{"id":28228,"date":"2021-02-26T23:00:00","date_gmt":"2021-02-26T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-02-26T23:00:00","modified_gmt":"2021-02-26T23:00:00","slug":"el-secreto-de-tia-laura-capitulo-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-secreto-de-tia-laura-capitulo-1\/","title":{"rendered":"El secreto de t\u00eda Laura (cap\u00edtulo 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28228\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Domingo 4 de febrero del 2018.<\/p>\n<p>Este es mi diario &iacute;ntimo, s&iacute;. Y aunque yo mismo me reir&iacute;a de la idea, si alguien me la hubiese dicho unos meses atr&aacute;s, ac&aacute; estoy. No soy una adolescente rom&aacute;ntica que necesita plasmar su crisis existencial en algunas frases po&eacute;ticas. No vengo a volcar mis inseguridades y mi miedo, no. De hecho, no soy (una) adolescente, sino (un) adolescente. Bueno, eso siempre y cuando Wikipedia est&eacute; en lo cierto al definir el l&iacute;mite de la adolescencia en los diecinueve a&ntilde;os, la cual es mi edad. Con respecto a mi sexo, estoy seguro de &eacute;l, por el momento.<\/p>\n<p>Por suerte no necesito de un cuaderno con un peque&ntilde;o candado. Ser&iacute;a muy molesto tener que ocultarlo. Y si me vieran mis amigos con &eacute;l, ser&iacute;a la burla de cada juntada que hici&eacute;ramos, hasta el final de los tiempos.<\/p>\n<p>Para eso existe internet. Una ventana en modo inc&oacute;gnito, registrarme en una p&aacute;gina de relatos pornogr&aacute;ficos con un seud&oacute;nimo, y listo.<\/p>\n<p>Ayer hice un descubrimiento que me empuj&oacute; a escribir estas l&iacute;neas. Pero antes de llegar a eso, como intentar&eacute; fingir que soy un buen relator, empezar&eacute; por el principio.<\/p>\n<p>Hace casi dos meses, en noche buena, tuvimos una visita que, al menos para m&iacute;, fue inesperada.<\/p>\n<p>Suelo pasar las fiestas navide&ntilde;as con pap&aacute; y mam&aacute;, y en general, se suman algunos t&iacute;os que viven no muy lejos de nuestro barrio. En esta ocasi&oacute;n la cosa fue bastante concurrida. Dos t&iacute;os solterones de mam&aacute;, dos primos de pap&aacute; con sus respectivas parejas, y varios primos de mas o menos mi edad.<\/p>\n<p>A eso de las diez de la noche el asado ya estaba listo. Notaba a mam&aacute; un tanto apesadumbrada, a pesar del jolgorio general, cosa que me extra&ntilde;&oacute;, porque a ella siempre le gustaron las fiestas. De repente, cuando est&aacute;bamos a punto de cenar, son&oacute; el timbre.<\/p>\n<p>Yo estaba hablando con el primo Germ&aacute;n, sobre algunos animes que nos gustaban a ambos, as&iacute; que no le di mucha importancia. Supuse que se trataba de alg&uacute;n vecino que pasaba a saludar antes de tiempo. Pero cuando mam&aacute; volvi&oacute; a entrar, con el rostro iluminado, con ella ven&iacute;a una mujer que no conoc&iacute;a.<\/p>\n<p>Como buen pendejo virgen, me qued&eacute; aturdido al ver a la mu&ntilde;equita que llegaba, charlando animadamente con mam&aacute;. Estaba bronceada, y eso le daba un hermoso aspecto a su piel marr&oacute;n. Llevaba un vestido bastante corto. Sus piernas eran, quiz&aacute;s, demasiado musculosas para mi gusto, pero no dejaban de ser atractivas, m&aacute;s a&uacute;n cuando vi el tatuaje que ten&iacute;a en la parte de atr&aacute;s de la pierna derecha, varios cent&iacute;metros encima de la rodilla. Era una frase escrita en letra cursiva.<\/p>\n<p>La chica estaba en forma, ten&iacute;a un cuerpo tipo fitness. Cuando la mir&eacute; desde atr&aacute;s, mientras saludaba y se presentaba con mis parientes, vi la espalda musculosa, pero, sobre todo, vi su voluminoso orto. No necesitar&iacute;a tocarlo para corroborar lo duras que estaban esas nalgas, ya que a simple vista se notaba, aunque ganas de hacerlo no me faltaban. La cintura era delgada, y eso, comparado con sus grandes pechos y sus sinuosas caderas, hac&iacute;a que tuviera una silueta inveros&iacute;mil, de esas que uno solo encuentra en internet.<\/p>\n<p>Yo no era el &uacute;nico que se hab&iacute;a quedado impactado con ella. M&aacute;s de un t&iacute;o la sigui&oacute; con la mirada, apenas sus respectivas mujeres se distra&iacute;an.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qui&eacute;n es? &mdash;pregunt&oacute; el primo Germ&aacute;n, quien tambi&eacute;n hab&iacute;a ca&iacute;do en el hechizo.<\/p>\n<p>&mdash; Ni idea &mdash;contest&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Qu&eacute; buena que est&aacute; &mdash;dijo &eacute;l.<\/p>\n<p>&mdash; Muy musculosa para mi gusto &mdash;dije yo mintiendo. Si bien la chica estaba muy marcada, no llegaba al punto de perder esa gracia que tienen los cuerpos femeninos.<\/p>\n<p>Por fin se acerc&oacute; a nosotros. Me mostr&oacute; unos perfectos dientes, cuya blancura resaltaba en medio de ese mar de caramelo que era su piel.<\/p>\n<p>&mdash; Ella es Laura &mdash;dijo mam&aacute;, como si yo tuviese que reconocer a la chica. Cuando se dio cuenta de que mis neuronas no procesaban la informaci&oacute;n, agreg&oacute;&mdash;: Laura, mi hermana. Te habl&eacute; muchas veces de ella &iquest;Te acord&aacute;s?<\/p>\n<p>Mi cerebro hizo clic. Laura era producto de una relaci&oacute;n clandestina del abuelo Eduardo. Mam&aacute; sol&iacute;a decir que a su padre le hab&iacute;a agarrado el viejazo, y por eso se hab&iacute;a encamado con otra mujer, cuando rondaba los cuarenta. Fue una cosa pasajera, salvo por el hecho de que hab&iacute;a dejado una criatura por el camino. La abuela Mirta jam&aacute;s le permiti&oacute; tener una relaci&oacute;n fluida con su hija extramatrimonial, y mam&aacute; creci&oacute; desconociendo la existencia de aquella hermana. Reci&eacute;n de adulta se enter&oacute; del chanchuyo del viejo.<\/p>\n<p>No culpen a la abuela. Es de otra generaci&oacute;n, y siempre fue muy orgullosa. Adem&aacute;s, esta historia no va ni de ella, ni de mam&aacute;.<\/p>\n<p>Laura, como era de esperarse, era mucho m&aacute;s joven que mam&aacute;, quien contaba con cuarenta a&ntilde;os, o cuarenta y uno, nunca recuerdo ese detalle. En fin, Laura tiene veintis&eacute;is a&ntilde;os.<\/p>\n<p>La noche sigui&oacute; su rumbo. Nos sentamos a cenar, y, como era de esperarse, Laura fue el centro de atenci&oacute;n. Los t&iacute;os, y sobre todo las t&iacute;as, la llenaron de preguntas, a las que ella respond&iacute;a cort&eacute;smente, aunque a m&iacute; me pareci&oacute; que por momentos quer&iacute;a que la tragara la tierra, sobre todo cuando se pon&iacute;an pesadas con el tema de si ten&iacute;a pareja o no.<\/p>\n<p>Cuando terminamos de cenar, pint&oacute; el bailongo. Me fue dif&iacute;cil quitarle la mirada de encima a mi, hasta ahora, desconocida t&iacute;a. Germ&aacute;n y Lauty, mis primos, se hab&iacute;an animado a sacarla a bailar. Y Germ&aacute;n en particular, aprovechaba para agarrarla de la cintura. Sus manos estaban muy cerca del culo de la t&iacute;a. No hace falta aclarar que ni Germ&aacute;n ni yo fuimos los &uacute;nicos que parec&iacute;amos omitir el hecho de que nos un&iacute;a un parentesco cercano con aquella chica. Algunos disimulaban mejor que otros, pero la imponente presencia de Laura era imposible de eludir, incluso para mi padre.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Vos no bail&aacute;s? &mdash;me pregunt&oacute; Laura, cuando se sent&oacute; a mi lado, acalorada, despu&eacute;s de terminar de bailar.<\/p>\n<p>&mdash; No, no me gusta &mdash;dije t&iacute;midamente.<\/p>\n<p>Por cierto, aclaro que escribiendo desde el anonimato puedo parecer m&aacute;s descarado de lo que soy en realidad. En la vida cotidiana soy bastante apocado.<\/p>\n<p>Tuve una corta conversaci&oacute;n con Laura, en la que me comport&eacute; de manera torpe, por lo que no vale la pena mencionarla. S&oacute;lo intercambiamos informaci&oacute;n b&aacute;sica como la edad, trabajo, y esas cosas. Por cierto, ella es profesora de zumba.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s del brindis, y de que vimos los fuegos artificiales, la joda sigui&oacute; por un par de horas. Yo no soy muy dado a las fiestas en general, y los t&iacute;os suelen ponerse pesados cuando se ponen en pedo, as&iacute; que cuando pude, me reclu&iacute; en mi cuarto, total, ya hab&iacute;a visto a t&iacute;a Laura tantas veces como quise, y no es que fuera a tener una historia con la hermana de mam&aacute;. Esas fantas&iacute;as mejor las dejaba para mis noches solitarias.<\/p>\n<p>A eso de las dos, ya empezaban a irse todos, no porque ya hubiese llegado la hora de dormir, sino porque seguir&iacute;an el festejo en otros lugares. Los primos ten&iacute;an pensado ir a alg&uacute;n boliche, mientras que los t&iacute;os seguir&iacute;an tomando y divagando en la casa de alg&uacute;n amigo.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que, si no bajaba a dar una mano con la limpieza, mam&aacute; me lo echar&iacute;a en cara al otro d&iacute;a. Y yo andaba corto de efectivo, as&iacute; que no era buena idea darle motivos para que no me ayudase cuando lo necesitara. Entonces, cuando dej&eacute; de o&iacute;r el jolgorio, baj&eacute; un rato.<\/p>\n<p>Laura estaba lavando unos platos en la cocina, mientras mam&aacute; terminaba de levantar la mesa.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;No te da verg&uuml;enza hacerle lavar los platos? &mdash;le dije a mam&aacute; medio en serio, medio en broma.<\/p>\n<p>&mdash; Me dijo que no lo haga, pero yo insist&iacute; &mdash;dijo Laura, y sigui&oacute; en lo suyo.<\/p>\n<p>Me gustaba verla as&iacute;, de espaldas, un poco inclinada, con una pierna flexionada. Era una posici&oacute;n perfecta para hacerle el amor. Me imagin&eacute; levant&aacute;ndole el vestido, y cogi&eacute;ndola ah&iacute; nom&aacute;s, en la cocina.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;No te invitaron los primos a ir al boliche? &mdash;le pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, pero prefer&iacute; quedarme ac&aacute; con tu mami, tenemos muchas cosas de qu&eacute; hablar &mdash;dijo Laura.<\/p>\n<p>&mdash; Adem&aacute;s, Lauri tiene mala suerte &mdash;se meti&oacute; mam&aacute;, guardando la comida que hab&iacute;a puesto en un tupper en la heladera&mdash;. Tus primos son muy chicos y los t&iacute;os muy viejos. Se aburri&oacute; mucho al no estar con gente de su edad.<\/p>\n<p>&mdash; Nada que ver, &iexcl;la pas&eacute; genial!&mdash;dijo Laura.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Y pap&aacute;? &mdash;pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Ya est&aacute; durmiendo &mdash;dijo mam&aacute;, y se fue a ordenar el comedor.<\/p>\n<p>&mdash; As&iacute; que te qued&aacute;s a dormir &mdash;le pregunt&eacute; a Laura.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, es que vivo lejos, en Pilar.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;En un barrio cerrado? &mdash;pregunt&eacute; sorprendido.<\/p>\n<p>Pilar es una localidad llena de barrios privados. Me sorprendi&oacute; que una simple profesora de zumba pudiera costear una propiedad as&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute; &mdash;contest&oacute; ella.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;viv&iacute;s sola? &mdash;pregunt&eacute;, recorriendo su cuerpo con la mirada, desde su cuello, pasando por su espalda trabajada, su orto profundo, y sus piernas imponentes.<\/p>\n<p>Ella gir&oacute;, pesc&aacute;ndome infraganti, creo. Pero como desvi&eacute; la mirada enseguida, tal vez me salv&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, vivo sola. Un d&iacute;a deber&iacute;as ir a visitarme, as&iacute; nos conocemos mejor.<\/p>\n<p>&mdash; Me encantar&iacute;a &mdash;contest&eacute;, imaginando mil escenarios fantasiosos, uno m&aacute;s perverso que el otro.<\/p>\n<p>Luego mam&aacute; volvi&oacute; a la cocina, y no par&oacute; de hablar. Se notaba que quer&iacute;a recuperar el tiempo perdido con su hermana. Habr&aacute; sido extra&ntilde;o empezar a entablar una relaci&oacute;n siendo ambas adultas, y todo por un mandato materno. A mam&aacute; le hab&iacute;a costado empezar a acercarse a Laura, incluso cuando se enter&oacute; de su existencia. La cosa fue lenta, y por fin estaban juntas. As&iacute; que las dej&eacute; en paz.<\/p>\n<p>Era com&uacute;n hacerme una buena paja antes de dormir, y no hab&iacute;a motivos para no hacerlo usando a mi t&iacute;a como musa inspiradora. Ya s&eacute; que es la hermana de mam&aacute;, pero yo qu&eacute; culpa ten&iacute;a de haberla conocido reci&eacute;n ahora. Si la conociese desde chico ser&iacute;a otra cosa. No podr&iacute;a evitar relojearle el culo, obvio, pero no llegar&iacute;a al punto de masturbarme pensando en ella. Pero, para empezar, nuestro primer encuentro fue cuando yo ya era un pendejo con las hormonas revolucionadas, en segundo lugar, cuando vi a la hembra que entraba por la puerta, no sab&iacute;a que era mi t&iacute;a, s&oacute;lo sab&iacute;a que estaba buen&iacute;sima. Luego, cuando me enter&eacute; de nuestro estrecho parentesco ya era tarde.<\/p>\n<p>El hecho de que estuviese en la habitaci&oacute;n contigua sumaba morbo. As&iacute; que estuve un buen rato acogotando el ganso. Tuve que contener el gemido cuando por fin acab&eacute;.<\/p>\n<p>Cuando estaba amaneciendo, me dieron ganas de mear. Fui al ba&ntilde;o, so&ntilde;oliento, s&oacute;lo vestido con el b&oacute;xer. Mientras orinaba record&eacute; que t&iacute;a Laura estaba durmiendo en casa. Fue muy tentador pasar frente a su cuarto. Me inclin&eacute; delante de la puerta, y vi a trav&eacute;s del orificio de la cerradura. Pero desde ese &aacute;ngulo no pod&iacute;a ver la cama en su totalidad. Apenas pude observar las piernas desnudas, ba&ntilde;adas por unos rayos de sol que se filtraban en el cuarto.<\/p>\n<p>Cuando me levant&eacute;, al mediod&iacute;a, ella ya no estaba. Hasta ahora no volv&iacute; a verla personalmente. Mam&aacute; me coment&oacute; en una ocasi&oacute;n, que fuimos invitados a pasar un fin de semana en la casa de Laura. Una casa grande con piscina, seg&uacute;n me cont&oacute;. Pero yo prefer&iacute; no ir. Pap&aacute;, por su parte, dijo que era mejor que las hermanas disfruten el tiempo juntas.<\/p>\n<p>La verdad es que me hubiese encantado ver a mi t&iacute;a en bikini, zambull&eacute;ndose en el agua. Podr&iacute;a ver detalles que en la fiesta no conoc&iacute;, pero ser&iacute;a inc&oacute;modo hacerlo estando mam&aacute; presente. Si embargo, esta idea, la de poder verla en bikini, me dio una idea. La agregu&eacute; a Instagram, esperando ver mont&oacute;n de fotos sensuales de ella. Una chica tan joven y linda, deb&iacute;a subir selfis todos los d&iacute;as. Pero, para empezar, la cuenta era privada. Tard&oacute; dos semanas en aceptar mi solicitud, y cuando acced&iacute; al perfil, me encontr&eacute; con uno demasiado austero en cuanto a im&aacute;genes. Una decepci&oacute;n.<\/p>\n<p>A estas alturas, quiz&aacute;s algunos se pregunten si en alg&uacute;n momento me recrimin&eacute; por estar fantaseando con mi t&iacute;a. La respuesta es un simple y rotundo no. Siempre fui bastante pervertido, e incluso, un fetichista. Los relatos de incesto y dominaci&oacute;n son mis favoritos, y cuando pensaba en t&iacute;a Laura, ambas tem&aacute;ticas se entrelazaban deliciosamente en mi cabeza. Me gustaba visualizarla, con su escultural cuerpo desnudo, atada de manos y pies, con una venda en los ojos, mientras yo hac&iacute;a de todo con ella.<\/p>\n<p>Pero a pesar de todo, soy virgen. Esto, sumado a la obsesi&oacute;n que ten&iacute;a &uacute;ltimamente con t&iacute;a Laura, me llevaron a tomar una decisi&oacute;n. Ya era hora de dejar de imaginar c&oacute;mo ser&iacute;a coger, y pasar a la pr&aacute;ctica.<\/p>\n<p>No lo har&iacute;a con mi t&iacute;a, claro est&aacute;. No estaba tan loco como para creer realmente que ella se sentir&iacute;a atra&iacute;da por m&iacute;. Incluso si no fuese mi t&iacute;a, ser&iacute;a dif&iacute;cil conquistar a un mujer&oacute;n como ella, que era mayor que yo, y tendr&iacute;a dos mil pretendientes.<\/p>\n<p>Mi plan era m&aacute;s simple: me ir&iacute;a de putas.<\/p>\n<p>Ya contaba con unos billetes que me hab&iacute;a dado el viejo. No tener trabajo era un problema, y muchas veces me sent&iacute;a humillado por tener que mendigar dinero, pero ahora lo necesitaba de verdad. As&iacute; que cont&eacute; la plata que ten&iacute;a. Hasta el otro mes no me dar&iacute;a un centavo m&aacute;s, y yo pensaba gastarlo todo en un polvo.<\/p>\n<p>Busqu&eacute; en internet, a ver qu&eacute; escort tendr&iacute;a el privilegio de hacerme perder la virginidad. Abr&iacute; varias p&aacute;ginas, pero algunas ten&iacute;an im&aacute;genes de mala calidad. Finalmente me qued&eacute; con dos webs donde se ofrec&iacute;an servicios sexuales. Las mujeres aparec&iacute;an en un cuadro rectangular. Debajo de sus fotos, estaba su supuesto nombre y un tel&eacute;fono para contactar con ellas. Pero haciendo clic en la imagen, se abr&iacute;a una nueva pesta&ntilde;a donde hab&iacute;a m&aacute;s datos de las chicas, y tambi&eacute;n m&aacute;s fotos.<\/p>\n<p>La selecci&oacute;n fue, por s&iacute; sola, una experiencia estimulante. Tener a todas esas mujeres en una pantalla, como si estuviese frente a la g&oacute;ndola de un supermercado, me daban una sensaci&oacute;n de omnipotencia que nunca hab&iacute;a sentido. Una vez que eligiese a la escort, har&iacute;a una cita, y durante un par de horas ser&iacute;a mi sirvienta sexual. La idea me fascinaba.<\/p>\n<p>Fui abriendo, uno a uno, los perfiles de las chicas que m&aacute;s me atra&iacute;an. Ah&iacute; estaba Stefi, que dec&iacute;a tener veinti&uacute;n a&ntilde;os, medir uno sesenta, y hacer un servicio completo. Tambi&eacute;n dec&iacute;a ser simp&aacute;tica y fina. La verdad que esas cosas no me interesaban, mientras fuera complaciente en la cama. Luego estaba Roc&iacute;o, una rubia estilo vedette con unas enormes tetas operadas. Tambi&eacute;n hab&iacute;a una negra paname&ntilde;a, incre&iacute;blemente sensual.<\/p>\n<p>Muchas de las mujeres ten&iacute;an el rostro cubierto, o borroneado. Cosa que me pareci&oacute; l&oacute;gico. No todas quisieran que un conocido se enterase de que estaban alquilando su cuerpo por hora.<\/p>\n<p>Instintivamente, cuando ve&iacute;a una imagen de una chica con el cuerpo trabajado y la piel marr&oacute;n bronceada, abr&iacute;a el perfil sin dudarlo. De esas hab&iacute;a cinco o seis. Al final, se abrieron mas o menos treinta pesta&ntilde;as. Fui mirando, perfil por perfil, desechando a las que no terminaban de convencerme. Me di cuenta de que en cada perfil hab&iacute;a comentarios de clientes, que dejaban sus opiniones sobre las escorts, como quien opina sobre qu&eacute; tan bueno hab&iacute;a sido el restor&aacute;n a donde hab&iacute;an cenado. Eso tambi&eacute;n me sirvi&oacute; para ir descartando putas.<\/p>\n<p>Finalmente, la sorpresa lleg&oacute; cuando la preselecci&oacute;n iba por la mitad. Estaba frente al perfil de una de las chicas que me hab&iacute;an llamado la atenci&oacute;n por tener un aspecto similar al de t&iacute;a Laura. Pero el parecido de esta mujer en particular, era mucho mayor de lo que pod&iacute;a haber imaginado.<\/p>\n<p>Se hac&iacute;a llamar Jade, y era una de las chicas que ten&iacute;an el rostro cubierto. Sin embargo, el parecido con la chica que hab&iacute;a aparecido en mi casa era notable. Su cuerpo cimbreante estaba completamente bronceado. Sus piernas eran anchas y musculosas, pero aun as&iacute; atractivas, al mejor estilo de Sol P&eacute;rez. Sus pechos, enormes. Su cabello casta&ntilde;o oscuro. Pero not&eacute; que en las fotos aparec&iacute;a lacio, mientras que en la fiesta Laura lo llevaba ondulado. Finalmente, cundo vi una foto en la que estaba de espaldas, mostrando un espectacular orto entangado, pude ver un tatuaje en la parte trasera de su muslo derecho, justo por encima de la rodilla. Eran unas palabras en cursiva.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; pasmado por varios minutos &iquest;&iexcl;mi t&iacute;a era una puta!? No pod&iacute;a ser. Pens&eacute; que quiz&aacute;s mi imaginaci&oacute;n me estaba jugando una mala pasada. Vi detenidamente las fotos. La chica ten&iacute;a una contextura f&iacute;sica muy parecida a la de Laura, era cierto. Pero no era lo mismo ver una foto que ver a alguien en persona. El tatuaje era muy parecido, sin lugar a dudas, pero &iquest;De verdad era el mismo? Creo que cuando vi el tatuaje de mi t&iacute;a cont&eacute; dos l&iacute;neas escritas, igual que suced&iacute;a con Jade, pero and&aacute; a saber si realmente eran dos, y no una, o tres.<\/p>\n<p>Vi los datos que hab&iacute;a de la mina. Veinticinco a&ntilde;os. Laura tiene veintis&eacute;is, muy cerca. Jade trabajaba en microcentro, Laura viv&iacute;a en Pilar. Los lugares eran bastante lejanos, pero eso no ten&iacute;a por qu&eacute; ser una prueba de que no se trataba de las mismas personas. M&aacute;s bien todo lo contrario. No creo que una escort trabaje en el mismo lugar donde vive. Seguro ten&iacute;a una doble vida: En pilar, una modesta profesora de zumba; en Capital, una prostituta VIP. Jade dec&iacute;a medir un metro setenta. No ten&iacute;a idea de cu&aacute;nto med&iacute;a Laura, pero me pareci&oacute; recordar que era un poco m&aacute;s baja que yo, que mido un metro setenta y seis. De todas formas &iquest;Qu&eacute; mierda estaba flashando? And&aacute; a saber si los datos que pon&iacute;a la prostituta eran reales. Incluso podr&iacute;a tratarse de alguien que rob&oacute; las fotos y las usaba para atraer clientes. Aunque, por otra parte, las fotos no eran amateurs. Alg&uacute;n profesional se las hab&iacute;a hecho en un set. Y muchas de las otras putas se hab&iacute;an sacado las fotos en un lugar muy parecido.<\/p>\n<p>Me estaba volviendo loco. Ten&iacute;a que llamar a esa puta y confirmar si se trataba de Laura o todas eran imaginaciones m&iacute;as.<\/p>\n<p>Maquin&eacute; pensando qu&eacute; carajos har&iacute;a si mi t&iacute;a realmente era una puta. Me la coger&iacute;a, obvio. Pero hab&iacute;a un peque&ntilde;o problema: &iexcl;ella me mandar&iacute;a a volar apenas me reconociese! Tendr&iacute;a que ir con un aspecto totalmente diferente. Me podr&iacute;a te&ntilde;ir el pelo, usar ropas de un estilo completamente distinto a las que uso normalmente, fingir un tono de voz diferente&hellip; No, puras estupideces. De todas formas, me reconocer&iacute;a.<\/p>\n<p>Me puse a leer los comentarios que dejaban lo clientes, sobre sus experiencias con jade. &ldquo;Esta mina es un infierno, te coge como si no hubiera un ma&ntilde;ana, y se deja acabar en la boca, eso s&iacute;, no traga, escupe&rdquo;, dec&iacute;a Pedro1975. &ldquo;Una puta como pocas, apenas llegu&eacute; me dio un beso tipo novios, despu&eacute;s me la chup&oacute; hasta sacarme toda la leche, y en la siguiente hora me la cog&iacute; en todas las posiciones. La pr&oacute;xima pienso hacerle el culo&rdquo;, escribi&oacute; Juancaporongadura. &ldquo;Los mejores trescientos d&oacute;lares gastados en mi vida&rdquo;, dec&iacute;a concisamente EduFeiman.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a la pija totalmente al palo. La idea de que mi t&iacute;a era una puta y que seguramente se hab&iacute;a acostado con centenas de hombres, me calentaba como una caldera. Ten&iacute;a que descubrir si de verdad se trataba de ella.<\/p>\n<p>Se me ocurri&oacute; que, si de verdad lo era, y yo se lo dec&iacute;a, quiz&aacute;s retribu&iacute;a mi silencio con unos buenos polvos. Parec&iacute;a un argumento sacado de una novela berreta, pero quien sabe, el mundo estaba llenos de locos &iexcl;Yo no era el &uacute;nico! Otra opci&oacute;n ser&iacute;a simplemente extorsionarla. &ldquo;Mir&aacute; t&iacute;a, te entreg&aacute;s, o todos se enteran&rdquo;, le dir&iacute;a.<\/p>\n<p>Vi el celular que hab&iacute;a registrado. Ser&iacute;a cuesti&oacute;n de revisar en el tel&eacute;fono de mam&aacute;, a ver si los n&uacute;meros coincid&iacute;an, aunque no cre&iacute; que fuera tan torpe de usar el mismo n&uacute;mero para sus chanchadas.<\/p>\n<p>Segu&iacute; mirando, una a una las fotos, mientras me pajeaba como loco. Una vez que acab&eacute; ya ten&iacute;a la mente un poco m&aacute;s clara.<\/p>\n<p>Puse mi tel&eacute;fono en modo privado, para que no se vea mi n&uacute;mero. Laura no lo ten&iacute;a, pero en alg&uacute;n momento podr&iacute;a ped&iacute;rselo a mam&aacute;. Marqu&eacute; el n&uacute;mero y llam&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Hola &mdash; me salud&oacute; una voz femenina, que bien podr&iacute;a ser la de Laura, o la de otras miles de mujeres.<\/p>\n<p>&mdash; Hola, llamaba por el aviso de escortsvips &mdash;dije, haciendo que mi voz suene m&aacute;s gruesa de lo normal.<\/p>\n<p>&mdash; Estoy trabajando en microcentro, en un departamento privado &mdash;dijo la puta que quiz&aacute;s era t&iacute;a Laura&mdash;. Mis tarifas son de 300 d&oacute;lares por un servicio completo de una hora.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Servicio completo?<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, el servicio es con masajes, caricias, bucal sin globito, anal, vaginal, lo que vos quieras &mdash;coment&oacute; Jade, como quien dice los precios de mercader&iacute;as. Pens&eacute; que por trescientos verdes deb&iacute;a ser una regla brindar el servicio completo. Yo segu&iacute;a intentando decidir si esa voz pod&iacute;a corresponder a la de la t&iacute;a, sin poder hacerlo, aunque por suerte tampoco sonaba lo suficientemente diferente como para verme obligado a descartar la idea&mdash; Tambi&eacute;n hago tr&iacute;os, y atiendo a parejas. El precio es de quinientos la hora.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Org&iacute;as hac&eacute;s? &mdash;pregunt&eacute;, despu&eacute;s de que una idea se me cruzara por la cabeza.<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, eso cuesta setecientos d&oacute;lares, y durante una hora y media pueden hacerme lo que quieran. Eso s&iacute;, nada de celulares, y todos tienen que venir bien higienizados.<\/p>\n<p>Setecientos d&oacute;lares era demasiada guita. Le dije que lo pensar&iacute;a y la volver&iacute;a a llamar. Necesitaba tiempo, pero ya estaba elucubrando una idea. Ten&iacute;a que saber si jade y Laura eran la misma persona. Ten&iacute;a que cogerme a mi t&iacute;a. Cueste lo que cueste. Ser&iacute;a la experiencia m&aacute;s intensa que vivir&iacute;a.<\/p>\n<p>Abr&iacute; la foto donde sal&iacute;a el tatuaje de Jade. Agrand&eacute; la imagen y le&iacute; lo que dec&iacute;an esas palabras en cursiva. &ldquo;Si no hay amor, que no haya nada entonces&hellip;&rdquo;. Una frase curiosa por tratarse de una puta.<\/p>\n<p>El primer paso ser&iacute;a ese, diario. Confirmar si el tatuaje era el mismo. Si lo era, ya casi no habr&iacute;a dudas.<\/p>\n<p>Ya ves diario, que no soy un adolescente depresivo con una crisis existencial, soy un chico perverso que intenta cumplir sus sue&ntilde;os.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Domingo 4 de febrero del 2018. Este es mi diario &iacute;ntimo, s&iacute;. Y aunque yo mismo me reir&iacute;a de la idea, si alguien me la hubiese dicho unos meses atr&aacute;s, ac&aacute; estoy. No soy una adolescente rom&aacute;ntica que necesita plasmar su crisis existencial en algunas frases po&eacute;ticas. No vengo a volcar mis inseguridades y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4947,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-28228","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28228","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4947"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28228"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28228\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28228"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28228"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28228"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}