{"id":28282,"date":"2021-03-03T07:59:24","date_gmt":"2021-03-03T07:59:24","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-03-03T07:59:24","modified_gmt":"2021-03-03T07:59:24","slug":"mama-da","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mama-da\/","title":{"rendered":"Mam\u00e1-da"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28282\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me encontraba desnudo en la cama de mis padres. Esperaba con una mezcla de ansia y un nerviosismo que apenas pod&iacute;a dejarme quieto. Aunque est&aacute;bamos en pleno verano yo ten&iacute;a hasta alg&uacute;n que otro escalofr&iacute;o, mientras mi frente se perlaba por peque&ntilde;as gotas de sudor.<\/p>\n<p>Mis nervios estaban bien infundados. Desde hac&iacute;a unos meses ten&iacute;a una relaci&oacute;n sexual, la primera de mi vida y pensando que ya ten&iacute;a los 18 a&ntilde;os, ya iba siendo hora. Hab&iacute;a tenido sexo, unos maravillosos coitos que me hab&iacute;an llevado al cielo. Ahora sentado en la cama con los pies en la mullida alfombra esperaba a mi amante.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a ganas de verla, lo deseaba. Hacia m&aacute;s o menos dos semanas que no ten&iacute;amos contacto f&iacute;sico, &uacute;nicamente alg&uacute;n que otro beso furtivo que me erizaba la piel. Me estaba volviendo loco dentro de aquella casa, la presencia de mi padre me pon&iacute;a de los nervios y cada vez ten&iacute;a m&aacute;s ganas de estar solos, sin embargo eso muy pocas veces pasaba. Hoy era una de esas ocasiones.<\/p>\n<p>Escuch&eacute; los primeros pasos, la puerta del ba&ntilde;o se cerraba y mi amante ven&iacute;a al cuarto dispuesta a hacer lo prometido. Sus ligeros pies apenas hac&iacute;an crujir la madera, sus firmes piernas sosten&iacute;an un cuerpo que me hab&iacute;a vuelto loco desde que ten&iacute;a memoria y que por fin, cumpl&iacute;a mis deseos.<\/p>\n<p>Al final entr&oacute;, con una bata y su belleza habitual lista para cumplir con su palabra. Con una luz tenue los dos quedamos iluminados en el cuarto de mis padres dispuestos a hacer lo que tanto dese&aacute;bamos. Sin embargo, esta vez no ser&iacute;a rec&iacute;proco, hoy solo me tocaba a m&iacute; terminar satisfecho. Me hab&iacute;a prometido hacer lo que tanto anhelaba y lo que obviamente nadie antes me hab&iacute;a hecho, mi reina as&iacute; lo quer&iacute;a. Mi madre me iba a hacer mi primera mamada.<\/p>\n<p>Camin&oacute; despacio hasta donde me encontraba, no parec&iacute;a que sus pies se movieran, se mov&iacute;a con tan gracilidad que levitaba por encima de la madera. Su bata de color rosa la llegaba hasta los muslos, no ten&iacute;a nada en especial, ninguna cosa que llamara la atenci&oacute;n, era su prenda habitual para estar por casa. No obstante, para m&iacute; cualquier cosa que llevara puesto era un objeto hecho para la seducci&oacute;n.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; hasta donde me encontraba, tan despacio que sent&iacute; que el tiempo se hab&iacute;a detenido y que solo nosotros habit&aacute;bamos una dimensi&oacute;n paralela en la que nos hab&iacute;amos sumergido. Pas&oacute; con lentitud su mano por mi cabello moreno al igual que el de ella. Enred&oacute; los dedos masaje&aacute;ndome el cuero cabelludo con unas u&ntilde;as de color negro perfectamente arregladas y largas en su justa medida.<\/p>\n<p>El recorrido de sus dedos vir&oacute; por detr&aacute;s de mi oreja, haciendo que un escalofr&iacute;o recorriera mi cuerpo desnudo y temblara sin poder evitarlo. Mi madre sonri&oacute;, era su peque&ntilde;o cachorro, un animalito asustado ante semejante hembra.<\/p>\n<p>Sus dedos rozaron mi mejilla, estaba tan caliente como todo mi cuerpo, una hoguera hab&iacute;a nacido en mi interior esa misma ma&ntilde;ana y esperaba ser aplacada. La u&ntilde;a pas&oacute; toc&aacute;ndome la piel hasta recorrer mis labios. Con la yema de su dedo &iacute;ndice se llev&oacute; un poco de saliva caliente que no pude meter dentro de mi boca. Puso un dedo flexionado en mi barbilla y me levant&oacute; a&uacute;n m&aacute;s el rostro, quer&iacute;a que la mirase a sus preciosos ojos verdes.<\/p>\n<p>Ella se agach&oacute; ligeramente, quedando su boca muy cerca de mi oreja. Notaba su aliento caliente, ese que varias veces me golpeaba en mi rostro mientras lo hac&iacute;amos de manera salvaje. Escuch&eacute; como se humedec&iacute;a los labios para decir algo, sent&iacute; como su lengua sal&iacute;a y entraba de nuevo en su boca, so&ntilde;aba con aquel m&uacute;sculo h&uacute;medo en otra parte de mi cuerpo desde hac&iacute;a mucho tiempo.<\/p>\n<p>Manten&iacute;a mis ojos quietos con la vista al frente, al tiempo que notaba como aspiraba aire para hablar. Ve&iacute;a colgar de su cuello la fina cadena de plata que coronaba una peque&ntilde;a cruz hecha del mismo material. Se mov&iacute;a tambaleante en su sedosa piel, pero m&aacute;s atr&aacute;s, algo que me gustaba m&aacute;s se encontraba.<\/p>\n<p>Su mano derecha trataba de tapar lo que tanto me gustaba, sin embargo tampoco le pon&iacute;a mucho empe&ntilde;o. Aunque tuviera unidos ambos lados de la tela de la bata, sus pechos juntos, grandes y esponjosos pod&iacute;an verse dentro de la tela rosa de la cual sent&iacute; rabia por su existencia.<\/p>\n<p>Not&eacute; el aire salir de su boca, iba a soltarlo &iquest;Qu&eacute; querr&iacute;a?<\/p>\n<p>&mdash;Tranquilo.<\/p>\n<p>Su voz melosa me embargo. Roz&oacute; con sus labios la piel de mi o&iacute;do y toda la parte derecha de mi cuerpo sinti&oacute; un corto circuito. Era la voz m&aacute;s sexy, m&aacute;s er&oacute;tica que hab&iacute;a escuchado y todo en boca de la mujer perfecta.<\/p>\n<p>Dio dos pasos hacia la cama, se agach&oacute; y cogi&oacute; un coj&iacute;n que estaba junto al cabecero. Me mir&oacute; dedic&aacute;ndome una sonrisa de lo m&aacute;s normal, sin embargo el fuego de sus ojos hacia que la expresi&oacute;n de su rostro cambiase por completo. Lo arroj&oacute; entre mis piernas al mismo tiempo que se colocaba delante de m&iacute;, una diosa ante un pobre infiel que iba a comenzar a creer en las deidades.<\/p>\n<p>Sus manos recorrieron lentas la tela de la bata, llegando al peque&ntilde;o nudo que estaba a medio deshacer. Cumpli&oacute; mis deseos quit&aacute;ndolo del todo, aunque lanz&aacute;ndome una sonrisa maliciosa me hizo esperar unos segundos para ver su espl&eacute;ndido cuerpo.<\/p>\n<p>Al final separ&oacute; la ropa y delante de mis ojos vi de nuevo mi m&aacute;s oculto deseo, el cuerpo de mam&aacute;. Era como ver la luz en un d&iacute;a oscuro, como un fuego en la fr&iacute;a noche, aquellas curvas estaban hechas para descarrilar y yo estaba dispuesto a ello.<\/p>\n<p>La bata rosa que usaba siempre se desliz&oacute; por sus finos brazos cayendo hasta el suelo, donde form&oacute; un semic&iacute;rculo en sus pies. La mir&eacute; de arriba abajo mientras colocaba sus brazos en la cintura esperando a que analizase cada cent&iacute;metro de su piel.<\/p>\n<p>La &uacute;nica tela que recubr&iacute;a algo de su cuerpo era un fino tanga de color amarillo. Color bastante cantoso para mi gusto, pero &iquest;de qu&eacute; me pod&iacute;a quejar? De nada. Las manos las ten&iacute;a posadas en una cadera que se hab&iacute;an ensanchado un poco debido al embarazo. Con una ligereza apabullante estas comenzaron a subir, haciendo que mis ojos no pudieran dejar de mirarlas.<\/p>\n<p>Las u&ntilde;as negras contrastaban en su piel del color de la luna, aunque estas desaparecieron cuando se cerraron en torno a la goma del tanga. Subi&oacute; esta hasta el l&iacute;mite de la rotura, donde pude percibir como debajo de la tela dos labios bien marcados me saludaban con una graciosa humedad.<\/p>\n<p>Mi pene ya llevaba tieso desde el amanecer, pero viendo el beso que me mandaban sus labios vaginales, dio un respingo tambi&eacute;n a modo de saludo. Mi madre no soport&oacute; ver ese curioso movimiento arriba y abajo. Sonri&oacute; al tiempo que soltaba las gomas y el chasquido sonaba similar al de un l&aacute;tigo recorriendo todo el cuarto.<\/p>\n<p>No ces&oacute; all&iacute; su movimiento ardiente, sino que ten&iacute;a un objetivo muy superior. Desde peque&ntilde;o me han encantado los pechos, siempre es lo que m&aacute;s me pon&iacute;a de las mujeres y ahora que por fin pude obtener a mi madre lo entend&iacute;. &iquest;C&oacute;mo no me iban a gustar? Los pechos de mi progenitora eran perfectos, grandes y gordos, duros y esponjosos, ni un artista podr&iacute;a haberlos moldeado mejor en una escultura de m&aacute;rmol.<\/p>\n<p>Sent&iacute; envidia de sus manos cuando llegaron a estos y trataron de taparlos con toda la extensi&oacute;n de sus dedos, no pod&iacute;an, era imposible. Los pezones se filtraron por la abertura que quedaban entre las falanges, deseaba com&eacute;rmelos. Apret&oacute;&hellip; mucho&hellip; hasta tal punto que mostr&oacute; de forma ardiente unos dientes apretados que siseaban como una serpiente dentro de su boca.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a mantener la cordura, no pensaba en su felaci&oacute;n, quer&iacute;a penetrarla, aunque por c&oacute;mo estaba, durar&iacute;a un minuto&hellip; pero &iexcl;qu&eacute; minuto!<\/p>\n<p>Dej&oacute; de contonearse para m&iacute;. Demasiado espect&aacute;culo, no me merec&iacute;a tanto y si lo merec&iacute;a, no era recomendable, ya me sal&iacute;a humo por las orejas, deb&iacute;a empezar. Estaba comenzando a impacientarme, no por su culpa, sino porque mis ganas de que se metiera mi pene en la boca desbordaban.<\/p>\n<p>Sin embargo empec&eacute; a ver la luz. Primero una pierna y despu&eacute;s la otra se arrodillaron sobre el coj&iacute;n que amortiguaba el roce con la alfombra. Aunque el pensamiento de que no le ser&iacute;a muy necesario pas&oacute; por mi mente, pronto acabar&iacute;a.<\/p>\n<p>Ambos &iacute;ndices me los clav&oacute; en las rodillas. Empuj&oacute; con ganas alejando una pierna de la otra, dej&aacute;ndome totalmente expuesto para lo que pretend&iacute;a hacer. Apret&oacute; con todos los dedos por encima de mi rodilla, sent&iacute; que las dos manos hac&iacute;an una tenaza de la que no pod&iacute;a soltarme&hellip; ni se me hubiera ocurrido.<\/p>\n<p>Ella acerc&oacute; a&uacute;n m&aacute;s su cuerpo, solamente unos peque&ntilde;os pasos con sus rodillas haciendo que con tal cercan&iacute;a, uno de sus pechos se moviera y golpeara sobre mi capullo. Sent&iacute; el cielo y el infierno en el mismo lugar, el placer era indescriptible, solo con su roce hab&iacute;a sido maravilloso, pero el calor que mi cuerpo produc&iacute;a no era sano.<\/p>\n<p>Sus manos recorrieron mi muslo mientras sus ojos verdes se fijaban en los m&iacute;os sin parar. Su movimiento era lento, pero sentido, similar a una masajista haciendo bien su trabajo. Sus pulgares se met&iacute;an entre mis m&uacute;sculos dejando una marca blanca que en unos segundos se convertir&iacute;a en roja, el mismo color que el fuego.<\/p>\n<p>Estaba muy cerca de mi zona p&eacute;lvica cuando se acerc&oacute; a&uacute;n m&aacute;s a mi cuerpo, sus pechos quedaron pegados a mi miembro viril, meti&eacute;ndolos entre ellos para protegerlo. Alz&oacute; su rostro, acerc&aacute;ndolo mucho al m&iacute;o y vi que se mord&iacute;a el labio a la par que me lanzaba una sonrisa c&oacute;mplice, estaba tan caliente como yo.<\/p>\n<p>Me fui a agachar, a acortar cent&iacute;metros para besar sus gruesos labios pintados de un color rojo oscuro que me enloquec&iacute;a. Ella no se dej&oacute; y volvi&oacute; a su posici&oacute;n haciendo que mi polla saliera de entre sus senos y rebotara maldiciendo por su mala suerte.<\/p>\n<p>Sin dejar de mirarme y sin quitar su mal&eacute;vola sonrisa descendi&oacute; por mi cuerpo. Su cuerpo estaba demasiado cerca del m&iacute;o, pod&iacute;a notar el calor que manaba del suyo, pero sobre todo una parte de mi entrepierna sent&iacute;a m&aacute;s que el resto.<\/p>\n<p>Tanto baj&oacute; su rostro que este se top&oacute; de frente con lo que buscaba. Estaba colocada casi a cuatro patas, como lo hab&iacute;amos probado dos semanas atr&aacute;s &iexcl;Menudo placer! Mi corrida hab&iacute;a sido espectacular y tambi&eacute;n&hellip; la &uacute;ltima. Hab&iacute;a decidido no eyacular m&aacute;s por mi cuenta, mi semen solo estar&iacute;a destinado para ella y a mi madre la idea le gust&oacute;, es m&aacute;s&hellip; creo que la encant&oacute;.<\/p>\n<p>Dej&oacute; de mirarme con sus ojos que produc&iacute;an una intensidad abismal en mi interior, para preocuparse de la herramienta que ten&iacute;a a escasos mil&iacute;metros. Estaban a un palmo, quiz&aacute; no entrar&iacute;an tres dedos entre la distancia de su cara y mi pene. Ella respiraba con fuerza, notando como hacia vibrar mi punta con cada expiraci&oacute;n de aire caliente, me iba a marear.<\/p>\n<p>Sus manos estaban en la parte m&aacute;s alta de mis mulsos y tambi&eacute;n muy cerca de mi miembro. Toda ella estaba cerca, pero&hellip; nada me lo tocaba. All&iacute; admir&oacute; mi pene, parec&iacute;a observar cada poro de mi piel en el cual el vello hab&iacute;a sido recortado hasta el l&iacute;mite. Mi saco escrotal, lo analizo a profundidad, observando como dentro colgaban dos genitales rellenos de un l&iacute;quido blanco que iba a explotar.<\/p>\n<p>Lo miraba todo, deteni&eacute;ndose para no perder ni un detalle y mirar cada mil&iacute;metro cuadrado. Arrastr&oacute; entonces su mano, una mano caliente y suave que recorri&oacute; la distancia desde mi muslo hasta la base de mi pene.<\/p>\n<p>Por primera vez sent&iacute; sus dedos sobre mi miembro, aunque fuera un m&iacute;nimo roce, pero al fin sent&iacute; algo. Me estremec&iacute; y ech&eacute; la cabeza hacia atr&aacute;s soltando un peque&ntilde;o sollozo que no pude mantener en mi garganta. Cuando volv&iacute; la cabeza a su lugar, mi madre me miraba con la misma sonrisa p&iacute;cara, era perfecta.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a su tarea una vez me seren&eacute;. De nuevo su vista se centraba en mi pene, que ten&iacute;a una erecci&oacute;n de caballo que nunca hab&iacute;a visto. Sac&oacute; su mano de la base de mi aparato reproductor y al momento pens&eacute; que la hab&iacute;a fastidiado con mi gemido, me equivocaba.<\/p>\n<p>Un &uacute;nico dedo se pos&oacute; en la base del tronco, junto a mi vena m&aacute;s prominente. Notaba la u&ntilde;a clavarse levemente en mi suave piel, sin poder hacer nada en el dur&iacute;simo m&uacute;sculo. Subi&oacute; poco a poco, mirando el recorrido de su u&ntilde;a negra y con la boca medio abierta respirando profundamente.<\/p>\n<p>La yema del dedo me provocaba un placer sin igual, no me pod&iacute;a creer tales sensaciones, aunque seguro tendr&iacute;a algo que ver mi abstinencia sexual. Consigui&oacute; recorrer la mitad sin que abriera la boca, pero al final lo hice, suspirando con ganas mientras ella se alegraba. No obstante, no mov&iacute;a los ojos del recorrido pausado de su dedo, hasta llegar al final.<\/p>\n<p>Coron&oacute; el monte en el que se hab&iacute;a convertido mi polla. Llegando a la parte donde la piel escond&iacute;a un prepucio hinchado como nunca y all&iacute; pos&oacute; su dedo. Lo sac&oacute; un instante despu&eacute;s habiendo encontrado lo que buscaba.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a una buena cantidad de l&iacute;quido preseminal que hab&iacute;a salido de mi interior allanando el camino a una futura corrida masiva. Ella lo mir&oacute;, era trasparente y pegajoso, con la tenue luz emit&iacute;a un leve brillo que parec&iacute;a esconder millones de diamantes microsc&oacute;picos. No pens&oacute; mucho que hacer con &eacute;l. Dedic&aacute;ndome la m&aacute;s firme de sus miradas, sac&oacute; la lengua de manera poco natural y dejo el excedente de mi central lechera en su lengua, degust&aacute;ndolo con ganas para cerrar la boca, trag&aacute;ndolo directamente a su est&oacute;mago.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a m&aacute;s, ten&iacute;a que empezar, casi podr&iacute;a haberlo rogado. Me aferraba con fuerza al edred&oacute;n, mir&aacute;ndola con ojos vidriosos y con una franja roja que recorr&iacute;a ambas mejillas, estaba desatado por la lujuria.<\/p>\n<p>Se me pasaron miles de cosas por la cabeza. Sobre todo una que inclu&iacute;a agarrar a mi madre por las dos peque&ntilde;as que se hab&iacute;a hecho. Apenas ten&iacute;an la longitud de un dedo me&ntilde;ique, pero ten&iacute;a la certeza que podr&iacute;a amarrarlas bien y obligarla a comenzar con lo que tanto dese&aacute;bamos.<\/p>\n<p>No hice nada, aunque mis ojos s&iacute; que se posaron justo detr&aacute;s de sus hombros admirando sus dos peque&ntilde;as coletas tratando de dar rienda suelta a mi imaginaci&oacute;n, sin embargo me qued&eacute; quieto. Esper&eacute; el siguiente movimiento, que aunque me parec&iacute;a que iba en c&aacute;mara lenta, aquello se deb&iacute;a m&aacute;s a mi ansiedad por recibir la felaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Mi madre volvi&oacute; a poner la mano derecha en la base de mi pene, agarr&aacute;ndola &uacute;nicamente con el pulgar y el &iacute;ndice, haciendo una peque&ntilde;a pinza que le val&iacute;a de sobra para maniobrar.<\/p>\n<p>Acerc&oacute; sus labios a la parte trasera de mi tronco, mir&aacute;ndome sin parar con su miraba felina, no quer&iacute;a que me perdiera nada. Sus labios se acercaron tanto que not&eacute; el leve contacto que ocasionaron, supongo que habr&iacute;an dejado una m&iacute;nima marca en mi tronco, sin embargo, poco me importaba.<\/p>\n<p>Subi&oacute; la cabeza, dejando su ardiente boca tan cerca de mi pene que pod&iacute;a sentirla como si estuviera bes&aacute;ndome. Me estaba perdiendo en la impaciencia y en la locura que mi madre me provocaba, era la mujer perfecta jugando al juego de la perdici&oacute;n.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; hasta mi punta, soplando ligeramente y haciendo que me estremeciese sin verg&uuml;enza. Un calor muy reconocible se concentraba en mis genitales, haciendo arder un l&iacute;quido que rug&iacute;a por salir.<\/p>\n<p>Fue entonces que la vi abrir la boca, era el momento. Sus labios se separaron y unos dientes de un blanco impoluto hicieron hueco para que mi tremendo coloso se colara en su interior. Sus ojos no pesta&ntilde;eaban ni siquiera se mov&iacute;an, segu&iacute;an fijos en un mismo punto de vista, en m&iacute;.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a descender, su cabeza se movi&oacute; hacia abajo y por primera vez vi desaparecer mi polla dentro de una boca. Mis pulmones se agitaron y mi respiraci&oacute;n se hiperventil&oacute;. El pecho me sub&iacute;a y bajaba como loco sintiendo un placer sin parang&oacute;n.<\/p>\n<p>La cabeza volvi&oacute; a bajar, tanto que la mitad de mi poderoso pene estaba dentro de su boca. Pero algo no iba bien, o no iba como yo pensaba, porque mi madre que cuando quiere es un demonio, no me la estaba tocando.<\/p>\n<p>Su boca segu&iacute;a abierta y mi polla en su interior, sin embargo, ning&uacute;n mil&iacute;metro de mi piel estaba siendo tocada, ya fuera por su lengua o por su boca en general. Me observ&oacute; y escuch&eacute; un ruido similar a una risa, mi madre volv&iacute;a a jug&aacute;rmela. De nuevo por mi mente apareci&oacute; la imagen de las dichosas coletas, de sujetarla y decirla que se dejara de juegos, yo quer&iacute;a mi gran mamada.<\/p>\n<p>Sali&oacute; antes de que hiciera nada, con una sonrisa volvi&oacute; a alzar su rostro y esta vez lo puso delante de mi polla. Era malvada, un verdadero demonio nacido del infierno, estaba jugando conmigo hasta el punto de matarme de un infarto. Sin embargo lo que yo no sab&iacute;a era que ella estaba igual de caliente y no pod&iacute;a soportarlo m&aacute;s.<\/p>\n<p>Alejando sus ojos de todos los cent&iacute;metros que mi sable le ofrec&iacute;an, me dedic&oacute; una fascinante mirada. Le&iacute; en sus gl&oacute;bulos oculares un &ldquo;t&eacute; jodes&hellip;&rdquo;, un &ldquo;te fastidias, pero a tu madre le gusta esto&rdquo;, sin embargo, sab&iacute;a que en el fondo era buena y al final vendr&iacute;a mi recompensa.<\/p>\n<p>La lengua emergi&oacute; de su boca. Atraves&oacute; los labios pintados en aquel tono rojo oscuro casi granate y la vi h&uacute;meda, muy mojada, con alg&uacute;n hilo de saliva queriendo resbalar por ella. Estaba muy cerca, demasiado&hellip; sab&iacute;a que no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s, esta era la buena. Su lengua estaba pr&oacute;xima a su mano en la base de mi polla. Segu&iacute;a agarr&aacute;ndomela como si se fuera escapar&hellip; jam&aacute;s lo permitir&iacute;a.<\/p>\n<p>La acerc&oacute;&hellip; estaba a mil&iacute;metros, a nada&hellip; y al final, su lengua, contact&oacute; con la base de mi tronco. Sent&iacute; el para&iacute;so del placer, su humedad produc&iacute;a un calor inigualable en el que tuve que soltar un audible.<\/p>\n<p>&mdash;Aahh.<\/p>\n<p>Esta vez no sonri&oacute;, no par&oacute; un momento a mofarse de los sonidos de su hijo. Sigui&oacute; el recorrido de su lengua haciendo que lo notara por toda la parte inferior de mi pene. Dejaba un rastro de saliva abundante, por si el camino de vuelta se le fuera olvidar, imposible&hellip; conoc&iacute;a muy bien mi polla.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; a la mitad y mir&eacute; con ansia como sub&iacute;a y sub&iacute;a. Estaba en el prepucio y al fin dio un &uacute;ltimo lametazo a mi punta haciendo que esta se moviera agitada rogando por much&iacute;simo m&aacute;s. Esta vez s&iacute; que mostr&oacute; el gesto de sonrisa, pero era diferente, era de alegr&iacute;a, de saber que aquella polla que portaba la enamoraba y que se iba a dar un buen atrac&oacute;n.<\/p>\n<p>Ya ninguno de los dos pod&iacute;a volver sobre sus pasos, est&aacute;bamos desatados. Mi madre se hab&iacute;a contagiado debido al calor que manaba de mi pene y que hab&iacute;a aspirado. Volvi&oacute; la cabeza hacia abajo, mirando de t&uacute; a t&uacute; el pene que ten&iacute;a en su mano. Subi&oacute; esta, dejando el peque&ntilde;o agarre que ten&iacute;a en la base y rode&oacute; el gran grosor con todos y cada uno de sus dedos.<\/p>\n<p>Hizo fuerza. Sin embargo, no pod&iacute;a romper nada, mi dureza era abismal, ni un martillo hidr&aacute;ulico habr&iacute;a podido. La mir&oacute; con deseo, much&iacute;simo deseo&hellip; entonces, su mano se movi&oacute; hacia abajo y despu&eacute;s hacia arriba.<\/p>\n<p>Mi piel se mec&iacute;a como acunaba en la cuna que era su mano, su visi&oacute;n volvi&oacute; a coincidir con la m&iacute;a, su cara&hellip; ahora me sonaba m&aacute;s. Era el mismo rostro que pon&iacute;a cuando estaba encima de ella y se la introduc&iacute;a sin parar, estaba disfrutando.<\/p>\n<p>El capullo sali&oacute; con el sube baja constante, un amoratado champi&ntilde;&oacute;n que daba avisos de lo que ven&iacute;a. Trat&oacute; de ocultarla con mi piel, aunque tampoco con mucho &iacute;mpetu, era imposible, mi piel no volver&iacute;a a cubrirlo hasta que me corriera y aquel monstruo bajase de volumen.<\/p>\n<p>Estaba preparado, listo para lo que ella quisiera, incluso en tal momento de lujuria que estaba me hubiera conformado con una simple masturbaci&oacute;n. Pero mi madre lo que dice, lo hace.<\/p>\n<p>De rodillas sobre el coj&iacute;n, volvi&oacute; la visi&oacute;n a su objetivo, estaba concentrada, nadie la iba a parar. Abri&oacute; la boca, de nuevo formando un c&iacute;rculo grande con sus labios y dejando ver sus perfectos dientes. Baj&oacute; la cabeza&hellip; esta era la buena, lo supe en el momento que gimi&oacute; cuando mi polla qued&oacute; atrapada por sus labios.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que mis ganas por eyacular ya aparec&iacute;an. &ldquo;Impresionante&rdquo; grit&oacute; mi mente atorada de tanto placer. Ya pod&iacute;a controlar cuando lo hac&iacute;amos, pero la felaci&oacute;n era otro nivel. Baj&oacute; sus labios tratando de introduc&iacute;rsela entera en su interior. Hizo un intento, luego el segundo, al tercero, logr&oacute; introducirla m&aacute;s de tres cuartas partes. Pero not&eacute; que el l&iacute;mite era aquel, sent&iacute; su garganta abri&eacute;ndose a mi paso, sin embargo, no entraba nada m&aacute;s. Tras un peque&ntilde;o sonido gutural que pareci&oacute; una arcada la sac&oacute; entera, llena de babas que ca&iacute;an traviesas por mi tronco.<\/p>\n<p>Respir&oacute; profundamente llenando los pulmones, se hab&iacute;a quedado sin aire. Aunque yo m&aacute;s me fij&eacute; en el hilo de l&iacute;quido que le sal&iacute;a por la comisura labial y que por alg&uacute;n motivo me puso demasiado.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a la carga, esta vez atrapando el prepucio con su boca y succionando a la vez que se mov&iacute;a. El color de sus labios qued&oacute; marcado en mi tronco, el rojo oscuro comenz&oacute; a pintarme el pene a cada bajaba. &iexcl;Qu&eacute; poco me importaba aquello! Lo importante era la succi&oacute;n, el calor, el placer que sent&iacute;a mi pene y que llegaba a cada nervio de mi cuerpo.<\/p>\n<p>Su mano hab&iacute;a comenzado a masturbarme con ganas y su cuello se mov&iacute;a con la misma rapidez para hacer una mamada sensacional. El colgante tan fino que llevaba hacia que con ese movimiento la cruz golpease una y otra vez, primero por debajo del final de su cuello y despu&eacute;s en mis ardientes huevos.<\/p>\n<p>Estaba preparado para el final, m&aacute;s bien lo estaba desde el momento que se quit&oacute; la bata mostr&aacute;ndome su precioso cuerpo. Not&eacute; mi polla hincharse a&uacute;n m&aacute;s de lo que estaba, parec&iacute;a cobrar vida dentro de la boca de mi progenitora mientras esta lamia aquel prepucio como si fuera un manjar.<\/p>\n<p>El l&iacute;quido preseminal ya hab&iacute;a salido por completo, quedaba el premio gordo, no tardar&iacute;a. Mi madre manten&iacute;a fijos sus ojos en m&iacute;, una mirada verde que me estaba volviendo locos. Al final ced&iacute;, termin&eacute; por dejarme llevar ante tal despliegue de habilidad y solt&eacute; el primer gemido.<\/p>\n<p>&mdash;Aaaahhh.<\/p>\n<p>Ella pareci&oacute; entenderlo porque aceler&oacute; el movimiento y succion&oacute; con m&aacute;s fuerza. Sus mejillas estaban metidas para dentro d&aacute;ndole a su rostro facciones de pez. Pero poco estaba yo para pensar en eso, porque al momento, un rayo recorri&oacute; mi espalda haci&eacute;ndose que se moviera como una serpiente.<\/p>\n<p>Apret&eacute; el edred&oacute;n con fuerza para despu&eacute;s soltar un bufido que a mi madre la encant&oacute; porque todav&iacute;a aument&oacute; la velocidad. &iquest;Eso era posible? No me dio tiempo a buscar una respuesta porque comenz&oacute; a masajearme los genitales.<\/p>\n<p>Vi el mundo a mis pies, una apoteosis final a la altura de la mejor mamada que alguien pudiera soportar. Mi madre sac&oacute; de su boca aquella extremidad que m&aacute;s parec&iacute;a un brazo que una polla. Sus venas estaban infladas como un globo, llevando una sangre que apenas ten&iacute;a en mi cuerpo. Su dureza era comparable a la del cemento y aquella punta&hellip; iba a estallar.<\/p>\n<p>Coloc&oacute; la lengua en lo m&aacute;s alto de la polla, justo detr&aacute;s de esta, dejando la abertura por donde todo sale directamente pegada a su lengua. Apret&eacute; mis nalgas a la vez que gritaba, no pod&iacute;a expresar, ni con palabras, ni con gestos lo que sent&iacute;a, simplemente era felicidad, plena felicidad.<\/p>\n<p>Todo un remolino de calor se adue&ntilde;&oacute; de mi cuerpo y sent&iacute; el recorrer del l&iacute;quido blanco por todos los cent&iacute;metros de largura de mi pene. El primer disparo sali&oacute;, pero no como esperaba. No era una erupci&oacute;n volc&aacute;nica, un g&eacute;iser que har&iacute;a que mi madre se estrellara contra la pared. Todo lo contrario.<\/p>\n<p>Un espeso y borboteante l&iacute;quido blanco comenz&oacute; a brotar lenta y paulatinamente de mi polla mientras mi madre pausaba la masturbaci&oacute;n. Trat&eacute; de mirar la escena, pero un ojo se me cerr&oacute; hasta el punto de que casi me qued&eacute; inconsciente all&iacute; mismo. Tuve que sacar toda la fuerza de voluntad como si estuviera luchando contra la misma muerte.<\/p>\n<p>El semen resbal&oacute; por su lengua, tan abundante era que en unos pocos segundos hab&iacute;a anegado la barbilla de mi progenitora y en dos r&iacute;os independientes cruzaban su cuello direcci&oacute;n a los senos.<\/p>\n<p>Segu&iacute; manando semen de mi interior sin cesar durante unos diez segundos. Ella par&oacute; como si supiera el momento exacto que deb&iacute;a hacerlo y yo por poco me pongo a llorar por el placer que descontrolaba mis sentimientos.<\/p>\n<p>Mi madre como colof&oacute;n final, mientras el n&eacute;ctar blanco segu&iacute;a resbalando por su boca llegando incluso a manchar su amada cruz plateada, volvi&oacute; a meterse mi pene en la boca. Esta vez de una manera m&aacute;s calmada, simplemente limpiando los &uacute;ltimos vestigios de mis genitales que estaban sec&aacute;ndose.<\/p>\n<p>Aprovech&eacute; para pasar mi mano por su pelo, enredar mis dedos en &eacute;l y llevarla con un ritmo lento de como quer&iacute;a que me la mamase. No era el agarre de coletas que me hab&iacute;a imaginado, pero por algo se empezaba.<\/p>\n<p>Al final se levant&oacute;, qued&aacute;ndome tumbado en la cama con un pene que parec&iacute;a no querer disminuir. Me mir&oacute; con un rostro encendido de calor y con unos ojos que destilaban fuego, se hab&iacute;a quedado cachonda, no pod&iacute;a ser. La vi en todo su esplendor, con su tanga amarillo h&uacute;medo, con varios r&iacute;os lleg&aacute;ndole hasta sus poderosos senos y unos pezones en punta de lo m&aacute;s golosos.<\/p>\n<p>Pas&oacute; su mano por la barbilla, la ten&iacute;a temblando por el placer que hab&iacute;a tenido y con calma y sin que yo me lo perdiera, chup&oacute; dos de sus dedos lamiendo todo el semen que pod&iacute;a. Lo degust&oacute; en su boca, haciendo que su paladar se estremeciera para despu&eacute;s dirigir aquel l&iacute;quido caliente por su garganta.<\/p>\n<p>Lami&oacute; sus labios de forma er&oacute;tica mientras yo la admiraba con un ojo medio cerrado a punto de desfallecer. Quer&iacute;a dormir all&iacute; mismo, pero su voz me despert&oacute;. Con media cara llena de mis fluidos, su cruz anegada y los pechos recubiertos de leche me sugiri&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Vamos a la ducha, en nada viene tu padre. &mdash;no parec&iacute;a que me fuera a esperar y trat&eacute; de levantarme. Antes de que lo consiguiera se dio la vuelta con una mano en la puerta y con voz muy grave y cachonda me orden&oacute;&mdash; Hay que repetirlo.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">FIN<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p><em>Por fin en mi perfil ten&eacute;is mi Twitter donde ir&eacute; subiendo m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Me encontraba desnudo en la cama de mis padres. Esperaba con una mezcla de ansia y un nerviosismo que apenas pod&iacute;a dejarme quieto. Aunque est&aacute;bamos en pleno verano yo ten&iacute;a hasta alg&uacute;n que otro escalofr&iacute;o, mientras mi frente se perlaba por peque&ntilde;as gotas de sudor. Mis nervios estaban bien infundados. Desde hac&iacute;a unos meses [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16875,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-28282","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28282","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16875"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28282"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28282\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28282"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28282"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28282"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}