{"id":28098,"date":"2021-02-19T23:00:00","date_gmt":"2021-02-19T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-02-19T23:00:00","modified_gmt":"2021-02-19T23:00:00","slug":"el-juez-vengativo-y-su-cunada-embarazada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-juez-vengativo-y-su-cunada-embarazada\/","title":{"rendered":"El juez vengativo y su cu\u00f1ada embarazada"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28098\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Eugenia ten&iacute;a 32 a&ntilde;os y estaba embarazada de tres meses. Era alta, ten&iacute;a buenas tetas y mejor culo, sus piernas eran largas y moldeadas, sus grandes ojos eran de color avellana, su cabello largo y negro y era bastante guapa. Llevaba las u&ntilde;as y los labios pintados de rojo, sus ojos pintados de un rosa clarito y casi siempre vest&iacute;a con trajes de alta costura.<\/p>\n<p>Eugenia estaba casada con un empresario de 69 a&ntilde;os que le daba todo lo que quer&iacute;a, pero de su &uacute;ltimo antojo no le pod&iacute;a hablar, ya que se trataba de Victorine, una veintea&ntilde;era, de color, muy guapa y que era secretaria de su hermano y por tanto cu&ntilde;ado de ella.<\/p>\n<p>El cu&ntilde;ado de Eugenia era juez, un juez que no llegaba a se&ntilde;or aunque lo tratasen de se&ntilde;or&iacute;a. Le iba la carne y el pescado, pero a sus setenta a&ntilde;os ya com&iacute;a bien poco, m&aacute;s el viejo no quer&iacute;a dejar este mundo sin follarle la mujer a su hermano y ella lo sab&iacute;a, lo sab&iacute;a porque se lo hab&iacute;a dicho. Le hab&iacute;a ofrecido el oro y el moro por meterle los cuernos a su hermano, hermano con el que no se hablaba hab&iacute;a m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os por haberle follado la novia. Eugenia ten&iacute;a de todo y el viejo juez hab&iacute;a pinchado en hueso, pero c&oacute;mo a Eugenia se le mojaba el co&ntilde;o solo de ver a la secretaria de su cu&ntilde;ado&#8230;<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a fue al despacho del juez y vio a su antojo sentado a una mesa hablando por un interfono. Llam&oacute; a la puerta del despacho del juez y oy&oacute; su voz.<\/p>\n<p>-Entre.<\/p>\n<p>El juez, de quien no voy a decir el nombre, era muy alto, seco c&oacute;mo un higo navide&ntilde;o y mal encarado. La recibi&oacute; sentado detr&aacute;s de la mesa de su lujoso despacho. Estaba solo y m&aacute;s serio que de costumbre, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; te trae por aqu&iacute;, Eugenia?<\/p>\n<p>El tratamiento se lo pas&oacute; por el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Quiero hacer un trato contigo.<\/p>\n<p>-Si&eacute;ntate y habla.<\/p>\n<p>Eugenia, que llevaba puesta un traje gris con una falda corta, zapatos grises de tac&oacute;n de aguja, blusa blanca, medias blancas, corbata roja y que llevaba colgando de su hombro un bolso gris, se sent&oacute; en un sof&aacute; negro de sky, cruz&oacute; las piernas y mostrando m&aacute;s de lo que deb&iacute;a, le dijo:<\/p>\n<p>-Te cambio una hora contigo en tu cama por una hora en la m&iacute;a con tu secretaria mauritana.<\/p>\n<p>La secretaria ten&iacute;a el interfono abierto y estaba escuchando lo que hablaban. Oy&oacute; al juez decir:<\/p>\n<p>-No sab&iacute;a que te gustaran las mujeres.<\/p>\n<p>-Es un antojo. Estoy embarazada de tres meses.<\/p>\n<p>El juez se levant&oacute; y de camino al mueble bar, le dijo:<\/p>\n<p>-Vaya, vaya, vaya, as&iacute; que el canalla va a ser padre ahora de viejo.<\/p>\n<p>-Nunca es tarde&#8230;<\/p>\n<p>No la dejo acabar.<\/p>\n<p>-Cuando la mujer est&aacute; buena.<\/p>\n<p>A Eugenia se le escap&oacute; una sonrisa.<\/p>\n<p>-S&iacute;, eso tambi&eacute;n ayuda.<\/p>\n<p>-Acepto el trato, pero primero la hora debe ser conmigo.<\/p>\n<p>-De eso nada, te conozco, eres un trilero.<\/p>\n<p>-&iquest;Y c&oacute;mo s&eacute; yo que t&uacute; vas a cumplir tu parte del trato?<\/p>\n<p>El juez fue a su lado con dos copas en las manos y le dio una., Eugenia la cogi&oacute; con su mano derecha y con la izquierda le ech&oacute; mano a la verga.<\/p>\n<p>-Calzas bien.<\/p>\n<p>-No me respondiste.<\/p>\n<p>-Tendr&aacute;s que fiarte de mi palabra.<\/p>\n<p>El juez fue hasta la puerta de despacho y la cerr&oacute; con llave, volvi&oacute; a su silla, bebi&oacute; un sorbito de brandy, y le dijo:<\/p>\n<p>-Tu palabra no vale nada. Desn&uacute;date y empezar&eacute; a creer que cumplir&aacute;s.<\/p>\n<p>-No, no voy a desnudarme aqu&iacute;.<\/p>\n<p>-Ya puedes irte. No hay trato.<\/p>\n<p>Eugenia hab&iacute;a venido a hacer un trato, pero al cerrar la puerta su cu&ntilde;ado pens&oacute; que lo mejor era regalarle el co&ntilde;o ese mismo d&iacute;a, claro que ten&iacute;a que darle cuerda al juez para que se ahorcara &eacute;l solo.<\/p>\n<p>-&iquest;Te vale si te ense&ntilde;o las tetas?<\/p>\n<p>El juez se creci&oacute;.<\/p>\n<p>-Ya no me vale con desnudarte. Quiero que me hagas un striptis.<\/p>\n<p>Eugenia sigui&oacute; enredando.<\/p>\n<p>-Hombre, si con eso ya te pago&#8230;<\/p>\n<p>El juez cogi&oacute; su celular.<\/p>\n<p>-&iquest;A qui&eacute;n vas a llamar?<\/p>\n<p>En bajito empez&oacute; a sonar la canci&oacute;n &quot;The final Countdown&quot;.<\/p>\n<p>-Baila y a lo mejor no tienes que hacer nada m&aacute;s para conseguir a Victorine.<\/p>\n<p>Eugenia pos&oacute; la copa de brandy en el piso, Se abri&oacute; de piernas y con su mano derecha se quit&oacute; la corbata mientras bailaba contoneando las caderas, a la corbata sigui&oacute; la chaqueta, luego la blusa, bot&oacute;n a bot&oacute;n, despu&eacute;s se dio la vuelta, y sin dejar de mover el culo se quit&oacute; la falda. Qued&oacute; vestida solo con una lencer&iacute;a blanca. Sin dejar de bailar se quit&oacute; el sujetador, despu&eacute;s las bragas, luego se dio la vuelta, con un brazo y una mano tapaba las tetas y con la otra mano el co&ntilde;o, bailando quit&oacute; las manos y el juez vio sus grandes tetas con areolas rosadas y peque&ntilde;os pezones y el co&ntilde;o rodeado por una mata de vello negro. Apag&oacute; el celular y le dijo:<\/p>\n<p>-Tienes un cuerpo impresionante, y esa barriguita te hace m&aacute;s deseable.<\/p>\n<p>Eugenia se agacho, cogi&oacute; la copa y se volvi&oacute; a sentar en el sof&aacute;, ech&oacute; un traguito de brandy, y despu&eacute;s le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Te gust&oacute; ver c&oacute;mo bailaba?<\/p>\n<p>-Mucho, tanto que moj&eacute; el calzoncillo. &iquest;T&uacute; no te calentaste al bailar?<\/p>\n<p>-La verdad es que me calent&eacute; un poquito viendo c&oacute;mo se mov&iacute;a tu brazo.<\/p>\n<p>El juez lanz&oacute; otro ataque.<\/p>\n<p>-Siempre tuve curiosidad por saber la cara que pones al correrte. Si&eacute;ntate en mi mesa y mast&uacute;rbate.<\/p>\n<p>Eugenia sigui&oacute; soltando cuerda.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ni despu&eacute;s de beberme diez copas de brandy!<\/p>\n<p>El juez sigui&oacute; profundizando.<\/p>\n<p>-V&iacute;stete y vete.<\/p>\n<p>-&iexcl;Acabo de bailar para ti y estoy desnuda! &iquest;Buscas humillarme?<\/p>\n<p>-&iquest;Te masturbas o no?<\/p>\n<p>-T&uacute; no puedes conseguirme a Victorine. &iquest;A qu&eacute; no?<\/p>\n<p>-Tan cierto como que en verano sale el sol que si haces lo que te mande hacer follar&aacute;s con ella.<\/p>\n<p>Eugenia ya lo ten&iacute;a bien encaminado.<\/p>\n<p>-A ver si es verdad.<\/p>\n<p>Fue junto al juez y se sent&oacute; sobre la mesa. Ol&iacute;a a Chanel N&ordm; 5. Abri&oacute; las piernas y roz&oacute; su cl&iacute;toris con un dedo. El juez ten&iacute;a la verga en la mano y el co&ntilde;o a escasos treinta cent&iacute;metros de su boca.<\/p>\n<p>-Eres un sue&ntilde;o de mujer.<\/p>\n<p>Eugenia meti&oacute; un dedo dentro del co&ntilde;o, lo chup&oacute; y despu&eacute;s acariciando de nuevo su cl&iacute;toris, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Lo qu&eacute; hay que hacer por un antojo!<\/p>\n<p>-Qu&eacute; est&aacute; c&oacute;mo un queso.<\/p>\n<p>-Yo la veo c&oacute;mo un pastelito de crema.<\/p>\n<p>Victorine, sin querer queriendo, meti&oacute; una mano dentro de las bragas y pas&oacute; un dedo entre los labios vaginales.<\/p>\n<p>El juez volvi&oacute; a menear la verga. Eugenia mir&aacute;ndole para ella, le dijo:<\/p>\n<p>-Tiene un morbazo lo que estamos haciendo.<\/p>\n<p>Eugenia cerr&oacute; los ojos y el juez le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;En qui&eacute;n vas a pensar?<\/p>\n<p>-En tu secretaria.<\/p>\n<p>Victorine se ech&oacute; hacia atr&aacute;s en el respaldo de su silla giratoria, abri&oacute; las piernas, meti&oacute; dos dedos dentro del co&ntilde;o y mirando para la puerta por si ven&iacute;a alguien comenz&oacute; a masturbarse.<\/p>\n<p>Al rato el silencio en el despacho del juez dio pas&oacute; a los gemidos y al chapoteo de los dedos dentro del co&ntilde;o de Eugenia. A Victorine le llegaron por el interfono y casi se corre, tuvo que quitar los dedos del co&ntilde;o y acariciar el cl&iacute;toris muy suavemente, ya que quer&iacute;a correrse al mismo tiempo que Eugenia. Poco despu&eacute;s la oy&oacute; decir:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me voy a correr! C&oacute;meme el co&ntilde;o. Quiero correrme en tu boca e imaginar que es la de Victorine.<\/p>\n<p>El juez ten&iacute;a ganas de ver otra cosa.<\/p>\n<p>-Pero es que yo quer&iacute;a ver tu cara al correrte.<\/p>\n<p>-&iquest;No quieres que la mujer pre&ntilde;ada de tu hermano se corra en tu boca?<\/p>\n<p>-S&iacute;, claro que s&iacute;.<\/p>\n<p>-Pues c&oacute;meme el co&ntilde;o. Mi cara al correrme ya la ver&aacute;s cuando vaya a tu casa.<\/p>\n<p>Eugenia se puso en pie, el juez ech&oacute; la silla para atr&aacute;s, se agach&oacute;, la cogi&oacute; por la cintura y le lami&oacute; el co&ntilde;o c&oacute;mo si fuera un perro bebiendo agua, y la bebi&oacute;, la bebi&oacute;, ya que Eugenia con los ojos cerrados y con un tremendo temblor de piernas se corri&oacute; en la boca de su cu&ntilde;ado, diciendo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro! &iexcl;&iexcl;Traga, preciosa!!<\/p>\n<p>Victorine al o&iacute;r los gemidos de Eugenia se dio dedos y se corri&oacute; con tanta fuerza que cay&oacute; de la silla. Acab&oacute; sobre la alfombra en posici&oacute;n fetal encharcando sus bragas con una corrida brutal.<\/p>\n<p>El juez, que se hab&iacute;a sentado en su sof&aacute;, le dijo a Eugenia:<\/p>\n<p>-Si&eacute;ntate en mi polla y acabemos como es debido.<\/p>\n<p>Ya lo ten&iacute;a donde quer&iacute;a.<\/p>\n<p>-Por qu&eacute; no. Ya metidos en harina&#8230;<\/p>\n<p>Eugenia d&aacute;ndole la espalda puso su co&ntilde;o sobre la verga del juez, verga que agarraba con su mano derecha para que no se le doblara. La verga fue entrando a medida que Eugenia fue bajando el culo. Con la verga metida hasta el fondo movi&oacute; el culo alrededor, despu&eacute;s subi&oacute; y baj&oacute; el culo sacando y metiendo la polla hasta la mitad. El juez le magreaba las tetas y la besaba en el cuello. As&iacute; estuvieron hasta que la polla se le puso dura al viejo. Se le puso dura para correrse, pero Eugenia ya estaba tan cachonda que al sentir la leche de su cu&ntilde;ado llenar su co&ntilde;o, se corri&oacute; ella tambi&eacute;n, temblando y diciendo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro en tu polla!<\/p>\n<p>Al acabar, con la verga dentro giro la cabeza, lo mir&oacute;, y le dijo:<\/p>\n<p>-Supongo que la mauritana ya es m&iacute;a. &iquest;O quieres m&aacute;s?<\/p>\n<p>-Victorine no es mauritana, es senegalesa, y no, no quiero m&aacute;s.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; y se fue a buscar su copa de brandy. La leche de la corrida mezclada con sus jugos le bajaba por las piernas mientras caminaba&#8230; Se mand&oacute; el resto de la copa de brandy, y despu&eacute;s le dijo:<\/p>\n<p>-Me informaron mal, pero da lo mismo de donde sea. &iquest;Seguro qu&eacute; la tendr&eacute;? O&iacute; que tiene novio. &iquest;O tambi&eacute;n me informaron mal?<\/p>\n<p>Cogi&oacute; las bragas y se limpi&oacute; con ellas las piernas y el co&ntilde;o mientras el juez le dec&iacute;a:<\/p>\n<p>-Te informaron bien, tiene novio, pero est&aacute; en la c&aacute;rcel. &iquest;Cu&aacute;ndo vas a ir a mi casa?<\/p>\n<p>Eugenia lo mir&oacute; con las bragas en la mano y con cara de pocos amigos. Quiso acabar la historia ese d&aacute; y por lo que se ve&iacute;a solo fuera la primera parte.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute;?! Yo ya cumpl&iacute; con mi parte.<\/p>\n<p>-No, no he visto tu cara al correrte y has dicho que la ver&iacute;a cuando fueras a mi casa.<\/p>\n<p>-&iexcl;Trilero!<\/p>\n<p>-Enti&eacute;ndelo, est&aacute;s tan buena&#8230;<\/p>\n<p>-&iexcl;Cabr&oacute;n!<\/p>\n<p>-Lo soy, soy un cabronazo. &iquest;Cu&aacute;ndo te mando a mi secretaria?<\/p>\n<p>-&iquest;Y s&iacute; despu&eacute;s no fuera a tu casa?<\/p>\n<p>-Siempre pod&iacute;a mandarle un recado a mi hermano dici&eacute;ndole lo bien que bailas.<\/p>\n<p>-Trilero, cabr&oacute;n y encima chantajista.<\/p>\n<p>-Asumo que soy todo eso. &iquest;Cu&aacute;ndo te la mando?<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de haberle dado el co&ntilde;o no se iba a aquedar sin su antojo.<\/p>\n<p>-Ma&ntilde;ana. Tu hermano se va a Bruselas.<\/p>\n<p>-&iquest;A qu&eacute; hora quieres que vaya?<\/p>\n<p>Eugenia viendo c&oacute;mo su cu&ntilde;ado guardaba la verga y guardando ella las bragas en el bolso, le respondi&oacute;:<\/p>\n<p>-A las cinco de la tarde ser&iacute;a una buena hora.<\/p>\n<p>-All&iacute; estar&aacute;, tienes mi palabra.<\/p>\n<p>Eugenia al salir del despacho y yendo hac&iacute;a la puerta de salida mir&oacute; para Victorine, le sonri&oacute; y la muchacha le devolvi&oacute; la sonrisa.<\/p>\n<p>La palabra del juez iba a misa. A las cinco de la tarde son&oacute; el timbre del chalet de Eugenia, fue a abrir ella, ya que le diera la tarde libre al servicio, y al verla le dijo:<\/p>\n<p>-Pasa, Victorine.<\/p>\n<p>La senegalesa, que vest&iacute;a una falda de tabla de color azul que le daba por debajo de las rodillas y una blusa del mismo color y que era un cuadro de Naomi Sims cuando era m&aacute;s joven, agach&oacute; la cabeza y entr&oacute; en la vivienda.<\/p>\n<p>Eugenia cerr&oacute; la puerta. Victorine se hab&iacute;a quedado parada en el pasillo. Se puso delante de ella, le levant&oacute; la barbilla con dos dedos. Al ver su linda cara ya se le moj&oacute; el co&ntilde;o. Le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; te ofreci&oacute; mi cu&ntilde;ado para que aceptaras follar conmigo?<\/p>\n<p>-Un aumento.<\/p>\n<p>-&iquest;Solo un aumento?<\/p>\n<p>-Un aumento muy generoso, tan generoso que me dobl&oacute; el sueldo.<\/p>\n<p>-Eso ya me cuadra m&aacute;s.<\/p>\n<p>Eugenia le dio un pico, despu&eacute;s le pas&oacute; la lengua entre los labios, unos labios pintados de rosa, c&oacute;mo sus u&ntilde;as. Sinti&oacute; como se estremec&iacute;a y supo que le gustara. La cogi&oacute; de la mano y yendo a su habitaci&oacute;n, le dijo:<\/p>\n<p>-Lo vamos a pasar de vicio.<\/p>\n<p>Victorine, haci&eacute;ndose la v&iacute;ctima, le dijo:<\/p>\n<p>-S&iacute; usted lo dice, se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>-No me llames se&ntilde;ora, me haces sentir vieja, y tut&eacute;ame.<\/p>\n<p>-Su cu&ntilde;ado me mand&oacute; ser obediente y educada.<\/p>\n<p>Al lado de la cama de la habitaci&oacute;n de matrimonio volvi&oacute; a besarla.<\/p>\n<p>-No te quiero obediente y educada, te quiero tal y como eres.<\/p>\n<p>-No creo que te gustase ver c&oacute;mo soy.<\/p>\n<p>-Con una carita tan linda y unos labios tan dulces no puedes ser tan mala.<\/p>\n<p>Victorine le cogi&oacute; las nalgas, la apret&oacute; contra ella y le dio un beso con lengua tan largo que dej&oacute; a Eugenia sin aliento, y despu&eacute;s le dijo:<\/p>\n<p>-Las apariencias enga&ntilde;an.<\/p>\n<p>-&iexcl;Vaya si enga&ntilde;an!<\/p>\n<p>Eugenia la desnud&oacute;. Al verla en sujetador y bragas de color negro, le dijo:<\/p>\n<p>-Eres a&uacute;n m&aacute;s hermosa de lo que yo te imaginaba en mis pajas.<\/p>\n<p>Abri&oacute; un caj&oacute;n, sac&oacute; una lencer&iacute;a blanca de encajes y la puso sobre la cama. Le quit&oacute; el sujetador negro y vio sus tetas redondas, duras, con grandes areolas negras y gordos pezones, le dio un beso en cada pez&oacute;n y le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo te gustar&iacute;a que te comiera las tetas?<\/p>\n<p>-C&oacute;memelas c&oacute;mo te las comer&iacute;as a ti mismo si pudieras.<\/p>\n<p>Eugenia lami&oacute; sus pezones despacito al tiempo que le apretaba las tetas con cuidado, las apretaba c&oacute;mo si estuviera apretando huevos, despu&eacute;s las mam&oacute; con la misma delicadeza&#8230; Tiempo despu&eacute;s le puso el sujetador blanco y la volvi&oacute; a besar, Victorine le devolvi&oacute; los besos, luego besando y lamiendo su ombligo le quit&oacute; las bragas. Vio su inmenso bosque de vello rizado que hac&iacute;a juego con el vello de sus axilas, le bes&oacute; el cl&iacute;toris, y le dijo:<\/p>\n<p>-Tienes un co&ntilde;o precioso. Si&eacute;ntate en el borde de la cama.<\/p>\n<p>Victorine se sent&oacute; donde le hab&iacute;a dicho&#8230; Eugenia le quit&oacute; los zapatos negros y le puso unas medias blancas, luego la muchacha se levant&oacute; y le puso el liguero blanco con encajes y con el que sujet&oacute; las medias, despu&eacute;s le puso unos zapatos blancos con tac&oacute;n de aguja e hizo que se mirara en un espejo donde se vio de cuerpo entero.<\/p>\n<p>-&iquest;A que eres la mujer m&aacute;s bella que jam&aacute;s hayas visto?<\/p>\n<p>Victorine se mir&oacute; al espejo, se dio la vuelta para ver su culo, y dijo:<\/p>\n<p>-La verdad es que no estoy nada mal.<\/p>\n<p>-&iexcl;Est&aacute;s para comerte!<\/p>\n<p>Eugenia, que estaba vestida con una falda marr&oacute;n y una blusa a juego, se quit&oacute; los zapatos y las medias blancas, se ech&oacute; sobre la cama y le dijo:<\/p>\n<p>-&Aacute;tame las manos a los barrotes de la cama con las medias.<\/p>\n<p>-&iquest;Seguro?<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; lo preguntas?<\/p>\n<p>-Porque me conozco y de caliente puedo ser muy falsa<\/p>\n<p>-No me importar&iacute;a ver que falsedades haces. &Aacute;tame.<\/p>\n<p>-Tendr&eacute; en cuenta tus palabras.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de atarla le dijo:<\/p>\n<p>-Ponme el co&ntilde;o en la boca.<\/p>\n<p>Victorine subi&oacute; encima de Eugenia, se abri&oacute; de piernas y le puso el co&ntilde;o en la boca.<\/p>\n<p>-Mu&eacute;vete, preciosa.<\/p>\n<p>Victorine movi&oacute; su pelvis.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta?<\/p>\n<p>-S&iacute;, me gusta.<\/p>\n<p>-Se nota, tienes el co&ntilde;o c&oacute;mo una charca -se lo lami&oacute;-. Mu&eacute;vete m&aacute;s aprisa.<\/p>\n<p>Victorine movi&oacute; el culo de atr&aacute;s hacia delante y de delante hacia atr&aacute;s a toda pastilla y entre gemidos dijo antes de correrse:<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; rico, que rico, qu&eacute; rico!<\/p>\n<p>Victorine le cogi&oacute; la cabeza a Eugenia con las dos manos y frotando a toda hostia el co&ntilde;o contra su lengua desbord&oacute; en su boca c&oacute;mo una salvaje.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro!<\/p>\n<p>Cuando Victorine acab&oacute; de correrse le dijo:<\/p>\n<p>-Ahora vas a saber quien soy yo&hellip;<\/p>\n<p>Le abri&oacute; la blusa, le quit&oacute; el sujetador y vio sus grandes tetas con areolas rosadas y peque&ntilde;os pezones. Se las agarr&oacute;, se las amas&oacute;, se las comi&oacute; con lujuria, le mordi&oacute; los pezones y acab&oacute; peg&aacute;ndole en ellas con las palmas de las manos mientras le preguntaba:<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta, zorra?<\/p>\n<p>.&iexcl;&iquest;Qu&eacute; me has llamado?!<\/p>\n<p>-&iexcl;Zorra!<\/p>\n<p>-&iquest;Eres bipolar?<\/p>\n<p>-Soy la que cuando folla hace y dice lo que le sale del co&ntilde;o. &iquest;Algo que objetar?<\/p>\n<p>-No, no, fue solo que me molest&oacute; tu lenguaje y&#8230;<\/p>\n<p>Y no la dejo terminar.<\/p>\n<p>-&iexcl;Pues te jodes! No haber entrado en mi mundo.<\/p>\n<p>Le quit&oacute; la falda y las bragas encharcadas y vio su co&ntilde;o peludo.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo te gusta que te coman el co&ntilde;o?<\/p>\n<p>-Sorpr&eacute;ndeme.<\/p>\n<p>Victorine meti&oacute; su cabeza entre las piernas y su lengua le dio una profunda lamida en el co&ntilde;o. Despu&eacute;s de lamerlo, le dijo:<\/p>\n<p>-Me gusta el sabor de tu co&ntilde;o, puta.<\/p>\n<p>Ya no le importaba que la insultara.<\/p>\n<p>-&iquest;A qu&eacute; dir&iacute;as que sabe?<\/p>\n<p>-A co&ntilde;o de putita rica y caprichosa.<\/p>\n<p>Eugenia puso las manos en la nuca y le dijo:<\/p>\n<p>-Besa sus labios y despu&eacute;s c&oacute;mele las tetas a una puta rica y caprichosa.<\/p>\n<p>Victorine se ech&oacute; encima de Eugenia y le mordi&oacute; un labio, sin hacer sangre.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; da&ntilde;o! No vuelvas a hacer eso.<\/p>\n<p>-&iexcl;Te voy hacer lo que me salga del co&ntilde;o, cabrona!<\/p>\n<p>-Est&aacute;s loca de atar.<\/p>\n<p>Quitando el sujetador, le dijo:<\/p>\n<p>-La loca eres t&uacute; y ya est&aacute;s atada.<\/p>\n<p>Le puso las tetas en la boca para que se callase. Victorine era ahora la que ten&iacute;a por el mango la sart&eacute;n de la tortilla.<\/p>\n<p>-&iexcl;Come si no quieres que te arranque una oreja de un mordisco!<\/p>\n<p>Eugenia le mam&oacute; las tetas, primero una y despu&eacute;s la otra y repetidas veces, ya que Victorine las cog&iacute;a con las dos manos y se las iba poniendo en la boca.<\/p>\n<p>Al rato Victorine le lami&oacute; una oreja, le bes&oacute; el cuello, la bes&oacute; en la boca y despu&eacute;s le frot&oacute; el co&ntilde;o mojado en las areolas de las tetas y en los pezones, bes&oacute; su ombligo, meti&oacute; la cabeza entre sus piernas y le lami&oacute; y mordi&oacute; con suavidad el capuch&oacute;n del cl&iacute;toris, despu&eacute;s lami&oacute; su co&ntilde;o encharcado, lo lami&oacute; de abaj&oacute; arriba muy suavemente arrastrando los jugos y deposit&aacute;ndolos sobre el cl&iacute;toris para acto seguido chuparlo. Eugenia estaba en la gloria. Le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; buena eres, jodida!<\/p>\n<p>Victorine par&oacute; de trabajarle el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Ahora s&iacute;, ahora te voy a comer las tetas.<\/p>\n<p>-&iexcl;No, no, sigue!<\/p>\n<p>-No me sale del co&ntilde;o, puta lesbiana.<\/p>\n<p>Eugenia le implor&oacute;.<\/p>\n<p>-Sigue, cari&ntilde;o, por favor, sigue.<\/p>\n<p>Para hacerla sufrir le levant&oacute; las nalgas y lami&oacute; una sola vez desde el ojete al cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres que siga as&iacute;?<\/p>\n<p>-&iexcl;S&iacute;&iacute;&iacute;!<\/p>\n<p>-No, ahora te voy a comer las tetas<\/p>\n<p>-Por favor, por favor, sigue, vida m&iacute;a.<\/p>\n<p>Le enterr&oacute; la lengua en el co&ntilde;o. Eugenia movi&oacute; la pelvis alrededor y sin m&aacute;s se corri&oacute; en la boca de Victorine gimiendo y sacudi&eacute;ndose una cosa mala.<\/p>\n<p>Victorine cuando Eugenia acabo de correrse se ech&oacute; a su lado y comenz&oacute; comerle las tetas, al tiempo que le met&iacute;a dos dedos dentro del co&ntilde;o empapado, le busc&oacute; el punto G y haci&eacute;ndole &quot;el ven aqu&iacute;&quot;, la masturb&oacute;.<\/p>\n<p>-Dime con cuantos hombres follaste, Eugenia.<\/p>\n<p>-Perd&iacute; la cuenta.<\/p>\n<p>-&iquest;Y con cuantas mujeres?<\/p>\n<p>-No me acuerdo.<\/p>\n<p>Le mordi&oacute; un pez&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ayyyy!<\/p>\n<p>-&iquest;Con cu&aacute;ntas?<\/p>\n<p>No tuvo m&aacute;s remedio que confesar.<\/p>\n<p>-T&uacute; eres la n&uacute;mero siete.<\/p>\n<p>-&iquest;Y soy la m&aacute;s interesante?<\/p>\n<p>-La m&aacute;s hermosa, la m&aacute;s interesante, la &uacute;nica que me volvi&oacute; tan loca c&oacute;mo para pedirle por favor que me hiciera correr.<\/p>\n<p>Victorine sac&oacute; pecho.<\/p>\n<p>-Esa soy yo, hago que se derritan las mujeres.<\/p>\n<p>Ya no le pregunt&oacute; nada m&aacute;s, la masturb&oacute; y le devor&oacute; las tetas y la boca hasta que Eugenia le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me voy a correr!<\/p>\n<p>Victorine dej&oacute; de masturbarla, se meti&oacute; entre sus piernas, le clav&oacute; la lengua en el co&ntilde;o, y al quitarla llena de babas, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres correrte en mi boca?<\/p>\n<p>-S&iacute;, cari&ntilde;o, s&iacute;.<\/p>\n<p>Le volvi&oacute; a clavar la lengua en el co&ntilde;o, Eugenia movi&oacute; la pelvis de abajo a arriba y alrededor con la lengua dentro y se corri&oacute; c&oacute;mo una burra, diciendo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Bebe, cielo, bebe!<\/p>\n<p>Eugenia le llen&oacute; la boca de jugos, jugos que Victorine se trag&oacute; con delicia.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse, Victorine le dio un pico y le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusto ver c&oacute;mo soy cuando me caliento?<\/p>\n<p>-S&iacute;, mucho.<\/p>\n<p>-&iquest;Jugamos otra vez?<\/p>\n<p>-No, es qu&eacute;&#8230;<\/p>\n<p>Desanudando las medias le dijo:<\/p>\n<p>-Es que yo solo era un antojo. &iquest;A qu&eacute; s&iacute;?<\/p>\n<p>-Mujer, dicho as&iacute;&#8230;<\/p>\n<p>-Se esperar. Todas volvieron a m&iacute; y t&uacute; no vas a ser menos.<\/p>\n<p>Tres d&iacute;as despu&eacute;s entraba Eugenia en la habitaci&oacute;n de su cu&ntilde;ado. Una habitaci&oacute;n decorada lujosamente. El juez estaba sentado en una silla. Eugenia le dijo:<\/p>\n<p>-Aqu&iacute; me tienes.<\/p>\n<p>-Arrod&iacute;llate.<\/p>\n<p>Eugenia no esperaba aquel recibimiento.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute;?!<\/p>\n<p>Oy&oacute; una voz a sus espaldas que le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; te arrodilles, co&ntilde;o!<\/p>\n<p>Pens&oacute; que era el mayordomo, ya que la hab&iacute;a llevado hasta all&iacute;. Mir&oacute; para atr&aacute;s y no era el mayordomo, era un treinta&ntilde;ero de casi un metro noventa de estatura, con la cabeza rapada, desnudo y con una fusta en la mano. El bicharraco era todo m&uacute;sculo, y estaba tatuado en pecho, espalda, brazos y piernas, hasta ten&iacute;a un coraz&oacute;n tatuado en su gran verga. Ten&iacute;a una pinta de delincuente que tiraba para atr&aacute;s. Eugenia se asust&oacute;, se arrodill&oacute; y le pregunt&oacute; a su cu&ntilde;ado:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; es esto?<\/p>\n<p>-Tu pena por ser una puta.<\/p>\n<p>El bicharraco dio con la fusta en la palma de la mano izquierda y Eugenia se qued&oacute; muda. El juez le dijo:<\/p>\n<p>-Desn&uacute;date, ad&uacute;ltera.<\/p>\n<p>Eugenia se levant&oacute; y se qued&oacute; en cueros.<\/p>\n<p>-Ven junto a m&iacute; caminando de rodillas.<\/p>\n<p>Sintiendo los suaves golpes la fusta en sus dos nalgas fue a gatas junto a su cu&ntilde;ado.<\/p>\n<p>-Aqu&iacute; estoy para lo que mandes cu&ntilde;ado.<\/p>\n<p>El bicharraco le dio con fuerza y la fusta son&oacute; ahora con fuerza en sus dos nalgas.<\/p>\n<p>-&iexcl;Tras tras!<\/p>\n<p>-&iexcl;Ayyy!<\/p>\n<p>La voz del bicharraco le iba a sonar autoritaria.<\/p>\n<p>-&iexcl;Se&ntilde;or&iacute;a!<\/p>\n<p>Eugenia vio que el bicharraco de la fusta no se andaba con bromas.<\/p>\n<p>-Aqu&iacute; estoy para lo que mande, se&ntilde;or&iacute;a.<\/p>\n<p>El viejo juez estaba gozando con el dolor ajeno.<\/p>\n<p>-Lev&aacute;ntate, incl&iacute;nate y mama mi polla.<\/p>\n<p>Eugenia se inclin&oacute;, le abri&oacute; la cremallera del pantal&oacute;n y se encontr&oacute; con la verga fl&aacute;cida. La cogi&oacute; y le lami&oacute; el capullo al tiempo que sent&iacute;a c&oacute;mo el bicharraco le com&iacute;a el culo, le com&iacute;a el co&ntilde;o y le daba con la fusta&#8230; Cuando meti&oacute; la polla en la boca miedo ten&iacute;a de que le cayeran golpes fuertes con la fusta, pero lo que le cay&oacute; fue una clavada de verga que le hizo exclamar:<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; pepinazo!<\/p>\n<p>El bicharraco la foll&oacute; con suavidad para que Eugenia siguiera mamando sin que la verga del juez le saliese de la boca, verga que por m&aacute;s que la meneaba y mamaba no pasaba de ponerse morcillona. Eugenia le dijo:<\/p>\n<p>-No se pone dura, cu&ntilde;ado.<\/p>\n<p>-Necesita tempo.<\/p>\n<p>Lo que necesitaba era un bomb&iacute;n de hinchar las ruedas de las bicicletas. En fin, el caso fue que las enormes manos del bicharraco magreando sus tetas y la verga entrando y saliendo de su co&ntilde;o la fueron llevando a un punto sin retorno. El viejo juez lo not&oacute; en las mamadas que le hac&iacute;a, ya que sus babas mojaban sus pelotas y sus manos y su boca apretaba m&aacute;s su verga. Le dijo:<\/p>\n<p>-Deja de mamar y m&iacute;rame a los ojos, quiero saber lo que ve mi hermano cuando te corres.<\/p>\n<p>Eugenia hizo lo que le dijo. El bicharraco le apret&oacute; m&aacute;s las tetas y le dio m&aacute;s aprisa. El juez vio c&oacute;mo a Eugenia se le cerraban los ojos de golpe y se corr&iacute;a gimiendo y sacudi&eacute;ndose c&oacute;mo una vara verde azotada por un temporal, le dijo:<\/p>\n<p>-Abre los ojos y m&iacute;rame, Eugenia.<\/p>\n<p>Eugenia abri&oacute; los ojos y quiso mirar al viejo, pero no pudo, ya que ten&iacute;a los ojos en blanco.<\/p>\n<p>El juez, medio empalmado, se levant&oacute; de la silla, se sent&oacute; en el borde de la cama y le dijo al bicharraco:<\/p>\n<p>-Tr&aacute;ela, socio.<\/p>\n<p>El bicharraco la cogi&oacute; por la cintura, la levant&oacute; y se la ech&oacute; encima de la cama. El juez meti&oacute; la cabeza entre sus piernas y comenz&oacute; a lamerle el co&ntilde;o para limpiarlo de semen. Al mariconazo le gustaba el semen m&aacute;s que el brandy con leche caliente que tomaba todas las noches antes de meterse en cama. A Eugenia le produjo un morbo brutal sentir c&oacute;mo se tragaba sus jugos y la leche del bicharraco. Le agarr&oacute; la cabeza con las dos manos y movi&oacute; la pelvis de abajo a arriba y de arriba a abajo. Al juez le gustaba que lo hiciera, ya que cuanto m&aacute;s se mov&iacute;a m&aacute;s leche y jugos sal&iacute;an de su co&ntilde;o. Poco despu&eacute;s Eugenia estaba punto de desbordar, pero el juez tambi&eacute;n quer&iacute;a correrse, as&iacute; que se ech&oacute; boca arriba. Con la polla casi dura, le dijo:<\/p>\n<p>-M&oacute;ntame.<\/p>\n<p>Eugenia le baj&oacute; los pantalones, subi&oacute; encima del juez, cogi&oacute; la verga, meti&oacute; la cabeza y la sujet&oacute; mientras el viejo se la met&iacute;a hasta las trancas. El bicharraco, empalmado c&oacute;mo un burro, le volvi&oacute; a dar con la fusta con poca fuerza.<\/p>\n<p>-Tras, tras, tras&#8230;<\/p>\n<p>La polla entraba y sal&iacute;a engrasada del co&ntilde;o, muy engrasada. Eugenia estaba tan cachonda que le com&iacute;a la boca a su cu&ntilde;ado. En aquel momento le comer&iacute;a la boca a un cerdo. Al juez se le puso la verga dura. Eugenia estaba que echaba por fuera. El bicharraco dej&oacute; de darle con la fusta, la cogi&oacute; por la cintura, le lami&oacute; el ojete y jug&oacute; con la punta de la lengua en la entrada&#8230; Cuando se lo foll&oacute; con la punta de su lengua, Eugenia ya no aguant&oacute; m&aacute;s y exclam&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro!<\/p>\n<p>Se corri&oacute; c&oacute;mo una loba encharcando de jugos la polla de su cu&ntilde;ado y gimiendo y sacudi&eacute;ndose c&oacute;mo era costumbre en ella.<\/p>\n<p>Tiraba del aliento cuando sinti&oacute; c&oacute;mo el capullo de la polla del bicharraco se frotaba contra su ojete.<\/p>\n<p>-Mete poco a poco que con ese cipote me podr&iacute;as romper el culo.<\/p>\n<p>Ment&iacute;a, su marido gastaba un buen nabo y ya le ten&iacute;a el agujero abierto. Levant&oacute; el culo buscando que la cabeza entrara en &eacute;l, y entr&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Jodeeer! &iexcl;&iexcl;Vaya puyazo!<\/p>\n<p>La polla del juez sali&oacute; del co&ntilde;o casi en su totalidad mientras la del bicharraco entraba en su culo m&aacute;s apretada de lo que entra un fideo en el culo de una aguja. El juez le dijo a su cu&ntilde;ada:<\/p>\n<p>-Te vamos a hacer correr c&oacute;mo una perra.<\/p>\n<p>-Lo dudo mucho, cu&ntilde;ado, lo dudo mucho.<\/p>\n<p>El juez y el bicharraco ya hab&iacute;an hecho dobles penetraciones con unas cuantas mujeres. Cuando el bicharraco met&iacute;a verga el juez la sacaba y cuando el bicharraco la sacaba el juez la met&iacute;a. Eugenia jadeaba c&oacute;mo una perra. Le gustaba una barbaridad ser la chicha de aquel emparedado&#8230; Tanto goz&oacute; que al correrse el juez dentro de su co&ntilde;o y el bicharraco en sus nalgas tambi&eacute;n se corri&oacute; ella, y se corri&oacute; a lo grande, desbordando c&oacute;mo un embalse al que le abren las compuertas y diciendo:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Qu&eacute; gustooo!!<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de correrse Eugenia, el juez le dijo al bicharraco:<\/p>\n<p>-V&iacute;stete y regresa al penal.<\/p>\n<p>Eugenia le pregunt&oacute; a su cu&ntilde;ado:<\/p>\n<p>-&iquest;Se acab&oacute; el castigo?<\/p>\n<p>-S&iacute;<\/p>\n<p>-Te quedar&iacute;as a gusto. Ya te vengaste de tu hermano.<\/p>\n<p>-&iexcl;Sin tiempo no era! -mir&oacute; para el bicharraco-. &iquest;A qu&eacute; esperas para volver a la c&aacute;rcel?<\/p>\n<p>El bicharraco, antes de ir a la otra habitaci&oacute;n a vestirse, le dijo al juez:<\/p>\n<p>-Gracias por el polvo. Sigue cuidando de nuestro dinero y de Victorine, socio.<\/p>\n<p>Tiene cojones la cosa, un juez falso, maric&oacute;n y putero cuidando el dinero de un atracador y de su novia, pero bueno, es Espa&ntilde;a hoy en d&iacute;a, pol&iacute;tica, justicia y religi&oacute;n, la mayor&iacute;a de las veces, una mierda son.<\/p>\n<p>Quique<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Eugenia ten&iacute;a 32 a&ntilde;os y estaba embarazada de tres meses. Era alta, ten&iacute;a buenas tetas y mejor culo, sus piernas eran largas y moldeadas, sus grandes ojos eran de color avellana, su cabello largo y negro y era bastante guapa. 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