{"id":28201,"date":"2021-02-26T01:02:13","date_gmt":"2021-02-26T01:02:13","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-02-26T01:02:13","modified_gmt":"2021-02-26T01:02:13","slug":"doblegando-lealtades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/doblegando-lealtades\/","title":{"rendered":"Doblegando lealtades"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28201\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hola nuevamente. Soy Carla, de Arequipa, Per&uacute;. En esta oportunidad les entregar&eacute; un relato de aquella vez que pude verificar la verdadera amistad entre dos personas.<\/p>\n<p>Siempre suelen afirmar que la picaz&oacute;n del s&eacute;ptimo a&ntilde;o es una especie de bisagra para los matrimonios. El amor y el entusiasmo ya no fluyen como antes. Aparecen tentaciones peligrosas. La fantas&iacute;a de tener una aventura con otra persona empieza a sonar con m&aacute;s fuerza en la cabeza. Pero esto es solamente un mito o es una realidad.<\/p>\n<p>La rutina, los ni&ntilde;os, el trabajo, algunas preocupaciones, se dan como un combo letal para la relaci&oacute;n. Y nuevamente, la fantas&iacute;a de la infidelidad empieza a aflorar con mayor frecuencia en nuestros pensamientos.<\/p>\n<p>En mi caso, yo estuve casada hasta hace dos a&ntilde;os, casi veinte a&ntilde;os, o sea que super&eacute; el temido s&eacute;timo a&ntilde;o. Pero claro, cont&eacute; con una valiosa ayuda.<\/p>\n<p>Jorge, en aquella fecha ten&iacute;a 37 a&ntilde;os (uno m&aacute;s que yo), era muy buen amigo de Richard (mi esposo), siempre sol&iacute;an andar juntos e ir a cuantas reuniones pod&iacute;an siempre juntos. Amigos desde la universidad, hab&iacute;an consolidado una linda amistad.<\/p>\n<p>Jorge, era un chico delgado, m&aacute;s delgado que el promedio, pero no por eso se le ve&iacute;a mal. Al contrario, su delgadez lo hac&iacute;a verse m&aacute;s ligero y divertido. Aunado a ello, su risa siempre a flor de labios, su sentido del humor tan especial, apropiado y ocurrente, su caballerosidad manifiesta, un chico siempre dispuesto a escucharte y tenderte una mano. Serio cuando la ocasi&oacute;n lo ameritaba y juguet&oacute;n la mayor&iacute;a de las veces. Bailar&iacute;n como pocos y agraciado por donde se le viera.<\/p>\n<p>Para m&iacute;, si alg&uacute;n defecto ten&iacute;a, era que estaba felizmente casado (eso cre&iacute;a yo) con Karina, y era muy leal a Richard. Entre ellos hab&iacute;a una hermandad casi religiosa.<\/p>\n<p>Hab&iacute;amos compartido con ellos y con otros amigos varias reuniones tanto en su casa como en la m&iacute;a. Como es obvio, los traguitos nunca faltaban y entre broma y broma los chicos nos coqueteaban.<\/p>\n<p>M&aacute;s de una vez, cruc&eacute; miradas con Jorge. Sus ojos negros pardos me hac&iacute;an sentir especial. Yo sin reparo alguno lo miraba directamente en espera de una reacci&oacute;n suya, sin mayor &eacute;xito.<\/p>\n<p>La rutina en la que hab&iacute;a entrado mi relaci&oacute;n matrimonial, hac&iacute;a que cada d&iacute;a piense en la forma de superarlo. No con Richard, porque era para colmo de males una de las causas de dicha rutina. Me pregunt&eacute; a mi misma: y si lo intentas con Jorge? Por qu&eacute; no? Me contest&eacute;. Total, peor era no intentarlo.<\/p>\n<p>La primera semana de abril nos reunimos en su casa con otros amigos m&aacute;s. Fue una reuni&oacute;n agradable como casi todas. Risas, bailes, bebidas. Acordamos que la siguiente reuni&oacute;n ser&iacute;a en mi casa, la mayor&iacute;a se apunt&oacute; en el momento, aunque poco a poco fueron desistiendo. Karina y Jorge se apuntaron. Al momento de despedirme, me acerqu&eacute; y mientras le dec&iacute;a susurrante &ldquo;deseo que el tiempo pase muy pronto para poder volver a verte&rdquo; le di un beso entre la mejilla y los labios. All&iacute; estaremos, contest&oacute; pero pude ver su cara de sorprendido ante mi maniobra.<\/p>\n<p>D&iacute;as antes de la reuni&oacute;n, Karina me llam&oacute; para confirmarme el d&iacute;a y la hora en que vendr&iacute;an a casa. El viernes a las 8 pm.<\/p>\n<p>Como pocas veces, me sent&iacute;a ansiosa esperando el viernes. Compr&eacute; lo necesario para la reuni&oacute;n, no pod&iacute;a verme como una mala anfitriona.<\/p>\n<p>Esa ma&ntilde;ana, me levant&eacute; con un solo pensamiento. Algo tendr&iacute;a que hacer, pero lo iba a besar, y bueno, ver&iacute;a su reacci&oacute;n. Miles de ideas se cruzaban en mi cabeza, ideas sobre donde, como, la forma, en que conseguir&iacute;a darle un beso.<\/p>\n<p>Mientras preparaba las cosas, me llama Karina para decirme que Jorge se hab&iacute;a desocupado y que mejor ca&iacute;an por la casa a las 6 pm. Genial le dije, no hay problema.<\/p>\n<p>Richard considerando la hora inicial, hab&iacute;a salido a casa de sus hermanos para ver un tema legal sobre una de las propiedades de la herencia materna.<\/p>\n<p>Sola en casa, me puse a arreglar los &uacute;ltimos detalles, limpiando y ordenando un poco la sala de la casa, me duch&eacute; y al vestirme, me enfund&eacute; en un vestido azulito que no usaba desde la universidad.<\/p>\n<p>Son&oacute; el celular. Era Karina. Me dec&iacute;a que ella demorar&iacute;a viendo unos temas con unos clientes que ten&iacute;a, pero que Jorge llegar&iacute;a a la hora acordada. Ok. no te preocupes, ya se entretendr&aacute; con Richard le contest&eacute;, a sabiendas que mi esposo no estaba en casa.<\/p>\n<p>Como un relojito, a las 6 pm. Suena el timbre y era Jorge. Mientras le abr&iacute;a la puerta, el terminaba de cerrar las puertas de su auto mostrando un par de botellas de vino tinto. Para bajar la cena, me dijo y sonri&oacute;.<\/p>\n<p>Se aproxim&oacute; hacia m&iacute;, no pudo abrazarme por las botellas, lo que me dio una excusa para ser yo quien se acomode al saludo. Al igual que el d&iacute;a que me desped&iacute; de su casa, le di un beso medio movido entre mejilla y labios.<\/p>\n<p>-Pasa por favor.<\/p>\n<p>-Y Richard? no me digas que est&aacute; viendo tele.<\/p>\n<p>-No, no, tuvo que salir de improviso a casa de su hermano, pero ser&aacute; un momento nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Y mis sobrinos?<\/p>\n<p>-Se fueron al cole, est&aacute;n ensayando para una obra teatral<\/p>\n<p>-Y a qu&eacute; hora los vas a recoger<\/p>\n<p>-No, no hay problema la movilidad del Lord Byron los trae de regreso a casa. Eso es lo bueno de tenerlos en ese colegio.<\/p>\n<p>Hubo una ligera pausa en la conversaci&oacute;n, hasta que me dijo:<\/p>\n<p>-Te sienta muy bien el color azul Carlita.<\/p>\n<p>-Gracias coquis. Se me ocurri&oacute; pon&eacute;rmelo para esta ocasi&oacute;n.<\/p>\n<p>-Pues te queda muy bien.<\/p>\n<p>Mientras me hablaba yo solo atinaba a verlo de una manera demasiado especial. Entregada a &eacute;l, como dici&eacute;ndole con mi mirada y mi actitud, lo mucho que me atra&iacute;a. Lo miraba sin reparo, sin ocultarme. No hab&iacute;a nadie que interrumpiera.<\/p>\n<p>-A veces creo que deber&iacute;a ser un poco m&aacute;s largo el vestido.<\/p>\n<p>-No para nada, te queda perfecto.<\/p>\n<p>-Gracias coquis, al menos alguien en esta casa lo nota y me lo dice.<\/p>\n<p>-En serio, de verdad me alegro que Richard tenga una esposa como t&uacute;.<\/p>\n<p>-Una esposa como yo? a que te refieres?<\/p>\n<p>-O sea, mira, te vez linda, eres linda, graciosa, trabajadora, inteligente y para variar, te ves s&uacute;per con ese vestido azul.<\/p>\n<p>-A veces pienso que tu amigo no piensa igual.<\/p>\n<p>-No creo, no creo que Richard no sepa valorar lo importante que es en esta vida el tener una mujer de verdad.<\/p>\n<p>Sus palabras hac&iacute;an efecto en m&iacute;. Creo que hasta me sonroj&eacute; un poco. Me puse nerviosa. Y &eacute;l sentado, pero vi&eacute;ndome de una manera especial. Sus ojos brillaban m&aacute;s de lo normal.<\/p>\n<p>Me dirig&iacute; hacia la mesa para llenar unas copas y ofrecerle algo de beber, cuando me dice con una mirada dulce y atrevida:<\/p>\n<p>-No sabes lo que dar&iacute;a por tener a una mujer como t&uacute;.<\/p>\n<p>Tom&eacute; un sorbo de mi copa, para darme algo de valor y me dirig&iacute; hacia &eacute;l decidida a cumplir las ideas que me hab&iacute;an rondado todo el d&iacute;a. Jorge se levant&oacute; como algo asustado.<\/p>\n<p>-Tranquilo&hellip; No va a pasar nada que t&uacute; no quieras que pase&hellip;<\/p>\n<p>Me voz se torn&oacute; dulce, suave y muy sensual. Esa frasecita me la hab&iacute;an dicho tantas veces, que supongo que por eso se la dije yo a &eacute;l.<\/p>\n<p>Me acerque a&uacute;n m&aacute;s hacia &eacute;l y pas&eacute; delicadamente mi dedo &iacute;ndice por el borde de su camisa desde el hombro hacia su mano.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; haces?&#8230; pregunt&oacute; algo desconcertado.<\/p>\n<p>-Mientras dirig&iacute;a mi mirada a sus labios, le contest&eacute;: Que crees que hago Jorgito?<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a sus labios sin dudar y por instinto le di un piquito que &eacute;l para sorpresa m&iacute;a correspondi&oacute;.<\/p>\n<p>-No, no es correcto Carla. Eres la mujer de mi mejor amigo.<\/p>\n<p>-No te gusto ni un poquito Coquito, acaso no me veo linda en este vestidito que me puse para ti.<\/p>\n<p>-Pero eres la mujer de mi mejor amigo, no podemos hacerle esto.<\/p>\n<p>Se le notaba entre asustado y desconcertado. Pero tambi&eacute;n indeciso. Me arm&eacute; de valor y sin m&aacute;s ni m&aacute;s, dirig&iacute; mi mano hacia su pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>-Humm, dices que no, pero el bulto que tienes aqu&iacute; no dice lo mismo. Apret&eacute; ligeramente sus partes. T&uacute; eres el mejor amigo de Richard, nadie podr&iacute;a tratarme mejor que t&uacute;, o me equivoco?<\/p>\n<p>-Es verdad, no har&iacute;a nada que pudiera da&ntilde;arte, pero, no est&aacute; bien que nosotros&hellip; que&hellip;<\/p>\n<p>Mientras intentaba negarse, lo bes&eacute;. &Eacute;l estaba nervioso, sin embargo, correspondi&oacute; mi beso. No abri&oacute; la boca ni nada, pero si correspondi&oacute; a mis labios. Lo sent&iacute;. Como sent&iacute;a sus latidos s&uacute;per acelerados en su pecho. Lo segu&iacute; besando delicada y tiernamente. Jorge empez&oacute; a posar sus manos en mi cintura, las bajaba suavemente hacia mis muslos y las volv&iacute;a a subir haciendo que mi vestidito fuera subi&eacute;ndose poco a poco.<\/p>\n<p>-Carla, yo&hellip; no s&eacute;&hellip; creo que no&hellip;<\/p>\n<p>-Jorge, amor, por el cari&ntilde;o que le tienes a Richard, no me rechaces&hellip; o acaso prefieres que sea otro el que se involucre con la mujer de tu amigo&hellip; No, verdad, mejor t&uacute; que me cuidar&aacute;s y me tratar&aacute;s muy bien, que no dejar&aacute;s que nada malo me pase por que soy la mujer de tu amigo y t&uacute; lo aprecias mucho.<\/p>\n<p>Me tom&oacute; fuerte de la cintura y ahora &eacute;l era quien me besaba. La sola satisfacci&oacute;n de que las cosas me estaban saliendo mucho mejor de lo pensado me pon&iacute;a tan arrecha que ten&iacute;a la concha muy h&uacute;meda.<\/p>\n<p>Mientras segu&iacute;amos bes&aacute;ndonos apasionadamente, con mis manos -a pesar de su inicial resistencia- pude desabotonarle el jean y meterlas dentro de su b&oacute;xer verde. Su verga estaba caliente, como suplicando que alguien la libere del b&oacute;xer para mostrase en su plenitud. Tiesa, dura, erecta, que maravilla de verga ten&iacute;a yo entre mis manos.<\/p>\n<p>-Toda traviesa le pregunt&eacute;: Est&aacute; as&iacute; por mi?<\/p>\n<p>-Por quien m&aacute;s Carlita, por quien m&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>Segu&iacute;a comi&eacute;ndome la boca mientras acariciaba mis pechos, estruj&aacute;ndolos a veces suave a veces duro. Yo lo segu&iacute;a masturbando de lo lindo con mis manitos.<\/p>\n<p>-Tienes unas tetas muy ricas.<\/p>\n<p>-No son tan grandes como las de Karina, pero eso s&iacute;, a&uacute;n est&aacute;n duritas.<\/p>\n<p>Para facilitarle la tarea, baj&eacute; la parte de arriba del vestido dej&aacute;ndolas cubiertas solo con el brasier, que &eacute;l afanosamente ya desabrochaba. Empez&oacute; a chup&aacute;rmelas como loco. Se notaba que le gustaba mucho hacerlo. De seguro se lo hac&iacute;a a Karina. Ella ten&iacute;a un busto generoso. No importaba, era su boquita en mis tetitas y eso era lo m&aacute;s importante.<\/p>\n<p>-Carla, dime que no es un sue&ntilde;o.<\/p>\n<p>-No, Coquis, no es un sue&ntilde;o. Es una linda realidad.<\/p>\n<p>La cara de Jorge era de antolog&iacute;a. Era la clara muestra de la duda entre respetar la amistad a mi esposo y dejarse vencer por la pasi&oacute;n de poseerme.<\/p>\n<p>Le di un beso y baj&eacute; lentamente hasta ponerme de rodillas frente a esa palpitante verga. La tom&eacute; con una mano, mientras la acercaba a mi boca. Me met&iacute; la cabecita dentro de la boca y empec&eacute; con una succi&oacute;n que lo hac&iacute;a delirar. Me la met&iacute;a y la sacaba, repetidamente.<\/p>\n<p>-Hab&iacute;as so&ntilde;ado alguna vez estando as&iacute; juntos?<\/p>\n<p>-M&aacute;s de una vez so&ntilde;&eacute; que podr&iacute;as ser mi esposa.<\/p>\n<p>-Hoy quiero serlo mi amor. Hoy voy a serlo.<\/p>\n<p>Mientras segu&iacute;a chup&aacute;ndole la verga, Jorge se agach&oacute; un poco, me tom&oacute; por el rostro y me levant&oacute; hacia &eacute;l para besarme.<\/p>\n<p>-Me gustas demasiado Carla. Me has gustado siempre, desde que te conoc&iacute;, pero me ten&iacute;a que aguantar por respeto a Richard. Pero ya no puedo aguantar m&aacute;s. Quiero hacerte el amor.<\/p>\n<p>Lo bes&eacute; tiernamente. Como por instinto le di la espalda, en gesto de indefensi&oacute;n y sumisi&oacute;n. Jorge, ahora era m&iacute;o, me besaba los hombros, el cuello, mientras sus manos acariciaban mis tetitas.<\/p>\n<p>Con delicadeza apoy&oacute; una de sus manos contra mi cabeza pidi&eacute;ndome que me recostara sobre la mesa. Con la otra sub&iacute;a mi vestidito azul y bajaba mi calzoncito (rosa para variar).<\/p>\n<p>Yo, estaba totalmente aturdida. Hab&iacute;a conseguido que el mejor amigo de mi esposo me fuera a hacer suya.<\/p>\n<p>Baj&oacute; mi calz&oacute;n y me bes&oacute; delicadamente mis nalgas. Mientras apoyaba mi cabeza de costado sobre la mesa, vi que se ubic&oacute; en posici&oacute;n para penetrarme. Cerr&eacute; los ojos, esperando la embestida de mi amorcito.<\/p>\n<p>Cada penetraci&oacute;n ten&iacute;a el sentido de la lujuria desatada. Jorge me ten&iacute;a sola para &eacute;l. Sentir sus manos en mi cintura sujet&aacute;ndomela con decisi&oacute;n, sentir su deliciosa verga entrando y saliendo de mi conchita, hac&iacute;an que me volviera loca de placer. Era suya, completamente suya. Solo de &eacute;l, y de nadie m&aacute;s. Mis tetitas, mi conchita, mi cuerpo entero, toda yo le pertenec&iacute;a. &Eacute;l lo sab&iacute;a. Yo se lo hac&iacute;a saber con cada uno de los gemidos que la pasi&oacute;n me arrancaba.<\/p>\n<p>Me remang&oacute; el vestido, el cual qued&oacute; pr&aacute;cticamente a la altura de mi cintura. Me tom&oacute; del pelo atray&eacute;ndome hacia su pecho, mientras segu&iacute;a meti&eacute;ndomela desde atr&aacute;s, mordisque&aacute;ndome el cuello, bes&aacute;ndome los hombros y de cuando en cuando buscaba afanoso mi boca para meterme su lengua y acallar mis gemidos. Estaba completamente rendida a &eacute;l, entregada del todo, Jorge hab&iacute;a logrado dejar salir a la putita que hab&iacute;a en m&iacute;.<\/p>\n<p>Estuvimos en esa posici&oacute;n como unos largos e interminables cinco minutos. Al parecer Jorge no hab&iacute;a tenido sexo hac&iacute;a un buen tiempo. Lo notaba en la forma en que me disfrutaba.<\/p>\n<p>-Coquito, dime que soy mejor que ella<\/p>\n<p>-Completamente Carla, respondi&oacute; y me la empuj&oacute; m&aacute;s fuerte que nunca.<\/p>\n<p>Ante ese ataque, volte&eacute; por instinto y qued&eacute; frente a &eacute;l nuevamente. Me bes&oacute;, como para reafirmar lo dicho.<\/p>\n<p>-Sabes, no puedo creer que Richard no aprecie la mujer que tiene.<\/p>\n<p>Me sent&iacute; halagada (aunque ya m&aacute;s de uno me lo hab&iacute;a dicho). Me alz&oacute; de las nalgas y me sent&oacute; sobre la mesa. Dirigi&oacute; su mirada a mi conchita.<\/p>\n<p>-Que deliciosa la tienes<\/p>\n<p>-Es tuya mi amor&hellip; c&oacute;metela.<\/p>\n<p>Me recost&eacute; sobre la mesa. Me abri&oacute; un poco las piernas y empez&oacute; a chuparme la concha. Su leng&uuml;ita sub&iacute;a y bajada por mis pliegues vaginales, la punta de su lengua jugaba con mi hinchado cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Tener entre mis piernas al mejor amigo de mi esposo me excitaba much&iacute;simo. Era mi sue&ntilde;o cumpli&eacute;ndose a la perfecci&oacute;n y mejor todav&iacute;a.<\/p>\n<p>Le tom&eacute; del rostro, reincorpor&aacute;ndome como pude y lo bes&eacute;. Lo bes&eacute; apasionadamente, feliz, enamorada. El correspond&iacute;a a mis besos. El tambi&eacute;n sent&iacute;a por m&iacute; la misma atracci&oacute;n que yo hacia &eacute;l.<\/p>\n<p>Se acomod&oacute; un poco y me la volvi&oacute; a meter. Si bien resultaba extra&ntilde;o ver la cara de Jorge mientras me la met&iacute;a, era excitante ver ese rostro lleno de lujuria.<\/p>\n<p>-Que se siente tener a una hembra como yo.<\/p>\n<p>No contest&oacute;. Segu&iacute;a en el mete saca interminable.<\/p>\n<p>Agarr&oacute; mi pierna derecha, la subi&oacute; hasta su hombro y continu&oacute; d&aacute;ndome. Trat&eacute; de levantarme para besarlo, pero no pude. Jorge segu&iacute;a d&aacute;ndome duro y m&aacute;s duro cada vez.<\/p>\n<p>Era realmente excitante. Ante cada embestida el sonido de los cubiertos (ya puestos para la ocasi&oacute;n), las copas y la vajilla, haciendo un fondo musical id&oacute;neo para aquella puesta de escena, para aquella consumaci&oacute;n del amor entre una mujer poco atendida por su esposo y el mejor amigo de &eacute;ste.<\/p>\n<p>Era divino verlo gozar haci&eacute;ndome feliz. Vi en su rostro aquellas facciones que te indican que el final se aproximaba.<\/p>\n<p>-Jorge, no puedo permitirte que termines dentro.<\/p>\n<p>Lo hice volver a la realidad. Me vio como desubicado.<\/p>\n<p>-Claro, tienes raz&oacute;n Carlita&hellip; como t&uacute; digas.<\/p>\n<p>-Pero no te preocupes coquito, no te voy a dejar as&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>Me baj&eacute; de la mesa, me puse de rodillas y me met&iacute; su verga en la boca. Empec&eacute; suavemente a lamerle el glande y luego me la introduc&iacute;a toda. Ya sent&iacute;a el saborcito salado del semen. Empec&eacute; a masturbarlo con mis manos. El gem&iacute;a, parec&iacute;a suplicar para que ya termine. Me la met&iacute; nuevamente en la boca y empec&eacute; a chup&aacute;rsela intensamente. Sab&iacute;a que en cualquier momento estallar&iacute;a. Un grito de placer fue el anuncio de un chisguetazo caliente de un gomoso semen. No me la saqu&eacute;. Segu&iacute; y segu&iacute;. Un poco de semen corr&iacute;a desde la comisura de mis labios hacia mi ment&oacute;n. Le dej&eacute; la verga limpiecita. Era tal vez el semen m&aacute;s agradable que hab&iacute;a probado. Ten&iacute;a un cierto saborcito dulz&oacute;n.<\/p>\n<p>Me incorpor&eacute;. Jorge, tom&oacute; una servilleta y me limpi&oacute; algunas sobras de semen que ten&iacute;a. Me miraba tratando de decirme algo pero no pod&iacute;a hablar.<\/p>\n<p>Yo romp&iacute; el silencio.<\/p>\n<p>-Fue maravilloso. Tal como lo hab&iacute;a so&ntilde;ado desde que te conozco.<\/p>\n<p>-Maravillosa eres t&uacute; Carlita. No s&eacute; qu&eacute; decir.<\/p>\n<p>-Me lo has dicho todo ya amor. Tranquilo.<\/p>\n<p>Tom&eacute; las copas que a&uacute;n conten&iacute;an algo de vino y le propuse un brindis:<\/p>\n<p>-Por la primera de las muchas veces que nos dejaremos llevar por la pasi&oacute;n que sentimos hacia el otro.<\/p>\n<p>-Brindo por eso Carlita.<\/p>\n<p>-Salud&hellip; Salud.<\/p>\n<p>Lo bes&eacute;. Me acomod&eacute; un poco el vestido. Cog&iacute; mi calz&oacute;n que estaba en el suelo.<\/p>\n<p>-Voy a arriba a cambiarme de calzoncito. Vuelvo al toque. Si quieres lavarte ve al ba&ntilde;o, que ya no tardan en llegar. Por favor, en la cocina hay un ambientador. Echa un poquito para disimular el olor.<\/p>\n<p>-Pero ap&uacute;rate por favor. Estoy nervioso.<\/p>\n<p>Me limpi&eacute; como pude la conchita con mi calzoncito rosa, lo met&iacute; al tacho de ropa sucia. Me puse otro. Me ech&eacute; un poquito de agua en la cara, la cual estaba sonrojada. Me acomod&eacute; el cabello, me ech&eacute; algo de perfume y volv&iacute; a bajar.<\/p>\n<p>Jorge ya estaba sentado en el sof&aacute;.<\/p>\n<p>Quiso decirme algo sobre lo ocurrido y lo mand&eacute; callar. No digas nada por favor. Fue lo suficientemente maravilloso como para conversar sobre ello.<\/p>\n<p>Son&oacute; la bocina de la movilidad escolar.<\/p>\n<p>Son mis hijos, le dije, par&aacute;ndome con destino a la puerta. Los chicos entraron, saludaron a su t&iacute;o Jorge, &eacute;l les hizo algunas bromas y se fueron a su cuarto a cambiarse.<\/p>\n<p>No terminaban de subir cuando Richard estacionaba.<\/p>\n<p>Mi esposo acaba de llegar. T&uacute; tranquilo mi amor. No hemos hecho nada malo, le dije.<\/p>\n<p>Richard entr&oacute;, me dio un beso y se dirigi&oacute; a &eacute;l.<\/p>\n<p>-Hola Coquito, c&oacute;mo est&aacute;s? Que fue, llegaron temprano? y Karina?&#8230;<\/p>\n<p>-Que tal Richard, todo tranqui no m&aacute;s. Karina est&aacute; por llegar, fue a ver unos temas de su trabajo, pero de seguro no tarda.<\/p>\n<p>Mir&oacute; las dos botellas de vino sobre la mesa y las copas a&uacute;n con un poquito de contenido.<\/p>\n<p>-Pucha, que aburridos que son. Ni siquiera han tomado un poquito. De seguro que Carla te ha estado aburriendo con sus cosas.<\/p>\n<p>-No, todo tranqui, esperando que llegaras no m&aacute;s. No te pases Carlita no es aburrida.<\/p>\n<p>-Jajaja, me sonre&iacute;, abrazando a mi esposo. Y mirando a Jorge dec&iacute;a: as&iacute; es mi gordito, siempre me hace quedar mal con sus amigos (y por dentro me dec&iacute;a, si supieras la cogida que le han metido a la aburrida de tu mujercita).<\/p>\n<p>-Bueno chicos, voy a la cocina a calentar la comida. Miren, Karina me mand&oacute; mensaje, ya est&aacute; llegando.<\/p>\n<p>Fui a la cocina. Met&iacute; la comida al horno. Todo lo hac&iacute;a como robotizada. A&uacute;n me quedaba la sensaci&oacute;n de haber sido pose&iacute;da por Jorge. Me dio algo de temor ver a Karina. Pero, me arranqu&eacute; el pensamiento de un tir&oacute;n. Yo no ten&iacute;a por qu&eacute; sentirme mal. No hab&iacute;a hecho nada malo. Es m&aacute;s, me sent&iacute;a orgullosa. La amistad entre ellos ser&iacute;a ahora m&aacute;s fuerte, estar&iacute;an m&aacute;s unidos. Y yo hab&iacute;a contribuido a ello.<\/p>\n<p>Y pensar que Jorge fue el que m&aacute;s se opuso a que me separara de mi esposo hace dos a&ntilde;os atr&aacute;s. Trat&oacute; por todos los medios de persuadirnos que no concretemos la separaci&oacute;n. A pesar de que ya me separ&eacute;, no me cabe la menor duda que Jorge es el mejor amigo de Richard, bueno a decir verdad, el mejor amigo de nosotros dos.<\/p>\n<p>Espero les haya sido de su agrado. Si tienen alguna sugerencia respecto a los relatos pueden hac&eacute;rmela saber a caritocervantes77@hotmail.com.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Hola nuevamente. Soy Carla, de Arequipa, Per&uacute;. 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