{"id":27951,"date":"2021-02-09T23:00:00","date_gmt":"2021-02-09T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-02-09T23:00:00","modified_gmt":"2021-02-09T23:00:00","slug":"las-aventuras-de-raul-ii-trio-con-la-invitada-de-la-boda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/las-aventuras-de-raul-ii-trio-con-la-invitada-de-la-boda\/","title":{"rendered":"Las aventuras de Ra\u00fal (II): Tr\u00edo con la invitada de la boda"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27951\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Luc&iacute;a no pod&iacute;a creerse lo que estaba pasando. Sentada entre un taxi entre dos t&iacute;os que hab&iacute;a conocido esa misma noche. En principio, no hab&iacute;a nada de especial salvo por el hecho de que uno de ellos la estaba masturbando en el coche. Supon&iacute;a que la apertura del vestido que dejaba al descubierto una de sus piernas ten&iacute;a sus desventajas o sus ventajas, seg&uacute;n como se viera. Marc, a su derecha, le hab&iacute;a metido dos dedos dentro de su tanga y de ella y mov&iacute;a la mano en c&iacute;rculos. Los manten&iacute;a dentro mientras con la palma frotaba su cl&iacute;toris. Hab&iacute;a curvado sus dedos y encontrado el bulto de su punto G.<\/p>\n<p>Estaba totalmente excitada. Si segu&iacute;a as&iacute; iba a correrse antes de llegar al hotel. Ra&uacute;l, a su izquierda, le acariciaba el torso por encima de la ropa. Subiendo hasta rozar la parte inferior de su pecho y volv&iacute;a a bajarlo hasta el principio de su muslo. Luc&iacute;a se mord&iacute;a los labios para no gemir y trataba de mantener una cara impasible. Pero el taxista parec&iacute;a estar d&aacute;ndose cuenta de todo. Sus ojos se cruzaban durante instantes en el retrovisor y no sab&iacute;a si era para comprobar el tr&aacute;fico o para ver como los dos j&oacute;venes musculados de atr&aacute;s la llevaban al borde del orgasmo.<\/p>\n<p>En un sem&aacute;foro en rojo, jurar&iacute;a que el conductor se acariciaba la entrepierna. Precisamente donde estaban sus dos manos en el regazo de sus compa&ntilde;eros de viaje. Sus dos miembros se destacaban en los pantalones de sus trajes y Luc&iacute;a perfilaba de arriba abajo las formas aprisionadas. El de Marc era de un tama&ntilde;o considerable pero el de Ra&uacute;l era inmenso. Como si enga&ntilde;aran a alguien, o al menos al taxista, los dos intercambiaban comentarios y le preguntaban a ella si se lo hab&iacute;a pasado bien esa noche. Escuch&aacute;ndoles sin ver sus manos nadie, menos Luc&iacute;a, podr&iacute;a suponer que la fiesta todav&iacute;a no hab&iacute;a empezado.<\/p>\n<p>&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Unas horas antes Marc y Ra&uacute;l entraron junto en el sal&oacute;n del hotel donde se celebraba la boda de Samuel, un camarero de los locales donde trabajaban como seguridad para la empresa del t&iacute;o de Marc. Hab&iacute;an pasado cinco meses desde que compartieran a la milf Diana gracias a una App de infidelidades. Desde entonces los dos hab&iacute;an dado un paso m&aacute;s en su amistad. Ni a Ra&uacute;l, de 23 a&ntilde;os, ni a Marc, de 20 les faltaban las oportunidades para ligar. Su trabajo les obligaba a estar en forma, crossfit y artes marciales mixtas, y adem&aacute;s les daba acceso un gran n&uacute;mero de mujeres desinhibas en las discotecas donde controlaban la entrada y que nadie se desmadrase.<\/p>\n<p>Para Marc no era suficiente y estaba enganchado a toda clase de App y foros de contacto.<\/p>\n<p>En esos meses hab&iacute;an participado en m&aacute;s de un tr&iacute;o del diablo, dos hombres y una mujer, o se hab&iacute;an follado a dos mujeres juntos e intercambiado parejas antes de terminar. De hecho, asistir a la boda les hac&iacute;a especial gracia. Samuel era un petimetre de 35 a&ntilde;os que hab&iacute;a llevado la moda de metrosexual un paso m&aacute;s all&aacute;. Pero le interesaba llevarse bien con los que pod&iacute;an evitar que le partieran la cara en el bar, aunque tampoco es que se dieran mucho esas situaciones. A pesar de la diferencia de edad, pensaba que les ca&iacute;a bien y hab&iacute;a decidido invitar a los dos amigos. A fin de cuentas eran los m&aacute;s presentables de toda la seguridad y el t&iacute;o de Marc ten&iacute;a intereses en el local, lo que tampoco ven&iacute;a mal. Samuel hab&iacute;a estudiado administraci&oacute;n de empresas y el &uacute;nico empleo que hab&iacute;a encontrado era de camarero.<\/p>\n<p>Su novia de la facultad, Andrea, hab&iacute;a tenido m&aacute;s suerte y trabajaba en una consultora de marketing. La gracia estaba en que Ra&uacute;l y Marc se la hab&iacute;an follado en su despedida de soltera. Andrea la hab&iacute;a celebrado en la discoteca donde trabajaba Samuel, en su noche libre, no era plan de coincidir con su novio. Les hac&iacute;an precio. Al final de la noche, solo quedaba Andrea y una de sus amigas. Marc se ofreci&oacute; a que las acompa&ntilde;aran a casa en su coche. Andrea y su amiga estaban bastantes buenas, sin llegar a ser pibones, pero lo compensaron con su entusiasmo. La casa de la amiga se convirti&oacute; en la escena de una peque&ntilde;a org&iacute;a aquella noche. As&iacute; que Marc y Ra&uacute;l no pod&iacute;an hacer m&aacute;s que aguantarse las ganas de descojonarse cuando, antes de sentarse a cenar, saludaron a los novios. El pobre Samuel agradecido de que hubieran ido y Andrea con miedo a que soltaran algo. La amiga que tambi&eacute;n hab&iacute;a participado se limit&oacute; a ignorarles toda la noche.<\/p>\n<p>&#8212;<\/p>\n<p>Durante el coctel antes de la cena, Luc&iacute;a no dejaba de preguntarse qu&eacute; hac&iacute;a en la boda. Ella y Andrea eran muy amigas desde la facultad. Hab&iacute;an mantenido el contacto todos estos a&ntilde;os, a pesar de que Luc&iacute;a hab&iacute;a regresado a su ciudad natal. Un puesto de empleo en la empresa de un amigo de sus padres y la diferencia de nivel de vida la hab&iacute;an convencido. Pero las visitas se hac&iacute;an cada vez m&aacute;s espor&aacute;dicas y las llamadas menos frecuentes. Sin embargo, la invitaci&oacute;n era una buena excusa para regresar a la ciudad donde hab&iacute;a estudiado y pasar unos d&iacute;as en la playa en unas semi vacaciones.<\/p>\n<p>El problema es que su novio la hab&iacute;a dejado una semana antes. Fue un jarro de agua fr&iacute;a. El plan era hacer el viajes juntos; la idea de ir a la playa sola no la asustaba, pero una boda donde conoc&iacute;a solo a la novia no la hac&iacute;a mucha gracia. Al final, le hab&iacute;a dado verg&uuml;enza cancelar a &uacute;ltima hora con todo el viaje contratado. Pero todav&iacute;a le duraba el enfado por la ruptura. El motivo hab&iacute;a sido que Luc&iacute;a se hab&iacute;a negado a hacer un tr&iacute;o con otra mujer. No se consideraba puritana. Durante su vida hab&iacute;a tenido varios novios y nunca se hab&iacute;a cortado con ninguno. Es verdad que nunca un rollo de una sola noche, pero le encantaba dar placer oral. Y con su &uacute;ltima pareja hab&iacute;a descubierto el sexo anal. Pero el sexo con m&aacute;s de una persona no le apetec&iacute;a y menos con otra mujer. Ten&iacute;a claro que no ten&iacute;a inclinaciones bisexuales.<\/p>\n<p>El plan era cumplir hasta la cena y volver al hotel lo m&aacute;s pronto posible. Quiz&aacute;s ponerse una peli de porno para ellas, chico-chica, y masturbarse antes de dormirse. Cuando el coctel termin&oacute; consult&oacute; la lista para ver donde la hab&iacute;an sentado. Le cost&oacute; un poco porque la hab&iacute;an puesto en la mesa de los recortes, la m&aacute;s alejada de los novios, y donde se sentaban los invitados que no formaban ning&uacute;n grupo. Cuando encontr&oacute; su mesa vio que solo quedaba un sitio libre entre dos hombres. Bueno, para ella, a sus 35 a&ntilde;os, m&aacute;s bien muchachos. No era muy buena en adivinar la edad pero dir&iacute;a que entre 18 y 20 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Marc le hizo una se&ntilde;al con la cabeza a Ra&uacute;l y una media sonrisa. Al sentarse en la mesa hab&iacute;an decidido dejar un sitio entre ellos. No conoc&iacute;an a nadie, as&iacute; que esperaban obligarse a hablar con alguien si no estaban juntos. A trav&eacute;s del sal&oacute;n se acercaba Luc&iacute;a. La hab&iacute;an estado fichando durante el coctel. Sola apoyada en una columna y con pinta de aburrida. No era preciosa de cara aunque tampoco era fea. Llevaba el pelo recogido en un mo&ntilde;o y un maquillaje discreto la hac&iacute;a guapa. Pero su cuerpo era de infarto. Embutido en un vestido estilo japon&eacute;s que la cubr&iacute;a hasta un cuello alto. Pero era ajustado y defin&iacute;an unos pechos perfectos, redondos y en su sitio, habr&iacute;a que verlos sin sujetador. No eran muy grandes pero la cintura era estrecha y el estar escondidos bajo tela los hac&iacute;a destacar. A veces es mejor insinuar que ense&ntilde;ar. Completaba el conjunto un culo de antonomasia, resping&oacute;n y circular, del tama&ntilde;o justo para las proporciones y unas piernas largas, una de las cuales pod&iacute;an ver a trav&eacute;s de una raja en el vestido a medio muslo.<\/p>\n<p>Durante la cena, una vez superada las presentaciones y la incomodidad de los reci&eacute;n conocidos, la situaci&oacute;n se relaj&oacute;. Marc y Ra&uacute;l eran agradables y no dejaban de lanzarles piropos e insinuaciones veladas. Luc&iacute;a se sent&iacute;a halagada y en parte excitada. Se hab&iacute;a enterado de que estaban en la veintena temprana pero les llevaba 15 a&ntilde;os y los ve&iacute;a como ni&ntilde;os. Seg&uacute;n avanzaba la conversaci&oacute;n, vio que quiz&aacute;s hab&iacute;an vivido m&aacute;s que ella.<\/p>\n<p>Al final de la cena todos los invitados se fueron a la zona de baile y barra libre. Los tres prefirieron seguir hablando en la mesa. Marc trajo un par de cubatas para ellos. Luc&iacute;a no estaba acostumbrada a beber y se limit&oacute; a un gin tonic con m&aacute;s t&oacute;nica que ginebra. Marc y Ra&uacute;l cada vez estaban m&aacute;s valientes. Entre risas pasaban las manos por sus brazos o casualmente la acariciaban en un muslo para retirarla antes de que pudiera decir nada. Con cada roce, Luc&iacute;a sent&iacute;a un escalofr&iacute;o en la espalda. Por primera vez se dio cuenta que eran muy atractivos. Los dos vestidos con trajes grises, sin corbata y con camisas que dejaban adivinar sus cuerpos bien definidos. Al final, decidi&oacute; contarles por qu&eacute; hab&iacute;a roto con su novio.<\/p>\n<p>&#8211; Quiero decir, no s&eacute; por qu&eacute; necesitaba a otra chica en la cama. La verdad es que no le negaba nada o casi nada.<\/p>\n<p>Marc sonri&oacute;. Luc&iacute;a se hab&iacute;a dado cuenta que Ra&uacute;l era el t&iacute;mido de los dos y que esperaba a a que Marc tomara la decisiones de por d&oacute;nde ir en la conversaci&oacute;n. Marc pos&oacute; una mano en su rodilla y esta vez la dej&oacute; ah&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Pod&iacute;as haber hecho un trato.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Un trato?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, ya sabes, un tr&iacute;o con dos chicas para &eacute;l, un tr&iacute;o con dos chicos para ti.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Dos t&iacute;os?, creo que no sabr&iacute;a ni por d&oacute;nde empezar.<\/p>\n<p>Marc acentu&oacute; su sonrisa y subi&oacute; la mano por su pierna, hasta que estaba casi en su entrepierna. La zona estaba casi vac&iacute;a y la mesa les ocultaba de miradas indiscretas. A Luc&iacute;a se le escap&oacute; un gemido ahogado casi inaudible. Con la mano libre cogi&oacute; la de Luc&iacute;a y la pos&oacute; sobre su pantal&oacute;n. No estaba dura pero lo que sent&iacute;a ya superaba a la de su novio. Ahora se le escap&oacute; un joder mientras abr&iacute;a los ojos con sorpresa.<\/p>\n<p>&#8211; Eso no es nada. Prueba la de Ra&uacute;l.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a mir&oacute; a Ra&uacute;l directamente a los ojos. S&iacute; definitivamente estaba muy bueno, reci&eacute;n afeitado y con pelo corto peinado con cera. Jugaba con su papel callado acentuado y de rasgos duros. Sin perder contacto visual pos&oacute; su otra mano en la bragueta. No es tan grande como la de Marc pero tampoco es para tanto, intuy&oacute; a trav&eacute;s de la tela. Ra&uacute;l la cogi&oacute; por la mu&ntilde;eca y la hizo moverla sobre su entrepierna de arriba abajo. Ra&uacute;l respiraba lascivamente y sonr&iacute;o al ver la expresi&oacute;n de sorpresa que apareci&oacute; en la cara de Luc&iacute;a cuando su polla se puso totalmente dura y se dibuj&oacute; en el pantal&oacute;n. Casi le llegaba a la rodilla. Marc volvi&oacute; a intervenir.<\/p>\n<p>&#8211; Si no sabes lo que hacer, siempre podemos ense&ntilde;arte.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a dud&oacute; un momento. &iquest;Realmente iba a follar con dos veintea&ntilde;eros a la vez? La cara de excitaci&oacute;n de Ra&uacute;l hac&iacute;a que quisiera besarle. As&iacute; que la duda dur&oacute; un solo momento, pero decidi&oacute; mantener el control, al menos del espacio.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos a mi hotel.<\/p>\n<p>&#8212;-<\/p>\n<p>El taxi aparc&oacute; delante del hotel y se recompusieron como pudieron. Luc&iacute;a pas&oacute; por la recepci&oacute;n sin levantar la vista del suelo. Marc y Ra&uacute;l la segu&iacute;an un par de metros como si fueran unos hu&eacute;spedes m&aacute;s. La pantomima dur&oacute; solo hasta que entraron en el ascensor. Una vez que se cerr&oacute; la puerta y comenz&oacute; a subir Ra&uacute;l se situ&oacute; detr&aacute;s de ella. La sujet&oacute; por la cintura y junt&oacute; sus dos cuerpos. Luc&iacute;a notaba el enorme bulto de su pantal&oacute;n. Ra&uacute;l comenz&oacute; a mover sus caderas con sus manos de tal manera que su polla encerrada en la tela recorr&iacute;a su trasero de arriba abajo. Luc&iacute;a gir&oacute; la cara y atrajo con su lengua los labios de Ra&uacute;l. Se enzarzaron a un beso a boca abierta, con mucha saliva y sus dos lenguas peleando entre ellas.<\/p>\n<p>Marc se acerc&oacute; por delante y levant&oacute; sus pechos con las manos a la vez que restregaba su pelvis contra la de ella.<\/p>\n<p>&#8211; Joder, que buena est&aacute;s. Qu&eacute; bien lo vamos a pasar.<\/p>\n<p>Llegaron a su planta y Marc se separ&oacute; de ella para dejarla pasar. Ra&uacute;l no lo hizo y dieron unos pasos inc&oacute;modos hasta su habitaci&oacute;n. Cuando se inclin&oacute; para abrir la puerta con la dichosa tarjeta, necesit&oacute; un par de intentos para acertar. Si ya le costaba normalmente, m&aacute;s con un t&iacute;o restreg&aacute;ndose contra ella como un perro en celo contra una pierna.<\/p>\n<p>Su habitaci&oacute;n no era nada del otro mundo. Una habitaci&oacute;n normal de 4 estrellas con una enorme cama y dos mesillas, una mesa en una pared y un sill&oacute;n. Lo mejor era el ba&ntilde;o con una ba&ntilde;era y una amplia ducha de plato independientes. Luc&iacute;a los empuj&oacute; hacia la habitaci&oacute;n y les pidi&oacute; un momento para arreglarse en el ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Una vez dentro, se quit&oacute; el vestido y el tanga para orinar. Cuando termin&oacute; abri&oacute; el grifo del bid&eacute; y cogi&oacute; el gel de melocot&oacute;n que siempre llevaba consigo a todos los viajes. Se enjabon&oacute; la pelvis y el culo y se enjuag&oacute;. Mir&oacute; dubitativa el vestido y el tanga. No se atrev&iacute;a a salir totalmente desnuda. Gir&oacute; en el espejo mientras se giraba y admiraba su cuerpo. Hab&iacute;a comenzado a depilarse completamente a petici&oacute;n de su exnovio. En su juventud se hab&iacute;a tatuado una parra de olivo que le recorr&iacute;a la cintura por delante y le encantaba lo sexy que quedaba.<\/p>\n<p>Se gir&oacute; para mirar su culo por encima de su hombro. Definitivamente era uno de sus mejores perfiles. Se abri&oacute; las nalgas. Le pon&iacute;a nerviosa la m&aacute;s que posible opci&oacute;n de anal esa noche. El tama&ntilde;o de lo que le esperaba distaba mucho de lo que hab&iacute;a experimentado con su novio. Ten&iacute;a problemas para ir al ba&ntilde;o cada vez que viajaba. Esa tarde se hab&iacute;a aplicado un mini enema de viaje para evitar situaciones inc&oacute;modas en la boda, as&iacute; que en ese aspecto se sent&iacute;a confiada.<\/p>\n<p>Al final opt&oacute; por ponerse el tanga de encaje negro. La pon&iacute;a cien que la terminaran de desvestir. Y el conjunto de lencer&iacute;a negro que hab&iacute;a escogido resaltaba sus tetas y su trasero. De nuevo pens&oacute; que los hab&iacute;a comprado pensado en su novio pero que se jodiera. Al final sali&oacute; de la habitaci&oacute;n. Marc y Ra&uacute;l estaban sentados y aplaudieron socarronamente. Se levantaron y pidieron un rato en el ba&ntilde;o para ellos mismos. Luc&iacute;a se tumb&oacute; en la cama. Desde el ba&ntilde;o le lleg&oacute; el sonido de la cisterna y de agua correr. Aunque le hab&iacute;a extra&ntilde;ado que medio la ignorasen tambi&eacute;n agradec&iacute;a la higiene.<\/p>\n<p>Finalmente los dos salieron del ba&ntilde;o. La entrepierna de Luc&iacute;a le dio otra descarga. Los dos hab&iacute;an descartado toda su ropa y sal&iacute;an totalmente erectos. Su mirada comenz&oacute; en sus torsos con pectorales y abdominales marcados y ese tri&aacute;ngulo inguinal que volv&iacute;a loca a cualquier mujer. Marc manten&iacute;a un vello corto en el pecho, casi una sombra. Ra&uacute;l estaba totalmente depilado. Ninguno de los dos ten&iacute;a rastro de pelo p&uacute;bico. Hab&iacute;a algo condenadamente er&oacute;tico en ver andar hacia ella a dos hombres desnudos y empalmados. Marc ya era m&aacute;s grande que cualquiera que hubiera visto. Pero Ra&uacute;l era obscenamente enorme. Los dos se pararon frente a ella apunt&aacute;ndola directamente. Marc la cogi&oacute; de la mano y la levant&oacute; para colocarla entre los dos, como en el ascensor pero ellos sin ropa y ella en sujetador y braguitas.<\/p>\n<p>Ra&uacute;l a su espalda comenz&oacute; besarle en el cuello por la izquierda y Marc enfrente, por la derecha. Sus cuerpos la comprim&iacute;an y notaba sus miembros contra ella. Los dos pares de manos la recorr&iacute;an de arriba, abajo. Ra&uacute;l desabroch&oacute; su sujetador pero qued&oacute; sujeto por el pecho de Marc y la proximidad de sus cuerpos le imped&iacute;a sacar los tirantes de sus brazos. Luc&iacute;a no paraba de gemir y consigui&oacute; separarles un poco para lograr acceso. El sujetador cay&oacute; al suelo. Alcanz&oacute; sus pollas y comenz&oacute; a disfrutar de su grosor bombeando con sus manos invertidas.<\/p>\n<p>Tuvo que soltarles cuando empezaron a bajar por su cuerpo, uno al frente y otro por la espalda, recorri&eacute;ndola con sus lenguas. Marc se detuvo un momento para mordisquear uno de sus pezones, caus&aacute;ndole un nuevo escalofr&iacute;o. Finalmente llegaron a donde quer&iacute;an. Los dos estaban de rodillas. Parec&iacute;a que la estuvieran adorando. Ra&uacute;l comenz&oacute; a masajear en c&iacute;rculos su trasero.<\/p>\n<p>&#8211; Este culo no es normal, colega.- exclam&oacute; Ra&uacute;l mientras enganchaba los hilos del tanga y se lo bajaba por las piernas hasta los tobillos. Luc&iacute;a levant&oacute; un pie y luego el otro. Ra&uacute;l descart&oacute; la &uacute;ltima prenda innecesaria ya.<\/p>\n<p>Marc le hizo apartar las piernas y acerc&oacute; la cara a su co&ntilde;o. La punta de su lengua la recorri&oacute; de arriba abajo. Se detuvo en su cl&iacute;toris, inflamado a estas alturas, y empez&oacute; a jugar con &eacute;l c&iacute;rculos. Lo succion&oacute; levemente y volvi&oacute; a bajar. Para disgusto de Luc&iacute;a se apart&oacute; un momento para hablar con Ra&uacute;l. Su cara brillaba con los fluidos de Luc&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Tienes que probarla t&iacute;o. Sabe a melocot&oacute;n.- Volvi&oacute; a dedicarle sus atenciones silueteando sus labios inferiores para regresar a su cl&iacute;toris. Empez&oacute; a alternar sus lamidas y a penetrarla con su lengua para hurgar en su interior totalmente empapado a estas alturas.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a sinti&oacute; como Ra&uacute;l apartaba sus nalgas y exclam&oacute; un grito de sorpresa intercalada en su respiraci&oacute;n marcada por el placer cuando sinti&oacute; la lengua en su ano. Nunca le hab&iacute;an hecho un beso negro. Ra&uacute;l lo rode&oacute; antes de meter tambi&eacute;n su lengua dentro. La sensaci&oacute;n era incre&iacute;ble. Dos hombres lami&eacute;ndola como si fuera la cosa m&aacute;s deliciosa que hubieran probado. Adem&aacute;s la excitaba tenerlos a los dos dedicados completamente a ella sola. Sus manos buscaron sus cabezas y les acarici&oacute; el pelo. Sus caderas parec&iacute;an moverse por su cuenta para acompa&ntilde;ar sus bocas. Cuando estaba al l&iacute;mite, Marc se apart&oacute; y se puso en pie. La cogi&oacute; de la nuca y le dio un largo beso h&uacute;medo de saliva y l&iacute;quidos vaginales. La mano de Marc baj&oacute; para jugar con su cl&iacute;toris mientras Ra&uacute;l segu&iacute;a devorando su agujero de atr&aacute;s. Luc&iacute;a quer&iacute;a el alivio del orgasmo pero Marc controlaba el paso perfectamente.<\/p>\n<p>&#8211; Pong&aacute;mosla en la cama.<\/p>\n<p>Ra&uacute;l se apart&oacute; y Marc la empuj&oacute; para que cayera cu&aacute;n larga era en la cama. La cogi&oacute; de las piernas y tir&oacute; de ella hasta que su culo estaba justo en el borde. Sin soltarla las levant&oacute; para que estuviera tumbada en el colch&oacute;n y con las piernas en uve mirando al techo. Totalmente expuesta.<\/p>\n<p>&#8211; Suj&eacute;tala.- Le pidi&oacute; Marc a Ra&uacute;l.- Que pueda verlo.<\/p>\n<p>Este se subi&oacute; a la cama y se arrodill&oacute; sentado sobre sus piernas. Cogi&oacute; la cabeza de Luc&iacute;a y la coloc&oacute; sobre su muslo para despu&eacute;s cogerle los tobillos y mantenerlas en alto. Su polla descansaba en el hombro de Luc&iacute;a. El m&aacute;stil le rozaba la cara. El calor de la sangre acumulada en su mejilla era insoportable. No pod&iacute;a chuparla pero se gir&oacute; y comenz&oacute; a recorrer con su lengua la parte que alcanzaba. Tambi&eacute;n sab&iacute;a a melocot&oacute;n. Los dos deb&iacute;an haberse lavado con su gel.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a girar la cara con rapidez para ver las acciones de Marc. Se hab&iacute;a sentado en la cama al lado de Luc&iacute;a. Se inclin&oacute; y apoy&oacute; una mano en su bajo vientre, ejerciendo una ligera presi&oacute;n. Junto tres dedos de la otra y empez&oacute; a introduc&iacute;rselo en su rajita caliente. Los curv&oacute; dentro de ella y empez&oacute; a girarlos hasta que encontr&oacute; ese bulto interior que guardaba todo el placer, el m&iacute;tico punto g. Comenz&oacute; a follarla con la mano, con un ritmo lento al principio y acelerando seg&uacute;n le marcaban los gemidos de Luc&iacute;a. Aument&oacute; la presi&oacute;n en su barriga ligeramente.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a no pod&iacute;a hablar, solo incorporarse y mirar sorprendida a Marc que le devolv&iacute;a la mirada con una sonrisa ir&oacute;nica. Ni siquiera pod&iacute;a gemir. Una sensaci&oacute;n indescriptible comenz&oacute; a invadirla. Registr&oacute; levemente, como de fondo, el sonido de chapoteo que Marc creaba en su co&ntilde;o con su mano. Un orgasmo multiplicado por diez comenz&oacute; a recorrerla su cuerpo mientras una necesidad de alivio la hac&iacute;a convulsionar. Marc retir&oacute; la mano r&aacute;pidamente y Luc&iacute;a explot&oacute; con un grito.<\/p>\n<p>Sus ojos se abrieron de sorpresa cuando una fuente de fluidos sali&oacute; despedida de ella y alcanz&oacute; la mesa enfrente de la cama. Marc volvi&oacute; a meterle tres dedos fren&eacute;ticamente y la llev&oacute; hasta un segundo orgasmo explosivo. Esta vez no se retir&oacute; de dentro de ella. Sus fluidos se esparcieron por sus muslos y la mano de Marc. Se derrumb&oacute; sobre la pierna de Ra&uacute;l que la solt&oacute;. Apoy&oacute; las piernas en el suelo y se abandon&oacute;. En unos minutos hab&iacute;a tenido el doble de orgasmos que con sus novios. Bueno, en intensidad se multiplicaban por diez. Y ni siquiera hab&iacute;a empezado con sus rabos.<\/p>\n<p>Marc mir&oacute; divertido a Ra&uacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; Creo que te toca a ti ir primero &iquest;no?<\/p>\n<p>Ra&uacute;l se rio. Marc siempre hac&iacute;a la misma broma. En realidad a Marc le encantaba mirar as&iacute; que siempre empezaba &eacute;l. Se levant&oacute; de la cama y ayud&oacute; a ponerse de pie tambi&eacute;n a Luc&iacute;a. Ella se hab&iacute;a convertido en un juguete en sus manos y ten&iacute;a poco que decir. Ra&uacute;l la dirig&iacute;a y la hizo tumbarse en la cama. Luc&iacute;a cre&iacute;a que quer&iacute;a follarla a lo perrito pero &eacute;l la hizo yacer boca abajo con sus pechos pegados al colch&oacute;n y los brazos hacia delante. Marc se acomod&oacute; en el sill&oacute;n y comenz&oacute; a masturbarse lentamente.<\/p>\n<p>Con la mejilla pegada a la sabana, Luc&iacute;a solo pod&iacute;a verle de reojo. Sinti&oacute; como le abr&iacute;a las piernas y se arrodillaba entre ellas en el sof&aacute;. Ra&uacute;l solo pod&iacute;a pensar en ese culo. Con una mano separ&oacute; las nalgas y con la otra recogi&oacute; parte de la humedad que a&uacute;n rebosaba de ella. A la vez abri&oacute; la boca y dej&oacute; caer una gran cantidad de saliva. Con ambos, lubric&oacute; el perineo y el borde interior del culo de Luc&iacute;a. Cuando estuvo a su gusto coloc&oacute; su miembro entre los gl&uacute;teos y los apret&oacute; para que le apretaran por los dos lados. Comenz&oacute; a moverse y hacerse una cubana con su culo.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a se estaba volviendo loca. Su cuerpo le ped&iacute;a ser penetrada. Sentir la polla entre su culo y los huevos de Ra&uacute;l chocando con sus labios hinchados era demasiado. Ra&uacute;l pareci&oacute; leerle el pensamiento. Se tumb&oacute; encima de ella, aplast&aacute;ndola contra la cama. Sent&iacute;a su respiraci&oacute;n en su mejilla. No pod&iacute;a moverse pero el torso de Ra&uacute;l, caliente y pegajoso por el sudor, se sent&iacute;a genial. Ra&uacute;l levant&oacute; las caderas y su polla encontr&oacute; la entrada a su vagina. Solo la punta ya hizo alucinar a Luc&iacute;a. Ra&uacute;l le met&iacute;a un par de cent&iacute;metros y paraba unos segundos, para continuar muy despacio.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; tal t&iacute;o?<\/p>\n<p>&#8211; Joder, joder, es muy estrecha t&iacute;o.<\/p>\n<p>&#8211; Co&ntilde;o Ra&uacute;l, contigo todas son estrechas.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a estaba totalmente de acuerdo. Parec&iacute;a que la estuviera partiendo en dos. Nunca se hab&iacute;a sentido tan abierta. Ra&uacute;l por fin estaba completamente dentro. Luc&iacute;a podr&iacute;a jurar que le llegaba hasta el est&oacute;mago. Ra&uacute;l se qued&oacute; dentro de ella y empez&oacute; a mover sus caderas en c&iacute;rculos. Luc&iacute;a no pudo m&aacute;s y tuvo un nuevo orgasmo, m&aacute;s tranquilo pero no podr&iacute;a soportar uno como los anteriores. Cuando termin&oacute;, Ra&uacute;l sali&oacute; hasta dejar solo la punta dentro, esperar unos segundos y volver a entrar. Combinaba embestidas pausadas para disfrutar del h&uacute;medo interior con otras en las que dejaba caer su peso de golpe.<\/p>\n<p>Cuando sinti&oacute; que sus huevos se empezaban a contraer, aceler&oacute; el ritmo. El mo&ntilde;o de Luc&iacute;a se hab&iacute;a deshecho y apart&oacute; su melena de la espalda. Enterr&oacute; la cara entres sus omoplatos y comenz&oacute; a lamer el sudor que cubr&iacute;a su espalda mientras abrazaba su piel con el aliento de sus gemidos. El cuarto orgasmo de Luc&iacute;a la hizo apretar sus m&uacute;sculos interiores y le llev&oacute; al l&iacute;mite. Se incorpor&oacute; y sac&oacute; su miembro. Sin tocarse, se derram&oacute; en cinco potentes y casi dolorosos espasmos y cubri&oacute; gran parte de la espalda de Luc&iacute;a con su semen.<\/p>\n<p>Ra&uacute;l se derrumb&oacute; a su lado en la cama boca arriba. Luc&iacute;a se incorpor&oacute; sobre un codo y mir&oacute; su cuerpo reluciente de sudor. Estaba exhausta pero no quer&iacute;a ni pod&iacute;a parar. Se fij&oacute; alucinada en que la polla de Ra&uacute;l segu&iacute;a enhiesta y apuntando al techo. La ten&iacute;a totalmente hipnotizada. Decidi&oacute; tomar el control. Con una mano le agarr&oacute; la polla a Ra&uacute;l y con suaves tirones hizo que se colocara justo en el centro de la cama. Ella se sent&oacute; a horcajadas sobre una de sus rodillas.<\/p>\n<p>El pene de Ra&uacute;l estaba resbaladizo por su propia humedad interior pero se inclin&oacute; y cubri&oacute; la punta con una generosa cantidad de saliva. Recorri&oacute; con su mano toda su longitud para extenderla y lubricar bien el trozo de carne. Con la otra mano, recogi&oacute; parte de su leche de su espalda y la extendi&oacute; en la entrada de su ano. Despacio y con ayuda de la lubricaci&oacute;n, se meti&oacute; un dedo y empez&oacute; a moverlo. Cuando su esf&iacute;nter se iba acomodando a la intrusi&oacute;n a&ntilde;ad&iacute;a otro. Pronto ten&iacute;a los cinco d&iacute;gitos de en forma de cu&ntilde;a dentro de su trasero. Mientras frotaba su entrepierna en la rodilla de Ra&uacute;l para unir dolor y placer sin dejar de pajearle.<\/p>\n<p>Cuando estuvo satisfecha, se levant&oacute; y se dio la vuelta. Ra&uacute;l admir&oacute; su espalda cubierta de l&iacute;neas blancas y ese perfecto culo. Sus ojos trazaron la l&iacute;nea perfecta e imaginaria desde su capullo hasta la pelvis de Luc&iacute;a. Est&aacute; se acuclill&oacute; sobre &eacute;l y mientras manten&iacute;a el equilibrio con una mano sobre su piernas llev&oacute; la otra hasta la polla de Ra&uacute;l. Aline&oacute; su glande con su entrada trasera y empez&oacute; a bajar lentamente. A pesar de su preparaci&oacute;n manual no era tarea f&aacute;cil. Se inclin&oacute; un poco m&aacute;s hacia adelante y baj&oacute; la cabeza para tener una mejor visual. Deslizaba unos unos pocos cent&iacute;metros y paraba. Dejaba que su esf&iacute;nter se amoldara a su grosor y el dolor moment&aacute;neo se convirtiera en placer. Gruesas gotas de sudor resbalaban por su rostro a trav&eacute;s de un maquillaje arruinado<\/p>\n<p>&#8211; Hostia puta!. Se la ha metido entera.- Incluso Marc se sorprendi&oacute;.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a se tom&oacute; un momento. La polla de Ra&uacute;l hab&iacute;a desaparecido completamente. La posici&oacute;n no la permit&iacute;a casi moverse y Ra&uacute;l estaba claramente inc&oacute;modo.<\/p>\n<p>-Me la vas a partir.- La cogi&oacute; de la cintura y tir&oacute; de ella hacia atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a se inclin&oacute; y gir&oacute; los brazos apoy&aacute;ndose en los pectorales de Ra&uacute;l. Levant&oacute; las rodillas y comenz&oacute; a subir para bajar y empalarse en su miembro. Marc apreci&oacute; el espect&aacute;culo. El cuerpo inclinado en diagonal de Luc&iacute;a con sus tetas en todo su esplendor. Ra&uacute;l la acogi&oacute; de los gl&uacute;teos y empez&oacute; a ayudarla a marcar el ritmo. En ocasiones la manten&iacute;a parada en alto para culear &eacute;l m&aacute;s r&aacute;pido.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, cabr&oacute;n, s&iacute;. p&oacute;mpeme el culo, r&oacute;mpemelo.- Luc&iacute;a hab&iacute;a pasado del dolor al m&aacute;s absoluto placer.<\/p>\n<p>Marc decidi&oacute; que ya no pod&iacute;a esperar m&aacute;s. Se subi&oacute; de pie al colch&oacute;n y empez&oacute; a refregar su rabo contra la boca de Luc&iacute;a. La hizo tocar la arm&oacute;nica. La cabeza de Luc&iacute;a se mov&iacute;a de izquierda a derecha acariciando de lado a lado el m&aacute;stil de Marc con los labios. Cuando a los cinco minutos gir&oacute; la cara, Marc aprovech&oacute; la oportunidad y se la meti&oacute; en la boca. Sin embargo, en esa posici&oacute;n no pod&iacute;a dedicarse a la mamada.<\/p>\n<p>&#8211; Ra&uacute;l t&iacute;o qu&eacute;dala quieta. Quiero follarme esta boquita.<\/p>\n<p>Ra&uacute;l detuvo con sus manos el culo de Luc&iacute;a y comenz&oacute; a bombear sus caderas despacio, muy despacio. Marc sujet&oacute; a Luc&iacute;a por la nuca y comenz&oacute; tambi&eacute;n a meterla y sacarla en su boca con golpes de cadera. Cada vez que se retiraba, goterones de saliva resbalaban de sus labios hasta su barbilla. Marc intent&oacute; entrar entero pero cuando lleg&oacute; a la entrada de su garganta, Luc&iacute;a hizo sonidos de arcadas. Una vez conocido el l&iacute;mite, Marc aceler&oacute; el ritmo. Luc&iacute;a miraba hacia arriba a sus ojos mientras &eacute;l se hac&iacute;a una paja h&uacute;meda dentro de su boca. Aquello excit&oacute; a Marc y con un joderrr, sali&oacute; de entre labios y puso sus huevos en la boca de Luc&iacute;a sin soltarle la coronilla. Ella sac&oacute; la lengua y Marc volvi&oacute; mover sus caderas para ayudarla a lamer sus pelotas. Mientras Marc comenz&oacute; a mene&aacute;rsela furiosamente apuntando al techo. Pronto estall&oacute; en un arco largo de semen que aterriz&oacute; en el suelo de la habitaci&oacute;n, m&aacute;s all&aacute; de la cama. Los siguientes cayeron sobre las sabanas y en el hombro de Ra&uacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; Co&ntilde;o, ten cuidado.<\/p>\n<p>&#8211; Ya sabes, Ra&uacute;l. Fuego amigo en el fragor de la batalla.- Marc se sent&oacute; en la cama y guio una de las manos de Luc&iacute;a hasta su miembro semierecto. Luc&iacute;a le paje&oacute; a la par que las embestidas de la follada de Ra&uacute;l. En unos segundos volv&iacute;a a estar empalmado.<\/p>\n<p>&#8211; Ra&uacute;l, termina ya. Quiero met&eacute;rsela yo.<\/p>\n<p>&#8211; Espera joder. Si se la saco, no s&eacute; si podr&eacute; entrar otra vez.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a estaba cansada. A pesar de la sensaci&oacute;n de lujuria con Ra&uacute;l dentro de ella, no hab&iacute;a alcanzado un nuevo orgasmo. Si los chicos empezaban a tomar turnos con ella, no sab&iacute;a cu&aacute;nto durar&iacute;a su estamina. Pod&iacute;an tenerla un buen rato m&aacute;s como su mu&ntilde;eca hinchable. Llegados a ese punto, ya pod&iacute;a intentar algo que siempre la hab&iacute;a interesado en las pel&iacute;culas porno. Solt&oacute; a Marc y comenz&oacute; a acariciarse el cl&iacute;toris. Lanz&oacute; una mirada sugerente a Marc mientras se humedec&iacute;a los labios.<\/p>\n<p>&#8211; No tienes por qu&eacute; esperar.<\/p>\n<p>Marc acept&oacute; la invitaci&oacute;n. Se puso de rodillas entre las piernas de Ra&uacute;l y maniobr&oacute; para enganchar las piernas de Luc&iacute;a con sus brazos y levantarlas para dejarla totalmente expuesta. Ra&uacute;l par&oacute; para dejar que Marc ocupara su co&ntilde;o. La polla de Marc comenz&oacute; a deslizarse lentamente. Luc&iacute;a se mord&iacute;a los labios. Cuando estuvo en su interior, sabore&oacute; la sensaci&oacute;n de plenitud que le daba tener sus dos agujeros llenos de carne. Marc y Ra&uacute;l se mantuvieron quietos. Era la tercera doble penetraci&oacute;n que culminaban. Y nunca con Ra&uacute;l en la retaguardia. El esf&iacute;nter de Luc&iacute;a se hab&iacute;a vuelto mucho m&aacute;s estrecho. Marc pod&iacute;a sentir las paredes h&uacute;medas de Luc&iacute;a comprimiendo su polla a la vez que sent&iacute;a la de Ra&uacute;l a trav&eacute;s de la fina membrana que las separaba.<\/p>\n<p>Marc empez&oacute; a moverse. Ra&uacute;l lo intent&oacute; pero era complicado con esa pir&aacute;mide sexual. Marc levant&oacute; algo del peso de Luc&iacute;a y, tras un par de intentos cogieron el ritmo. Cuando uno sal&iacute;a, el otro entraba. En ocasiones coincid&iacute;an los dos dentro y esperaban unos segundos para que los tres disfrutaran de la ocasi&oacute;n. Marc llev&oacute; la mano al hinchado cl&iacute;toris de Luc&iacute;a y aceler&oacute; sus empellones. Los dos empezaron follarla muy duro. De nuevo, el placer creci&oacute; desde la pelvis de Luc&iacute;a en un nuevo orgasmo. Los chicos ni se inmutaron. Continuaron reventando sus agujeros durante otros 10 minutos. Ninguno de los tres hablaba. Solo respiraban y jadeaban entre gemidos. De vez en cuando masajeaban sus pechos y pellizcaban sus pezones. Luc&iacute;a acab&oacute; derrumbada sobre el cuerpo de Ra&uacute;l. Ten&iacute;a que parar.<\/p>\n<p>&#8211; No puedo m&aacute;s, no puedo m&aacute;s. &#8211; susurr&oacute; mientras besaba a Ra&uacute;l con la cara vuelta- No `puedo m&aacute;s.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a no lo entendi&oacute; pero Ra&uacute;l le grit&oacute; pepino a Marc y este par&oacute; de inmediato. Se retiraron y la levantaron con una delicadeza que contrarrestaba la dureza con que la hab&iacute;an follado antes. La tumbaron en la cama boca arriba y Ra&uacute;l incluso la beso en la frente mientras acariciaba su pelo sudado. Los chicos hab&iacute;an pasado de ser sementales salidos a unos caballeros. Ra&uacute;l se lo explic&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Es una larga historia. Pero pepino es como nuestra palabra de seguridad.- De rodillas cada uno a su lado acariciaban gentilmente sus pechos. Sus pollas duras palpitaban a escasos cent&iacute;metros de su boca. Pens&oacute; en chup&aacute;rselas pero le dol&iacute;a la mand&iacute;bula de la felaci&oacute;n de Marc. En realidad, todos sus agujeros la escoc&iacute;an de una manera deliciosa. Y Ra&uacute;l acababa de estar en su ano. De nuevo, Ra&uacute;l pareci&oacute; entenderla. &#8211; &iquest;Podemos corrernos en tus tetas?<\/p>\n<p>Luc&iacute;a asinti&oacute; y los dos empezaron a masturbarse r&aacute;pidamente. Luc&iacute;a les masaje&oacute; los huevos. Casi a la vez, sinti&oacute; que se contra&iacute;an en sus manos. Primero Marc empez&oacute; a soltar leche sobre ella, seguido muy cerca por Ra&uacute;l. Los dos se apretaron los glandes para exprimir la &uacute;ltima gota sobre ella. Se tumbaron con suspiros de alivio a su lado. Luc&iacute;a extendi&oacute; el blanco l&iacute;quido caliente sobre sus senos para mezclarlos con su sudor. Por las rendijas de las cortinas, Luc&iacute;a vio que empezaba a amanecer. Hab&iacute;a sido la mejor noche de sexo de Luc&iacute;a en toda su vida. La habitaci&oacute;n se hab&iacute;a impregnado de ese olor lujurioso que sigue al sexo.<\/p>\n<p>&#8211; Creo que me voy a duchar.- Los chicos paseaban sus manos por sus muslos. A&uacute;n sin ganas de sexo, Luc&iacute;a no quer&iacute;a despedirlos todav&iacute;a.- &iquest;Os qued&aacute;is a dormir?<\/p>\n<p>&#8211; Claro cari&ntilde;o.- dijo Ra&uacute;l. Parec&iacute;a m&aacute;s confiado tras el sexo.- Pero creo que deber&iacute;amos ducharnos antes.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a volvi&oacute; a deleitarse observando sus cuerpos. Sus entrepiernas entremezclaban restos de fluidos propios y de ella.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Los tres juntos?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute; claro. Hay que ahorrar agua.<\/p>\n<p>Luc&iacute;a jur&oacute; que la polla de Ra&uacute;l se hab&iacute;a movido. Pero no estaba dispuesta a m&aacute;s aquella noche. Quiz&aacute;s s&iacute; en los d&iacute;as que le quedaban de vacaciones en la ciudad.<\/p>\n<p>&#8211; De acuerdo. Pero sin tonter&iacute;as, no creo que pueda con vuestros rabos m&aacute;s esta noche.<\/p>\n<p>Entre risas los tres fueron al ba&ntilde;o. En el suelo estaba la ropa que los tres hab&iacute;an descartado al principio. Tras calentar el agua, entraron en la ducha. Era amplia pero los tres entraban justos. No era posible moverse sin tocarse. Se bes&oacute; bajo el agua caliente, primero con uno y luego con otro. Los chicos la enjabonaron y ella a ellos. No pas&oacute; mucho tiempo hasta que not&oacute; sus erecciones contra sus muslos. Al mirar hacia abajo y suspirar, Marc se rio.<\/p>\n<p>&#8211; Cari&ntilde;o, somos humanos. Con ese cuerpo no hay quien se resista.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, tampoco os vais a ir a la cama as&iacute;. Apaga el agua.<\/p>\n<p>Marc cerr&oacute; el grifo y Luc&iacute;a los agarr&oacute; de las pollas y los sac&oacute; de la ducha. Su boca se hab&iacute;a recuperado as&iacute; que se puso de rodillas entre los dos y se las mene&oacute;. Con la cara hacia arriba les mir&oacute; y empez&oacute; a lamerles. Usando mucha saliva, les recorr&iacute;a de la base, jugueteando con la punta de su lengua con sus test&iacute;culos, hasta el capullo enrojecido por la sangre. Alternaba sus atenciones entre uno y otro. Con suaves tirones, les acerc&oacute; hasta que sus glandes casi se tocaban. Las sostuvo a la altura de su boca. Sac&oacute; la lengua y empez&oacute; a pasarla de uno a otro r&aacute;pidamente. Les separ&oacute; de nuevo y empez&oacute; a chuparles con todas sus ganas. Cuando notaba que uno estaba a punto pasaba al siguiente. Los llev&oacute; al l&iacute;mite dos veces hasta que se corrieron por &uacute;ltima vez. Ra&uacute;l escogi&oacute; su cara y Marc sus tetas de nuevo.<\/p>\n<p>&#8211; Cabrones. Me voy a tener que duchar otra vez pero esta vez sola. &#8211; D&aacute;ndoles cachetes en el culo les oblig&oacute; a salir de la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Una vez sola Luc&iacute;a se lav&oacute; los dientes, orin&oacute; y volvi&oacute; a ducharse. Recogi&oacute; el vestido del suelo y sali&oacute; desnuda del ba&ntilde;o. Los chicos hab&iacute;an intentado arreglar la habitaci&oacute;n. Las s&aacute;banas manchadas por los fluidos de todos estaban medio escondidas en un rinc&oacute;n. Las hab&iacute;an utilizado para medio limpiar todo lo que se hab&iacute;a derramado en el suelo. Hab&iacute;an vuelto a hacer la cama con s&aacute;banas de repuesto en el armario. Todos unos caballeros. Marc y Ra&uacute;l se turnaron para ir al ba&ntilde;o y finalmente los tres se echaron en la cama para dormir.<\/p>\n<p>Marc se tumb&oacute; en un borde de la cama y enseguida se qued&oacute; dormida. Luc&iacute;a se tumb&oacute; en medio y sonri&oacute; encantada cuando Ra&uacute;l se situ&oacute; al otro lado e hizo la cucharilla con ella. Pas&oacute; un brazo por debajo de la cabeza de Luc&iacute;a para que ella descansara sobre su b&iacute;ceps. Con el otro pas&oacute; por encima de su cintura y descans&oacute; su mano en su pecho. Su entrepierna fl&aacute;cida pero caliente se ajust&oacute; entre sus muslos y coloc&oacute; su cara en el pelo de Luc&iacute;a. Sent&iacute;a su respiraci&oacute;n en la nuca. Pod&iacute;an llamarla tonta por sentirse rom&aacute;ntica tras una noche de sexo con dos extra&ntilde;os. Pero adoraba que la abrazaran tras follar. Los dos se quedaron dormidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Luc&iacute;a no pod&iacute;a creerse lo que estaba pasando. Sentada entre un taxi entre dos t&iacute;os que hab&iacute;a conocido esa misma noche. En principio, no hab&iacute;a nada de especial salvo por el hecho de que uno de ellos la estaba masturbando en el coche. 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