{"id":28520,"date":"2021-03-18T23:00:00","date_gmt":"2021-03-18T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-03-18T23:00:00","modified_gmt":"2021-03-18T23:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-hmedas-primera-etapa-16","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-hmedas-primera-etapa-16\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas: Primera Etapa (16)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28520\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 24<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando su madre desapareci&oacute; por la puerta, el joven mir&oacute; su m&oacute;vil.&nbsp; La luz parpadeaba, anunciando que ten&iacute;a alg&uacute;n mensaje pendiente de leer. &ldquo;T&iacute;a Carmen&rdquo; era lo que pon&iacute;a en la pantalla, lo abri&oacute; antes de arrancar y ley&oacute; el contenido.<\/p>\n<p>&mdash;Las pizzas acaban de llegar, cuando vengas, sube a mi habitaci&oacute;n. Seguramente tu madre vendr&aacute; para las ocho y media o nueve, tenemos tiempo, pero&hellip; DATE PRISA.<\/p>\n<p>Sergio pis&oacute; el acelerador y sali&oacute; disparado al encuentro de su t&iacute;a. La carretera se hac&iacute;a eterna, interminable. El miembro del chico le ped&iacute;a que corriera m&aacute;s, porque si tardaba mucho en llegar, podr&iacute;a correrse all&iacute; mismo.<\/p>\n<p>Aunque el recorrido se le hizo largo y tedioso, apenas se acordar&iacute;a en el futuro. Aparc&oacute; el coche y sali&oacute; corriendo a la casa, las llaves le resbalaban de sus manos sudorosas, era un manojo de nervios. Consigui&oacute; meterla por la ranura &ldquo;no va a ser lo &uacute;nico que meta&rdquo; pens&oacute; de manera descara al abrir la puerta.<\/p>\n<p>Desde la parte baja de la casa, todo se ve&iacute;a apagado, salvo la luz en la habitaci&oacute;n de su t&iacute;a. Se quit&oacute; las zapatillas lo m&aacute;s r&aacute;pido que pudo y subi&oacute; a&uacute;n m&aacute;s veloz por las escaleras. Estaba atorado, con el coraz&oacute;n explotando dentro de su pecho, hab&iacute;a dejado a un lado su parte humana, la racional. Solo estaba su lado salvaje, el animal que llevaba dentro. Tuvo que controlarse en el trayecto, no quer&iacute;a tropezar y quedarse sin el majar que esperaba en el piso de arriba y&hellip; tampoco llenar toda la casa de saliva, estaba demasiado euf&oacute;rico.<\/p>\n<p>Por fin estaba ante la puerta, como la otra noche. Aunque esta vez, estaba abierta y solo tuvo que empujarla, entrando de sopet&oacute;n, sin embargo all&iacute; no hab&iacute;a nadie. Anduvo hasta la cama. Estaba hecha y las dos luces de la l&aacute;mpara estaban encendidas, dos faroles con poca fuerza que daban una sensaci&oacute;n de calidez a la estancia. En ese momento, otra luz ilumin&oacute; la habitaci&oacute;n, era la del ba&ntilde;o a su espalda. La puerta se hab&iacute;a abierto y de all&iacute;, sal&iacute;a su t&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Has llegado pronto, &iquest;tienes prisa por algo?<\/p>\n<p>&mdash;Madre de dios&hellip;<\/p>\n<p>Carmen apareci&oacute; con una bata de terciopelo negro que le llegaba m&aacute;s arriba de las rodillas. El pelo casi dorado, ondulado y con algunos tirabuzones como los que llevaba su madre. Estaba realmente preciosa, se acerc&oacute; al joven con paso decidido, mientras este se quedaba quieto sin poder moverse y a punto de temblar. De cerca vio c&oacute;mo se hab&iacute;a pintado los ojos con una sombra rosa y estos ten&iacute;an a&uacute;n m&aacute;s color, &iquest;acaso aquello era posible?<\/p>\n<p>&mdash;Si a&uacute;n estoy vestida&hellip; &mdash;dijo ella con una sonrisa, mostrando unos labios recubiertos de gloss que le daban mayor volumen.<\/p>\n<p>Pos&oacute; su mano en el pecho del joven, el solo roce de sus dedos le produjo una atracci&oacute;n irrefrenable. No dudo en empujarle con cierta fuerza, Sergio se dej&oacute; caer contra la cama, para que acto seguido ella hiciera lo mismo, sent&aacute;ndose a ahorcajadas encima del muchacho.<\/p>\n<p>&mdash;Carmen, por dios&hellip; &mdash;Sergio pas&oacute; sus manos por los muslos visibles, no sab&iacute;a que m&aacute;s decir, ni hacer, su garganta estaba seca y agarrotada.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Carmen? No, Carmen no&hellip; prefiero que me llames t&iacute;a. &mdash;dec&iacute;a mientras su cadera comenzaba a moverse encima del pene casi erecto en su totalidad&mdash; Parece que ya est&aacute;s listo &iquest;La has tenido as&iacute; todo el d&iacute;a?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;. No te lo he demostrado con la foto.<\/p>\n<p>Carmen embisti&oacute; m&aacute;s fuerte la entrepierna de Sergio, dando con su sexo en el gran bulto de su sobrino. Resopl&oacute; con fuerza pensando en la dichosa imagen que tan acalorada la hab&iacute;a puesto. Encima del muchacho, a horcajadas con sus piernas abiertas, notaba en su ropa interior un calor que no le ayudaba a serenarse.<\/p>\n<p>&mdash;Joder, cari&ntilde;o, eso no se le hace a tu t&iacute;a&hellip; Has sido mal&iacute;simo, pero ahora vas a tener tu recompensa.<\/p>\n<p>Con calma deshizo el nudo de su bata, para despu&eacute;s, con m&aacute;s calma a&uacute;n, como si el tiempo no jugara en su contra, abrir una parte de la bata y despu&eacute;s, la otra. La prenda se abri&oacute; con una sutileza que desbordaba erotismo quedando toda la bata abierta delante del joven.<\/p>\n<p>Sergio abri&oacute; la boca ante tal despliegue de armas de mujer, volvi&eacute;ndose a quedar sin hablar. Su t&iacute;a llevaba lencer&iacute;a de encaje, seguramente &ldquo;cara&rdquo;. Era de color rosado, la parte de abajo estaba formado por una braga que rozaba el l&iacute;mite para ser un tanga, y tapaba menos de la mitad de sus nalgas. Pero la parte de arriba&hellip; Sergio no pod&iacute;a dejar de mirar.<\/p>\n<p>Los pechos de su t&iacute;a estaban metidos en un sujetador que las mostraban perfectas, grandes como eran y jugosas como un algod&oacute;n de az&uacute;car. El joven pens&oacute; estar en el para&iacute;so, aquello no pod&iacute;a ser cierto, era la mejor imagen que hab&iacute;a visto en su vida. S&iacute;, su t&iacute;a era mayor, ten&iacute;a algunas arrugas, sobre todo de expresi&oacute;n y su vientre no estaba plano. Hab&iacute;a pasado dos embarazos que dejaron rastros que no se ir&iacute;an jam&aacute;s, pero se conservaba como un buen vino.<\/p>\n<p>&mdash;Parece&hellip; que te gusta. &mdash;la voz de Carmen sonaba agitada.<\/p>\n<p>&mdash;Me encanta. &mdash;logr&oacute; decir sin perder la cordura.<\/p>\n<p>Ninguno pod&iacute;a hablar demasiado, estaban demasiado atorados, les invad&iacute;a el placer como un par&aacute;sito que no pod&iacute;an matar. Sergio temblaba al pensar en cu&aacute;l ser&iacute;a el siguiente paso, segu&iacute;a con las manos quietas en los duros muslos de su t&iacute;a, era un ni&ntilde;o asustado delante de una diosa.<\/p>\n<p>Su t&iacute;a en cambio, segu&iacute;a moviendo su cadera, cada vez notando m&aacute;s el terrible sable de que la atravesaba por completo su vagina. Se apoy&oacute; en el pecho de este con las manos estiradas, como si ya hubieran comenzado con el coito. Sergio no perd&iacute;a de vista el precioso cuerpo de su t&iacute;a que en ese momento ten&iacute;a m&aacute;s cerca. El calor que le atravesaba el pantal&oacute;n debido al horno que su t&iacute;a ten&iacute;a en las piernas era demasiado. Sent&iacute;a que el para&iacute;so se volv&iacute;a tangible en la tierra y a cada movimiento de la mujer, los pechos apretados por ambos brazos daban la sensaci&oacute;n de ser inabarcables.<\/p>\n<p>&mdash;Ti&hellip; ti&hellip; t&iacute;a&hellip; si seguimos as&iacute;&hellip; me corro.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute;s muy caliente? &mdash;la boca se le quedaba pastosa.<\/p>\n<p>&mdash;Si la meto, me corro &mdash;dijo Sergio como pudo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Dios m&iacute;o! No me digas esas cosas. &mdash;se mordi&oacute; el labio con lujuria y apret&oacute; sus u&ntilde;as contra la piel del chico. Trato de desfogarse con eso, pero necesitaba m&aacute;s&mdash; &iquest;T&uacute; sabes lo bien que sienta que le digan esas cosas a una mujer de mi edad?<\/p>\n<p>&mdash;Pero no miento&hellip; no voy a aguantar ni un minuto.<\/p>\n<p>&mdash;Ca&hellip; cari&ntilde;o, yo tambi&eacute;n estoy acelerad&iacute;sima. &mdash;se le ocurri&oacute; que lo mejor ser&iacute;a ir paso a paso&mdash; &iquest;Quiz&aacute; unos preliminares?<\/p>\n<p>&mdash;Si nos da tiempo&hellip; ser&aacute; lo mejor.<\/p>\n<p>&mdash;Una duda, &mdash;parando por primera vez el movimiento de su cadera y recogi&eacute;ndose el pelo tras la oreja&mdash; si&hellip; Si acabas&hellip; &iquest;Podr&aacute;s seguir?<\/p>\n<p>&mdash;Joder &mdash;pensando en lo caliente que estaba y en c&oacute;mo le ard&iacute;a el cuerpo&mdash; apostar&iacute;a lo que fuera a que s&iacute;.<\/p>\n<p>Carmen se baj&oacute; de la montura y se apoy&oacute; en la cama. Aunque apenas le dio tiempo a pensar en qu&eacute; hacer, ya que instantes despu&eacute;s Sergio la hab&iacute;a agarrado de las piernas y la tumbaba en la cama. Sus manos &aacute;giles y tambi&eacute;n nerviosas, llegaron hasta las braguitas de su t&iacute;a, las cuales quitaron de golpe con precisi&oacute;n de cirujano ante la pasividad de esta. El sexo de Carmen hizo acto de presencia, esta vez estaba impoluto, sin ning&uacute;n pelo a la vista. Se lo hab&iacute;a rasurado para &eacute;l, &ldquo;menudo regalo&rdquo;.<\/p>\n<p>Sergio acerc&oacute; su rostro, pod&iacute;a oler el aroma que desprend&iacute;a, estaba notablemente mojado. Se ve&iacute;a brillante con la tenue luz que desped&iacute;an las peque&ntilde;as l&aacute;mparas, ten&iacute;a un color rosado que cautivaba, Sergio pens&oacute; que no habr&iacute;a cosa m&aacute;s bonita en la tierra.<\/p>\n<p>Unos labios temblorosos se arrimaron al dulce tesoro de la mujer, pod&iacute;a sentir como el calor emanaba del interior. Solt&oacute; un poco de aire sobre el cl&iacute;toris de la mujer para aplacar ese fuego. Carmen se estremeci&oacute; por completo, desde el primer cent&iacute;metro de piel al &uacute;ltimo. Not&oacute; el aliento caliente de su sobrino como el mejor de los n&eacute;ctares. Sac&oacute; su lengua sin poder detenerse, no pensaba en lo que hac&iacute;a, solo quer&iacute;a hacerlo y punto. La puso en la parte m&aacute;s inferior de la vagina de la mujer y subi&oacute; muy despacio hasta el otro extremo dejando un rastro de saliva que parec&iacute;a el de un animal.<\/p>\n<p>Los jugos se amontonaban en su boca, &ldquo;Marta no se mojaba tanto&rdquo; pens&oacute; al ver que estos se derramaban fuera de su lengua. Carmen notaba el calor y la humedad que imprim&iacute;a la lengua de su sobrino, sintiendo un incontrolable placer que le hizo cerrar los ojos, apretar con fuerza el edred&oacute;n y volar por un mundo de felicidad.<\/p>\n<p>&mdash;Madre del amor hermoso&hellip; &mdash;dijo al notar como la lengua de Sergio terminaba su recorrido&mdash; esto es&hellip; es como&hellip; tocar el cielo.<\/p>\n<p>&mdash;Apenas he empezado &mdash;respondi&oacute; el joven, viendo como el pecho de su t&iacute;a sub&iacute;a y bajaba acelerado.<\/p>\n<p>&mdash;Sigue, cari&ntilde;o&hellip;, sigue, por favor&hellip; &mdash;le rogaba con una voz temblorosa.<\/p>\n<p>El sobrino obedeci&oacute; y pas&oacute; su lengua por el cl&iacute;toris de su t&iacute;a. Esta zona tambi&eacute;n estaba h&uacute;meda y dura&hellip; Carmen no pod&iacute;a esconder lo caliente que estaba y observando su zona &iacute;ntima ser&iacute;a una locura negarlo. Lo rode&oacute;, lo lami&oacute; y lo degust&oacute;, haciendo que la mujer no pudiera tener sus piernas quietas.<\/p>\n<p>El jugueteo termin&oacute; y un h&aacute;bil dedo se comenz&oacute; a colar en el interior de Carmen, gimi&oacute; al notar como le horadaba el interior. Pero m&aacute;s le gust&oacute;, cuando al movimiento de aquella juguetona falange, se le uni&oacute; una todav&iacute;a m&aacute;s traviesa lengua que volvi&oacute; a visitar el cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Los entrantes hab&iacute;an terminado, Sergio se dispon&iacute;a a darle el primer plato. Su lengua comenz&oacute; a moverse con verdadera ma&ntilde;a por la zona m&aacute;s er&oacute;gena de su t&iacute;a, mientras que el dedo entraba y sal&iacute;a presionando las paredes abultadas del interior.<\/p>\n<p>&mdash;Mi vida&hellip; hacia cuanto que no me hac&iacute;an esto&hellip; ni lo recuerdo&hellip; &mdash;a Carmen cada vez se le hac&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil estar all&iacute;, su mente volaba y volaba.<\/p>\n<p>Ve&iacute;a con unos ojos a medio cerrar como su sobrino se deleitaba con su sexo rasurado. El placer la estaba inundando, abri&oacute; todo lo que pudo las piernas para recibir el m&aacute;ximo de gozo. En menos de un minuto, quiz&aacute; no hab&iacute;an pasado ni treinta desde que Sergio se lo hab&iacute;a tomado en serio, todo el calor se concentr&oacute; en una sola zona.<\/p>\n<p>&mdash;No&hellip; no&hellip; no me lo creo &mdash;Sergio la mir&oacute; sin dejar de desempe&ntilde;ar su tarea&mdash; me&hellip; voy&hellip; me voy a&hellip; a&hellip; a&hellip; a correr.<\/p>\n<p>Los gemidos ahora eran m&aacute;s sonoros, las bromas se hab&iacute;an acabado, ahora llegar&iacute;a el cl&iacute;max que tanto ansiaba. Los primeros retazos de orgasmo aparecieron, pero Carmen los aplac&oacute;, sab&iacute;a que luego los multiplicar&iacute;a. Aunque tal era la suma de placer que le daban aquel dedo y aquella lengua, que le era imposible retener todo aquello un segundo m&aacute;s. Sabiendo que era inevitable, avis&oacute; a su sobrino.<\/p>\n<p>&mdash;Cari&hellip; cari&hellip; &ntilde;o&hellip;, no me aguanto, me corro&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;C&oacute;rrete t&iacute;a&hellip; a eso hemos venido&hellip; &mdash;dijo sacando por primera vez su boca del cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>&mdash;Pero, sa&hellip; saca&hellip; saca&hellip; tu lengua&hellip; que la&hellip; me&hellip; me&hellip; me&hellip;<\/p>\n<p>Los sollozos eran m&aacute;s altos, convirti&eacute;ndose en verdaderos alaridos. Carmen no se acordaba de lo que era un verdadero orgasmo, aunque no quer&iacute;a expresarse de manera tan sonora, le era imposible ceder ante tales sensaciones. Sinti&oacute; como se electrificaba su cuerpo, como la espalda se arqueaba contra la cama y como el interior de su sexo ard&iacute;a como si del mismo infierno se tratara. Logr&oacute; recordar lo que era el placer.<\/p>\n<p>&mdash;No&hellip; no me quito &mdash;dijo su sobrino llamando su atenci&oacute;n&mdash; c&oacute;rrete.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;DIOS!<\/p>\n<p>Carmen ante la puerta abierta que le dej&oacute; el joven, no dud&oacute; en aceptarla. Puso un antebrazo en la cama y se erigi&oacute; levemente no quer&iacute;a perderse ni un segundo. Colocando la otra mano en el pelo de su sobrino, le aprision&oacute; ante su sexo, mientras este segu&iacute;a moviendo su cabeza al tiempo que lamia. La explosi&oacute;n estaba all&iacute;, aquella situaci&oacute;n le provocaba un morbo inexplicable, era la primera vez que iba a hacer algo como eso, iba a terminar mientras alguien le devoraba su sexo. El calor se hab&iacute;a concentrado y ya reventaba la salida, por lo que con un grito clamando al cielo, Carmen lo dej&oacute; salir.<\/p>\n<p>Las piernas temblaron fren&eacute;ticas y se movieron pose&iacute;das por el demonio, su brazo qued&oacute; sin fuerzas casi haci&eacute;ndola caer en la cama, pero aguanto. La presi&oacute;n le hizo cerrar los ojos, sin embargo quer&iacute;a ver el momento, el instante en el que su sobrino, recib&iacute;a el orgasmo que su t&iacute;a le ofrec&iacute;a a su boca.<\/p>\n<p>En su interior se sent&iacute;a m&aacute;s liviana, m&aacute;s desatada, su cara ard&iacute;a y en las partes bajas de su cuerpo parec&iacute;a haberse metido en la piscina. Los pulmones trabajaban al m&aacute;ximo de su capacidad mientras dentro del sujetador sus senos parecieran que iban a extra&ntilde;ar de la presi&oacute;n. El placer que le recorr&iacute;a todo su cuerpo ten&iacute;a el epicentro en su vagina. No supo cu&aacute;nto tiempo paso, pero m&aacute;s de un minuto estuvo gimiendo con un hilo de voz, el gozo segu&iacute;a y segu&iacute;a mientras observaba como su sobrino le limpiaba todo lo que emanaba de ella.<\/p>\n<p>&mdash;Pa&hellip; para&hellip;, mi vida, para&hellip; &mdash;le consigui&oacute; decir en un momento que pudo&mdash; no lo soporto m&aacute;s, dema&hellip; demasiado placer.<\/p>\n<p>Sergio retir&oacute; su boca del sexo y esta observ&oacute; que toda humedad que ten&iacute;a en su interior ahora manchaba la mand&iacute;bula del joven. Peque&ntilde;os trozos de sus fluidos se posaban tanto en labios como en los p&oacute;mulos de este y una gota traviesa, rept&oacute; desde su barbilla recorriendo su cuello.<\/p>\n<p>&mdash;Menuda&hellip; corrida, Carmen&hellip; &mdash;Sergio no pod&iacute;a creerse semejante despliegue de fluidos mientras se pasaba la mano por el p&oacute;mulo. En un arrebato de pasi&oacute;n le a&ntilde;adi&oacute;&mdash; Est&aacute;s deliciosa.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te&hellip; te&hellip;? &mdash;a la mujer todav&iacute;a le costaba recuperarse&mdash; &iquest;Te lo has comido?<\/p>\n<p>&mdash;Lo que pude&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Jes&uacute;s&hellip;! &iexcl;Jes&uacute;s! Me&hellip; has matado.<\/p>\n<p>Carmen se qued&oacute; tirada en la cama con la respiraci&oacute;n a toda velocidad y el coraz&oacute;n dando latidos desbocados, sent&iacute;a que en cualquier momento podr&iacute;a sufrir un infarto. Intent&oacute; llenar todo lo que pudo sus pulmones, para serenarse aunque fuera un poco, pero le costaba m&aacute;s que nada en el mundo. El orgasmo hab&iacute;a sido perfecto, o quiz&aacute; m&aacute;s que perfecto, sin embargo la excitaci&oacute;n y la pasi&oacute;n, todav&iacute;a segu&iacute;an all&iacute;.<\/p>\n<p>Sergio hab&iacute;a ido al ba&ntilde;o a limpiarse un poco el rostro, estaba demasiado mojado para seguir con la tarea. Apenas tard&oacute; unos segundos en volver que su t&iacute;a ya trataba de levantarse para conseguir sentarse en la cama.<\/p>\n<p>&mdash;A&uacute;n me tiemblan las piernas &mdash;habl&oacute; en un susurro, todav&iacute;a pensando en lo que su cuerpo no paraba de sentir.<\/p>\n<p>&mdash;Espero&hellip; que sea el comienzo&hellip; de algo mejor. &mdash;ambos sent&iacute;an algo de verg&uuml;enza por estar el uno frente al otro, las cosas hab&iacute;an cambiado mucho para Carmen sin estar borracha.<\/p>\n<p>&mdash;Lo es. &mdash;se sent&oacute; al borde de la cama y mir&oacute; desafiante al bulto que su sobrino escond&iacute;a enfrente de sus ojos&mdash; &iquest;Esto&hellip; est&aacute; listo?<\/p>\n<p>&mdash;Estoy demasiado caliente, no s&eacute; si voy a aguantar siquiera 10 segundos.<\/p>\n<p>&mdash;Ser&iacute;a todo un halago para m&iacute; &mdash;sac&oacute; el primer bot&oacute;n y baj&oacute; los pantalones para ver el pene solo tapado por el calzoncillo&mdash; s&iacute; que&hellip; s&iacute; que est&aacute;s listo, madre de dios. &mdash;adentr&oacute; sus dedos por el calzoncillo y una mano sac&oacute; lo que dentro reposaba.<\/p>\n<p>Carmen no pudo evitar contener el aliento cuando la vio de frente y sin estar ebria. Sus ojos se posaron despu&eacute;s en los de su sobrino, buscando saber si aquello era real, s&iacute; que lo era. En su mano, rode&aacute;ndola con sus dedos, el pene de su sobrino era acero, estaba tan dura&hellip; tan ardiente&hellip; y a la vez tan suave, le pareci&oacute; magnifico. Aquello confirmaba lo que se ve&iacute;a en la foto y en directo, parec&iacute;a much&iacute;simo mejor.<\/p>\n<p>&mdash;Por favor, Sergio&hellip; &iquest;Eran dieciocho? &mdash;su voz apenas sal&iacute;a en un susurro. Mientras con la mano diestra sujetaba el sexo del joven, con la otra le quitaba los pantalones dejando &uacute;nicamente en la parte de abajo los calcetines.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;&hellip; &mdash;contest&oacute; despu&eacute;s de un resoplido notando como su t&iacute;a tiraba la piel de su prepucio hacia atr&aacute;s&mdash; 14 de per&iacute;metro.<\/p>\n<p>La mujer miraba como hipnotizada el m&uacute;sculo que ten&iacute;a en las manos, le parec&iacute;a incre&iacute;ble, &ldquo;&iquest;d&oacute;nde has estado todo este tiempo?&rdquo; pens&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Va a ser r&aacute;pido? &mdash;dijo Carmen casi por no mantenerse en silencio.<\/p>\n<p>&mdash;Muy&hellip; r&aacute;pido&hellip; &mdash;las piernas del joven comenzaron a estremecerse.<\/p>\n<p>&mdash;Si&eacute;ntate, cari&ntilde;o. &mdash;volvi&oacute; a obedecer y ella se arrodill&oacute; entre sus piernas&mdash; &iquest;Te apetece algo en especial? &mdash;le pregunt&oacute; mientras se quitaba la bata del todo y echaba su pelo hacia atr&aacute;s. Pero Sergio no entend&iacute;a, apenas pod&iacute;a comprender algo en ese momento&mdash; lo digo, porque&hellip; yo me he&hellip; ido&hellip; en tu boca&hellip; por si t&uacute;&hellip; ya sabes.<\/p>\n<p>&mdash;No, t&iacute;a &mdash;apret&oacute; los dientes gozando de placer&mdash; no me va mucho&hellip; &iquest;Y si luego te beso? Me&hellip; me&hellip; dar&iacute;a como cosa&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qui&eacute;n te ha dicho que me puedes besar? &mdash;aquel comentario la solt&oacute; un poco y agarr&oacute; el miembro con m&aacute;s dureza.<\/p>\n<p>&mdash;No&hellip; no s&eacute;&hellip; &mdash;gimi&oacute; al sentir como de nuevo su prepucio sal&iacute;a a la luz por ma&ntilde;a de la mujer&mdash; quiz&aacute;&hellip; te apetec&iacute;a. &mdash;hab&iacute;a pensado que era lo que m&aacute;s le gustaba y que Marta nunca le hab&iacute;a permitido, pens&oacute; en probar suerte con Carmen. Pero cierta verg&uuml;enza casi le impide dec&iacute;rselo&mdash; Te importar&iacute;a&hellip; en tus&hellip; por&hellip; ya me entiendes &mdash;se rode&oacute; con la mano su propio pecho para hacerla entender.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;En mis tetas? &mdash;rio con cierto nerviosismo&mdash; no me importa, cari&ntilde;o, &iquest;me quito el sujetador?<\/p>\n<p>&mdash;No, no, mejor as&iacute;, est&aacute;n&hellip; muy&hellip; &mdash;Carmen sub&iacute;a y bajaba la piel de su sobrino con m&aacute;s velocidad&mdash; grandes&hellip; &iexcl;No me aguanto!<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te&hellip; gustan mucho? &mdash;se vio con m&aacute;s confianza y muy sensual. Carmen, soltando el pene de su sobrino llev&oacute; ambos brazos bajo su sujetador y desde la parte baja, elev&oacute; ambos senos para que se vieran a la perfecci&oacute;n&mdash; &iquest;as&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Son perfectas&hellip; me vuelves loco&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Cari&ntilde;o&hellip;, &mdash;r&iacute;o volviendo a coger el sable duro de Sergio&mdash; &iquest;te gusta&hellip; acabar en los pechos?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;&hellip; y&hellip; no&hellip; &mdash;Sergio pod&iacute;a notar los primeros esbozos de placer y apenas se la estaban tocando&mdash; ser&aacute;&hellip; la primera vez que lo haga.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No me lo puedo creer! &mdash;fue la primera vez que habl&oacute; con un tono normal&mdash; &iexcl;Qu&eacute; honor! &mdash;Sergio la mir&oacute;. Vio c&oacute;mo se dirig&iacute;a la punta el pene a sus pechos y a&ntilde;ad&iacute;a&mdash; Si lo deseas, puedes hacer los honores. La coges as&iacute; cuando vayas a explotar, pum&hellip; &mdash;se&ntilde;alando una zona de su pecho con el sexo de su sobrino&mdash; pum&hellip; pum&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Carmen&hellip;, por favor&hellip;, empieza, me est&aacute;s matando.<\/p>\n<p>&mdash;Claro, cari&ntilde;o, siento la espera&hellip; ojal&aacute; te guste&hellip; hace mucho que no lo hago.<\/p>\n<p>Sergio casi impaciente porque su t&iacute;a comenzara, disfrut&oacute; de la visi&oacute;n perfecta cuando Carmen abri&oacute; la boca y engull&oacute; toda la carne que pudo. El joven ech&oacute; hacia atr&aacute;s la cabeza con brusquedad, cerr&oacute; los ojos y se estremeci&oacute;. La mojada lengua de la mujer, humedec&iacute;a la parte inferior de su pene, al tiempo que la totalidad de la boca envolv&iacute;a la carne restante, el calor le llegaba a cada mil&iacute;metro.<\/p>\n<p>Aun haciendo muchos a&ntilde;os que Carmen no &ldquo;practicaba&rdquo; una felaci&oacute;n, se desenvolv&iacute;a con suma fluidez. Sub&iacute;a y bajaba su cabeza succionando el pene de Sergio sin parar, al tiempo que su mano hacia lo mismo moviendo la piel.<\/p>\n<p>El placer lleg&oacute; a los quince segundos. &ldquo;Imposible&rdquo; pens&oacute; Sergio, pero s&iacute; lo era. El l&iacute;quido preseminal hab&iacute;a comenzaba a salir. &ldquo;No me lo creo, &iquest;ya?&rdquo; se dijo el joven observando como su t&iacute;a segu&iacute;a centrada en la felaci&oacute;n y al mismo tiempo, le dedicaba una salvaje mirada con sus preciosos ojos. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n podr&iacute;a aguantar algo as&iacute;? Es normal&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>&mdash;Carmen&hellip; &mdash;ella le segu&iacute;a mirando con sus ojos del color del mar, mientras su cabeza sub&iacute;a y bajaba. A&uacute;n no le hab&iacute;a dado ni tiempo a que su pelo se alborotase&mdash; t&iacute;a&hellip; creo&hellip; que&hellip; que&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;&iquest;Ya?! &mdash;dijo la mujer at&oacute;nita por la rapidez, separando sus labios de la prisi&oacute;n que ten&iacute;an sometida al pene, pero sin detenerse en la masturbaci&oacute;n&mdash; &iexcl;&iquest;De verdad?!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Mierda! S&iacute;, s&iacute;, s&iacute;&hellip; &iquest;Hacemos&hellip;? &iquest;&ldquo;Eso&rdquo;? &mdash;dijo como pudo recordando en lo que hab&iacute;an quedado.<\/p>\n<p>&mdash;Claro, claro.<\/p>\n<p>Carmen se puso las manos como le hab&iacute;a mostrado antes al chico y este se coloc&oacute; de pie como un rayo, con la mano en su pene para masturbarse con fiereza. La t&iacute;a ve&iacute;a de rodillas como su sobrino parec&iacute;a un tit&aacute;n con aquello en la mano movi&eacute;ndola a la velocidad del rayo. Estaba excitada de por s&iacute;, pero verse as&iacute; por primera vez, alter&oacute; todo su ser. El calor la inundaba, una sensaci&oacute;n de erotismo salvaje se apoder&oacute; de ella, solo quer&iacute;a ver salir aquella masa viscosa de semen de la punta del joven pene.<\/p>\n<p>&mdash;Vamos, cari&ntilde;o, s&aacute;calo. &mdash;le anim&oacute; de forma improvisada sin creer lo que dec&iacute;a. Su ardiente cuerpo le rogaba por m&aacute;s, que terminara ya, necesitaba eso que su sobrino le iba a dar, no entend&iacute;a por qu&eacute; estaba tan deseosa de recibirlo. Incluso su boca le hizo saber al joven que lo necesitaba&mdash; C&oacute;rrete.<\/p>\n<p>&mdash;Ya va, s&iacute;, t&iacute;a, s&iacute;.<\/p>\n<p>El pene de Sergio se coloc&oacute; muy cerca de los pechos. Con su mano, detuvo por un instante las atroces ganas de expulsar el orgasmo que llegaban como una estampida. Esper&oacute; menos de un segundo, conteniendo todo dentro de su hinchado sexo, quer&iacute;a abundancia. Su t&iacute;a de mientras, sin pesta&ntilde;ear siquiera, esperaba con las manos debajo de sus pechos para alzarlos lo m&aacute;s que pudo.<\/p>\n<p>El primero sali&oacute;, comenzando de nuevo a mover su piel de arriba y abajo. Carmen lo esperaba con los ojos abiertos, pero no estaba preparada, puesto que era la primera vez que le disparaban el semen fuera de su vagina. Su pecho derecho fue el objetivo, un impacto que le hizo sacar un peque&ntilde;o grito de sorpresa, &iexcl;y placer&hellip;! &ldquo;&iexcl;Alucino!&rdquo;. El calor que desprend&iacute;a, la textura, todo el morbo&hellip; le envolvi&oacute; en tal pasi&oacute;n que su respiraci&oacute;n se agit&oacute; a&uacute;n m&aacute;s. Una masa abundante de l&iacute;quido blanco golpe&oacute; su seno formando una mancha de volumen considerable.<\/p>\n<p>Recibi&oacute; el segundo que era igual de abundante que el primero, pero esta vez, por iniciativa propia dispuso el otro seno. La sensaci&oacute;n fue la misma, aunque esta vez solt&oacute; solo un &uacute;nico y comedido gemido de placer al notar como todo el semen le llenaba el pecho izquierdo. La visi&oacute;n era terrible, a la mente le vinieron los sobres de mayonesa de comida r&aacute;pida que alguna vez le tra&iacute;an. &ldquo;Es como si me hubieran lanzado varios a las tetas&rdquo;, su mente sonri&oacute; con tal imaginaci&oacute;n, aunque su rostro segu&iacute;a con el mismo rictus y los ojos fijos en el miembro de Sergio.<\/p>\n<p>Un tercero se desliz&oacute; por la punta mientras Sergio soltaba un interminable.<\/p>\n<p>&mdash;Aaahhh.<\/p>\n<p>Que a Carmen, incluso le hizo gracia. Sin embargo, evit&oacute; re&iacute;rse por no estropear tal momento de pasi&oacute;n. El l&iacute;quido que sali&oacute; en esta acometida, lleg&oacute; al seno derecho de la mujer, que levant&oacute; estos a&uacute;n m&aacute;s recogiendo la peque&ntilde;a cantidad que sal&iacute;a.<\/p>\n<p>Sin poder soportarlo m&aacute;s, el joven se sent&oacute; en la cama, recost&aacute;ndose finalmente sobre el mullido edred&oacute;n, sin ninguna fuerza y con el ritmo cardiaco por las nubes. Hab&iacute;a quedado igual que su t&iacute;a escasos minutos atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Carmen se miraba a&uacute;n los pechos sujetados por su parte inferior &ldquo;esto&hellip; no&hellip; no ha estado&hellip; nada mal&rdquo; pens&oacute; al ver como esa sustancia blanca le recorr&iacute;a casi completamente sus senos. Levant&oacute; la cabeza solo para ver a su sobrino agotado, pero con el vigor de su miembro a&uacute;n recto como el m&aacute;stil de un barco. No pudo soportar quedarse quieta, la punta del joven esta morada, lubricada todav&iacute;a con alguna que otra saliva suya que la dejaba brillante y en un arrebato, le pas&oacute; la lengua.<\/p>\n<p>Sergio se estremeci&oacute; como nunca y puso las palmas en alto para que parase, pero su t&iacute;a ya se hab&iacute;a levantado en direcci&oacute;n al ba&ntilde;o. Deb&iacute;a limpiarse a fondo, aunque, tampoco le hubiera importado disfrutar un rato m&aacute;s de la sustancia caliente y espesa sobre sus senos. Se quit&oacute; el sujetador limpi&aacute;ndose con agua para dejarlos impolutos, perdiendo unos segundos contempl&aacute;ndose en su desnudez, vi&eacute;ndose radiante, bella, espl&eacute;ndida. &ldquo;&iquest;Ser&aacute; gracias a la excitaci&oacute;n que tengo?&rdquo; Pens&oacute; antes de darse la vuelta.<\/p>\n<p>Lo que m&aacute;s la sorprendi&oacute; de camino a donde su amante reposaba, era el gran tacto que le dejaron y el tono brillante que hab&iacute;an adquirido &ldquo;&iexcl;mejor que mis cremas!&rdquo;. El orgasmo le hab&iacute;a quitado varios a&ntilde;os de encima, caminada flotando por la alfombra sin dejar de mirar al joven que segu&iacute;a tumbado en la cama. Estaba plet&oacute;rica, pero el cl&iacute;max del chico&hellip; esa&hellip; corrida, hab&iacute;a sido algo que a&uacute;n le hac&iacute;a vibrar todo su cuerpo.<\/p>\n<p>Carmen que de nuevo estaba lista y con la llama de la pasi&oacute;n bien encendida, se qued&oacute; totalmente desnuda enfrente del joven. Sergio hab&iacute;a conseguido incorporarse y le esperaba apoyado en la cama sobre sus manos y sin la camiseta&hellip; los dos estaban desnudos.<\/p>\n<p>Camin&oacute; hasta donde &eacute;l y puso sus manos en sus hombros, este pas&oacute; las manos por sus muslos llegando hasta su trasero donde lo palp&oacute; con cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>&mdash;Veo que sigues listo.<\/p>\n<p>&mdash;Ni siquiera baj&oacute;&hellip; incre&iacute;ble.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Gracias a m&iacute;? &mdash;preguntaba al tiempo que empujaba a su sobrino, tumb&aacute;ndolo en la cama&mdash; Qu&eacute; halago&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Te los mereces todos.<\/p>\n<p>Carmen sonri&oacute; esta vez de felicidad, las palabras de Sergio en verdad hac&iacute;an que su coraz&oacute;n saltara de alegr&iacute;a. Se coloc&oacute; ahorcajas otra vez encima de &eacute;l, aunque esta vez ambos sin nada de tela que separase sus sexos. Llev&oacute; el aparato reproductor de su sobrino hasta el suyo y all&iacute; lo dispuso en la entrada, para despu&eacute;s dejarse caer con calma para que nada doliera. Aunque&hellip; los 18 cent&iacute;metros entraron sin restricci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Jes&uacute;s! Me llena entera. &mdash;no lo dijo para que Sergio lo supiera, aunque este le contest&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Eso est&aacute; bien&hellip; &mdash;Sergio se sent&iacute;a m&aacute;s liberado y sujet&oacute; las caderas de su t&iacute;a para ayudarla&mdash; &iquest;Sabes que todav&iacute;a son las siete y cuarto?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; maravilla! Nos va a sobrar tiempo. &mdash;segu&iacute;a movi&eacute;ndose con parsimonia, notando que la verg&uuml;enza inicial se disipaba&mdash; No creo que aguante mucho rato&hellip; estoy mayor&hellip; &mdash;a&ntilde;adi&oacute; una peque&ntilde;a mueca de burla.<\/p>\n<p>&mdash;No tan mayor &mdash;Sergio le gui&ntilde;&oacute; el ojo y movi&oacute; su cadera, acoplando el movimiento de su t&iacute;a al suyo e insertando cada uno de los cent&iacute;metros de su pene de una sentada.<\/p>\n<p>&mdash;Caaa&hellip; bron&hellip; &mdash;Su garganta lo solt&oacute; al sentir como su vagina se abr&iacute;a de forma abrupta por el grosor de Sergio hasta llegarle al fondo. Donde nadie antes hab&iacute;a llegado&mdash; &iquest;Esas&hellip; tenemos?<\/p>\n<p>Carmen subi&oacute; el ritmo progresivamente, su cadera ya se mov&iacute;a sola a un ritmo que no recordaba practicar desde hac&iacute;a muchos a&ntilde;os, &ldquo;quiz&aacute; la que tuvo retuvo, ser&aacute; como montar en bici, nunca se olvida&rdquo;. Sergio abr&iacute;a y cerraba la boca notando como en el interior de su t&iacute;a, los jugos de esta daban un ba&ntilde;o satisfactorio a su pistola.<\/p>\n<p>Estaban comenzando a desatarse, hab&iacute;an roto la barrera de la verg&uuml;enza y comenzaban a sacar sus verdaderas personalidades. El pelo rubio y bien peinado de Carmen comenzaba a volar adelante y atr&aacute;s, y Sergio no pod&iacute;a dejar de mirar los pesados pechos de su t&iacute;a, se mov&iacute;an como locos siguiendo el baile de la penetraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Pocos minutos pasaron as&iacute;, hasta que Carmen volvi&oacute; a abrir la boca intentando respirar grandes bocanadas de aire, parec&iacute;a que ninguna la llenaba por completo. Sergio se ve&iacute;a a&uacute;n con mucha resistencia, su miembro hab&iacute;a descargado hac&iacute;a poco y el fin ni lo vislumbraba. Viendo como la mujer comenzaba a emitir sonidos m&aacute;s y m&aacute;s elevados. Pos&oacute; sus manos en ambas nalgas, agarrando con relativa fuerza, cogiendo una gran parte de carne sin querer que sintiera dolor. De seguido, subi&oacute; sus piernas, alejando sus pies del suelo y coloc&aacute;ndolas en la cama, estaba listo.<\/p>\n<p>Ayud&oacute; a su t&iacute;a primero en la tracci&oacute;n, aunque era demasiado, Carmen no pod&iacute;a seguir ese ritmo. Por lo que dej&oacute; sus manos en la cama y abri&oacute; las piernas todo lo que pudo alzando su trasero en direcci&oacute;n al cielo. Las manos de Sergio separaron lo que pudieron las nalgas y con su cadera, ahora &eacute;l era el que se mov&iacute;a a un ritmo muy elevado.<\/p>\n<p>Carmen apenas pod&iacute;a cerrar la boca, los ojos en cambio, no pod&iacute;a abrirlos al sentir un pene enorme introducirse en ella una y otra vez. Estaba siendo penetrada sin parar y con una profundidad sorprendente. El ritmo era endemoniado y el sonido de los genitales de su sobrino chocando contra el trasero de la mujer resonaba en toda la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Sigue, sigue&hellip;<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a decirle a su sobrino, la mujer estaba totalmente desatada. El aire entraba en su cuerpo de forma acelerada dado el &eacute;xtasis del coito y el esfuerzo realizado. El joven que estaba pose&iacute;do por un placer incalculable, aceler&oacute; cuanto pudo, escuchando para su deleite tanto los gemidos (demasiado sonoros) y los sonidos acuosos de su pene entrando y saliendo.<\/p>\n<p>La pasi&oacute;n le pudo y escuchando como su t&iacute;a ya comenzaba a gritar, no pudo reprimirse. Alz&oacute; su mano derecha y recordando lo poco que le gustaba a Marta, la baj&oacute; con fuerza, propin&aacute;ndole a Carmen un sonoro azote que hizo que sus nalgas temblaran.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;S&Iacute;! &mdash;grit&oacute; Carmen al recibirlo&mdash; Sergio&hellip;, me corro&hellip; me corro&hellip; &mdash;en el tono se percib&iacute;a la aceleraci&oacute;n de su cuerpo. No obstante apenas era m&aacute;s audible que un susurro&mdash; &iexcl;Ay, madre m&iacute;a! Ya viene&hellip; ya viene&hellip;<\/p>\n<p>Carmen grit&oacute; la vocal &ldquo;a&rdquo; sin parar, hasta que de pronto, le sorprendi&oacute; como su sobrino hab&iacute;a logrado amarrar uno de los grandes senos con su boca. Succionaba el pez&oacute;n de manera afanosa, como si tratase de robarle aquel pecho que la pertenec&iacute;a. La mujer que a cada d&eacute;cima de segundo notaba mucho m&aacute;s placer, acab&oacute; por agarrar la cabeza de Sergio contra su pecho y grit&oacute; terribles maldiciones, que cualquier vecino podr&iacute;a haber o&iacute;do, de haberlos tenido&hellip;<\/p>\n<p>El joven se sorprendi&oacute; de tales gritos e improperios, era la primera vez que la o&iacute;a decir la palabra cabr&oacute;n, y menos com&uacute;n era escucharla soltar las barbaridades que dec&iacute;a mientras se corr&iacute;a. Sinti&oacute; como el interior de su la mujer se contra&iacute;a para despu&eacute;s relajarse al m&aacute;ximo. Carmen gimi&oacute; sin parar y su cuerpo se relaj&oacute; mientras sus flujos ca&iacute;an sobre el pene que tanto placer le hab&iacute;a dado.<\/p>\n<p>El segundo orgasmo de la tarde le recorri&oacute; todo el cuerpo, estaba sintiendo cada estrella del firmamento, se notaba en medio de un viaje astral. Con los ojos azules abiertos, no ve&iacute;a nada, una capa blanca se mov&iacute;a delante de ella imposibilitando su visi&oacute;n, todo para que su cuerpo se centrase en recibir cada gota de placer. Se aferr&oacute; al cuerpo de su sobrino como si se fuera a caer al vac&iacute;o, incluso clav&aacute;ndole las unas en su cuello, el cual segu&iacute;a agarrando contra su pecho.<\/p>\n<p>Las piernas le temblaron, el trasero le tembl&oacute;, el alma le tembl&oacute;, todo le tembl&oacute;. Se coloc&oacute; como buenamente pudo su cabello detr&aacute;s de la oreja y cuando volvi&oacute; en s&iacute;, solt&oacute; de la atadura a su sobrino. Aprovechando para separar tambi&eacute;n la uni&oacute;n que ten&iacute;an en la parte baja de sus caderas y se derrumb&oacute; en la cama.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora&hellip; &mdash;habl&oacute; Sergio con la voz cansada&mdash; s&iacute; que me gustar&iacute;a que vivieras cerca.<\/p>\n<p>&mdash;Y&hellip; a m&iacute;&hellip; &mdash;respondi&oacute; Carmen de manera forzada&mdash; se&hellip; sexo&hellip; en condiciones&hellip; lo hab&iacute;a olvidado.<\/p>\n<p>&mdash;Te he escuchado decir cosas, que jam&aacute;s te hubiera imaginado.<\/p>\n<p>&mdash;Estoy&hellip; &mdash;con las manos en el pecho intentando tranquilizarse&mdash; desatada, cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>&mdash;Me alegro. &mdash;observando su pene lleno de fluidos blancos que ca&iacute;an por su cadera le a&ntilde;adi&oacute;&mdash; &iquest;Estabas llena?<\/p>\n<p>&mdash;Creo que&hellip; despu&eacute;s de este&hellip; estar&eacute; menos acelerada. T&uacute;&hellip; &mdash;le costaba hablar debido a la falta de aire. Dudo un momento lo que iba a salir de su boca, &iquest;hace cu&aacute;nto no lo dec&iacute;a en alto? Y su mente le dijo con rapidez &ldquo;&iquest;por qu&eacute; no?&rdquo;&mdash; tu polla&hellip; me ha vaciado.<\/p>\n<p>&mdash;T&iacute;a, &mdash;la mir&oacute; sorprendido al o&iacute;r el nuevo vocabulario de la mujer&mdash; me acabas de excitar&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Por decir POLLA? &mdash;lo remarc&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, una palabra que no pensaba que te escuchar&iacute;a decir en mi vida, y claro&hellip;<\/p>\n<p>Ambos rieron tumbados en la cama y Carmen agarr&oacute; la mano de Sergio tray&eacute;ndolo hacia s&iacute;. Este lo comprendi&oacute; y se coloc&oacute; encima de ella mientras la mujer abr&iacute;a las piernas. Estaban en la postura del misionero y Carmen cogi&oacute; con su mano de nuevo la entrepierna del joven y se la coloc&oacute; en su entrada.<\/p>\n<p>&mdash;Entonces te dir&eacute; algo&hellip; &mdash;la verg&uuml;enza parec&iacute;a disminuir hasta el cero y se decidi&oacute; a decir algo con cierta melosidad&mdash; m&eacute;teme&hellip; tu polla.<\/p>\n<p>&mdash;A sus &oacute;rdenes&hellip; &mdash;el pene entr&oacute; y ambos gimieron sin control.<\/p>\n<p>Sergio estuvo un buen rato comandando el coito, entrando y saliendo de ella mientras esta sollozaba y el joven observaba como sus pechos se mov&iacute;an de un lado a otro. En algunos momentos su t&iacute;a le daba un pez&oacute;n para que lo succionara, no le cab&iacute;an en la boca, ni tampoco los abarcaba cuando por primera vez pos&oacute; una de sus manos en los magn&iacute;ficos senos.<\/p>\n<p>El sexo fue m&aacute;s tranquilo, ya no era tan pasional, la fogosidad hab&iacute;a sido aplacada y ahora, era m&aacute;s sentido. Sergio la gir&oacute; sobre la cama dej&aacute;ndola de lado, subi&eacute;ndole la pierna y con su mano d&aacute;ndola placer en el cl&iacute;toris a la vez que la penetraba. Carmen se sent&iacute;a novata en todo, hacia tanto que no sal&iacute;a del misionero, o como mucho ella cabalgando, que cualquier situaci&oacute;n diferente parec&iacute;a que lo hac&iacute;a por primera vez&hellip; aunque no era as&iacute;.<\/p>\n<p>El orgasmo tardaba en llegar, sin embargo no importaba, porque el sexo estaba siendo de lo m&aacute;s delicioso. Ambos se tocaban, se acariciaban, se sent&iacute;an&hellip; muchas veces de manera lenta, cuando el pene de su sobrino entraba por completo, Carmen ten&iacute;a que apretar los labios para soportar tanto gozo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos minutos, Sergio decidi&oacute; que esa postura ya val&iacute;a y volvi&oacute; a girar un poco m&aacute;s a su t&iacute;a, coloc&aacute;ndola &ldquo;a cuatro patas&rdquo; sobre la cama. Sac&oacute; y meti&oacute; muy lentamente su pene para que se acomodase a la nueva postura y cuando entr&oacute; por completo, Carmen aull&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Por dios, &iquest;ha agrandado?<\/p>\n<p>&mdash;No lo creo, quiz&aacute; te haya entrado mejor &mdash;respondi&oacute; Sergio para que Carmen cambiara su cara de duda.<\/p>\n<p>&mdash;Pero, qu&eacute; diferencia&hellip; &iexcl;La Virgen! Vete despacio por favor.<\/p>\n<p>Por supuesto el joven la hizo caso, las entradas eran lentas y profundas, as&iacute; el interior de Carmen se acomodar&iacute;a a todo lo que le entraba.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Mejor? &mdash;pregunt&oacute; Sergio al de unos minutos.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;&hellip; creo que s&iacute;&hellip; Aaaahhh &mdash;dijo al notar que el pene de Sergio entraba a&uacute;n m&aacute;s dentro&mdash; creo&hellip; creo&hellip; que puedes&hellip; su&hellip; subir el ritmo.<\/p>\n<p>&mdash;Lo que digas. &mdash;comenzando a hacer caso a su t&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Me gusta&hellip; que&hellip; obedezcas&mdash;Carmen se volte&oacute; lanzado una mirada m&aacute;s que p&iacute;cara y de nuevo gir&oacute; para mirar al frente.<\/p>\n<p>El ritmo se incrementaba, la penetraci&oacute;n era incre&iacute;ble y Carmen estaba que no se lo pod&iacute;a creer, &ldquo;&iquest;si esto tambi&eacute;n es sexo?, &iquest;Yo que he estado haciendo estos a&ntilde;os?&rdquo;. La velocidad ya se hab&iacute;a elevado sin parar, el cuerpo de la t&iacute;a, estaba venci&eacute;ndose hacia la cama y solo quedaba bien erguido su trasero. Lo ten&iacute;a colocado lo m&aacute;s resping&oacute;n posible tratando de no desmoronarse en ning&uacute;n momento. Era el &uacute;ltimo basti&oacute;n que resist&iacute;a el duro sexo que le propinaba su sobrino, no deb&iacute;a caer.<\/p>\n<p>Las acometidas eran mucho m&aacute;s potentes que antes, el sonido llenaba la casa y la mujer notaba como los genitales de su sobrino la golpeaban con dureza el cl&iacute;toris. No pod&iacute;a m&aacute;s, estaba a punto. De nuevo se iba a correr, lo sab&iacute;a, &ldquo;tres&hellip;&rdquo; pens&oacute; para s&iacute;, &ldquo;todos los de un a&ntilde;o en menos de una hora. Gracias, Sergio&rdquo; acab&oacute; por pensar. No se pod&iacute;a mover, el placer la ten&iacute;a paralizada, agarraba con fuerza las sabanas y comenzaba a gritar de manera sonora sabiendo que otro orgasmo llamaba a la puerta, es m&aacute;s, la iba a tirar.<\/p>\n<p>&mdash;Mi&hellip; vida&hellip; otro&hellip; otro&hellip; &mdash;Carmen no pod&iacute;a levantar el rostro de la cama.<\/p>\n<p>&mdash;Dios, t&iacute;a, te vas a secar, &iquest;te doy m&aacute;s?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;&hellip; dame m&aacute;s&hellip; &mdash;Sergio comenz&oacute; a acelerar un ritmo que se solapaba una entrada con la siguiente, Carmen grit&oacute; como loca. Ni en sus mejores sue&ntilde;os hab&iacute;a sentido ese placer&mdash; ni&hellip; me acuerdo&hellip; hace tanto que no lo hac&iacute;a as&iacute;&hellip; la del &ldquo;perrito&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;La mejor. &mdash;el muchacho jadeaba por el esfuerzo, cay&eacute;ndole las primeras gotas de sudor por el cuerpo.<\/p>\n<p>&mdash;Viene, viene. &mdash;Carmen con fuerza de voluntad coloc&oacute; su cuerpo en paralelo a la cama, separando sus pechos del edred&oacute;n. Agarr&oacute; con fuerza este, clavando sus u&ntilde;as. Quien la viera podr&iacute;a pensar que estaba sufriendo, pero nada m&aacute;s lejos de la realidad. Abri&oacute; sus piernas todo lo que pudo a la vez que levantaba el trasero. Mientras su cabello rubio ya algo despeinado por el coito le golpeaba su rostro sin parar. La mujer abri&oacute; la boca y con todas sus fuerzas clam&oacute; al cielo&mdash; &iexcl;Dame Sergio! &iexcl;M&eacute;teme tu polla, por favor! &iexcl;QU&Eacute; ME CORRO&hellip;!.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Carmen, por dios! &mdash;las palabras de su t&iacute;a le subieron tanto el calent&oacute;n, que agarr&oacute; con fuerza la cintura de la mujer para poder penetrarla con a&uacute;n m&aacute;s fuerza. Era una batalla y Sergio no mostraba piedad.<\/p>\n<p>Un grito aterrador sali&oacute; de la boca de la mujer, algo tan fuerte que incluso hizo pensar a Sergio que la hab&iacute;a hecho da&ntilde;o, no era as&iacute;. Carmen sent&iacute;a el fuerte agarre de su sobrino en su cintura, impulsando hacia atr&aacute;s su cuerpo mientras le introduc&iacute;a todos los cent&iacute;metros que ten&iacute;a. La mujer supo al instante que era lo que estaba pasando en su interior, estaba teniendo el mayor orgasmo de su vida. En ese momento, en aquel preciso instante en el que sent&iacute;a las fuertes manos de Sergio agarr&aacute;ndola, m&aacute;s el pene erecto horad&aacute;ndola sin parar pens&oacute; &ldquo;me est&aacute;n follando&hellip; &iexcl;ME EST&Aacute;N FOLLANDO!&rdquo;.<\/p>\n<p>La mezcla de sentimientos en su interior era una bomba e iba a explotar. La pasi&oacute;n del coito, la manera en la que Sergio se lo estaba haciendo y&hellip; el morbo de estar haci&eacute;ndolo con su sobrino. Todo aquello se junt&oacute;, mezcl&oacute; y agit&oacute; sirviendo el orgasmo que estaba por llegar.<\/p>\n<p>Sus fluidos salieron explotando en el pene de su sobrino, sus piernas se movieron sin parar y su culo vibraba con tal fiereza que la uni&oacute;n se rompi&oacute;. Parec&iacute;a que estaba en la misma silla el&eacute;ctrica. Sergio vio c&oacute;mo su pene sal&iacute;a totalmente manchado de fluidos y con su punta roja del color del fuego, aunque lo que se qued&oacute; mirando fue la vagina de su familiar. Un peque&ntilde;o hilo de l&iacute;quido sal&iacute;a hasta su cl&iacute;toris recorriendo un camino de fluidos que se perdi&oacute; en su vientre. Para Carmen hab&iacute;a sido el mejor de su vida, pero para Sergio&hellip; tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>La mujer se lanz&oacute; boca abajo casi sin poder respirar, y el joven qued&oacute; agotado sentado en la cama y con el cuerpo totalmente agitado. Ninguno rompi&oacute; el silencio en varios minutos, estaban extasiados, lo hab&iacute;an deseado durante todo el d&iacute;a y acabado el coito, no pod&iacute;an m&aacute;s. Quiz&aacute; Sergio ten&iacute;a algo m&aacute;s de fuerza, pero tambi&eacute;n le temblaban las piernas del esfuerzo.<\/p>\n<p>Por fin Carmen se intent&oacute; levantar, logrando sentarse en la cama. Mir&oacute; el m&oacute;vil, marcaban las ocho menos cuarto de la tarde, todav&iacute;a les quedaba tiempo, pero no fuerzas. Se puso de pie aunque al instante se sent&oacute; de nuevo.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio, ay&uacute;dame, por favor.<\/p>\n<p>Este se levant&oacute; de la cama con m&aacute;s vitalidad y ayud&oacute; a su t&iacute;a de la forma m&aacute;s caballeresca que sab&iacute;a mientras ambos se sonre&iacute;an.<\/p>\n<p>&mdash;Acomp&aacute;&ntilde;ame hasta la ducha. No s&eacute; si las piernas me van a aguantar.<\/p>\n<p>&mdash;Lo que quieras. &mdash;los dos comenzaron a andar de forma lenta&mdash; &iquest;Estuvo bien?<\/p>\n<p>&mdash;Nada mal&hellip; &mdash;Carmen le dio un beso en la mejilla.<\/p>\n<p>La mujer se sent&oacute; en la taza del v&aacute;ter y Sergio accion&oacute; la ducha a petici&oacute;n de esta. Carmen suspiraba todav&iacute;a sin creerse los orgasmos y el placer que hab&iacute;a sent&iacute;a, era glorioso, es m&aacute;s, a&uacute;n sent&iacute;a algo de calor y partes de ese &uacute;ltimo orgasmo flotando dentro de su cuerpo.<\/p>\n<p>&mdash;Qu&eacute;date aqu&iacute; por si acaso, cari&ntilde;o &mdash;le dijo a su sobrino introduci&eacute;ndose en la ducha.<\/p>\n<p>Sergio la pod&iacute;a ver, apenas ten&iacute;a una peque&ntilde;a mampara que cubr&iacute;a un tercio de la ducha, el resto era abierto y muy amplia. La pod&iacute;a observar si tuviera alg&uacute;n problema&hellip; y por placer personal.<\/p>\n<p>&mdash;Ha sido el mejor de mi vida, no te miento. &mdash;Carmen necesitaba ser sincera, porque&hellip; era la mayor verdad que hab&iacute;a dicho en su vida.<\/p>\n<p>&mdash;El m&iacute;o tambi&eacute;n, estoy reventado.<\/p>\n<p>&mdash;No me lo creo, &iquest;no has tenido mejores con Marta u otras? &mdash;sent&iacute;a curiosidad mientras se enjabonaba los pechos, quitando as&iacute; el curioso tacto del semen.<\/p>\n<p>&mdash;Para nada. &mdash;no dudo.<\/p>\n<p>&mdash;No paras de halagarme, cari&ntilde;o, te lo mereces todo.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, con lo que me has dado ya fue m&aacute;s que suficiente.<\/p>\n<p>&mdash;Te mereces m&aacute;s. Entonces &mdash;ten&iacute;a una cosa en la cabeza que le hac&iacute;a gracia&mdash; &iquest;te ha gustado o&iacute;r a tu vieja t&iacute;a, decir polla y otras cosas?<\/p>\n<p>&mdash;Me ha puesto much&iacute;simo, nunca te hab&iacute;a imaginado diciendo tales cosas&hellip; es normal.<\/p>\n<p>&mdash;Es que estaba s&uacute;per cachonda. Te dir&eacute;, que te has venido muy arriba, me estabas dando muy fuerte.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No te ha gustado? Lo siento, me he dejado llevar &mdash;Carmen le fue a cortar r&aacute;pidamente.<\/p>\n<p>&mdash;No, no, al contrario, me ha encantado. Me he sentido una adolescente, llena de vitalidad. Por cierto, t&uacute;&hellip; no te&hellip; &mdash;se&ntilde;alando a su pene mientras notaba como el agua caliente le ca&iacute;a por el cuerpo.<\/p>\n<p>&mdash;No, solo una vez, pero me he quedado bien a gusto.<\/p>\n<p>&mdash;Cari&ntilde;o, tenemos tiempo, &iquest;por qu&eacute; no&hellip; te duchas conmigo?<\/p>\n<p>&mdash;T&iacute;a, si entro, no creo que acabemos duch&aacute;ndonos.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno&hellip; quiz&aacute; eso busque &mdash;el calor volv&iacute;a a ella, &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puede ser?&rdquo;.<\/p>\n<p>Sergio entr&oacute; decidido, el agua ca&iacute;a como lluvia por el cuerpo de Carmen que a&uacute;n le esperaba d&aacute;ndole la espalda. Este pas&oacute; sus manos por la espalda, subi&eacute;ndolas lentamente hasta alcanzar los hombros, donde apret&oacute; d&aacute;ndole un masaje en los trapecios.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Doble placer? &iquest;Primero sexo y luego masaje?<\/p>\n<p>&mdash;Se hace&hellip; &mdash;acerc&oacute; sus labios al cuello de esta y le bes&oacute; con erotismo&mdash; lo que se puede.<\/p>\n<p>&mdash;Dios&hellip; Sergio, no s&eacute; qu&eacute; provocas en m&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>Pas&oacute; ambas manos intentando rodear el cuerpo del joven, aunque no pudo, solo lo consigui&oacute; atraer m&aacute;s a su espalda, notando como el sexo de su sobrino impactaba entre sus nalgas.<\/p>\n<p>&mdash;A&uacute;n falta para que venga mi madre, &iquest;no? &mdash;dijo Sergio mientras mord&iacute;a el cuello de Carmen.<\/p>\n<p>&mdash;Mmmm, s&iacute;&hellip; &mdash;subi&oacute; una de sus manos y agarr&oacute; la cabellera del joven para que no parara&mdash; Tardar&aacute; un rato m&aacute;s, no estar&iacute;a bien&hellip; que nos viera.<\/p>\n<p>Las manos de Sergio rodearon el cuerpo de la mujer, la primera en direcci&oacute;n al pecho izquierdo, aprisionando el pez&oacute;n entre sus dedos y jugueteando con &eacute;l. Mientras que la otra, baj&oacute; hasta el cl&iacute;toris que estaba dur&iacute;simo y lo empez&oacute; a masajear.<\/p>\n<p>&mdash;Si nos viera&hellip; no creo que aprobara esto.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Hablas tan tranquilo de tu madre, mientras me metes mano? &mdash;le coment&oacute; su t&iacute;a mientras volv&iacute;a a sentir el placer por todos lados.<\/p>\n<p>&mdash;No tengo problema&hellip; podr&iacute;a incluso mantener una conversaci&oacute;n sobre ella mientras lo hacemos.<\/p>\n<p>&mdash;Madre m&iacute;a, &mdash;resopl&oacute; con fuerza notando las ganas de tener sexo que de nuevo rebosaban su cuerpo&mdash; eres un guarro.<\/p>\n<p>Mir&oacute; a su sobrino con el rostro rojo de pasi&oacute;n, el mismo que ten&iacute;a el joven. Sin dejar de mirarse, este detuvo sus manos, dejando de masajear la parte delantera del cuerpo de Carmen para posarlas en la espalda, haciendo que esta se doblara lentamente.<\/p>\n<p>La mujer se qued&oacute; apoyada contra los azulejos mientras su trasero se abr&iacute;a cada vez m&aacute;s al chico. El contraste del fr&iacute;o de los azulejos con el calor de la ducha le causaba una agitaci&oacute;n en su cuerpo que el joven tratar&iacute;a de calmar. Este no perdi&oacute; la oportunidad y al ver de nuevo la rojiza vagina, agarr&oacute; su sable y lo introdujo dentro de su t&iacute;a, el interior parec&iacute;a mantequilla ardiente.<\/p>\n<p>&mdash;Carmen&hellip; no te parece nada guarro lo que te hago. Tan guarro no ser&eacute; &iquest;no? &mdash;mientras comenzaba a penetrarla de nuevo con suavidad.<\/p>\n<p>&mdash;Es diferente, soy tu t&iacute;a&hellip; o no&hellip; seguro que si fuera&hellip; &iexcl;Otra vez, qu&eacute; gusto! &mdash;solloz&oacute; y a&ntilde;adi&oacute;&mdash; si yo&hellip; fu&hellip; fuera&hellip; tu madre, seguro&hellip; que no me follar&iacute;as.<\/p>\n<p>Sergio pas&oacute; sus manos hasta llegar a ambos pechos. Poco a poco, a pasos cortos y por el empuje del cuerpo de Sergio, Carmen se encontr&oacute; con todo su cuerpo contra la fr&iacute;a pared. &ldquo;Jam&aacute;s hab&iacute;a visto una definici&oacute;n tan clara de estar contra la espada y la pared&rdquo; pens&oacute; al notar como Sergio la penetraba.<\/p>\n<p>El chico ante lo que le dijo su t&iacute;a, acerc&oacute; su cuerpo peg&aacute;ndolo completamente al de la mujer. Los cuerpos quedaron pegados, completando una perfecta uni&oacute;n sin que ning&uacute;n cent&iacute;metro del muchacho dejara de penetrar a su t&iacute;a. En un movimiento r&aacute;pido, sus labios se movieron a la oreja de esta susurr&aacute;ndola.<\/p>\n<p>&mdash;Que no te quepa duda&hellip; de que s&iacute;.<\/p>\n<p>Carmen gimi&oacute; al escucharlo, ni se imaginaba algo as&iacute;, si Sergio fuera su hijo muchas cosas cambiar&iacute;an y aquello jam&aacute;s suceder&iacute;a, lo ten&iacute;a claro. &ldquo;&iquest;O s&iacute;?&rdquo; le dijo algo muy al fondo de su cabeza. Cerr&oacute; los ojos notando la penetraci&oacute;n de su sobrino que no paraba de bombear. Todo aquel morbo produjo tal placer y tal sensaci&oacute;n en el cuerpo de Carmen, que grit&oacute; de nuevo en una entrada del chico y le dijo a viva voz.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Cari&ntilde;o, dame!, &iexcl;Que se viene otro!<\/p>\n<p>&mdash;Y yo, t&iacute;a&hellip; y yo&hellip;<\/p>\n<p>No hab&iacute;an estado ni 3 minutos dentro del agua que de nuevo se iban a desbordar. Se separaron un poco y volvieron a la posici&oacute;n en la que la entrepierna de Sergio se meti&oacute; por primera vez. Carmen sent&iacute;a el agua en su espalda caer caliente, pero su cuerpo estaba tan acalorado que notaba que las gotas le golpeaban eran fr&iacute;as. Aunque lo mejor estaba por llegar, dentro de su vagina not&oacute; como el pene de Sergio crec&iacute;a y engordaba m&aacute;s y m&aacute;s, sab&iacute;a lo que iba a pasar.<\/p>\n<p>Estaban ambos a punto, Carmen apenas escuch&oacute; lo que Sergio dec&iacute;a, pero no le importaba sab&iacute;a que era el aviso de su final. Ella estaba casi lista, pero le faltaba un poco, aunque cuando Sergio termin&oacute; todo&hellip; se arregl&oacute;.<\/p>\n<p>Al notar aquel chorro caliente en su interior, todo lo que le faltaba para que el orgasmo llegara apareci&oacute;. Vio las estrellas, las sinti&oacute; paseando por su piel y desapareci&oacute; todo en el mundo, &ldquo;otro m&aacute;s, no me lo creo&rdquo;, pero era cierto. Se sujet&oacute; bien a la pared, con miedo a caer, mientras el pene de Sergio sal&iacute;a inerte de su interior y los dos jadeaban.<\/p>\n<p>&mdash;Ya&hellip; ya&hellip; estoy.<\/p>\n<p>&mdash;Magnifico, cari&ntilde;o&hellip; &mdash;le agreg&oacute; Carmen sin aliento.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;T&uacute; tambi&eacute;n? &mdash;ella asinti&oacute; mordi&eacute;ndose el labio&mdash; &iquest;4? &mdash;volvi&oacute; a asentir&mdash; Voy un momento a la cama que me mareo.<\/p>\n<p>&mdash;Bien, cielo&hellip; &mdash;Carmen no le importaba a donde fuera, solo quer&iacute;a estar relajada, lo m&aacute;s relajada posible, para seguir disfrutando de los espasmos en su sexo.<\/p>\n<p>Sola en la ducha, con las gotas de agua masajeando un cr&aacute;neo que desconoc&iacute;a donde se hallaba, comenz&oacute; a caer en la ducha. Sus piernas flaquearon, se empezaron a quebrar y poco a poco su cuerpo bajo hasta quedarse de rodillas. El agua segu&iacute;a golpeando haciendo que se sintiera sumergida en el mejor de los sue&ntilde;os mientras que notaba, como un l&iacute;quido de lo m&aacute;s apreciado sal&iacute;a de su vagina. El semen de Sergio escapaba para diluirse por las ca&ntilde;er&iacute;as.<\/p>\n<p>El muchacho se sec&oacute; en la habitaci&oacute;n lo poco mojado que estaba. Por fin su pene volv&iacute;a al estado de letargo, menos mal, de seguir as&iacute; se hubiera mareado. Ech&oacute; un vistazo al m&oacute;vil viendo que su madre le hab&iacute;a llamado hacia dos minutos, abri&oacute; su conversaci&oacute;n le acababa de escribir.<\/p>\n<p>&mdash;Cari&ntilde;o, &iquest;cu&aacute;ndo puedas me vienes a buscar?<\/p>\n<p>&mdash;Lo siento, mam&aacute;, estaba en el ba&ntilde;o, &iquest;d&oacute;nde est&aacute;s? &mdash;le escribi&oacute; y ella lo ley&oacute; al momento.<\/p>\n<p>&mdash;Para no liarnos, &iquest;me recoges donde me has dejado?<\/p>\n<p>&mdash;Perfecto, me pongo ropa de calle y voy.<\/p>\n<p>Su madre acab&oacute; mand&aacute;ndole el icono del beso, &ldquo;que rara esta&rdquo; pens&oacute; Sergio, &ldquo;demasiado cari&ntilde;osa&rdquo;. Aunque eso en el fondo era bueno, &ldquo;ojal&aacute; siempre fuera as&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;T&iacute;a, me dice mi madre que la vaya a buscar &mdash;le dijo desde la habitaci&oacute;n&mdash; volvemos en menos de veinte minutos.<\/p>\n<p>&mdash;Bien, espero estar lista&hellip; &mdash;dijo su t&iacute;a todav&iacute;a arrodillada en la ducha y aislada en su placer.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Por fin en mi perfil ten&eacute;is mi Twitter donde ir&eacute; subiendo m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 24<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Cuando su madre desapareci&oacute; por la puerta, el joven mir&oacute; su m&oacute;vil.&nbsp; La luz parpadeaba, anunciando que ten&iacute;a alg&uacute;n mensaje pendiente de leer. &ldquo;T&iacute;a Carmen&rdquo; era lo que pon&iacute;a en la pantalla, lo abri&oacute; antes de arrancar y ley&oacute; el contenido. &mdash;Las pizzas acaban de llegar, cuando vengas, sube a mi habitaci&oacute;n. 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