{"id":28711,"date":"2021-04-01T22:00:00","date_gmt":"2021-04-01T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-04-01T22:00:00","modified_gmt":"2021-04-01T22:00:00","slug":"soy-anahi-y-asi-comence-a-masturbar-a-mi-propia-hija","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/soy-anahi-y-asi-comence-a-masturbar-a-mi-propia-hija\/","title":{"rendered":"Soy Anahi y as\u00ed comenc\u00e9 a masturbar a mi propia hija"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28711\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">13<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Antes que nada, mi nombre es Anah&iacute;, tengo 45 a&ntilde;os y lo que voy a relatar no me enorgullece, pero quiz&aacute; a otra persona le haga bien leerlo. A mis 40 a&ntilde;os, mi hija Raquel, ten&iacute;a s&oacute;lo 18 a&ntilde;os, rubia, muy blanca, 1,65 de altura, delgada, unos ojos verdes herencia de su difunto padre y a su corta edad ya ten&iacute;a unos senos que realmente llaman la atenci&oacute;n. Yo por mi parte, misma estatura que ella en aquel entonces, para mis 4 d&eacute;cadas aun ten&iacute;a unas tetas bastante firmes, un gran trasero, cabello casta&ntilde;o y ojos caf&eacute;s muy claros.<\/p>\n<p>Todo este l&iacute;o inici&oacute; un lunes por la tarde cuando Raquel llegaba a casa.<\/p>\n<p>-Hola, voy a mi cuarto.<\/p>\n<p>Dec&iacute;a llegando con un gesto extra&ntilde;o, sab&iacute;a que algo estaba mal pero no quer&iacute;a presionarla. Espere por un gran momento y luego tome la iniciativa, fui hasta su cuarto para charlar y pues extra&ntilde;a sorpresa, la puerta estaba entre abierta y ella estaba tumbada boca abajo con las piernas cruzadas movi&eacute;ndose un tanto extra&ntilde;o, de inmediato cre&iacute; que algo andaba mal, alg&uacute;n dolor de est&oacute;mago o cosas de chicas ya que era toda una se&ntilde;orita.<\/p>\n<p>-Pasa algo cari&ntilde;o?<\/p>\n<p>Dije entrando bruscamente a lo que espantada se incorpor&oacute; y estaba sonrojada. Me acerqu&eacute; y trat&eacute; de conversar con ella y preguntar si le dol&iacute;a algo, pero fue totalmente lo opuesto.<\/p>\n<p>-Mam&aacute; siento extra&ntilde;o en mi<\/p>\n<p>Al inicio no la entend&iacute; pero insisti&oacute; con su deseo de contarme lo que pasaba.<\/p>\n<p>-Aqu&iacute; mam&aacute;, siento extra&ntilde;o aqu&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>Me dijo al fin se&ntilde;alando su parte intima a lo que me asust&eacute; al principio pero luego de consultarle cosas llegue a la conclusi&oacute;n de que no era algo malo. Tom&eacute; por decisi&oacute;n tratar de verificar qu&eacute; estaba mal en ella y le ped&iacute; que se subiera la falda. Con toda la confianza que nos tenemos ella baj&oacute; sus bragas rosas y levant&oacute; su falda de colegio religioso mientras se sentaba.<\/p>\n<p>-Abre un poco las piernas cari&ntilde;o, veremos qu&eacute; pasa.<\/p>\n<p>Al abrir sus j&oacute;venes piernas logro notar lo h&uacute;medo de su vagina, era extra&ntilde;o a lo que prosegu&iacute; a examinar con cuidado. Prestaba tanta atenci&oacute;n a su parte y si hab&iacute;a algo raro que no puse atenci&oacute;n en su rostro, toqu&eacute; sus labios vaginales, examin&eacute; su entrada, labios inferiores, revise nuevamente pero no pasaba nada. Ella insist&iacute;a que siga revisando porque algo le molestaba ah&iacute;, sorpresa para mi, estaba a&uacute;n m&aacute;s h&uacute;meda y qued&eacute; en blanco. Estaba excitada por el examen r&aacute;pido que le estaba haciendo a su parte.<\/p>\n<p>Como toda madre proced&iacute; a detenerme y le pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>-Raquel, te masturbas?<\/p>\n<p>Ella p&aacute;lida y avergonzada me dice que no sabe qu&eacute; es eso y que ella no hace cosas raras. Fue muy extra&ntilde;o, la masturbaci&oacute;n siempre lo descubrimos por instinto pero ella al parecer era demasiado inocente para entender que pod&iacute;a darse peque&ntilde;os mimos para calmar a su vagina. Le expliqu&eacute; qu&eacute; era eso y qu&eacute; deb&iacute;a hacer para quitarse esa sensaci&oacute;n. Insist&iacute; mucho pero no hab&iacute;a forma de que comprendiera a buenas c&oacute;mo deb&iacute;a hacer aquello pero me imploraba que la ayude. Sin m&aacute;s remedio yo creyendo ayudar pues tom&eacute; la iniciativa, me sent&eacute; en su cama y le ped&iacute; se sentarse entre mis piernas levantando nuevamente su falda y as&iacute; lo hizo de obediente. Abr&iacute; sus lindas piernas de colegiala pero esta sensaci&oacute;n era distinta, no era el de una madre preocupada, todo lo contrario, mi coraz&oacute;n palpitaba fuerte y la idea de masturbar a mi hija se me hizo morbo, incluso me empezaba a mojar.<\/p>\n<p>Fing&iacute;a explicarle el proceso, humedec&iacute;a mis dedos medio y anular en mi boca deleitando ese jugo juvenil y la tocaba suavemente para que no terminara la diversi&oacute;n muy pronto. Le dije que normalmente deb&iacute;a quitarse toda la ropa para eso y le orden&eacute; que se quitara el uniforme entero. Retom&oacute; la posici&oacute;n y esta vez mi mano izquierda la sorprendi&oacute; pas&aacute;ndose en su seno izquierdo, era un deleite. En mi juventud jam&aacute;s me atrajeron las mujeres a pesar de que hab&iacute;a dado un beso de broma a una amiga en aquellos a&ntilde;os. Segu&iacute; masturbando a mi hija en lo que disfrutaba de sus pechos. Sent&iacute; al fin sus fuertes respiraciones indicando que estaba cerca de su primer orgasmo. Quer&iacute;a tanto o&iacute;rla gemir que apresur&eacute; el paso y apretaba m&aacute;s fuerte ese hermoso cuerpo.<\/p>\n<p>-Mam&aacute;&hellip; me siento&hellip; ahhh<\/p>\n<p>Gem&iacute;a delicioso y finalmente en una especie de convulsi&oacute;n mostraba deleite y su cuerpo empezaba a relajarse.<\/p>\n<p>-Gracias mam&aacute;&hellip;<\/p>\n<p>Dec&iacute;a enteramente feliz de tremenda sesi&oacute;n que le hab&iacute;a dado. Le orden&eacute; que no dijera nada de eso a nadie porque era algo que est&aacute; mal y luego le dije que fuera a ducharse. Feliz y risue&ntilde;a fue a lo suyo sin poner peros, la semana entera transcurri&oacute; muy calmada y no se habl&oacute; del tema porque ya le hab&iacute;a ense&ntilde;ado a darse un poco de amor.<\/p>\n<p>La semana siguiente su rostro estaba ocultando algo y era as&iacute;, tuve que encararla para saber qu&eacute; pasaba. Tras pregunta y pregunta logr&eacute; al fin una respuesta real.<\/p>\n<p>-No me sale, lo hice como me ense&ntilde;aste, pero no funciona.<\/p>\n<p>Dec&iacute;a en lo que su rostro se pon&iacute;a muy triste, le dije que no se preocupe y la lleve a su cuarto nuevamente. Estaba tan feliz al saber que pod&iacute;a sobar a mi hija nuevamente y quer&iacute;a m&aacute;s que eso. Le orden&eacute; que hiciera lo mismo pero esta vez le dije que la ayudar&iacute;a de forma diferente, le ped&iacute; que se recostara y que hiciera lo que le ense&ntilde;&eacute; para ver qu&eacute; fallaba. Ella estaba desnuda y jugaba con su vagina de manera muy inexperimentada, ya sab&iacute;a porqu&eacute; no pod&iacute;a sola, era muy torpe. Trat&eacute; de guiarle con mi mano pero no parec&iacute;a cooperar.<\/p>\n<p>-Deja pruebo de otra manera.<\/p>\n<p>Le indiqu&eacute; y proced&iacute; a aprovechar la ocasi&oacute;n, posando mis manos en sus muslos acerque mi boca a lo que ella miraba sorprendida. Comenc&eacute; a darle las primeras lamidas y ella enloquec&iacute;a, sent&iacute;a como se estremec&iacute;a, le encantaba lo que estaba recibiendo. Se mov&iacute;a, disfrutaba, estaba encantada con mi lengua. Us&eacute; mis dedos y lengua para darle lo que mi beb&eacute; necesitaba, mi hija, mi perra, era una ni&ntilde;a que casi cumpl&iacute;a 19, pero era lo m&aacute;s exquisito que hab&iacute;a probado. No entiendo como una mujer que estuvo en mi vientre hoy, 18 a&ntilde;os despu&eacute;s, pod&iacute;a prender fuego en mi. Y no pensaba quedarme con las ganas. Par&eacute; por un momento y ya me dej&eacute; llevar. Me quit&eacute; la ropa y ella estaba impactada, sin mediar palabras tom&eacute; su rostro joven y la llev&eacute; a mis pechos haci&eacute;ndola chupar como lo hac&iacute;a de beb&eacute;, fue breve y lo hac&iacute;a lo mejor que pod&iacute;a, le di una bofetada bastante dura y la muy puta en lugar de sufrir estaba sonri&eacute;ndome, la tom&eacute; de sus rubios cabellos y la hice probar la vagina de mam&aacute;.<\/p>\n<p>-De aqu&iacute; saliste beb&eacute;, ahora dame placer.<\/p>\n<p>Le dec&iacute;a a lo que ella s&oacute;lo obediente hac&iacute;a su mejor intento, feliz, caliente y muy orgullosa de regresar a mami el buen trato que recibi&oacute;. Sigui&oacute; lamiendo y chupando por un largo rato pero no bastaba, la empuj&eacute; y la puse de rodillas y le dije que as&iacute; se hace. Comenc&eacute; a masturbarme vorazmente frente a ella y por su parte ella solo miraba feliz. Prosegu&iacute; a masturbarla a ella en la primera posici&oacute;n de la otra vez hasta hacerla gritar y pedir m&aacute;s. Terminado el acto hicimos un acuerdo en el cual ninguna deb&iacute;a contar absolutamente nada, y as&iacute; fue, segu&iacute; teniendo sexo con ella cada vez que una estaba necesitada de placer por 5 a&ntilde;os m&aacute;s, hoy, seguimos viviendo as&iacute;, est&aacute; mal&hellip; lo s&eacute;, pero que se supone que deba hacer?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>13 Antes que nada, mi nombre es Anah&iacute;, tengo 45 a&ntilde;os y lo que voy a relatar no me enorgullece, pero quiz&aacute; a otra persona le haga bien leerlo. 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