{"id":28057,"date":"2021-02-16T23:00:00","date_gmt":"2021-02-16T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-02-16T23:00:00","modified_gmt":"2021-02-16T23:00:00","slug":"el-sofa-de-la-senorita-r","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-sofa-de-la-senorita-r\/","title":{"rendered":"El sof\u00e1 de la se\u00f1orita R"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28057\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Uno de estos d&iacute;as, cuando fantaseo con la Se&ntilde;orita R, la imagin&eacute; sentada en el sof&aacute; sin poder dejar de mirarle a los ojos, con las mejillas ardiendo por la excitaci&oacute;n. Totalmente desnuda solo tapada con una mantita de esas que se ponen en el sof&aacute;.<\/p>\n<p>Me arrodill&eacute; delante de ella y con un gesto hice que se moviera m&aacute;s hacia el borde del sof&aacute;, quedando ligeramente tumbada. Y comenc&eacute; con el ritual.<\/p>\n<p>Baj&eacute; hasta sus pies y saque mi lengua. Comenc&eacute; a lamer la cuidadosa punta de sus pies, cosa que odia, as&iacute; que estuve poco tiempo. Estirando sus piernas, ella se dej&oacute; hacer. Fui ascendiendo hasta llegar a la zona del pie que quedaba expuesta a la vista entre la mantita; sin guardar mi lengua ni un instante recorr&iacute; su empeine dejando un rastro de saliva por donde pasaba. Ella sinti&oacute; un escalofr&iacute;o recorrer su espalda al notar por primera vez el contacto de aquella h&uacute;meda y dulce tortura en su piel. Sent&iacute; aquella suave piel en mi lengua y el sabor de alguna crema en mis papilas gustativas, sin duda alguna leche corporal que ella hab&iacute;a utilizado tras la depilaci&oacute;n para dejarse la piel m&aacute;s suave.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; al tobillo y tom&aacute;ndola por &eacute;ste, subi&oacute; por la espinilla, aunque ya no me limitaba a recorrerla con la lengua, pues alternaba los lametones con h&uacute;medos besos, dejando que la cara interna de mi labio inferior tambi&eacute;n recorriera la piel. Llegando a la rodilla, donde le plant&eacute; un enorme beso y me detuve.<\/p>\n<p>Me acomod&eacute; en el suelo, con mi cabeza justo a la altura del vientre de ella y fije su vista en su deseado sexo. Tapando mi cabeza con la manta y rodeando mi cabeza con sus muslos, muy despacio, disfrutando del instante, separ&oacute; las piernas de ellas, descubriendo el tesoro que se escond&iacute;a entre sus muslos, ansioso, &aacute;vido de ella, revelando el misterio igual que cuando se abre el tel&oacute;n de un teatro en el d&iacute;a de un estreno.<\/p>\n<p>Gozaba con la visi&oacute;n de la entrada al para&iacute;so que se mostraba delante de m&iacute;. Los labios de su sexo se abrieron m&aacute;gicamente, dejando entrever su cl&iacute;toris, la entrada de su vagina cuando ella separ&oacute; sus piernas completamente. Estaba ya mojada, h&uacute;meda, pero nada a c&oacute;mo iba a estar cuando pasara mi lengua por &eacute;l. Acerqu&eacute; mi cara a la puerta del cielo y, cerrando los ojos, aspir&oacute; profundamente por la nariz. Su olfato se inund&oacute; de aromas de la Se&ntilde;orita R. Primero me lleg&oacute; el suave y dulz&oacute;n a jab&oacute;n. Sin duda ella se hab&iacute;a preparado para la ocasi&oacute;n lav&aacute;ndose a fondo. Pero el jab&oacute;n no lograba ocultar todos los aromas que aquella caja guardaba.<\/p>\n<p>Un aroma m&aacute;s agrio, como a brisa marina, a salitre y puerto de mar embarranc&oacute; en mi hocico. Ese era el olor de la mujer, el que ansiaba sentir, el que guardar&iacute;a para siempre y con el que la recordar&iacute;a durante el resto de su vida. Jugu&eacute; a con mi lengua, notando como ella se excitaba m&aacute;s, como, a&uacute;n sin articular palabra, me estaba rogando que iniciara el sexo oral. Esto le gust&oacute;, porque ella, al excitarse, comenz&oacute; a segregar m&aacute;s fluidos, que a su vez aumentaron el olor y saturaron mi nariz de aromas. El aroma de la mujer era lo &uacute;nico que percib&iacute;a.<\/p>\n<p>Ella dirigi&oacute; sus manos a mi nuca, enredando sus dedos entre mis cabellos. Yo respond&iacute; con dulces besos en su ombligo y vientre, algunos apenas un roce, otros h&uacute;medos, aumentando su cadencia a medida que iba descendiendo, hasta llegar a las puertas de sus labios externos.<\/p>\n<p>Con ambas manos separe suavemente los labios vaginales, recibiendo un gemido de aprobaci&oacute;n por parte de ella. Qued&oacute; as&iacute; toda su rajita expuesta a mi voluntad, situaci&oacute;n que le excitaba enormemente. Mir&aacute;ndola fijamente a los ojos, para estudiar y disfrutar de su reacci&oacute;n, acerqu&eacute; mi boca con la lengua fuera y roc&eacute; el cl&iacute;toris. Fue apenas una caricia, casi como un soplido, como el roce de pluma o una gota de agua. Pero ella lo sinti&oacute; como si la rozaran con un hierro ardiente. Un nuevo roce, igualmente suave, hizo que ella arqueara su espalda como si hubiera recibido un calambre. Otro roce, y otro m&aacute;s, suaves, nada m&aacute;s que utilizando la punta de la lengua. Ella lanz&oacute; un gemido, inundado de sensaciones, trataba de organizarlas en su mente. El cl&iacute;toris ten&iacute;a un sabor salado, no excesivamente fuerte.<\/p>\n<p>Tras esta primera aproximaci&oacute;n saque totalmente la lengua de mi boca y con un fuerte lamet&oacute;n, igual que un perro, hice que ella diera un respingo ante el brusco cambio de ritmo. Mi lengua se volvi&oacute; loca sobre el cl&iacute;toris, lamiendo en c&iacute;rculos, unas veces dura, otras suaves, rozando con la punta, apretando, lamiendo, apenas tocando o aplast&aacute;ndolo. Saboreaba aquel bomb&oacute;n de peque&ntilde;o tama&ntilde;o con las diferentes partes de mi lengua, notando a veces un sabor m&aacute;s agrio, otras m&aacute;s salado, algunas incluso dulce y afrutado.<\/p>\n<p>Mantuve este juego durante unos minutos, hasta que estuve seguro de haber recorrido el cl&iacute;toris con cada zona de mi lengua y notar que ella ped&iacute;a algo m&aacute;s. Entonces le di un beso y, sin retirar los labios, succion&eacute;, absorbiendo el cl&iacute;toris con fuerza perfectamente medida. Ella lanz&oacute; un sonoro suspiro cuando el placer lleg&oacute; desbordado desde su entrepierna. Sin dejar que el cl&iacute;toris se escapara de mi boca, mi lengua jugaba con &eacute;l dentro de mi boca, estimul&aacute;ndolo a la vez con mis labios.<\/p>\n<p>Cuando la respiraci&oacute;n de la Se&ntilde;orita R se aceler&oacute; me detuve de nuevo. Dirig&iacute; mi boca a la entrada de su sexo y con avidez, como un hambriento ante su primer bocado, abriendo la boca, intent&eacute; &quot;comerme&quot; aquel delicioso manjar que se presentaba ante m&iacute;. Mientras mi boca abierta cubr&iacute;a todo el exterior, la lengua lam&iacute;a de arriba a abajo, recorriendo los labios, forzando a que se abrieran. Cuando ella not&oacute; la lengua pasando en la entrada de su seo, no pudo reprimir que se le escapara un &ldquo;SI&rdquo; profundo.<\/p>\n<p>Y ese &quot;SI&quot; se transform&oacute; en un grito de gusto cuando yo, al fin, introduje mi lengua en aquella cavidad que me atra&iacute;a como un im&aacute;n. En principio s&oacute;lo la punta, pero luego, sacando mi lengua todo lo que pod&iacute;a, intente penetrarla con ella. El sabor era mucho m&aacute;s intenso que en los labios externos o en el cl&iacute;toris. Era sabor a mujer en toda su intensidad. Los flujos, entre &aacute;cidos y salados, el aroma, mucho m&aacute;s intenso&#8230; todo era m&aacute;s exageradamente notorio. Mi lengua luchaba por entrar m&aacute;s y m&aacute;s profundamente, intentando lamer el interior de su vagina. Separando los labios con mis manos, en un intento de abrir a&uacute;n m&aacute;s aquel estrecho conducto, para llegar con mi lengua m&aacute;s y m&aacute;s adentro, para poder lamer hasta el &uacute;ltimo mil&iacute;metro de su interior.<\/p>\n<p>Y ella, retorci&eacute;ndose de gusto, me atra&iacute;a con ambas manos hacia ella, ayud&aacute;ndome en su intento de penetrarla oralmente, aplastando mi cara, empapada en sus jugos, contra sus labios. Yo saboreaba, sacando su lengua hasta que casi me dol&iacute;a para instantes despu&eacute;s retirarla y saborear en mi boca aquella amalgama de gustos.<\/p>\n<p>Ambos aceleramos los movimientos, yo haciendo que la lengua entrara cada vez m&aacute;s profunda y violentamente, ella atray&eacute;ndome hacia s&iacute; y gimiendo cada vez m&aacute;s fuerte y alto.<\/p>\n<p>Y lleg&oacute; lo que ambos esper&aacute;bamos. Ella sinti&oacute; como el placer aumentaba y aumentaba, con un remolino de sensaciones que, brotando de su vientre, recorr&iacute;an su cuerpo como r&iacute;os de lava. Recib&iacute; en mi boca una dulce descarga de jugos de ella, el mejor y m&aacute;s caro c&aacute;liz que un hombre puede comprar. Ella estaba con los muslos rociada en aquellos l&iacute;quidos, derramaba su ser para que yo disfrutara del caldo de la vida que me ofrec&iacute;a, con un sabor &uacute;nico y distinto a cualquier otro.<\/p>\n<p>Mire de arriba a abajo a aquella mujer. Sub&iacute; con mi lengua por su abdomen, sus pechos, su cuello, y acabamos saboreando los dos sus fluidos.<\/p>\n<p>Espero que les gustare mi relato, y recordarles que los comentarios y valoraciones son gratis y ayudan a seguir escribiendo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Uno de estos d&iacute;as, cuando fantaseo con la Se&ntilde;orita R, la imagin&eacute; sentada en el sof&aacute; sin poder dejar de mirarle a los ojos, con las mejillas ardiendo por la excitaci&oacute;n. Totalmente desnuda solo tapada con una mantita de esas que se ponen en el sof&aacute;. 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