{"id":28856,"date":"2021-04-09T22:00:00","date_gmt":"2021-04-09T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2021-04-09T22:00:00","modified_gmt":"2021-04-09T22:00:00","slug":"la-tortuosa-espera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-tortuosa-espera\/","title":{"rendered":"La tortuosa espera"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"28856\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Alonso se fue ese lunes muy temprano y con las &uacute;ltimas palabras que susurr&oacute; hizo de mi una loca ansiosa cada segundo, d&iacute;a y noche, en una agonizante espera que caus&oacute; estragos en mi en todos los aspectos.<\/p>\n<p>Aun sent&iacute;a en mi cuerpo las consecuencias de dar rienda suelta a las perversiones sexuales que tanto hab&iacute;a deseado. Mis piernas me dol&iacute;an mucho, apenas me pod&iacute;a parar o sentar, mis pechos y sabrosos pezones los sent&iacute;a delicados por tantos mordiscos, mi vulva apenas pod&iacute;a tocarla de tanto darle roce y el orificio reci&eacute;n descubierto por los dedos de mi apasionado amante lo ten&iacute;a irritado a pesar de que siempre brot&oacute; ese jugo caliente que me manten&iacute;a h&uacute;meda y cuando faltaba mi ultrajador mojaba con mi saliva o la suya sus dedos para volver a la tarea que nos tuvo concentrados.<\/p>\n<p>Trat&eacute; de seguir mi rutina laboral como pude, pero era imposible concentrarme, estaba muy err&aacute;tica, pero no quise suspender el trabajo por temor a someterme a un interrogatorio de miedo de parte de mi madre.<\/p>\n<p>Mi mente se nublaba con los recuerdos, sus labios carnosos, su piel suave y caliente, la forma como me manoseaba, besaba, lam&iacute;a y con eso las zonas er&oacute;genas que descubr&iacute;, me dieron una nueva perspectiva de c&oacute;mo hacer gozar mi cuerpo.<\/p>\n<p>El cuello entero, los hombros, mi espalda y por sobretodo la zona antes de que empiecen a encumbrarse mis pechos se convirtieron en un lienzo lleno de sensores que emanaban descargas hacia todos lados, llegando los espasmos hasta la punta de mis dedos, me erizaba, me retorc&iacute;a, emit&iacute;a sonidos que sal&iacute;an de mis entra&ntilde;as y los orgasmos se desencadenaron cuan cuentas de un largo collar.<\/p>\n<p>Cuando sent&iacute;a el aire jadeante de su respiraci&oacute;n a la altura de mi cuello y espalda, no hac&iacute;a falta que me tocara, solo ese roce provocaba que mis vellos despertaran haciendo un urgente llamado a que me volvieran a tocar lujuriosamente.<\/p>\n<p>Jam&aacute;s pens&eacute; que al aflojar mis piernas para dejar libre el camino a sus manos con dedos grandes y que se introdujera a mi oscuro canal de lujuria, dar&iacute;a paso a que se abriera la puerta al desenfreno absoluto, comenzar&iacute;a aqu&iacute; la locura y la ansiedad casi adictiva de experimentar el placer en todas las formas posibles y desconocidas&hellip; reci&eacute;n empezaba y ni siquiera me imaginaba que jam&aacute;s parar&iacute;a.<\/p>\n<p>Nunca hab&iacute;a estado provocativamente desnuda frente a un hombre y menos hab&iacute;a visto a uno excitado, ver por primera vez ese pene enorme, rojo, caliente y tan duro del que emanaba un exquisito l&iacute;quido que le hac&iacute;a brillar esa punta cabezona. Ve&iacute;a casi boquiabierta como se masturbaba y mientras lo hac&iacute;a su cara se transformaba, su mirada se perd&iacute;a, sus gestos eran desesperados, las venas de su cuello parec&iacute;a que iban a explotar y la piel de su miembro ya no pod&iacute;a estirarse m&aacute;s, al punto de temer que se rasgara. Cuando yo lo tocaba, lo hac&iacute;a con ambas manos, lo masajeaba fuerte, suave, en c&iacute;rculo, de arriba hacia abajo, dibujaba su relieve con la punta de mis dedos y me deten&iacute;a a prop&oacute;sito en su glande, era la parte que m&aacute;s me extasiaba, cerraba los ojos y me enfocaba en tatuar en mis palmas su textura gruesa y venosa, su temperatura, lo pegajoso de su l&iacute;quido, de verdad era fant&aacute;stico, estaba atontada.<\/p>\n<p>Mientras me deleitaba manose&aacute;ndolo, me miraba y con sus dedos h&uacute;medos recorr&iacute;a mi boca abri&eacute;ndola y meti&eacute;ndolos y yo los succionaba y apretaba con mi lengua. Por el borde del labio ca&iacute;a algo de saliva y &eacute;l lam&iacute;a con su lengua lo que chorreaba.<\/p>\n<p>Esa fiera interna que por tantos a&ntilde;os estuvo escondi&eacute;ndose entre las tinieblas, saliendo en la penumbra cuan ladr&oacute;n en la noche para que nadie la descubriera, en esos momentos solo quer&iacute;a revelarse y dar rienda suelta a toda su perversi&oacute;n y pasiones m&aacute;s oscuras, sin embargo, me dej&eacute; experimentar cierto grado de lo que hasta hac&iacute;a unos d&iacute;as solo estaba a disposici&oacute;n de las m&aacute;s &ldquo;sueltas, desinhibidas y vulgares&rdquo; mujeres. No permit&iacute; que me penetrara porque, si bien es cierto, era bastante ignorante ante temas de sexualidad, mi instinto me alertaba que deb&iacute;a ser cauta y as&iacute; fue, tampoco hicimos sexo oral porque me avergonc&eacute; y tambi&eacute;n lo respet&oacute;.<\/p>\n<p>As&iacute; pasaron los d&iacute;as, con todas estas escenas pasando una y otra vez en mi cabeza, no pensaba en nada m&aacute;s, me hablaban y no escuchaba, no me daba hambre, es m&aacute;s, sent&iacute;a un fuerte dolor de est&oacute;mago y cabeza, ten&iacute;a escalofr&iacute;os, llegaron y llegu&eacute; a pensar que me estaba agripando, lo que hizo que el jueves me quedara en casa. Por las noches me masturbaba fren&eacute;ticamente, ahora jugando adem&aacute;s con mis dedos, meti&eacute;ndolos en ese canal de placer. Pude percibir su textura rugosa y suave, tambi&eacute;n como de cierta parte cuando llegaba al cl&iacute;max brotaba un chorro de un exquisito l&iacute;quido que empapaba parte de mis s&aacute;banas y que llevaba parte de &eacute;l a mi boca con mis dedos tratando de emular el movimiento que Alonso hac&iacute;a con los suyos.<\/p>\n<p>Mi mam&aacute; de una manera curiosa se preguntaba c&oacute;mo me hab&iacute;a resfriado tanto en verano y me miraba con cara rara, adem&aacute;s se fij&oacute; en unas marcas que me quedaron en el borde de la boca producto de la fricci&oacute;n entre la boca de Alonso y la m&iacute;a. Mi excusa fue que era producto de mi baja de defensas y que quiz&aacute;s era un herpes, igual no quedaba muy convencida. Luego, a ratos, aparec&iacute;a y me preguntaba que hab&iacute;amos hecho con la visita, si nos hab&iacute;amos ba&ntilde;ado en la piscina o algo as&iacute;. Negu&eacute; todo y para que me dejara en paz le dije que nos hab&iacute;amos puesto al d&iacute;a con nuestras vidas y que yo lo consol&eacute; luego de estar tan dolido aun por el t&eacute;rmino de su relaci&oacute;n, inclusive le dije que a&uacute;n estaba muy enamorado de ella. Con eso qued&oacute; conforme.<\/p>\n<p>Pero la verdad que mi enfermedad ten&iacute;a un solo nombre, quer&iacute;a SEXO, porque solo pensaba en eso y me puse compulsiva con mis rutinas de autocomplacencia.<\/p>\n<p>El jueves en la noche, casi qued&aacute;ndome dormida, entra mi mam&aacute; y me dice muy feliz que Alonso hab&iacute;a llamado y que estaba preocupado por mi y que el viernes en la noche llegar&iacute;a, eso me san&oacute; inmediatamente, hasta que mi madre dice &ndash; Si ma&ntilde;ana amaneces as&iacute; de enferma me quedar&eacute; este fin de semana cuid&aacute;ndote y as&iacute; no te tienes que preocupar por atender a la visita &ndash; Eso fue como un balde de agua fr&iacute;a, todos mis planes de seguir adelante con mi anhelo de que me desfloraran, se derrumbaban. R&aacute;pidamente idee una estrategia, como fuera me iba a levantar al d&iacute;a siguiente y le pedir&iacute;a a Sandra, una de las nanas, que me ayudara para que mi mam&aacute; saliera tranquila.<\/p>\n<p>As&iacute; lleg&oacute; el tan ansiado viernes, me tiritaban las piernas, me faltaba aire a cada rato, pero me levant&eacute; estoica y con m&aacute;s &aacute;nimo que nunca.<\/p>\n<p>Com&iacute; o mejor dicho, trat&eacute; de comer para tratar de demostrarle a mam&aacute; que ya estaba recuperada. Ella vio mi mejor&iacute;a y pregunt&oacute; al mediod&iacute;a si cre&iacute;a pertinente que se quedara para atenderme, obviamente le dije que no, que Sandra se dar&iacute;a una vuelta y me ayudar&iacute;a (ya se lo hab&iacute;a pedido con anticipaci&oacute;n), y bueno, crey&oacute; que estaba todo controlado y parti&oacute; a sus salidas misteriosas tipo 4 de la tarde.<\/p>\n<p>De ah&iacute; en adelante, cada segundo era una eternidad y un martirio esperando la llegada de Alonso. As&iacute; pasaron las horas, todos se fueron, qued&eacute; sola y aun ni una se&ntilde;al, yo estaba angustiada y hasta unas l&aacute;grimas recorrieron mis mejillas imaginando que todo hab&iacute;a sido solo una ilusi&oacute;n&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Alonso se fue ese lunes muy temprano y con las &uacute;ltimas palabras que susurr&oacute; hizo de mi una loca ansiosa cada segundo, d&iacute;a y noche, en una agonizante espera que caus&oacute; estragos en mi en todos los aspectos. 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