{"id":28108,"date":"2021-02-20T23:00:00","date_gmt":"2021-02-20T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-02-20T23:00:00","modified_gmt":"2021-02-20T23:00:00","slug":"karen-una-puta-madura-v-karen-y-sus-dos-hombres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/karen-una-puta-madura-v-karen-y-sus-dos-hombres\/","title":{"rendered":"Karen. Una puta madura (V): Karen y sus dos hombres"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28108\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Si el lector ley&oacute; la cuarta parte de este nuestro relato dar&aacute; cuenta que tras la espectacular mamada le hab&iacute;a hecho a mi novio Enrique, quien con diestro gusto me dej&oacute; la cara llena de su esperma Ram&oacute;n mientras hab&iacute;a pronunciado v&iacute;a m&oacute;vil la misma frase que &eacute;l despu&eacute;s de haberse corrido con mi video.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n le ense&ntilde;&eacute; las fotos de Ram&oacute;n ense&ntilde;&aacute;ndome su gran verga negra.<\/p>\n<p>No soy mujer huidiza y tengo mi car&aacute;cter as&iacute; las cosas le ense&ntilde;&eacute; a Enrique aquellos mensajes quien me dijo&#8230;<\/p>\n<p>-Ram&oacute;n habla de un video. Qu&eacute; video es ese?<\/p>\n<p>Lo cog&iacute; le la mano y llev&eacute; a mi habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Le puse ese video en mi ordenador y all&iacute; aparec&iacute;a yo sollozando por Ram&oacute;n mientras me estaba filmando haci&eacute;ndome un dedo para &eacute;l.<\/p>\n<p>-Joder, Karen&#8230; esto le has mandado a Ram&oacute;n?<\/p>\n<p>-Me estoy poniendo muy cachondo a pesar de que se lo hayas enviado a otro hombre.<\/p>\n<p>-Enrique&#8230; dime la verdad. Crees que esta situaci&oacute;n es normal?<\/p>\n<p>-Te parece normal el acostarnos juntos cuando estoy completamente enamorada de Ram&oacute;n?<\/p>\n<p>-No s&eacute;, Karen&#8230; eso ir&aacute; en funci&oacute;n de lo que yo te guste.<\/p>\n<p>-Pues te amo con locura, Enrique.<\/p>\n<p>-Karen, estoy tan loco por ti que no me importa tu relaci&oacute;n con Ram&oacute;n. Es m&aacute;s, me excita mi novia flirtee con ese tipo.<\/p>\n<p>-B&eacute;same, Enrique.<\/p>\n<p>Me bes&oacute; con locura y pasi&oacute;n. Ese hombre sab&iacute;a muy bien como excitarme y a lo que me di cuenta me vi sin bragas y con su cabeza entre mis piernas comi&eacute;ndome el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; co&ntilde;o tienes, Karen&#8230; no me extra&ntilde;a a Ram&oacute;n tambi&eacute;n le encante.<\/p>\n<p>Me lo hizo de forma lenta y suave y me corr&iacute; al final como una loca mordiendo mi dedo &iacute;ndice y agarr&aacute;ndome al colch&oacute;n como &uacute;nica tabla de salvaci&oacute;n en un inminente final.<\/p>\n<p>Pasaron los d&iacute;as y Ram&oacute;n envi&oacute; un mensaje al grupo de WhatsApp en donde est&aacute;bamos los tres diciendo&#8230;<\/p>\n<p>-&quot;Voy el s&aacute;bado que viene. Tengo trabajo all&iacute;&#8230; y mucha prisa en cerrar un negocio cuanto antes&quot;.<\/p>\n<p>Aquel d&iacute;a y cuando recibimos el mensaje Enrique y yo est&aacute;bamos juntos. Lo le&iacute;mos a la vez.<\/p>\n<p>-Ya est&aacute; aqu&iacute; tu negrito zumb&oacute;n&#8230;<\/p>\n<p>Me lo qued&eacute; mirando con cara de cierto desconcierto.<\/p>\n<p>-Bueno&#8230; montaremos un sarao. No te parece, Karen?. Dijo con cierta resignaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Si no quieres no, Enrique.<\/p>\n<p>-No te preocupes. Yo te quiero igual. Lo que no entiendo el porqu&eacute; de tanta prisa, Karen.<\/p>\n<p>-Ni yo&#8230;<\/p>\n<p>Lo que no imagin&aacute;bamos era que aquel sarao iba a durar cerca de tres meses&#8230;<\/p>\n<p>En realidad, Enrique me amaba solo para &eacute;l pero no pod&iacute;a resistirse a ver como me tragaba la verga de Ram&oacute;n. Sent&iacute;a unos celos controlados que recib&iacute;an a cambio una contraprestaci&oacute;n en una situaci&oacute;n que le excitaba sobremanera. Por lo que a mi respecta, Enrique y yo acudimos a un sex&oacute;logo quien nos explic&oacute; mi caso era uno de &quot;poliamor&quot;. Y que &eacute;l era capaz de tolerarlo. Nos aconsej&oacute; que si bien no era lo ortodoxo sigui&eacute;semos as&iacute; y en el momento cualquiera de los tres se sintiera inc&oacute;modo abandon&aacute;semos cuanto antes esa situaci&oacute;n que no acarrear&iacute;a sino enemistad.<\/p>\n<p>Yo era m&aacute;s celosa que Enrique. El d&iacute;a en que vi como cuando me hac&iacute;a el amor Ram&oacute;n la mujeracha esa negra de &eacute;l se la estaba chupando a Enrique no me hizo ninguna gracia.<\/p>\n<p>Zorra. Eso era la mujer de Ram&oacute;n. Lo que si era cierto que al ser poliamorosa ten&iacute;a celos por partida doble y eso me mataba. A Erica, la mujer de Ram&oacute;n no la pod&iacute;a ni ver. Menos mal que esta vez no iba venir esa guarra asquerosa.<\/p>\n<p>En resumidas cuentas. Que no me gusta compartir hombres pero si me compartan a mi, al menos a los que quiero de verdad.<\/p>\n<p>Ram&oacute;n apareci&oacute; al d&iacute;a siguiente. Ten&iacute;a prisa por volver a Galicia con su mujer e hijos. No era para menos. Siendo Enrique Guardia Civil estaba al tanto de la cierta realidad de que debido a una pandemia iban a cerrar todo el pa&iacute;s. Yo no le hab&iacute;a hecho ni caso porque siempre consider&eacute; el esp&iacute;ritu guripa de Enrique siempre tend&iacute;a a exagerar las cosas.<\/p>\n<p>Ding-Dong!!! Ah&iacute; estaba Ram&oacute;n. Abr&iacute; la puerta y ese negro armario se present&oacute; vestido con una camiseta de los ACDC, justos vaqueros y unas Converse All Star. A sus 50 a&ntilde;os eso le daba un esp&iacute;ritu muy juvenil. Siempre pens&eacute; que un hombre se puede poner cualquier cosa a cualquier edad si est&aacute; en forma y Ram&oacute;n y Enrique lo estaban. Casualmente, Enrique llevaba otra del mismo grupo de rock. Se&ntilde;alar que con lo grande de esas T-shirt XXL si las hubiese cosido juntas tendr&iacute;a una nueva s&aacute;bana para mi ajuar de soltera y entera.<\/p>\n<p>-Hola, Ram&oacute;n. Pasa.<\/p>\n<p>Ram&oacute;n se agach&oacute; para besar mi diminuto cuerpo en las mejillas con sus negros labios y un aroma a &quot;One&quot; de Calvin Klein inund&oacute; mi olfato. Estaba claro que a pesar de haber estado trabajando ven&iacute;a en perfecto estado de revista. De Enrique nunca tuve duda alguna por su puesto en la Guardia Civil que le obligaba a portar una imagen paramilitar.<\/p>\n<p>-Hola, Enrique. Vas a ir?<\/p>\n<p>-Hola, Ram&oacute;n. A d&oacute;nde?<\/p>\n<p>-Al concierto. Dijo se&ntilde;alando su camiseta.<\/p>\n<p>Ambos se rieron y se dieron la mano. Esos dos hombres se llevaban realmente bien y yo los admiraba.<\/p>\n<p>-Har&eacute; la comida para mis chicos. Dije.<\/p>\n<p>Enrique sac&oacute; tres cervezas. Una para cada uno. Ya empezaban por las cervecitas&#8230; luego ser&iacute;a una caja para cada uno.<\/p>\n<p>No me molestaba para nada bebieran. Me fascinan los hombres beben y controlan a la vez. Es muy seductor. Eso les hace tener un dominio sobre si mismos y Ram&oacute;n y Enrique eran as&iacute;.<\/p>\n<p>Desde la cocina los miraba de soslayo. Me estaba poniendo cachonda el solo imaginar como iba a dejar a esos dos hombres. Dos armarios de 1&#39;90 dominados por una mujer de 1&#39;60 como dos peleles. Pero primero era saciar su est&oacute;mago.<\/p>\n<p>Serv&iacute; la comida y Ram&oacute;n sac&oacute; una botella de Pesquera que hab&iacute;a tra&iacute;do. Estuvimos departiendo mientras sobre todo de la pandemia. Los dos insistieron y me dijeron en las copas<\/p>\n<p>-Eres una incr&eacute;dula. Nos vamos a cagar&#8230;<\/p>\n<p>-Me veo currando como un negro&#8230; dijo Enrique.<\/p>\n<p>-Ya estamos con los negros&#8230; dijo Ram&oacute;n.<\/p>\n<p>Los tres nos re&iacute;mos sin parar.<\/p>\n<p>-Bueno&#8230; ya veremos. Voy a ducharme&#8230;<\/p>\n<p>Les gui&ntilde;&eacute; un ojo.<\/p>\n<p>Ah&iacute; los dej&eacute; hablando de sus cosas. De seguro hablar&iacute;an de mi&#8230;<\/p>\n<p>Me met&iacute; en la ducha y me limpi&eacute; bien todo el cuerpo y sobre todo mi co&ntilde;o. Me di cuenta estaba cachonda perdida de solo pensar me los iba a follar en unos instantes. No creo se negaran. Bueno&#8230; lo comprobar&iacute;a en un momento. A lo peor ya no les gustaba&#8230;<\/p>\n<p>Me vest&iacute; como le gustaba a Enrique. Como una puta. Me puse aquellas medias de rejilla negras con ligueros blancos sin bragas, la falda de leopardo y aquella camiseta roja bien justa con la que me hab&iacute;an abordado Enrique y sus 4 amigos cazadores en el primer episodio de esta serie. Me pint&eacute; como una puerta y me ech&eacute; perfume barato. Parec&iacute;a una fulana de esa traza. Antes de salir de mi habitaci&oacute;n me sub&iacute; aquella camiseta y comprob&eacute; como mis pezones estaban tiesos y duros como el diamante a la vez de como ser&iacute;a imposible no los adivinaran marcando mi justa camiseta. Si. Parec&iacute;a una zorra.<\/p>\n<p>Cuando entr&eacute; en el sal&oacute;n iban ya por el tercer gintonic. Ellos como si se beb&iacute;an una botella. El alcohol no les afectaba en nada para la erecci&oacute;n. Se las iba a poner bien tiesas. Creo estaban hablando de f&uacute;tbol, me agach&eacute; y puse un CD de los Doors y comenz&oacute; a sonar &quot;Riders on the Storm&quot;.<\/p>\n<p>Pude percibir el deseo de sus miradas que se hab&iacute;an fijado como no en mis grandes tetas de madura. Cuando me volv&iacute; a sentar en la mesa los not&eacute; ansiosos de mi. Se estaban poniendo nerviosos. Me sent&eacute; al lado de Ram&oacute;n y me incorpor&eacute; a la conversaci&oacute;n poniendo una mano bajo la mesa en la pierna del negro.<\/p>\n<p>-Est&aacute;is bien chicos? Parece haya entrado un esp&iacute;ritu&#8230;<\/p>\n<p>-Si, Karen. Muy bien dijeron los dos mir&aacute;ndome como a una estatua de sal. Parec&iacute;an lobos.<\/p>\n<p>Sub&iacute; mi mano hasta la bragueta de los pantalones de Ram&oacute;n y le toqu&eacute; el est&oacute;mago por debajo de su camiseta para luego bajar hasta su paquete ya casi erecto. Se estaba poniendo como un borrico.<\/p>\n<p>Enrique, sabedor de lo que estaba haciendo me mir&oacute; con suspicacia y deseo. &Eacute;l tambi&eacute;n quer&iacute;a por lo que alargu&eacute; mi pie sin zapato para alcanzar el suyo.<\/p>\n<p>Poco a poco desabroch&eacute; los botones de los pantalones de Ram&oacute;n y met&iacute; mi mano dentro de su b&oacute;xer. Su polla estaba dura como un candelabro y yo me estaba poniendo bien h&uacute;meda.<\/p>\n<p>-Pero qu&eacute; os pasa?? Parece tenga monos en la cara. Les dije.<\/p>\n<p>Un silencio absoluto fue la respuesta. Pero Enrique se acerc&oacute; y comenz&oacute; a tocarme las tetas.<\/p>\n<p>-Uhhh!!! Menos mal ya se ha decidido uno de una vez.<\/p>\n<p>Ram&oacute;n se levant&oacute; y exhibi&oacute; su negro miembro duro y fuerte poni&eacute;ndomelo en la cara. Me di por aludida y comenc&eacute; a chupar esa cosa como una loca.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; polla m&aacute;s rica! Dame la tuya, Enrique.<\/p>\n<p>Me vi chupando esas dos vergas duras como piedras. Primero una, despu&eacute;s otra. Gem&iacute;an como dos cerdos.<\/p>\n<p>Saqu&eacute; mis grandes tetas por encima del escote.<\/p>\n<p>-Venga, chicos refrotad esas pollas por mis tetas&#8230; lo est&aacute;is deseando. No os cort&eacute;is&#8230;<\/p>\n<p>Eso hicieron.<\/p>\n<p>Ram&oacute;n comenz&oacute; a sobar mi co&ntilde;o. Estaba tremendamente mojado. Para entonces iban solo vestidos con sus camisetas de ACDC.<\/p>\n<p>-Llevadme al sof&aacute;&#8230;!<\/p>\n<p>Me cogieron entre los dos en brazos mientras sus vergas iban de lado a lado entre sus fuertes muslos.<\/p>\n<p>Ram&oacute;n se ech&oacute; largo en el sof&aacute; y Enrique me puso encima de &eacute;l. Ram&oacute;n me ensart&oacute; su polla en mi co&ntilde;o y comenz&oacute; a moverse. Por un momento Enrique no supo que hacer pero se situ&oacute; detr&aacute;s de mi con unas intenciones las cuales desconoc&iacute;a. Pronto sab&iacute;a lo que quer&iacute;a.<\/p>\n<p>Cogi&oacute; su polla y me la meti&oacute; tambi&eacute;n en el co&ntilde;o haciendo un s&aacute;ndwich. Ellos eran el pan y yo lo m&aacute;s rico&#8230; el jam&oacute;n. Estaba llena de dos pollas de 19 cent&iacute;metros cada una y de dos colores. Solo pude decir&#8230;<\/p>\n<p>-&quot;Oh!, dadme m&aacute;s. Quiero m&aacute;s! Mis dos t&iacute;os&#8230;!&quot;. Los amaba de todas formas posibles pero as&iacute; m&aacute;s todav&iacute;a.<\/p>\n<p>En un plano picado o como si una c&aacute;mara estuviese en el techo mi peque&ntilde;o cuerpo ni se ver&iacute;a tomado por dos gorilas cuyos brazos representaban tres cuartas partes de mis muslos. Me dio la sensaci&oacute;n de que era imposible a esos hombres tan grandes y varoniles una mujer tan insignificante pudiese controlarlos tan a placer. Estaba completamente convencida de que si en esos momentos los hubiese mandado fuera de mi y sentado a jugar una partida de parch&iacute;s me hubiesen dejado en paz. Y es que me quer&iacute;an con locura y solo dar&iacute;an el paso si yo los pon&iacute;a bien calientes y bien salvajes. Me sent&iacute;a la due&ntilde;a y se&ntilde;ora de sus voluntades y eso les encantaba mientras Ram&oacute;n, el de abajo abr&iacute;a en vano toda su boca de negro para comerme las tetas por entero y ah&iacute; detr&aacute;s sin yo verlo Enrique me jod&iacute;a a su gusto junto con Ram&oacute;n.<\/p>\n<p>Una mujer con dos pollas erectas en su co&ntilde;o&#8230; No se pod&iacute;a ser m&aacute;s feliz y querida.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s me sent&iacute;a una mujer respetable porque solo me val&iacute;an esos dos machos. El resto eran unos pringados.<\/p>\n<p>As&iacute; las cosas, el paseante de estas mis narraciones no s&eacute; si habr&aacute; ca&iacute;do en la cuenta de mi perfil de mujer en anteriores episodios. Me gustan los hombres. Lo reconozco y tengo mis fantas&iacute;as. A veces, veo a 4 o 5 en un bar y me tomo un caf&eacute;. Si son de mi agrado luego me masturbo pensando me hacen y dicen cosas obscenas porque soy en el fondo muy primitiva. Imagino, el resto de las mujeres ser&aacute;n parecidas a mi o no. Pero yo soy as&iacute;. Otra cosa es que lo pudiese llegar a hacer. Solo lo hice en una ocasi&oacute;n con Enrique y sus 4 cazadores. Ahora ya no dar&iacute;a ese paso porque me considero una mujer respetable y necesito mi nicho de cari&ntilde;o. Aquel que me dan Ram&oacute;n y Enrique.<\/p>\n<p>Lejos de este peque&ntilde;o inciso y como iba diciendo, ambos estaban por mi. Yo me ve&iacute;a un poco turbada porque me penetraran tan fuerte pero estaba cachonda.<\/p>\n<p>-Vamos chicos&#8230; dadle m&aacute;s polla a vuestra chica&#8230; les dije.<\/p>\n<p>A&uacute;n se pusieron m&aacute;s burros y competidores. La elementalidad de esos mis chicos era lo que m&aacute;s me seduc&iacute;a. Eran inteligentes y bien hechos pero yo les perd&iacute;a. Los ten&iacute;a continuamente en mi mano. Pero no imaginaba a&uacute;n hasta qu&eacute; punto como narrar&eacute; al lector en subsiguientes episodios.<\/p>\n<p>Con tal despliegue de amor me daban me corr&iacute; como una hero&iacute;na dos veces antes de que ellos lo hicieran. Ni se enteraron de ello. Cuando me corro por penetraci&oacute;n prefiero expresarlo con mi cuerpo. Llega un momento en que me vuelvo m&aacute;s loca de lo normal y procuro empalmar un orgasmo con otro sin que mi pareja deje de bombear. Hay mujeres que se corren de otra manera. Yo soy as&iacute;. Ellos, como estaban a lo suyo ni se dieron cuenta. Pero les dije&#8230;<\/p>\n<p>-Y ahora qu&eacute;?<\/p>\n<p>Se separaron de mi con sus vergas bien tiesas y me dijeron&#8230;<\/p>\n<p>-Qu&eacute; de qu&eacute;&#8230;?<\/p>\n<p>-Pero no os hab&eacute;is dado cuenta de que vuestra chica se ha corrido dos veces??<\/p>\n<p>Pusieron cara de no entender.<\/p>\n<p>-Venid aqu&iacute;&#8230;<\/p>\n<p>Los llev&eacute; a mi habitaci&oacute;n y nos tumbamos los tres en la cama. Estaban realmente voraces. Eso quer&iacute;a. Ponerlos como aves de presa.<\/p>\n<p>-Quiero besitos.<\/p>\n<p>Me besaron sin parar los dos por todo mi cuerpo y cuando estuve decidida dej&eacute; me penetraran otra vez. Uno por la boca y otro por mi co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Estaba a cuatro patas. Ram&oacute;n me cog&iacute;a por detr&aacute;s y Enrique por delante.<\/p>\n<p>Ram&oacute;n no pudo m&aacute;s y se corri&oacute; dentro de mi co&ntilde;o gimiendo mi nombre. Cuando lo hizo not&eacute; como mi co&ntilde;o se lubricaba m&aacute;s todav&iacute;a se&ntilde;al inequ&iacute;voca de que su semen me hab&iacute;a llegado hasta el &uacute;tero.<\/p>\n<p>Enrique a&uacute;n tard&oacute; un poco m&aacute;s. Abandon&oacute; su sitio en mi boca y me cogi&oacute; por el co&ntilde;o en la posici&oacute;n del misionero.<\/p>\n<p>Ram&oacute;n contemplaba esa escena con su negra polla ya descansada y a media erecci&oacute;n. Pero lleg&oacute; un momento que Enrique se iba a ir.<\/p>\n<p>-Te quiero, Enrique&#8230; venga&#8230; que tu puedes&#8230; Dame fuerte que soy tu chica. &Aacute;nimo&#8230; c&oacute;rrete como Ram&oacute;n&#8230;!!<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a moverse m&aacute;s r&aacute;pido poni&eacute;ndose muy bruto. Solo acertaba a besarme en la boca hasta que al final su esperma se mezcl&oacute; con el de Ram&oacute;n.<\/p>\n<p>Eso si&#8230; me susurr&oacute; al o&iacute;do antes de derramarse todo lo que me quer&iacute;a.<\/p>\n<p>-Ese es mi chico!!! Exclam&eacute;. Un campe&oacute;n. El mejor!!!<\/p>\n<p>Ya.<\/p>\n<p>Se hab&iacute;an corrido los dos y yo hab&iacute;a hecho un buen trabajo con ellos.<\/p>\n<p>Ambos se quedaron largos en la cama y me fui a limpiar de sus semillas.<\/p>\n<p>Posiblemente el glande de Enrique en su canal hab&iacute;a desalojado el esperma de Ram&oacute;n. De seguro estaba m&aacute;s llena de Enrique que de Ram&oacute;n.<\/p>\n<p>Me asom&eacute; a mi habitaci&oacute;n llena de peluches y recuerdos de mi familia y sobrinos y largu&eacute; al sal&oacute;n vestida con un ch&aacute;ndal hab&iacute;a dejado en el ba&ntilde;o. No quise molestarlos porque estaban soporizados con sus vergas al aire.<\/p>\n<p>Me puse la tele y as&iacute; pas&eacute; la tarde de aquel domingo no sin antes quitarme ese disfraz de zorra me hab&iacute;a puesto y que me daba mucho asco.<\/p>\n<p>No imaginaba lo que iba a ver en la televisi&oacute;n&#8230;<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n<p><!--\/data\/user\/0\/com.samsung.android.app.notes\/files\/clipdata\/clipdata_210220_231352_116.sdoc--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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