{"id":28838,"date":"2021-04-08T22:00:00","date_gmt":"2021-04-08T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-04-08T22:00:00","modified_gmt":"2021-04-08T22:00:00","slug":"aventuras-y-desventuras-hmedas-primera-etapa-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/aventuras-y-desventuras-hmedas-primera-etapa-19\/","title":{"rendered":"Aventuras y desventuras h\u00famedas: Primera etapa (19)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28838\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>En las toallas volvi&oacute; a reinar el silencio, el sol hab&iacute;a evitado las hojas de los &aacute;rboles y les daba en diagonal con m&aacute;s intensidad. Las gotas que se deslizaban por sus cuerpos apenas tardaron en secarse. Su madre se hab&iacute;a puesto las gafas de sol y de mientras su hijo cerraba los ojos para relajarse, sin embargo algo le perturb&oacute;, una cosa que le llam&oacute; la atenci&oacute;n y que casualmente hab&iacute;a visto todo el d&iacute;a.<\/p>\n<p>El cuerpo de Mari tumbado boca arriba segu&iacute;a sec&aacute;ndose. Siendo agosto y sobre todo con este par de d&iacute;as en los que hab&iacute;a tomado el sol, hab&iacute;a perdido buena parte de su palidez. Naciendo por toda su piel un peque&ntilde;o tono dorado que la hac&iacute;a resplandecer. No llegaba a estar morena, quiz&aacute; en unos d&iacute;as lo lograr&iacute;a, pero el cambio de color era evidente.<\/p>\n<p>Sergio sab&iacute;a por pasados veranos, que la mayor muestra de que su madre se estaba poniendo morena, eran las pecas que le sal&iacute;an en el rostro y alguna ya hab&iacute;a florecido. Eran muy id&eacute;nticas a las de su t&iacute;a Carmen, salvo que esta, las luc&iacute;a casi todo el a&ntilde;o debido a los largos ratos que pasaba al sol. El joven la miraba con uno de sus ojos entrecerrado, no pod&iacute;a negar que su madre hab&iacute;a parado el reloj del tiempo, es m&aacute;s, lo hab&iacute;a puesto marcha atr&aacute;s. Aquel color de piel, aquella sonrisa, su pelo cuidado&hellip; todo era una mezcla perfecta que la hac&iacute;a parecer m&aacute;s joven y a Sergio, eso le gustaba.<\/p>\n<p>Sin embargo, el muchacho no se fij&oacute; &uacute;nicamente en la piel de su madre o en las graciosas pecas que le surcaban la nariz. Con el &uacute;nico ojo que la miraba y con la mente medio dormida debido al calor, vio como la parte inferior del bikini amarillo que compr&oacute; Carmen, ca&iacute;an todav&iacute;a gotas traviesas que mojaban la toalla.<\/p>\n<p>Decidi&oacute; subir sus ojos, recorriendo primero las costillas, algo marcadas por la delgadez de la mujer y despu&eacute;s, parar esa mirada en una zona poco apropiada. Se sent&iacute;a levitando, cerca del mundo de los sue&ntilde;os, sin embargo, su visi&oacute;n pon&iacute;a atenci&oacute;n a lo que ten&iacute;a enfrente, la parte de arriba del bikini.<\/p>\n<p>Una gota descend&iacute;a desde el sujetador surcando el lateral del cuerpo de la mujer, sin que ella se diera cuenta. Sergio pod&iacute;a ver que tras el cristal oscuro de las lentes de su madre, sus ojos estaban cerrados, no dorm&iacute;a, pero estar&iacute;a tan relajada que no podr&iacute;a sentir sus ojos analizando cada cent&iacute;metro de piel.<\/p>\n<p>La tela en esa parte tambi&eacute;n estaba mojada, se hab&iacute;a pegado a la piel y la silueta de los senos desde el punto de vista de Sergio era evidentes. Un peque&ntilde;o mont&iacute;culo coronaba la mama, un ligero bulto que sobresal&iacute;a por la zona acolchada del sujetador. Ni se le ocurri&oacute; dejar de mirar.<\/p>\n<p>Durante unos segundos, quiz&aacute; breves&hellip; o quiz&aacute; no tanto, sus ojos se quedaron fijos en ese punto, una m&iacute;nima elevaci&oacute;n encima de una mayor. Su mente le avis&oacute; de lo que estaba haciendo, le estaba mirando los pechos a su madre, no por casualidad o cierta curiosidad, si con mucha intencionalidad.<\/p>\n<p>Dentro de su ba&ntilde;ador, el miembro que hab&iacute;a estado inerte bastante tiempo aquel d&iacute;a, de pronto peg&oacute; un peque&ntilde;o salto que hizo alarmar al joven. Sus ojos escaparon de la perfecci&oacute;n que estaba observando, tuvo que parpadear como si pudiera borrar la imagen y su cuerpo trat&oacute; de fingir una normalidad que no exist&iacute;a.<\/p>\n<p>&ldquo;Saca alg&uacute;n tema o piensa en otra cosa, &iexcl;est&uacute;pido!&rdquo; se dijo notando que otra leve sacudida se iniciaba dentro del ba&ntilde;ador. Pens&oacute; en que podr&iacute;a decirla, por nada del mundo deb&iacute;a tener ese cosquilleo en la entrepierna, lo ten&iacute;a que bajar. &ldquo;Carmen me ha desestabilizado&rdquo; se dijo convenci&eacute;ndose una y otra vez, aunque &iquest;eso era cierto?<\/p>\n<p>&mdash;Mam&aacute;&hellip; &mdash;en la tempestad que era su mente vio buena opci&oacute;n seguir hablando del tema que hab&iacute;an tratado antes. Adem&aacute;s que todav&iacute;a le quedaba alguna duda por resolver&mdash; te apetece seguir hablando, &iquest;o lo damos por terminado?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Sobre lo de antes?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;&hellip; sobre todo de una cosa, es algo que me gustar&iacute;a saber.<\/p>\n<p>&mdash;Dime.<\/p>\n<p>&mdash;No te enfades, por favor, &iquest;has tenido alguna vez dudas de estar con pap&aacute;?<\/p>\n<p>Mari no contest&oacute;, el silencio lleg&oacute; para quedarse unos cuantos segundos, solo se pod&iacute;a escuchar la suave brisa y ecos distantes de otras personas que parec&iacute;an estar en otra galaxia. La mujer sopesaba la respuesta al tiempo que su hijo no percib&iacute;a el menor cambio en ella. Le dio la sensaci&oacute;n de haber hecho una pregunta sin importancia, pero bien sab&iacute;a que no era as&iacute;. Percibi&oacute; que los labios de su madre se comenzaban a mover y un fugaz pensamiento le dijo que le pidiera perd&oacute;n, sin embargo, su madre fue m&aacute;s r&aacute;pida.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te&hellip;? &mdash;dijo Mari tomando la palabra con firmeza&mdash; &iquest;Te ha contado algo tu t&iacute;a?<\/p>\n<p>No hac&iacute;a falta que lo confirmara, la complicidad entre ambos Mari la conoc&iacute;a, las &uacute;nicas dudas que le quedaban a la mujer, era saber hasta qu&eacute; punto hab&iacute;an hablado de ella.<\/p>\n<p>&mdash;Hablamos de cuando erais j&oacute;venes&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Hijo, eres ya mayor y creo que puedes entenderlo. &mdash;a Sergio aquella frase le impact&oacute; como si su madre le fuera a desvelar el mayor de los secretos&mdash; T&uacute; tienes ahora 21, yo con esa edad iba a quedarme embarazada y ya estaba casada. Eran otros tiempos, s&iacute;&hellip; aun as&iacute; te lo digo para que te pongas en situaci&oacute;n. Piensa ahora, que t&uacute; con esta edad estuvieras con una chica que conoces de hace solo 2 a&ntilde;os&hellip; y que adem&aacute;s, es mayor que t&uacute;&hellip; concretamente tu padre ten&iacute;a 26 a&ntilde;os cuando nos casamos.<\/p>\n<p>Sergio comenz&oacute; a pensar en la idea de ser padre y casarse, un supuesto que era tan lejano que ni siquiera se lo hab&iacute;a planteado. Cuando o&iacute;a la palabra matrimonio e hijos, lo asociaba a la treintena o m&aacute;s&hellip; no ahora que estaba disfrutando en la universidad. Todo aquello era m&aacute;s para &ldquo;viejos&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;Una ni&ntilde;a con 21 a&ntilde;os &mdash;sigui&oacute; su madre&mdash;, en un pueblo como en el que nos criamos, que a&uacute;n est&aacute;bamos algo atrasados, no es una exageraci&oacute;n, es una obviedad&hellip; hablo en tema cultural &mdash;matiz&oacute; ella&mdash;. Es normal que tuviera dudas. Sergio, &mdash;volte&oacute; la cabeza para mirar a su hijo tras las lentes y finaliz&oacute;&mdash; estaba cagada de miedo.<\/p>\n<p>&mdash;Te entiendo, yo no contemplo casarme hasta dentro de bastantes a&ntilde;os&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Mi situaci&oacute;n era un poco esa, no pensaba en casarme hasta dentro de unos a&ntilde;os, pero la presi&oacute;n de mis padres, pues&hellip; hizo que sucediera. Al final tu padre ya era &ldquo;mayor&rdquo;, entiende mayor en esos a&ntilde;os. Por lo que al final nos casamos, pero cuando naciste t&uacute;&hellip; fue una bendici&oacute;n, y luego tu hermana, claro. Cuando te cog&iacute; en brazos por primera vez, supe que no tendr&iacute;a que haber dudado en ning&uacute;n momento, eleg&iacute; el camino correcto.<\/p>\n<p>&mdash;Me alegro, de esa forma existo yo. &mdash;ambos sonrieron&mdash; Mam&aacute;, lo que te he dicho antes de ayudarte a que est&eacute;s feliz, lo digo muy en serio, no tomes mis palabras en saco roto. Cualquier d&iacute;a si quieres hacer algo o tienes un plan en mente, no tienes m&aacute;s que dec&iacute;rmelo.<\/p>\n<p>&mdash;Es que hijo&hellip; tampoco es que me apetezca mucho. Con tu padre siempre intentaba salir y hacer algo. Pero ahora con toda la semana trabajando es normal que no quiera&hellip; est&aacute; cansado&hellip; entiendo perfectamente que quiera descansar&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No, Mari, hay que forzarse un poco, ya descansar&aacute; despu&eacute;s. El fin de semana lo pasa en el sof&aacute;, o sea que descansa lo suficiente.<\/p>\n<p>No pretend&iacute;a hacer re&iacute;r a su madre, pero una leve sonrisa se form&oacute; en su rostro, tuvo que tap&aacute;rsela para que su hijo no viera que se re&iacute;a de su marido.<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute;&hellip; aunque no te quito la raz&oacute;n, todav&iacute;a somos j&oacute;venes. Si no hacemos las cosas ahora&hellip; &iquest;Qu&eacute; las vamos a hacer con sesenta?<\/p>\n<p>&mdash;Podemos hacer un poco presi&oacute;n de grupo. Mira, t&uacute; le dices algo en la sala cuando estemos todos, y entre los dos&hellip; y si se anima Laura&hellip; si no est&aacute; con sus cosas de preadolescente. &mdash;su madre le intent&oacute; hacer un gesto de enojo, aunque&hellip; &iquest;Para qu&eacute;? No ment&iacute;a&mdash; Hacemos que pap&aacute; y t&uacute; vall&aacute;is por ah&iacute;, &iquest;bien?<\/p>\n<p>Su madre le miraba fijamente, en verdad, &iquest;Cu&aacute;ndo se hab&iacute;a convertido su hijo en ese chico&hellip; hombre, tan bueno y sensato? Movi&oacute; su mano hasta el rostro de Sergio. Los dedos secos y calientes debido a los rayos del sol acariciaron la tersa piel de su hijo, quitando alguna gota de agua que a&uacute;n resist&iacute;a el calor.<\/p>\n<p>&mdash;De verdad, eres un buen hijo&hellip; &mdash;dijo en un tono muy bajo&mdash;, me cuesta mucho decirte esto, creo que lo sabes, pero&hellip; &mdash;aspir&oacute; con fuera y solt&oacute; casi sin voz&mdash; te quiero mucho.<\/p>\n<p>&mdash;Y yo. Qu&eacute; raro me suena que me lo digas, mam&aacute;, no estoy acostumbrado.<\/p>\n<p>&mdash;Te tendr&aacute;s que acostumbrar&hellip; debo cambiar, por ti, por m&iacute;, por tu hermana&hellip; por todos.<\/p>\n<p>Sergio se qued&oacute; pensando en lo bien que le sentaban esas palabras salidas de la boca de su progenitora, le llenaban el cuerpo y hac&iacute;an que una mueca de felicidad le pintara el rostro.<\/p>\n<p>El interior de Mari gritaba de alegr&iacute;a, se sent&iacute;a dichosa al decirle todo lo que amaba a su hijo, entonces &iquest;por qu&eacute; le costaba tanto algo tan sencillo? No lo sab&iacute;a. Sin embargo, el esfuerzo de soltar esas tres palabras le hab&iacute;a dejado un buen sabor de boca y una sonrisa que no se le iba del rostro.<\/p>\n<p>Siguieron sec&aacute;ndose al sol en silencio, hasta que comprobaron que no hab&iacute;a ni una gota de agua en sus cuerpos. Casi a la vez, vieron buen momento de &ldquo;levantar el campamento&rdquo; y volver al pueblo siguiendo con el plan que la mujer hab&iacute;a elaborado.<\/p>\n<p>En camino de vuelta dentro del coche, Mari segu&iacute;a pensativa y mirando el paisaje, daba vueltas a su cabeza mientras su hijo conduc&iacute;a en silencio. Se miraba en el espejo, su imagen se ve&iacute;a borrosa en el peque&ntilde;o cristal del copiloto, pero pod&iacute;a observar que su belleza no se hab&iacute;a esfumado, segu&iacute;a all&iacute;.<\/p>\n<p>El pelo negro todav&iacute;a h&uacute;medo y algo encrespado ca&iacute;a salvaje hasta sus hombros, todav&iacute;a conservaba un color muy vivo que no vest&iacute;a ninguna cana. No ment&iacute;a su hijo al decirla que lo ten&iacute;a descuidado, sin embargo ni con esas perd&iacute;a belleza su cabello, ya que luc&iacute;a unos mechones frondosos que brillaban a la luz del sol.<\/p>\n<p>Levant&oacute; las lentes para verse con m&aacute;s precisi&oacute;n. Justo al hacerlo descubri&oacute; sus ojos, aquellos dos globos oculares de los que siempre se hab&iacute;a sentido orgullosa segu&iacute;an all&iacute;, aunque ella casi los hab&iacute;a olvidado. En el espejo el azul de su mirada se reflejaba de forma intensa con un brillo propio, dos estrellas en el firmamento que hab&iacute;an puesto en su rostro por gracia gen&eacute;tica. Se pod&iacute;a enga&ntilde;ar si quer&iacute;a, pero era preciosa.<\/p>\n<p>Era una mujer bella, aunque quiz&aacute; al volver a casa, esa mujer se volver&iacute;a a esconder de nuevo detr&aacute;s de las ojeras, los peinados r&aacute;pidos y el poco cuidado. &iquest;Por qu&eacute; se dejaba tanto? &iquest;Para tanto era el cuidado de la casa que no le dejaba tiempo? O &iquest;era ella la que no se dedicaba tiempo?<\/p>\n<p>Mir&oacute; a su izquierda, su hijo conduc&iacute;a tranquilamente por la carretera, ajeno a los pensamientos de su madre. Le ech&oacute; un ojo con disimulo, tratando de que no le pillara. Se hab&iacute;a convertido en un hombre sin que ella se diera cuenta, en un buen hombre&hellip; nunca hab&iacute;a esperado ver esa faceta en su hijo, siempre lo ten&iacute;a como su bebe. No obstante, all&iacute; estaba, era educado, bueno y comprensible. Incluso&hellip; &iexcl;Hab&iacute;a hablado con &eacute;l de sus problemas! &ldquo;Aunque otros quedaran en mi mente, es un primer paso&rdquo;.<\/p>\n<p>En su imaginaci&oacute;n naci&oacute; una idea, un peque&ntilde;o soplo que pas&oacute; fugaz, pero logr&oacute; atraparlo. Disimul&oacute; la sonrisa mirando hacia el paisaje lleno de una extensa porci&oacute;n de &aacute;rboles verdes, pensando en esa m&iacute;nima idea, pero que sent&iacute;a como una verdad. Aunque no quer&iacute;a expresarla en su mente, prefiriendo no darle una forma, al final sucumbi&oacute; a lo evidente &ldquo;ojal&aacute; Dani se parec&iacute;a a su hijo&hellip;&rdquo;.<\/p>\n<p>Aparcaron cerca de la plaza del pueblo, sent&aacute;ndose en uno de los bares. La zona estaba medio vac&iacute;a, por el pueblo a&uacute;n se respetaba la buena costumbre de la siesta y m&aacute;s con aquel calor. Por lo que hasta dentro de un rato la zona no se llenar&iacute;a de gente, pod&iacute;an tener&hellip; m&aacute;s intimidad.<\/p>\n<p>&mdash;Se va acabando nuestro d&iacute;a en familia&hellip; &mdash;dijo Sergio con un tono algo ausente.<\/p>\n<p>&mdash;Pero a&uacute;n no ha terminado &mdash;respondi&oacute; su madre con una sonrisa, mientras ped&iacute;a al camarero una Coca-Cola y un vino.<\/p>\n<p>&mdash;Qu&eacute; raro se me hace verte beber &mdash;Mari solo era de beber en ocasiones especiales.<\/p>\n<p>&mdash;No estoy acostumbrada, pero&hellip; estoy de vacaciones. Aunque mejor no beber como el otro d&iacute;a&hellip; me pas&eacute; un poco.<\/p>\n<p>Sergio casi ten&iacute;a olvidado el &ldquo;pedete&rdquo; que su madre sufri&oacute; al llegar. Pero lo que no olvidaba y menos de una imagen muy n&iacute;tida que corr&iacute;a por su mente. M&aacute;s que recordar a su madre borracha, lo que no pod&iacute;a sacar de la cabeza, ni quer&iacute;a, era el cuerpo semi desnudo que tuvo en frente y que meti&oacute; en cama.<\/p>\n<p>Su m&oacute;vil son&oacute; y lo cogi&oacute; con desgana por haberle sacado de esos pensamientos. No ten&iacute;a ni idea de qui&eacute;n pod&iacute;a ser, quiz&aacute; algo de publicidad de alguna compa&ntilde;&iacute;a telef&oacute;nica, no recordaba haber hablado con ning&uacute;n amigo.<\/p>\n<p>Al momento que vio que era de &ldquo;T&iacute;a Carmen&rdquo; el cuerpo se le revolvi&oacute;, no se esperaba lo que vio. Su t&iacute;a le hab&iacute;a mandado una foto, una &uacute;nica instant&aacute;nea en la que de manera expl&iacute;cita, aparec&iacute;an tanto un pez&oacute;n, como sus labios. Le hab&iacute;a devuelto la moneda, foto por foto.<\/p>\n<p>El joven abri&oacute; los ojos de par en par y como no, su entrepierna juvenil comenz&oacute; a reclamar sangre desesperadamente. Tan absorto estaba en la foto que casi se le pasa el texto que le hab&iacute;a escrito.<\/p>\n<p>&mdash;Te echo de menos&hellip;<\/p>\n<p>&ldquo;Por dios, MI T&Iacute;A, me vuelve loco&hellip;&rdquo; pens&oacute; antes de que algo le sacara de la gloriosa visi&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Sergio, &iquest;est&aacute;s aqu&iacute; o&hellip;? &mdash;era su madre con la copa de vino ya en la mesa mientras el camarero serv&iacute;a la Coca-Cola.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, s&iacute;, lo siento. Una amiga&hellip; &mdash;solt&oacute; de pronto tan descuidadamente, &ldquo;&iquest;C&oacute;mo que una amiga? &iexcl;Si yo no he tenido amigas en la vida!&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Amiga? &mdash;pregunt&oacute; su madre extra&ntilde;ada y a la vez sorprendida&mdash; No sab&iacute;a que ten&iacute;as amigas.<\/p>\n<p>&mdash;Si bueno, es muy reciente&hellip; hace poco que nos conocemos &mdash; &ldquo;&iquest;Qu&eacute; haces? &iexcl;C&aacute;llate!&rdquo; Su mente luchaba contra s&iacute; misma.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal? &mdash;Sergio la miraba extra&ntilde;ado&mdash; Me refiero con tu &ldquo;amiga&rdquo; &mdash;entrecomill&oacute; con un gesto de manos&mdash; no te creer&aacute;s que soy tonta&hellip;<\/p>\n<p>Sergio se hab&iacute;a metido en un l&iacute;o de la forma m&aacute;s infantil posible, de manera indirecta le hab&iacute;a dicho que alguien le hab&iacute;a hablado. Aunque eso era lo de menos, porque si su madre llega a ver qui&eacute;n le hablaba y que le hab&iacute;a mandado, le dar&iacute;a un infarto. El joven no supo que decir, &ldquo;quiz&aacute; lo mejor ser&aacute; decirla que no es nada&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;Despu&eacute;s de tantas preguntas que me has hecho y ahora, &iquest;t&uacute; no me contestas? &mdash;en aquello no le faltaba raz&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo no contarle? Si Sergio no dec&iacute;a algo, quiz&aacute; esa buena relaci&oacute;n que estaban labrando se desmoronar&iacute;a. Adem&aacute;s no la ment&iacute;a, el joven ten&iacute;a una amiga, aunque esta era la hermana de su madre.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno&hellip; No s&eacute; qu&eacute; contarte, nos estamos conociendo&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;S&iacute;? Qu&eacute; bien, &iquest;y vas en serio con ella, o es&hellip;? &mdash;Mari no encontraba el t&eacute;rmino para referirse a la chica. Pero Sergio la cort&oacute; mientras pensaba en posibles palabras que encajasen en una conversaci&oacute;n de madre e hijo.<\/p>\n<p>&mdash;Todav&iacute;a no lo s&eacute;, simplemente nos estamos conociendo, mam&aacute;, dame tiempo. Es muy pronto para saber hacia d&oacute;nde va todo &mdash;ambos sonrieron y Mari dio un trago largo a su copa.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, pero d&eacute;jala para otro momento, dile que est&aacute;s ocupado con otra chica. &mdash;su madre le gui&ntilde;&oacute; de forma c&oacute;mplice, un gesto m&aacute;s de Carmen que de ella, algo que Sergio jam&aacute;s hab&iacute;a visto y que le dej&oacute; perplejo.<\/p>\n<p>El joven guard&oacute; el m&oacute;vil y siguieron hablando de otros temas sin importancia mientras ambos se acababan primero una ronda y despu&eacute;s otra. Pasaba la tarde mientras corr&iacute;a la tercera copa de vino y Sergio cambiaba su refresco a agua.<\/p>\n<p>La tarde pas&oacute; en un suspiro y terminada aquella tercera copa de vino se levantaron y fueron al coche. Hab&iacute;an estado de ch&aacute;chara tanto tiempo&hellip; los bares se hab&iacute;an comenzado a llenar e incluso el sol comenzaba su lenta bajaba dispuesto a cruzar el horizonte.<\/p>\n<p>Tanto madre como hijo, llegaban bastante cansados a casa, el d&iacute;a hab&iacute;a sido duro. El sol les hab&iacute;a absorbido buena parte de las fuerzas y estaban derrotados, aunque Mari todav&iacute;a ten&iacute;a en el cuerpo las tres copas que se hab&iacute;a bebido y eso le daba un plus de fuerza.<\/p>\n<p>Llamaron a la puerta de la entrada y Carmen les abri&oacute; de manera efusiva. Durante toda la tarde les hab&iacute;a echado de menos, aunque quiz&aacute; algo m&aacute;s a su sobrino al que abraz&oacute; con fuerza, reprimiendo las ganas que ten&iacute;a de llev&aacute;rselo a &ldquo;otro lado&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; tal os lo hab&eacute;is pasado? &mdash;pregunt&oacute; Carmen a su hermana.<\/p>\n<p>&mdash;Bien, ha sido m&aacute;s que relajante.<\/p>\n<p>&mdash;Oye&hellip; &mdash;le dijo fij&aacute;ndose en como los p&oacute;mulos de la mujer estaban algo rojos. Se acerc&oacute; para oler el aliento que emanaba de su boca&mdash; t&uacute;&hellip; &iquest;Has bebido? &iquest;Sin m&iacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Quiz&aacute; sea una nueva Mari &mdash;dijo su sobrino subiendo las escaleras para ponerse el pijama.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Vaya sorpresa! &mdash;rio Carmen haciendo que su hermana se avergonzara levemente&mdash; Vamos a cenar anda que he hecho una tortilla. Oye, si quieres, ya que vienes as&iacute;&hellip; y me lo pides con tantas ganas&hellip; Podemos abrir una botella de champ&aacute;n, mira &iexcl;qu&eacute; buena idea has tenido, hermanita!<\/p>\n<p>&mdash;No, Carmen, de verdad, ceno y me voy a cama, estoy molida.<\/p>\n<p>&mdash;Anda, anda&hellip; &mdash;le dijo mientras la cog&iacute;a del brazo&mdash; vamos a disfrutar, cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Sergio baj&oacute; de su habitaci&oacute;n cuando las mujeres estaban en la mesa de la cocina cuchicheando, a la par que acompa&ntilde;aban la cena con sendas copas de champ&aacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Cari&ntilde;o, si&eacute;ntate, lo que queda es para ti &mdash;Mari le se&ntilde;alaba la media tortilla que sobraba.<\/p>\n<p>&mdash;Es demasiado, no creo que me la termine&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Come. Que Carmen ha hecho mucho &mdash;replic&oacute; su madre.<\/p>\n<p>&mdash;Haz caso a tu madre.<\/p>\n<p>A&ntilde;adi&oacute; Carmen lanzando una mirada m&aacute;s que descarada delante de su hermana, cada vez se cortaba menos.<\/p>\n<p>Los tres cenaron en la mesa y el chico se acab&oacute; su plato a rega&ntilde;adientes, eso s&iacute;, despu&eacute;s se sinti&oacute; m&aacute;s vital, hab&iacute;a repuesto energ&iacute;as. Las dos mujeres hablaban y hablaban, centr&aacute;ndose en cosas de la familia y cotilleos varios sin mayor relevancia. Sergio en cambio, nadaba en sus pensamientos mientras miraba el m&oacute;vil sin hacer nada realmente, contestar alg&uacute;n mensaje ocasional y echar una ojeada a las redes sociales.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Hablando con tu amiga? &mdash;le pregunt&oacute; su madre, algo que Sergio le cost&oacute; entender. Su t&iacute;a reaccion&oacute; antes.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; amiga? &mdash;sorprendi&eacute;ndose realmente.<\/p>\n<p>&mdash;Mi hijo, que tiene una &ldquo;amiga&rdquo;. Al parecer esta hecho un Don Juan.<\/p>\n<p>&mdash;Pues no me hab&iacute;a dicho nada.<\/p>\n<p>&mdash;Nada, no cotille&eacute;is sobre m&iacute;, por favor&hellip;, cambiando de tema&hellip; &iquest;Te ha contado mam&aacute; que me ha intentado ahogar en el r&iacute;o?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, s&iacute;, cambia de tema, canalla &mdash;salt&oacute; su t&iacute;a con una sonrisa felina. Entendi&oacute; a la primera quien era la &ldquo;amiga&rdquo;&mdash;. No me ha dicho nada&hellip; o sea que Mari, &iquest;me quieres dejar sin sobrino?<\/p>\n<p>&mdash;La verdad &mdash;Mari comenzando a re&iacute;r&mdash; que nos lo hemos pasado realmente bien. Aunque luego el agua estaba un poco fr&iacute;a y ya nos hemos salido, el r&iacute;o nunca est&aacute; caliente del todo.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora una ducha y como nueva, cielo &mdash;le contest&oacute; Carmen. De pronto una luz se encendi&oacute; y su mente a la velocidad del rayo cavil&oacute; un plan que no se le hab&iacute;a ni pasado por la mente&mdash; o&hellip; podemos hacer otra cosa. &mdash;la mujer cre&oacute; unos segundos de intriga mientras los otros dos la miraban expectante&mdash; Mari, &iquest;has estado alguna vez en un jacuzzi? &mdash;ella neg&oacute; con la cabeza&mdash; &iquest;Te apetece meterte en uno?<\/p>\n<p>No supo que decir, aunque las burbujas del champ&aacute;n ya le hab&iacute;an subido a la cabeza y no vio ning&uacute;n impedimento para decir que no a esa proposici&oacute;n. Nunca hab&iacute;a estado en uno y de no aprovechar el de su hermana, quiz&aacute; jam&aacute;s volver&iacute;a a disfrutar de ese placer.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; no? &mdash;ambas brindaron y rieron a la vez mientras Sergio pensaba &ldquo;de vez en cuando qu&eacute; raras son las mujeres&hellip;&rdquo;.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno&hellip; entonces con vuestro permiso marcho a cama que estoy muy cansado.<\/p>\n<p>&mdash;Oye, no, no, no. No puedo permitir que mi sobrino se vaya sin probar el jacuzzi.<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute;, Carmen, estoy realmente cansado.<\/p>\n<p>&mdash;Tranquilo, hijo, si no vamos a tirarnos toda la noche, es solo un rato. &mdash;le sorprendi&oacute; que su madre dijera aquello. La Mari habitual, le hubiera dicho que lo mejor era ir a cama y descansar. Su &ldquo;nueva madre&rdquo; le gustaba.<\/p>\n<p>El joven movi&oacute; los hombros sin saber lo que iba a hacer. A&uacute;n estaba con el cerebro algo lento debido a la comida y al cansancio, pero mientras ambas mujeres sub&iacute;an al cuarto con las copas de champ&aacute;n lo vio claro.<\/p>\n<p>Su mente r&aacute;pida carbur&oacute; una frase del todo real &ldquo;voy a ir a un jacuzzi con mi madre y mi t&iacute;a. Con esta &uacute;ltima he tenido sexo y estar&aacute; en ba&ntilde;ador, bueno&hellip; mejor dicho, las dos lo estar&aacute;n. Es surrealista&rdquo;. La elecci&oacute;n era obvia, al menos para una mente m&aacute;s calenturienta que de costumbre. Ir con ambas mujeres y compartir las burbujas del jacuzzi era del todo tentador, pero claro, el factor que le desequilibraba era su madre. Se propuso buscar alguna excusa, sin embargo, a su cerebro, tampoco le apetec&iacute;a, lo que deseaba era meterse.<\/p>\n<p>Al tiempo que pensaba vio c&oacute;mo su madre se meti&oacute; en su cuarto. Sergio no lo hizo, aprovech&oacute; los pocos minutos que su madre se entretuviera, si es que ten&iacute;a alguno, para ir primero donde su t&iacute;a. Lleg&oacute; solamente un minuto despu&eacute;s de que Carmen traspasara su habitaci&oacute;n, pero la mujer se hab&iacute;a dado prisa, justo la pill&oacute; en el ba&ntilde;o metiendo la primera pierna en el agua.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;<\/p>\n<p>Por fin en mi perfil ten&eacute;is mi Twitter donde ir&eacute; subiendo m&aacute;s informaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Subir&eacute; m&aacute;s cap&iacute;tulos en cuento me sea posible. Ojal&aacute; pod&aacute;is acompa&ntilde;arme hasta el final del camino en esta aventura en la que me he embarcado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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