{"id":28207,"date":"2021-02-25T23:00:00","date_gmt":"2021-02-25T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-02-25T23:00:00","modified_gmt":"2021-02-25T23:00:00","slug":"la-noche-me-trajo-sorpresas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-noche-me-trajo-sorpresas\/","title":{"rendered":"La noche me trajo sorpresas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28207\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Es el &uacute;ltimo s&aacute;bado del mes, como de costumbre fui a comer con un grupo de vecinos del edificio frente a la playa donde vivo. A diferencia de otros s&aacute;bados me tocar&iacute;a ir solo pues llevo varias semanas en completa solter&iacute;a.<\/p>\n<p>Cenamos mientras escuch&aacute;bamos los cuentos fantasiosos de David mi vecino del apartamento de al lado quien fue all&iacute; con Elena su guapa esposa. David es el tipo de hombre que todo lo sabe y todo lo tiene. No es mi persona favorita y creo que tampoco el de su esposa a juzgar por lo que s&eacute; de su relaci&oacute;n. Ella y la otra vecina que all&iacute; estaba se empe&ntilde;aban en presentarme a una amiga que acababa de divorciarse. Toda la noche ella puntualizaba que yo no era hombre para estar solo. Yo le hab&iacute;a dado consentimiento para que le hablaran de m&iacute; a su amiga y hasta se le hizo un acercamiento para que ella cenara con nosotros esa noche. Lamentablemente no pudo cenar con nosotros, mi encuentro con ella no ser&iacute;a ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>La cena se termin&oacute; y una pareja y yo nos quedamos charlando. David se retir&oacute; temprano pues se hab&iacute;a pasado de copas esa noche. Su esposa Elena lo llev&oacute;, pero volvi&oacute; pues quer&iacute;a seguir un rato m&aacute;s con nosotros. En el fervor de la amena conversaci&oacute;n surgi&oacute; la idea de ir a un nuevo club de desnudistas que hab&iacute;a abierto recientemente. Para m&iacute; no era una idea descabellada pues estuve en el lugar la noche de su inauguraci&oacute;n a invitaci&oacute;n de su due&ntilde;a que es mi clienta en la firma. Las chicas estaban nerviosamente contentas pues nunca hab&iacute;an ido a un lugar as&iacute;. Le pregunte a Elena si estaba segura de ir pues no estaba David. Ella me indic&oacute; que si quer&iacute;a ir aprovechar&iacute;a a que su esposo no estaba pues &eacute;l pensaba que esos lugares eran solo para hombre. Yo les expliqu&eacute; de mis conexiones y les dije que no se preocuparan por el lugar pues lo consideraba de muy buena clase y muy seguro.<\/p>\n<p>Una vez llegamos nos sentamos en una mesa privada cerca de la tarima. A nuestro encuentro vino la due&ntilde;a personalmente a atendernos y nos ofreci&oacute; una botella de champagne de cortes&iacute;a. Las bailarinas se vieron atra&iacute;das a las chicas como abeja al polen. He visto que ellas se sienten especialmente atra&iacute;das a otras mujeres. A cuenta de que en nuestra mesa hab&iacute;a chicas pude disfrutar de las bellezas de esa noche sin tener que moverme de mi asiento. Pasaban y hac&iacute;an sus rutinas mientras los caballeros mir&aacute;bamos como las chicas pon&iacute;an billetes en las tangas de las bailarinas. La due&ntilde;a del local me llamo aparte y me dijo que ten&iacute;a cuartos separados para quien quisiera tener alg&uacute;n baile privado. Ella me invito el primer baile cortes&iacute;a de la casa a lo que no pude negarme. Tambi&eacute;n me aclaro que las chicas lo hac&iacute;an para pagar sus estudios y que no tratara de entablar otros negocios con ellas. Yo nunca pagar&iacute;a por sexo, pero fue bueno saber con qui&eacute;n estaba tratando esa noche. La primera que me bailo fue una chica finlandesa cuyo espa&ntilde;ol era limitado pero sus movimientos de cadera eran tan latinos como el de cualquier otra chica all&iacute;. El baile tuvo dos canciones de duraci&oacute;n, pero confieso que a pesar de sus movimientos no me sent&iacute; llamado a seguir m&aacute;s.<\/p>\n<p>Sal&iacute; y le propuse a mi vecino que fuera por un baile privado. Este ya estaba notablemente entusiasmado y le lanz&oacute; un reto a su esposa. Le propuso que fueran ambos a experimentar el baile y para su sorpresa su esposa estaba m&aacute;s emocionada a&uacute;n. Sin pensarlo fueron con la finlandesa a probar con un baile. Luego de ver un poco del espect&aacute;culo de ellos llegue a la mesa donde a&uacute;n estaba Elena con cara de emoci&oacute;n por la experiencia. Conversamos y me confeso de lo mal que lo estaba pasando con su esposo. No sab&iacute;a si me lo contaba como amigo o buscando asesor&iacute;a de un abogado. Como consejo le dije que si no ve&iacute;a nada positivo en la relaci&oacute;n que deb&iacute;a tomar una decisi&oacute;n dr&aacute;stica. Ella me hablo de como la costumbre era c&oacute;mplice de que siguiera resistiendo la vida que llevaba con su esposo. Tambi&eacute;n me dijo que llevaba mucho tiempo sin hacer algo que ella sintiera fuera una aventura. Yo eso lo sospechaba pues nuestros apartamentos son contiguos y nunca escuche ninguna noche de pasi&oacute;n en su apartamento. Ella me comento que sab&iacute;a que estaba solo pues no hab&iacute;a escuchado nada en semanas. No me extra&ntilde;aba su comentario pues nunca he tenido problemas con los vol&uacute;menes en mi apartamento. Nuestra conversaci&oacute;n fue interrumpida por nuestros vecinos. Hab&iacute;an salido del baile y se ve&iacute;an muy emocionados. Su lenguaje corporal delataba su excitaci&oacute;n. Poco rato despu&eacute;s se despidieron de nosotros. Se pod&iacute;a saber que su noche seguir&iacute;a en su casa.<\/p>\n<p>Elena me comento que le estaba llamando la atenci&oacute;n el experimentar un baile privado. Nunca se vio en una situaci&oacute;n similar y quer&iacute;a aprovechar la noche pues no sab&iacute;a cu&aacute;ndo volver&iacute;a a disfrutar otra igual. Le coment&eacute; que ellas la tratar&iacute;an bien pues toman su trabajo en serio. Me dijo que hab&iacute;a una de nacionalidad colombiana que la hab&iacute;a mirado toda la noche. Yo ya hab&iacute;a notado las miradas de la bailarina. Elena es una mujer muy guapa, pero la seriedad que su relaci&oacute;n impone sobre ella opacaba los hermosos ojos verdes y su esbelta figura. Llame a la chica para ver si esta convenc&iacute;a a Elena de irse en un baile con ella. Elena dijo que acced&iacute;a con la condici&oacute;n de que yo fuera con otra bailarina para no estar sola y que fu&eacute;semos al cuarto m&aacute;s privado del local. No quer&iacute;a que ninguna otra persona presenciara esa experiencia tan privada para ella.<\/p>\n<p>La bailarina la tomo por la mano y la llevo al local mientras yo iba con otra bailarina que reciente comenzaba su turno. La chica colombiana de nombre Dolores comenz&oacute; su baile mientras mi bailarina comenzaba el m&iacute;o. Ambas bailarinas desnudaron sus pechos y se envolvieron sobre nuestros cuerpos en lo que parec&iacute;a una competencia de quien seduc&iacute;a mejor. Definitivamente la atracci&oacute;n de Dolores se hizo sentir pues sus movimientos opacaron los de la m&iacute;a. Poco a poco comenc&eacute; a mirar el espect&aacute;culo que le daban a Elena quien estaba entrando en confianza. Ya los movimientos de la bailarina eran acompa&ntilde;ados por caricias de Elena. Parec&iacute;a que se hab&iacute;a olvidado de que yo estaba en el lugar.<\/p>\n<p>Las dos canciones de mi espect&aacute;culo ya hab&iacute;an terminado y mi bailarina desisti&oacute; de seguir al ver que yo disfrutaba m&aacute;s de ver a Elena. Me dejo solo mirando el baile que se extend&iacute;a otra ronda m&aacute;s. Me sent&eacute; en posici&oacute;n de espectador mientras ve&iacute;a que Dolores le robaba un beso a Elena. Ella, para mi sorpresa lo consinti&oacute; devolviendo otro m&aacute;s apasionado. Pens&eacute; que lo hab&iacute;a visto todo cuando Dolores desnudo el pecho de Elena. Ya aquella escena hab&iacute;a pasado de un sensual baile a un juego er&oacute;tico. Ya no se bailaba m&aacute;s, los movimientos p&eacute;lvicos invitaban el contacto de sus cuerpos mientras se extend&iacute;an los besos. Yo incr&eacute;dulo ve&iacute;a como ellas comenzaron a besar sus pechos intercambiando el mando en aquella coreografiada escena. Ya yo estaba tan excitado como ellas, mi cuerpo no lo pod&iacute;a esconder. El ver a aquellas dos damas en su juego de placer hab&iacute;a logrado m&aacute;s que el contacto con las bailarinas esa noche.<\/p>\n<p>El siguiente paso en la escena lo dio Elena quien movi&oacute; sus dedos dentro del panty de Dolores. Ella comenz&oacute; a jugar con sus dedos con la seguridad que a&ntilde;os de tocarse ella misma hab&iacute;an logrado. Dolores liber&oacute; su primer gran gemido el cual fue opacado por la m&uacute;sica. Ella hizo lo mismo con Elena, pero rosando su mano por encima de su pantal&oacute;n. Dolores sigui&oacute; con tanta intensidad que Elena se recost&oacute; a disfrutar el placer. En ese momento perd&iacute; el control y me dirig&iacute; hacia ellas. Elena estaba sumergida en el placer con los ojos cerrados as&iacute; que no noto mi llegada. Con poco tiempo para pensar tom&eacute; la decisi&oacute;n de unirme a ellas y comenc&eacute; tambi&eacute;n a tocar a Elena. Dolores cuando se dio cuenta me dejo un lado y ambos comenzamos a frotar a Elena quien por la diferencia en presi&oacute;n se dio cuenta que me hab&iacute;a unido. Elena mirando con ojos entreabiertos me dio consentimiento de seguir, lo cual hice. Continuamos frotando los dos a Elena quien contestaba todo el placer que ambos le entreg&aacute;bamos a son de gemidos. Por primera vez bes&eacute; a Dolores quien ya se hab&iacute;a entregado a nosotros en ese cuarto. Seguimos los tres unidos hasta que Elena suspiro profundo en se&ntilde;al de un orgasmo. Dolores nos advirti&oacute; de que ya la due&ntilde;a deb&iacute;a sospechar pues llev&aacute;bamos mucho rato en el cuarto. Nos separamos y Elena se visti&oacute; justo a tiempo pues las luces se encendieron poco despu&eacute;s. Ya otros clientes requer&iacute;an el cuarto. Mis deseos por continuar hicieron que les propusiera movernos a mi apartamento. Por un instante Elena lo dudo, pero el deseo de vivir una noche a plenitud hizo que cediera. Salimos del local y esperamos que Dolores terminara su turno.<\/p>\n<p>Una vez llegamos entr&eacute; al edificio con Dolores y luego llego Elena pues no pod&iacute;amos despertar ninguna sospecha de nadie. Llegue a mi apartamento y poco despu&eacute;s llego Elena. Les ped&iacute; que se pusieran c&oacute;modas a lo que yo me daba un ba&ntilde;o y buscaba protecci&oacute;n. Tome un r&aacute;pido ba&ntilde;o pues estaba muy ansioso por saber c&oacute;mo terminar&iacute;a la noche. Al salir me top&eacute; con la sala vac&iacute;a. Por un segundo pens&eacute; que se hab&iacute;an ido, pero al ver la cartera de Elena fui a mi dormitorio. Al llegar vi que hab&iacute;a ropa en el piso, pero ellas no estaban en la cama. Me dirig&iacute; a la puerta que da hacia el balc&oacute;n de mi cuarto y las encontr&eacute; desnudas en el mueble que tengo all&iacute;. Me detuve a admirarlas y a sonre&iacute;r sabiendo que solo una pared divid&iacute;a la acci&oacute;n de mi apartamento de los ronquidos de David el esposo de Elena.<\/p>\n<p>Dolores estaba sobre Elena besando su pecho mientras ella le acariciaba el pelo. Yo fui por encima del mueble y bes&eacute; a Elena. Sus gestos mudos expresaban el placer que cada beso dejaba en su cuerpo. Alternamos besos Elena, Dolores y yo hasta que me mov&iacute; a besar los pechos de ambas. Poco despu&eacute;s Dolores comenz&oacute; a besar el abdomen Elena hasta llegar a su h&uacute;meda entrepierna. Acaricio el &aacute;rea suavemente mirando la reacci&oacute;n que creaba. Comenz&oacute; a hacerle sexo oral de tal manera que pudimos notar que no era su primera vez. Elena comenz&oacute; a moverse demostrando su placer y sus gemidos eran solo silenciados por mi boca. Yo segu&iacute; besando a Elena mientras alternaba entre su boca y sus pechos.<\/p>\n<p>Elena entre besos me quito mi pantal&oacute;n y comenz&oacute; a tocar mi miembro que ya estaba completamente erecto. Ambos comenzamos a darnos placer mutuamente, yo besaba sus pechos y ella me masajeaba el pene. Dolores sigui&oacute; su ritmo hasta que Elena termino por segunda vez esa noche. Fue tan grande el orgasmo que estuvo minutos temblando en el mueble. Mientras ella se compon&iacute;a vio como yo me hab&iacute;a arrodillado a practicarle sexo oral a Dolores quien estaba tan excitada que llego a su orgasmo en pocos minutos. Yo segu&iacute; mi ritmo pues un segundo orgasmo llego casi seguido. Elena quien ya se hab&iacute;a levantado del mueble me levanto del suelo con un beso. Yo me sent&eacute; en el mueble mientras mis dos acompa&ntilde;antes comenzaron a practicarme sexo oral alternando protagonismo. No pod&iacute;a resistir la sensaci&oacute;n de ver dos bocas saborear mi pene, una por cada lado. Elena tomo el primer turno sola mientras Dolores se acomod&oacute; a mi lado a besarme. Con tanta excitaci&oacute;n yo sab&iacute;a que no iba a durar mucho m&aacute;s as&iacute; que saqu&eacute; un cond&oacute;n y con ayuda de Dolores me lo puse. Tom&eacute; a Elena por los hombros y la dirig&iacute; hacia m&iacute;. Ella sola se acomod&oacute; encima de m&iacute; y comenz&oacute; a galoparme. Volvimos a envolvernos en un triple beso que ayudaba a silenciarla. Elena se mov&iacute;a lenta pero tan firme que rayaba en lo agresivo. Su cara se hab&iacute;a transformado completamente y sin importar que su esposo la escuchara comenz&oacute; a gemir sin control. Yo tom&eacute; el control y sujet&aacute;ndola por las nalgas empec&eacute; una embestida sin misericordia que hac&iacute;a que nuestros cuerpos resonaran por toda aquella playa que ten&iacute;amos frente a nosotros. Mis movimientos siguieron aumentando hasta que poco despu&eacute;s de anunciarlo termine. Elle abrazada a mi gem&iacute;a pues en el furor de mi cl&iacute;max no hab&iacute;a notado que ella tambi&eacute;n hab&iacute;a terminado.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s se puso de pie y saco un cigarrillo el cual se fum&oacute; mirando a la playa sin decir palabra. Cuando termino el cigarrillo tomo su ropa y uso mi ba&ntilde;o. Cuando sali&oacute; del ba&ntilde;o me dio las gracias, y un beso. Le dio un beso a Dolores y se fue. Pude ver cuando la luz de su cuarto se encendi&oacute; y pocos minutos despu&eacute;s se apag&oacute;. Yo le ped&iacute; a Dolores que se quedara conmigo esa noche. Nos dimos un ba&ntilde;o juntos para luego tener un marat&oacute;n que duro hasta que sali&oacute; el sol. Por la ma&ntilde;ana desayunamos y la acompa&ntilde;e hasta su carro.<\/p>\n<p>Cuando volv&iacute;a del aparcamiento del edificio me encontr&eacute; a David el esposo de Elena quien me comento que no lo hab&iacute;a dejado dormir con mi &uacute;ltima aventura. Tambi&eacute;n me dijo que me envidiaba porque su esposa no era tan caliente y atrevida como mis parejas. Me sonre&iacute; y le dije que toda mujer tiene fuego por dentro pero lamentablemente algunas viv&iacute;an con bomberos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Es el &uacute;ltimo s&aacute;bado del mes, como de costumbre fui a comer con un grupo de vecinos del edificio frente a la playa donde vivo. 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