{"id":28360,"date":"2021-03-08T23:00:00","date_gmt":"2021-03-08T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-03-08T23:00:00","modified_gmt":"2021-03-08T23:00:00","slug":"una-deuda-pendiente-con-mi-amiga-prohibida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-deuda-pendiente-con-mi-amiga-prohibida\/","title":{"rendered":"Una deuda pendiente con mi amiga prohibida"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28360\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Todo empez&oacute; de manera casual, casi al azar. Una noche de desvelo de esas que prendes tu tableta a ver qu&eacute; pas&oacute; de nuevo en tu Facebook. De esas veces que le escribes un &ldquo;hola&rdquo; a alguien simplemente para hablar cosas sin importancia. La mayor&iacute;a de la gente conectada no te contesta pues saben que es mero aburrimiento lo que te guio a hablarles. Pero ella no.<\/p>\n<p>La conoc&iacute;a desde hace m&aacute;s de quince a&ntilde;os, era parte de mi c&iacute;rculo de amistades en la universidad. Mi &uacute;ltima conversaci&oacute;n con ella fue una de esas de consejos repetidos de que terminara con su novio. Nunca hubo ning&uacute;n acercamiento m&aacute;s all&aacute; de una sincera amistad. Ese d&iacute;a hablamos de lo que hab&iacute;a pasado en nuestras vidas en esos a&ntilde;os de no vernos. Ese d&iacute;a comenzamos una rutina que se convirti&oacute; en casi sagrada.<\/p>\n<p>Todas las noches el primero en conectarse le enviaba un saludo al otro. Era f&aacute;cil contarle todo a alguien a quien seguramente no ver&iacute;as. No por la distancia pues los dos segu&iacute;amos en la isla sino porque nuestras vidas llevaban caminos tan separados que jam&aacute;s coincidir&iacute;amos. No s&eacute; c&oacute;mo pas&oacute;, pero el tema del sexo no tard&oacute; en llegar. Sorprendentemente &eacute;ramos muy afines en las cosas que nos mov&iacute;an las hormonas. Dos exhibicionistas que disfrutaban tambi&eacute;n de mirar se confesaron para as&iacute; comenzar el intercambio de im&aacute;genes de corte er&oacute;tico. Primero cosas sacadas del internet, luego cosas sacadas de la memoria de nuestros tel&eacute;fonos. Mi afici&oacute;n por la ropa interior encontr&oacute; en ella una modelo.<\/p>\n<p>Pero todo quedaba ah&iacute;, ella ten&iacute;a una vida hecha y yo otra. Sab&iacute;a que est&aacute;bamos cruzando tierras prohibidas y creo que nuestro sentido de culpa nos manten&iacute;a lejos de meternos en problemas. No todos los d&iacute;as eran de erotismo pues compart&iacute;amos l&aacute;grimas y alegr&iacute;as tambi&eacute;n. Cada uno fue testigo de varias relaciones fallidas del otro. En esos momentos de felicidad amorosa cog&iacute;amos vacaciones el uno del otro, pero siempre termin&aacute;bamos encontr&aacute;ndonos.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de mucho tiempo decid&iacute; pedir su tel&eacute;fono por primera vez con la excusa de que necesitar&iacute;a unas direcciones que seguro ella me podr&iacute;a dar. Casi de inmediato los mensajes de texto remplazaron las conversaciones por Messenger de Facebook. Ya era cosa de diario el saber de ella y de noche de escucharla gemir en nuestras ya frecuentes noches de sexo telef&oacute;nico. S&eacute; que cruzaba l&iacute;neas que no deber&iacute;a pues ella y yo &eacute;ramos prohibidos el uno para el otro. Creo que el saber que era prohibido hac&iacute;a que necesit&aacute;ramos cada vez m&aacute;s escucharnos en las noches he intercambiar im&aacute;genes. La vida segu&iacute;a su curso, pasaron a&ntilde;os con este juego donde &eacute;ramos amantes a trav&eacute;s de la tecnolog&iacute;a. En todos los a&ntilde;os nunca quisimos vernos f&iacute;sicamente pues nuestro trato no lo necesitaba.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a estaba por su vecindario y se me ocurri&oacute; pasar a saludarla pues sab&iacute;a que no estaba sola y as&iacute; nada podr&iacute;a pasar. Su familia completa estaba en su casa de visita ese d&iacute;a. Su madre me record&oacute; muy bien pues antes frecuentaba su casa en otro rol. Nos sentamos en la sala a conversar junto a su mama un rato, pero como toda buena anfitriona nos dej&oacute; solos para ir a la cocina a buscar algo para ofrecerme. El bullicio de la familia fuera de sala hac&iacute;a que nos acerc&aacute;ramos m&aacute;s para poder hablar. Ya uno al lado del otro nos mir&aacute;bamos a los ojos m&aacute;s de lo que convers&aacute;bamos. Le dec&iacute;a que no me mirara de esa manera con sus hermosos ojos verdes pues me pon&iacute;a nervioso. Realmente el ambiente entre nosotros se llen&oacute; de mucha curiosidad, pero la presencia de su mama nos manten&iacute;a a salvo.<\/p>\n<p>La conversaci&oacute;n de nuestras miradas fue interrumpida por su madre que record&oacute; que me gustaba mucho el caf&eacute;. Me ofreci&oacute; y yo acepte de inmediato. Ella me dijo que ten&iacute;a que buscar harina pues no le quedaba mucha. Sali&oacute; a &eacute;l colmado de la urbanizaci&oacute;n dej&aacute;ndonos solos dentro de la casa. Ambos sab&iacute;amos que en el momento que estuvi&eacute;ramos solos nuestros labios se unir&iacute;an. No hab&iacute;a salido el carro de la casa cuando ya nos est&aacute;bamos dando el primer beso tocado. Este fue seguido por otros dos mientras sonre&iacute;amos dando aprobaci&oacute;n. Fui yo quien se movi&oacute; a un beso m&aacute;s prolongado. Nos besamos como si nos conoci&eacute;ramos de toda la vida en ese aspecto. Realmente hab&iacute;a qu&iacute;mica. El que las mordidas en los labios de cada uno llegaran indicaba que el deseo hab&iacute;a aflorado. Cuando me mov&iacute; a besar su cuello sentimos el carro llegar. Nos separamos de inmediato. Tuve que ponerme un coj&iacute;n pues a&uacute;n se reflejaba la excitaci&oacute;n que aquel beso hab&iacute;a causado en m&iacute;. Nos ve&iacute;amos como c&oacute;mplices sabiendo que hab&iacute;amos cruzado una puerta que no debimos cruzar. Luego del caf&eacute; me fui a mi casa a esperar la llamada de esa noche.<\/p>\n<p>Esa noche hablamos de la situaci&oacute;n y estuvimos claros que no debi&oacute; pasar, pero ya no era tiempo de lamentaciones. Era claro que quer&iacute;amos m&aacute;s pero tambi&eacute;n era claro que era algo que nunca deb&iacute;a saberse. Estando las cosas claras terminamos esa noche desquit&aacute;ndonos como ya sab&iacute;amos hacer.<\/p>\n<p>Pasaron varios d&iacute;as y la llame pues quer&iacute;a verla. La invite a una fiesta en calidad de amiga, pero me dijo que ten&iacute;a planes. Me fui solo y la pase muy bien. La noche fue larga y los whiskeys fueron demasiados. Llegu&eacute; ebrio a mi apartamento y dorm&iacute; hasta tarde. Cuando me despierto veo un mensaje de ella diciendo que quer&iacute;a verme pues se sinti&oacute; mal de no haber ido conmigo a la fiesta. Le dije que, si quer&iacute;a ir al cine o comer y me dijo que cualquier cosa, solo quer&iacute;a verme.<\/p>\n<p>La busque en el otro carro que tengo para que su mama no me reconociera. Se mont&oacute; r&aacute;pido y sal&iacute; de all&iacute; sin saludarla. Cuando llegu&eacute; a la esquina me detuve y le di un beso como saludo. Los deseos que nos ten&iacute;amos eran tan grandes que ese beso duro minutos. Cuando nos despegamos le dije que lo &uacute;nico que quer&iacute;a ver esa noche era su cuerpo y lo &uacute;nico que quer&iacute;a comer esa su sexo. Sus hermosos ojos casi me gritan su aceptaci&oacute;n. Como no sab&iacute;a mucho del &aacute;rea le ped&iacute; que me dirigiera al mejor motel del &aacute;rea. Acarici&eacute; su cuerpo por todo el camino, casi me la com&iacute;a cada vez que nos tocaba la luz roja de los sem&aacute;foros.<\/p>\n<p>El motel a donde me dirigi&oacute; era muy oculto pues ya hab&iacute;a transitado esa zona y nunca supe que quedaba all&iacute;. Era peque&ntilde;o pero bonito. De esos que verdaderamente te da confianza visitar. Llegamos a la caba&ntilde;a y sal&iacute; a pagarle al chaper&oacute;n que nos enviaron a cobrar. Una vez pagamos entramos a la habitaci&oacute;n. Los nervios eran muchos. Si quince a&ntilde;os antes me hubieran dicho que estar&iacute;a all&iacute; con ella no lo hubiera cre&iacute;do. Mi c&oacute;digo lo terminar&iacute;a de romper esa noche.<\/p>\n<p>Nos besamos de pie por largo rato. Por primera vez agarre sus grandes nalgas. Ella comenz&oacute; a desabotonar mi camisa mientras yo le soltaba el pelo. Ella me quito la camisa y comenz&oacute; a besar mi pecho mientras yo le quitaba su blusa. Los deseos hac&iacute;an que nuestras bocas no se soltaran. Le quite su pantal&oacute;n y quede pasmado con lo lindo que le quedaba su tanga negra. Sus hermosas y grandes nalgas hac&iacute;an ver peque&ntilde;a aquella pieza de ropa. Quit&eacute; su sost&eacute;n y pude admirar en persona su brillante tatuaje hacer contraste con su blanca espalda. Me retire un momento a admirarla. Hab&iacute;a visto su cuerpo desnudo mil y una vez, pero el poder tocarlo y percibir su rico aroma era otra experiencia. La termine de desnudar entre besos. Ella hizo lo mismo conmigo aun de pie ambos.<\/p>\n<p>Pasamos a la cama y entre besos nos recostamos. Ya su cuello era m&iacute;o y lo besaba y mord&iacute;a como quer&iacute;a. La vire boca abajo y bese toda su espalda. Bese su tatuaje y termine besando y acariciando sus nalgas con tantas ganas que parec&iacute;a que le hac&iacute;a reverencias. Ella se volte&oacute; dej&aacute;ndome a la vista su voluptuosa parte frontal. Su cuerpo blanco como el papel alternaba con otros dos peque&ntilde;os tatuajes. Sus manos cubr&iacute;an sus senos como ocult&aacute;ndolos. Record&eacute; que su mayor complejo era precisamente lo que la maternidad les hab&iacute;a hecho a sus senos. Para mi eran bellos y recost&aacute;ndome sobre ella se lo hice saber. Los bese y chupe sus pezones hasta dejarlos duros. Sus gemidos eran m&uacute;sica para mis o&iacute;dos. Segu&iacute; bes&aacute;ndola, pero esta vez mis dedos estaban sobre si cl&iacute;toris. Usando mis dedos del centro puse presi&oacute;n, mientras los mov&iacute;a en c&iacute;rculo. Gem&iacute;a duro en mi o&iacute;do y esto hac&iacute;a que yo lo hiciera m&aacute;s intenso. No tardo mucho m&aacute;s cuando tuvo su primer orgasmo. En su orgasmo apret&oacute; mi cuello tan fuerte que me dejo sin aire por par de segundos.<\/p>\n<p>Use los dedos del centro para introducirlos en forma de arco. Con mi pulgar rosaba su cl&iacute;toris mientras con los dedos frotaba su Punto G. Sus gemidos eran con voz ronca y continua. Tuvo su segundo orgasmo, pero esta vez fue agresivo. Su cuerpo comenz&oacute; a temblar y sus bellos ojos se inclinaron. Ten&iacute;a una especie de convulsi&oacute;n deliciosa. Quedo sin fuerza y me pidi&oacute; un momento para reponerse. Yo estaba encantado con mi vista. Nunca hab&iacute;a visto una reacci&oacute;n tan fuerte a mis acciones.<\/p>\n<p>Ya no quer&iacute;a esperar m&aacute;s para tener su sexo en mi boca. Una vez vi que su respiraci&oacute;n se normaliz&oacute; comenc&eacute; a besar su abdomen mientras segu&iacute;a mi camino a la gloria. Baje por su pelvis con mi lengua humedeciendo todo a su paso. Ella ya me esperaba con sus piernas separadas as&iacute; que sin tardar fui directo a disfrutarla. Sus labios ya enrojecidos fueron abiertos por mis dedos para darle paso a mi lengua. Estaba muy h&uacute;meda y caliente y comenz&oacute; a gemir al contacto. Comenc&eacute; con mi lengua en movimientos rectos y fuertes sobre toda su vulva. Agarr&eacute; sus nalgas para asegurarme que sus movimientos p&eacute;lvicos no me sacaran de mi faena. Se mov&iacute;a tanto que sent&iacute; por un momento que estaba en un rodeo. Sus gritos de placer se escuchaban fuertes y de seguro la gente de cuartos aleda&ntilde;os sab&iacute;a de su disfrute. Disfrute dos orgasmos casi corridos esparcirse en mi boca. Estaba exhausta y yo ya necesitaba un descanso.<\/p>\n<p>Me tire hacia atr&aacute;s y ella recost&oacute; su cabeza a mi pecho. Estaba callada pero sonriente. Su cara demostraba agrado y la m&iacute;a emoci&oacute;n. Realmente me sent&iacute;a como el rey del sexo. Casi me quede dormido cuando siento que su mano sosten&iacute;a mi pene y su boca me besaba. Me miraba con ojos de revancha. Este era su turno de hacer todas las cosas que aquellas noches me promet&iacute;a. Moj&oacute; sus manos con un poco de saliva y comenz&oacute; a masturbarme. Me dec&iacute;a cosas al o&iacute;do que me encend&iacute;an m&aacute;s. Ya mi miembro estaba en su mayor extensi&oacute;n.<\/p>\n<p>Bajo y sin esperar lo introdujo a su boca. Entre mamada y mamada me dec&iacute;a con voz lujuriosa que quer&iacute;a que terminara en su boca como tantas veces le dije har&iacute;a en nuestras noches de sexo telef&oacute;nico. No aguantaba las ganas de penetrarla as&iacute; que me trepe sobre ella. Sub&iacute; sus piernas casi hasta su pecho y comenc&eacute; a embestirla con fuerza. Entre besos y los incesantes movimientos de ambos tuvo su quinto y sexto orgasmo uno tras el otro. Quiso que cambi&aacute;ramos de posici&oacute;n y le ped&iacute; que se montara sobre m&iacute;. Poniendo sus manos en mi pecho bajo con cuidado y mi pene entro como pieza de rompecabezas. Ella respiro profundo y se qued&oacute; un rato como en trance. Me comenz&oacute; a galopar y poco despu&eacute;s llego el s&eacute;ptimo orgasmo de la noche. Viendo que mi respiraci&oacute;n era cada vez m&aacute;s agitada se retir&oacute; de su galopaje y fue directo donde m&iacute; ya hinchado pene.<\/p>\n<p>Lo agarro con fuerza y comenz&oacute; a chup&aacute;rmelo con maestr&iacute;a. Sus labios estaban tan apretados que me dejaba sin respiraci&oacute;n con cada chupada que me daba. Gem&iacute; de placer mientras le gritaba que no parara. La agarr&eacute; fuerte por su pelo y dirig&iacute; sus movimientos al ritmo que quise. Su regalo estaba a punto de llegar y ella lo sab&iacute;a. Agarro mi poste con las dos manos mientras clavaba su mirada en mis ojos. Ya no pod&iacute;a aguantar y le grite que me vendr&iacute;a. Apur&oacute; su ritmo a&uacute;n m&aacute;s a la vez que mi caliente esperma se esparc&iacute;a por su caliente y talentosa boca. Mi espalda se arqueo y un grito de alivio se me escapo del pecho. Ella no paro hasta hacer desaparecer toda la evidencia de aquel gran orgasmo.<\/p>\n<p>Ca&iacute; rendido mientras ella aun saboreaba m&iacute; ya no tan duro pene. Nunca dejo de mirarme. Ella toda despeinada ve&iacute;a como me empezaba una inexplicable risa. Se recost&oacute; de mi abdomen y dormimos unas horas. Al despertar de la siesta la ten&iacute;a a mi lado. La bese fuertemente. A veces la ficci&oacute;n supera la realidad, pero jam&aacute;s pens&eacute; que esperar tanto por tenerla me iba a dejar en la mente una de las noches m&aacute;s inolvidables de mi vida.<\/p>\n<p>Han pasado varios a&ntilde;os y a&uacute;n seguimos siendo amigos. Mi colecci&oacute;n de fotos ha crecido desde entonces y mis travesuras con ella han evolucionado. Sigue siendo prohibida, pero qu&eacute; m&aacute;s da, as&iacute; es m&aacute;s excitante.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Todo empez&oacute; de manera casual, casi al azar. Una noche de desvelo de esas que prendes tu tableta a ver qu&eacute; pas&oacute; de nuevo en tu Facebook. De esas veces que le escribes un &ldquo;hola&rdquo; a alguien simplemente para hablar cosas sin importancia. 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