{"id":28244,"date":"2021-02-28T23:00:00","date_gmt":"2021-02-28T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-02-28T23:00:00","modified_gmt":"2021-02-28T23:00:00","slug":"amor-de-hermanos-carla-y-jorge","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/amor-de-hermanos-carla-y-jorge\/","title":{"rendered":"Amor de hermanos, Carla y Jorge"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28244\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Este relato es la historia real de una amiga. Al volver a escribir, la llam&eacute; y le ped&iacute; permiso para contarla, obviamente cambiando nombres. No es un relato er&oacute;tico habitual, el sexo juega su parte, pero dentro de una historia de vida de dos hermanos. Espero les guste.<\/p>\n<p>Muchas veces que la vida le juega a otros malas pasadas y no comprendemos que eso mismo nos puede pasar a nosotros si no tomamos las debidas precauciones y\/o cuidados.<\/p>\n<p>Hasta hace 5 a&ntilde;os mi vida era maravillosa. Tengo una linda familia, muy bien acomodada econ&oacute;micamente, una casa hermosa, con gran parque y pileta. Mis padres son sanos y por suerte se llevan bien, tengo un hermano cinco a&ntilde;os mayor, Jorge, que termin&oacute; la facultad, tiene novia, y entr&oacute; a trabajar con mi padre en su empresa.<\/p>\n<p>Yo era, una pendeja cre&iacute;da, termin&eacute; el colegio y en vez de empezar la facultad decid&iacute; que por un a&ntilde;o o dos no iba a estudiar. Mido, o med&iacute;a, 1,65 m., mi pelo es casta&ntilde;o claro, pesaba 55 kg y un muy buen cuerpo. Los muchachos siempre estaban girando a m&iacute; alrededor. Y yo, yo jugaba con ellos.<\/p>\n<p>Casi todos los d&iacute;as sal&iacute;a por las noches, nos junt&aacute;bamos en casas de amigas y amigos, tom&aacute;bamos y muchas veces bail&aacute;bamos all&iacute; mismo. Los novios me duraban poco, no m&aacute;s de un par de meses.<\/p>\n<p>As&iacute; fue que una de esas noches, al irme de la fiesta estando un poco mareada, me sub&iacute; a mi auto y emprend&iacute; el regreso la casa de mis padres. Cuando despert&eacute; no estaba en mi dormitorio, mi madre estaba sentada a mi lado llorando, llevaba puesto un camisol&iacute;n. No pod&iacute;a girar la cabeza y mi brazo derecho estaba atado a algo. Ve&iacute;a nublado.<\/p>\n<p>Cuando mi madre not&oacute; que hab&iacute;a despertado me dijo: &ldquo;No te preocupes, todo va a salir bien&rdquo;<\/p>\n<p>Yo: Qu&eacute; pasa, d&oacute;nde estoy?<\/p>\n<p>Mam&aacute;: Est&aacute;s en el hospital, tuviste un accidente muy serio hace dos d&iacute;as.<\/p>\n<p>No es para este sitio relatar detalles de lo que sigui&oacute;. Hab&iacute;a tenido un fuerte accidente porque me qued&eacute; dormida. Por suerte no lastim&eacute; a nadie. Las consecuencias: en silla de ruedas por el resto de mi vida.<\/p>\n<p>Mi vida. Mi vida la cambi&eacute; de dichos a miserable. Desde que volv&iacute; a mi casa desde el hospital, 3 meses despu&eacute;s del accidente, no volv&iacute; a salir, a no ser que al m&eacute;dico. A mis amigas y amigos que ven&iacute;an a verme los fui alejando.<\/p>\n<p>Hoy tengo 25 a&ntilde;os, casi tengo el mismo cuerpo, pero parte de &eacute;l no funciona. Aunque la psic&oacute;loga me alienta a salir, no quiero, no puedo enfrentar la realidad, mi realidad.<\/p>\n<p>Obviamente nunca m&aacute;s tuve sexo. No tengo fuerzas ni siquiera para masturbarme. Eso ya fue para m&iacute;.<\/p>\n<p>Pobres, mis padres y mi hermano no saben qu&eacute; hacer para ayudarme.<\/p>\n<p>Hoy es s&aacute;bado y mis padres sales a cenar y a un concierto. Supongo que mi hermano saldr&aacute; con su novia. Yo me ir&eacute; a la cama a ver TV, o Netflix.<\/p>\n<p>Jorge: Caro, hoy no salgo. Quer&eacute;s que haga un par de pizzas y comemos mirando tele en el living?<\/p>\n<p>Yo: Por qu&eacute; no sal&iacute;s? Acaso te pidieron que te quedes a cuidarme?<\/p>\n<p>Jorge: No, para nada, no tengo ganas.<\/p>\n<p>Yo: bueno, hace pizzas, o lo que tengas ganas.<\/p>\n<p>El bueno de Jorge amas&oacute; las pizzas, sabiendo que me gusta como las hace y habiendo congeladas en el frezzer. De pronto veo que pone la mesa y le pregunto qu&eacute; pas&oacute; que no &iacute;bamos a ver la tele.<\/p>\n<p>Jorge: comemos y despu&eacute;s miramos. Quiero que disfrutes estas pizzas. Hace mucho que no te las hago.<\/p>\n<p>Sac&oacute; la primera pizza del horno, la puso en la mesa y trajo dos latas de cerveza de la heladera.<\/p>\n<p>Yo: Jorge, acordate que no puedo tomar alcohol por los medicamentos.<\/p>\n<p>Jorge: dale, una no te va a hacer mal.<\/p>\n<p>Yo: ya me mand&eacute; una cagada por tomar, otra no<\/p>\n<p>Jorge de repente tom&oacute; mi tel&eacute;fono que estaba sobre la mesa y llam&oacute; a alguien<\/p>\n<p>Jorge: Hola coc., soy el hermano de Caro, c&oacute;mo est&aacute;? Perdone que lo joda, pero estamos por cenar con Caro y le quise dar cerveza para tomar y dice que no puede por los remedios. Aja, bueno, entonces la de la noche no. Listo le digo.<\/p>\n<p>Ah&iacute; dice el Doc., que hasta tres latas podes tomar, pero que no tomes la pastilla de la noche.<\/p>\n<p>Yo: vos est&aacute;s loco, como lo vas a joder a esta hora.<\/p>\n<p>Jorge: dale, agarra y brindemos, brindemos por vos, porque est&aacute;s viva, y sos la hermana m&aacute;s linda que tengo<\/p>\n<p>Yo: viva a medias, y la m&aacute;s linda porque soy la &uacute;nica.<\/p>\n<p>Cenamos y nos guardamos una lata para despu&eacute;s. Cuando termina de levantar la mesa en vez de ayudarme a pasar a la silla de ruedas, se sienta nuevamente.<\/p>\n<p>Jorge: Bueno flaca, estamos solos. S&eacute; que no soy el mejor hermano que hubieses querido tener, pero te quiero mucho, y me preocupa ver como est&aacute;s. Por eso quiero aprovechar que no est&aacute;n los viejos para que hablemos. Todo, sin medias tintas y usando las palabras que queramos usar.<\/p>\n<p>Yo: no tengo nada que hablar, nada que decir. Vamos a ver tele.<\/p>\n<p>Jorge: No. No puedo ni acercarme a saber que se siente estar en tu lugar, porque no lo pas&eacute;. Pero te aseguro que lo que vos haces no es vivir. Y me jode que no hagas nada por salir adelante, sos inteligente, est&aacute;s viva, ten&eacute;s unos padres que te apoyan como pocos. Sos hermosa. Ten&eacute;s todos para salir adelante.<\/p>\n<p>Yo: no voy a hablar.<\/p>\n<p>Jorge: pues entonces sigo. Porque alguien te tiene que decir las cosas. A mi tus modos y desplantes no me afectan. Me duele lo que haces con tu vida. Pero a los viejos los est&aacute;s haciendo mierda. Y no ten&eacute;s derecho, ellos no son culpables del accidente. Vos sabes que pap&aacute; se culpa hasta de haberte comprado el auto? Que estuvieron a punto de separarse porque &eacute;l siente culpa?<\/p>\n<p>Yo: no voy a hablar.<\/p>\n<p>Jorge: Sigo. Hasta hoy, cinco a&ntilde;os despu&eacute;s del accidente tus amigas siguen llamando por tel&eacute;fono para ver c&oacute;mo est&aacute;s, quieren venir a verte, pero mam&aacute; les agradece y les dice que vos no quer&eacute;s ver a nadie. Y quien verdaderamente me parte el coraz&oacute;n es un flaco, Tom, no hay semana que no me llame al celular para ver c&oacute;mo est&aacute;s. Me cont&oacute; que esa noche &eacute;l quiso traerte, pero no lo dejaste. Que alguna vez hab&iacute;an salido pero vos lo dejaste por otro. &Eacute;l no me lo dijo, pero como hombre te puedo decir, que cinco a&ntilde;os despu&eacute;s te sique queriendo.<\/p>\n<p>Yo: que bien, o que mal por &eacute;l. No le dijiste que soy una bolsa en silla de ruedas, que me tienen que ayudar para todo, que si no me ayudan ni ba&ntilde;arme puedo sola. O es un boludo o un morboso de mierda.<\/p>\n<p>Jorge: Que equivocada que est&aacute;s. Vos penas que la vida se acab&oacute;? Pues est&aacute;s equivocada. Ten&eacute;s 25 a&ntilde;os y si te lo propones mucho por vivir. Quiz&aacute;s hasta hijos puedas tener. Hoy hacen maravillas los m&eacute;dicos para ayudar a las mujeres en tu estado.<\/p>\n<p>Yo: no digas pelotudeces. Que no entiendes, de la cintura para abajo no siento nada.<\/p>\n<p>Jorge: As&iacute;, y como no te haces pis encima entonces, tampoco te cagas encima, o me equivoco? Que yo sepa los esf&iacute;nteres est&aacute;n debajo de la cintura.<\/p>\n<p>Yo: que chistoso, solo eso me falta, ni lo digas.<\/p>\n<p>Jorge: es la realidad, Caro. Tu realidad, ac&eacute;ptala. Puedes mejorarla, cambiarla un poco con esfuerzo.<\/p>\n<p>Yo: A ver vos que la ten&eacute;s tan clara, la ves tan f&aacute;cil, vos pens&aacute;s que puedo estar en la cama con un hombre? Sin poder mover mis piernas, ser&iacute;a un pedazo de carne inerte. Yo, justamente, que disfrutaba como loca a los hombres, que les hac&iacute;a de todo y los volv&iacute;a locos.<\/p>\n<p>Jorge: estoy seguro que en la cama con ayuda de tu pareja funcionar&iacute;as como cualquier mujer, con limitaciones, obviamente, pero esas mismas limitaciones har&iacute;an que le busques la vuelta para gozar y hacer gozar a tu hombre.<\/p>\n<p>Yo: vos est&aacute;s loco, dos cervezas te hicieron mal?<\/p>\n<p>Fue en ese momento que verdaderamente le dio un ataque de locura, o por lo menos a m&iacute; me pareci&oacute;. Se levant&oacute;, aprovechando que es mucho m&aacute;s alto que yo y es muy fornido, me levanta de la silla, me carga en sus brazos y empieza subir las escaleras. Yo le pido que me deje en la silla de ruedas, cuando veo que vamos para mi cuarto empiezo a pegarle en el pecho y bofetadas en la cara.<\/p>\n<p>Sin decir una palabra, soportando todos los golpes, me lleva a mi habitaci&oacute;n, me deja en mi cama, se sienta al lado m&iacute;o y sin que me diera tiempo a nada, me besa.<\/p>\n<p>Hago todo lo posible por empujarlo, le pego en la espalda, en los brazos, pero no deja de besarme. De pronto siento que una de sus manos me aprieta un pecho, m&aacute;s loca me pongo, pero no de excitaci&oacute;n, es mi hermano, que hace. Esa misma mano, baja hasta mi entrepierna, pone la mano sobre mi pubis y empieza a acariciar. Yo intento cerrar las piernas pero no responden.<\/p>\n<p>En medio de mi desesperaci&oacute;n al verme forzada por mi hermano, casi no me doy cuenta que sus caricias tiene efecto, siento. Siento esa electricidad caracter&iacute;stica. No puede ser, me niego. Yo no siento nada. O s&iacute;?<\/p>\n<p>Por un momento dejo de pelear y centro mi atenci&oacute;n en m&iacute;, &eacute;l lo nota y sigue acariciando, ahora metiendo su mano por debajo de mi bombacha, masajea el cl&iacute;toris y siento que una ola de calor me invade, me estoy excitando por primera vez en cinco a&ntilde;os, yo, la paral&iacute;tica. Con suavidad va metiendo un dedo en mi vagina, baja su cabeza y me empieza a besar el cl&iacute;toris, sus dedos buscan mi punto G, la excitaci&oacute;n va en aumento y en pocos minutos llego a un orgasmo!!! Yo, estoy gozando.<\/p>\n<p>&Eacute;l est&aacute; a punto de salir de mi pubis cuando escucho mi propia voz decir: &ldquo;Por favor, no te detengas, te lo pido&rdquo;. El sigue acariciando y mimando, yo gozando. &ldquo;Te la quiero chupar&rdquo; le digo con la vieja y casi olvidada tonadita de gata en celo de mis viejas &eacute;pocas, apoyo mi mano en su entre pierna y de a poco su instrumento toma volumen.<\/p>\n<p>Como &eacute;l no hace nada, como puedo le desprendo el pantal&oacute;n y logro sacarlo y tenerlo en mis manos. Haciendo fuerzas con mis brazos me muevo, me arrastro hasta lograr meterlo en mi boca. Chupo con desesperaci&oacute;n, angustia, alegr&iacute;a, bronca contenida, estoy gozando. Me tengo que esforzar para ponerme mejor y &eacute;l no me ayuda para nada, me siento in&uacute;til, pero quiero seguir.<\/p>\n<p>Cuando ya estaba bien parada, siento que me agarra de la cintura y en un movimiento que no comprendo, quedo sentada en su pubis, con su pene delante de mi vagina, y las piernas estiradas hacia su cabeza ya que se hab&iacute;a acostado. &ldquo;Me voy a caer&rdquo; le grit&eacute;.<\/p>\n<p>Jorge: t&iacute;rate hacia adelante y apoya las manos en mi pecho. Yo te sostengo la cintura.<\/p>\n<p>Hago lo que me dice, y si, puedo mantenerme en equilibrio. Como puedo voy acerc&aacute;ndome a su pene hasta que queda bajo mi vagina, el me levanta un poco la cola y me la mete en la vagina.<\/p>\n<p>Claro, cinco a&ntilde;os sin uso, y duele un poco. El comienza a moverse y yo a bambolearme hacia adelante, y atr&aacute;s, estamos un rato hasta que siento que su pene se pone m&aacute;s duro y siento que late, una de sus manos suelta mi cintura y me aprieta un pecho. Los dos llegamos juntos al orgasmo. Con cuidado me recuesta en la cama, se sube los pantalones y me mira con una ternura infinita.<\/p>\n<p>Jorge: Perdoname, s&eacute; que fui bastante bruto, pero no pod&iacute;a verte m&aacute;s en ese estado. Era la &uacute;ltima bala que me quedaba.<\/p>\n<p>Yo: entiendo, pero ahora d&eacute;jame sola.<\/p>\n<p>Sale mi habitaci&oacute;n, cierra la puerta y comienzo a llorar. Siento bronca, angustia, felicidad, satisfacci&oacute;n. Lo que yo cre&iacute;a que era cosa de un pasado muy lejano, es una realidad. Todos mis miedos se empiezan a ir, no podr&eacute; mover las piernas, pero todav&iacute;a puedo sentir como mujer. As&iacute; me quedo dormida.<\/p>\n<p>Despierto, pensando que fue todo un sue&ntilde;o pero las manchas de semen en mis sabanas me dicen que no. Me pongo algo de ropa, salto a mi silla y bajo por el ascensor que instal&oacute; mi padre.<\/p>\n<p>Los encuentro desayunando a mis padres y a Jorge. Los miro con una sonrisa y les digo:<\/p>\n<p>Yo: Buen d&iacute;a. No pregunten. Quiero decirles gracias. Quiero decirles perd&oacute;n. Otro d&iacute;a, cuando pueda, vamos a hablar.<\/p>\n<p>Mi madre me mira con los ojos llorosos, mi padre me acaricia la mano y Jorge, se sonr&iacute;e.<\/p>\n<p>Y: Jorge, vos ten&eacute;s el tel&eacute;fono de un chico Tom, que era amigo m&iacute;o por casualidad.<\/p>\n<p>Jorge: Si, claro, creo que lo tengo grabado.<\/p>\n<p>Yo: Lo podes llamar y pasarme sin decir nada?<\/p>\n<p>Jorge: Si<\/p>\n<p>Yo: Hola Tom, soy Carla, te acuerdas de m&iacute;, bueno, te invito a tomar el t&eacute;, podr&aacute;s venir? Gracias, te espero.<\/p>\n<p>Yo: Mam&aacute;, me ayudas a ba&ntilde;arme y cambiarme despu&eacute;s de comer?<\/p>\n<p>Madre: Si por supuesto<\/p>\n<p>Lo que sigue es una historia hermosa de amor y compa&ntilde;erismo. Todav&iacute;a luchan por quedar embarazados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 Este relato es la historia real de una amiga. Al volver a escribir, la llam&eacute; y le ped&iacute; permiso para contarla, obviamente cambiando nombres. No es un relato er&oacute;tico habitual, el sexo juega su parte, pero dentro de una historia de vida de dos hermanos. Espero les guste. 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