{"id":28672,"date":"2021-03-30T02:24:36","date_gmt":"2021-03-30T02:24:36","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-03-30T02:24:36","modified_gmt":"2021-03-30T02:24:36","slug":"el-tipster-parte-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-tipster-parte-iii\/","title":{"rendered":"El tipster (Parte III)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28672\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Sab&iacute;a que no pod&iacute;a perdonarla, la confianza que ten&iacute;a en ella se esfum&oacute; con su traici&oacute;n. Pero debo admitir que su sufrimiento era real, Jimena se esforzaba en que de alguna manera cambiase de opini&oacute;n y seguro que estar&iacute;a dispuesta a complacerme con cualquier cosa que le pidiese.<\/p>\n<p>Aun as&iacute; algo cambio en m&iacute;, no la ver&iacute;a de la misma manera. No pod&iacute;a disculparla, mi orgullo me lo impedir&iacute;a. Es por eso por lo que tom&eacute; esa decisi&oacute;n, estaba harto de ser el chico bueno, ya ten&iacute;a suficientes desgracias encima. Un golpe tras otro me castigaba impunemente, laceraban mi alma ya desecha y rota. Y en un acto de supervivencia &iexcl;Un nuevo Carlos surgi&oacute;!<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que jugar&iacute;a con los sentimientos de otras personas, cometer&iacute;a muchos pecados, tal vez buscando mi propio beneficio. Ser&iacute;a m&aacute;s ego&iacute;sta, ya no la persona correcta y moral de antes.<\/p>\n<p>La voz de Jimena me saco de mis pensamientos.<\/p>\n<p>&mdash;Carlos&hellip; quiero que duermas conmigo&hellip; aunque no deseo incomodarte, y s&eacute; que a&uacute;n no me has perdonado, pero estas noches sin ti, no pude dormir bien. Solo anoche, cuando llegaste y estuviste conmigo, sent&iacute; un ligero alivio y pude descansar pl&aacute;cidamente.<\/p>\n<p>Mir&eacute; en direcci&oacute;n a su madre, para ver la reacci&oacute;n que pon&iacute;a y ver si le parec&iacute;a correcta la petici&oacute;n de su hija. Pero lo que dijo a continuaci&oacute;n me sac&oacute; de mis dudas.<\/p>\n<p>&mdash;Los nervios y ansiedad que ten&iacute;a Jimena, eran muy fuertes. Estuvo con calmantes hasta ahora. Me parti&oacute; el alma verla de esa manera y no saber c&oacute;mo ayudarla, ella necesita estar contigo. Por favor, Carlos, duerme con ella. Si te sientes inc&oacute;modo traer&eacute; un colch&oacute;n para que descanses.<\/p>\n<p>&mdash;No es necesario &mdash;respond&iacute; inmediatamente&mdash;. La cama de Jimena es grande y cabemos los dos.<\/p>\n<p>Al decir estas palabras me percat&eacute; de un brillo en los ojos azules de mi exnovia.<\/p>\n<p>&mdash;Si&hellip; no hay ning&uacute;n problema. Tenerte a mi lado ser&aacute; lo mejor &mdash;intervino Jimena con expectaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Sara asinti&oacute; con la cabeza y se despidi&oacute; de nosotros. Jimena que a&uacute;n me abrazaba, me lanz&oacute; una mirada intensa y me agarro de la mano llev&aacute;ndome a su cuarto.<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute; c&oacute;mo agradecerte por lo que has hecho y est&aacute;s haciendo por m&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Sabes&hellip;&mdash;la corte e imprim&iacute; palabras m&aacute;s fr&iacute;as&mdash;. Yo siempre te apreci&eacute;, y nunca te ment&iacute;, no sabes cu&aacute;nto me doli&oacute; tu enga&ntilde;o. Pero&hellip; por el amor que alg&uacute;n d&iacute;a te tuve, decid&iacute; venir y ayudarte. No pienses que estas perdonada.<\/p>\n<p>&mdash;Eres tan bueno, y yo fui tan falsa contigo. Definitivamente no te merezco, sin embargo luchar&eacute; por recuperarte, tenlo por seguro.<\/p>\n<p>&mdash;Puede ser, pero ahora ya es tarde para eso, para cambiar el pasado&hellip; Solo queda asumirlo y aprender de los errores &mdash;le dije.<\/p>\n<p>&mdash;No volver&eacute; a fallarte &mdash;me respondi&oacute;&mdash;. S&eacute; que me costar&aacute; recuperar tu confianza, har&eacute;&hellip; lo que t&uacute; me digas, no quiero perderte de forma definitiva.<\/p>\n<p>En ese momento al ver su hermoso rostro que ahora reflejaba arrepentimiento. Con ese cabello rojizo y rizado, que siempre me gusto desde la primera vez que la vi, record&eacute; a la Jimena inalcanzable de aquel entonces, no solo para m&iacute;, sino para todos los j&oacute;venes de la universidad. Ella y Luc&iacute;a, eras las reinas, a quien muchachos como yo ten&iacute;amos en un pedestal. Al contrario de su amiga, Jimena, era diferente, no era cre&iacute;da, ni se aprovecha de su hermosura para lograr sus fines. Esto me llev&oacute; a quererla m&aacute;s, pero no todo era color de rosa ya que aun siendo el afortunado que la ten&iacute;a como novia jam&aacute;s tuvimos relaciones sexuales, pero ahora la ten&iacute;a a mi merced.<\/p>\n<p>&mdash;As&iacute;&hellip; pues quiero que lo demuestres &mdash;le dije mientras pon&iacute;a mi mano en la zona baja de su espalda, acercando su cuerpo al m&iacute;o, casi pegados el uno al otro&mdash;. B&eacute;same&hellip; Jimena.<\/p>\n<p>Sus carnosos labios se posaron sobre los m&iacute;os, pero esta vez, a diferencia de anteriores ocasiones, nos besamos con mayor decisi&oacute;n, mayor entrega, mayor pasi&oacute;n. Enseguida pose mi mano sobre su culo, aquel trasero espectacular del que era due&ntilde;a. Sob&eacute; toda la superficie, a conciencia, como nunca hab&iacute;a hecho ni me hab&iacute;a dejado tocarla de esa manera.<\/p>\n<p>&mdash;Ahhh&hellip; &mdash;solt&oacute; Jimena al sentir mis manos estrujar sus gl&uacute;teos.<\/p>\n<p>Al estar pegada a mi not&eacute; sus pechos rozando mi torso y su entrepierna peligrosamente cerca a la m&iacute;a. Trat&eacute; de meter mi lengua dentro de su boca, me dej&oacute; hacerlo, abriendo sus labios y nuestras lenguas por fin entraron en contacto, envolvi&eacute;ndose ambas en una feroz batalla donde la lujuria que nos pose&iacute;a era la que nos guiaba.<\/p>\n<p>Sacando fuerzas de mi interior, me separ&eacute; de ella. Necesitaba averiguar si estaba entregada completamente. Si no ment&iacute;a, como lo hizo antes.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Desn&uacute;date! &mdash;le orden&eacute;.<\/p>\n<p>Me mir&oacute; con decisi&oacute;n, mientras se quitaba su pijama y su ropa interior. Salt&oacute; a la vista, sus tetas que ya pose&iacute;an buen tama&ntilde;o, sus hermosos pezones rosados, ahora duros como piedra producto de su estado excitado. Su curvil&iacute;nea figura, que resaltaba su cuerpo tipo 8, asemejando a un reloj de arena, haci&eacute;ndola apetecible para cualquier hombre en su sano juicio y yo no era la excepci&oacute;n, lo comprob&eacute; cuando sent&iacute; mi pene, duro a m&aacute;s no poder, rozando mi pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gusta? &mdash;me pregunt&oacute; a modo de afirmaci&oacute;n, al ver el bulto que se formaba en mi entrepierna.<\/p>\n<p>Al verla sonre&iacute;r, quise jugar un poco con ella.<\/p>\n<p>&mdash;Algo&hellip; &mdash;le ment&iacute; descaradamente&mdash;. Me gustar&iacute;a m&aacute;s si no estar&iacute;a el vello p&uacute;bico &mdash;le asegur&eacute; mientras apunt&eacute; con el dedo a la zona del monte de Venus.<\/p>\n<p>Vi primero en su rostro incomprensi&oacute;n, luego resignaci&oacute;n. Tal vez por pensar que me defraud&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;No importa &mdash;continu&eacute;&mdash; &iexcl;Quiero que te masturbes para m&iacute;!<\/p>\n<p>Como si de un acto de reivindicaci&oacute;n se tratase, Jimena se recost&oacute; en la cama, mir&oacute; hacia el techo, luego dirigi&oacute; la mirada a su entrepierna al tiempo que llevaba de forma temerosa y avergonzada sus dedos a la vagina. Al principio apenas rozaba sus labios, como si su mente se resistiera ante aquella situaci&oacute;n, tal vez porque antes no era asidua a estas pr&aacute;cticas.<\/p>\n<p>&mdash;Esfu&eacute;rzate m&aacute;s. No dec&iacute;as qu&eacute; har&iacute;as lo que te diga.<\/p>\n<p>Estas palabras la llenaron de est&iacute;mulo para que sus dedos se volvieran m&aacute;s activos. Aquellos bellos y desnudos labios no tardaron en mostrar evidencias de lo c&aacute;lida y h&uacute;meda huella del deseo y placer.<\/p>\n<p>&mdash;Acar&iacute;ciate los senos tambi&eacute;n &mdash;le orden&eacute;.<\/p>\n<p>Rauda y veloz subi&oacute; una mano hasta su pecho. Que empez&oacute; a masajearla de forma circular. Sus senos eran dos manjares de carne que ped&iacute;an ser lamidos, besados, estrujados e incluso mordidos. Dej&eacute; pasar el tiempo contemplando fijamente las manos de mi amada disfrutar de su cuerpo de diosa. Si, eso era &iexcl;Una diosa! &iexcl;Afrodita en persona! Me record&oacute; a un poema de Francisco Villaespesa:<\/p>\n<p>Te vi muerta en la luna de un espejo encantado.<\/p>\n<p>Has sido en todos tiempos Elena y Margarita.<\/p>\n<p>En tu rostro florecen las rosas de Afrodita<\/p>\n<p>y en tu seno las blancas magnolias del pecado.<\/p>\n<p>Por ti mares de sangre los hombres han llorado.<\/p>\n<p>El fuego de tus ojos al sacrilegio incita,<\/p>\n<p>y la eterna sonrisa de tu boca maldita<\/p>\n<p>de p&aacute;lidos suicidas el infierno ha poblado.<\/p>\n<p>&iexcl;Oh, encanto irresistible de la eterna Lujuria!<\/p>\n<p>Tienes cuerpo de &Aacute;ngel y coraz&oacute;n de Furia,<\/p>\n<p>y el &aacute;spid, en tus besos, su ponzo&ntilde;a destila&#8230;<\/p>\n<p>Yo evoco tus amores en medio de mi pena&#8230;<\/p>\n<p>&iexcl;Sans&oacute;n, agonizante, se acuerda de Dalila,<\/p>\n<p>y Cristo, en el Calvario, recuerda a Magdalena!<\/p>\n<p>Jimena me mir&oacute; con un destello de lujuria en sus ojos, mientras me acercaba hacia ella. Por fin la ten&iacute;a ante m&iacute;. &iexcl;Oh, diosa!<\/p>\n<p>Poseedora de un cuerpo perfecto, con piernas largas y seductoras, los muslos grandes y prietos eran la envidia de cualquier mujer, y entre ellos, su sexo, al que si mis lascivos ojos no enga&ntilde;aban, se hallaba ligeramente mojado. Sus labios de diosa pecadora, con sus ojos azules, que insinuaban un origen m&aacute;s divino, tal vez nacida de la espuma del mar, despu&eacute;s de todo tienes por madre a la Luna. Que el sol su luz a ella da, otorg&aacute;ndole una belleza m&aacute;s radiante. &iexcl;Oh, Jimena! Me das la esperanza del amor y luego con gran dolor, el desconsuelo llega sin raz&oacute;n por la v&iacute;a del cruel enga&ntilde;o.<\/p>\n<p>Pocas mujeres he visto m&aacute;s hermosas que Jimena, pegu&eacute; a mi cuerpo a ella y sent&iacute; el calor que emanaba de su piel, un calor que me embargaba mientras agach&eacute; la cabeza para sentir por primera vez el tacto de sus senos en mi boca.<\/p>\n<p>&mdash;Ahhh&hellip; Ahhh &mdash;gimi&oacute; mi diosa mientras su cuerpo se estremec&iacute;a.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a besar sus tetas, mientras examinaba sus cualidades, eran tersas y firmes con unas aureolas peque&ntilde;as y rozadas. Me apoder&eacute; de su pez&oacute;n, ahora duro como piedra a la vez que Jimena exhalaba un gemido al hacerlo, que indicaba que le gustaba y quer&iacute;a que lo siguiera haciendo.<\/p>\n<p>&mdash;Sigue&hellip; Sigue &mdash;me dec&iacute;a mientras empujaba mi cabeza contra su torso.<\/p>\n<p>Segu&iacute; devorando sus senos; sin que se me escape ninguno, pasando de uno al otro, entre tanto los gemidos de Jimena iban en aumento. Sent&iacute;a el vaiv&eacute;n de sus caderas sobre mi entrepierna, donde mi pantal&oacute;n imped&iacute;a que la penetrase. Mi polla hace rato que se encontraba dura, y me ped&iacute;a a gritos salir de su encierro.<\/p>\n<p>Baj&eacute; la cabeza, mientras descend&iacute;a a su entrepierna, empec&eacute; a besar su vientre, luego su ombligo, hasta llegar a su vulva, que me esperaba h&uacute;meda y con ganas de ser atendida. Acarici&eacute; con dos dedos su sexo, y solo tocar su cl&iacute;toris hizo que corriera.<\/p>\n<p>&mdash;Ahhh. Carlos&hellip; &iexcl;Mi amor!<\/p>\n<p>Su cuerpo se retorci&oacute; sobre la cama, donde estaba recostada. Jimena se corri&oacute;, mientras el orgasmo se apoderaba de todo su ser. Observ&eacute; su hermoso rostro, ten&iacute;a los ojos cerrados, las mejillas ruborizadas y la boca abierta. Esta visi&oacute;n de ella me excito de sobremanera.<\/p>\n<p>Me baje con destreza mi pantal&oacute;n y el b&oacute;xer, liberando mi erecci&oacute;n, haciendo que mi pene brincara como un resorte. No espere a que se recupere de su orgasmo, quer&iacute;a castigarla as&iacute; que dirig&iacute; mi pene hacia su vulva. Empuj&eacute; levemente hasta traspasar su entrada, a pesar de estar encharcada de flujo, a&uacute;n me apret&oacute; el pene.<\/p>\n<p>&mdash;Mmm&hellip; Mmm &mdash; exhal&oacute; un leve gemido.<\/p>\n<p>Empuj&eacute; con fuerza y mi miembro se adentr&oacute; por completo en su estrecha vagina, caus&aacute;ndome un placer extremo.<\/p>\n<p>&mdash;Ten cuidado&hellip; amor m&iacute;o &mdash;me pidi&oacute;&mdash;. No estoy acostumbrada&hellip;<\/p>\n<p>No le hice caso, la silenci&eacute; con mis labios. Puso sus manos tras mi nuca y nos fundimos en un beso infinito, en tanto segu&iacute;a penetr&aacute;ndola, entrando y saliendo de su encharcado co&ntilde;o, cada vez m&aacute;s r&aacute;pido.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, s&iacute;, s&iacute;&hellip; Carlos&hellip; Te amo con locura&hellip;<\/p>\n<p>Segu&iacute; bombeando, cada vez con mayor ritmo, mientras se adaptaba a mi miembro. La lujuria me nubl&oacute; y estuve a punto de correrme. En un &uacute;ltimo intento de cordura, al saber que no ten&iacute;a puesto un preservativo, quise sacar mi pene de su calurosa vagina.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;C&oacute;rrete dentro, mi hombre!, &iexcl;Ll&eacute;name! Ahhh&hellip;<\/p>\n<p>Sus piernas se enroscaron en mi cuerpo impidiendo mi salida. No soport&eacute; m&aacute;s tiempo al sentir su vagina que no paraba de apretarme y contraerse, empuj&eacute; hasta el fondo y llen&eacute; de semen su co&ntilde;o. Ambos nos corrimos a la vez, descargu&eacute; hasta la &uacute;ltima gota, ya luego pensar&iacute;a en soluciones.<\/p>\n<p>Nos quedamos abrazados, recostados, pegando nuestros cuerpos, ambos con la respiraci&oacute;n agitada. Fue mi debut en el sexo, y seguro que lo recordar&iacute;a toda mi vida.<\/p>\n<p>Fue una noche de sexo brutal, prueba de ello era el estado en el que nos encontr&aacute;bamos, con nuestros cuerpos sudorosos, producto del ajetreo en la cama.<\/p>\n<p>Pero lo que m&aacute;s me preocupaba no era el hecho de correrme dentro de Jimena, ya me contar&iacute;a porque se mostraba tan segura y si no pues hab&iacute;a diversas alternativas, como las pastillas. Lo que me ten&iacute;a preocupado eran los gritos que dimos, sobre todo los de ella, que no tuvo ning&uacute;n reparo en contenerse. Las ondas sonoras traspasan paredes y seguro que su madre nos escuch&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Carlos&hellip; &mdash;me dijo&mdash;. Duerme conmigo, estos d&iacute;as sin ti, fueron fr&iacute;os y desolados.<\/p>\n<p>No pude evitar sentir cierta l&aacute;stima por ella, despu&eacute;s de todo la encontr&eacute; terriblemente hundida y con un sufrimiento que estaba seguro de que la carcom&iacute;a por dentro.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute; bien&hellip; &mdash;le respond&iacute;&mdash; Me encantar&iacute;a&hellip;<\/p>\n<p>Me sonri&oacute; de manera dulce.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias&hellip; amor m&iacute;o &mdash;me agradeci&oacute; antes de besarme de forma tierna en los labios.<\/p>\n<p>Jimena se dio la vuelta, pas&eacute; mi brazo por su cintura y me pegu&eacute; a ella acoplando nuestros cuerpos. Ella en un gesto de gratitud agarr&oacute; mi mano y en esta posici&oacute;n nos quedamos dormidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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