{"id":28609,"date":"2021-03-25T23:00:00","date_gmt":"2021-03-25T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-03-25T23:00:00","modified_gmt":"2021-03-25T23:00:00","slug":"lucky-boy-ii-la-playa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/lucky-boy-ii-la-playa\/","title":{"rendered":"Lucky boy (II): La playa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28609\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Lo &uacute;ltimo que me sucedi&oacute; reci&eacute;n a finales de octubre del espantoso 20-20. Eran fechas muy atareadas, no hab&iacute;a tenido tiempo para m&iacute;, ni para tomarme un descanso, ni siquiera para hacer el amor con mi esposo como era debido, y les juro que eso era lo que m&aacute;s me urg&iacute;a en esos d&iacute;as.<\/p>\n<p>Como en todo fin de a&ntilde;o, se hab&iacute;a de celebrar una conferencia para exponer los resultados frente a los directivos ya accionistas principales. Normalmente en un hotel de lujo en alguna playa, y una tonta pandemia no impedir&iacute;a que la empresa justificara el presupuesto con vi&aacute;ticos rid&iacute;culos.<\/p>\n<p>Pero ni modo, donde gobierna capit&aacute;n no manda marinero. Aunque estaba aterrada por viajar en la situaci&oacute;n tan cr&iacute;tica, no ten&iacute;a opci&oacute;n. Por obvias razones aquel viaje lo realizar&iacute;a sola, dejando al pap&aacute; con mis dos peque&ntilde;os. En parte me sent&iacute;a tranquila sabiendo que mi familia estar&iacute;a segura en casa, pero la idea de enfermar de ese maldito virus, no. Aunque no me imaginaba tendr&iacute;a un golpe de suerte er&oacute;tico que har&iacute;a todo mucho m&aacute;s llevadero.<\/p>\n<p>Fue sobre la arena, era un d&iacute;a hermoso, en aquel lugar todos los d&iacute;as son as&iacute;. Mi parte del trabajo en los preparativos previos a la reuni&oacute;n hab&iacute;a concluido, y ahora ten&iacute;a todo el d&iacute;a libre para pasarla en la costa, &ldquo;a mal tiempo buena cara.&rdquo;<\/p>\n<p>En fin, me escog&iacute; un buen bikini, me puse mi cubre-bocas y sal&iacute; del hotel rumbo a la playa. Todo parec&iacute;a normal, mis planes se limitaban a tumbarme como trapo sobre la arena hasta tomar un bronceado natural perfecto. Conoc&iacute;a de una playa nudista por ah&iacute; a la cual me tentaba a ir, pero nada, ir&oacute;nicamente no quer&iacute;a nada de exhibicionismos ese d&iacute;a, sin imaginarme que la ruleta de las casualidades estar&iacute;a a mi favor.<\/p>\n<p>Escog&iacute; finalmente un buen lugar un poco alejado del mar. No fue muy dif&iacute;cil, pues aunque por esos tiempos estaba abierta al turismo, no hab&iacute;a mucha gente, al menos no en ese lugar a esa hora, en es ese d&iacute;a. Muy a mi suerte, porque lo &uacute;nico que quer&iacute;a era paz y tranquilidad.<\/p>\n<p>As&iacute;, caminaba con mis sandalias en mano, sintiendo la dulce sensaci&oacute;n de la arena en mis pies, decidida a alejarme lo m&aacute;s posible de los pocos visitantes. Sin embargo algo me detuvo.<\/p>\n<p>De reojo me hab&iacute;a parecido ver a un chico joven y apuesto, lo s&eacute; estoy perdida, y casada, pero es mi debilidad, no tengo remedio. Luch&eacute; un poco conmigo misma, pero en verdad era muy lindo, cohibido, t&iacute;mido y sobreprotegido, el coctel perfecto para desatar mis m&aacute;s bajos afiches sobre &eacute;l.<\/p>\n<p>Finalmente perd&iacute; mi madurez y regres&eacute; sobre mis propios pasos para mirarle mejor. Era un chico de piel clara, cabello casta&ntilde;o claro, delgado, pero con un buen marcado en sus abdominales, casi segura que tendr&iacute;a unos diecinueve a&ntilde;os, o dieciocho con suerte, no menos porque aquel hotel de enfrente, donde me alojaba y que correspond&iacute;a a la secci&oacute;n de playa en la que est&aacute;bamos, era solo para adultos.<\/p>\n<p>Ya convencida y cautivada por mi nueva presa, comenc&eacute; el acecho situ&aacute;ndome en una posici&oacute;n estrat&eacute;gica. Me siti&eacute; a un costado de la familia, con toda alevos&iacute;a en el lado donde estaba el chico, dejando a las dos mujeres mayores, seguramente ser&iacute;an su mam&aacute; y su t&iacute;a, quienes conversaban con un hombre adulto, el padre o el t&iacute;o, qui&eacute;n sabe, qu&eacute; importa.<\/p>\n<p>A manera de pre&aacute;mbulo, me unte bloqueador solar en todo mi cuerpo, de manera muy seductora y sensual, por supuesto, antes de recostarme para recibir los rayos de nuestro astro sol.<\/p>\n<p>El chico estaba recostado sobre la arena jugando con su tel&eacute;fono m&oacute;vil, recargando su espalda en la silla playera donde descansaba su madre, completamente dormida. Al otro lado de ella, estaba la otra mujer con el tipo conversando distra&iacute;dos. Y al frente del chico estaba yo, acomod&aacute;ndome sobre mi toalla, boca abajo, con mis lindos pies apunt&aacute;ndole. Ah&iacute;, por fin me quit&eacute; el cubre-bocas.<\/p>\n<p>Y as&iacute;, el espect&aacute;culo daba inicio. El sol pegaba en mi espalda, al levantar la vista se miraba el mar, pod&iacute;a escuchar el relajante sonido. Casi pod&iacute;a sentir como los ojos de aquel joven se clavaban en mi cuerpo, con la misma claridad con la que sent&iacute;a la suave brisa.<\/p>\n<p>Entonces separ&eacute; un poco mis piernas, apenas lo suficiente para que pudiese verme el lindo traje blanco que modelaba sensualmente. Y ah&iacute;, debajo de la suave tela veraniega, aparec&iacute;an un par de dedos con u&ntilde;as largas esmaltadas en color rosado intenso. Amo ese color.<\/p>\n<p>Estaba ebria de lujuria y perversi&oacute;n, jugando con mi vagina sobre mi traje. Enseguida sent&iacute; un fuerte escalofr&iacute;o, cielos, lo disfrutar&iacute;a como nunca. Lentamente me tocaba, complacida por mi exhibicionismo, sab&iacute;a que el chico estar&iacute;a viendo mis furtivos dedos masajeando er&oacute;ticamente mis labios terriblemente calientes y estimulados.<\/p>\n<p>Mi cuerpo se estremec&iacute;a en cada caricia, pod&iacute;a sentir como la lubricaci&oacute;n flu&iacute;a dentro de m&iacute;, escurriendo un poco sobre mi lindo traje satinado. Poco a poco comenzaba a relajarme, estimulada por mis propias caricias, menaba la cintura sensualmente haciendo bailar mi conchita sobre mis dedos como si me estuviese montando en un buen pito.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s me di media vuelta girando ahora mi cabeza donde antes estaban mis peque&ntilde;os pies. Y lo mir&eacute;. Por un momento nuestros ojos se cruzaron, pude verle la cara de excitaci&oacute;n y asombro que ten&iacute;a. Inconscientemente le sonre&iacute; aunque apart&eacute; la mirada para evitar formalidades.<\/p>\n<p>Sus ojos me escaneaban el cuerpo como queriendo inmortalizarme dentro de su mente para no olvidarme jam&aacute;s, mientras yo me arrodillaba frente a &eacute;l, llev&aacute;ndome las manos a la espalda para desanudar mi traje de ba&ntilde;o. Dej&eacute; que los listones cayeran por los costados, permitiendo que mis tetas se balancearan libremente escondidas tras el conjunto pendiendo &uacute;nicamente de mi cuello.<\/p>\n<p>Enseguida me recost&eacute; nuevamente, esta vez un poco de costado para poder verlo mejor, y por supuesto, para que &eacute;l pudiese verme todo el cuerpo. Y continu&eacute; toc&aacute;ndome, mirando c&oacute;mo aquel jovenzuelo me miraba sin disimulo.<\/p>\n<p>Su madre dorm&iacute;a profundamente y los otros dos se hab&iacute;an ido nadar un poco. El momento era solo nuestro. A nuestros lados hab&iacute;a llegado m&aacute;s gente, pero no me importaba, que diablos me daba lo que pensaran de aquella mujer loca toc&aacute;ndose en frente del hijo de una se&ntilde;ora distra&iacute;da.<\/p>\n<p>Era justamente lo que hac&iacute;a, masaje&aacute;ndome mi vagina mojada debajo de mi bikini blanco, relami&eacute;ndome los labios al ver como emerg&iacute;a una gran polla dentro de las bermudas del chico. Acrecent&aacute;ndose m&aacute;s y m&aacute;s sin siquiera tocarla. Deseosa de m&iacute;. Y solo para m&iacute;.<\/p>\n<p>Aquello me dejaba en claro cu&aacute;nto le estaba excitando mi cuerpo y seguramente cu&aacute;nto me deseaba. Le agradec&iacute;a mostr&aacute;ndole mi mano complaci&eacute;ndome debajo, escondida bajo la tela blanca de mi traje.<\/p>\n<p>Ensimismada ante la explicita acci&oacute;n del jovenzuelo, me desanud&eacute; el mo&ntilde;o que sujetaba mi sost&eacute;n detr&aacute;s de mi nuca, y me recost&eacute; de costado sobre mi hombro izquierdo, ofreci&eacute;ndole mi par de senos desnudos para que pudiese admirarme sin cesura, al tiempo que doblaba mis piernas para poder tocarme mejor.<\/p>\n<p>Y en ese momento perdi&oacute; la cordura, por fin sucumb&iacute;a ante mis encantos y el chico baja su mano derecha hasta su polla erguida para comenzar a estrujarla. De inmediato se baj&oacute; las bermudas y se desenfundo su f&eacute;rreo trozo, mirando a su alrededor, rogando porque nadie lo viese.<\/p>\n<p>Ante mis ojos emerg&iacute;a su claro y pulcro pito rosado y lindamente depilado, adem&aacute;s lubricado ya por sus eyaculaciones previas al acto. Diablos, se ve&iacute;a tan lindo y sabroso, que se me antojaba com&eacute;rmelo ah&iacute; mismo. Pero los vecinos, y su madre, y sus t&iacute;os, que de no ser por ellos me lo cog&iacute;a en medio de la playa.<\/p>\n<p>Mirando su largo falo enfilado fuera de su ropa, me saboreaba esa blanquecina lubricaci&oacute;n que le escurr&iacute;a desde su glande y por todo lo largo de su escroto, al tiempo que me met&iacute;a un par de dedos tan profundo como pod&iacute;a, deseando con toda mi alma fuese ese pene al frente m&iacute;o el que me estuviese penetrando.<\/p>\n<p>Ya completamente cautivada, deshice el coqueto nudo de mi bikini que se aferraba en el costado de mi pierna derecha, dejando que la prenda se deslizara hasta caerse, permiti&eacute;ndome tocarme m&aacute;s fuerte y m&aacute;s profundo para aquel chico.<\/p>\n<p>Mis dedos me ultrajaban con fuerza, mi mano se mojaba con mi lubricaci&oacute;n, y aquel joven muchacho se masturbaba para m&iacute;. Est&aacute;bamos muy calientes, casi como el mism&iacute;simo sol que nos golpeaba con toda su imponente presencia ya por eso del mediod&iacute;a. En cualquier momento nos har&iacute;amos terminar, no hab&iacute;a diferencia, ya cuando me pongo as&iacute; de excitada soy toda una MILF precoz.<\/p>\n<p>De cualquier manera no hab&iacute;a tiempo, era ahora o nunca, ambos lo sab&iacute;amos. &Eacute;l se estrangulaba con fuerza su largo y grueso pedazo de m&uacute;sculo, viendo como yo me ensartaba mis dedos medios estimulando mi cl&iacute;toris desde dentro y con mi pulgar por fuera. Estaba tan complacida que mi vagina no dejaba de lubricarse m&aacute;s y m&aacute;s, empapando mi mano de mi lechita tibia que escurr&iacute;a entre mis dedos, sintiendo c&oacute;mo mi cuerpo se estremec&iacute;a en un poderoso escalofr&iacute;o anunci&aacute;ndome que estaba a punto de venirme.<\/p>\n<p>Me concentre en el muchacho, o en su pito m&aacute;s bien. Lo observaba con detenimiento, con hambre, desesperada por tr&aacute;gamelo y saborearlo dentro de mi conchita. Imagin&aacute;ndome montada en &eacute;l, chup&aacute;ndosela, siendo penetrada en cuatro o de misionero, como fuera.<\/p>\n<p>Aquellos pensamientos me llevaban al cielo, haci&eacute;ndome perder la noci&oacute;n del tiempo y el lugar en el que estaba. Por si fuera poco, en ese momento, aquel jovial pene que en mis ojos se hab&iacute;a fundido, comenzaba a convulsionar endureciendo los m&uacute;sculos de sus test&iacute;culos como se saca el jugo a un par de naranjas a la vez, expulsando a chorros su espeso contenido blanco por toda su tranca, manchando sus manos hasta cubrir la fina arena de mar con su semen.<\/p>\n<p>Y entonces finalmente explot&eacute;. Mis dedos entraban y sal&iacute;an chapoteando en mi co&ntilde;o pescando un profundo orgasmo que me hac&iacute;a eyacular tan intensamente que hasta mis piernas me temblaron; contrayendo y tensando mis nalgas, expulsando todos mis jugos contenidos desde hac&iacute;a mucho tiempo. Todo en sincron&iacute;a con la propia eyaculaci&oacute;n de ese lindo chico adolecente al frente.<\/p>\n<p>Suspir&eacute;, y sonre&iacute;, aliviada y satisfecha de tan profundo orgasmo. Por ese corto instante, nuestros sexos choreaban, babeando el viscoso liquido alvino, que a&uacute;n escurr&iacute;a desde su enrojado glande y en los rosados labios de mi depilada conchita.<\/p>\n<p>Justo a tiempo regresaban la pareja de sus t&iacute;os, alertando a su madre. Como pudimos nos vestimos de nuevo, escondiendo nuestros sexos mojados. Enseguida me anud&eacute; mi traje de ba&ntilde;o de nueva cuenta a mi bronceado cuerpo y me dispuse a regresar a mi habitaci&oacute;n. De paso le coquete&eacute; un poco al chico sofri&eacute;ndole con mal&eacute;vola complacencia al desfilar altaneramente a su lado.<\/p>\n<p>Cre&iacute; que ser&iacute;a todo, me sent&iacute;a m&aacute;s que satisfecha, pero se pondr&iacute;a mejor. Justamente el d&iacute;a siguiente deb&iacute;a exponer mi reporte en aquella conferencia, por lo que me alist&eacute; desde muy temprano para los preparativos. Eran por eso de las siete de la ma&ntilde;ana cuando sal&iacute;a a paso veloz de mi cuarto de hotel, pas&eacute; por el ascensor, sal&iacute; como alma que lleva el diablo y ah&iacute; lo encontr&eacute; de nuevo.<\/p>\n<p>S&iacute;, ni m&aacute;s ni menos que el mismo muchacho, &eacute;sta vez estaba nadando en la piscina del hotel. Me pareci&oacute; muy extra&ntilde;o, por la hora del d&iacute;a, y porque no cre&iacute; que estuviese permitido. Intent&eacute; no darle importancia y me concentr&eacute; en mi trabajo de ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>De all&iacute; en m&aacute;s, sin novedades. Expuse, todo bien, conviv&iacute; un poco con mis compa&ntilde;eros y regres&eacute; a mi habitaci&oacute;n por eso de las seis de la tarde. Muerta de fatiga, me desvanec&iacute; en mi cama y ca&iacute; profundamente dormida.<\/p>\n<p>Pero el siguiente d&iacute;a todo cambi&oacute;. Era mis &uacute;ltimas horas de hospedaje, y con todo hab&iacute;a amanecido por eso de las siete de la ma&ntilde;ana. Claro, pues si hab&iacute;a dormido casi doce horas. En fin me dispuse a perder el tiempo mirando un poco el televisor antes de dar check-out. As&iacute; hasta dar un cuarto de hora para las siete de la ma&ntilde;ana, cuando una oleada de calentura me levantaba de la cama.<\/p>\n<p>Y es que justamente recordaba el d&iacute;a anterior, mirando a mi joven compa&ntilde;ero de hotel nadando en la piscina. Enseguida me asom&eacute; por mi balc&oacute;n que justamente daba a la piscina y a la playa. Cu&aacute;l fue mi sorpresa que en efecto ah&iacute; estaba.<\/p>\n<p>Una profunda alegr&iacute;a me invadi&oacute;, y corr&iacute; como colegiala a vestirme y arreglarme para &eacute;l. Me puse un traje de ba&ntilde;o diminuto de dos piezas; el top amarillo intenso, y la parte de abajo en color negro con toques del mismo amarillo. As&iacute; baje casi corriendo por el ascensor como linda abejita coqueta, con toalla en mano, y por su puesto el indispensable cubre-bocas.<\/p>\n<p>Al llegar al primer piso, me dirig&iacute; sin escalas al &aacute;rea de piscina. Asombrada de que nadie me dijese nada, ni siquiera para revisarme la temperatura. Qu&eacute; bueno, con lo ardiente y zorra que iba, seguro que reventaba su term&oacute;metro. Las ventajas de hospedarse en un hotel para adultos, supuse.<\/p>\n<p>Me acerque colocando mi toalla y mi cubre-bocas en una silla playera de por ah&iacute; y me sent&eacute; en una orilla de la piscina. Y ah&iacute; estaba, el mismo chico, nadando como pez vela por todo lo largo del acu&aacute;tico escenario, en completa soledad. Hasta que llegu&eacute;.<\/p>\n<p>Era encantador, realmente atractivo, lo observaba en silencio sentada en el borde de la piscina, chapoteando con mis pies, antes de tomar coraje suficiente para sumergir el resto de mi cuerpo. Fue en ese momento cuando se percat&oacute; de mi presencia. Creo que lo sorprend&iacute; en verdad. Solt&oacute; un genuino espasmo de asombro, a&uacute;n antes de percatarse de qui&eacute;n se trataba. Supongo que le habr&iacute;a espantado mi furtiva aparici&oacute;n. Sin embargo al darse cuenta de que se trataba de m&iacute;, me reconoci&oacute; de inmediato y se relaj&oacute;. Por un momento continu&oacute; nadando, yo lo miraba desde mi privilegiada posici&oacute;n. As&iacute; hasta que por fin me anim&eacute; a saltar dentro de la piscina.<\/p>\n<p>Por un momento estuvimos nadando juntos, aunque cada quien por su parte. De tanto en tanto nos cruz&aacute;bamos una que otra mirada insinuante. Aquel juego me encantaba, ese genuino cortejo adolecente no se encuentra en ning&uacute;n hombre maduro.<\/p>\n<p>Fue justamente en uno de esos encuentros cuando finalmente me atrev&iacute; a acerc&aacute;rmele, sab&iacute;a perfectamente que de su parte no dar&iacute;a el primer paso. No dije nada, dej&eacute; que el natural momento y mi lenguaje corporal hablaran por s&iacute; solos. No hac&iacute;a falta mediar palabra, ambos sab&iacute;amos lo que suced&iacute;a.<\/p>\n<p>El chico miraba nervioso las cortinas de su habitaci&oacute;n, temeroso que su familia lo viese, aunque no s&eacute; porque, no hab&iacute;a nada de malo en que estuviese con una chica, pese a la diferencia de edades. Quiz&aacute; yo era demasiado desinhibida, o muy zorra, de cualquier manera me estrech&eacute; a &eacute;l. Lo acorrale m&aacute;s bien. Llev&aacute;ndolo hasta un extremo de la piscina en la cual recarg&oacute; sus codos sobre v&eacute;rtice de cada lado, mir&aacute;ndome nervioso c&oacute;mo me acercaba.<\/p>\n<p>Ah&iacute; le mire fijamente a los ojos con una sutil sonrisa que dibujaban mis h&uacute;medos labios, y en completo silencio le agarr&eacute; el paquete que abultaban sus bermudas. Enseguida &eacute;l me correspondi&oacute; acarici&aacute;ndome con dulzura un costado de mi brazo. Lo hac&iacute;a tan tierno y con tanto miedo que pod&iacute;a sentir claramente c&oacute;mo temblaba su mano al deslizarse sobre mi piel blanca, ahora bronceada por el sol del paradisiaco lugar.<\/p>\n<p>Me dej&eacute; consentir, mientras comenzaba a notar como su hermoso pene comenzaba a crecer en mis manos, sumergidas en la piscina. Hasta que acerc&oacute; su rostro a mis labios. Y es que normalmente los besos los tomo mucho m&aacute;s personales, por lo que me rehus&eacute;, apartando mi cara, lo que &eacute;l aprovech&oacute; para besarme el cuello mientras me tomaba por la cintura con una mano y me abrazaba con la otra, haci&eacute;ndome perderme en sus caricias.<\/p>\n<p>Ya completamente encantada y enamorada por el pecaminoso momento, me recargu&eacute; ahora sobre el v&eacute;rtice de la piscina parando mi colita todo lo que pod&iacute;a, al tiempo que deslizaba mi traje de ba&ntilde;o a un costado de mi rosada conchita para que aquel abusara de ella como le placiera.<\/p>\n<p>Sin perder tiempo, aquel joven chico se desenfund&oacute; su pito y me penetr&oacute;. No hizo falta ning&uacute;n esfuerzo, aquel jovial pene parec&iacute;a estar hecho espec&iacute;ficamente para encajar en los confines de mi vagina, tama&ntilde;o y grosor exacto para hacerme gozar como pocas veces en la vida.<\/p>\n<p>Aquel sexual acto acu&aacute;tico me estaba complaciendo de sobremanera, pero entonces escuchamos pasos. Exaltados nos desacoplamos de la copula para darnos cuenta que el guardia de seguridad pasaba haciendo su ronda, quiz&aacute; sospechando de lo que pasaba bajo las cristalinas aguas de la piscina.<\/p>\n<p>Quiz&aacute; no hubiese dicho nada, no es como que me molestara el exhibicionismo, pero no tampoco quer&iacute;a armar espect&aacute;culo. &ndash;Vamos a mi habitaci&oacute;n. &ndash;Le dije al chico antes de emerger del agua y secarme con mi toalla.<\/p>\n<p>Sin esperar m&aacute;s me encamin&eacute; al elevador del hotel. Naturalmente el chico se apresuraba a seguirme los pasos de cerca. En el elevador &eacute;ramos completos desconocidos. Hab&iacute;amos firmado un pacto inquebrantable de silencio y complicidad. As&iacute; hasta llegar a mi cuarto.<\/p>\n<p>Apenas entramos, me quit&eacute; el cubre-bocas y me abalanc&eacute; sobre &eacute;l, rogando porque me siguiera acariciando tan rico como lo estaba haciendo. &Eacute;l me respond&iacute;a de la misma manera, dulce, tierna, inocente y tremendamente excitante, justo como me gusta.<\/p>\n<p>En ese momento me bes&oacute;. Y yo le correspond&iacute;, ya estaba completamente rendida a sus encantos. Lo abrac&eacute; y lo bes&eacute; como si fuese mi esposo, con todo ese cari&ntilde;o y pasi&oacute;n desmedida, al tiempo que lo dirig&iacute;a a la cama, donde finalmente lo avent&eacute; para que cayera sobre su espalda.<\/p>\n<p>Sin perder tiempo le quit&eacute; las bermudas con todo y sus calzoncillos para debelarle su enorme polla que desde hac&iacute;a mucho tiempo me hab&iacute;a saboreado. Me humedec&iacute; los labios un poco y me engull&iacute; todo su falo, regal&aacute;ndole la mejor chupada de su corta vida.<\/p>\n<p>Mi lengua recorr&iacute;a su glande saboreando las dulces secreciones que comenzaban a emanar por todo el placer que deb&iacute;a estar sintiendo en ese momento. Enseguida lo introduje lentamente en mi tibia boca y comenc&eacute; a succionarlo un poco, desliz&aacute;ndolo dentro afuera cubriendo su escroto con mi traviesa lengua.<\/p>\n<p>Una vez satisfecha, me mont&eacute; sobr&eacute; &eacute;l y me penetre su lubricado tronco, caliente y duro, lentamente. Gracias a los jugos que escurr&iacute;an en nuestros sexos, f&aacute;cilmente consegu&iacute;a empotrarme en &eacute;l y comenc&eacute; a cabalgarlo.<\/p>\n<p>Cielos, estaba tan excitada que me har&iacute;a venir r&aacute;pidamente. Creo que tuve un peque&ntilde;o orgasmo apenas al penetrarme, no lo s&eacute;. Todo ese momento era como un eterno orgasmo para m&iacute;. Cada que me estampaba sobre sus muslos introduci&eacute;ndome su polla profundamente, mi vagina pulsaba y se lubricaba m&aacute;s y m&aacute;s.<\/p>\n<p>Pero en ese momento sent&iacute; c&oacute;mo su viril pene comenzaba a flaquear. Me desempotre y mir&eacute; aquel trozo de placer, ahora recostado, cubierto con su semen y mis jugos vaginales, pero totalmente fl&aacute;cido. &ndash;Perd&oacute;n. Lo siento. &ndash;Me dec&iacute;a apenado. Y yo lamentando terriblemente. Pensando que solo un poco m&aacute;s y yo tambi&eacute;n terminaba.<\/p>\n<p>-Descuida. &ndash;Le suspir&eacute;, un tanto resignada pero con toda la intenci&oacute;n de hacerlo repetir. &ndash;Es que no lo hab&iacute;a hecho antes. &ndash;Me confesaba su virginidad, mientras yo me recostaba a su lado, posando mi desnudo cuerpo en su brazo izquierdo y a su vez, mi cabeza sobre su pecho.<\/p>\n<p>Sospechaba que aquel chico jam&aacute;s hab&iacute;a tenido su primera vez, sobre todo por su forma de tocarme. Estaba fascinada por haberme estrado a ese chico, aunque hubiese durado tan poco, no me importaba mucho, por experiencia sab&iacute;a que pod&iacute;a durar m&aacute;s.<\/p>\n<p>Lo estaba comprobando al acariciarle su pecho y cintura, viendo como su fl&aacute;cido pene se llenaba nuevamente de sangre, para erguirse de su letargo apenas pocos minutos m&aacute;s tarde. Alegre, retom&eacute; postura, sent&aacute;ndome sobre su valiente y jovial pene sonrojado, a&uacute;n cubierto con su anterior eyaculaci&oacute;n y me lo insert&eacute; de nuevo.<\/p>\n<p>Enseguida me derrumb&eacute; sobre su pecho y me entregu&eacute; de nuevo, dej&aacute;ndome acariciar y besar a su placer, al tiempo que me embest&iacute;a su pito dentro de m&iacute;, ahora un poco m&aacute;s fuerte. Y eso me encantaba, me estaba complaciendo tanto, que me hac&iacute;a gemirle como zorra entre beso y beso. Meneaba las caderas el ritmo contrario de sus embestidas, para poder sentir toda la longitud de su largo pene desliz&aacute;ndose placenteramente en mi chorreante co&ntilde;o.<\/p>\n<p>R&aacute;pidamente pude sentir c&oacute;mo me ven&iacute;a, estaba al cien, no hab&iacute;a m&aacute;s tiempo. Simplemente me rend&iacute; sobre su torso y me dej&eacute; venir en un profundo orgasmo que expresaba con toda sensualidad en un sincero gemido agudo que resonaba en toda la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Al fin pod&iacute;a respirar tranquilamente. Aquel encuentro me hab&iacute;a encantado. Desde el primer momento en que lo encontr&eacute;. Estaba totalmente satisfecha. -&iquest;Te gust&oacute;? &ndash;Le pregunt&eacute; al muchacho con toda malicia. -No puedo terminar. &ndash;Me dec&iacute;a preocupado, intentando hacerse venir por segunda vez con su mano derecha.<\/p>\n<p>Lo mir&eacute; con ternura, mientras me aguantaba una risa burlona por el ingenuo momento que estaba experimentando, y le dije. &ndash;No te preocupes. Eso suele pasar cuando intentas hacerlo dos veces seguidas. D&eacute;jame ayudarte. &ndash;Enseguida le tome su ardiente pito rojo como tomate y comenc&eacute; a masturbarlo, y al ver que no terminaba, regres&eacute; mi boca para chup&aacute;rselo.<\/p>\n<p>Pero el pobre chico no pod&iacute;a eyacular de nuevo, y se le ve&iacute;a cada vez m&aacute;s preocupado y adolorido, a punto de entrar en p&aacute;nico. &ndash;No te preocupes, est&aacute;s muy tenso. Rel&aacute;jate y no pienses en otra cosa. Respira y disfruta del momento. Si no puedes terminar a&uacute;n, mejor aprov&eacute;chalo y f&oacute;llame de nuevo. -Le susurraba con extrema seducci&oacute;n y perversi&oacute;n al tiempo que me recostaba sobre la cama, abri&eacute;ndome de piernas para &eacute;l.<\/p>\n<p>Ya estaba contenta, pero no pod&iacute;a desaprovechar una oportunidad as&iacute;. Sabiendo que aquel momento jam&aacute;s se repetir&iacute;a lo disfrutar&iacute;a tanto como pudiese. Algo que parec&iacute;a comprender aquel chico quien se posaba sobre m&iacute;, acopl&aacute;ndose entre mis piernas para penetrarme nuevamente.<\/p>\n<p>Est&aacute; vez, con &eacute;l arriba, las cosas eran diferentes. Normalmente a m&iacute; me gusta ser la controladora y dominante, pero es que me estaba haciendo el amor mejor de lo que imaginaba. Esa natural ternura de su primera vez, esa sinceridad al besarme como si fuese la &uacute;nica, y esas caricias dulces y sensuales haci&eacute;ndome suya, me terminaron de derretir en sus brazos, derrumb&aacute;ndome ahora completamente sumisa y entregada.<\/p>\n<p>Sintiendo c&oacute;mo me penetraba a su propio ritmo, con cierto cuidado pero cada vez m&aacute;s r&aacute;pido, quiz&aacute; debido a la ansiedad de exprimirse su pito dentro de m&iacute;, para por fin poder acabar con su martirio. Al mismo tiempo, sin saberlo, estimul&aacute;ndome tan rico, que sent&iacute;a c&oacute;mo mi conchita explotaba.<\/p>\n<p>En ese momento encog&iacute; mis piernas pegando mis rodillas en mi pecho, con todo cuidado de no sacarme su pene en ning&uacute;n instante. Enseguida pos&eacute; la planta de mis peque&ntilde;os pies blancos en su fornido y bronceado abdomen acarici&aacute;ndolo con esas extremidades, a falta de poder alcanzarlo con mis manos.<\/p>\n<p>Lentamente le restregaba mis deditos por toda su piel, en su pecho y en su inocente rostro. Ah&iacute; le acarici&eacute; los labios con mi dedo gordito, y &eacute;l de inmediato me respond&iacute;a chup&aacute;ndolo sensualmente, sigui&eacute;ndose con el resto de mi pie, recorriendo su lengua en cada dedo y por la planta, hasta el tal&oacute;n.<\/p>\n<p>Aquellas h&uacute;medas sensaciones, estaban provocando que mi cuerpo gozara de pies a cabeza, literalmente, arranc&aacute;ndome el aliento y un par de quejidos de placer cada que me estampaba con rudeza sus duros muslos en mis suaves gl&uacute;teos, para meterme toda la verga sin ning&uacute;n cuidado. Ahora me estaba cogiendo sin aquella inocencia o temor en sus acciones. Simplemente estaba preocupado por exprimirse su pito dentro de m&iacute; a como diera lugar.<\/p>\n<p>Y sinceramente era justo lo que quer&iacute;a, me sent&iacute;a en el cielo, mi cuerpo estaba completamente estimulado, y mi conchita se sent&iacute;a tan complacida, aprisionada por mis propias piernas, juntas en aquella posici&oacute;n, con ese glorioso pene dentro, que pronto sent&iacute;a que me vendr&iacute;a de nuevo. Y aquel joven no cesaba ni un segundo, empe&ntilde;ado en alcanzar su segundo orgasmo, al mismo tiempo que el m&iacute;o se me escurr&iacute;a entre las piernas, estallando en un fuerte gemido al sentir aquel momento de placer pecaminoso, sin dejar un solo segundo de menearme las caderas, pues ese chico no dejaba de cogerme, empe&ntilde;ado en culminar su tarea y satisfacer su deseo sexual que a&uacute;n lo evad&iacute;a.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a parar, pero estaba a su merced, completamente sumisa a &eacute;l, quien me ten&iacute;a sujeta por ambos pies que hab&iacute;a recargado en sus hombros, uno a cada lado, acomodados para que me pudiese penetrar con toda prontitud. Me parec&iacute;a que cada vez me penetraba m&aacute;s r&aacute;pido y m&aacute;s fuerte, pero sin duda, m&aacute;s complaciente, pese a que ya me hab&iacute;a venido dos veces.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a duda, tendr&iacute;a otro inminente orgasmo y &eacute;ste ser&iacute;a uno muy h&uacute;medo. &ndash;Hoo, s&iacute;. M&aacute;s r&aacute;pido. Dame. As&iacute;. &ndash;Le gem&iacute;a con una voz extasiada de placer. Y aquel desconocido joven obedec&iacute;a, comenzando a cogerme duro y veloz. Estamp&aacute;ndome su endurecido pene a toda velocidad, salpicando mis jugos por todos lados, mientras eyaculaba incontrolablemente, gimiendo de placer, totalmente abierta de piernas a &eacute;l, quien desesperado comenzaba a darme todav&iacute;a m&aacute;s r&aacute;pido, ahora tom&aacute;ndome por las rodillas, haci&eacute;ndome gozar todav&iacute;a m&aacute;s el poderoso orgasmo que estaba experimentando, sin dejar de chorrear en un largo &ldquo;squirting&rdquo; que salpicaba en cada arremetida, detenido tan solo por su miembro completamente mojado que no dejaba de penetrarme.<\/p>\n<p>Para ese punto, el chico ya estaba en estado de p&aacute;nico, realmente se le ve&iacute;a aterrado por no poder eyacular pese a que me llevaba cogiendo ya casi media hora sin descanso desde la segunda tanda, y lo evidenciaba al estamparme su viril miembro con brusquedad y sin ning&uacute;n cuidado en mi empapada vagina. A esas alturas ya no me estaba haciendo el amor, ahora me estaba cogiendo como a una cualquiera, masturb&aacute;ndose con mi cuerpo m&aacute;s bien, y eso, me encantaba.<\/p>\n<p>Aquel momento de ternura y juegos hab&iacute;a quedado atr&aacute;s. Se lo hab&iacute;a ganado. Ahora era tiempo de que cogiera sin respeto, duro y veloz. No hab&iacute;a que pensar en nada m&aacute;s, lo &uacute;nico que importaba era darnos placer sin medida. Algo que sin duda est&aacute;bamos consiguiendo.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, s&iacute;. Mmm. Ha, ha. S&iacute; &ndash;Le suspiraba llena de &eacute;xtasis, vini&eacute;ndome una y otra vez, mojando las sabanas de la cama, gritando y gimiendo totalmente extasiada ante las feroces y violentas estampidas del adolecente desesperado por hacerse eyacular tambi&eacute;n. M&aacute;s y m&aacute;s r&aacute;pido, mientras yo le ayudaba, contrayendo mis paredes vaginales para orde&ntilde;arle su pito dentro de m&iacute;, al mismo tiempo estimulando mi uretra, hasta que finalmente lo conseguimos.<\/p>\n<p>Al un&iacute;sono, exhalamos un profundo bramido de placer mientras eyacul&aacute;bamos un &uacute;ltimo pero potente orgasmo que finalmente relajaba nuestros cuerpos en completo &eacute;xtasis, satisfechos y bien servidos. &Eacute;l, por la incre&iacute;ble MILF que se hab&iacute;a follado, y yo por desvirgarme a aquel joven y apuesto chico.<\/p>\n<p>Quede completamente exhausta pero complacida con mi travesura. Cuando le bese por &uacute;ltima vez con extremo cari&ntilde;o, agradeci&eacute;ndole por todo ese placer, a manera de despedida, sabiendo que jam&aacute;s le volver&iacute;a a ver.<\/p>\n<p>Si te ha gustado el relato, te invito a leer m&aacute;s historias as&iacute;, visitando mi perfil Erothic.<\/p>\n<p>No te pierdas la primera parte de este relato<\/p>\n<p>Te agradezco por haber llegado hasta aqu&iacute;<\/p>\n<p>Te invito a confesarme tus sensaciones en los comentarios, estar&eacute; encantada de responderte<\/p>\n<p>No olvides calificar, y que tengas Felices Fantas&iacute;as.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Lo &uacute;ltimo que me sucedi&oacute; reci&eacute;n a finales de octubre del espantoso 20-20. 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