{"id":27916,"date":"2021-02-07T23:00:00","date_gmt":"2021-02-07T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-02-07T23:00:00","modified_gmt":"2021-02-07T23:00:00","slug":"karen-una-puta-madura-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/karen-una-puta-madura-ii\/","title":{"rendered":"Karen. Una puta madura (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27916\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Como dije en la primera parte de este nuestro relato Enrique me trataba como yo siempre quise de un hombre. Me colmaba de cari&ntilde;o y atenciones pero como una puta en la cama.<\/p>\n<p>Aquel d&iacute;a del cual no me acuerdo lejos de vestirme al uso le mand&eacute; una foto vestida de zorra.<\/p>\n<p>Me vest&iacute; igual de puta que en la primera parte de este relato en la que me masturb&eacute; en mi coche yendo a visitar a mi ex, para que acabaran abord&aacute;ndome esos 5 cazadores en los que se encontraba Enrique.<\/p>\n<p>Mientras me vest&iacute;a con mi top ajustado, mis medias negras de rejilla con ligueros blancos, sin bragas y la falda de leopardo el solo roce de esa ropa sobre mi piel me estremec&iacute;a sin cuento. El disfrazarme de ramera para &eacute;l me excitaba sobremanera.<\/p>\n<p>En el pie de foto de ese mensaje le puse&#8230;<\/p>\n<p>-&quot;Vas a venir hoy? Hace una semana no te veo&#8230;Tu puta favorita&#8230;&quot;.<\/p>\n<p>A lo que &eacute;l me respondi&oacute;&#8230;<\/p>\n<p>-&quot;Voy esta tarde a verte, amor&#8230;&quot;.<\/p>\n<p>En su respuesta agreg&oacute; una foto suya con su miembro totalmente erecto mir&aacute;ndome con deseo.<\/p>\n<p>Eso me volvi&oacute; loca. Su verga estaba iluminada con un flexo de tal forma que la luz proyectaba las largas sombras de los r&iacute;os de sangre que recorr&iacute;an de arriba a abajo las hinchadas venas de su gran verga de 19 cent&iacute;metros.<\/p>\n<p>A estas alturas, esas fotos las guardaba en un pen. Estaba tan acostumbrada a recibir cientos de ellas que las guardaba para masturbarme llegado el caso. Agregu&eacute; esa foto y desplegu&eacute; los pics de las anteriores. Eran cientos.<\/p>\n<p>Cog&iacute; mi dildo, inici&eacute; mi port&aacute;til y sencillamente me sent&eacute; en el delante de esas fotos pas&aacute;ndolas hacia adelante y detr&aacute;s. Ese dildo estimulaba mi co&ntilde;o y ano vibrando como un loco sentada encima entre mis piernas. Cuando deca&iacute;a mi excitaci&oacute;n me tocaba el cl&iacute;toris y mis tetas de mujer madura mirando. El orgasmo tardaba en llegar sin el vibrador dentro de mi co&ntilde;o pero al final, llegaba&#8230; vaya si llegaba&#8230;<\/p>\n<p>El d&iacute;a en que compr&eacute; ese dildo sal&iacute; de la tienda llena de explicaciones por parte del vendedor quien me describi&oacute; sus cualidades. Me sent&iacute; realmente cachonda conforme ese hombre me hablaba. Ten&iacute;a raz&oacute;n porque fue una buena compra. Nada m&aacute;s llegar a casa me penetr&eacute; con el pensando hab&iacute;a comprado algo tab&uacute; y que era una salida a mis 46 a&ntilde;os. Estaba m&aacute;s salida que en ninguna etapa de mi vida.<\/p>\n<p>Era un dildo negro.<\/p>\n<p>Una de las cualidades sexuales de mi edad es que mentalmente estoy preparada siempre para tener mis orgasmos diarios. Me puedo masturbar primero y luego que mi maromo, en este caso Enrique me pueda follar con el mismo resultado si no lo hubiese hecho en un mes. Si no es &eacute;l me apago a mi misma.<\/p>\n<p>Cuando lleg&oacute; estaba realmente cachonda tanto como si ese dedo me acababa de hacer fuese cosa del pasado. Lo esper&eacute; en la ventana y cuando lo vi aparecer me dije a m&iacute; misma&#8230;<\/p>\n<p>-Ya est&aacute; aqu&iacute; mi cliente.<\/p>\n<p>Baj&oacute; del coche de forma decidida y r&aacute;pida. Se le ve&iacute;a inquieto a lo cual interpret&eacute; ten&iacute;a ganas de follar.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a tocado el timbre cuando justo le abr&iacute; de forma cuidadosa porque no quer&iacute;a el vecindario me viese vestida como una ramera. Aquel d&iacute;a no trajo ni ramo de flores ni falta le hac&iacute;a.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; tal, amor?<\/p>\n<p>-Muy bien&#8230; veo que te has vestido como a ti te gusta a veces.<\/p>\n<p>-Ven&#8230;<\/p>\n<p>Lo llev&eacute; a mi habitaci&oacute;n. Enrique siempre que entraba le chocaban mis excentricidades. En realidad, m&aacute;s que la habitaci&oacute;n de una mujer de mi edad era la de una chica m&aacute;s joven. Repleta de peluches, posters junto con una colcha con un enorme sol rodeado de estrellas.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; en la cama y le baj&eacute; los b&oacute;xer.<\/p>\n<p>De ellos brot&oacute; una verga a medio ereccionar que enseguida creci&oacute; entera en mi boca. Le lam&iacute; los huevos y Enrique comenz&oacute; a jadear como un perro.<\/p>\n<p>-Que bien chupas las pollas, Karen&#8230;<\/p>\n<p>Que me lo dijera en plural me puso a 100. Me sent&iacute;a m&aacute;s guarra de esa forma porque deduc&iacute;a era de m&aacute;s hombres y no de uno solo a quien amaba con locura.<\/p>\n<p>Me subi&oacute; esa horrible falda me sac&oacute; las tetas de una vez poni&eacute;ndome de pie apoyada en mi escritorio y comenz&oacute; a follarme como si fuese una cualquiera. Ni siquiera se hab&iacute;a quitado los pantalones. En mi espejo pude observar como mis tetas iban de lado a lado rozando los pezones con la madera de esa mesa con lo cual baj&eacute; mi cuerpo para que reposase all&iacute; y &eacute;l metiera su polla hasta mi &uacute;tero cogi&eacute;ndome fuerte del culo a lo cual me corr&iacute; inmediatamente con la fuerte presi&oacute;n de su polla.<\/p>\n<p>-Sigue, cari&ntilde;o. Querr&aacute;s algo m&aacute;s? Hazme lo que te plazca. Soy tuya. Tu puta favorita. La que no te cobra por serlo. Hazme cosas&#8230; muchas.<\/p>\n<p>-Joder, Karen. C&oacute;mo me pones. Voy a correrme.<\/p>\n<p>-Te quieres correr en mi cara? Solo un poquito.<\/p>\n<p>-Siii&#8230;<\/p>\n<p>Me puse de rodillas y se la comenc&eacute; a mamar. Se la sac&oacute; en el &uacute;ltimo momento y me reg&oacute; las mejillas, el pelo y la boca con su lechada. Ni una sola gota cay&oacute; fuera de mi rostro.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; rica amor. Qu&eacute; caliente. Me has dejado ba&ntilde;ada en leche de burro como Cleopatra. Quieres hacerme unas fotos as&iacute;, burrito?<\/p>\n<p>-Buuufff&#8230; d&eacute;jalo. No estoy para fotos.<\/p>\n<p>-Bueno, pues otro d&iacute;a&#8230; lo que quiera mi chico.<\/p>\n<p>Me limpi&eacute; la cara de su semen y le bes&eacute; todo el cuerpo.<\/p>\n<p>Enrique jadeaba de placer.<\/p>\n<p>-Qu&eacute;date dormidito, mi rey. Me voy a cambiar y hacer la comida. Cuando est&eacute;s despierto vienes a besarme. Vale?<\/p>\n<p>-Vale.<\/p>\n<p>Mientras hac&iacute;a la comida dorm&iacute;a como un tronco. Me habr&iacute;a pasado aquel d&iacute;a??? No s&eacute;. Pero me sent&iacute;a una mujer &uacute;til y joven.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; al cabo de una hora y lo vi rascarse los huevos a trav&eacute;s de sus calzoncillos. Entr&oacute; en la cocina y me bes&oacute; en el cuello. De reojo mir&eacute; su entrepierna que a pesar de estar con la guardia baja su bulto aun as&iacute; era realmente imponente y seductor para una mujer con las cosas tan claras como yo al lado de ese t&iacute;o. Dir&eacute; que ese tama&ntilde;o fl&aacute;ccido en erecci&oacute;n ser&iacute;a el ordinario de cualquier hombre.<\/p>\n<p>Por la tarde, Enrique estuvo husmeando en mis pel&iacute;culas de DVD y encontr&oacute; dos. Una se llamaba &quot;Tit&aacute;nic&quot; y otra &quot;Tet&oacute;nic&quot;. Me gustaba el porno de vez en cuando.<\/p>\n<p>Evidentemente vimos la de James Cameron.<\/p>\n<p>Pasaron los d&iacute;as y mi idilio con Enrique iba cada d&iacute;a a m&aacute;s pero recib&iacute; un mensaje de mi ex. Aquel hab&iacute;a mencionado en nuestro primer cap&iacute;tulo y que tanto me hab&iacute;a querido.<\/p>\n<p>-Hola!!! Karen&#8230; ir&eacute; a tu pueblo dentro de un mes por cuestiones de trabajo. Te gustar&iacute;a verme?<\/p>\n<p>Tarde unos minutos en responderle. No lo ten&iacute;a nada claro. Pero acced&iacute; a ello. Tampoco ten&iacute;a nada que perder y ese hombre siempre me gust&oacute;. Bueno&#8230; segu&iacute;a enamorada de &eacute;l en el fondo.<\/p>\n<p>-Si. D&iacute;melo con una semana de antelaci&oacute;n. Vale?<\/p>\n<p>-Vale. Un beso.<\/p>\n<p>Ahora si que no sab&iacute;a que hacer. Enrique por un lado. Ram&oacute;n por otro. Lo que no imaginaba iba a acabar de esa forma en la cama&#8230;<\/p>\n<p>A veces, me masturbaba pensando en Ram&oacute;n con mi vibrador negro. Enrique nunca supo eso. Tampoco le interesaba, desde luego. Pero en lo m&aacute;s hondo de mi ser Ram&oacute;n fue una asignatura no aprobada. Bueno&#8230; en realidad, un suspenso. Un cero pelotero por mi parte fruto de esa incapacidad hacia el compromiso Enrique hab&iacute;a adivinado en el primer cap&iacute;tulo.<\/p>\n<p>Ram&oacute;n, trabajaba en una naviera que exportaba productos a toda &Aacute;frica y se acercaba el d&iacute;a de la cita. No estaba muy decidida en dec&iacute;rselo a Enrique. Vuelvo a insistir que no le importaba mi relaci&oacute;n epistolar con Ram&oacute;n, ni que me masturbara pensando en &eacute;l y ni mucho menos tomarme un simple caf&eacute;. Pero he de decir que me sent&iacute;a contrariada en el sentido de que me gustaban dos hombres y conforme se acercaba la fecha iba m&aacute;s alterada y porque no decirlo&#8230; cachonda.<\/p>\n<p>Se lo cont&eacute; a Enrique.<\/p>\n<p>-Ma&ntilde;ana, he quedado con Ram&oacute;n&#8230;<\/p>\n<p>-Pero ese chico no viv&iacute;a en Galicia?<\/p>\n<p>-Si, pero viene aqu&iacute; por trabajo. De hecho le han asignado esta zona del sur.<\/p>\n<p>-Ahhh&#8230;<\/p>\n<p>-Te lo voy a decir muy claro, Enrique. Te quiero con locura pero no me he olvidado de Ram&oacute;n.<\/p>\n<p>-Joder, Karen. Ya lo s&eacute;. Eso no es nuevo. Me lo imaginaba. Pero&#8230; lo deseas todav&iacute;a? Dime si o no&#8230;<\/p>\n<p>-Si.<\/p>\n<p>-No te preocupes. Me echo a un lado y ya est&aacute;.<\/p>\n<p>Me dijo con un cierto tono airado.<\/p>\n<p>-No, no&#8230; no quiero eso.<\/p>\n<p>-Entonces&#8230; qu&eacute; quieres?<\/p>\n<p>-Nada. Que lo entiendas y que sepas primero est&aacute;s tu.<\/p>\n<p>Enrique hizo una pausa. Me dej&oacute; sola y se dirigi&oacute; a la cocina por una cerveza y encendi&oacute; un cigarrillo. Aspir&oacute; la primera calada a lo que espet&oacute;&#8230;<\/p>\n<p>-Karen&#8230; has pensado en compartirnos?<\/p>\n<p>-Ehhhh??? Est&aacute;s insinuando un tr&iacute;o?<\/p>\n<p>-Bueno&#8230; ll&aacute;malo como quieras. Hasta donde quieras llegar. No s&eacute;&#8230;<\/p>\n<p>-&Eacute;l est&aacute; casado y con dos ni&ntilde;os. Tambi&eacute;n tendr&aacute; que opinar, digo yo&#8230; adem&aacute;s no vive aqu&iacute;. Por lo visto ir&aacute; y vendr&aacute; durante un tiempo.<\/p>\n<p>-No s&eacute;, pi&eacute;nsalo.<\/p>\n<p>Lo pens&eacute; ese d&iacute;a. La verdad es que me masturbaba muchas veces pensando me tomaban Ram&oacute;n y Enrique a la vez pero siempre fue una de mis fantas&iacute;as m&aacute;s fant&aacute;sticas e inalcanzables. Verme jodida por esos dos hombres me pon&iacute;a muy cachonda porque me hac&iacute;a sentirme utilizada hasta el paroxismo. Como una puta.<\/p>\n<p>Una de mis fantas&iacute;as era sentirme puta pero con confianza.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; el d&iacute;a de la cita. Hac&iacute;a no lo ve&iacute;a como 20 a&ntilde;os. No obstante, me hab&iacute;a mandado tantas y tantas fotos que cuando nos encontramos me pareci&oacute; haberlo visto ayer. Un armario de 1,90 baj&oacute; de un coche. Me acerqu&eacute; a &eacute;l y me abraz&oacute;. Me hab&iacute;a puesto guapa para la ocasi&oacute;n. Aquel d&iacute;a mientras me vest&iacute;a me puse cachonda perdida. Si, mi instinto de mujer me dijo que irremediablemente sent&iacute;a algo por Ram&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando Ram&oacute;n me abraz&oacute; not&eacute; la fuerza de sus negros brazos y negro pecho.<\/p>\n<p>Ahhh&#8230; se me hab&iacute;a olvidado decirlo&#8230; Ram&oacute;n es espa&ntilde;ol de origen senegal&eacute;s a la vez que impenitentemente negro. Negro, negro&#8230;<\/p>\n<p>-Qu&eacute; tal Karen?<\/p>\n<p>-Muy bien, Ram&oacute;n. Vamos a esa terraza&#8230; te tengo que presentar a alguien.<\/p>\n<p>All&iacute; estaba sentado Enrique.<\/p>\n<p>Los present&eacute; y se dieron la mano. Estuvimos departiendo y se cayeron muy bien. Yo los miraba de hito en hito admirando a aquellos hombres de distinta raza a cual m&aacute;s viril. Me estaba poniendo terriblemente cachonda el imaginar sus dos pollas en mi boca. De vez en cuando la conciencia me aconsejaba seguir la conversaci&oacute;n con un par de hombres que hablaban de sus cosas casi ya borrachos despu&eacute;s de tantas cervezas. Me gustan los hombres que saben beber. Eso les otorga un plus de control sobre si mismos y por tanto una seguridad aplastante. Adem&aacute;s de volverse divertidos y desinhibidos. Yo tambi&eacute;n me tom&eacute; unas cervezas. Eso me hizo ponerme a&uacute;n m&aacute;s cachonda vi&eacute;ndolos. Adem&aacute;s fumaban m&aacute;s que bocanegra. Dos tipos que si los dejabas sueltos eran un par de calaveras&#8230; dos piratas. Dos piratas que jam&aacute;s acabar&iacute;an y&eacute;ndose de putas porque siempre les sobrar&iacute;an las mujeres. Adem&aacute;s ya ten&iacute;an a su puta particular que era yo&#8230;<\/p>\n<p>Fuimos a cenar a un restaurante y en los caf&eacute;s Enrique le propuso a Ram&oacute;n ese asunto.<\/p>\n<p>Ram&oacute;n se qued&oacute; un poco contrariado. En realidad &eacute;l hab&iacute;a venido sin &aacute;nimo de nada. Solo a visitarme.<\/p>\n<p>Se retrep&oacute; en el asiento estirando su fuerte torso y puso las manos sobre la mesa mir&aacute;ndonos a los ojos. En especial a Enrique.<\/p>\n<p>-Trato hecho. Pero con la condici&oacute;n de estar unas horas antes solo en la habitaci&oacute;n con Karen. Hace que no me acuesto con ella 20 a&ntilde;os. La quiero y la deseo pero me temo no estoy preparado psicol&oacute;gicamente para entrar y hacerlo porque me siento un intruso. Necesito antes conocer nuestro aut&eacute;ntico deseo si es que todav&iacute;a lo sentimos.<\/p>\n<p>No fuimos a mi casa sino que alquilamos la habitaci&oacute;n de un hotel. Quedamos los tres un s&aacute;bado a las 5 de la tarde. Se hizo como Ram&oacute;n dijo. Me met&iacute; con &eacute;l en la habitaci&oacute;n y sin m&aacute;s pre&aacute;mbulos en la cama. A ninguno de los dos se nos ve&iacute;a nada seguros. Mientras, Enrique esperaba en el hall tomando algo.<\/p>\n<p>Ram&oacute;n comenz&oacute; a tocar mis tetas dici&eacute;ndome&#8230;<\/p>\n<p>-C&oacute;mo echaba de menos esto, amor&#8230; b&eacute;same.<\/p>\n<p>Le bes&eacute; en la boca degustando esos amplios labios negroides tan distintos a los de Enrique. Y me abraz&oacute; fuerte con sus enormes brazos y amplias manos.<\/p>\n<p>Enseguida not&eacute; en mi est&oacute;mago como su verga se pon&iacute;a grande y dura. Ram&oacute;n ten&iacute;a una polla tan grande como la de Enrique pero negra. Juguete&eacute; con ella en mis manos y Ram&oacute;n comenz&oacute; a jadear.<\/p>\n<p>-Joder, Karen&#8230; con lo contento estar&iacute;a solo contigo y ahora te tengo que compartir con otro t&iacute;o. F&iacute;jate si me tienes pillado&#8230;<\/p>\n<p>Lo bes&eacute; con fuerza y pasi&oacute;n la suficiente porque no sab&iacute;a que decirle y estaba loca por ese hombre de color.<\/p>\n<p>-Me pasa lo mismo, Ram&oacute;n. Pero aprovech&eacute;moslo que son muchos a&ntilde;os juntos aunque separados.<\/p>\n<p>-No s&eacute; qu&eacute; decirte&#8230; tuve todo y ahora no tengo nada.<\/p>\n<p>-Al caso no te sirve tu familia?<\/p>\n<p>-Si, y amo a mi mujer pero a ti tambi&eacute;n te quiero.<\/p>\n<p>-Yo tambi&eacute;n quiero a Enrique y estoy comprometida con &eacute;l.<\/p>\n<p>-Tu? Pero si le tienes pavor al compromiso&#8230; Date cuenta&#8230; lo quieres pero tambi&eacute;n te quieres acostar conmigo. No lo entiendo.<\/p>\n<p>-Ya no. Pero me siento muy puta. Solo para los dos.<\/p>\n<p>-Tu lo que quieres es satisfacer una fantas&iacute;a y me has cogido porque sabes que me quieres, soy tu marioneta y que no me puedo negar. Bueno&#8230; llama a Enrique&#8230;<\/p>\n<p>Llam&eacute; a Enrique y le abr&iacute; la puerta. Ram&oacute;n estaba sentado en una butaca esperando con las piernas cruzadas. Ya no estaba erecto.<\/p>\n<p>-Hola!!! Ya hab&eacute;is arreglado vuestras cuitas?<\/p>\n<p>-M&aacute;s o menos&#8230; Dijo Ram&oacute;n.<\/p>\n<p>-Lo de siempre&#8230;<\/p>\n<p>-Y qu&eacute; hacemos? Que esto parece el camarote de los Hermanos Marx&#8230;<\/p>\n<p>-Yo me visto y me voy. Que no estoy aqu&iacute; para satisfacer fantas&iacute;as sexuales. Dijo Ram&oacute;n.<\/p>\n<p>Nos vestimos y pagamos una habitaci&oacute;n en balde.<\/p>\n<p>-Oye&#8230; quer&eacute;is venir a casa a cenar? Al menos&#8230;<\/p>\n<p>-Yo si.<\/p>\n<p>-Y yo tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>No sab&iacute;a antes de venir a mi casa Enrique hab&iacute;a quedado con Ram&oacute;n para tomar unas cervezas.<\/p>\n<p>-Enrique, no s&eacute; qu&eacute; le pasa a Karen. Qu&eacute; cojones es esto de acostarnos los dos con ella?<\/p>\n<p>-Ram&oacute;n&#8230; la cosa es muy complicada y simple a la vez. Te digo nos quiere con locura. Y su &uacute;nica salida soy yo en primera instancia y tu en segunda ahora que has aparecido.<\/p>\n<p>-Pero qu&eacute; le pasa? Tenemos monos en la cara?<\/p>\n<p>-No&#8230; es que&#8230; le gusta asumir su papel de ser una puta.<\/p>\n<p>-Eh? Esta chica est&aacute; enferma!!!<\/p>\n<p>-Tampoco es eso. No pasa nada. En realidad, es un juego de autoestima. Mira, Ram&oacute;n&#8230; todos tenemos una parte del cerebro primitiva que choca ciertamente con la moral. Para que lo entiendas ella se siente bien eliminando esa moral y dando rienda suelta a ese cerebro primitivo. Y nosotros somos esa llave.<\/p>\n<p>-Pues m&aacute;s os valdr&iacute;a casaros y tener hijos que a mi me ha ido muy bien.<\/p>\n<p>-A estas alturas? Rondando la cincuentena? Adem&aacute;s yo ya tengo una hija de mi anterior matrimonio.<\/p>\n<p>Llegaron los dos sobre las 9 de la noche.<\/p>\n<p>Enrique iba vestido con unos vaqueros y una camiseta de los Guns N&#39;Roses muy a su estilo. Y Ram&oacute;n con unos chinos y una camisa blanca remangada que contrastaba con el negro de su piel. Esa mezcla del olor de ambos me volvi&oacute; loca.<\/p>\n<p>Yo me hab&iacute;a puesto un vestido que resaltaba mi figura en forma de reloj de arena. Si, como podr&aacute; imaginar el lector sin sujetador y marcando bien mis tetas.<\/p>\n<p>Estuvimos hablando y pasamos a las copas despu&eacute;s del Rioja de la cena. En mi equipo de sonido sonaban U2.<\/p>\n<p>No s&eacute; con qu&eacute; excusa me levant&eacute; hacia la cocina sigui&eacute;ndome Ram&oacute;n pero pude advertir un signo de complicidad entre ambos. Not&eacute; su aliento en mi nuca y comenz&oacute; a sobar mis tetas de forma fuerte y compulsiva.<\/p>\n<p>-Joder, Ram&oacute;n&#8230; necesitaba este empuje al menos&#8230; solo un poco&#8230;<\/p>\n<p>-Un poco y m&aacute;s, Karen.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a refrotar su polla contra mi culo y not&eacute; como se le estaba poniendo tiesa mientras mis tetas asomaban sueltas por encima de mi escote colgando como dos melones. Me atrev&iacute; a meter mi mano por sus pantalones para tocar su verga ya dura como una piedra.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; zorra eres, Karen&#8230; No le vas a decir a Enrique que se una a la fiesta?<\/p>\n<p>-No s&eacute;, no se&#8230; a lo mejor quiero solo contigo. Le dije baj&aacute;ndole los pantalones y trag&aacute;ndome su enorme polla negra sopesando su erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Era una polla preciosa. Muy distinta a la de Enrique, una gran vena arrancaba de su pubis y acababa en su glande recorriendo su tronco a punto de explotar. Enrique entr&oacute; en la cocina con su polla en la mano.<\/p>\n<p>-Chupa tambi&eacute;n est&aacute;, put&oacute;n&#8230;!! Como mama tu ex&#8230; si pone hasta los ojos en blanco&#8230; Dijo Enrique.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a abrumada con esas dos vergas en mi boca. Ni que decir tiene estaba ya terriblemente h&uacute;meda por culpa de esos dos mis hombres. Mis dos clientes, quienes sopesaban el tama&ntilde;o de sus miembros para no hacerme da&ntilde;o.<\/p>\n<p>Entre los dos me cogieron en brazos cada uno de una pierna y me llevaron a mi habitaci&oacute;n. Por el camino sus pollas iban de lado a lado entre sus muslos mientras mi co&ntilde;o iba abierto.<\/p>\n<p>Me dejaron en la cama y me comenzaron a besar como dos energ&uacute;menos mientras sus grandes manos y brazos tocaban y acariciaban todo mi cuerpo. Me sent&iacute;a una reina con esos dos machos uno negro y otro blanco. Tremendamente segura de ellos y orgullosa de mi y de mi cuerpo.<\/p>\n<p>-Te amamos, Karen&#8230; dijo Enrique. Estamos aqu&iacute; por ti&#8230;<\/p>\n<p>Enrique se puso encima de mi y me penetr&oacute; como siempre hac&iacute;a mientras yo mamaba la negra polla de Ram&oacute;n haciendo lo que pod&iacute;a.<\/p>\n<p>-Ahora te toca a ti, Ram&oacute;n. Dijo Enrique.<\/p>\n<p>A lo cual Ram&oacute;n sac&oacute; su polla de mi boca y se dispuso a llenarme el co&ntilde;o con ella.<\/p>\n<p>Bufff&#8230;! Eso me puso a 100 por hora. El pensar despu&eacute;s de 20 a&ntilde;os ese trozo de &eacute;bano me iba a ensartar otra vez me puso muy cachonda.<\/p>\n<p>-J&oacute;deme fuerte Ram&oacute;n. La polla de Enrique la tengo ya muy vista. A ver que tal te portas en mi co&ntilde;o&#8230;!!!<\/p>\n<p>No hube pronunciado esta frase cuando Enrique estaba ya en mi boca moviendo su verga.<\/p>\n<p>Ram&oacute;n se mov&iacute;a sin siquiera sentir el peso de su cuerpo de gorila encima de mi. Apoyaba sus manos en el colch&oacute;n y tanto a izquierda como a derecha pude observar las dos negras columnas de sus brazos tensas y fuertes que soportaban su peso.<\/p>\n<p>-Voy a correrme&#8230; chicos&#8230; Dame m&aacute;s, Ram&oacute;n. M&aacute;s fuerte!!!<\/p>\n<p>Enrique sac&oacute; su polla de mi boca y pudo contemplar como me iba sin remedio debajo del negro cuerpo zumb&oacute;n de Ram&oacute;n.<\/p>\n<p>Se qued&oacute; obnubilado viendo como su novia se corr&iacute;a jadeando como una loca.<\/p>\n<p>Ram&oacute;n sac&oacute; su polla chorreando flujo. Estaba completamente empapada y brillante. Me temblaban las piernas y ambos comenzaron a acariciarme con sus vergas a tope de erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Joder como me he corrido&#8230;<\/p>\n<p>Mir&eacute; mis pechos y tanto sus pezones como grandes aureolas estaban erectos de excitaci&oacute;n. Me los toqu&eacute; mirando a esos dos hombres me contemplaban como a una reina y me besaban todo el cuerpo de los pies a la cabeza. Uno arriba otro abajo.<\/p>\n<p>Lejos de contemplarme cuando estuve ya repuesta volv&iacute; a mamar sus pollas para volverlas a poner tiesas para mi. Reaccionaron enseguida en mi boca y pronto las tuve dispuestas.<\/p>\n<p>Decir, que lo hice de forma moh&iacute;na y vaga porque despu&eacute;s de esa corrida me hab&iacute;a metido los hubiese despedido a tomar por el culo. Pero me apiad&eacute; de ellos porque estaban muy salidos conmigo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de ese orgasmo estaba hasta mareada y les dije&#8230;<\/p>\n<p>-Venga chicos&#8230; a ver quien es el primero&#8230;<\/p>\n<p>Los puse ansiosos a los dos tocando sus pijas y empezaron a meterlas en mi boca para que se corrieran cuanto antes y me dejaran en paz. Cuando chupaba una el siguiente se empezaba a masturbar en mi cara viendo como mamaba al otro. Hab&iacute;a veces intentaban meter sus dos pijas a la vez gru&ntilde;endo y compitiendo los dos pero mi boca no daba abasto con esas XXL de dos colores.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; puta se ha vuelto mi ex&#8230; dec&iacute;a Ram&oacute;n&#8230;<\/p>\n<p>-Lo que tu me dejaste, cerdo&#8230; dijo Enrique.<\/p>\n<p>Los apur&eacute; hasta que no pudieron m&aacute;s porque poco a poco observaba que esas dos pollas se estaban preparando para disparar en mi cara enseguida. Se notaba en sus rostros, jadeos y cuerpos. Estaban cada vez m&aacute;s duros e inm&oacute;viles y esas pollas se mov&iacute;an como locas en mi boca sin control alguno. Iba chupando como pod&iacute;a. Primero una negra, luego la blanca y de lado a lado como una ramera profesional.<\/p>\n<p>-Vaya dos amantes tengo&#8230; lo que m&aacute;s quiero en mi vida!!! Exclam&eacute;.<\/p>\n<p>-Vamos chicos&#8230; leche de negro y blanco&#8230; colacao en mi cara!!!<\/p>\n<p>La &uacute;ltima polla chup&eacute; fue la de Ram&oacute;n o la de Enrique, ya no me acuerdo. Los dos se corrieron en mi cara bajo tres buenas descargas cada uno llen&aacute;ndome de sus semillas. Gem&iacute;an como animales.<\/p>\n<p>Se retir&oacute; primero Ram&oacute;n y luego Enrique con sus miembros temblando a la vez. Los hab&iacute;a dejado bien exprimidos y aliviados.<\/p>\n<p>-Muy bien por mis chicos!!. Unos campeones. Venid aqu&iacute; que os vais a quedar dormidos con vuesta mujercita&#8230;<\/p>\n<p>Los abrac&eacute;. Me qued&eacute; en medio y nos dormimos los tres despu&eacute;s de haberme limpiado de sus corridas abrazados.<\/p>\n<p>Eran las 12 del domingo y estos t&iacute;os segu&iacute;an durmiendo. Me levant&eacute; a las 10 en ese s&eacute;ptimo sello de responsabilidad tenemos solo las mujeres y saltando por encima de Ram&oacute;n porque estaba en el centro. Desayun&eacute; algo frugal e hice unas buenas tostadas con jam&oacute;n y aceite para mis chicos.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a la habitaci&oacute;n y me tir&eacute; encima de ellos. Se mostraron molestos pero dieron cuenta de que el sol ya les tocaba los cojones. Eso si&#8230; unos cojones bien aliviados gracias a mi&hellip;<\/p>\n<p>-Hala&#8230; chicos&#8230; que os he preparado el desayuno&#8230;!<\/p>\n<p>Seguro que hubiese sido m&aacute;s efectivo chupar sus pollas para que se despertaran antes pero&#8230; no ca&iacute; en eso.<\/p>\n<p>Bahhh&#8230;! Para otro d&iacute;a&#8230;<\/p>\n<p>Levantaron renegando y mearon. Se sentaron a la mesa para comer y les saqu&eacute; las tetas diciendo&#8230;<\/p>\n<p>-Ahora no quer&eacute;is chupar esto ehhh&#8230;!<\/p>\n<p>Se rieron. Ram&oacute;n me pidi&oacute; un ibuprofeno y Enrique dijo&#8230;<\/p>\n<p>-No estoy por la labor de hacer la comida del domingo, cielo&#8230;<\/p>\n<p>-Ya la hago yo&#8230; No veis como los hombres sin sus mujeres no valdr&iacute;ais para nada?<\/p>\n<p>Efectivamente hice una paella. El cerdo de Ram&oacute;n mientras la hac&iacute;a se tom&oacute; 6 cervezas y Enrique 4. No hab&iacute;a momento me lo tuviese que quitar de encima para que dejase de tocar mis tetas y yo soportando su aliento a alcohol. Eso me gustaba. Me hac&iacute;a pensar era m&aacute;s puta todav&iacute;a despu&eacute;s del d&iacute;a anterior. Esa era una reacci&oacute;n normal en un hombre tambi&eacute;n me deseaba como el otro y viv&iacute;a muy lejos de mi. Estaba ansioso y se notaba.<\/p>\n<p>En cambio, Enrique estaba m&aacute;s calmado.<\/p>\n<p>-C&oacute;mo te gustan esas tetas, eh Ram&oacute;n? Dijo.<\/p>\n<p>Esa frase me hizo sentir una mujer compartida. Lo que no sab&iacute;a era que a los hombres la resaca los pon&iacute;a m&aacute;s cachondos todav&iacute;a. M&aacute;s burros y animales. Y yo ah&iacute; a merced de esos hombres y&#8230; lo que me gustaba&#8230;<\/p>\n<p>Nos sentamos los tres a comer.<\/p>\n<p>-Cu&aacute;ndo te vas, Ram&oacute;n? Le dijo Enrique.<\/p>\n<p>-Ma&ntilde;ana. Dijo conform&aacute;ndose.<\/p>\n<p>-Lo has pasado bien?<\/p>\n<p>-Si. Gracias por todo.<\/p>\n<p>Podemos montar un grupo de WhatsApp les dije.<\/p>\n<p>-Por mi bien. Dijo Ram&oacute;n.<\/p>\n<p>-Por mi tambi&eacute;n. Dijo Enrique.<\/p>\n<p>-Ya lo tengo. Lo voy a llamar los tres mosqueteros aunque en realidad eran cuatro&#8230;<\/p>\n<p>-Ok. D&#39;Artagnana&#8230;<\/p>\n<p>Me ech&eacute; a re&iacute;r.<\/p>\n<p>-Pero solo tres, ehh? Chicos&#8230;? Ni uno m&aacute;s. Que esto es solo vuestro&#8230;<\/p>\n<p>-Si. De nadie m&aacute;s. Dijo Ram&oacute;n.<\/p>\n<p>Ram&oacute;n se fue un poco triste. Lo bes&eacute; en la cara y le dije&#8230;<\/p>\n<p>-Vamos, campe&oacute;n. Que te est&aacute; esperando tu familia&#8230;! Cuando llegues mandas un mensaje. Ok?<\/p>\n<p>-Ok.<\/p>\n<p>All&iacute; nos quedamos ese domingo Enrique y yo pasando la tarde.<\/p>\n<p>-Oye, Karen&#8230; vaya polla tiene tu amigo&#8230;<\/p>\n<p>-No lo envidies que t&uacute; tambi&eacute;n calzas bien&#8230;<\/p>\n<p>-Ahhh&#8230; no s&eacute;. Eso t&uacute; lo tienes que decir.<\/p>\n<p>-Vamos a ver que tienes ah&iacute;&#8230;<\/p>\n<p>Se la chup&eacute; con fuerza y se corri&oacute; enseguida en mi boca gimiendo como un cerdo.<\/p>\n<p>-Eres incre&iacute;ble, Karen.<\/p>\n<p>-As&iacute; bien contentito mi chico. Para que nunca me deje y me quiera mucho&#8230; Vale?<\/p>\n<p>-Vale. Te quiero mucho, Karen.<\/p>\n<p>-Y yo a ti, tontito. Hala&#8230; a casa a dormir que ma&ntilde;ana hay que trabajar.<\/p>\n<p>Se fue d&aacute;ndome un beso en la boca muy contento. Era un gran hombre. Sin duda alguna. Y&#8230; Ram&oacute;n igual.<\/p>\n<p>Fin segunda parte.<\/p>\n<p>Espero os haya gustado.<\/p>\n<p><!--\/data\/user\/0\/com.samsung.android.app.notes\/files\/clipdata\/clipdata_210207_144731_967.sdoc--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Como dije en la primera parte de este nuestro relato Enrique me trataba como yo siempre quise de un hombre. Me colmaba de cari&ntilde;o y atenciones pero como una puta en la cama. Aquel d&iacute;a del cual no me acuerdo lejos de vestirme al uso le mand&eacute; una foto vestida de zorra. Me vest&iacute; igual [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17334,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":{"0":"post-27916","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-series"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27916","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17334"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27916"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27916\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27916"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27916"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27916"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}