huevos en el nido de otro, y que cuanto mayor era el reto m&aacute;s lo disfrutaba, y Nieves era un gran reto. Este don Juan se llamaba Fidel, estaba casado y ten&iacute;a todo lo que una mujer busca en un hombre en la cama, era alto, moreno, fuerte, guapo y con fama de mujeriego. Fidel sab&iacute;a c&oacute;mo abordar a una mujer que es intocable. Con Nieves us&oacute; todas sus triqui&ntilde;uelas, el roce de las manos al coger una carpeta, la mirada penetrante que la desnudaba, el choque accidental para que sus manos se posaran en sus tetas&#8230;, uso todo su repertorio. El ataque final fue en un restaurante a la hora de comer. Nieves estaba sentada a una mesa esperando a que le sirviesen la comida cuando lleg&oacute; Fidel a su lado y le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Puedo sentarme a tu mesa y comer contigo?<\/p>\n<p>Nieves con la seriedad que la caracterizaba, lo mir&oacute; y le respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-Puedes.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; y le dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Puedo preguntarte algo?<\/p>\n<p>-Puedes.<\/p>\n<p>-&iquest;Eres feliz en tu matrimonio?<\/p>\n<p>-S&iacute;, mucho.<\/p>\n<p>-Entonces me voy de la oficina.<\/p>\n<p>-No te entiendo. &iquest;Qu&eacute; tiene que ver mi felicidad con que te quedes o que te vayas?<\/p>\n<p>-Solo me reten&iacute;as t&uacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Y eso?<\/p>\n<p>-Estoy enamorado de ti.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; te pasa con tu esposa?<\/p>\n<p>-La voy a dejar, me meti&oacute; los cuernos, merecidos, pero eso no la exime de ser una puta.<\/p>\n<p>Fidel ment&iacute;a m&aacute;s que hablaba, lo que quer&iacute;a era marcar otra muesca en su pistola. Nieves le dijo:<\/p>\n<p>-Pues tienes un problema.<\/p>\n<p>-Uno, no, tengo dos.<\/p>\n<p>El camarero le trajo el pedido a Nieves. Fidel pidi&oacute; lo que iba a comer. Al irse el camarero, le dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; te estaba diciendo? &iexcl;Ah, si! Tengo dos problema y muy gordos, no duermo sin antes hacerte el amor&#8230;<\/p>\n<p>A Nieves la cogi&oacute; de improviso la confesi&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute;?!<\/p>\n<p>-Bueno, no duermo sin hacerme el amor a mi mismo.<\/p>\n<p>Nieves le cambi&oacute; el tema, no le gustaban los cauces por donde discurr&iacute;a a conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Y para d&oacute;nde vas a pedir el traslado?<\/p>\n<p>-Para Santiago de Compostela.<\/p>\n<p>-Tenemos oficinas m&aacute;s cerca de Barcelona. Galicia queda lejos.<\/p>\n<p>-S&iacute;, pero quiero poner tierra de por medio. Aunque s&eacute; que te voy a seguir so&ntilde;ando, que te voy a seguir deseando. Eres la clase de mujer que una vez se conoce no se puede olvidar.<\/p>\n<p>-Si me conocieras no me hubieras dicho lo que me has dicho.<\/p>\n<p>-&iquest;Te molest&oacute; saber lo que sent&iacute;a por ti?<\/p>\n<p>-No, ya lo sab&iacute;a, sab&iacute;a que me deseabas, lo de estar enamorado de m&iacute; aunque lo repitas mil veces no te lo creer&aacute;s ni t&uacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; no lo crees?<\/p>\n<p>-Porque eres un mujeriego.<\/p>\n<p>-Eso no lo puedo negar, pero&#8230;<\/p>\n<p>-D&eacute;jalo, Fidel.<\/p>\n<p>Siguieron hablando, pero Fidel hab&iacute;a pinchado en hueso.<\/p>\n<p>Fidel se fue de la oficina y Nieves empez&oacute; a echar de menos sus miradas, sus roces&#8230;, echaba de menos su presencia.<\/p>\n<p>El punto de inflexi&oacute;n en su aburrido matrimonio fue el d&iacute;a que llev&oacute; el coche al taller para hacerle una puesta a punto. Al bajar del coche y entrar en el taller le dijo a una mec&aacute;nica veintea&ntilde;era:<\/p>\n<p>-Ven&iacute;a a&#8230;<\/p>\n<p>No la dej&oacute; hablar, bajando la parte superior de la funda y dejando sus gordas tetas al aire, le dijo:<\/p>\n<p>-Sea lo que sea vuelve ma&ntilde;ana. Voy a cerrar, Estoy hasta las tetas de tanto aceite. Vaya mierda de d&iacute;a, el jefe enfermo y yo, yo hasta el mism&iacute;simo co&ntilde;o.<\/p>\n<p>La mec&aacute;nica era m&aacute;s alta que ella, ni guapa ni fea, fuerte, con el cabello negro muy cortito, ancha de caderas, con buenas tetas, buen culo y poca educaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Nieves le mir&oacute; para las manos y vio que las ten&iacute;a negras -acababa de hacer un cambio de aceite-, despu&eacute;s le mir&oacute; para las tetas, unas tetas gordas, con areolas oscuras y pezones c&oacute;mo dedales. Le entraron ganas de orinar, y le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-Ten&eacute;is aseos.<\/p>\n<p>-&iquest;Para mear o para cagar?<\/p>\n<p>-Necesito orinar.<\/p>\n<p>-Est&aacute;s de suerte, ya que el papel se acab&oacute;. El retrete est&aacute; al fondo a mano izquierda.<\/p>\n<p>Acab&oacute; Nieves de orinar y se levant&oacute; buscando papel higi&eacute;nico para limpiar el co&ntilde;o, papel que ya le hab&iacute;a dicho la mec&aacute;nica que se hab&iacute;a acabado. La mec&aacute;nica abri&oacute; la puerta, vio su co&ntilde;o peludo, sus bragas en las rodillas, y en un tono m&aacute;s amable, le dijo:<\/p>\n<p>-Nunca me propusieron hacerlo en el cagadero mientras me miraban para las tetas.<\/p>\n<p>Nieves se qued&oacute; de piedra.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; yo, qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Ni jam&aacute;s imagin&eacute; que mi marido me mandar&iacute;a al taller un bomb&oacute;n c&oacute;mo t&uacute; en el d&iacute;a de nuestro aniversario.<\/p>\n<p>Nieves estaba tan sofocada con aquella situaci&oacute;n que ni cuenta se daba de que estaba con las bragas bajadas ense&ntilde;ando el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>-No conozco a tu marido. Te est&aacute;s equivocando conmigo.<\/p>\n<p>La mec&aacute;nica fue a su lado y le meti&oacute; la lengua en la boca. Nieves le meti&oacute; una hostia que le puso la cara del rev&eacute;s y despu&eacute;s le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Puta!<\/p>\n<p>La hostia rebot&oacute; y con eco, ya que la mec&aacute;nica le larg&oacute; en ambos lados de la cara y se la dej&oacute; roja y negra, despu&eacute;s le escupi&oacute; en la boca y le volvi&oacute; a meter a lengua en la boca. Nieves sac&oacute; su genio.<\/p>\n<p>-&iexcl;O me dejas salir del inodoro o aqu&iacute; se va a armar la mundial!<\/p>\n<p>-Me gusta lo que me propones. Esc&uacute;peme.<\/p>\n<p>-&iexcl;Est&aacute;s loca!<\/p>\n<p>La mec&aacute;nica le volvi&oacute; a escupir y la volvi&oacute; a besar, despu&eacute;s le dio la vuelta, la puso contra la pared izquierda del inodoro, le puso una mano en la espalda, meti&oacute; la cabeza debajo de su falda y le comi&oacute; el culo bien comido sin que Nieves ofreciera m&aacute;s resistencia que decir:<\/p>\n<p>-O me dejas o te echo un pedo que te atufo, cerda.<\/p>\n<p>-Siii, su&eacute;ltalo, cachonda!<\/p>\n<p>Le sigui&oacute; comiendo el culo. Nieves hac&iacute;a esfuerzos para no gemir, y se segu&iacute;a resistiendo sin resistirse.<\/p>\n<p>-Vas a dejar de hacer esa guarrer&iacute;a.<\/p>\n<p>La mec&aacute;nica le ech&oacute; la mano al co&ntilde;o y vio que estaba empapada,<\/p>\n<p>-Mata a la mojigata dejando que te coma el co&ntilde;o hasta que te corras en mi boca.<\/p>\n<p>Nieves se hizo la ofendida.<\/p>\n<p>-&iquest;Mojigata yo? Mira que mojigata soy. &iquest;Quieres que sea tu puta?<\/p>\n<p>-Quiero.<\/p>\n<p>-Pues me tienes que pagar.<\/p>\n<p>-Pide por esa boquita<\/p>\n<p>-Ser&eacute; tu puta si me haces gratis la puesta a punto.<\/p>\n<p>-&iquest;Y qu&eacute; crees que te estoy haciendo?<\/p>\n<p>-A m&iacute;, no, al coche, y otra cosa, yo no como co&ntilde;os.<\/p>\n<p>-Lo que t&uacute; digas.<\/p>\n<p>La mec&aacute;nica se puso en pie y le volvi&oacute; a comer la boca. Del culo a la boca era un cambio brutal, pero a Nieves le gust&oacute;. Quit&oacute; la blusa y el sujetador. La mec&aacute;nica le ech&oacute; las manos a las tetas y se las magre&oacute;. Nieves sintiendo las manos pringadas de aceite amasar sus tetas y la lengua de la mec&aacute;nica jugando con sus pezones y sus labios y lengua chupando se fue mojando, tanto se moj&oacute; que cuando la mec&aacute;nica iba a lamer su co&ntilde;o le cayeron en ella una peque&ntilde;a lluvia de gotitas. Al sentirlas le agarr&oacute; las nalgas y lami&oacute; de abajo a arriba. Lami&oacute; su co&ntilde;o y su cl&iacute;toris sin parar hasta que Nieves se corri&oacute; en su boca mordiendo el canto de su mano derecha. Sus piernas temblaron una cosa mala y la otra mano apret&oacute; la cabeza de la mec&aacute;nica contra su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Madre m&iacute;a que corrida!<\/p>\n<p>La mec&aacute;nica la bes&oacute; y le dijo:<\/p>\n<p>-Me alegro de que te gustara, regalito m&iacute;o.<\/p>\n<p>Nieves se visti&oacute;, subi&oacute; las bragas y le dijo a la mec&aacute;nica:<\/p>\n<p>-No soy ning&uacute;n regalo, soy una cliente.<\/p>\n<p>-Ni yo estoy casada. Pero me volvi&oacute; loca tu carita de mujer responsable. Gracias por correrte para m&iacute;, Me voy a duchar. &iquest;Te gustar&iacute;a ducharte conmigo?<\/p>\n<p>-Ya te dije que yo no como co&ntilde;os.<\/p>\n<p>-&iquest;Probaste alguno?<\/p>\n<p>-No, ni estoy preparada para probarlo.<\/p>\n<p>-T&uacute; te lo pierdes. Me voy a duchar y a hacer un dedo pensando en ti.<\/p>\n<p>-Que te preste.<\/p>\n<p>-Prestar&aacute;, prestar&aacute;. &iquest;Volveremos a vernos?<\/p>\n<p>-Nunca se puede decir&#8230;<\/p>\n<p>-&iquest;De ese co&ntilde;o no beber&eacute;?<\/p>\n<p>-Algo as&iacute;.<\/p>\n<p>Nieves sali&oacute; del taller, subi&oacute; al coche y no volvi&oacute; por all&iacute;, pero la semilla de la infidelidad ya estaba sembrada. Nieves busc&oacute; a Ferm&iacute;n en el Facebook. Lo encontr&oacute;, y lo que empez&oacute; como un. &quot;Hola. &iquest;C&oacute;mo est&aacute;s?&quot;, deriv&oacute; en conversaciones subidas de tono, en pajas y en la necesidad imperiosa de encontrarse con &eacute;l para follar. La decente se hab&iacute;a vuelto una zorra de cuidado que se mor&iacute;a por follar con Fidel.<\/p>\n<p>D&aacute;ndole la disculpa a su marido de que la mandaban a Santiago de Compostela por un asunto importante, del que no le dio explicaciones se fue a Galicia.<\/p>\n<p>Al llegar a Santiago de Compostela cogi&oacute; un taxi en el aeropuerto para ir al motel gallego donde hab&iacute;an quedado. El taxista al verla se le puso cara de estar pensando. &quot;Esta viene a follar&quot;. Estaba en la habitaci&oacute;n escuchando m&uacute;sica cuando la llamaron por tel&eacute;fono, era Fidel, estaba dejando el auto en el aparcamiento subterr&aacute;neo del motel. Fue a buscarlo. Al encontrarse se besaron con pasi&oacute;n. Subieron las escaleras bes&aacute;ndose. Al llegar a la habitaci&oacute;n se siguieron comiendo las bocas, luego Nieves lo empuj&oacute; encima de la cama y le dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes lo que me muero por hacerte, verdad?<\/p>\n<p>Lo sab&iacute;a, hab&iacute;an hablado mucho de sexo oral. Nieves le quit&oacute; los zapatos, le abri&oacute; el cintur&oacute;n, le baj&oacute; la cremallera del pantal&oacute;n, se lo baj&oacute;, le sac&oacute; la polla, lami&oacute; desde la base hacia arriba hasta el glande, despacito y con intensidad&#8230; Llegaba a la punta del glande, lo miraba a los ojos, apretaba los labios contra el glande, hac&iacute;a una profunda y potente mamada y volv&iacute;a a empezar. Fidel estaba muy excitado. Al ratito agarr&oacute; con fuerza la base de la polla y subi&oacute; y baj&oacute; la mano por el tronco mientras su lengua lam&iacute;a el frenillo y lam&iacute;a el glande, despu&eacute;s sus labios apretaban el glande por la corona y se la mamaba. Continu&oacute; haciendo c&iacute;rculos con la punta de la lengua en su meato. Su mano subi&oacute; y bajo con m&aacute;s rapidez. No perd&iacute;a el contacto visual. Vio c&oacute;mo se le pon&iacute;an los ojos vidrios, c&oacute;mo se le cerraban de golpe y oy&oacute; c&oacute;mo le dec&iacute;a:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro, Nieves!<\/p>\n<p>Sali&oacute; un chorro de leche que casi llega al techo. Nieves meti&oacute; el glande en la boca y se trag&oacute; la corrida, eso antes de haberse dado los buenos d&iacute;as.<\/p>\n<p>Luego se desnudaron. Nieves se abri&oacute; de piernas, le puso el co&ntilde;o empapado en la boca, y le dijo:<\/p>\n<p>-Saca la lengua que tengo para ti un pastelito de crema.<\/p>\n<p>Fidel sac&oacute; la lengua. Nieves frot&oacute; el co&ntilde;o contra ella. Eran tantas las ganas que ten&iacute;a, que en un visto y no visto se corri&oacute; en su boca, diciendo:<\/p>\n<p>-&iexcl;H&aacute;rtate!<\/p>\n<p>Al acabar de correrse entre convulsiones y gemidos se ech&oacute; a su lado. A Fidel no le llegara aquella inmensa corrida, era un obseso de los jugos vaginales. Nieves lo sab&iacute;a, as&iacute; que cuando meti&oacute; la cabeza entre sus piernas, flexion&oacute; las rodillas y le dijo:<\/p>\n<p>-A ver si eres tan bueno comiendo un co&ntilde;o como me dijiste.<\/p>\n<p>Mir&aacute;ndola a los ojos lami&oacute; lentamente una docena de veces de abajo a arriba y despu&eacute;s le dijo:<\/p>\n<p>-Tienes un co&ntilde;o delicioso -lami&oacute; su cl&iacute;toris de abajo a arriba con la puntita de la lengua-, y un cl&iacute;toris precioso.<\/p>\n<p>-Me gusta que te guste.<\/p>\n<p>Fidel le levant&oacute; el culo y lami&oacute; desde el perin&eacute; hasta el cl&iacute;toris varias veces, despu&eacute;s lami&oacute; el perin&eacute;, del perin&eacute; pas&oacute; al ojete, hizo c&iacute;rculos con la punta de la lengua sobre &eacute;l y despu&eacute;s meti&oacute; y sac&oacute; la punta de la lengua m&aacute;s de una decena de veces, del ojete pas&oacute; a co&ntilde;o, lami&oacute; sus labios externos, los internos, y le foll&oacute; la vagina con la lengua unas veinte veces, luego subi&oacute; al cl&iacute;toris, lami&oacute; de abajo a arriba, hacia los lados y alrededor, lo chup&oacute;&#8230; Volvi&oacute; a bajar al ojete, estuvo haciendo el recorrido largo rato, parando para follar los orificios. Nieves hab&iacute;a cerrado los ojos, gem&iacute;a y de vez en cuando levantaba la pelvis buscando apretar la lengua contra su co&ntilde;o. La lengua se apret&oacute; contra el co&ntilde;o al sentir sus gemidos pre orgasmo, subi&oacute; y baj&oacute; a toda hostia por &eacute;l hasta que Nieves se corri&oacute;, diciendo:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Me matas!!<\/p>\n<p>Fidel dej&oacute; la lengua quieta y Nieves retorci&eacute;ndose y frotado su co&ntilde;o contra ella le dio a Fidel lo que buscara, los jugos calentitos de otra inmensa corrida.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse, Fidel sigui&oacute; lamiendo. Nieves le dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Nunca te cansas?<\/p>\n<p>-De comer co&ntilde;os, no.<\/p>\n<p>Le meti&oacute; dos dedos dentro del co&ntilde;o, y acariciando su punto G le lami&oacute; el cl&iacute;toris de abajo a arriba. Nieves cerr&oacute; los ojos, puso las manos en la nuca, giro la cabeza hacia el lado izquierdo y le dijo:<\/p>\n<p>-Ni yo de que me lo coman.<\/p>\n<p>Pasado un tiempo dej&oacute; de lamer su cl&iacute;toris, y le dijo:<\/p>\n<p>-Sigue jugando t&uacute; con la perlita.<\/p>\n<p>Nieves puso dos dedos sobre el cl&iacute;toris y lo frot&oacute; haciendo c&iacute;rculos&#8230; Al rato, con los dedos de Ferm&iacute;n frotando su punto G sinti&oacute; c&oacute;mo el co&ntilde;o se le encharcaba. Frot&oacute; el cl&iacute;toris a mil por hora y se corri&oacute; eyaculando c&oacute;mo un hombre. Al orgasmo vaginal se uni&oacute; otro &quot;made in the clit&quot; y casi se muere de placer, sus gemidos parec&iacute;an ladridos de perra. Por un instante se sinti&oacute; desfallecer con el inmenso placer que recorr&iacute;a su cuerpo.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse Fidel lami&oacute; su co&ntilde;o y trag&oacute; los &uacute;ltimos jugos de las tremendas corridas. Nieves le dijo:<\/p>\n<p>-Eres incre&iacute;ble, Fidel.<\/p>\n<p>Le dio la vuelta, la puso a cuatro patas, la cogi&oacute; por la cintura y le comi&oacute; el culo, con lamidas y besos negros&#8230; Nieves volvi&oacute; a acariciar el cl&iacute;toris cuando le frot&oacute; la polla en el ojete, ojete que se abr&iacute;a y se cerraba esperando ser penetrado, pero el culo tuvo que esperar. La polla entr&oacute; c&oacute;mo un torpedo dentro de su co&ntilde;o, y comenz&oacute; una follada &eacute;pica. Le dio c&oacute;mo un conejo, c&oacute;mo un lobo, a toda hostia, sin parar. Nieves no tardo en correrse. Fidel sent&iacute;a c&oacute;mo se corr&iacute;a en su polla, pero no paraba, le sigui&oacute; dando. El co&ntilde;o salpicaba los jugos de la corrida cada vez que la polla llegaba al fondo. Nieves estaba at&oacute;mica, s&iacute; at&oacute;mica, ya que en la segunda corrida sinti&oacute; dentro del co&ntilde;o una explosi&oacute;n que casi la derrumba sobre la cama. No se derrumb&oacute; porque Fidel le ech&oacute; las manos a las tetas y le sigui&oacute; d&aacute;ndole a mazo. Aquello no era una polla, era un taladro. En segundos grito como una coneja y se corri&oacute; por tercera vez. Fidel sudando c&oacute;mo un cerdo se corri&oacute; y le llen&oacute; el co&ntilde;o de leche.<\/p>\n<p>Al acabar tiraba Fidel del aliento y tiraba Nieves. Tuvieron que descansar, luego &eacute;l fum&oacute; un cigarrillo mientras Nuria se la volv&iacute;a a levantar mamando c&oacute;mo solo ella sab&iacute;a mamar. Fue una ma&ntilde;ana inolvidable.<\/p>\n<p>Por la tarde la llev&oacute; al aeropuerto y Nieves volvi&oacute; a casa, all&iacute; la esperaba su marido, que dec&iacute;a de su mujer que era &quot;La &uacute;ltima casada decente&quot;.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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