{"id":28346,"date":"2021-03-07T23:00:00","date_gmt":"2021-03-07T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-03-07T23:00:00","modified_gmt":"2021-03-07T23:00:00","slug":"el-nacimiento-de-un-cornudo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-nacimiento-de-un-cornudo\/","title":{"rendered":"El nacimiento de un cornudo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28346\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era el mes de mayo. El calor, abrazador, quemaba las pesta&ntilde;as. Aun as&iacute;, yo corr&iacute;a pa&rsquo; casa de mi novia. Quer&iacute;a saludarla, abrazarla&hellip; estar con ella.<\/p>\n<p>Agitado, con un poco de sudor en la frente tras correr 3 cuadras, llegu&eacute; a su casa y toqu&eacute; el timbre. Esper&eacute; respuesta mientras pegaba mi cuerpo a la pared para poder aprovechar la poca sombra que esta generaba. Se escucha que abren la puerta. Mi coraz&oacute;n late a mil por hora. Deslumbrado por el intenso sol, solo puedo visualizar una silueta que dice: &quot;&iexcl;Marco! Bertha no est&aacute;. Hoy es s&aacute;bado, se va a su curso&quot;.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a un sentimiento de culpa tan fuerte, que lo hab&iacute;a olvidado.<\/p>\n<p>Por las tardes, yo trabajaba en una corporaci&oacute;n de gobierno. Ah&iacute; conoc&iacute; a Lourdes, una madre soltera guap&iacute;sima. Me ganaba por 9 a&ntilde;os. &iquest;Estar con ella en la cama? Solo en mis fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>Ese mismo s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana hab&iacute;a ido a casa de Lourdes. El d&iacute;a anterior me hab&iacute;a pedido que la visitara temprano para auxiliarle con un problema en su computadora. Y as&iacute;, sin pensarlo, sin planearlo, despu&eacute;s de unos minutos de estar en su computadora, terminamos en la cama por cerca de dos horas.<\/p>\n<p>Pedaleando mi bici de regreso a casa, viv&iacute;a una serie de sentimientos encontrados. Haber cogido con Lourdes hab&iacute;a sido como un sue&ntilde;o, pero por otro lado, me sent&iacute;a terrible por haberle puesto el cuerno a Bertha.<\/p>\n<p>Ya por la noche, en casa de mi novia, a&uacute;n con el coraz&oacute;n arrugado, quer&iacute;a confesarle lo que hab&iacute;a hecho. Quer&iacute;a liberar mi culpa. Se me ocurri&oacute; inventar un juego. &quot;Confesiones&quot; le llam&eacute;. Cada uno har&iacute;a una pregunta, y sin importar qu&eacute; tan dolorosa fuera la respuesta, deber&iacute;amos aceptarla. Ella accedi&oacute; y comenzamos con las preguntas.<\/p>\n<p>Luego de unos minutos de preguntas sin mayor importancia, me sent&iacute;a listo para preguntarle si ella me hab&iacute;a puesto el cuerno. Sigilosamente pens&eacute; que, de esta manera, ella me repetir&iacute;a la pregunta, haciendo de esa mi oportunidad para confesar mi infidelidad.<\/p>\n<p>Es mi turno. &ldquo;&iquest;Me has puesto el cuerno?&rdquo;, le pregunt&eacute;. Sin dudarlo, ella respondi&oacute; que s&iacute;. Sent&iacute; un escalofr&iacute;o que recorri&oacute; todo mi cuerpo, al tiempo que un vac&iacute;o comenzaba a sentirse en mi est&oacute;mago.<\/p>\n<p>La regla del juego era una pregunta a la vez. No pod&iacute;a preguntarle m&aacute;s nada. Ella replica la pregunta&#8230; respondo que s&iacute;, con un poco de drama en mi gesticulaci&oacute;n en se&ntilde;al de arrepentimiento. Claramente pude ver en su rostro c&oacute;mo se le romp&iacute;a el coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>En ese momento se termin&oacute; el juego. Comenzamos a confesar abiertamente el cu&aacute;ndo, el c&oacute;mo y el con qui&eacute;n. Aar&oacute;n, su exnovio, fue el susodicho. Llev&aacute;bamos 3 meses de novios cuando lo hizo. Me asegur&oacute; que fue solo esa vez.<\/p>\n<p>Yo ten&iacute;a 20 a&ntilde;os, guapo, atl&eacute;tico, simp&aacute;tico&#8230; En la universidad pod&iacute;a sentir las miradas de las chicas. Me sent&iacute;a poderoso y muy seguro de m&iacute; mismo. Sin embargo, esa noche, y en un segundo, derrumb&oacute; todo mi orgullo.<\/p>\n<p>La noticia fue como un golpe al h&iacute;gado. Estuve con nauseas sobrellevando la pl&aacute;tica. Hab&iacute;amos acordado aceptar cualquier tipo de confesi&oacute;n, as&iacute; que todo qued&oacute; en reclamos por parte de ella. Principalmente porque lo m&iacute;o era reciente; lo de Bertha, 5 meses atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Bertha centr&oacute; m&aacute;s sus preguntas en los porqu&eacute;s; yo en el cu&aacute;ndo y c&oacute;mo.<\/p>\n<p>El hecho de que ambos fuimos infieles, permiti&oacute; que la relaci&oacute;n continuara. De no haberle puesto el cuerno tambi&eacute;n, no habr&iacute;a podido perdonarla.<\/p>\n<p>La infidelidad de Bertha fue un domingo de diciembre. Ese d&iacute;a ten&iacute;a planeado ir al cine con un grupo de amigos. Despu&eacute;s de la funci&oacute;n, decidieron ir a casa de Aar&oacute;n a pasar otro rato juntos. Los amigos se fueron marchando uno a uno, hasta quedar Bertha y Aar&oacute;n solos.<\/p>\n<p>Entre nosotros no hablamos m&aacute;s del tema. Pero a partir de esa noche, intentaba recordar ese d&iacute;a en especial. Quer&iacute;a saber, con precisi&oacute;n, qu&eacute; estaba haciendo en ese domingo de diciembre&hellip; Pon&iacute;a en mi mente todos los escenarios posibles. Quiz&aacute; estaba jugando futbol. Quiz&aacute; estaba navegando en Internet&hellip; Repas&eacute; hasta el hartazgo cada posibilidad. Quer&iacute;a encontrar el instante justo en el que me hab&iacute;an hecho pendejo. Porque pendejo me sent&iacute;a en ese momento.<\/p>\n<p>Las primeras dos semanas me sent&iacute; fatal. Pensar en el tema me hac&iacute;a sentir as&iacute;. Casualmente, por esos d&iacute;as, vi la pel&iacute;cula &ldquo;Sexo Pudor y L&aacute;grimas&rdquo;, lo cual intensific&oacute; mis emociones. Nunca hab&iacute;a experimentado ese tipo de dolor nauseabundo. Todos esos d&iacute;as hab&iacute;a perdido el deseo sexual. Ni siquiera hab&iacute;a tenido una erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Las malas sensaciones fueron bajando a ra&iacute;z de un viaje a &ldquo;Six Flags&rdquo; en la Ciudad de M&eacute;xico. Los juegos mec&aacute;nicos de emociones fuertes liberaron toda esa energ&iacute;a que ten&iacute;a atorada por dentro. En el camino de regreso, con la vibraci&oacute;n del autom&oacute;vil, de la nada, tuve una erecci&oacute;n. &iexcl;Estaba de regreso! Me alegr&eacute; por m&iacute;.<\/p>\n<p>A partir de ah&iacute;, volv&iacute; al porno por las noches. Quer&iacute;a coger a Bertha cada d&iacute;a en su casa. El dolor intenso hab&iacute;a pasado.<\/p>\n<p>Curiosamente, poco a poco, cada vez que ve&iacute;a un video, en cada escena de penetraci&oacute;n, pensaba, &iquest;c&oacute;mo habr&aacute; sido la infidelidad de Bertha? &iquest;Lo disfrut&oacute; como la chica del video? A&uacute;n me parec&iacute;a incre&iacute;ble que, con esa carita hermosa, inocente y angelical, hubiera cogido con su ex al mismo tiempo que ya era mi novia.<\/p>\n<p>Esos pensamientos se hicieron recurrentes. Cada vez me daba m&aacute;s morbo imaginarla disfrutar con alguien m&aacute;s. Poco a poco la fui incluyendo en mis fantas&iacute;as. Cada vez que me masturbaba, era Bertha siendo cogida por otro.<\/p>\n<p>Estaba muy confundido por esta situaci&oacute;n, sin embargo, la disfrutaba. Estaba convencido que algo hab&iacute;a cambiado dentro de m&iacute;, que hab&iacute;a nacido alguien nuevo. A&uacute;n no conoc&iacute;a el mundo de los swinger y cornudos. Yo le llamaba &ldquo;masoquismo sentimental&rdquo; porque, a la vez que me daba placer y morbo, a&uacute;n pod&iacute;a sentir esa sensaci&oacute;n de nervios y n&aacute;useas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Era el mes de mayo. El calor, abrazador, quemaba las pesta&ntilde;as. Aun as&iacute;, yo corr&iacute;a pa&rsquo; casa de mi novia. Quer&iacute;a saludarla, abrazarla&hellip; estar con ella. Agitado, con un poco de sudor en la frente tras correr 3 cuadras, llegu&eacute; a su casa y toqu&eacute; el timbre. Esper&eacute; respuesta mientras pegaba mi cuerpo a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17664,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-28346","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28346","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17664"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28346"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28346\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28346"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28346"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28346"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}