{"id":28561,"date":"2021-03-22T02:11:49","date_gmt":"2021-03-22T02:11:49","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-03-22T02:11:49","modified_gmt":"2021-03-22T02:11:49","slug":"el-profesor-de-valparaiso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-profesor-de-valparaiso\/","title":{"rendered":"El profesor de Valpara\u00edso"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28561\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>No sab&iacute;a que ella estaba estudiando donde el hac&iacute;a clases,&nbsp; hasta el d&iacute;a que la vio de lejos, dos semanas ya comenzado el a&ntilde;o acad&eacute;mico, en ese Instituto de Educaci&oacute;n Superior, ubicado en las cercan&iacute;as de puente Lusitania, en la Ciudad Tur&iacute;stica de Vi&ntilde;a del Mar.<\/p>\n<p>&Eacute;l estudi&oacute; en la Universidad de Playa Ancha de Valpara&iacute;so, Dibujo y Dise&ntilde;o Industrial y ya llevaba trabajando como docente en esa Instituci&oacute;n dos a&ntilde;os y se sent&iacute;a muy agradecido de ella, pues le hab&iacute;a dado oportunidades acad&eacute;micas, para desarrollar innovaciones en los curr&iacute;culos de las asignaturas que impart&iacute;a a las alumnos y alumnas y que presentaban alg&uacute;n desfase en cuanto a la modernizaci&oacute;n de los contenidos. Se llama Francisco Javier, ten&iacute;a 26 a&ntilde;os, era hijo &uacute;nico de una familia acomodada y viv&iacute;a con sus padres en el sector de Recreo, pues todav&iacute;a era soltero y sin ning&uacute;n compromiso formal. Era mino, se sent&iacute;a mino y le dec&iacute;an que era mino. Es decir buen mozo, buena pinta. Alto, 1,82 cm, ojos verde claro, cabello oscuro, nariz peque&ntilde;a y bien formada. Su piel era blanca. Cuerpo atl&eacute;tico debido a que era un deportista destacado en el voleibol. Sab&iacute;a que las mujeres y en especial las alumnas se fijaban mucho en &eacute;l y eso siempre fue un problema desde el inicio del ejercicio de sus pr&aacute;cticas como estudiante, haciendo clases en un colegio t&eacute;cnico medio de mujeres, en la ciudad de Valpara&iacute;so. Tuvo que ejercitar mucho su temple y voluntad para no caer ni ceder a la tentaci&oacute;n de involucrarse con alguna de esas alumnas que eran todas menores de edad, aunque cursando cuarto medio, en la calle con otra ropa distinta al uniforme, se ve&iacute;an mayores de 18 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>(21-3-2021) No obstante lo anterior Francisco Javier, desde que estaba haciendo su pr&aacute;ctica final de su Carrera, de un semestre de duraci&oacute;n, como profesor en un colegio (Particular) t&eacute;cnico de Valpara&iacute;so, tuvo varios encuentros sexuales. Uno de los que m&aacute;s recordaba, era el de la Directora de ese colegio donde comenz&oacute; a hacer su pr&aacute;ctica. Ella se llamaba Mar&iacute;a P&iacute;a, era profesora de Matem&aacute;ticas y ten&iacute;a un Magister en Educaci&oacute;n obtenido en la Universidad Cat&oacute;lica de Valpara&iacute;so. Era Directora en ese establecimiento desde hac&iacute;a dos a&ntilde;os y hab&iacute;a ganado el concurso f&aacute;cilmente por su curr&iacute;culo y por la rigurosidad de principios en la Educaci&oacute;n. Prometi&oacute; al sostenedor hacer de ese colegio t&eacute;cnico el m&aacute;s prestigioso de la ciudad y lo estaba logrando. Un reglamento severo tanto para docentes como alumnos en todas las &aacute;reas y aspectos relacionados con el que hacer educacional y personal y aplicado de manera rigurosa, fue la principal estrategia que ocupase para hacer cumplir la promesa hecha al due&ntilde;o del establecimiento.<\/p>\n<p>Todo comenz&oacute; una tarde cuando &eacute;l se qued&oacute; revisando unas pruebas hasta tarde en el colegio y sin darse cuenta estaba solo en el colegio, supon&iacute;a el, por lo hora que ya era. Las 20:00 horas. Pero apareci&oacute; Mar&iacute;a P&iacute;a en el frontis, con su presencia formal y severa. No obstante esta vez sonri&oacute; al verlo tan concentrado revisando pruebas. Le gustaba mucho ese chico. Ella ten&iacute;a 42 a&ntilde;os y &eacute;l 22 a&ntilde;os. Sin embargo era demasiado peligroso hacer cualquier movimiento en el colegio as&iacute; que ideo algo.<\/p>\n<p>-Hola Francisco Javier!&#8230; Aun trabajando? Como tan trabaj&oacute;lico un chico tan joven como t&uacute;, sin nada que hacer en el atardecer de un d&iacute;a viernes? -se&ntilde;al&oacute; Mar&iacute;a P&iacute;a.<\/p>\n<p>&Eacute;l se sorprendi&oacute; mucho al o&iacute;rla y se sobresalt&oacute;, lo que produjo una sonrisa amplia en ella.<\/p>\n<p>-No es problema para mi Mar&iacute;a P&iacute;a, me gusta lo que hago y me compromet&iacute; con este curso a tener las notas subidas al sistema computacional este fin de semana, as&iacute; que debo esforzarme, respondi&oacute; el.<\/p>\n<p>-Vaya que bien. Me alegro mucho por tu compromiso. Y aprovech&aacute;ndome de eso quiero pedirte un favor.<\/p>\n<p>-Dime en que puedo ayudarte. Lo hago de inmediato Mar&iacute;a P&iacute;a.<\/p>\n<p>-Mira Francisco Javier, necesito llevarme a casa para revisar de manera urgente unas 5 cajas de documentos, pero son muy pesadas y ni siquiera puedo levantar una. &iquest;Me ayudas llev&aacute;ndolas a casa? Te lo agradecer&iacute;a con cualquier cosa que desees y lo miro directamente a los ojos.<\/p>\n<p>-El titubeo ante las &uacute;ltimas palabras de su pedido y respondi&oacute; de manera torpe.<\/p>\n<p>-Este&hellip; si&hellip;c laro no ser&aacute; molestia &ndash; los ojos bajos- dime d&oacute;nde est&aacute;n esas cajas para llevarlas a tu camioneta.<\/p>\n<p>Se demoraron como media hora desde que le hizo el pedido hasta llegar a su casa ubicada en el sector de Recreo en Vi&ntilde;a del Mar. Era una casa grande que obtuvo para ella en su divorcio de un prestigioso abogado de la Regi&oacute;n de Valpara&iacute;so, con el cual estuvo casado 20 a&ntilde;os. Desde los 20 a los 40. Llevaba 2 a&ntilde;os viviendo sola. Los mismos desde que era Directora del Colegio. Ocupar ese puesto le ayudo mucho a superar la infidelidad de &eacute;l, el no haber tenido hijos porque &eacute;l no quer&iacute;a y por el tiempo perdido. 2 a&ntilde;os en que tampoco hab&iacute;a tenido relaciones sexuales de ning&uacute;n tipo. Es decir, para ser exacto a la realidad, no hab&iacute;a tenido un orgasmo en 2 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Cuando Francisco Javier dej&oacute; la &uacute;ltima caja en el segundo piso de la casa donde estaba ubicado su home oficce, &eacute;l estaba realmente agotado. Cada caja debe haber pesado unos 20 kilos cada una y estaba sudando y se sent&iacute;a incomoda. Por eso cuando ella le ofreci&oacute; que se duchara el acepto de inmediato.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a Francisca era alta. 1,76 cm y con sus zapatos taco alto bordeaba de manera f&aacute;cil el 1,80 cm. Piel mate, ojos celestes, labios carnosos y grandes, pelo oscuro, liso y largo. Le llegaba a la cintura. Se manten&iacute;a muy bien f&iacute;sicamente. Ten&iacute;a tiempo de sobra para eso en casa y su cuerpo era muy el&aacute;stico y bien formado en su totalidad. 80-65-95 era sus medidas. Resaltaban siempre sus potentes nalgas, que por m&aacute;s que intentara ocultarlas con ropa holgada, se adivinaba cuando esta se pegaba a su cuerpo por alg&uacute;n motivo. Su andar era seguro, posesivo y dominante.<\/p>\n<p>Por eso espero de pie en la habitaci&oacute;n donde estaba la ducha que estaba usando Francisco Javier, en ropa &iacute;ntima. La que le gustaba usar siempre debajo de esa ropa formal de su trabajo. Sostenes de media copa de fino raso, calz&oacute;n tipo tanga con un hilito introducido entre sus nalgas y apenas tapando su l&iacute;nea vagina, absolutamente rasurada. (Lo hac&iacute;a todo los meses&hellip; depilarla). Portaligas y medias. Toda esa ropa en color blanco que hacia relucir de manera extraordinario su bello y sensual cuerpo. Y esa impactante imagen se vio reflejada en los ojos de Francisco Javier cuando entro a la habitaci&oacute;n cubierto hasta la cintura con una toalla blanca y con otra sec&aacute;ndose su cabello y la vio.<\/p>\n<p>El no tuvo tiempo de salir del estado de shock que le produjo la imagen de Mar&iacute;a P&iacute;a, pues ella, lentamente se acerc&oacute; a &eacute;l, le quito la toalla de sus manos y elevo su rostro hacia ella y empez&oacute; a besarlo suavemente. 5 minutos de besarse intensamente de pie. Ella se sac&oacute; los tacones para estar un poco m&aacute;s abajo que &eacute;l. Y empez&oacute; a sentir como crec&iacute;a en tama&ntilde;o y dureza el pene de Francisco Javier.<\/p>\n<p>Cuando ella se anim&oacute; a sacarle la toalla, lo alejo un poco para ver lo que estaba sintiendo y quedo boquiabierta. Era demasiado grande su pene, muy grande para ella. No entrar&iacute;a nunca por su vagina semivirgen. &Eacute;l no le dio tiempo a reaccionar y la tomo bruscamente y gir&aacute;ndola y dobl&aacute;ndola y poco al mismo tiempo mientras su pene se alojaba entre sus nalgas a lo largo, le susurr&oacute; al o&iacute;do.- No temas, entrara todo. Yo me encargare que tu dolor sea solo placer. Y eso la excito de una manera incre&iacute;ble que comenz&oacute; a hacer que su vagina empezara a emitir jugos como nunca le hab&iacute;a sucedido.<\/p>\n<p>Se tom&oacute; 20 minutos. La beso por todo su cuerpo&hellip; con mucha delicadeza cuando descubr&iacute;a puntos inexplorados por ella en el placer. Se deten&iacute;a ah&iacute; y estaba un tiempo prudente para seguir el viaje por la anatom&iacute;a de su cuerpo. Cuando llego al cl&iacute;toris abriendo sus virginales y rosados labios, solo con soplar suavemente sinti&oacute; que ella ya estaba lista para introducirse en su cuerpo, pues pudo o&iacute;r primero sus gemidos de placer aumentado de manera gutural y vio adem&aacute;s como escurr&iacute;an sus l&iacute;quidos lubricantes de manera copiosa.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a subir. La mir&oacute;. Le sonri&oacute; con mucho amor. Ella lo agradec&iacute;a con una temblorosa sonrisa. Y le dijo&hellip; &#8211; Ahora iremos a unirnos&hellip;<\/p>\n<p>La abri&oacute; al m&aacute;ximo de sus piernas. Apoyo su glande en la entrada de su vagina&hellip; pod&iacute;a sentir toda la energ&iacute;a que emanaba de ella. Pero tambi&eacute;n percibi&oacute; que temor ante el tama&ntilde;o que recibir&iacute;a y sab&iacute;a que sus musculatura estar&iacute;a tensa, muy tensa. Ser&iacute;a muy cuidadoso y paciente.<\/p>\n<p>Ella sent&iacute;a su coraz&oacute;n galopar de tanta excitaci&oacute;n y temor al mismo tiempo. Desconoc&iacute;a muchas de las sensaciones que le hizo sentir hasta ese momento Francisco Javier y con mayor raz&oacute;n desconoc&iacute;a lo que vendr&iacute;a despu&eacute;s. Solo pod&iacute;a sentir el calor que emanaba de esa gran cabeza de su miembro, que espera poder entrar en ella hasta el fondo de su matriz. Ten&iacute;a temor, pero tambi&eacute;n quer&iacute;a ser de &eacute;l, quer&iacute;a estar unido a &eacute;l, quer&iacute;a ser de &eacute;l. Lo deseaba desde el primer d&iacute;a que lleg&oacute; a su Colegio.<\/p>\n<p>Sinti&oacute; como acomodo su glande a la entrada de su mojadisima vagina y empujo suavemente. Ella se tens&oacute; y se cerr&oacute;. El espero y la empez&oacute; a besar suavemente metiendo con ternura su lengua dentro de su boca, mientras estiraba con ternura pero de manera constante sus pezones. Sin darse cuenta, mientras la besaba, el empujo fuerte e introdujo la cabeza en su vagina. Ella se contrajo queriendo expulsarlo y el hizo fuerzas para no salirse y volvi&oacute; a besarla pero ahora con m&aacute;s pasi&oacute;n y deseo y eso la desconcentro de la invasi&oacute;n que hab&iacute;a sufrido.<\/p>\n<p>5 minutos bes&aacute;ndose como locos y logro ir lentamente pero seguro introducir la mitad de su pene&hellip; cuando llego a ese nivel, &eacute;l se detuvo un instante y la miro. Ella abri&oacute; sus ojos de una manera casi desorbitada y entendi&oacute;. De inmediato el empujo con todas sus fuerzas hasta el fondo introduci&eacute;ndose ella hasta la totalidad de su pene. Mar&iacute;a P&iacute;a no lo pod&iacute;a creer, no sab&iacute;a que se pod&iacute;a sentir tanto dolor y placer junto, no cre&iacute;a poder estar dilatada vaginalmente a pesar de que sus m&uacute;sculos se contra&iacute;an fuertemente, luchando tit&aacute;nicamente contra el invasor deseado. No pasaron 2 minutos de tener dentro suyo es inmenso pene, que nunca se movi&oacute;, pero si lat&iacute;a con fuerza, hasta que ella empez&oacute; a convulsionar de una manera descontrolada. No pod&iacute;a impedirlo, no quer&iacute;a impedirlo. Su columna se encorvo apoyada en las caderas y los om&oacute;platos al m&aacute;ximo hasta formar un semic&iacute;rculo mientras se convulsionaba violentamente al ritmo de su primer orgasmo. Fueron 5 minutos de estar temblando sin control y con ese pene dentro de ella sin salir jam&aacute;s. &Eacute;l se aseguraba que as&iacute; fuera, afirm&aacute;ndola con sus manos su cabeza y empujando fuerte hacia adentro su pene con sus caderas, para dejarlo alojado hasta el fondo en todo el momento que convulsion&oacute;. Vino la calma&hellip; la dejo descansar 3 minutos&hellip; cuando sus latidos estaban en 100 por minutos y sus m&uacute;sculos reci&eacute;n empezaban a relajarse, el saco la mitad de su miembro y empez&oacute; un mete y saca lento, empujando con la cabeza hacia la pared superior de la vagina. Ella no ten&iacute;a idea de ese cambio. Lo quer&iacute;a todo adentro de ella llen&aacute;ndola. Pero al quinto mete y saca lo entendi&oacute;&hellip; El punto de su vagina donde estaba frotando la cabeza empez&oacute; a cobrar vida y comenz&oacute; nuevamente el convulsionar sin control e inmediatamente &eacute;l le ensarto su pene al fondo con toda su fuerza, para impedir que las fuerzas de las contracciones musculares lo sacaran de ese t&uacute;nel caliente h&uacute;medo y parox&iacute;stico. Su segundo orgasmo nunca supo cu&aacute;nto duro, cuanto doli&oacute; y cuanto placer le produjo, solo supo que se fue tal como llego&hellip; dej&aacute;ndola agotada y deseando que no saliera de ella ese bello pene que a&uacute;n manten&iacute;a su dureza y calentura.<\/p>\n<p>Fueron cuatro orgasmos m&aacute;s, seis en una hora en total. En el &uacute;ltimo orgasmo lloro de dolor y placer al sentir sus dos piernas como se agarrotaba del potente calambre que las capturaba. El desparramo su semen en ese &uacute;ltimo orgasmo de ella, haciendo que fueran el m&aacute;s violeto de todos, pues ella pudo sentir dentro de sus capas vaginales ese potente calor de la cantidad inmensa de semen que tiro el dentro de sus paredes. Quedaron ambos seminconscientes, ambos pegados el uno al otro, hasta que lentamente se separaron sus sexos. El sigui&oacute; sobre ella respirando ambos al mismo son, hasta que se quedaron dormidos uno arriba de la otra.<\/p>\n<p>Antes de quedarse dormido, Francisco Javier le dio las gracias en su pensamiento a su t&iacute;o ur&oacute;logo, por todas las clases y manejo de la musculatura pelviana y urinaria para demorar y\/o retardar la eyaculaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Efectivamente Mar&iacute;a P&iacute;a, fue el inicio de una serie de incre&iacute;bles y maravillosos encuentros sexuales para &eacute;l.<\/p>\n<p>Ella se llamaba Francisca Ignacia. Lo conoc&iacute;a desde que ten&iacute;a 10 a&ntilde;os y el 18. Llego a su casa acompa&ntilde;ado de su hermano mayor, pues hab&iacute;a entrado a estudiar junto la misma Carrera profesional, en la Universidad de Playa Ancha. A los 12 a&ntilde;os se transform&oacute; en su amor plat&oacute;nico, cuando se dio cuenta que le daba verg&uuml;enza y el rubor la inundaba, cuando &eacute;l llegaba a casa y la saludaba con un beso en la mejilla y dici&eacute;ndole siempre alguna frase jocosa que en vez de hacerla re&iacute;r, la ruborizaba m&aacute;s y se obligaba a escapar de su lado. En esa &eacute;poca se sent&iacute;a y ve&iacute;a poco agraciada de manera anat&oacute;mica, en comparaci&oacute;n algunas de sus amigas y compa&ntilde;eras de curso del Colegio Sagrados Corazones. Aunque era rubia y de cabellos largos, ojos celestes, preciosa nariz, color de piel blanca, alta para su edad, ella se consideraba que era muy delgada en toda su anatom&iacute;a y eso a esa edad la hac&iacute;a sufrir mucho.<\/p>\n<p>Sin embargo era totalmente distinto a lo que ella cre&iacute;a de s&iacute;, lo que pensaba el resto de las personas. Mujeres y hombres que la ve&iacute;an y\/o la ubicaban de cerca o de lejos, estaban de acuerdo que era una ni&ntilde;a mujer muy bella y con una inocente sensualidad que generaba un arco&iacute;ris de sensaciones y emociones. Sus senos hermosos y sus nalgas potentes y proporcionadas, destacaban con fuerza a trav&eacute;s de la sinergia de sus bellas y torneadas piernas. Amor u odio. Lujuria o castidad. Cerca o lejos. Amarla olvidarla. Con ella no se pod&iacute;a tener t&eacute;rminos medios. Era un potente im&aacute;n que atra&iacute;a o repelaba.<\/p>\n<p>Cuando vio por primera vez a Francisco Javier en su lugar de estudio, quedo estupefacta. Lo miro hasta que se perdi&oacute; de su vista y de inmediato supo que ten&iacute;a que hacer. Su h&uacute;meda vagina se lo estaba se&ntilde;alando. Fue al ba&ntilde;o de mujeres, el m&aacute;s alejado de los que hab&iacute;a en el establecimiento. Se asegur&oacute; y espero a poder entrar al cub&iacute;culo m&aacute;s extremo y que ya no hubiese nadie. Entr&oacute;, cerr&oacute; la puerta. Se baj&oacute; los pantalones junto con su calz&oacute;n y se sent&oacute; con las piernas lo m&aacute;s abiertas posible. Sinti&oacute; el l&iacute;quido pegajoso de su vagina escurrir por su vagina, mientras met&iacute;a la mitad los dedos &iacute;ndice y medio de su mano derecha en ella, para inmediatamente doblarlo en garfio y empezar a empujar y soltar, estimulando as&iacute;, su ya conocido y domado punto G. En 30 segundos su cuerpo estaba temblando de una manera descontrolada y su boca apretada hasta morder sus labios dominando los gemidos que surg&iacute;an desde el fondo de su matriz y sus ojos en blanco cerr&aacute;ndose y abri&eacute;ndose como una posesa. Siempre eran as&iacute; sus orgasmos recordando a Francisco Javier. Desde la primera vez que lo hizo a los 13 a&ntilde;os hasta ahora que ten&iacute;a 18. Felicidad, pasi&oacute;n, semiinconsciencia, agon&iacute;a y a la realidad. Era su religi&oacute;n masturbarse pensando en &eacute;l. Ella era virgen. Se guardaba para &eacute;l. Se lo hab&iacute;a dicho en su cumplea&ntilde;os de los 15. &Eacute;l se qued&oacute; pasmado. Nunca m&aacute;s lo volvi&oacute; a ver despu&eacute;s de esa vez.<\/p>\n<p>PD: Empec&eacute; este cuento el 16-9-2020 y reci&eacute;n hoy (21-3-2021) lo pude terminar. Espero y conf&iacute;o que ahora que estamos en Cuarentena total, pueda escribir algo m&aacute;s (Me sienta inspirado). Creo que me ir&eacute; por los cuentos cortos. No m&aacute;s de una p&aacute;gina de extensi&oacute;n. Veamos que sale. Gracias por sus comentarios<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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