{"id":28688,"date":"2021-03-30T23:03:06","date_gmt":"2021-03-30T23:03:06","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-03-30T23:03:06","modified_gmt":"2021-03-30T23:03:06","slug":"a-ti-que-me-lees-quieres-que-sea-tuya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/a-ti-que-me-lees-quieres-que-sea-tuya\/","title":{"rendered":"A ti que me lees \u00bfquieres que sea tuya?"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28688\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Su pecho desnudo contra mi pecho desnudo.&nbsp; Sent&iacute; el peso de su cuerpo sobre el m&iacute;o. Me besaba apasionadamente, con aliento a menta y lengua desenfrenada que llegaba a la base de la m&iacute;a y hasta mi garganta. Lo abrac&eacute;. Ya me hab&iacute;a decidido finalmente a entregar mi cuerpo desde que con mucho miedo y hace apenas una hora le confes&eacute;, vi&eacute;ndolo a los ojos y suplicante: &ldquo;quiero vestirme de mujer para ti&rdquo;.<\/p>\n<p>Mi coraz&oacute;n lat&iacute;a casi hasta explotar, mi recto estaba totalmente empapado por el deseo. Gem&iacute; y lo abrac&eacute; m&aacute;s fuerte. Mis muslos torneados y suaves -reci&eacute;n afeitados y tersos por crema humectante- rosaron su cintura con una exquisita sensaci&oacute;n placentera.<\/p>\n<p>Hizo una pausa en su beso y en el ritmo con que apretaba mi pelvis contra el suyo. Se separ&oacute; de m&iacute; y se irgui&oacute;. Bes&oacute; mis pantorrillas y con ambas manos las acarici&oacute; ara&ntilde;&aacute;ndolas y excit&aacute;ndome a&uacute;n m&aacute;s. Me desat&oacute; mis lindas y sexys sandalias de tac&oacute;n alto, negras y cuyas cintas delgadas y cruzadas llegaban hasta mis rodillas.<\/p>\n<p>Mi peque&ntilde;o pene, a&uacute;n escondido atr&aacute;s de una tanga de encaje estaba electrizado, pero no se hab&iacute;a dignado a tener una erecci&oacute;n. As&iacute; era mejor: el protagonista de esta noche era el agujero virgen de mi esf&iacute;nter.<\/p>\n<p>Pod&iacute;a ver su torneado abdomen sin camiseta y su miembro gigante y erecto bajo sus pantalones de mezclilla. Mi bata de seda color rosa nacarada brillante y mi tanga era el &uacute;nico atuendo que quedaba en mi cuerpo.<\/p>\n<p>Me gui&ntilde;&oacute; el ojo. De rodillas sobre la cama con fuerza desabroch&oacute; el bot&oacute;n de sus pantalones, baj&oacute; su cremallera y tom&aacute;ndolo por los costados junto a su calzoncillo -tipo b&oacute;xer ce&ntilde;ido al cuerpo- se lo baj&oacute;, quedando desnudo ante mis ojos. No pude sino morderme los labios y sentir lo dulce de mi cray&oacute;n rojo con que los maquill&eacute;, al saborearme esa verga grande, gorda, depilada, de cabeza lisa y descapotada que erecta y dura me saludaba hinchada y brillante.<\/p>\n<p>Acerc&oacute; sus manos a mi cintura y me quit&oacute; la tanga mientras me sub&iacute;a las piernas y mis pies parec&iacute;an tocar el techo. Las baj&eacute; y las dej&eacute; abiertas, invit&aacute;ndole a desvirgarme.<\/p>\n<p>Sac&oacute; un preservativo de su envoltorio. Descapot&oacute; a&uacute;n m&aacute;s su miembro y desliz&oacute; despacio el l&aacute;tex sobre &eacute;l. Era tan grande aquella belleza de carne, que tard&oacute; tiempo en que llegara hasta sus test&iacute;culos aquel protector. Tom&oacute; el pomo de lubricante, unt&oacute; sobre sus manos una buena cantidad y lo coloc&oacute; en su verga y luego en la palma de sus manos otro buen poco.<\/p>\n<p>Supe deseoso que el momento hab&iacute;a llegado, levant&eacute; la pelvis apoy&aacute;ndome sobre mis pies en las s&aacute;banas y &eacute;l aplic&oacute; lenta y delicadamente el lubricante en mi micropene, perineo y en mi agujero, masaje&aacute;ndomelo en forma circular sin meter sus dedos.<\/p>\n<p>Se acerc&oacute; a mi nuevamente y me quit&oacute; la bata de los hombros. &ldquo;Eres hermosa&rdquo;, me dijo mientras lo hac&iacute;a, y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;te imagin&eacute; vestido de mujer desde que te conoc&iacute; muy hombrecito coqueteando con las compa&ntilde;eras de universidad. Sab&iacute;a que ser&iacute;as m&iacute;a&rdquo;. Me sonri&oacute;, se acerc&oacute; a mi cuerpo desnudo y me bes&oacute; nuevamente. Me aloqu&eacute; sabiendo que me hab&iacute;a convencido y hab&iacute;a descubierto como nadie antes mi secreto oculto de sentirme una nena.<\/p>\n<p>Pude sentir su miembro lubricado sobre el m&iacute;o. Si el m&iacute;o, en erecci&oacute;n, era tan grande como medir desde mi dedo me&ntilde;ique al dedo medio de la mano, el suyo f&aacute;cilmente cuadriplicaba o hasta quintuplicaba su tama&ntilde;o.<\/p>\n<p>Apret&oacute; su cintura masaje&aacute;ndome con movimientos p&eacute;lvicos, a la vez que su pecho caliente, duro y esculpido pose&iacute;a al m&iacute;o. Separ&oacute; nuestras bocas y un hilo de saliva qued&oacute; entre ambas mientras se alejaban.<\/p>\n<p>Apart&oacute; de nuevo su pecho, pero no su cintura de la m&iacute;a. Tom&oacute; mis piernas y coloc&oacute; la parte de atr&aacute;s de mis rodillas en sus hombros. Me tom&oacute; por la cintura, su miembro baj&oacute; y en su b&uacute;squeda encontr&oacute; el agujero de mi ano, aguardando. Mis ojos negros brillaban detr&aacute;s del maquillaje discreto y femenino que hab&iacute;a tomado el tiempo en aplicar. Mis pesta&ntilde;as eran grandes y dobladas hacia arriba y el dorado de los p&aacute;rpados contrastaban con mi cutis blanco. Lo vi con pasi&oacute;n directo a los ojos: &ldquo;Desv&iacute;rgame el culo por favor. Quiero sentir tu pene dentro de m&iacute;. Hazme mujer, ya no aguanto las ganas, te lo suplico, te lo imploro, quiero ser la esclava de tu verga. Qu&iacute;tame las ganas de ser tu princesa&rdquo;, le dije abandon&aacute;ndome, relaj&aacute;ndome y afloj&aacute;ndome, preparando a recibir por vez primera y al fin una rica cogida.<\/p>\n<p>Se acerc&oacute; y apoy&oacute; sus brazos a los lados de mis hombros. Luego como haciendo una lagartija baj&oacute; a mi pecho. Me bes&oacute; de nuevo. Mis piernas segu&iacute;an sobre sus hombros, lo que hizo que subiera m&aacute;s mi pelvis, para ofrecerle con mayor comodidad mis nalgas. Al principio sent&iacute; muy extra&ntilde;o. Un ardor en mi ano que se rend&iacute;a a la entrada lenta de ese enorme y gordo manjar. Los m&uacute;sculos de mi agujero, al expandirse, comenzaron a rasgarse produciendo mucho dolor. Apenas era la punta de su miembro, apenas quiz&aacute; donde se encuentra el agujero desde donde fluyen hacia afuera sus l&iacute;quidos. &ldquo;&iexcl;Ay me duele mucho!&rdquo;, grit&eacute; desde el fondo de mi garganta y apretando a mi amante a&uacute;n m&aacute;s con mi abrazo.<\/p>\n<p>&ldquo;Virgen hermosa&rdquo;, me dijo. &ldquo;dile adi&oacute;s a tu virginidad&rdquo;. Y diciendo esto comenz&oacute; a abrirse paso con m&aacute;s fuerza y dificultad dentro de m&iacute;. Sent&iacute; como se desfibraba mi agujero, mil&iacute;metro a mil&iacute;metro de mi culo que se romp&iacute;a. &ldquo;&iexcl;M&iacute;rame a los ojos!&rdquo;, me orden&oacute;, pues yo los ten&iacute;a cerrados sin poder evitar tambi&eacute;n mis gestos de dolor en mis mejillas, mostrando mis dientes al apretar fuerte mi mordida.<\/p>\n<p>Lo vi a los ojos. Apret&eacute; los labios y unas l&aacute;grimas de dolor me rodaron por las mejillas. Yo jadeaba y vi que el sudaba en la frente y en su cabello.<\/p>\n<p>Aquella rica polla segu&iacute;a sin cesar entrando despacio en m&iacute;, desflor&aacute;ndome duro, haci&eacute;ndome sentir mujer. &ldquo;&iexcl;C&oacute;mo me duele!&rdquo; exclam&eacute; lloriqueante. &ldquo;Es lo que quer&iacute;as &iquest;o no, mi nenita?&rdquo; me pregunt&oacute;. Not&eacute; que se arque&oacute; para terminar de met&eacute;rmela y al fin sent&iacute; topar sus test&iacute;culos en mis nalgas. Se detuvo. &ldquo;&iquest;Te gusta?, la tienes toda adentro&rdquo;, me dijo. &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; dolor!, &iexcl;qu&eacute; rica tu verga!, &iexcl;qu&eacute; delicioso sentirme mujer!&rdquo;, le respond&iacute; y continu&eacute; dici&eacute;ndole: &ldquo;siempre tuve verg&uuml;enza de mi m&iacute;sero miembro, me sent&iacute; rechazado, poco hombre, creyendo que no pod&iacute;a satisfacer sexualmente a nadie. Y aqu&iacute; estoy habi&eacute;ndome vestido de mujer para ti, disfrutando por el otro lado el placer del sexo. &iexcl;Hoy por fin me siento tan capaz de dar placer a alguien! &iexcl;siento toda tu hermosa verga dentro de m&iacute;!, &iexcl;qu&eacute; rico travestirme, que rico en secreto ser mujer, que rico sentir dentro de mi ano tan buen pene!&rdquo;<\/p>\n<p>Y diciendo esto me la sac&oacute; y me embisti&oacute; de nuevo, y otra vez, y otra vez, fuerte, potente, con ganas e inmisericorde, confiado en su masculinidad ente mi feminidad. Los dos gem&iacute;amos de placer. Poco a poco me abr&iacute; m&aacute;s y m&aacute;s. Ahora, el lubricante no era solo el que &eacute;l me hab&iacute;a colocado, sino que mi esf&iacute;nter era el que lo produjo naturalmente.<\/p>\n<p>Me estaba dando duro, fuerte, era su mujer. Su quijada comenz&oacute; a apretarse. Mis gemidos ahora eran gritos diciendo al mundo lo rico que era su verga. &ldquo;&iquest;Quieres sentir el chorro de mi leche?&rdquo; me pregunt&oacute;. &ldquo;Te lo suplico&rdquo;, le respond&iacute;. En la siguiente sacada de su verga se quit&oacute; r&aacute;pidamente el cond&oacute;n y antes que se cerrara mi agujero me la meti&oacute; de nuevo. La textura era diferente, natural, m&aacute;s rica, sent&iacute;a su piel desnuda en mi ano desflorado, con la sensaci&oacute;n de la herida viva dentro de mi recto. Una, dos tres, cuatro y a la quinta embestida vino su chorro. Me ardi&oacute; dentro desde donde la sangre brotaba de mi culo desgarrado. Otro chorro y otro. Uno m&aacute;s al final. Y cuando cre&iacute; que todo hab&iacute;a terminado me dio otras tres metidas y al tensionarse todo su cuerpo dio un grito, la meti&oacute; hasta adentro y un chorro de semen final y m&aacute;s potente que todos sali&oacute; viscoso y rico para humedecerme todo dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Al sentir que &eacute;l hab&iacute;a terminado algo se activ&oacute; en m&iacute; y comenc&eacute; a mover mi pelvis irrefrenable, eran movimientos sin control y me enajen&eacute;, grit&eacute; y mientras &eacute;l se desplomaba con todo su peso sobre mi cuerpo delgado y d&eacute;bil, comparado con el suyo, sent&iacute; miles de espinas punzantes de placer recorriendo mis genitales y eyacul&eacute; potentemente, mojando todo mi vientre y derram&aacute;ndolo sobre el suyo tambi&eacute;n. La sensaci&oacute;n fue todo un &eacute;xtasis absoluto.<\/p>\n<p>Estaba yo tan agitada y con su peso sobre m&iacute; que casi no pod&iacute;a tomar oxigeno del aire (&iexcl;qu&eacute; lindo, habl&eacute; acerca de mi en femenino!).<\/p>\n<p>Busqu&eacute; su boca y lo bes&eacute;, casi sofocada. &ldquo;qu&eacute; rica desflorada, gracias mi amo, a partir de hoy soy su esclava&rdquo;, le confes&eacute;. Me mir&oacute;. Sonri&oacute; victorioso. &ldquo;Te ver&aacute;s hermosa en este verano con unas sandalias planas doradas atadas al tobillo, minifalda y peluca rubia larga hasta los hombros y te lucir&eacute; en la calle donde todos vean que eres mi novia y esclava. Pero no te limites a m&iacute;, tienes derecho a probar a todos y a quienes quieras&rdquo;. Lo abrac&eacute; fuerte de nuevo, agradecida por tan rica cogida y envanecida por aquel ofrecimiento, cruc&eacute; mis tobillos en su cintura.<\/p>\n<p>Me sent&iacute; tan mujer, tan travesti, tan femenina, tan liberada al fin, que lament&eacute; el tiempo que perd&iacute; sin haber disfrutado de este placer y me promet&iacute; a m&iacute; misma que nunca habr&iacute;a una verga que me ofrecieran, que me negara a probar. Me han inaugurado y, desde hoy, &iexcl;ser&eacute; la m&aacute;s caliente y puta de todas las travestis!<\/p>\n<p>Si me has le&iacute;do hasta este final, &iquest;Qu&eacute; te parece desvirgarme t&uacute; tambi&eacute;n? Puedo masturbarme en tu honor y calentarte y calentarme mientras te escribo un relato de c&oacute;mo lo har&iacute;as. No te confundas, soy de closet y siempre lo ser&eacute;, mi secreto est&aacute; muy bien guardado. Pero podemos fantasear por correo, an&oacute;nimamente gratis y solo te costar&aacute; unos ricos chorros de semen mientras te corres por m&iacute;, pidi&eacute;ndome que me ponga como te gusta. &iexcl;Espero tus mensajes!: genoveva.sexy@yahoo.es.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Su pecho desnudo contra mi pecho desnudo.&nbsp; Sent&iacute; el peso de su cuerpo sobre el m&iacute;o. Me besaba apasionadamente, con aliento a menta y lengua desenfrenada que llegaba a la base de la m&iacute;a y hasta mi garganta. Lo abrac&eacute;. 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