{"id":28223,"date":"2021-02-27T04:05:02","date_gmt":"2021-02-27T04:05:02","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-02-27T04:05:02","modified_gmt":"2021-02-27T04:05:02","slug":"el-amor-de-los-animales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-amor-de-los-animales\/","title":{"rendered":"El amor de los animales"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28223\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Durante los primeros meses de cuarentena, en mi soledad e incertidumbre, hubo momentos en los que estuve a punto de llamar a mi ex y aunque nuestra relaci&oacute;n fue horrible, llena de desconfianza, dolor y remordimiento, cuando se trataba de sexo disfrut&aacute;bamos como animales, esa fue la &uacute;nica raz&oacute;n por la que soportamos toda esa mierda entre nosotros. As&iacute; que hice lo que me pareci&oacute; m&aacute;s saludable, me masturbe salvajemente record&aacute;ndola.<\/p>\n<p>&quot;Julissa&quot; es una mujer de menos de metro setenta, tiene el cabello de un casta&ntilde;o muy oscuro, largo y lleno de risos, tiene un rostro lindo, la nariz ligeramente puntiaguda, los dientes sim&eacute;tricos y un poco amarillos, usualmente con una gran sonrisa y unos ojos negros penetrantes. Tiene caderas anchas, un culo no muy grande pero bien formado, unos senos grandes tibios y salados, con pezones oscuros y anchos. Una hembra hermosa y sensual que hac&iacute;a que mi sangre se aleje de mi cerebro.<\/p>\n<p>A finales del 2019, durante los &uacute;ltimos meses de nuestra relaci&oacute;n, hicimos un viaje de trabajo a una isla muy cerca de la costa. Viajamos varias horas en lancha bajo un sol intenso que nos quemaba y nos hac&iacute;a sudar, ella iba dormida en mi hombro, ol&iacute;a delicioso y tuve muchas ganas de comerme su cuello, pero hab&iacute;a muchos testigos. Me conforme con tocarla, tratando de sentir los huesos de su cadera a trav&eacute;s de su piel y su vestido.<\/p>\n<p>Esa misma noche despu&eacute;s de nuestras labores, llegamos al hotel, compartimos habitaci&oacute;n con tres compa&ntilde;eros m&aacute;s, con los que ocupamos dos grandes colchones acomodados en el piso. Julissa y yo nos acurrucamos antes de dormir, le manosee las tetas y nos rozamos a trav&eacute;s de la ropa, pero sab&iacute;a que no pod&iacute;a hacerle el amor sin exponerla ante los dem&aacute;s. Solo le baje las bragas y frote mi pene entre sus nalgas redondas y calientes hasta que eyacule y me quede dormido.<\/p>\n<p>A la noche siguiente despu&eacute;s del trabajo fuimos a una fiesta en el puerto, despu&eacute;s de bailar, beber y lidiar con tipejos que quer&iacute;an tirarse a mi mujer, volvimos al hotel. Mientras camin&aacute;bamos de regreso ella se chocaba torpemente contra mi brazo, como magnetizada hacia m&iacute;, con esa mirada de ni&ntilde;a y esa sonrisa nerviosa, como si se le hubiera olvidado como coquetearme y seducirme. Tuve unas ganas locas de hacerle el amor y disfrutar de ella.<\/p>\n<p>En lugar de ir a nuestra habitaci&oacute;n, fuimos al tercer piso que a&uacute;n estaba en construcci&oacute;n, las paredes estaban sin enlucir, no hab&iacute;a vidrios en las ventanas, ni electricidad. Lo &uacute;nico que nos iluminaba eran las luces amarillas del alumbrado p&uacute;blico.<\/p>\n<p>Antes del sexo a ella le gustaba que la abrazara y la acariciara. De cierto modo era mi ni&ntilde;a y para ella el sexo ten&iacute;a un significado diferente, algo espiritual o metaf&iacute;sico que le importaba m&aacute;s que la diversi&oacute;n y el placer. Seg&uacute;n ella &quot;lleg&oacute; a un punto en su vida en que no necesitaba sexo&quot; pero si que lo disfrutaba y le pon&iacute;a empe&ntilde;o.<\/p>\n<p>Nos fuimos cerca de la ventana donde ten&iacute;amos algo m&aacute;s de luz. Como siempre empec&eacute; comi&eacute;ndole la boca, luego el cuello, en el que me enfoc&oacute; de manera especial, sent&iacute;a como palpita su cuerpo pegado al m&iacute;o, mientras la agarraba del culo y trataba de introducir mis dedos entre sus nalgas. Me detuve un momento para mirarla a los ojos y acariciar su rostro con ternura, para volver a comerle la boca, acercando poco a poco mis besos a su o&iacute;do y le dije &quot;amor ch&uacute;pamela un rato&quot;, ella solt&oacute; una carcajada y me dijo &quot;yaaa&quot; y de una forma juguetona y coqueta se puso de cuclillas, afloj&oacute; mi pantaloneta y libero mi pene erecto, caliente, duro y lleno de sangre, con mi mano me masajee un poco antes de que se lo metiera a la boca. Entonces ella me comi&oacute; lento y con cuidado, pero con determinaci&oacute;n, se mov&iacute;a con cierta destreza, apoyando sus manos en mis muslos.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un rato de darme ese incre&iacute;ble placer y dejar mi miembro cubierto de saliva, ella me mir&oacute; con esa expresi&oacute;n de &quot;ya estoy cansada de esto&quot;, entonces la tom&eacute; de los hombros para que se pusiera de pie, se volte&oacute; y apoyo sus manos en el borde de la ventana y arqueo su espalda de forma que expon&iacute;a su vagina y sus nalgas para mi, le sub&iacute; su largo vestido negro sobre la mitad de su espalda, donde ten&iacute;a un tatuaje del gato sonriente. Le baj&eacute; r&aacute;pido esas bragas color carne y con mi mano busque la entrada de su vagina caliente y h&uacute;meda.<\/p>\n<p>Pase mi glande por alrededor y entre sus labios, para luego introducirme poco a poco hasta el fondo, ella expuls&oacute; fuertemente el aire por su nariz acompa&ntilde;ado de un peque&ntilde;o gemido, la penetre despacio, como haciendo que su carne se amoldara a mi. A medida que aceleraba el ritmo de mi pelvis, ella gem&iacute;a m&aacute;s r&aacute;pido y m&aacute;s fuerte. Ver sus nalgas redondas y firmes chocando contra mi cuerpo me hizo sentir afortunado.<\/p>\n<p>Mientras la penetraba el sudor ca&iacute;a por mi frente, el calor de esa ciudad costera se sumaba al de mi cuerpo ardiente de lujuria y placer. Ella respiraba con fuerza, gimiendo duro eventualmente y estirando su espalda y envisti&eacute;ndome, para obtener una penetraci&oacute;n m&aacute;s profunda. Durante algunos momentos del encuentro sent&iacute;a que estaba apunt&oacute; de terminar, entonces apretaba las nalgas y disminu&iacute;a el ritmo, mientras me inclinaba para abrazarla, estrujarle las tetas y besar su espalda y cuello.<\/p>\n<p>Cuando estaba a punto de eyacular le di con todas mis fuerzas y sent&iacute; como sus piernas y sus caderas se tensaban para sincronizar nuestros orgasmos. Pens&eacute; muy r&aacute;pidamente en sacar mi pene y eyacular en su espalda y culo, pero un instinto ancestral o paternal, no estoy seguro, me obligaba a terminar siempre adentro. Sent&iacute;a como mi esperma sub&iacute;a desde mis test&iacute;culos y sal&iacute;a disparado por mi glande, dentro de su vagina caliente, chorreante y deliciosa. Al final solo gem&iacute; con la voz entrecortada, mientras me temblaba todo el cuerpo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de todo, cuando estuve relajado y mi testosterona hab&iacute;a bajado, nos miramos por un momento. Recuerdo sus ojos llenos de dulzura y cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Si nuestra relaci&oacute;n se hubiera basado s&oacute;lo en el sexo habr&iacute;a funcionado, pero as&iacute; es la vida y hay que seguir adelante.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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