{"id":28264,"date":"2021-03-02T09:15:08","date_gmt":"2021-03-02T09:15:08","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-03-02T09:15:08","modified_gmt":"2021-03-02T09:15:08","slug":"el-nombre-nunca-importa-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-nombre-nunca-importa-parte-1\/","title":{"rendered":"El nombre nunca importa (parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28264\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era una noche de agosto, la lluvia hab&iacute;a cesado y hab&iacute;a invitado al frio a hacer suyo el ambiente, las cosas para aquel triste zapatero estaban mejorando; el esfuerzo no era en vano, se levantaba todos los d&iacute;as con los primeros rayos del sol y comenzaba a alistarse para salir, se ba&ntilde;aba con agua muy fr&iacute;a pues los gastos no alcanzaban para agua caliente, sin embargo, aquel pobre zapatero usaba eso a su favor para poder despertar m&aacute;s f&aacute;cil. El agua ca&iacute;a sobre su cabeza y bajaba por todo su cuerpo, haciendo que un escalofr&iacute;o recorriera su cuerpo; sus pezones se pon&iacute;an duros y sus test&iacute;culos se escond&iacute;an al contacto con el agua.<\/p>\n<p>Sal&iacute;a a trabajar vendiendo sus zapatitos que el mismo hac&iacute;a con aquella vieja m&aacute;quina de coser que ten&iacute;a en su cuarto. Los d&iacute;as pasaban y su vida comenzaba a mejorar, ya hab&iacute;a conseguido poner un puesto m&aacute;s grande en un peque&ntilde;o mercado de la ciudad y los clientes ya lo buscaban espec&iacute;ficamente a &eacute;l, el negocio florec&iacute;a, pero el estr&eacute;s y el cansancio se apoderaban de sus noches, aquellas noches fr&iacute;as y lluviosas, aquellas noches de agosto.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a se hab&iacute;a levantado, se hab&iacute;a metido a la regadera y mientras el agua fr&iacute;a hac&iacute;a ocultar sus test&iacute;culos tomo el rastrillo y comenz&oacute; a rasurarlos; lentamente pasaba la navaja por su pelvis, bajando por su pene el cual contaba de una medida regular, as&iacute; segu&iacute;a por toda su zona sexual, hasta dejar liso y sin vellos todos sus genitales. Se puso una de sus camisas negras y entalladas, la cual dejaba ver su pobre musculatura, se puso su pantal&oacute;n m&aacute;s nuevo y sali&oacute; de su casa listo para tomarse un d&iacute;a de descanso. Se encamino a tomarse un caf&eacute; a una cafeter&iacute;a local, &ldquo;Punto Final&rdquo;, pidi&oacute; un capuchino y se sent&oacute; a observar a las dem&aacute;s personas. Todos los que estaban en la cafeter&iacute;a ven&iacute;an acompa&ntilde;ados, todos excepto una chica, una chica incre&iacute;blemente sexy.<\/p>\n<p>Una falda negra y una ombliguera dejaba ver demasiado de esa chica, unas piernas torneadas y blancas se manten&iacute;an cerradas impidiendo ver que escond&iacute;a tras esa falda; el zapatero se puso a tratar de adivinar e imaginar que llevar&iacute;a de ropa interior. Lo primero que imagino fue que llevar&iacute;a un tanga, tal vez rosa o roja, la cual combinar&iacute;a con la falda; sin embargo, era algo muy arriesgado que llevar&aacute; una tanga y una falda tan corta, a menos que se dedicar&aacute; a la prostituci&oacute;n y ella no ten&iacute;a cara de prostituta. Lo segundo que pens&oacute; fue que podr&iacute;a llevar un cachetero de encaje, un cachetero negro de una marca muy buena, unos cacheteros que no necesitaban ser diminutos para poder encender a un hombre, que con solo marcar su figura conseguir&iacute;an parar el miembro de cualquier hombre; pero era algo improbable, al usar esa ropa se merec&iacute;a una lencer&iacute;a m&aacute;s peque&ntilde;a, era obvio que le encantaba mostrar piel as&iacute; que los cacheteros no ser&iacute;a la mejor opci&oacute;n. La &uacute;nica opci&oacute;n que restaba era el calz&oacute;n, as&iacute; que la mente del zapatero comenz&oacute; a divagar al imaginar sobre c&oacute;mo ser&iacute;a est&eacute;; ser&iacute;a liso, ser&iacute;a de encaj&eacute;, ser&iacute;a azul o tal vez rosa. Mientras su mente segu&iacute;a imaginando su pene comenzaba a llenarse de sangre, comenzaba a ponerse erecto; el zapatero no se hab&iacute;a percatado de ello, no se percataba que un gran bulto comenzaba a asomarse por aquellos pantalones de mezclilla, un bulto que parec&iacute;a que abrir&iacute;a un agujero en el pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>La chica comenzaba a darse cuenta de que alguien la observaba, una sensaci&oacute;n de incomodidad le llegaba al cuello, as&iacute; que comenz&oacute; a buscar a su acosador por toda la cafeter&iacute;a lo cual no le tomo mucho tiempo, pues solo una personaba la miraba fijamente, el zapatero, el hombre ten&iacute;a una mirada muy fuerte una mirada que incluso quemaba al mirarla directamente; la chica se percat&oacute; de algo un poco raro para ella, al bajar la vista de los ojos del zapatero vio como su bulto se encontraba algo erecto, la forma se marcaba en su pantal&oacute;n pero aquella chica sab&iacute;a que el hombre no ten&iacute;a a&uacute;n el pene en su m&aacute;xima altura, ella intu&iacute;a que no estaba suficientemente excitado; la chica estaba algo excitada por el hecho de poder causar eso en un hombre que solo la estaba mirando, el que solo con dejar ver sus piernas haya logrado poner de esa forma aquel desconocido prendi&oacute; a aquella chica, nublo su mente y se dispuso a lograr poner a ese pene lo m&aacute;s erecto que se pudiera.<\/p>\n<p>Sin embargo, la chica era lista y sab&iacute;a que solo bastar&iacute;a con una acci&oacute;n de ella para lograr eso, la excitaci&oacute;n por hacerlo cada vez sub&iacute;a m&aacute;s as&iacute; que lo hizo; comenz&oacute; a tocar su pierna lentamente, disfrutando de esa sensaci&oacute;n. Comenz&oacute; por su rodilla y comenz&oacute; a subir por sus muslos, mientras sub&iacute;a sus dedos comenzaban a levantar la falda revelando todo lo que escond&iacute;a debajo. Fue en ese momento que conseguir&iacute;a lo que ella anhelaba, abri&oacute; sus piernas y revelo lo que el zapatero quer&iacute;a, le dio respuesta a la intriga que ten&iacute;a en su mente&hellip; unos calzones morados de encaje se abr&iacute;an paso a la vista del zapatero, solo fueron unos peque&ntilde;os segundos, pero fueron suficiente para poner s&uacute;per duro el pene del zapatero, grueso y palpitante; la chica comenz&oacute; a ver como se mov&iacute;a incluso por debajo del pantal&oacute;n, como con esfuerzos el pene trataba de atravesar el pantal&oacute;n, como se levantaba y estiraba la tela; la chica comenz&oacute; a excitarse de verdad y comenz&oacute; a sentir como se comenzaba a lubricar de una manera exageradamente r&aacute;pida, como su calz&oacute;n se comenzaba a mojarse tan r&aacute;pido, como ese sentimiento de tener un pene entre las piernas la volv&iacute;a loca; no pod&iacute;a tocarse enfrente de todos aunque el sentimiento la estaba comiendo viva, as&iacute; que tuvo una idea desesperada.<\/p>\n<p>El lugar donde viv&iacute;a era peligroso y en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n le hab&iacute;an asaltado, as&iacute; que ella guardaba otro celular de baja calidad para emergencias o para usarlo como sustituto a la hora del robo; su mente estaba en otro lugar y la lujuria era el &uacute;nico pensamiento que estaba en su cabeza, as&iacute; que copio la t&eacute;cnica que hab&iacute;a visto en un video porno de su adolescencia (ella antes de perder su virginidad era demasiado adicta a la masturbaci&oacute;n y hab&iacute;a probado hacerlo de todas maneras, hab&iacute;a usado un plum&oacute;n, un cepillo, un peine, una almohada e incluso un mueble pues no ten&iacute;a la edad ni la privacidad de comprarse un consolador; el porno la acompa&ntilde;o durante toda la secundaria, sal&iacute;a a las 2 pm y a las 3 pm ya estaba en su cama, hab&iacute;a d&iacute;as en los que estaba tan desesperada que no ten&iacute;a tiempo de quitarse la ropa solo se bajaba las pantis y pon&iacute;a su celular en el primer video que apareciera, sus dedos iban directamente a la vagina sin previo aviso al minuto de haber comenzado ya estaba muy mojada y el primer orgasmo llegaba 4 minutos despu&eacute;s, 3 orgasmos diarios era su rutina.<\/p>\n<p>Pero un d&iacute;a hab&iacute;a visto c&oacute;mo utilizar su celular como un vibrador; jam&aacute;s lo intento, pero la espinita quedo incrustada en su mente y hasta el d&iacute;a de hoy iba a poder sacar) as&iacute; que lo hizo, tomo el celular y lo puso entre sus piernas, tocando la entrada de su vagina, mostr&aacute;ndole al zapatero lo que hac&iacute;a, con una se&ntilde;a le indico que el celular que estaba tocando su ropa interior estaba en vibrador y que iba a hacerlo vibrar llam&aacute;ndolo con el otro. El zapatero lo entendi&oacute; y al momento que vio que la pantalla del celular se prend&iacute;a, vio como la cara de aquella chica cambiaba ella quer&iacute;a gemir, pero no pod&iacute;a, as&iacute; que mord&iacute;a sus labios para que no se le escapara ning&uacute;n sonido, su cuerpo se pon&iacute;a tenso y comenzaba a obligarla a moverse involuntariamente. La llamada acabo pero ella no, as&iacute; que volvi&oacute; a llamar y su cuerpo se volvi&oacute; a retorcer haciendo que casi se cayera el celular; ella lo tomo con fuerza y lo presiono fuertemente a su vagina, ella estaba tan excitada que tuvo el primer orgasmo en ese momento; por lo general tardaba m&aacute;s tiempo pero aquella ocasi&oacute;n basto no m&aacute;s de 5 minutos para lograrlo, el placer era inmenso, su cuerpo se comenz&oacute; a relajar y en su mente record&oacute; que estaba en una cafeter&iacute;a, que hab&iacute;a m&aacute;s personas y rogo al cielo que nadie la hubiera visto, nadie excepto el zapatero, al cual ella volteo a ver.<\/p>\n<p>El hombre se encontraba con la cabeza hacia atr&aacute;s, con los ojos cerrados y tratando de respirar profundamente igual que ella, los brazos ca&iacute;an a cada lado de la silla, sin embargo, los ojos de la chica solo se centraron en la entre pierna de aquel hombre; el erecto pene que se marcaba comenzaba a bajar y una gran mancha se encontraba en aquellos pantalones, la chica hab&iacute;a idealizado tanto la idea de que el la estuviera viendo que incluso dejo de prestarle atenci&oacute;n a &eacute;l, nunca se dio cuenta como &eacute;l se hab&iacute;a masturbado o si lo hab&iacute;a hecho, lo hab&iacute;a perdido de vista en el instante en que realizo la segunda llamada pero as&iacute; como el zapatero hab&iacute;a desaparecido tambi&eacute;n la chica se esfumo de aquel caf&eacute;, dejo el dinero de la cuenta sobre la mesa y una peque&ntilde;a mancha en la silla que en 10 minutos ya no ser&iacute;a visible para nadie.<\/p>\n<p>La chica llego a casa a&uacute;n sin haber procesado todo lo hab&iacute;a pasado, su mente a&uacute;n no se encontraba en sinton&iacute;a con la realidad, en su cabeza solo estaba la cara del zapatero llena de placer y de lujuria, una cara que no pod&iacute;a sacar de sus pensamientos. Al cruzar la puerta una figura masculina apareci&oacute; inmediatamente sosteniendo unas flores y una caja negra de terciopelo que al verla de inmediato la chica supo que era de una joyer&iacute;a que le encantaba.<\/p>\n<p>-Hola cari&ntilde;o. &ndash;El hombre la recibi&oacute; con aquel saludo corto pero lleno de amor.- Te traje unas flores y un peque&ntilde;o regalo que estoy seguro te encantar&aacute;. -La chica a&uacute;n estaba en shock y era evidente en su mirada que no ten&iacute;a idea de lo que ocurr&iacute;a ni lo que hab&iacute;a ocurrido.<\/p>\n<p>-Pablo&hellip; hola&hellip; A&uacute;n no es enero, faltan 4 meses para nuestro aniversario &iquest;Acaso lo olvidaste? -La chica trataba de aparentar que todo estaba bien, pero era evidente que segu&iacute;a pasmada, as&iacute; que trato de usar la excusa del regalo para que su marido no notar&aacute; que su mente y cuerpo a&uacute;n divagaban en aquel caf&eacute;.<\/p>\n<p>-No, no lo olvid&eacute;&hellip; claro que s&eacute; que a&uacute;n falta tiempo, pero me encontr&eacute; a tu amiga Jimena hace una semana y me hablo de que ustedes fueron juntas a la joyer&iacute;a de M&oacute;nica, Jimena no me quiso decir que hab&iacute;an visto ni que te hab&iacute;a gustado, ya sabes c&oacute;mo es ella. As&iacute; que fui directo a la joyer&iacute;a a hablar con M&oacute;nica y la convenc&iacute; de que me contara que collar te hab&iacute;a gustado y te lo quise comprar. Tambi&eacute;n te traje unas flores de camino a casa, girasoles&hellip; tus favoritas. &ndash;Pablo sonri&oacute; y le entreg&oacute; primero la caja negra, la chica la abri&oacute; y vio un collar de plata con las letras love en medio de este; era el mismo collar que hab&iacute;a visto en la joyer&iacute;a, en aquella tienda tambi&eacute;n vend&iacute;an vestidos y M&oacute;nica la hab&iacute;a obligado a probarse uno negro el cu&aacute;l combinaba a la perfecci&oacute;n con aquel collar. Sin embargo, era un vestido anticuado para el gusto de la chica; le llegaba debajo de la rodilla, de tela lisa y con un peque&ntilde;o escote que apenas resaltaba sus pechos de medida perfecta y bien formados.<\/p>\n<p>Al voltear hacia arriba vio a su esposo con los girasoles en las manos y una sonrisa de revista, su esposo era lo que toda ni&ntilde;a desea cuando es peque&ntilde;a; un hombre alto, guapo, de un cuerpo tonificado, piel bronceada, cabello casta&ntilde;o, ojos avellana, una sonrisa perfecta y blanca. Era todo un caballero, sab&iacute;a cocinar delicioso (la mayor&iacute;a de domingos &eacute;l se levantaba temprano para tenerle el desayuno listo cuando la chica se despertar&aacute;, pues era el &uacute;nico d&iacute;a que descansaba y no ten&iacute;a que ir a trabajar), era listo, trabaja de ingeniero en una empresa de metales donde le pagaban m&aacute;s que bien, le gustaba leer, no fumaba, nunca hab&iacute;a probado las drogas y ella jam&aacute;s lo hab&iacute;a visto borracho, nunca le hab&iacute;a levantado la voz, era refinado, elegante, sab&iacute;a tocar el piano sab&iacute;a cantar. Era un hombre casi perfecto, era como si un &aacute;ngel hubiera bajado del cielo y estuviera en el cuerpo de aquel chico singular.<\/p>\n<p>-&iquest;Pero festejamos algo o por qu&eacute; el regalo? -La chica, aunque a&uacute;n ten&iacute;a al zapatero en la cabeza, le intrigaba tambi&eacute;n saber que estaba pasando en ese momento porque estaba segura de que no hab&iacute;a raz&oacute;n alguna para ese detalle.<\/p>\n<p>-No, solo pens&eacute; en regalarte algo, estas 2 semanas he estado muy ocupado y casi no he tenido tiempo para ti, as&iacute; que se me ocurri&oacute; salir a cenar esta noche solos tu y yo, sin tener que saber nada acerca del trabajo. &ndash;La chica solo pudo asentir y agarro las flores que su esposo tra&iacute;a.&ndash; Ir&eacute; al autolavado en este momento, para llevar la camioneta, aprovecha para meterte a ba&ntilde;ar y comenzar arreglarte, nos iremos a las 7 pm &iquest;ok? &ndash;La chica volvi&oacute; a asentir, as&iacute; que Pablo se acerc&oacute; y le dio un peque&ntilde;o beso de despedida y parti&oacute; directo a la camioneta.<\/p>\n<p>La chica pudo por fin caer en cuenta de que ya estaba en casa, que lo que hab&iacute;a pasado en la cafeter&iacute;a fue real y eso era lo que m&aacute;s le excitaba de nuevo, la idea de que era real la volv&iacute;a a prender; ella hab&iacute;a so&ntilde;ado muchas veces con algo as&iacute;, que un chico desconocido la mirar&aacute; la volv&iacute;a loca, por eso esa ma&ntilde;ana hab&iacute;a vestido as&iacute;. Ella viv&iacute;a en un mundo distinto, se encerraba todo el d&iacute;a en su fraccionamiento y los alrededores, no sal&iacute;a mucho pues las calles eran peligrosas incluso cerca de ese fraccionamiento algo lujoso. Dentro los hombres eran educados, vest&iacute;an siempre elegantes, en las ma&ntilde;anas las calles las inundaban las mujeres que sal&iacute;an a platicar, unas pocas a correr y otras por el mandado; los &uacute;nicos hombres a esa hora eran los jardineros y los guardias, sin embargo, ellos eran muy respetuosos pues en el pasado varias chicas de ah&iacute; los hab&iacute;an acusado de que las miraban de manera acosadora cuando sal&iacute;an a correr en esos diminutos shorts. Esto a la chica le causaba un poco de descontento, pues no entend&iacute;a el por qu&eacute; las dem&aacute;s mujeres usaban esos shorts tan cortos si no quer&iacute;a que nadie les mirara las piernas; ella dec&iacute;a que si no quer&iacute;an acoso deber&iacute;an usar shorts m&aacute;s grandes, para ella esos shorts se deb&iacute;an lucir.<\/p>\n<p>Ella sal&iacute;a todas las ma&ntilde;anas a correr, su ropa favorita era un short rosa que apenas le cubr&iacute;a toda la nalga y se le pegaba demasiado, y un top azul con detalles rosas que combinaban con el short, el top se le pegaba al cuerpo y dejaba ver su abdomen, remarcaba sus pechos y el color era tan llamativo que todas las personas volteaban a verla. Eso le encantaba a ella, que las personas la vieran; ella corr&iacute;a pasando siempre por los lugares donde sab&iacute;a que estaban los jardineros o alba&ntilde;iles haciendo su trabajo, corr&iacute;a tratando de siempre remarcar su figura o que sus pechos le saltar&aacute;n, daba una vuelta r&aacute;pida como anunciando que ya hab&iacute;a comenzado el espect&aacute;culo, sin embargo, la primera vuelta siempre la daba sin voltear a ver a nadie, sin detenerse y como si los aud&iacute;fonos la apartaran del resto del mundo. No obstante, la segunda vuelta era otra cosa en el juego, la segunda vuelta su cuerpo comenzaba a sudar, as&iacute; que el paso ya no era tan r&aacute;pido y comenzaba a jadear un poco, pero aun as&iacute; no se deten&iacute;a para nada, solo les dedicaba una mirada coqueta de reojo y una leve sonrisa al notar que ellos la estaban viendo sin prestar atenci&oacute;n a su trabajo, sin excepci&oacute;n, alguna todos los trabajadores pon&iacute;an su mirada en el culo de aquella chica que meneaba m&aacute;s aprop&oacute;sito para ellos, ella los pod&iacute;a escuchar murmurando sobre lo buena que estaba (siempre tra&iacute;a aud&iacute;fonos pero sin m&uacute;sica para que las dem&aacute;s personas pensar&aacute;n que pod&iacute;an hablar de ella), al o&iacute;rlos hablar sobre sus piernas o su trasero ella comenzaba a prenderse, aun as&iacute;, el verdadero show se daba en la &uacute;ltima vuelta.<\/p>\n<p>La &uacute;ltima vuelta era la que m&aacute;s disfrutaba, ella ya estaba sudada y eso se pod&iacute;a ver a distancia. Las piernas le brillaban por el sudor y el short se le pegaba cada vez m&aacute;s revelando as&iacute; su figura incre&iacute;ble; pasaba lo mismo con el top el cual ya dejaba ver los firmes que sus pechos estaban e incluso se marcaban sus pezones los cuales estaban demasiado duros y excitados. La cara se le ve&iacute;a roja y el pelo algo despeinado y fuera de su cola de caballo, el sudor le recorr&iacute;a todo desde la frente hasta la espalda y eso era algo que ella iba a aprovechar a su favor. Al doblar la esquina pod&iacute;a ver como los trabajadores se encontraban concentrados en su trabajo, eso era algo que no le parec&iacute;a y estaba dispuesta a cambiar, la lujuria invadi&oacute; su mente lo cual causo que ella quisiera invadir la de ellos. Al acercase ella comenz&oacute; a jadear fuertemente, tratando de simular los jadeos que recita durante el sexo; la mirada del primer hombre que voltea era la mejor de todas, su mirada es inocente pues a&uacute;n que ya est&aacute; un poco prendido no entend&iacute;a que estaba pasando, la chica ya manten&iacute;a su trote lento pero aun as&iacute; sus pechos saltaban pues al no traer bra y el top ser tan delgado no le daba el ajuste necesario, ella hac&iacute;a como si estuviera cansada y se inclinaba hacia adelante marcando su trasero a&uacute;n m&aacute;s y dejando ver un poco de nalga, la chica volteaba a ver a aquel hombre mientras estaba a&uacute;n con la cabeza baja, sus ojos eran intensos y penetradores, ella a&uacute;n jadeaba y el sudor recorr&iacute;a su cuello, su pecho, su abdomen y sus piernas.<\/p>\n<p>Esa mirada, ese sudor, ese movimiento del pecho al respirar r&aacute;pidamente, esos sonidos jadeantes te trasportaban directamente a la habitaci&oacute;n m&aacute;s sensual que exist&iacute;a en la mente de cualquier persona, ya no era el jard&iacute;n de una se&ntilde;ora rica en un fraccionamiento, un martes a las 9 am, con un sol brillante y un cielo despejado; no, aquel hombre se hab&iacute;a ido a un lugar en otra dimensi&oacute;n dentro de su mente, un lugar que por la mirada que le regalaba a la chica, estaba segura que la inclu&iacute;a a ella. Un motel a las afueras de la ciudad con s&aacute;banas blancas, un sill&oacute;n sexual, una pantalla que solo funcionaba si ped&iacute;as el motel a la recepci&oacute;n y todos los canales eran porno, con aquellas paredes de tabla roca tan delgadas que pod&iacute;as escuchar a los dem&aacute;s hu&eacute;spedes como disfrutaban y que ellos pod&iacute;an escucharte mientras entregabas cada parte de tu energ&iacute;a y los gemidos se hac&iacute;an m&aacute;s fuertes invadiendo seguramente los o&iacute;dos en otras habitaciones, los sonidos generados por un buen trabajo (una de las cosas que m&aacute;s disfrutaba la chica, ser escuchada, le proporcionaba una excitaci&oacute;n muy grande el pensar que a otras personas se prend&iacute;an al escucharla al igual que ella se excitaba al escuchar a alguien disfrutar de cualquier acto sexual), pero que tal si ese hombre no imaginaba un motel, que tal si su mente siempre habr&iacute;a imaginado un hotel caro con sabanas negras y una luz violeta que inundara la habitaci&oacute;n y provocar&aacute; el deseo desde el momento de entrar y ver esa enorme cama, abrir las cortinas y ver la ciudad entera de noche percatarte de la aventura que tendr&aacute;s esa noche en esa habitaci&oacute;n, en un piso muy alto donde no importa si lo haces con los el cuerpo pegado a la ventana completamente desnudo tu puedes ver toda la ciudad pero la ciudad no te puede ver, como hacer el amor con un demonio pero en el cielo pudiendo observar sin ser observado poder portarse mal enfrente del mundo sin ser descubierto; o simplemente en su habitaci&oacute;n de su casa una habitaci&oacute;n peque&ntilde;a donde apenas caben juntos, donde ellos tendr&iacute;an que siempre estar arriba de la cama porque no hay m&aacute;s lugar o pegados a una pared, dando golpes contra algo con cada embestida provocada, donde &eacute;l tendr&iacute;a que taparle la boca a la chica para que los vecinos no oyeran lo fuerte que la estaba penetrando, donde solo podr&iacute;an enfocarse uno en el otro y no en las sabanas, no en la iluminaci&oacute;n, no en la televisi&oacute;n, en nada m&aacute;s que el cuerpo de la otra persona.<\/p>\n<p>El tratar de adivinar o imaginarse lo que le ocurr&iacute;a dentro de las fantas&iacute;as que aquel hombre estaba teniendo con ella terminaba de ponerla cachonda y de mojarle todo por dentro, al igual que al hombre lo pon&iacute;a erecto de tal forma que aquel pobre pantal&oacute;n barato y delgado no pod&iacute;a ocultar; la chica al ver esto pod&iacute;a sentir como su vagina secretaba y m&aacute;s y m&aacute;s jugo, era el momento de terminar el espect&aacute;culo de motivaci&oacute;n y pasar a la acci&oacute;n. Ella le dedicaba una sonrisa p&iacute;cara desde abajo mientras lo miraba a los ojos y luego bajaba la mirada a su pene, indic&aacute;ndole que pod&iacute;a ver su erecci&oacute;n; luego al ver que &eacute;l se espantaba y se pon&iacute;a rojo, ella volv&iacute;a a sonre&iacute;r y negaba con la cabeza como si se burlar&aacute; de &eacute;l, levantaba la mirada y se tiraba el resto del agua sobre s&iacute; misma como tratando de hidratarse; el agua recorr&iacute;a su frente sudada y baja por su cuello hasta sus pechos que con el top sudado se pegaba a su cuerpo, el agua llegaba hasta sus pezones marc&aacute;ndolos de una manera tan incre&iacute;ble casi como si no trajera nada, como si el top fuera parte de su cuerpo y la chica estuviera desnuda de la parte superior, ella se quedaba un par de segundos as&iacute; sintiendo agua, el sol, su cuerpo, su vagina mojada y la mirada de aquellos hombres; los vio una &uacute;ltima vez y con una sonrisa p&iacute;cara emprendi&oacute; su huida por esas calles calientes que solo reflejaban su propio sentir, un sentimiento de fuego intenso que apagaba al llegar a su casa donde no se deten&iacute;a por nada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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