{"id":28426,"date":"2021-03-13T23:00:00","date_gmt":"2021-03-13T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-03-13T23:00:00","modified_gmt":"2021-03-13T23:00:00","slug":"una-pareja-diferente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-pareja-diferente\/","title":{"rendered":"Una pareja diferente"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28426\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Soy Hans, como ya coment&eacute; en mi anterior relato, soy un tipo maduro (47 a&ntilde;os) que lleg&oacute; a la Isla de Tenerife hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas.&nbsp; Soy bebedor, mujeriego y lud&oacute;pata. En estos m&aacute;s de 20 a&ntilde;os las he visto de todos los colores. He ganado mucho dinero y perdido otro tanto, he visto pagar deudas de juego con sexo y he cobrado del mismo modo. He follado mucho, y en ese aspecto pocas cosas me sorprenden a estas alturas. Divorciadas &aacute;vidas de hombres han ca&iacute;do rendidas a mis encantos. Jovencitas calientes en busca de un maduro que las empotre. Y hasta maridos consentidores que quer&iacute;an ser humillados por sus mujeres con otro tipo. Como digo, he visto de todo y pocas cosas me sorprenden.<\/p>\n<p>Como cada noche de s&aacute;bado, me arreglo para salir a cenar a un restaurante de confianza antes de acudir a jugarme unos cientos de euros en el Gran Casino Tenerife. Y dependiendo de c&oacute;mo se d&eacute; la noche (y las ganas que tenga) acudir&eacute; a alg&uacute;n garito en busca de carne fresca. Pero esta noche iba a ser diferente. Al llegar al casino di un par de vueltas para ver la fauna que se mov&iacute;a por all&iacute;. Me llam&oacute; la atenci&oacute;n una pareja atractiva. A diferencia de la vez anterior, esta no era una pareja joven y c&aacute;ndida f&aacute;cil de enga&ntilde;ar.<\/p>\n<p>Era una pareja madura, m&aacute;s o menos mi edad. &Eacute;l un tipo atractivo, tranquilo, transmit&iacute;a seguridad y pausa. A su lado una mujer bell&iacute;sima de atractivo magn&eacute;tico. Transpiraba sensualidad en cada movimiento, en cada gesto. De sonrisa f&aacute;cil, comentaba junto a su pareja cada jugada. Decid&iacute; sentarme en aquella mesa. El tipo me mir&oacute;, yo le mir&eacute; haciendo un leve gesto con la cabeza a modo de saludo. Me lo devolvi&oacute;. Pese a que intent&eacute; disimular dejando pasar un par de manos, el tipo me hab&iacute;a calado desde el principio. La mujer protest&oacute; cuando el tipo decidi&oacute; que no seguir&iacute;an jugando:<\/p>\n<p>-Pero Javi, &iquest;por qu&eacute; no seguimos jugando con la buena racha que tenemos?<\/p>\n<p>-Es preferible dejarlo ahora que estamos ganando, Lore. &ndash;Me sonri&oacute; antes de levantarse.<\/p>\n<p>Asent&iacute; con la cabeza y media sonrisa aceptando que me hab&iacute;a descubierto. En la mesa quedaron un par de incautos a los que, transcurrida hora y media, consegu&iacute; desplumar. Ya les dije la vez anterior que soy jugador profesional de p&oacute;ker, pocos se dan cuenta antes de haber perdido una gran cantidad de dinero. El tipo se dio cuenta nada m&aacute;s verme llegar.<\/p>\n<p>Cuando les hab&iacute;a levantado m&aacute;s de 1.500 pavos a aquellos dos incautos jugadores de p&oacute;ker (muy malos por cierto) me aburr&iacute; y me levant&eacute; disculp&aacute;ndome por mi buena racha de aquella noche. El crupier, que me conoc&iacute;a, negaba con la cabeza mientras me sonre&iacute;a.<\/p>\n<p>Pero aquella pareja me hab&iacute;a dejado intrigado. Algo me dec&iacute;a que no era una pareja al uso, era diferente a lo que se mov&iacute;a por la Isla de turismo. Hice un c&aacute;lculo de probabilidades r&aacute;pido y decid&iacute; que no eran fauna discotequera. Alrededor del casino hab&iacute;a un par de garitos alternativos que encajaban m&aacute;s en su perfil. Acert&eacute; en el primer intento. En el Bubba, un antro de m&uacute;sica noventera, me encontr&eacute; a Javier en un extremo de la barra con un botell&iacute;n en la mano mientras Lorena acaparaba las miradas de todos bailando a su aire, en ese momento el Smells Like Teen Spirit de Nirvana.<\/p>\n<p>Estaba en lo cierto, aquella era una pareja diferente. Y me gustaban. Me acerqu&eacute; a la barra. Me ped&iacute; una copa y la levant&eacute; en direcci&oacute;n al tipo a modo de brindis. &Eacute;l me lo devolvi&oacute; levantando su botell&iacute;n y me hizo se&ntilde;as para que fuera hacia &eacute;l. Llegu&eacute; y nos presentamos:<\/p>\n<p>-Buena mano has tenido en la mesa de p&oacute;ker&hellip; &ndash;Le dije para romper el hielo.<\/p>\n<p>-No menos que t&uacute;&hellip; &ndash;Me contest&oacute; en referencia a mi experiencia.<\/p>\n<p>-Bueno, siempre hay incautos que no saben d&oacute;nde se meten, jajaja. Te diste cuenta r&aacute;pido, &iquest;eh?<\/p>\n<p>Javier dio un trago largo a su tercio de cerveza asintiendo con la cabeza. Ech&eacute; un vistazo a Lorena que bailaba junto a un tipo que se le pegaba de manera casi lasciva:<\/p>\n<p>-Vaya mujer la tuya.<\/p>\n<p>-Lorena, es impresionante.<\/p>\n<p>-Vosotros no sois una pareja de turistas normales.<\/p>\n<p>-Pues no. No somos, lo que se dice, una pareja normal,<\/p>\n<p>Lorena se acerc&oacute; a la barra a dar un trago a la cerveza de Javier. Juancho, el lugare&ntilde;o, que bailaba junto a ella, mantuvo la distancia. La mujer tom&oacute; el tercio de cerveza de su hombre y bebi&oacute;. Con toda la sensualidad que transmit&iacute;a se llev&oacute; la botella a la boca y ech&oacute; la cabeza hacia atr&aacute;s. Su melena rubia y rizada, cay&oacute; por su espalda descubierta por el mini vestido que cubr&iacute;a su menudo cuerpo. Su impresionante busto qued&oacute; expuesto a la mirada de todos. El escote de aquella prenda no pod&iacute;a contener la voluptuosidad de su anatom&iacute;a. Su culo quedaba perfectamente definido bajo el vestido que apenas cubr&iacute;a pocos cent&iacute;metros por debajo de sus gl&uacute;teos. Despu&eacute;s del trago se me present&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;Ah, hola! &iquest;T&uacute; eres el del casino, no? &ndash;Me pregunt&oacute; de manera efusiva. &ndash;Yo soy Lorena. &ndash;Y me ofreci&oacute; dos besos.<\/p>\n<p>Tuve que agacharme, dada la diferencia de altura entre ambos. La mujer apenas llegaba al metro sesenta, treinta cent&iacute;metros menos que yo. Lorena era extrovertida y simp&aacute;tica, lo que potenciaba su sensualidad:<\/p>\n<p>-Bueno, voy a seguir bailando con Juancho. &ndash;Dicho esto bes&oacute; a Javier en la boca y se march&oacute;.<\/p>\n<p>-Lo dicho, es una mujer impresionante. &ndash;Alab&eacute; ante el tipo. &ndash;Eres un hombre afortunado.<\/p>\n<p>-Lo soy.<\/p>\n<p>-Adem&aacute;s de paciente, porque una mujer as&iacute; es capaz de atraer a cualquiera y volverlo loco.<\/p>\n<p>-Jajaja &ndash;Javier rio &ndash;digamos que nuestra relaci&oacute;n no permite mentalidades cerradas.<\/p>\n<p>Poco a poco, y sin que hubiese un comentario explicitito, fui entendiendo que aquella pareja hab&iacute;a llegado a la Isla, como posiblemente har&iacute;a en otros lugares, en busca de una relaci&oacute;n diferente. Javier y yo, conectamos de manera que la conversaci&oacute;n fue fluyendo de manera f&aacute;cil y natural hasta que con despu&eacute;s de tres rondas, me planteaba la posibilidad de que fuera yo esa persona a la que buscaban para montarse un tr&iacute;o. Sin darme cuenta estaba viendo, en el m&oacute;vil de aquel tipo, a su mujer completamente desnuda, sonriendo a c&aacute;mara y con una cadena en torno a su cuello. Sin duda, la imagen era excitante.<\/p>\n<p>En la pista, Lorena segu&iacute;a bailando, ahora al ritmo que marcaba Axl Roses entonando Sweet Chile O&acute;Mine. Era imposible no mirarla moviendo su melena rubia, botell&iacute;n en la mano, y haciendo girar aquel minivestido negro bajo el que no se adivinaba ropa interior. Sus senos pugnaban por salir del escote que les oprim&iacute;a de manera, casi injusta, a la vista de todos. Sus pezones se marcaban perfectamente poniendo card&iacute;aco a toda la parroquia. Mir&eacute; a Javier con media sonrisa y levantando una ceja antes de volver a brindar con &eacute;l. El tipo me sonri&oacute; gui&ntilde;&aacute;ndome un ojo. Acabamos de firmar simb&oacute;licamente un acuerdo en el que aceptaba acompa&ntilde;arles esa noche en su habitaci&oacute;n. Lorena, se sent&iacute;a como pez en el agua provocando a todo el mundo con su insolente sensualidad. Volvi&oacute; junto a nosotros despu&eacute;s de que se quitase al lugare&ntilde;o de encima. Le sonre&iacute; cuando lleg&oacute;:<\/p>\n<p>-Imagino que Javier te ha mostrado las fotos de su m&oacute;vil, &iquest;qu&eacute; te parece?<\/p>\n<p>-Pues que estoy deseando de verte en vivo.<\/p>\n<p>-Pues no se hable m&aacute;s. V&aacute;monos.<\/p>\n<p>Liquid&eacute; lo que se deb&iacute;a impidiendo que lo hicieran ellos. El due&ntilde;o de aquel garito era colega y se neg&oacute; a cobrarles. Salimos a la calle en busca de mi coche. Camin&aacute;bamos los tres juntos, la mujer entre nosotros con sus manos en nuestras cinturas. Javier le ech&oacute; la mano por el hombro, mientras yo no dud&eacute; en cogerle el culo. Anduvimos por la acera, ri&eacute;ndonos de c&oacute;mo el bailar&iacute;n se hab&iacute;a quedado con un palmo de narices cuando nos vio irnos a los tres despu&eacute;s de haber estado picando piedras durante m&aacute;s de una hora. Las botas de vaquera sonaban con cada paso firme de la mujer. Nos montamos en mi Giulia. El trayecto hasta su apartahotel dur&oacute; un par de canciones de Joaqu&iacute;n Sabina:<\/p>\n<p>Si lo que quieres es vivir cien a&ntilde;os<\/p>\n<p>No pruebes los licores del placer<\/p>\n<p>Si eres al&eacute;rgico a los desenga&ntilde;os<\/p>\n<p>Olv&iacute;date de esa mujer<\/p>\n<p>Compra una m&aacute;scara antig&aacute;s,<\/p>\n<p>Mant&eacute;nte dentro de la ley<\/p>\n<p>Si lo que quieres es vivir cien a&ntilde;os<\/p>\n<p>Haz m&uacute;sculos de cinco a seis<\/p>\n<p>Y ponte gomina que no te despeine<\/p>\n<p>El vientecillo de la libertad<\/p>\n<p>Funda un hogar en el que nunca reine<\/p>\n<p>M&aacute;s rey que la seguridad<\/p>\n<p>Evita el humo de los puros,<\/p>\n<p>Reduce la velocidad<\/p>\n<p>Si lo que quieres es vivir cien a&ntilde;os<\/p>\n<p>Vac&uacute;nate contra el azar<\/p>\n<p>Deja pasar la tentaci&oacute;n<\/p>\n<p>Dile a esa chica que no llame m&aacute;s<\/p>\n<p>Y si protesta el coraz&oacute;n<\/p>\n<p>En la farmacia puedes preguntar:<\/p>\n<p>&iquest;Tiene pastillas para no so&ntilde;ar?<\/p>\n<p>Si quieres ser matusal&eacute;n<\/p>\n<p>Vigila tu colesterol<\/p>\n<p>Si tu pel&iacute;cula es vivir cien a&ntilde;os,<\/p>\n<p>No lo hagas nunca sin cond&oacute;n<\/p>\n<p>Es peligroso que tu piel desnuda<\/p>\n<p>Roce otra piel sin esterilizar,<\/p>\n<p>Que no se infiltre el virus de la duda<\/p>\n<p>En tu cama matrimonial<\/p>\n<p>Y si en tus noches falta sal,<\/p>\n<p>Para eso est&aacute; el televisor<\/p>\n<p>Si lo que quieres es cumplir cien a&ntilde;os<\/p>\n<p>No vivas como vivo yo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de abrir la puerta, Javier nos cedi&oacute; el paso a Lorena y a m&iacute;. Yo segu&iacute; a la mujer hasta una especie de sal&oacute;n con acceso a una terraza con vistas al Atl&aacute;ntico. El hombre sac&oacute; una botella de Jack Daniel&acute;s y sirvi&oacute; tres whiskys que terminaron de rematar a Lorena. La mujer se vino hacia m&iacute; rodeando mi cuello con sus brazos antes de fundirnos en un apasionado beso. Su lengua buscaba la m&iacute;a enrosc&aacute;ndose de manera lasciva. Mis manos recorrieron su menudo cuerpo de gimnasta. De repente Javier se coloc&oacute; tras ella, retirando su melena rizada bes&oacute; su cuello y su espalda.<\/p>\n<p>Como si fuera una orden, Lorena dej&oacute; de besarme y se separ&oacute; lo suficiente para que su hombre pudiera maniobrar. Javier coloc&oacute; un collar de cuero alrededor del cuello de la mujer para luego enganchar una cadena met&aacute;lica. Lorena me mir&oacute; a los ojos con media sonrisa y ojos de gata:<\/p>\n<p>-Hans, ahora vas a conocer a la aut&eacute;ntica Lorena. Una de esas mujeres tan dif&iacute;cil de encontrar. Una de esas que deciden quien merece recibir el placer que est&aacute; dispuesta a dar de manera sumisa. El tipo del bar no dejaba de ser un pobre diablo incapaz de entender que es ella la que decide cu&aacute;ndo, c&oacute;mo y con qui&eacute;n.<\/p>\n<p>Javier tir&oacute; de la cadena haciendo que Lorena se exhibiese ante m&iacute;. Fui invitado a desprenderla de aquel min&uacute;sculo vestido para disfrutarla en todo su esplendor. Lorena era una mujer espectacular. En su preciosa cara destacaban unos ojos color miel, unos p&oacute;mulos marcados y unos labios que promet&iacute;an placeres prohibidos. Por su cuello se descend&iacute;a hasta un busto de generoso tama&ntilde;o, con dos aureolas perfectamente redondas y coronadas por un pez&oacute;n gordo y oscuro. Era una mujer de piel morena.<\/p>\n<p>El cuerpo se estrechaba a medida que se descend&iacute;a hasta una cintura de medida extraordinariamente peque&ntilde;a. No puede resistirme a ce&ntilde;irla con mis manos arrancando el primero de los muchos suspiros que nos quedaban aquella noche. Su sexo rasurado dejaba ver unos labios vaginales de poco grosor. El culo firme, redondo, propio de una jugadora de v&oacute;ley brasile&ntilde;a, del mismo color del resto del cuerpo delataba que no imped&iacute;a que el sol la ba&ntilde;ase desnuda ninguna parte de su cuerpo.<\/p>\n<p>La mujer se acerc&oacute; a m&iacute; y me bes&oacute; el cuello antes de morderme. Poco a poco fue desabrochando mi camisa y besando cada cent&iacute;metro de cuerpo que iba quedando al aire hasta colocarse de rodillas. La erecci&oacute;n de mi polla se marcaba en la bragueta de mi pantal&oacute;n. Lorena no dud&oacute; en morder la silueta de mi miembro por encima de mi vaquero antes de proceder a liberarlo. Todo esto suced&iacute;a mientras de alg&uacute;n lugar sal&iacute;a la voz de Sade entonando No Ordinary Love d&aacute;ndole a la secuencia un tono m&aacute;s sensual si cab&iacute;a.<\/p>\n<p>Mi polla salt&oacute; como un resorte cuando Lorena la liber&oacute;. En ese momento, Javier me cedi&oacute; el extremo de la cadena. Sonre&iacute; y tir&eacute; de ella haci&eacute;ndole saber a la mujer que quer&iacute;a que levantara la cabeza. Un suspiro precedi&oacute; a su mirada al tiempo que sacaba la lengua para lamer desde mis huevos hasta el glande, a punto de estallar por la excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Lorena se mostr&oacute; como una aut&eacute;ntica maestra de la felaci&oacute;n. Se la introduc&iacute;a poco a poco hasta alojarla en lo m&aacute;s profundo de su garganta para comenzar el camino inverso y apretar sus labios entorno al capullo. Durante 10 minutos estuvo ofreci&eacute;ndome todo su cat&aacute;logo de habilidades hasta que la situaci&oacute;n ped&iacute;a ir un paso m&aacute;s all&aacute;.<\/p>\n<p>Sin soltar la cadena agarr&eacute; su cabeza y comenc&eacute; una tremenda follada. El ruido l&iacute;quido de mi polla percutiendo contra su boca lubricada con abundante saliva era excitante. Las babas de la mujer se sal&iacute;an y ca&iacute;an sobre sus maravillosas tetas. Ella se aferr&oacute; a mis muslos para recibir la follada. No se retir&oacute; cuando mis piernas tensas anunciaban que el final se acercaba. Un grito anunci&oacute; que me estaba corriendo dentro de la boca de aquel animal sexual que era Lorena. Se trag&oacute; la mayor parte de mi semen caliente. Algunos restos se salieron por la comisura de sus labios.<\/p>\n<p>Ca&iacute; derrotado sobre un asiento cuando Javier tom&oacute; las riendas met&aacute;licas que marcaban el ritmo a la mujer. La coloc&oacute; a 4 patas sobre un sof&aacute;. Lorena mov&iacute;a su culo de manera sensual, c&oacute;mo desafiando a su hombre. &Eacute;ste no dud&oacute; en azotar cada nalga varias veces, muchas vece. Los suspiros y gemidos de placer de la mujer contrastaban con las marcas que los dedos iba dejando Javier en las maravillosas posaderas de ella. Con mi m&oacute;vil (seg&uacute;n me hab&iacute;a indicado el hombre) tom&eacute; varias fotograf&iacute;as del castigo al que estaba sometiendo a su mujer. Incluso me pidi&oacute; que grabase cuando se coloc&oacute; tras ella y la penetr&oacute; sin compasi&oacute;n:<\/p>\n<p>-&iquest;Era esto lo que quer&iacute;as verdad, perra? &ndash;Le preguntaba al tiempo que tiraba de la cadena oblig&aacute;ndola a tirar la cabeza hacia atr&aacute;s.<\/p>\n<p>-S&iacute;, joder, s&iacute;. Esto es lo que quer&iacute;a. Ser tu perra.<\/p>\n<p>El hombre aument&oacute; el ritmo de la follada hasta alcanzar el orgasmo con un grito casi animal. La imagen de aquella pareja follando hizo que mi recuperaci&oacute;n se acelerase. Otra vez me encontraba con la polla erecta y dispuesta a empotrar a aquella peque&ntilde;a perra. Me levant&eacute; y Javier me volvi&oacute; a ceder el poder de la cadena. Tom&eacute; a Lorena por la cintura y la levant&eacute; en vilo. Consegu&iacute; que se enganchara a m&iacute;. Me rode&oacute; el cuerpo con sus piernas mientras con los brazos me rodeaba el cuello. Contra la pared la penetr&eacute;. Incluso con el cond&oacute;n que me hab&iacute;a colocado notaba lo lubricado que ten&iacute;a el co&ntilde;o. La mezcla de sus flujos vaginales y el semen de Javier sirvieron para que mi polla, protegida por el profil&aacute;ctico, avanzase sin problemas por aquel volc&aacute;n en erupci&oacute;n que era el sexo de Lorena. Le com&iacute;a el cuello y la o&iacute;a gemir mientras se la clavaba en lo m&aacute;s profundo de su ser. Javier no perd&iacute;a detalle con su m&oacute;vil.<\/p>\n<p>-Joder, que mujer tienes Javier.<\/p>\n<p>-Es una perra muy complaciente.<\/p>\n<p>Lorena me mordi&oacute; el hombro cuando alcanz&oacute; un orgasmo al ver que su marido grababa como estaba siendo follada por aquel desconocido. Grit&eacute; de verdadero dolor al sentir sus dientes clavarse en el trapecio de mi hombro. Aceler&eacute; contra aquel co&ntilde;ito de perra haciendo que su menudo cuerpo chocase contra la pared sin cuidado:<\/p>\n<p>-Sigue, cabr&oacute;n, sigue joder. M&aacute;s fuerte&hellip; &ndash;La mujer me animaba a que no parase en la follada.<\/p>\n<p>El tel&eacute;fono m&oacute;vil de Javier grab&oacute; un nuevo orgasmo. Esta vez capt&oacute; la imagen de mi cuerpo desnudo, de pie, empotrando a Lorena contra la pared mientras la cadena se balanceaba entre los dos, pendiendo del collar que abrazaba su cuello. Aquella mujer hab&iacute;a conseguido que me corriese en poco tiempo dos veces. Ella tambi&eacute;n se mostraba agotada despu&eacute;s de haber sido utilizada por dos hombres sin apenas descanso. Sentados cada uno en un sof&aacute; degustamos otro whisky que nos sirvi&oacute; Javier.<\/p>\n<p>No supe calcular el tiempo que transcurri&oacute; hasta que Lorena, con su media sonrisa de &ldquo;femme fatal&quot;, se dirigi&oacute; hacia su marido gateando, arrastrando la cadena met&aacute;lica. Javier la esperaba tumbado. La mujer comenz&oacute; besando sus piernas, desde las rodillas hasta la cara interior de los muslos para encontrarse ante el miembro erecto de su hombre. Sab&iacute;a lo que ten&iacute;a que hacer. Se esmer&oacute; en lamerle polla, desde la base y los huevos hasta el capullo. Pero el hombre no le permiti&oacute; acabar la faena y la hizo que se colocase sobre &eacute;l. La mujer se sent&oacute; sobre la cara de su marido y disfrut&oacute; de una comida de co&ntilde;o. Desde mi posici&oacute;n, pod&iacute;a ver el perfecto cuerpo de Lorena sentado sobre la cabeza de Javier.<\/p>\n<p>La mujer gritaba extasiada por el movimiento de la lengua de su marido sobre su cl&iacute;toris. Ella tiraba del pelo y mov&iacute;a su pubis contra la cara de Javier. Antes de llegar al orgasmo, Lorena, se coloc&oacute; sobre el regazo de su marido y agarr&aacute;ndole la polla descendi&oacute; sobre &eacute;l. Sintiendo como el capullo topaba en lo m&aacute;s hondo de su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>La mujer comenz&oacute; una lenta cabalgada sobre su marido. Su maravilloso culo rebotaba contra el pubis de &eacute;l mientas las manos del hombre acariciaban su figura hasta sus gl&uacute;teos. No perd&iacute; detalle de las im&aacute;genes con mi m&oacute;vil. La melena rubia de Lorena se mov&iacute;a en su espalda con cada movimiento de ella sobre la polla. Javier tir&oacute; de la cadena oblig&aacute;ndola a inclinarse sobre su torso y comerle las tetas. Ella se agarr&oacute; las nalgas y las separ&oacute; ofreci&eacute;ndome una espectacular visi&oacute;n de su entrada trasera en lo que era toda una declaraci&oacute;n. No me hice esperar y tras lubricar mi polla con un gel me acerqu&eacute; a ellos y la sodomic&eacute; lentamente. Sintiendo como los dos miembros erectos horadaban sus agujeros entre gritos de la mujer. Durante 10 minutos, Lorena, aguant&oacute; la doble penetraci&oacute;n a la que la sometimos su marido y yo.<\/p>\n<p>Aquel menudo cuerpo de mujer era un juguete entre nosotros. Poco a poco fuimos acelerando el ritmo de la follada. La mujer gritaba, gem&iacute;a, suspiraba, con su cadena pendiendo del collar del cuello. Anunci&oacute; que llegaba al orgasmo con una espectacular corrida que acab&oacute; mojando los huevos de su marido. Por mi parte, antes de correrme, me sal&iacute; de su ano, y quit&aacute;ndome el cond&oacute;n, me coloqu&eacute; frente a ella para masturbarme. Tir&eacute; de la cadena para que se incorporara y me masturb&eacute; hasta correrme en su cara y sus tetas. Mi leche caliente manchaba su perfecto cuerpo de gimnasta. A Javier le pudo el morbo de ver la cara y las tetas de su mujer manchadas con el semen de un desconocido y termin&oacute; por derrarmarse dentro de su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Ca&iacute;mos rendidos los tres, el matrimonio junto, ella sobre &eacute;l. Yo en un asiento a la derecha. Sin darnos cuenta nos dormimos. Varias horas despu&eacute;s despert&eacute;, solo en el sal&oacute;n. Entend&iacute; que ellos se hab&iacute;an ido al dormitorio. Sin despedirme (por discreci&oacute;n) me largu&eacute; de aquel apartamento a mi casa. Por la noche, recib&iacute; un whatsapp:<\/p>\n<p>-Gracias por la noche que nos ofreciste. Javi y Lore.<\/p>\n<p>Junto al texto entraron m&aacute;s de 15 fotograf&iacute;as y un par de v&iacute;deos con la sesi&oacute;n de sexo que nos hab&iacute;amos dado. Pese a que sigo manteniendo su n&uacute;mero de tel&eacute;fono no nos hemos vuelto a poner en contacto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Soy Hans, como ya coment&eacute; en mi anterior relato, soy un tipo maduro (47 a&ntilde;os) que lleg&oacute; a la Isla de Tenerife hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas.&nbsp; Soy bebedor, mujeriego y lud&oacute;pata. En estos m&aacute;s de 20 a&ntilde;os las he visto de todos los colores. He ganado mucho dinero y perdido otro tanto, he visto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16556,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-28426","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28426","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16556"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28426"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28426\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28426"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28426"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28426"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}