{"id":28109,"date":"2021-02-20T23:46:30","date_gmt":"2021-02-20T23:46:30","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-02-20T23:46:30","modified_gmt":"2021-02-20T23:46:30","slug":"por-favor-que-manera-de-interrumpir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/por-favor-que-manera-de-interrumpir\/","title":{"rendered":"Por favor: que manera de interrumpir"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28109\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Vamos con un nuevo relato. Como ya les dije, soy Carla de 51 a&ntilde;os, de Arequipa, Per&uacute;, y esta vez les contar&eacute; lo que me sucedi&oacute; casi de manera incre&iacute;ble. Es que cuando se te juntan pues se te juntan.<\/p>\n<p>Mi relaci&oacute;n con mi ahora ex esposo, era tranquila. El, es una buena persona, nos llevamos bien. Su &uacute;nico defecto es no complacerme en la cama. Y bueno, una que necesita estar bien atendida, tiene que buscar fuera lo que no encuentra en casa. Ah, me olvidaba, tambi&eacute;n es reneg&oacute;n y un poco amarrete.<\/p>\n<p>Yo, soy muy amiguera y no hago mucho distingo entre mis amistades. A pesar de la posici&oacute;n solvente que tiene mi esposo, igual cuento con amigas digamos de toda posici&oacute;n.<\/p>\n<p>El marido de una de ellas, se dedica a la carpinter&iacute;a. Normalmente &eacute;l hace los trabajos peque&ntilde;os y cuenta con unos ayudantes cuando los trabajos son mayores.<\/p>\n<p>Roberto, as&iacute; se llama el maestro carpintero, ya nos ha hecho varios trabajos en casa, y yo estaba fastidia que fastidia a mi esposo para arreglar uno de los escalones de las gradas (rechinaba mucho) y de paso la baranda. Pero Richard (mi cachudito esposo) me contestaba, m&aacute;s adelante, todav&iacute;a no.<\/p>\n<p>Igual me arm&eacute; de valor y llam&eacute; a mi amiga Claudia y logr&eacute; que me enviara a su esposo el mi&eacute;rcoles. Obviamente a Richard no le dije nada. Una vez que estuviese todo arreglado ya no hab&iacute;a marcha atr&aacute;s y tendr&iacute;a que asumir los gastos.<\/p>\n<p>-Ya entonces amiguita, me env&iacute;as a tu esposito para que me arregle las gradas&hellip;<\/p>\n<p>-Claro, cuenta con &eacute;l, a las 9 am el mi&eacute;rcoles<\/p>\n<p>-Gracias, ya nos vemos.<\/p>\n<p>El mi&eacute;rcoles, como todos los d&iacute;as, mis hijos ya se hab&iacute;an ido a la universidad y Richard se levant&oacute; algo m&aacute;s temprano, se duch&oacute;, mientras yo le preparaba su rico desayuno, que el literalmente devoraba mientras ve&iacute;a las noticias en la tele.<\/p>\n<p>Aqu&iacute; debo comentarles que normalmente &eacute;l iba al trabajo en su veh&iacute;culo (un Peugeot color verde olivo precioso), pero se le malogr&oacute; no s&eacute; qu&eacute; pieza y el bendito repuesto lo ten&iacute;an que traer del extranjero, de all&iacute; a Lima y reci&eacute;n al concesionario de Arequipa. La cosa es que demorar&iacute;a un mes y medio en que lo dejaran operativo, as&iacute; que no le qued&oacute; otra alternativa que irse en taxi.<\/p>\n<p>Como es obvio, yo le recomend&eacute; a pepelucho para que le haga el servicio de taxi todos los d&iacute;as, as&iacute;, adem&aacute;s, pod&iacute;a continuar haciendo algunas travesuras de vez en cuando.<\/p>\n<p>A la hora de siempre, son&oacute; la bocina del tico. Richard me dio un beso (siempre se desped&iacute;a as&iacute;) y no s&eacute; por qu&eacute; pero lo acompa&ntilde;&eacute; hasta la puerta.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as se&ntilde;ora Carla, me dijo pepelucho<\/p>\n<p>-Hola, que tal, como est&aacute;. Le contest&eacute; toda formal. Sin embargo, logr&eacute; ver, mientras mi esposo sub&iacute;a, que este sinverg&uuml;enza me mandaba besitos volados. No le di pelota, me hice la loca.<\/p>\n<p>Entr&eacute;, tom&eacute; un caf&eacute;, recog&iacute; los trastes, los lav&eacute; y sub&iacute; a mi habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Carajo, me olvid&eacute; que hoy viene Roberto a ver lo de las gradas&hellip; dije en voz alta.<\/p>\n<p>Me dio pereza ba&ntilde;arme, as&iacute; que me quit&eacute; el pijama y me puse un top rosa y un jean ligeramente suelto, y mientras me acomodaba el cabello, son&oacute; el timbre. Abriendo la ventana del segundo piso, pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-Si, qui&eacute;n es?<\/p>\n<p>-Hola Carla, como est&aacute;, vengo a arreglar las gradas&hellip; quedaste con mi se&ntilde;ora para hoy&hellip;<\/p>\n<p>-Si, si, claro, dame un minuto, ya te abro.<\/p>\n<p>Baj&eacute; de mi habitaci&oacute;n, abr&iacute; la puerta y all&iacute; estaba Roberto. Bien plantado, con su malet&iacute;n de herramientas. Ya antes le hab&iacute;a echado un ojo y el tipo no estaba del todo mal. Es que casi nunca lo hab&iacute;a visto arreglado, siempre vestido para el trabajo y as&iacute; con su overol o sus ropas de servicio pues como que no daba una buena impresi&oacute;n. Pero hoy, hab&iacute;a venido con ropa normal, se ve&iacute;a atractivo, limpio, y con su mirada siempre coqueta.<\/p>\n<p>Alguna vez, cuando fui a su taller a cotizarle un trabajo, no dejaba de mirarme fijamente y yo desviaba la vista, pero en esa mirada estaba segura me quer&iacute;a decir algo. Nunca le hice caso, por que como les dec&iacute;a, no me resultaba atractivo en sus ropas de trabajo y porque adem&aacute;s era el esposo de mi amiga.<\/p>\n<p>-Pasa Roberto<\/p>\n<p>-Gracias<\/p>\n<p>-Mira, esta es la grada que quiero que cambies o la arregles, no s&eacute;&hellip; mira suena mucho, hace demasiada bulla&hellip; trat&eacute; de pisar fuerte para que se diera cuenta y nada.<\/p>\n<p>-Es que est&aacute;s delgada pues Carlita, por eso no suena nada. Sonri&oacute;.<\/p>\n<p>-Ay gracias, se hace lo que se puede, le dije y me sonre&iacute; tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>-Y lo otro que quiero que me veas es esta parte de la baranda, como que est&aacute; medio salida.<\/p>\n<p>Mientras me esforzaba para ense&ntilde;arle la parte que quer&iacute;a que arreglara lo atrap&eacute; vi&eacute;ndome las tetas, pero a pesar de ello no se inmut&oacute;. Es m&aacute;s se me apeg&oacute; para verificar por el mismo el estado de la baranda apret&aacute;ndome un poco contra ella.<\/p>\n<p>-Me puedo cambiar de ropa, pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>-Claro, claro. Yo, entonces, bueno como ya te ense&ntilde;&eacute;&hellip;<\/p>\n<p>No terminaba de hablar cuando se hab&iacute;a ya quitado el polo azul que llevaba puesto. Ten&iacute;a un buen f&iacute;sico. Es m&aacute;s se marcaban los abdominales. Me qued&eacute; contempl&aacute;ndolo unos segundos, y balbuceando le dije:<\/p>\n<p>-Vas al gym Roberto. Estas durito.<\/p>\n<p>-No, no, para nada, solo me ejercito un poco en casa. T&uacute; m&aacute;s bien, est&aacute;s dando la hora aqu&iacute; en el barrio. Te acuerdas de los vecinos que entraron al taller el otro d&iacute;a que fuiste para ver lo de las puertas?<\/p>\n<p>-S&iacute;, por&hellip;<\/p>\n<p>-Apenas te fuiste, se despacharon diciendo lo buena que estabas y todo lo que te har&iacute;an&hellip;<\/p>\n<p>-Ayy hombres cuando no&hellip; pero me habr&aacute;s defendido, los habr&aacute;s puesto en su sitio no?<\/p>\n<p>-Pero solo dec&iacute;an la verdad. Est&aacute;s bien buena Carlita. Y si no fuera por tu amistad con mi esposa yo tambi&eacute;n estar&iacute;a fantaseando como ellos.<\/p>\n<p>Lo ten&iacute;a al frente dici&eacute;ndome que estaba buena. Lo ten&iacute;a al frente y estaba semidesnudo. Lo ten&iacute;a al frente y me miraba con esa mirada coqueta que ten&iacute;a. Empez&oacute; a humedec&eacute;rseme la conchita, la respiraci&oacute;n se hac&iacute;a m&aacute;s agitada, el deseo de coger se apoderaba de m&iacute;. Y ya pose&iacute;da por el bichito de la lujuria le dije:<\/p>\n<p>-Pero a veces las fantas&iacute;as pueden hacerse realidad Me gustar&iacute;a saber que les dijiste a los vecinos que me har&iacute;as.<\/p>\n<p>-Para que cont&aacute;rtelo, si te lo puedo demostrar.<\/p>\n<p>Se acerc&oacute; y me tom&oacute; por el talle. Esas manos gruesas, &aacute;speras, fuertes, hicieron que me d&eacute; un espasmo medio raro. Resoll&eacute; por lo imprevisto de su maniobra.<\/p>\n<p>-Me gustas Carla. Desde hace tiempo que te tengo ganas. Eres una diosa.<\/p>\n<p>-Yo tambi&eacute;n hab&iacute;a pensado en ti, pero&hellip; es que no s&eacute;&hellip; no sab&iacute;a como hac&eacute;rtelo saber&hellip;<\/p>\n<p>-Ya que importa, hoy voy a hacer realidad mi fantas&iacute;a.<\/p>\n<p>-Y la m&iacute;a tambi&eacute;n se&ntilde;al&eacute;.<\/p>\n<p>Me mordi&oacute; suavemente el cuello, el pabell&oacute;n de mi orejita, y yo ya estaba mojadita, sab&iacute;a lo bueno que se ven&iacute;a.<\/p>\n<p>-Por favor, con cuidado, no me dejes marcas, ya vez que Richard se puede dar cuenta.<\/p>\n<p>-No te preocupes amor&hellip; tendr&eacute; cuidado.<\/p>\n<p>Dicho eso, me bes&oacute;, sent&iacute; su aliento por primera vez. Yo le respond&iacute; meti&eacute;ndole la lengua. El hizo lo mismo y nuestras lenguas juguetearon un poco. Segu&iacute;amos chapando, mientras el me manoseaba las tetas a su antojo.<\/p>\n<p>Vamos, le dije. Quiero que me caches en mi cama.<\/p>\n<p>Mi cama, distendida, conservaba de seguro a&uacute;n la tibieza del cuerpo de mi esposo.<\/p>\n<p>-Hazme tuya Roberto, quiero sentir un hombre de verdad.<\/p>\n<p>-Carla, amor, todo esto es para ti.<\/p>\n<p>Y sin m&aacute;s reparo, se baj&oacute; los pantalones dejando al aire su verga medio erecta, oscura, casi negra, venosa y llena de pendejos.<\/p>\n<p>No dud&eacute;. Me arrodille delante de &eacute;l y me introduje ese bocado delicioso hasta donde pude. Ten&iacute;a un sabor diferente, no el salado com&uacute;n de una verga, sino otro saborcito que a&uacute;n lo he logrado descubrir.<\/p>\n<p>Se la remangaba, la escup&iacute;a, me la met&iacute;a a la boca, se la chupaba. Estaba haciendo todo lo que quer&iacute;a con su herramienta. Lo mir&eacute;. Vi su rostro de felicidad. Estaba disfrutando de la amiga de su esposa, de su vecina, de su clienta.<\/p>\n<p>Te gusta mi amor. Eres una experta Carlita&hellip; sigue por favor, sigue.<\/p>\n<p>Estuve como unos cinco minutos d&aacute;ndole duro a esa rica verga, hasta que me tom&oacute; del cuello levant&aacute;ndome hasta su cara. Me bes&oacute;, me mordi&oacute; rico los labios, con cuidado de no maltratarlos. Me quit&oacute; el top que llevaba puesto, mientras yo ayudaba con los botones del jean para que tambi&eacute;n pudiera quit&aacute;rmelos.<\/p>\n<p>-Tienes unas lindas tetitas<\/p>\n<p>-No son grandes, pero al menos est&aacute;n algo firmes, a pesar de mis dos embarazos<\/p>\n<p>-Deliciosas, y esos pezoncitos rosaditos<\/p>\n<p>Jugueteaba torpemente con su lengua sobre mis pezones&hellip; me los mord&iacute;a ligeramente haci&eacute;ndome gemir de rato en rato, mientras sus dedos toscos, rugosos se introduc&iacute;an cada vez con m&aacute;s frecuencia en mi conchita.<\/p>\n<p>Yo aprovechaba cuando me los met&iacute;a para jadear cerca de su o&iacute;do y para morderlo en el cuello como se&ntilde;al de la arrechura que me estaba provocando.<\/p>\n<p>Se detuvo, me tom&oacute; de un hombro haci&eacute;ndome girar poni&eacute;ndome de espaldas contra &eacute;l. Entend&iacute; la maniobra, as&iacute; que yo misma me sub&iacute; a la cama y me puse de rodillas dejando mi generoso culito al aire para que me pueda dar desde atr&aacute;s.<\/p>\n<p>-No tengo cond&oacute;n Carla No hay problema verdad?<\/p>\n<p>-No, no te preocupes, yo s&eacute; que eres un chico sano. Adem&aacute;s yo me pongo una inyecci&oacute;n que me protege por un mes. Tranquilo.<\/p>\n<p>Se ech&oacute; un poco de saliva en la verga y empez&oacute; a adivinar el lugar exacto de mi orificio vaginal. Se ayud&oacute; con los dedos y me la empez&oacute; a meter despacito. Sent&iacute; la cabecita de su verga abri&eacute;ndose paso por mi vello p&uacute;bico y mis h&uacute;medos labios.<\/p>\n<p>Empez&oacute; a penetrarme poco a poco, ya hab&iacute;a entrado toda y la sacaba y la met&iacute;a nuevamente pero lentamente, como para ir agarrando ritmo. A cada entrada, solo soltaba unos ligeros gemidos de placer.<\/p>\n<p>De pronto, escucho el ruido de las rejas de la casa. Me hice hacia atr&aacute;s, justo cuando me la estaba sacando (por suerte no lo lastim&eacute;) y me asom&eacute; a la ventana.<\/p>\n<p>Mierda, era Richard que estaba entrando.<\/p>\n<p>Mi marido, le dije, mi marido web&oacute;n.<\/p>\n<p>Ahora hasta risa me da, pero en ese momento hubiera sido delicioso tomarle una foto a la carita de sorprendido y de &ldquo;ahora que hago&rdquo; que puso Roberto.<\/p>\n<p>-Esc&oacute;ndete debajo de la cama, aqu&iacute; en el cuarto de mi hijo. Ap&uacute;rate carajo&hellip;<\/p>\n<p>Cogi&oacute; su pantal&oacute;n y el polo y se meti&oacute; como pudo en el cuarto de mi hijo menor. Yo sent&iacute;a ya el ruido de la puerta principal abri&eacute;ndose. Me met&iacute; al ba&ntilde;o y mientras me pon&iacute;a una bata que siempre dejo en el cuarto de ba&ntilde;o, jal&eacute; la bomba, me lav&eacute; las manos, bueno hice correr un poco de agua en las manos para disimular y abr&iacute; la puerta justo cuando Richard entraba a la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Y eso. Que pas&oacute; amorcito.<\/p>\n<p>-Me olvid&eacute; unos informes que ten&iacute;a que llevar. La &ldquo;conchasumadre&rdquo; he tenido que volver desde la oficina por esa cagada de informe.<\/p>\n<p>-Pero ya pues, t&oacute;malos y regresas con calma.<\/p>\n<p>Mientras todo ofuscado buscaba en su escritorio el bendito informe, ni siquiera se dio cuenta de mi pantal&oacute;n en el suelo, as&iacute; que lo recog&iacute; y lo puse en el cesto de ropa.<\/p>\n<p>-Y se puede saber que mierda es esto?, pregunt&oacute;<\/p>\n<p>-Gordito, son las herramientas del carpintero. Va a arreglar la baranda, te acuerdas que te coment&eacute;.<\/p>\n<p>-Que carpintero? El Roberto ese, el esposo de tu amiguita.<\/p>\n<p>-Si mi amor.<\/p>\n<p>-Y donde est&aacute;, a qu&eacute; hora va a arreglar? Sabes bien que no me gusta que entre gente a la casa cuando est&aacute;s sola. Cuantas veces te lo he dicho y nada mierda. Nunca me haces caso.<\/p>\n<p>-Pero gordo, no hay problema. Iba a empezar a trabajar pero lo llamaron para ver otro tema en su taller. Seguro regresar&aacute; m&aacute;s tarde.<\/p>\n<p>-No hay problema, no hay problema. Toda la vida es igual contigo carajo. Ya sabes como son los vecinos, yo no quiero que vayan a estar comentando que eres una movida o una tramposa y que yo soy un cachudo. Por favor Carla, no quiero pelear por tonter&iacute;as. Ll&aacute;malo y dile que venga el s&aacute;bado que yo estoy en casa.<\/p>\n<p>-Pero gordito, no te pongas as&iacute;, quien va a pensar eso amor. Adem&aacute;s recuerda que Roberto es el esposo de mi amiga Claudia y no pasa nada. Ya pues amor, no vas a desconfiar de tu mujercita, como si alguna vez te hubiese dado motivos. Pero igual, lo llamo en este momento y le digo que venga a recoger sus cosas porque voy a salir y que venga el s&aacute;bado. Yo no quiero que te molestes conmigo por favor.<\/p>\n<p>Hice como que buscaba mi celular, mientras por fin encontr&oacute; el informe.<\/p>\n<p>-Aqu&iacute; est&aacute;. Me voy. Estoy a las justas y hay un tr&aacute;fico de mierda.<\/p>\n<p>-Tranquilo gordo, tranquilo. Ya est&aacute; marcando. Le digo para el s&aacute;bado en la tarde si?<\/p>\n<p>-Si, en la tarde est&aacute; bien. Regreso a las 6 pm.<\/p>\n<p>-Chau amorcito. Con calma por fa.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a la ventana, abr&iacute; ligeramente la cortina y vi como sub&iacute;a raudo al taxi que lo estaba esperando.<\/p>\n<p>&iexcl;Roberto, ya puedes salir!<\/p>\n<p>-Se hab&iacute;a olvidado un informe que ten&iacute;a que presentar en una junta creo. Puta mare casi me chapa. &iexcl;Mierda! no s&eacute; qu&eacute; hubiera pasado.<\/p>\n<p>-Pero no pas&oacute;. As&iacute; eres de suertuda Carlita.<\/p>\n<p>-Ven. Lo abrac&eacute; con fuerza como buscando refugio ante el ampay que me iban a dar.<\/p>\n<p>-Ahora tranqui y rel&aacute;jate que vamos a continuar con lo nuestro.<\/p>\n<p>Me acost&oacute; sobre la cama, me alzo las piernas en la posici&oacute;n de piernas al hombro y se ech&oacute; sobre m&iacute;. Me besaba tiernamente y teni&eacute;ndolo as&iacute; tan cerca, qued&eacute; en cuenta que el carpintero era m&aacute;s atractivo de lo que siempre lo vi. Me dej&eacute; llevar. Lo besaba con pasi&oacute;n, mientras &eacute;l, ya hab&iacute;a encontrado la ruta hacia mi conchita y me penetraba con empe&ntilde;o.<\/p>\n<p>Mi desconcierto, la angustia de verme al descubierto, se convert&iacute;a ahora en placer. Rendida ante Roberto, mi carpintero, dejaba que me hiciera suya en la forma en que &eacute;l quisiera.<\/p>\n<p>No fue un sexo pasional o duro. Fue m&aacute;s como cuando est&aacute;s enamorada y lo haces con delicadeza. Algo soft, light.<\/p>\n<p>No s&eacute; qu&eacute; tiempo me lo estuvo metiendo. Pero no pod&iacute;a dejarlo ir sin darme una buena recompensa por hacerme sentir tan bien.<\/p>\n<p>-Roberto mi amor, te gustar&iacute;a met&eacute;rmelo por el culo?<\/p>\n<p>-Carlita, lo bueno siempre se deja para el final. Por supuesto que quiero hac&eacute;rtelo por ah&iacute;.<\/p>\n<p>Detr&aacute;s de ti, en el segundo caj&oacute;n de la c&oacute;moda hay un lubricante. Ya t&uacute; sabes, para que no me duela mucho. Me acomod&eacute; en cuatro patas, para que pueda echarme un poco de lubricante en el ano. Jugueteaba d&aacute;ndome palmaditas en las nalgas, mientras se sobajeaba la verga con el love lub.<\/p>\n<p>Me tom&oacute; de la cintura, y con los pulgares me abri&oacute; un poco las nalgas. Yo la sent&iacute;a venir. De pronto, una h&uacute;meda sensaci&oacute;n en el ano. Ya estaba en la misma puerta del ano.<\/p>\n<p>-Despacio por favor. Poco a poco Roberto.<\/p>\n<p>-Claro, mi amor. Si te duele me avisas para ir m&aacute;s despacio.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a la presi&oacute;n de la cabecita tratando de entrar y mi ano haciendo resistencia. Cada vez era m&aacute;s fuerte la presi&oacute;n. Mis pliegues anales ced&iacute;an ante la fuerza de su glande. Ya estaba entrando.<\/p>\n<p>Y empieza a sonar su celular.<\/p>\n<p>-Mierda, y ahora quien chucha te est&aacute; llamando?<\/p>\n<p>-No s&eacute;, d&eacute;jame ver. Retir&oacute; su verga de mi culito. Y vio su celular.<\/p>\n<p>-Es el Tito, mi ayudante, le voy a contestar.<\/p>\n<p>-Al&oacute;? Si&hellip; No, no, todav&iacute;a no&hellip; reci&eacute;n estoy viendo como hacerlo. En una media hora ven&hellip; Qu&eacute;? est&aacute;s afuera?<\/p>\n<p>Me asom&eacute; a la ventana, y en efecto, su ayudante estaba en la puerta esperando para entrar.<\/p>\n<p>-No, no&hellip; date una vuelta, en media hora vienes y me ayudas y ya de ah&iacute; nos vamos a comprar la madera para el trabajo del se&ntilde;or Fern&aacute;ndez&hellip; Si, ya&hellip; le digo entonces a la se&ntilde;ora para que te abra en media hora&hellip; ya, ya, chau.<\/p>\n<p>-Puta mare, ya no se puede cachar tranquila.<\/p>\n<p>-Me hab&iacute;a olvidado que le dije al Tito para que venga a ayudarme. Y tengo que ir a comprar madera. Pero igual voy a terminar lo que he empezado.<\/p>\n<p>-No pensar&aacute;s dejarme as&iacute; no?<\/p>\n<p>-Ni loco, a ver, ese culito est&aacute; esperando a su amiguito.<\/p>\n<p>-Me coloc&oacute; en la pose de perrito y ya sin m&aacute;s ni m&aacute;s me la clav&oacute;.<\/p>\n<p>-Ya mi anito estaba dilatado. Entr&oacute; sin mayor dificultad que la de su grosor.<\/p>\n<p>-As&iacute; Roberto&hellip; hummm que rico amor&hellip; Ay, ay, que rico<\/p>\n<p>-As&iacute; te gusta, que rico culito Carla, Dios m&iacute;o que sabroso culito que tienes<\/p>\n<p>Se recostaba de placer sobre mi espalda, me mord&iacute;a el cuello con sus dientes rasg&aacute;ndome un poco con ellos&hellip; No importaba, estaba sinti&eacute;ndome tan bien, que algo se me ocurrir&iacute;a si mi esposo me preguntaba. Roberto hacia unos sonidos raros, como guturales, como que no dejaba salir los gritos de pasi&oacute;n contenida al cacharse a la amiga de su esposa.<\/p>\n<p>-Quiero hacerte una pose que te va a encantar y terminar dentro de ti me dijo.<\/p>\n<p>-Hazme lo que quieras amor, soy toda tuya. Soy tu fantas&iacute;a hecha realidad.<\/p>\n<p>Me la sac&oacute; del culito y mientras yo me levantaba para que me dijera que me iba a hacer, son&oacute; el tel&eacute;fono de la casa. Pens&eacute; en no contestar, pero luego imagin&eacute; que pod&iacute;a ser mi esposo, as&iacute; que tom&oacute; el auricular y contest&eacute;.<\/p>\n<p>-Al&oacute;?&#8230; Hola Coquis, amorcito, c&oacute;mo est&aacute;s?&#8230; hummm no puedo ahora, estoy algo ocupada&hellip; aj&aacute;, no, no, &eacute;l est&aacute; en el trabajo&hellip; si Jorgito, est&aacute; bien&hellip; Oye te mando mensajito en la noche, ten cuidado s&iacute;?&#8230; Un besito. Bye.<\/p>\n<p>Roberto me preguntaba con la mirada: quien era? Solo atin&eacute; a decir, &ldquo;un amigo&rdquo;.<\/p>\n<p>-Mejor subes sobre la cama.<\/p>\n<p>-Sub&iacute; como pude y me acerqu&eacute; hacia &eacute;l.<\/p>\n<p>-Abr&aacute;zame fuerte del cuello y rod&eacute;ame con tus piernas.<\/p>\n<p>-As&iacute; lo hice, y me pelvis estaba a la altura de su abdomen.<\/p>\n<p>Me empez&oacute; a chupar las tetas una vez m&aacute;s, casi lograba meterla &iacute;ntegramente en su boca. Con sus manos me acariciaba las nalgas, y me abr&iacute;a el culito.<\/p>\n<p>-Ve dej&aacute;ndote caer poco a poco Carlita. Yo te sostengo, no te preocupes.<\/p>\n<p>-Ok amor.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a deslizarme como cuando hemos jugado al palo encebado, dej&aacute;ndome caer lentamente sobre su abdomen, su pelvis. El segu&iacute;a chup&aacute;ndome las tetas y poco a poco empez&oacute; a mordisquear mi cuello. Yo sent&iacute;a su pene entre mi conchita y mi anito.<\/p>\n<p>Con una habilidad maestra, con una mano me acariciaba una nalga y con la otra acomodaba su verga cerca de mi culito. Una vez que lo ubic&oacute; justo me orden&oacute;.<\/p>\n<p>-Su&eacute;ltate m&aacute;s, te la vas a comer todita.<\/p>\n<p>Ya sent&iacute;a mi culito abri&eacute;ndose y como su verga dura y tiesa entraba sin problemas.<\/p>\n<p>-Roberto, cari&ntilde;o, me duelen las piernas, creo que me voy a resbalar.<\/p>\n<p>-Eso ya depende de ti, que te entre de golpe o poco a poco.<\/p>\n<p>-No puedo m&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>Me dej&eacute; caer de golpe, sintiendo como se introduc&iacute;a su verga en mi ano. Que delicia. De verdad la ten&iacute;a toda adentro. Me empez&oacute; a levantar de las nalgas y a embestir hacia arriba y yo dej&aacute;ndome caer indefensa, ante la atropellada dura y agradable de su verga.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a gemir, m&aacute;s de la cuenta. Siempre he sido medio gritona cuando me lo saben hacer. Si al principio fue sexo suave, ahora si era dur&iacute;simo.<\/p>\n<p>-No grites Carla, los vecinos te van a escuchar.<\/p>\n<p>-Que se vayan a la mierda. Me gusta, Roberto, as&iacute;, dame&hellip; dame amor&hellip; que rico, que riiico.<\/p>\n<p>Sigui&oacute; bombe&aacute;ndome y ya era inevitable que terminara. Sent&iacute; un gemido de explosi&oacute;n y una mordida en el hombro.<\/p>\n<p>Se sent&iacute;a el semen calentito en mi culito. Descans&eacute; mi cabeza en su hombro, mientras respiraba agitadamente y le susurraba&hellip; que rico, que buen polvo me has metido&hellip; gracias.<\/p>\n<p>Movi&oacute; sus caderas hacia atr&aacute;s, dejando salir su verga atrapada en mi culito. Baj&eacute; las piernas hacia el suelo y qued&eacute; en pie. De pronto la cara interna del muslo ve&iacute;a como iba chorreando el gomoso semen que me hab&iacute;a dejado adentro.<\/p>\n<p>Tom&oacute; un poco de papel higi&eacute;nico para limpiarme y le dije, &ldquo;no mi amor&hellip; a ba&ntilde;arnos, a la ducha se&ntilde;or&rdquo; y pr&aacute;cticamente lo empuj&eacute; hacia el ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Fue un ba&ntilde;o r&aacute;pido solo para asearnos el sudor y en mi caso el semen de mi cuerpo.<\/p>\n<p>-No te mojes la cabeza, sino tu ayudante puede sospechar.<\/p>\n<p>-Carla, y quien es ese amigo que te llam&oacute;?<\/p>\n<p>-Celoso?<\/p>\n<p>-Un poco, pero sobretodo curiosidad&hellip;<\/p>\n<p>-Un buen amigo, as&iacute; de sencillo.<\/p>\n<p>Sal&iacute; del ba&ntilde;o, me puse el camis&oacute;n que estaba sobre la cama, mientras Roberto ya se estaba subiendo el pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>-Ya, ya, ap&uacute;rese, p&oacute;ngase a trabajar. Que Richard no le paga por cacharse a su mujer, sino para que arregles la baranda.<\/p>\n<p>Se sonri&oacute;. Mientras iba saliendo de la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cerr&eacute; la puerta. Me dej&eacute; caer en la cama y una idea empez&oacute; a aparecer en mis pensamientos; mientras los ruidos del martilleo sobre la madera se volv&iacute;an cada vez m&aacute;s fuertes.<\/p>\n<p>No s&oacute;lo ten&iacute;a que pensar en qu&eacute; decirle a mi esposo sobre la compostura de la baranda, sino sobre todo, y era lo que m&aacute;s me preocupaba, que excusa le tendr&iacute;a que inventar a Jorge por haberlo choteado.<\/p>\n<p>Que complicado es tratar de buscar la felicidad, pens&eacute;. Vi la foto de mi matrimonio en la mesa de noche. Cerr&eacute; los ojos. Me puse a pensar sobre qu&eacute; cosas necesitaba comprar para la cena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Vamos con un nuevo relato. Como ya les dije, soy Carla de 51 a&ntilde;os, de Arequipa, Per&uacute;, y esta vez les contar&eacute; lo que me sucedi&oacute; casi de manera incre&iacute;ble. Es que cuando se te juntan pues se te juntan. Mi relaci&oacute;n con mi ahora ex esposo, era tranquila. El, es una buena persona, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17543,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-28109","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28109","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17543"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28109"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28109\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}