{"id":28082,"date":"2021-02-18T23:00:00","date_gmt":"2021-02-18T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-02-18T23:00:00","modified_gmt":"2021-02-18T23:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-humedas-primera-etapa-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-humedas-primera-etapa-12\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas: Primera etapa (12)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28082\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Con los primeros rayos que entraron por la ventana, Sergio amaneci&oacute;. Se tuvo que desperezar en varios minutos hasta que logr&oacute; sentarse en la cama, meditando todav&iacute;a si lo de ayer fue algo real o todo hab&iacute;a sido fruto de su imaginaci&oacute;n. Los restos secos que perduraban en su entrepierna demostraron la realidad.<\/p>\n<p>Cogi&oacute; el m&oacute;vil comprobando que todav&iacute;a eran las nueve de la ma&ntilde;ana. Las mujeres de la casa, obviamente, tardar&iacute;an en despertar y por no molestarlas, se puso un ba&ntilde;ador y baj&oacute; directamente a la piscina.<\/p>\n<p>El chapuz&oacute;n le hizo despertar por completo. El agua todav&iacute;a algo fr&iacute;a de la noche consigui&oacute; que su cerebro se activara por completo y tambi&eacute;n, quitarle el olor a sexo que parec&iacute;a perseguirle. El peque&ntilde;o ba&ntilde;o hab&iacute;a sido una gran opci&oacute;n, no le hac&iacute;a gracia pasearse con aquel olor por la casa, no por su t&iacute;a, sino m&aacute;s bien por Mari &ldquo;no vaya a olerlo&rdquo;.<\/p>\n<p>El agua le ayud&oacute; a reactivar todo el cuerpo ya no ten&iacute;a ni ese olor ni el poco sue&ntilde;o que a&uacute;n quedaba en su cuerpo. Se sec&oacute; con rapidez, aunque el sol comenzaba a calentar con rapidez, todav&iacute;a la temperatura era m&aacute;s que normal y no quer&iacute;a coger fr&iacute;o, no era momento para ponerse malo.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a la casa para desayunar unas frutas que cogi&oacute; en la cocina. Puso la tele sent&aacute;ndose en el sof&aacute; para relajar sus m&uacute;sculos como si estuviera cansado, pero en realidad lo estaba. Mientras mord&iacute;a la pera de su mano, rememoraba cada imagen del d&iacute;a anterior. Las ten&iacute;a grabadas a fuego y sab&iacute;a que no se le olvidar&iacute;an jam&aacute;s, solo una cosa se le clavaba como una espina, &ldquo;&iquest;pasar&aacute; de nuevo?&rdquo;. Casi rezaba por ello, aunque la realidad era que su t&iacute;a lo hab&iacute;a hecho con el mientras estaba borracha, quiz&aacute; serena la cosa cambiara.<\/p>\n<p>Escuch&oacute; un ruido en la planta de arriba que le hizo salirse de sus pensamientos. La curiosidad le pudo y decidi&oacute; subir por si alguien se estaba levantando, su mente y su entrepierna por fin de acuerdo ped&iacute;an que Carmen estuviera despierta.<\/p>\n<p>La habitaci&oacute;n de su madre estaba cerrada y bajo la rendija de la puerta no se apreciaba ninguna luz. Recordaba que al despedirla a la noche, la habitaci&oacute;n estaba completamente a oscuras, por lo que si todo segu&iacute;a igual, ella estaba dormida. En cambio, la de Carmen s&iacute; que asomaba algo de luz natural. Se acerc&oacute; con nerviosismo, como esa misma madrugada le hab&iacute;a sucedido, alz&oacute; la mano con decisi&oacute;n y le ech&oacute; valor golpeando la puerta, no hubo respuesta.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a quedarse ah&iacute;, decidido, movi&oacute; el picaporte y entr&oacute; de sopet&oacute;n. Repet&iacute;a los mismos gestos que a la madrugada, pero no hab&iacute;a nadie en la habitaci&oacute;n. La cama estaba deshecha y la ropa del d&iacute;a anterior estaba puesta en una silla, aunque lo que le importaba era la luz que sal&iacute;a del ba&ntilde;o. La puerta estaba entreabierta y el sonido de un cepillo el&eacute;ctrico le lleg&oacute; a sus o&iacute;dos.<\/p>\n<p>Asom&oacute; la cabeza despu&eacute;s de golpear levemente la madera. Carmen se dio la vuelta y vio la cabeza de su sobrino, antes de girarse sab&iacute;a que era &eacute;l. Escupi&oacute; la pasta de dientes y despu&eacute;s de secarse, sonri&oacute; al joven a trav&eacute;s del reflejo del cristal. Se dio la vuelta y dio tres pasos hacia el muchacho que ya estaba dentro.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Has dormido bien? &mdash;Sergio no pod&iacute;a contener la sonrisa, quiz&aacute; producida por cierta verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; malo! &mdash;a&ntilde;adiendo&mdash; Hacia mucho que no dorm&iacute;a tan bien&hellip; por cierto, me has dado una idea para el libro.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Si? &mdash;pregunt&oacute;, mientras notaba la mano de su t&iacute;a acarici&aacute;ndole el pecho.<\/p>\n<p>&mdash;Podr&iacute;a introducir algo basado en&hellip; lo de ayer &mdash;ech&oacute; un vistazo fuera para despu&eacute;s preguntar&mdash; &iquest;has visto a tu madre? &iquest;Est&aacute; dormida?<\/p>\n<p>&mdash;Creo que s&iacute;, no mir&eacute; dentro, pero no se ve&iacute;a ninguna luz encendida.<\/p>\n<p>&mdash;Bien. Bueno&hellip; me apetece&hellip; &mdash;el joven miraba expectante esperando las palabras clave de su t&iacute;a&mdash; &iquest;me refrescas la memoria sobre lo de ayer?<\/p>\n<p>&mdash;Me encantar&iacute;a.<\/p>\n<p>La mano de Carmen agarr&oacute; la del joven introduci&eacute;ndole a&uacute;n m&aacute;s en el interior del ba&ntilde;o y cerrando la puerta tras ellos. Caminaron pegados, mir&aacute;ndose, hasta que el lavabo se top&oacute; con el trasero de la mujer.<\/p>\n<p>&mdash;Lo recuerdo bien&hellip; te lo puedo recordar con detalles &mdash;aunque la voz se le quebraba, sus brazos comenzaron a rodearla&mdash; t&uacute; te tumbaste.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Ah s&iacute;?, no me acuerdo, &iquest;alg&uacute;n dato m&aacute;s? &mdash;Carmen se dio la vuelta para que ambos pudieran observarse en el espejo.<\/p>\n<p>&mdash;Los dos nos tocamos.<\/p>\n<p>El aliento de Sergio golpeaba en el cuello de la mujer. La piel se le empez&oacute; a erizar y al sentir como una mano ajena a las suyas sub&iacute;a por su cadera desnudando la piel que su camiseta tapaba, un cosquilleo anormalmente placentero desbord&oacute; en su interior.<\/p>\n<p>&mdash;Nada&hellip; mal&hellip;<\/p>\n<p>La temperatura comenz&oacute; a subir. El cuerpo de Carmen como un horno trabajando a destajo echaba humo. Sujet&oacute; la mano que sub&iacute;a con calma por su cuerpo y la apret&oacute; contra su vientre sinti&eacute;ndola piel con piel. Ech&oacute; su cabeza hacia atr&aacute;s golpeando el hombro del joven, su rostro estaba a pocos cent&iacute;metros del suyo.<\/p>\n<p>&mdash;Cuando estuviste tumbada &mdash;la voz era un susurro, un secreto en su o&iacute;do. Notaba el aire que sal&iacute;a de su boca m&aacute;s que las palabras. Era el tono de voz m&aacute;s meloso que hab&iacute;a escuchado, un caramelo para los o&iacute;dos agitados de la mujer&mdash; met&iacute; algo dentro de ti&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; cosa?<\/p>\n<p>La boca de Sergio se pos&oacute; con lentitud en el cuello de su t&iacute;a. Primero un beso, roz&aacute;ndola con sus labios, lento, sentido&hellip; despu&eacute;s un segundo de la misma forma hizo que Carmen soltara el aire que parec&iacute;a pesarla.<\/p>\n<p>El espejo le reflejaba a Carmen todo lo que quer&iacute;a ver. Su sobrino hab&iacute;a dejado su cuello y volv&iacute;a a acercar sus labios a la oreja. Los pelos se le pon&iacute;an de punta y los dientes del joven mordieron con ternura y erotismo su l&oacute;bulo, no lo soportaba. Apret&oacute; a&uacute;n m&aacute;s la mano de Sergio contra su vientre queriendo pasar a la siguiente fase, pero esperar valdr&iacute;a la pena.<\/p>\n<p>Pegados a su o&iacute;do los labios se movieron, el erotismo era m&aacute;ximo. Ambos estaban pegados solamente separados por unas finas telas que les repugnaban, nadie las hab&iacute;a invitado a la fiesta. La mujer esperaba lo que su sobrino le ten&iacute;a que decir, al tiempo que sent&iacute;a un miembro enorme que chocaba contra su trasero. La espera se le hizo eterna unos segundos inacabables hasta que la garganta ardiente de Sergio emiti&oacute; el sonido que Carmen deseaba escuchar.<\/p>\n<p>&mdash;Mi polla.<\/p>\n<p>La mujer rebuzn&oacute; pose&iacute;da por el deseo, pasando con una velocidad inhumana su mano por sus nalgas hasta topar con el acero tan duro que ten&iacute;a all&iacute; abajo. La agarr&oacute; con fuerza, y m&aacute;s fuerza hubiera hecho, pero sab&iacute;a que el l&iacute;mite del dolor estaba cerca.<\/p>\n<p>&mdash;Es grande&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Ayer, contigo&hellip; se me puso much&iacute;simo. &mdash;el masaje que Carmen le estaba haciendo en su pene era demasiado placentero.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Se lo dices a todas? &mdash;dijo la mujer por seguir hablando, conoc&iacute;a a su sobrino, no era de esos&mdash; &iquest;ahora&hellip; se portar&aacute; igual de bien que ayer?<\/p>\n<p>Carmen que ya estaba mojada, no soltaba el miembro de Sergio, era su flotador en medio del oc&eacute;ano. Segu&iacute;a sin creerse la locura que comet&iacute;a, sin embargo, no se pod&iacute;a sentir m&aacute;s feliz, m&aacute;s caliente y m&aacute;s&hellip; viva.<\/p>\n<p>Not&oacute; como las manos calientes de su sobrino, se introduc&iacute;an bajo la camiseta que usaba como pijama. Subieron rozando su piel, llevando toda la intenci&oacute;n de subir hasta sus voluminosos senos y hacer el mismo desempe&ntilde;o que hacia ella en su miembro.<\/p>\n<p>Sus pezones duros y notorios tras la tela, esperaban con ansias que esas manos se posaran en ellos. Carmen se preparaba para sentirlas, para notar un apret&oacute;n que le hiciera gemir de placer, en cambio, escuch&oacute; algo.<\/p>\n<p>Un golpe sec&oacute; se escuch&oacute; en la puerta, algo muy leve, que sumidos en su mundo er&oacute;tico apenas sintieron, sin embargo, ambos se quedaron petrificados. Sab&iacute;an lo que pasaba, lo entendieron casi antes de que sucediera, Mari estaba en la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Por un momento, ninguno de los dos respir&oacute;. La mano de Carmen sigui&oacute; en su sitio y las manos del joven, tan cerca de los senos de su t&iacute;a se quedaron quietas, sin gasolina para moverse. Los pasos se escucharon muy cerca, demasiado cerca&hellip; la madre de Sergio habr&iacute;a visto el halo de luz que sal&iacute;a de debajo de la puerta del ba&ntilde;o y comenz&oacute; a caminar en esa direcci&oacute;n.<\/p>\n<p>El coraz&oacute;n les comenz&oacute; a funcionar de forma acelerada, se separaron repelidos por una fuerza invisible. Carmen salt&oacute; hacia la puerta de madera y con rapidez, pero tambi&eacute;n con sumo cuidado, coloc&oacute; el pestillo apoy&aacute;ndose despu&eacute;s en esta como si la fueran a tirar abajo. Las aletas de la nariz de la mujer se abr&iacute;an y cerraban de forma salvaje, observaba a su sobrino como se sentaba en el retrete como agazapado esperando lo inevitable. La mirada de ambos se cruz&oacute;, una mirada de &iquest;y ahora qu&eacute;? Podr&iacute;an haber disimulado, no era una cuesti&oacute;n complicada, pero hab&iacute;an actuado err&oacute;neamente, ahora pod&iacute;an pagarlo. Justo en ese instante, en la madera donde la espalda de Carmen se apoyaba, sonaron dos golpes.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Carmen, est&aacute;s visible? &mdash;la mujer no contest&oacute; y movi&oacute; el dedo &iacute;ndice a los labios pidiendo silencio a su sobrino&mdash; Carmen, te he visto cerrar la puerta.<\/p>\n<p>Movi&oacute; los labios en silencio aunque Sergio pudo intuir perfectamente que hab&iacute;a maldecido &ldquo;mierda&rdquo;. Su madre sab&iacute;a que su hermana estaba ah&iacute; dentro, aunque menos mal que no se imagina que estaba con su hijo.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, cielo, pero estoy ocupada.<\/p>\n<p>&mdash;Necesito hablar contigo, es que me encuentro un poco mal.<\/p>\n<p>Carmen interesada en saber que le pasaba a su hermana y suponiendo que no hab&iacute;a visto a Sergio, sigui&oacute; fingiendo que nada pasaba. La pregunt&oacute; al mismo tiempo que fijaba la vista en el bulto de su sobrino que no bajaba.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; te pasa?<\/p>\n<p>&mdash;No estoy bien, llevo un rato en cama. &mdash;a Carmen se le par&oacute; el coraz&oacute;n pensando que igual les pod&iacute;a haber escuchado&mdash;Es por la fiesta de ayer&hellip; me lo pas&eacute; fenomenal, pero llegamos a casa y no s&eacute;&hellip; me siento un poco mal. Creo que di una imagen a Sergio no s&eacute;&hellip;&mdash;este se levant&oacute;, deslizando sus pies por los azulejos para no hacer ruido y poder escuchar. Su t&iacute;a le puso la mano en el pecho para que no se acercase m&aacute;s&hellip; ya estaba muy cerca de ella. Sinti&oacute; su coraz&oacute;n golpear en el pecho con fuerza&mdash; es que iba bien borracha&hellip; y bueno, aparte de eso, he pensado un poco lo que me dijiste del tema del cari&ntilde;o y puede que sea verdad. Deber&iacute;a demostr&aacute;rselo m&aacute;s a menudo, me siento mala madre.<\/p>\n<p>&mdash;No te preocupes porque te vea as&iacute;, peor acabar&aacute; &eacute;l, seguro&hellip; &mdash;le sac&oacute; una sonrisa al muchacho&mdash; y tranquila, cari&ntilde;o, sabe que le quieres.<\/p>\n<p>&mdash;Sentir ese abrazo&hellip; ese beso&hellip; me encant&oacute;, no sabes hasta qu&eacute; punto. Fue como sentir un cari&ntilde;o que me hab&iacute;a negado a m&iacute; misma&hellip; creo que digo bobadas, igual sigo borracha. &mdash;se la escuch&oacute; re&iacute;r tras la puerta&mdash; Creo que deber&iacute;a cambiar, no solo con &eacute;l, sino con todos &mdash;call&oacute; un momento y despu&eacute;s, a&ntilde;adi&oacute; algo incr&eacute;dula&mdash; oye, una duda. Tengo una imagen, pero no me acuerdo bien&hellip; &iquest;Me meti&oacute; en la cama?<\/p>\n<p>Sergio sonri&oacute; al escuchar lo poco que recordaba su madre ese momento. Aunque viendo a su t&iacute;a en frente, prefiri&oacute; m&aacute;s que rememorar como met&iacute;a a su madre en la cama, rodearla con los brazos. Carmen intent&oacute; negarse, con una negativa que obviamente no se cre&iacute;a ni ella misma. Les volv&iacute;a la calentura que el susto les hab&iacute;a arrebatado. Una vez que su sobrino la atrap&oacute; entre sus brazos y su cuerpo, no quiso que la soltase jam&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, te meti&oacute; en la cama &mdash;su voz son&oacute; con algo de esfuerzo juguet&oacute;n por separarse un poco de Sergio&mdash; te quit&oacute; la ropa y despu&eacute;s, fue a dormir, un buen hijo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; violento! Me ve borracha y despu&eacute;s, me desnuda&hellip; para meterme en cama, la madre del a&ntilde;o.<\/p>\n<p>Los brazos de Sergio sujetaron la cintura de Carmen mientras esta se rend&iacute;a a seguir zaf&aacute;ndose en el juego del gato y el rat&oacute;n. Seg&uacute;n se detuvo, los besos del chico volvieron al trabajo que hab&iacute;an dejado a medias, topando con unos h&uacute;medos labios el cuello de su t&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;No, tranquila, cielo. &mdash;su pasi&oacute;n volv&iacute;a y el ardor sexual se apoderaba de nuevo de su cuerpo. Incrust&oacute; las u&ntilde;as en la pierna de su sobrino al notar la tremenda herramienta que volv&iacute;a a posarse entre sus nalgas&mdash; es m&aacute;s, seguro que se llev&oacute; una buena impresi&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; lo dices?<\/p>\n<p>Carmen apenas pod&iacute;a hablar con claridad, deb&iacute;a hacer un esfuerzo tit&aacute;nico no lanzarse encima de la entrepierna de Sergio. Este en cambio, estaba gozando sometiendo a su t&iacute;a a semejante tortura.<\/p>\n<p>&mdash;Porque, chica, te vio feliz, alegre, como t&uacute; eres&hellip;<\/p>\n<p>Las risas de Mari se escucharon a trav&eacute;s de la puerta y Carmen tuvo que morderse el labio para no gemir cuando la mano de Sergio le agarr&oacute; el trasero con fuerza. Dio la vuelta a su cabeza, para que quedara tan cerca de los labios del muchacho que ambos pod&iacute;an sentir el aliento en la piel del otro. Movi&oacute; sus labios de nuevo, queriendo decirle algo que le hubiera gritado en otro momento, sus gruesos labios dibujaron una palabra que su sobrino entendi&oacute; a la perfecci&oacute;n &ldquo;cabr&oacute;n&rdquo;. Estaban en otro mundo, un mundo sexual reservado para ellos dos, mientras en el exterior una risa se deten&iacute;a y Carmen le a&ntilde;adi&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Adem&aacute;s&hellip; t&uacute; y yo&hellip; &mdash;Sergio ve&iacute;a como los ojos azules de su t&iacute;a se le clavaban como pu&ntilde;ales, mientras la brisa caliente salida de su boca le secaba los labios&mdash; ganamos desnudas. &mdash;el joven le asinti&oacute; rogando por besarla.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Calla por dios! &mdash;alguna peque&ntilde;a risotada trataba de cortarla el habla&mdash; que es mi hijo, no creo que nos vea as&iacute;.<\/p>\n<p>Sergio movi&oacute; una mano hasta el rostro de Carmen, pos&aacute;ndola en su mejilla y haciendo que esta no le dejase de mirar, sus labios estaban a mil&iacute;metros. A Sergio se le ocurri&oacute; que decirle en ese momento algo a su madre ser&iacute;a gracioso, un poco de pimienta al juego que llevan los dos dentro del ba&ntilde;o. Moviendo con cuidado los labios y en un tono casi imperceptible a&ntilde;adi&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Dila, que aparte de hijo, tambi&eacute;n soy hombre&hellip; &mdash;al o&iacute;r eso, la respiraci&oacute;n agitada de Carmen se volvi&oacute; incontrolable.<\/p>\n<p>&mdash;Ya&hellip; pero, aparte de tu hijo, tambi&eacute;n es un hombre&hellip; &mdash;no pod&iacute;a dejar de mirar los ojos del chico&mdash; seguro que no le desagradar&iacute;a. &mdash;casi jadeaba al hablar, no pensaba en su hermana, solo en el muchacho que la hac&iacute;a arder, &iquest;estaba m&aacute;s caliente que la noche anterior? Ella misma ten&iacute;a la respuesta. Por supuesto que s&iacute;.<\/p>\n<p>No hubo m&aacute;s que silencio durante unos segundos, los dos amates no lo tuvieron en cuenta, apenas sent&iacute;an la presencia de Mari en el exterior, eran ellos solos en el mundo. Hasta que de nuevo, la mujer, con una voz algo desconcertada les record&oacute; su presencia.<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute;, Carmen&hellip; oye, &iquest;est&aacute;s bien?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, s&iacute; &mdash;respondi&oacute; fingiendo serenidad&mdash; es que&hellip; me has pillado cagando &mdash;solloz&oacute; de manera casi audible por otro apret&oacute;n en su nalga&mdash; d&eacute;jame, por favor, que ahora acabo.<\/p>\n<p>&mdash;Vale, vale, perdona. Ahora nos vemos.<\/p>\n<p>Los pasos se fueron alejando mientras los dos en el interior del ba&ntilde;o se manten&iacute;an inm&oacute;viles al igual que cuando lleg&oacute; Mari. Una vez se aseguraron que la otra mujer de la casa no estaba, Carmen apart&oacute; contra la puerta a su sobrino.<\/p>\n<p>&mdash;Te mato, eres un sin verg&uuml;enza&hellip; cabronazo&hellip; &mdash;las palabras sonaban ofensivas, pero la sonrisa p&iacute;cara y los ojos azules salvajes de Carmen dec&iacute;an otra cosa&mdash; un poco m&aacute;s y&hellip; no lo sabes bien. Te la hubiera sacado aqu&iacute; mismo.<\/p>\n<p>&mdash;Haberlo hecho&hellip; &mdash;le dijo su sobrino con el rostro encendido.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, claro, y tu madre detr&aacute;s de la puerta. &mdash;le agarr&oacute; fuerte por la mitad de su camiseta para despu&eacute;s pasar su mano con dulzura por el bulto de sus pantalones&mdash; vete a la ducha ahora mismo, y baja despu&eacute;s que yo. Esta te la devuelvo, &iexcl;marcha!<\/p>\n<p>Liber&aacute;ndole de su agarre, Sergio obediente march&oacute; como le hab&iacute;an ordenado, no sin antes mandarla un beso por el aire a su t&iacute;a, el cual recogi&oacute; con sumo placer. &ldquo;Empieza bien el d&iacute;a&rdquo; pensaron al un&iacute;sono.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Por fin en mi perfil ten&eacute;is mi Twitter donde ir&eacute; subiendo m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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