{"id":27987,"date":"2021-02-11T23:00:00","date_gmt":"2021-02-11T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-02-11T23:00:00","modified_gmt":"2021-02-11T23:00:00","slug":"historias-de-hotel-perdon-hermana-me-folle-a-tu-hijo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/historias-de-hotel-perdon-hermana-me-folle-a-tu-hijo\/","title":{"rendered":"Historias de hotel: Perd\u00f3n hermana, me foll\u00e9 a tu hijo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"27987\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">19<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Manejaba en mi camioneta por la carretera rumbo al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de M&eacute;xico, pisaba fuerte el acelerador con mis tacones altos de color rojo cereza, sin medias. Un poco m&aacute;s arriba, una falda corta negra, seguida de una blusa beige y una coqueta chaqueta de piel del mismo tono rojo. En fin, el cl&aacute;sico conjunto de oficina, pues hac&iacute;a poco que sal&iacute;a del trabajo. No hab&iacute;a tiempo de m&aacute;s, mi hermana se casaba ese mismo fin de semana en Espa&ntilde;a.<\/p>\n<p>En el asiento del copiloto me acompa&ntilde;aba mi sobrino, quien no hab&iacute;a podido irse con su madre por motivos de su escuela y trabajo. Un chico muy lindo de 21 a&ntilde;os y 1,80 m con una buena estructura muscular, sin llegar a lo exagerado, piel morena, cabello corto negro, y una elegante barba de candado que siempre engalana su linda sonrisa juvenil.<\/p>\n<p>&ndash;No te preocupes querida, yo te lo llevo el viernes saliendo del trabajo. Paso por &eacute;l y salimos volando. &ndash;Recuerdo que le dije a mi hermana, ingenua yo, como si no conociese que siempre me agarran las prisas. Y para colmo no hab&iacute;a comprado los boletos.<\/p>\n<p>Y heme ah&iacute;, estaba con el tiempo encima, conduciendo un poco agresiva tengo que reconocerlo. Las maletas previamente empacadas la noche anterior rebotaban unas contra las otras en la parte trasera. Un tanto gracioso, mi sobrino miraba con temor, en parte preocupado por el equipaje, pero principalmente por la integridad de nuestra propia salud, pendiente de alg&uacute;n percance automovil&iacute;stico.<\/p>\n<p>Pero nada, afortunadamente llegamos a la terminal a&eacute;rea tal y como salimos de casa. Corrimos arrastrando las maletas a comprar los boletos. Sin suerte. Los &uacute;nicos disponibles eran para las primeras horas del siguiente d&iacute;a. No me enfad&eacute; mucho, gran parte de m&iacute; sab&iacute;a que algo as&iacute; suceder&iacute;a. Llam&eacute; a mi hermana para disculparme porque su hijo y yo demorar&iacute;amos un poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>Apaciguado el ajetreo del momento salimos del puerto, ahora s&iacute;, con los boletos en mano. Ser&iacute;a est&uacute;pido regresar a casa, casi cuatro horas de ida y otras m&aacute;s de vuelta, gastos de gasolina y tiempo a&ntilde;adidos. Por ello decidimos quedarnos en un hotel cerca de la terminal.<\/p>\n<p>No le prest&eacute; mucha importancia; en el v&eacute;rtice del edificio se anunciaba con un letrero grande la palabra &ldquo;Hotel&rdquo; y la fachada daba muy buena pinta. Con tantas cosas en la mente, tan solo clav&eacute; la camioneta en la rampa de entrada al estacionamiento y me encamin&eacute; al check in.<\/p>\n<p>Solo hasta ese momento ca&iacute; en mi error, al darme cuenta que el condenado lugar ten&iacute;a &ldquo;Villas&rdquo;. Me llev&eacute; las manos a la cabeza, de paso pein&aacute;ndome un poco para cubrirme el rostro con mi rubia cabellera larga y un poco risada, por la terrible verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>Ah&iacute; el primer dilema moral. Salir y buscar otro hotel toda la noche o entrar a uno de paso con mi sobrino adolecente.<\/p>\n<p>Con la respuesta en mente, me acerqu&eacute; a la ventanilla, y con la cabeza baja me aventur&eacute; a pedir una habitaci&oacute;n doble, rezando porque la suerte me sonriera aunque fuese un poquito. -&iquest;Una noche? &ndash;Me respond&iacute;a la se&ntilde;orita naturalmente extra&ntilde;ada de mi solicitud. No era para menos; al ver entrar a un jovial universitario acompa&ntilde;ado de una exuberante mujer, y esos taconazos que me cargaba con la falda muy por arriba de la rodilla.<\/p>\n<p>-As&iacute; es, una noche por favor. Habitaci&oacute;n doble. &ndash;Enfatizaba una vez m&aacute;s, para que quedara bien en claro, como queriendo limpiarme la conciencia con ello. Solo disponemos de una habitaci&oacute;n sencilla, exclam&oacute;, describiendo el costo y tiempo disponible. &ndash;Est&aacute; bien deme dos. &ndash;Respond&iacute;, sacudi&eacute;ndome los malos pensamientos.<\/p>\n<p>-Solo tenemos una en estos momentos para una noche. Podr&iacute;an ser dos pero ser&iacute;an solo cuatro horas, &iquest;o desea esperar a que se acondicionen? demorar&aacute; alg&uacute;n tiempo.- Me explicaba amablemente, mientras yo ya ten&iacute;a un pie afuera. Pero entonces me termin&oacute; de convencer cuando me sugiri&oacute; la suite.<\/p>\n<p>Me pareci&oacute; una buena oferta. Ni loca rentar&iacute;a dos, pero la idea de una habitaci&oacute;n m&aacute;s grande ya no parec&iacute;a tan mala. Y es que realmente quer&iacute;a evitar tener que pasar toda la noche buscando otro hotel en pleno mes de febrero. Todo eso mientras fantaseaba con la idea de dormir con mi sobrino. Pero tras finiquitar mi dilema moral, pagu&eacute; y subimos a nuestra habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Estoy segura de que mi sobrino ya sab&iacute;a lo que pasaba, y solamente no exclamaba ning&uacute;n comentario para evitar poner las cosas m&aacute;s tensas, o para no ponerme m&aacute;s nerviosa de lo que ya estaba y hacerme sentir todav&iacute;a peor.<\/p>\n<p>Flashback<\/p>\n<p>Caminando en silencio sobre los pasillos alfombrados que silenciaban un poco mis tacones altos, pronto mis recuerdos de aquellos d&iacute;as de juventud me llegaban a la memoria. Cuando deb&iacute;a estar en mis veintes, unos largos quince a&ntilde;os atr&aacute;s. No me malentiendan, no sol&iacute;a merodear esos lugares; lo hice solo un par de veces, con un novio de la universidad con quien adem&aacute;s trabajaba de becarios en una aseguradora.<\/p>\n<p>Pero ese d&iacute;a, me sent&iacute;a diferente, con la diferencia de edades entre mi sobrino y yo, no pod&iacute;a evitar imaginarme lo que aquella chica en la recepci&oacute;n habr&iacute;a pensado, y que seguramente ser&iacute;a la situaci&oacute;n m&aacute;s obvia.<\/p>\n<p>No hace falta explicarlo, pero en ese momento me sent&iacute;a como una sexoservidora acompa&ntilde;ando a su cliente a hacer su trabajo en aquella habitaci&oacute;n de la cual ten&iacute;a la llave en mano.<\/p>\n<p>Y mi mente se descarril&oacute;. Lejos de sentirme enfadada o apenada, en un instante me sent&iacute;a realmente excitada. No lo s&eacute;, fue como un shot de adrenalina que me golpeaba desprevenida. De un segundo a otro mi coraz&oacute;n bombeaba con fuerza, el aliento se me escapaba, mis piernas comenzaban a tambalear mi andar y mi mente no ayudaba en nada, haci&eacute;ndome fantasear con im&aacute;genes sexualmente explicitas de lo que suced&iacute;a en ese lugar en todo momento tras cada puerta, a medida que lleg&aacute;bamos a nuestro propio intimo lugar de reposo.<\/p>\n<p>Pas&eacute; la llave para activar el cerrojo y de inmediato mi sobrino me abri&oacute; la puerta caballerosamente, enseguida pas&eacute; y coloqu&eacute; la llave activando ahora la electricidad, detr&aacute;s me acompa&ntilde;aba, ni m&aacute;s ni menos que el hijo de mi hermana, quien pese a mis tacones altos casi me igualaba la altura, y eso me pon&iacute;a cada vez m&aacute;s nerviosa.<\/p>\n<p>Las luces se encendieron y frente a nosotros el cl&aacute;sico cuarto oscuro, atenuado tan solo con colores ne&oacute;n morados y rojos provenientes detr&aacute;s de la cama y alrededor del gran espejo frente a &eacute;sta. T&iacute;mida, me adentraba capturando cada detalle como si mi vida dependiera de ello, embriag&aacute;ndome lentamente con el ambiente de erotismo y lujuria.<\/p>\n<p>Finalmente me arm&eacute; de valor para pasar hasta el fondo del gran cuarto y abrir las cortinas, intentando aligerar un poco el ambiente. Encend&iacute; todas las luces que pude, apagando los c&aacute;lidos colores er&oacute;ticos, y me sent&eacute; sobre el sof&aacute; cerca de la ventana.<\/p>\n<p>Pero todo era in&uacute;til. La habitaci&oacute;n estaba excelente, higi&eacute;nica y muy bien presentada, jacuzzi, un ba&ntilde;o amplio e impecable, en fin nada que reprocharle, sin embargo era justo eso lo que me ten&iacute;a en ascuas. Todo muy lindo, pero no dejaba de ser lo que era, y yo no pod&iacute;a dejar de mirar aquel tubo vertical cromado que se posaba imponente en el extremo derecho del cuarto. O aquel famoso &ldquo;sof&aacute; del amor&rdquo; al frente de la cama, en el que mis ojos se clavaron. Era como el estandarte que hac&iacute;a falta para no dejarnos olvidar en d&oacute;nde est&aacute;bamos y lo que se supone deb&iacute;amos hacer ah&iacute;.<\/p>\n<p>Ya estaba arrepinti&eacute;ndome en grande, casi a punto de salir a pedir la otra habitaci&oacute;n. Pero eso solo corroborar&iacute;a mi error y con ello mis malos pensamientos. No lo s&eacute;, pero mi sobrino parec&iacute;a est&aacute;rselo tomando mucho mejor que yo, estaba m&aacute;s tranquilo y despreocupado, ya hasta se hab&iacute;a metido a cambiar al ba&ntilde;o a ponerse su ropa de noche.<\/p>\n<p>Quiz&aacute; deb&iacute;a hacer lo mismo de mi parte. Despu&eacute;s de todo, era solo un cuarto hotel, mi sobrino y una linda noche estrellada.<\/p>\n<p>Sue&ntilde;os h&uacute;medos<\/p>\n<p>Como pude me tranquilice lo suficiente para pasar la noche. Fue muy inc&oacute;modo, nunca hab&iacute;a compartido la misma habitaci&oacute;n con otro hombre que no fuese mi prometido, de quien me hab&iacute;a separado hac&iacute;a ya m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os. Y dios sabe cu&aacute;nto necesitaba estar con un hombre.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a evitar sentirme muy nerviosa al desnudarme en el ba&ntilde;o. Al despojarme de toda mi ropa, un profundo sentimiento se apoder&oacute; de m&iacute;, era como esa sensaci&oacute;n que se tiene justo antes de hacer el amor. De alguna forma mi mente y mi cuerpo ya estaban predispuestos a que eso sucediera.<\/p>\n<p>Sal&iacute; del ba&ntilde;o con mi pijama y me recost&eacute; en el extremo opuesto al que se hab&iacute;a acostado mi sobrino, lo m&aacute;s alejado posible de &eacute;l. Estaba temblando, todo era muy estresante, hab&iacute;a un ambiente de tensi&oacute;n, como esa primera cita, cu&aacute;l bien sabes terminara en sexo. &ndash;Por todos los cielos, es tu sobrino. Rel&aacute;jate. &ndash;Me gritaba dentro de mi mente, reproch&aacute;ndome por estar tan excitada.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a evitarlo, me hab&iacute;a clavado en esa idea, de la cual no escapar&iacute;a. Recuerdo que intentaba pensar en la boda de mi herma y en lo bien que nos la pasar&iacute;amos todos en familia. Pero mi cuerpo lo &uacute;nico que deseaba era al hijo de mi hermana.<\/p>\n<p>Bajo el inc&oacute;modo silencio de la habitaci&oacute;n, se escuchaban los gemidos sexuales que resonaban en los cuartos conyugales, y yo me imaginaba gir&aacute;ndome hacia &eacute;l y mont&aacute;rmelo, ensart&aacute;ndome su pene y cabalgarlo hasta hacerme venir sobre &eacute;l. Lo besar&iacute;a, tan apasionada como hac&iacute;a mucho que no beso a un hombre, le gemir&iacute;a con extrema seducci&oacute;n cerca del o&iacute;do, y me dejar&iacute;a tocar todo el cuerpo, sintiendo sus tiernas manos inocentes en mi trasero y mis senos naturales balance&aacute;ndose en su rostro, al tiempo que me estampar&iacute;a su fuerte pene en mi mojada conchita.<\/p>\n<p>Diablos, estaba realmente caliente. Aun as&iacute;, gracias a la fatiga del d&iacute;a, pude conciliar el sue&ntilde;o, lo m&aacute;s lejos posible de mi sobrino. El, cual caballeroso es, no intent&oacute; nada, tan solo habl&oacute; para desearme buena noche y guard&oacute; silencio, acompa&ntilde;ando la noche. Siempre ha sido un chico callado.<\/p>\n<p>Al amanecer despert&eacute; incontrolable, de esas veces que despiertas bien caliente casi sin saber por qu&eacute;, estaba tan fogosa que no pude evitar tocarme un poco, de hecho ya me estaba masturbando antes de despertar. Qui&eacute;n sabe en qu&eacute; estaba so&ntilde;ando pero ten&iacute;a toda la concha mojada, y me cargaba unas perras ganas incontrolables por bajarme la calentura a punta de palos.<\/p>\n<p>Encend&iacute; la TV solo para intentar distraerme un poco y bajarme la calentura, mirando a mi sobrino pase&aacute;ndose con su pijama y una peque&ntilde;a erecci&oacute;n que levantaba un poco su entrepierna. Sab&iacute;a que era normal, a mi novio siempre le pasaba eso por las ma&ntilde;anas. Solo que con &eacute;l lo aprovechaba para echarnos el ma&ntilde;anero antes de salir a trabajar.<\/p>\n<p>-Es tu sobrino, es tu sobrino, apenas es un chicuelo. &ndash;Me repet&iacute;a una y otra vez intentando contenerme. -Pero ya tiene la edad, y es muy lindo, ser&iacute;a solo una vez, sin compromisos, &eacute;l no tiene novia y yo no estoy comprometida, nadie lo sabr&iacute;a.<\/p>\n<p>Pensaba con la calentura a tope, masaje&aacute;ndome las piernas inconscientemente bajo las cobijas, recorriendo la palma de mis manos en mis ingles, deseando fuera el cuerpo de mi sobrino el que se estuviese restregando all&iacute; al penetrarme.<\/p>\n<p>Escuchaba el sonido de la regadera sobre mi sobrino en la ducha, me acariciaba la cintura, metiendo mis manos por debajo de mi blus&oacute;n hasta llegar a mis desnudos senos naturales, infamados, calientes y bien duros. Me los masaje&eacute; con extrema sensualidad haci&eacute;ndome estremecer de placer. Enseguida baj&eacute; mi mano derecha y la met&iacute; por debajo de mi pijama con todo y mis bragas, ah&iacute; pude darme cuenta de lo majada que estaba, hab&iacute;a dejado mi ropa interior totalmente h&uacute;meda, mi vulva estaba completamente dilatada, caliente y babeante, lista para enfundarse un buen pene duro y tieso dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Estaba lista para complacerme y bajarme lo zorra que estaba, sin importarme que mojara toda la cama, pero en ese momento me entraron unas ganas terribles de orinar. No s&eacute; si era por la misma excitaci&oacute;n de mi cuerpo, o porque en verdad era la primera del d&iacute;a. De cualquier forma me oblig&oacute; a salir de la cama.<\/p>\n<p>Asalto<\/p>\n<p>Fue ah&iacute; cuando me perd&iacute; por completo. Deb&iacute;a esperar a mi sobrino a que saliera de la ducha, pero no pod&iacute;a dejar de imagin&aacute;rmelo desnudo, entrar, y sorprenderlo. Estaba insoportable, me cargaba unas ganas de esas que te hacen cometer estupideces. Y no me pude contener.<\/p>\n<p>Con toda alevos&iacute;a entr&eacute; al ba&ntilde;o, la puerta estaba abierta. -&iquest;Puedo? Solo voy a hacer pip&iacute;. &ndash;Le dije sin esperar su permiso. &ndash;Adelante t&iacute;a. Me respondi&oacute; con toda naturalidad, cuando yo ya estaba adentro, deleit&aacute;ndome con su escultural cuerpo delgado y bien tonificado, completamente explicito detr&aacute;s del vidrio trasparente de la regadera.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; en el mingitorio e hice lo m&iacute;o, estaba temblando de lo excitada que estaba, sin poder separar la vista de sus redondas nalgas y su largo pito adormitado balance&aacute;ndose entre sus piernas, imagin&aacute;ndome arrodillada frente a &eacute;l para chup&aacute;rselo.<\/p>\n<p>Con esa imagen en la mente, termin&eacute;, me sequ&eacute; mi partecita y al pasar el higi&eacute;nico sobre mis pliegues vaginales, un poderoso escalofri&oacute; me recorri&oacute; todo el cuerpo, haci&eacute;ndome temblar hasta las piernas. Fue ah&iacute; cuando no pude m&aacute;s.<\/p>\n<p>-&iquest;Vas a tardar? &ndash;Le cuestion&eacute; sinuosa. &ndash;No, ya casi salgo. &ndash;Me respondi&oacute; creyendo que llevaba prisa. Pero en realidad mis intenciones eran otras. &ndash;Que lastima. &ndash;Me atrev&iacute; a insinuar. &ndash; Quer&iacute;a aprovechar el agua caliente antes de que se acabar&aacute;. &ndash;A&ntilde;ad&iacute; buscando pretexto.<\/p>\n<p>-No tardo. &ndash;Me respondi&oacute;, inocente. Pero su integridad no le salvar&iacute;a de mis garras y la terrible calentura que me cargaba. Entonces comenc&eacute; a desnudarme. Me despoj&eacute; de mi pijama y mis bragas que era lo &uacute;nico que vest&iacute;a, asegur&aacute;ndome que me viera hacerlo, y como no dijo nada me met&iacute; con &eacute;l bajo la ducha.<\/p>\n<p>Nuestra relaci&oacute;n siempre ha sido muy sincera, aunque no suele ser un chico muy abierto ya que halamos muy poco nunca hemos tenido ning&uacute;n problema al socializar cuando voy a visitar a mi hermana, o en aquellos viejos tiempos en los que sol&iacute;amos vivir juntos. Claro que no se compara ba&ntilde;arlo de nene, con veinte a&ntilde;os despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Deslic&eacute; la mampara de vidrio sin voltearle a ver, y entr&eacute; con toda naturalidad, disimulando las ganas que ten&iacute;a de foll&aacute;rmelo. Respetoso cu&aacute;l es, mi sobrino manten&iacute;a distancia, guardaba en silencio, apresur&aacute;ndose un poco a enjuagarse el cuerpo, con toda decisi&oacute;n de salir lo antes posible.<\/p>\n<p>Era incre&iacute;ble que aquel jovenzuelo fuese m&aacute;s recatado y maduro que su loca t&iacute;a. Desnuda frente a &eacute;l, le arrimaba el culo con todo descaro para que se frotase contra su entrepierna, incluso par&aacute;ndome un poco de puntillas para compensar su altura. Quer&iacute;a sentir ese pene endurecido entre mis algas, que las agarrase, que me penetrara, que me cogiese ah&iacute; mismo.<\/p>\n<p>Pero mi sobrino se pon&iacute;a dif&iacute;cil, no se negaba, pero tampoco pon&iacute;a de su parte. Quiz&aacute; &eacute;l si me ve&iacute;a como deb&iacute;a ser correcto, como su t&iacute;a, como una adulta parte de la familia a quien deb&iacute;a respetar. Pero yo en ese momento no necesitaba un sobrino, necesitaba un hombre, alguien me diera un buen foll&oacute;n para bajarme el ardor del cuerpo. En ese momento necesitaba que me faltara al respeto.<\/p>\n<p>Ya con la excitaci&oacute;n a tope me gir&eacute; a media vuelta, para quedar frente a frente, nuestras miradas se cruzaron, pese a que la m&iacute;a le llegaba apenas por arriba de su barbilla. En su mirada puede ver un destello de miedo e incertidumbre; en tanto, en la m&iacute;a, solo hab&iacute;a lujuria y depravaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ahora me siento muy apenada con &eacute;l, pero en ese momento le sonre&iacute; coquetamente. &Eacute;l no supo c&oacute;mo reaccionar, solo acert&oacute; con una mueca c&oacute;mo pregunt&aacute;ndome &iquest;qu&eacute; putas est&aacute;s haciendo t&iacute;a? Y yo, respondi&eacute;ndole con la mirada: Tu puta sobrino, quiero ser tu sexoservidora solo por esta vez. Al tiempo que le acariciaba su t&iacute;mido pene semierecto para terminar de endurecerlo al cien.<\/p>\n<p>De inmediato baj&oacute; la mirada, sorprendido al ver m&iacute; tersa mano enredada en su tronco, desliz&aacute;ndose sensualmente por todo lo largo. Despu&eacute;s regres&oacute; la vista a mi cara, ahora le mir&eacute; seriamente, como ret&aacute;ndolo a que se atreviera a negarme. No lo hizo, y eso me volvi&oacute; loca. Loca de poder, de dominaci&oacute;n y esa insoportable excitaci&oacute;n que sacud&iacute;a todo mi cuerpo, conteni&eacute;ndome por no foll&aacute;rmelo en ese mismo instante.<\/p>\n<p>Pero quer&iacute;a disfrutarlo, disfrutar de ese momento que ambos bien sab&iacute;amos jam&aacute;s se repetir&iacute;a en la vida. Me arrodill&eacute; frente a &eacute;l, justo como me lo hab&iacute;a imaginado, le acaricie un poco las piernas, agasaj&aacute;ndome con sus fuertes muslos, y acerqu&eacute; mi boca su pene. No me lo met&iacute; enseguida, en cambio, le lam&iacute; el glande con extrema delicadez, despu&eacute;s pos&eacute; mis labios lentamente sobre &eacute;ste y lo bes&eacute;, tal cual como le besar&iacute;a los labios de la boca. Lentamente comenzaba a deslizarlo dentro de m&iacute;, humedeci&eacute;ndolo con mi lengua a su paso hasta mi garganta, y de ah&iacute; en m&aacute;s, se lo chup&eacute; a placer, haci&eacute;ndolo deslizarse dentro y afuera, como si me estuviese cogiendo la boca, lo lam&iacute;a, y succionaba como la m&aacute;s rica paleta helada que me hubiese comido.<\/p>\n<p>Mi sobrino lo disfrutaba, seguramente al recibir la mejor mamada de su vida, gem&iacute;a complacido, acarici&aacute;ndome el cabello y las mejillas en se&ntilde;al de agradecimiento, al tiempo que mi cuello se meneaba como loco de un lado a otro, arriba, atr&aacute;s, abajo y adentro. Estaba tan perdida con mi chupete que me sobrepas&eacute;, sin darme cuenta, el largo pene de mi sobrino comenzaba a convulsionar, y antes de poder detenerme sent&iacute; su tibio s&eacute;menes en mi lengua desliz&aacute;ndose hasta mi garganta.<\/p>\n<p>No me import&oacute;, estaba tan complacida por el incestuoso momento que solo me lo tragu&eacute;, levante la mirada y le sonre&iacute;, de paso mostr&aacute;ndole mi garganta seca para que se diese cuenta que lo hab&iacute;a engullido todo.<\/p>\n<p>-Lo siento. &ndash;Me dec&iacute;a, apenado. Pero yo, tan solo me puse de pie y le sonre&iacute; de nuevo con mucha m&aacute;s perversi&oacute;n, sin decirle palabra. A continuaci&oacute;n nos terminamos de ba&ntilde;ar como si nada hubiese pasado.<\/p>\n<p>&Eacute;l sali&oacute; primero, y yo no demor&eacute; demasiado, a&uacute;n hab&iacute;a pendientes que tratar. Quiz&aacute; ya estaba satisfecho, pero a m&iacute; todav&iacute;a me faltaba consolidar mi travesura y no me iba a quedar con las ganas. R&aacute;pidamente me sequ&eacute; el cuerpo, enseguida me envolv&iacute; la toalla y sal&iacute; del ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Al salir, mir&eacute; que mi sobrino ya comenzaba a vestirse; se hab&iacute;a puesto sus pantalones, preparando su camisa para calz&aacute;rsela. Pero entonces llegu&eacute;, abri&eacute;ndome la toalla, dej&aacute;ndola caer al suelo, para mostrarme completamente desnuda, deteniendo as&iacute; sus intenciones.<\/p>\n<p>Lo acorral&eacute; llev&aacute;ndolo de vuelta a la cama. Lo entendi&oacute; de inmediato, lo supe al verlo recostarse sobre su espalda totalmente sometido a m&iacute;, que lo asechaba gateando sobre &eacute;l. Segu&iacute; as&iacute; y no me detuve hasta tener su cabeza entre mis piernas, entonces me arrodill&eacute; sobre su cara y pos&eacute; lentamente mi vagina en su boca.<\/p>\n<p>Ya habiendo cometido el pecado, qu&eacute; m&aacute;s daba. Solo quer&iacute;a complacerme, aunque fuese a costa de mi propio sobrino, quien comenzaba a lamerme mi deseosa conchita mojada.<\/p>\n<p>En un instante sent&iacute; su h&uacute;meda lengua recorriendo mis labios vaginales, internos y externos. De inmediato mi cuerpo entero se estremeci&oacute; agradecido por aquellas caricias que tanto aclamaba. Cerr&eacute; los ojos, arque&eacute; la espalda y me desplom&eacute; sobre su boca, casi sin importarme que se ahogara un poco. Me sent&iacute;a tan excitada que apenas pod&iacute;a pensar conscientemente.<\/p>\n<p>Con los ojos cerrados, me concentraba en esa tierna lengua adolecente lamiendo mis carnosidades &iacute;ntimas, sintiendo c&oacute;mo mi vagina se mojaba m&aacute;s y m&aacute;s, escurriendo mis secreciones hasta la boca de mi sobrino a quien no le quedaba m&aacute;s opci&oacute;n que beberla.<\/p>\n<p>Estaba gozando como nunca, sent&iacute;a que estaba a punto de venirme, pero quer&iacute;a m&aacute;s. As&iacute; que me desmont&eacute; de su rostro y me deslic&eacute; a su entre pierna, le baj&eacute; el pantal&oacute;n hasta quit&aacute;rselo con todo y calzones. Y ah&iacute; aparec&iacute;a de nuevo su pene en escena, erguido a noventa como buen caballero.<\/p>\n<p>Enseguida me acopl&eacute; sobre &eacute;l, separando mis rodillas alrededor de sus piernas y me lo insert&eacute;. Aquello se deslizaba cual espada lubricada dentro de su funda, igualmente lubricada como nunca antes. Sab&iacute;a que me har&iacute;a venir intensamente, me puse en cuatro y comenc&eacute; a cavarme su largo y caliente pito moreno dentro de m&iacute; rosada conchita chorreante, dentro afuera, lento pero fuerte, y constante, como me gusta.<\/p>\n<p>Y lo gozaba como nunca, lo juro, su pito me estaba llevando al cielo, y ese a&ntilde;adido de hacerlo con &eacute;l, con mi sobrino, con ese lindo joven y apuesto chico, guapo y delicado, cari&ntilde;oso inteligente, talentoso y prohibido. Un momento tan pecaminoso e incestuoso s&iacute;, pero es que me estaba cogiendo tan rico.<\/p>\n<p>Me acariciaba todo el cuerpo, me besaba tan rico y mov&iacute;a la cintura a un ritmo perfecto, haci&eacute;ndome gemirle como puta, agradeci&eacute;ndole por ser as&iacute; conmigo, mientras me complac&iacute;a con su pene estrangul&aacute;ndolo dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Sus manos me acariciaban la espalda, la cintura, cadera, mis nalgas y mis piernas. Eran las mejores caricias que hab&iacute;a sentido en mucho tiempo. Eso me hac&iacute;a sentir en las nubes, totalmente drogada de placer. Lo estaba disfrutando tanto que apenas recuerdo levantar la cabeza para mirarle a los ojos y clavarme en sus labios para besarle con todo el amor y cari&ntilde;o que me nac&iacute;a en ese er&oacute;tico momento. &Eacute;l me respondi&oacute; de la misma manera, finalmente comprend&iacute;a que era un amor de paso. Solo por ese instante dejar&iacute;a de ser su t&iacute;a y ser&iacute;a su amantes, o mejor a&uacute;n, su sexoservidora. Su puta de motel.<\/p>\n<p>Y mi cuerpo se estremec&iacute;a, sedado y adormecido por tanto placer, tumbada sobre mi sobrino, doblando la cintura una y otra vez para estimularme con su largo pito. Sintiendo como mis piernas se relajaban e inmediatamente se tensaban, exprimiendo mi vagina cada vez m&aacute;s mojada al intentar contener un profundo y poderoso orgasmo inminente que ya comenzaba a asomar.<\/p>\n<p>-Me vengo. &ndash;Me susurr&oacute;. Esperando a que me detuviese para que terminara fuera. Pero yo estaba completamente extasiada, y solo acert&eacute; a suspirarle en el o&iacute;do: -Yo tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Entonces por fin relaj&eacute; todo mi cuerpo, destensando mis piernas, dej&aacute;ndome venir sobre mi sobrino. Derrumbando mi pecho sobre el suyo para abrazarlo, mientras exhalaba un profundo gemido org&aacute;smico, sintiendo c&oacute;mo mi lechita escurr&iacute;a alrededor de su pene, al tiempo que tambi&eacute;n eyaculaba dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Al sacarme su pene, mi enrojecida conchita chorreaba, escurriendo aquel blanquecino semen de ambos fusionado en uno solo, ba&ntilde;ando su pobre pene que comenzaba a flaquear, cual por fin pod&iacute;a descansar de las dos tremendas corridas que le hab&iacute;a acomodado su t&iacute;a.<\/p>\n<p>Seis con quince de la ma&ntilde;ana y nuestro vuelo sal&iacute;a a las siete. R&aacute;pidamente nos dimos una &uacute;ltima ducha, nos vestimos en tiempo record y salimos corriendo de aquel er&oacute;tico lugar pecaminoso, de lujuria e incesto.<\/p>\n<p>Sin m&aacute;s contratiempos salimos del pa&iacute;s. Desde ese momento jam&aacute;s volvimos a repetir una cosa as&iacute;, de nuevo nos trat&aacute;bamos con respeto, como toda relaci&oacute;n t&iacute;a\/sobrino. Al llegar a Espa&ntilde;a con mi herma, no pude evitar sentirme terrible, cuando le entregaba en sus manos a su inocente pupilo despu&eacute;s de haberle dado el foll&oacute;n de su vida. Solo pude pensar a mis adentros. Perd&oacute;n hermana, pero me cog&iacute; a tu hijo.<\/p>\n<p>Si te ha gustado el relato, te invito a leer m&aacute;s historias as&iacute;, visitando mi perfil Erothic.<\/p>\n<p>Te agradezco por haber llegado hasta aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Me encantar&iacute;a conocer tus sensaciones en los comentarios. Cu&eacute;ntame tus experiencias en un hotel.<\/p>\n<p>Que tengas Felices Fantas&iacute;as.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>19 Manejaba en mi camioneta por la carretera rumbo al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de M&eacute;xico, pisaba fuerte el acelerador con mis tacones altos de color rojo cereza, sin medias. Un poco m&aacute;s arriba, una falda corta negra, seguida de una blusa beige y una coqueta chaqueta de piel del mismo tono rojo. 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