{"id":27972,"date":"2021-02-10T23:00:00","date_gmt":"2021-02-10T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-02-10T23:00:00","modified_gmt":"2021-02-10T23:00:00","slug":"madre-soltera-busca-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/madre-soltera-busca-trabajo\/","title":{"rendered":"Madre soltera busca trabajo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27972\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Tocaron el timbre y fui a abrir. Era Laura, una vecina del mismo edificio. Muy guapa, debo decir, me encantaba su belleza latina que no desmerec&iacute;a pese a tener ya dos hijos.<\/p>\n<p>Lo primero que me dijo al abrirle la puerta fue que si me interesaba que mi hiciera la limpieza del departamento.<\/p>\n<p>&mdash;Ah, pero si vienes bien preparada &mdash;le dije al ver que tra&iacute;a todos los utensilios de limpieza en las manos.<\/p>\n<p>Luego comet&iacute; la torpeza de se&ntilde;alar lo obvio: ella estaba en una situaci&oacute;n dif&iacute;cil con respecto a su econom&iacute;a familiar y hac&iacute;a eso con tal de lograr alg&uacute;n ingreso. Se lo se&ntilde;al&eacute; e inmediatamente me di cuenta de mi estupidez. Deb&iacute; simplemente aceptar y no decir pendejadas, pero ya lo hab&iacute;a hecho, as&iacute; que ella s&oacute;lo sonri&oacute; y asinti&oacute;.<\/p>\n<p>Ya hac&iacute;a d&iacute;as que hab&iacute;a notado que el esposo de Laura no se le ve&iacute;a m&aacute;s por ah&iacute;, por lo que hab&iacute;a supuesto que la hab&iacute;a dejado.<\/p>\n<p>Era evidente que Laura se hab&iacute;a quedado sola con sus hijos. De seguro el muy cabr&oacute;n del marido no le pasaba la pensi&oacute;n alimenticia.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de darme cuenta de mi pendejada, al ponerla inc&oacute;moda, la invit&eacute; a pasar.<\/p>\n<p>Imagin&eacute; que ofrecer esos servicios a un vecino de por s&iacute; le podr&iacute;a parecer un tanto vergonzoso. S&eacute; que no ten&iacute;a nada de denigrante pero comprend&iacute;a su situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Le indiqu&eacute; que podr&iacute;a empezar por donde quisiera, ya sabr&aacute;n, siendo yo soltero y a esas horas la sala, el comedor y la cocina eran un total desastre. Hab&iacute;a suficiente quehacer para que ella se dedicara toda la ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Se puso manos a la obra mientras que yo abr&iacute; mi compu. En realidad no pude trabajar en ella, s&oacute;lo de verla trabajar me distra&iacute;a. Es que tiene un culazo b&aacute;rbaro que no dud&eacute; en admirar, aprovechando que la ten&iacute;a ah&iacute;, pa&rsquo; m&iacute; solito. Cada que se inclinaba a recoger algo agradec&iacute;a por mi suerte.<\/p>\n<p>Mientras la ve&iacute;a realizar limpieza pens&eacute; que era una tristeza que una mujer tan buenota tuviera que ir de puerta en puerta ofreciendo esos servicios. Platiqu&eacute; con ella y me confirm&oacute; que su g&uuml;ey la hab&iacute;a dejado. Trat&eacute; de ser emp&aacute;tico sobre su situaci&oacute;n y le dije que su marido era un irresponsable por no hacerse cargo de los gastos.<\/p>\n<p>As&iacute; continuamos conversando tratando siempre de brindarle confianza. En eso se me ocurri&oacute; una idea. Le ofrec&iacute; una cantidad econ&oacute;mica para que se ayudara en sus gastos. Por supuesto ella se resisti&oacute; a aceptarlo de buena gana. Ya saben, por decente. Yo, sin embargo, insist&iacute; coment&aacute;ndole que no lo tomara a mal. Bien podr&iacute;a considerarlo un pr&eacute;stamo. Una vez mejorara su situaci&oacute;n me podr&iacute;a devolver y listo.<\/p>\n<p>Le dije que no estaba dispuesto a permitir que una mujer tan buena y tan hermosa pasara penurias sin necesidad. Le enfatic&eacute; que las mujeres como ella se merecen el cielo por ser bellas, a pesar de todas las labores diarias, en particular al cuidar de los hijos. Digo, los hombres debemos de reconocer ello pues la mayor&iacute;a tuvimos madre, &iquest;no?<\/p>\n<p>Ella se rio del comentario y acept&oacute; el dinero que le ofrec&iacute;a.<\/p>\n<p>Minutos m&aacute;s tarde ya estaba por acabar con la sala, y por tanto con todo el departamento, cuando me jugu&eacute; el todo por el todo. Hab&iacute;amos estado conversando sobre sus hijos. Estos estaban en un colegio de paga y, dadas las nuevas circunstancias, ella pensaba sacarlos y llevarlos a una escuela p&uacute;blica, de gobierno, pues claro que no podr&iacute;a continuar pagando las colegiaturas. Fue ah&iacute; que le hice ver que eso ser&iacute;a perjudicial para los chicos pues, la verdad, el nivel de las escuelas p&uacute;blicas en estos d&iacute;as est&aacute; por los suelos. Pero m&aacute;s que eso estaba la ruptura de sus relaciones sociales en su actual colegio. Le coment&eacute; que deber&iacute;a tener en cuenta que ese tipo de relaciones son fundamentales para su futuro.<\/p>\n<p>Ella sopes&oacute; mis palabras y yo me sent&iacute; con &ldquo;un pie adentro&rdquo;, la ten&iacute;a donde quer&iacute;a. No esper&eacute; m&aacute;s, le ofrec&iacute;a cubrir sus colegiaturas por un a&ntilde;o a cambio de un servicio extra.<\/p>\n<p>Por supuesto no acept&oacute; de inmediato, pero luego de un rato de insistencia lo hizo.<\/p>\n<p>Laura se retiraba la &uacute;ltima de sus prendas frente a m&iacute;. Sus carnes morenas, sus carnes de madre, eran tan bellas como siempre hab&iacute;a imaginado, deliciosa. Era una preciosura de mujer, una s&uacute;per hembra de culo latino. De verdad que no entiendo por qu&eacute; el marido fue tan pendejo de dejarla. Dudo que encontrase alguien mejor.<\/p>\n<p>Tras se&ntilde;alar lo obvio ella respondi&oacute; a mis calificativos de su belleza con silencio. Se le notaba ciertamente avergonzada de mostrar su cuerpo a un extra&ntilde;o, pero es que deb&iacute;a saber que estaba haciendo un buen trato. Ya le hab&iacute;a depositado parte de lo prometido en su cuenta bancaria, v&iacute;a digital y le promet&iacute; que mes con mes cumplir&iacute;a.<\/p>\n<p>Tras haber gozado de ver su cuerpo al desnudo mientras continuaba con las labores hogare&ntilde;as (el trato era que terminar&iacute;a su faena as&iacute;, encuerada, como si nada) le ped&iacute; que tambi&eacute;n hiciera mi rec&aacute;mara. Eso no hab&iacute;a estado contemplado en un inicio, sin embargo, como no era demasiado acept&oacute;. Claro que yo ten&iacute;a mi plan.<\/p>\n<p>&ldquo;Oye, estar&aacute;s de acuerdo que yo me ponga c&oacute;modo&rdquo;, le dije se&ntilde;al&aacute;ndole que, seg&uacute;n nuestro trato, yo no ten&iacute;a prohibido sacarme la ropa tambi&eacute;n, total, mientras no me le fuera encima. Y as&iacute; que lo hice. Ella, por supuesto, se mostr&oacute; inc&oacute;moda de verme ah&iacute; desnudo. Yo por mi parte me sent&eacute; en un sill&oacute;n y vi&eacute;ndola dej&eacute; que una erecci&oacute;n diera perfecta cuenta de lo que ella me provocaba. No s&oacute;lo la dej&eacute; ser, sino que proced&iacute; a atender mi falo sob&aacute;ndolo, d&aacute;ndole a entender que ella me excitaba hasta tal punto.<\/p>\n<p>Laura trat&oacute; de simular que eso no le afectaba, pero fue evidente que s&iacute;. Su nerviosismo e incomodidad fueron palpables para m&iacute;, y eso s&oacute;lo hizo que la tuviera m&aacute;s dura.<\/p>\n<p>Mientras ella estiraba la funda de mi cama, con evidente incomodidad y nerviosismo trataba de detener sus bamboleantes senos pues &eacute;stos, al ser voluminosos, se balanceaban de aqu&iacute; para all&aacute; cada que se mov&iacute;a.<\/p>\n<p>Lo que deb&iacute;a serle un atributo le avergonzaba, no pod&iacute;a creerlo. Se le bamboleaban de una forma riqu&iacute;sima para m&iacute;, aunque vergonzosa para ella, qu&eacute; contradicci&oacute;n.<\/p>\n<p>&laquo;Es que est&aacute;s bien dotada, no debes de avergonzarte&raquo;, pens&eacute; en decirle, pero me limit&eacute; a s&oacute;lo pensarlo pues no quer&iacute;a caer en el error del principio y hacerla sentir inc&oacute;moda, y menos en ese momento en el que me dispon&iacute;a a ir por &ldquo;el oro&rdquo;, por as&iacute; decirlo.<\/p>\n<p>&ldquo;Ya as&iacute; d&eacute;jalo, ven y si&eacute;ntate&rdquo;, le dije sin dejarme de manuelear mi propia erecci&oacute;n. En mis adentros yo quer&iacute;a que se sentara pero justo sobre mi verga, jaja, por supuesto.<\/p>\n<p>Laura se sent&oacute; en la cama, delante de m&iacute;, con una expresi&oacute;n de evidente molestia marcada en el rostro; de seguro debida al verme c&oacute;mo me masturbaba en su honor. Queriendo o no, le dio un vistazo disimulado a la dureza de mi carne, sabiendo en su fuero interno que ella era la causante.<\/p>\n<p>&ldquo;De seguro ya te quieres ir&rdquo;, le coment&eacute; se&ntilde;alando lo obvio (eso s&iacute;, sin detener mi labor manual).<\/p>\n<p>&ldquo;Pues s&iacute;, ya termin&eacute; y pues&#8230; mis hijos, tengo que darles de comer y&#8230;&rdquo;, me contest&oacute;.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a de sobra que ella deseaba poner fin a la situaci&oacute;n lo m&aacute;s pronto posible. No obstante le hice una nueva propuesta. Ah&iacute; mismo, con mi celular le indique que de inmediato estaba dispuesto a transferirle una cantidad a&uacute;n m&aacute;s alta de lo que hab&iacute;amos pactado, si me permit&iacute;a hacerle todo el &ldquo;numerito&rdquo;, es decir, penetrarla como si yo fuera su marido y ella mi mujer.<\/p>\n<p>Estaba claro, ah&iacute; mismo ella pod&iacute;a ver c&oacute;mo le hac&iacute;a la transferencia (a bendita tecnolog&iacute;a) sin duda de por medio. No hab&iacute;a manera de que yo la enga&ntilde;ara, bien pod&iacute;a comprobar que el dinero estar&iacute;a depositado en su cuenta.<\/p>\n<p>&ldquo;Mira, d&eacute;jame penetrarte, es s&oacute;lo una vez y te doy lo que ni tu marido te ha dado. D&eacute;jame hacerte esto tan m&iacute;nimo que te pido y te libraras de preocupaci&oacute;n por los menos los meses siguientes&rdquo;<\/p>\n<p>La entrada en su cuerpo fue todo lo deliciosa que yo hab&iacute;a imaginado. Pese al preservativo que hab&iacute;a entre nosotros sent&iacute; su calidez pues dicho cond&oacute;n era de poliuretano (por eso uso de esos). Hubiera preferido hac&eacute;rselo al natural pero ya saben, puso sus peros. No obstante ver mi verga traspasar por en medio de aquellas voluptuosas nalgas morenas ya me recompensaba.<\/p>\n<p>Verla de a perro fue de lo m&aacute;s excitante, le quedaba al puro pelo esa posici&oacute;n sexual. Mientras la agujereaba pens&eacute; en lo necesitada que estar&iacute;a de esto, y claro, no hablo del dinero, a lo que me refiero es al ingreso de la carne de macho. Despu&eacute;s de todo ya llevaba varios d&iacute;as sin marido en casa (y en cama). Y, despu&eacute;s de todo, no cualquier mujer se viste de leggings para ir a hacer limpieza a casa ajena (bueno, eso pienso).<\/p>\n<p>Tras varios minutos de firme ayuntamiento, y ya habiendo la confianza necesaria, es decir, ya despu&eacute;s de que mis metidas le sacaron su jugo y algunos evidentes placeres que le not&eacute; al mirarle la sonrisa en el rostro, le ped&iacute; que me diera un merecido mam&oacute;n, este s&iacute;, al natural. Al sentir el advenimiento de mi venida no desperdici&eacute; la oportunidad y me le dej&eacute; ir en su boquita sin decirle &ldquo;agua va&rdquo;.<\/p>\n<p>Como me hab&iacute;a afianzado de su nuca a dos manos no tuvo de otra que tolerar la deposici&oacute;n de mis espermas en su boca por lo menos unos segundos. Estuve tentado a cerrarle sus fosas nasales para que se los tragara, pero no quise verme tan pinche. Obviamente, como mujer decente que es, los fue a escupir al ba&ntilde;o (no se quiso tragar mis hijos, jeje).<\/p>\n<p>Luego de yo eyacular, y de ella limpiarse, vestirse y arreglarse, recogi&oacute; sus cosas y se fue. Pero para m&iacute; el gozo no hab&iacute;a acabado, por fortuna. Y es que, para mi bendita buena suerte, justo ese d&iacute;a hab&iacute;a estrenado un nuevo gadget, eran unos lentes con una c&aacute;mara oculta integrada. Por verdadera fortuna los llevaba puestos al abrirle a Laura, pues los estaba probando. La hab&iacute;a estado grabando desde que me ofreci&oacute; su servicio hasta que copulamos sin que ella lo supiera.<\/p>\n<p>Me hab&iacute;a quedado con un bonito recuerdo de mi vecina. Uno privado, supuse al principio, sin embargo, luego de hacerme la en&eacute;sima pajuela viendo las grabaciones lo pens&eacute; mejor:<\/p>\n<p>Abr&iacute; un sitio en internet donde ofrec&iacute; los servicios de la protagonista de esos videos. Gracias a lo grabado pude armar un promocional de los favores que aquella podr&iacute;a brindar a hombres con el poder adquisitivo suficiente como para pagar sus servicios.<\/p>\n<p>La oferta part&iacute;a desde s&oacute;lo hacerles la limpieza; hacerlo, pero desnuda, y, por supuesto, un paquete especial que inclu&iacute;a el exclusivo servicio extra en donde ella se dejaba penetrar. Todo con su justo precio.<\/p>\n<p>No pas&oacute; mucho tiempo para que algunos se mostraran interesados. Ahora bien, yo sab&iacute;a que no todos realmente pagar&iacute;an, pero una vez colocara un n&uacute;mero de cuenta donde depositar ah&iacute; s&iacute; que se ver&iacute;a claro el inter&eacute;s, y as&iacute; fue-<\/p>\n<p>&ldquo;Mira, ya van por lo menos diez personas que han solicitado tus servicios y que realmente han hecho el primer dep&oacute;sito, ya s&oacute;lo falta confirmar fecha y hora y que ellos depositen la otra parte. An&iacute;mate, como esto es de prepago no te arriesgas a que no te paguen&rdquo;, le dije a Laura trat&aacute;ndola de convencer; ella a&uacute;n se ve&iacute;a desconfiada, incr&eacute;dula.<\/p>\n<p>&ldquo;Son verdaderos clientes, los dep&oacute;sitos ya est&aacute;n comprobados. Est&aacute;n en la cuenta bancaria y te los estoy transfiriendo justo en este momento&rdquo;, le se&ntilde;al&eacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Este dinero ya es tuyo &mdash;le insist&iacute;&mdash;. Yo s&oacute;lo cobrar&iacute;a el porcentaje que ya te mencion&eacute;, por mantener el sitio y coordinar tus citas, pero t&uacute; te llevar&aacute;s la mayor&iacute;a de ingresos, te lo juro pues es lo justo, claro, t&uacute; har&aacute;s la labor principal de este negocio&rdquo;.<\/p>\n<p>Y as&iacute; cambi&oacute; todo. Laura acept&oacute; el negocio.<\/p>\n<p>En poco tiempo la p&aacute;gina: &ldquo;madre_soltera_busca_trabajo.com&rdquo; recibi&oacute; miles de visitas y los suficientes clientes como para que Laurita estuviera tan ocupada (aunque a la vez desahogada de preocupaciones econ&oacute;micas) que necesitaba de otras colaboradoras. Pronto contratamos a otras mujeres que estaban en similar situaci&oacute;n y que necesitaban recursos econ&oacute;micos. Fue un gusto ayudar as&iacute; a tantas madres solteras quienes se las ve&iacute;an bien duras para llegar a fin de mes. Les dimos un trabajo bien remunerado y a su vez cumplimos el deseo a nuestros clientes de que una bella mujer les hiciera el aseo completamente desnuda, y s&iacute;, pagaban lo necesario, podr&iacute;an cerrar la jornada de las aseadoras ensart&aacute;ndoselas como fino remate a su labor.<\/p>\n<p>FIN<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Tocaron el timbre y fui a abrir. Era Laura, una vecina del mismo edificio. Muy guapa, debo decir, me encantaba su belleza latina que no desmerec&iacute;a pese a tener ya dos hijos. 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